Joaquín Mª Aguirre (UCM)
¿Se da
cuenta Estados Unidos de la que se está organizando? Los conflictos no son
individuales sino que está configurando un todo, un sistema de violencia con
interacción entre ellos. Lo que ocurre en un espacio puede determinar lo que
ocurra en otro. Venezuela fue solo el principio. Pero lo que ahora todavía
controlan los Estados Unidos de Trump va aumentando conforme se abre nuevos
frentes.
No se trata evidentemente de "defender" las dictaduras de Venezuela o de Irán, terribles en todo momento, sino de los efectos que puedan producirse al no reconducirse hacia vías pacíficas o de diálogo, algo muy difícil en este estado general que se está generando, donde lo que priman son los intereses estadounidenses.
En
diversas ocasiones hemos señalado que en su primer mandato Donald Trump contaba
con un círculo de vigilancia dentro de su administración, con gente que actuaba
frenando las locuras que se le pasaban por la cabeza. Trump aprendió, pero en un sentido distinto al esperado. En su
segundo mandato eliminó a todos aquellos que podían realizar el mismo efecto y
se ha rodeado de gente que ven en el presidente una figura incontestable... que
debe ser sustituida en su momento ante la imposibilidad de un tercer mandato, algo
que está por ver.
Hoy ya
se habla sin miedo de cambio en el "orden mundial", aunque se siga
teniendo miedo a calificar directamente a los Estados Unidos de Trump como lo
que ya es, un estado violento e imperialista.
Cada titular en los medios es una pieza más de ese imperialismo basado en la fuerza. Uno de los últimos se refiere a Cuba:
Trump ha dicho que le "parece bien" que su secretario de Estado, Marco Rubio, sea presidente de Cuba. "¡Suena bien para mí!", ha escrito Trump en su red social al compartir una publicación de X del usuario @Cliff_Smith_1 que señala, en tono jocoso, que "Marco Rubio será presidente de Cuba".*
Este tono frívolo y agresivo, amenazante, cada vez que Trump hace una de sus profecías es una de las mayores preocupaciones. Ya no se toman como una fantasmada, sino como una amenaza real que tiene al mundo real en jaque. Ya no hay bromas.
Lo primero que hizo Trump en su segundo mandato fue indultar a los asaltantes al Senado y calificarlos como "patriotas". No es una broma; es una realidad enferma que no sabe cómo salir de la pesadilla que ha comenzado en los Estados Unidos de Trump.
La perspectiva de colocar en Cuba a Marco Rubio, que se muestra como el cerebro tras la operación venezolana, extensiva al resto de América Latina, es terrible. Pero lo visto ya es suficiente como para tomárselo en serio. ¿Están compitiendo entre sí los delfines de Trump? ¿Es esta la forma de llegar al voto hispano?
Ya hemos señalado que Trump ha abierto múltiples frentes y que ya el factor sorpresa no tiene poder alguno. Por contra, la repetición de las amenazas y acciones contra diversos países puede determinar una respuesta contundente, tan selectiva como las norteamericanas hasta el momento.
Una cosa es que Trump se considere invencible e inmortal y otra cosa el que lo sea. Está acumulando los suficientes enemigos en muy corto espacio de tiempo como para que no pueda realizar la vigilancia pertinente.
Puede que el golpe no se dé en su misma cabeza, pero sí allí donde le duela lo suficiente. Pero, sin duda, pronto habrá algún tipo de reacción, interna o externa, de la que ningún "ángel" les va a librar. Hay suficientes locos en el mundo, no solo Donald Trump.
No va a ser fácil contener lo que los islamistas integrales pueden pensar del destino y la misión divina. Si Trump considera a los otros como obstáculos anti americanos, los integristas iraníes pueden considerarle lo mismo a él y producirse un choque. frontal
Trump tiene que tenerlo en cuenta, al igual que los que le rodean y forman parte de sus planes. Trump no tiene el monopolio de la violencia y una vez encendidas muchas mechas y que los afectados conocen sus planes pueden ocurrir muchas cosas.
El mundo ha vacilado ante lo que veía y escuchaba. Una vez confirmado que no es una broma, puede que alguien responda.
La esperanza de la resistencia interior, de que los Estados Unidos despierten y se den cuenta de lo que están organizando en su nombre, crece en un sentido, pero mengua en otro. Cada vez son más los que salen a las calles a protestar, pero cada vez las protestas sirven de menos. Hemos hablado anteriormente del "cántaro y la fuente". Ese es el riesgo, que pasemos de una forma de descontrol a otra peor.
Las noticias de esta misma mañana nos hablan de otro frente, esta vez interior. Se trata del abierto contra la dirección de la Reserva Federal, que lucha por mantener su autonomía frente a la presidencia. Trump tiene que imponer criterios e intereses sin aceptar autonomía alguna, aunque la marque la ley.
La ONU ha hablado de "peligroso precedente" por lo ocurrido en Venezuela. Eso es quedarse muy cortos con lo sucedido y con lo que pueda suceder en diversas partes del mundo. Los peligros se siguen acumulando.
*
"Trump sugiere a Cuba que llegue a un acuerdo "antes de que sea
demasiado tarde": "No habrá más petróleo"" RTVE.es
11/01/2026
https://www.rtve.es/noticias/20260111/trump-amenaza-a-cuba-para-llegar-a-acuerdo-antes-sea-demasiado-tarde/16890049.shtml






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