viernes, 9 de septiembre de 2016

Hijos y hermanos o quién será el siguiente

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Otro nuevo caso de joven con extrañas tendencias a salir por ventanas o saltar de los furgones policiales y matarse lleva revolviendo Egipto los últimos días. Un estudiante de último año de Medicina, Ahmed Medhat, decide salir a comprar algo de comer  en la tarde y dejar un rato de estudiar su examen de Inglés.
Lo está preparando porque ha decidido irse a terminar sus estudios a los Estados Unidos. Egipto se ha vuelto para él un lugar peligroso después de que unos meses antes fuera detenido en la calle bajo la acusación de tener armas, preparar explosivos y otras cosas que él, su familia y sus compañeros de clase  niegan rotundamente cuando son preguntados. Pero en Egipto, la autoridad es infalible, no se equivoca nunca. Junto a él habían sido detenidas tres personas, una de ellas de trece años: él no las conoce. Se preocupan por la tardanza y la familia comienza también a alterarse temiéndose la nueva detención. Los libros de Inglés esperan sobre la mesa.
Mada Masr lo cuenta así:

Just before 8pm last Monday Ahmed Medhat went to buy some snacks from the supermarket near his sister’s house in the east Cairo suburb of Nasr City. Less than 10 minutes passed before he was back upstairs in the apartment.
This was the last time Medhat was seen alive. The following day, his body showed up at the notorious Zeinhom Morgue.
Contention surrounds the death of the 21-year old medical student. His family say that he was arrested on Monday night and died shortly after in police custody. The Ministry of Interior offered its own account in a statement on its Facebook page four days after Medhat’s body was identified at the morgue, saying that Medhat was caught up in a police vice squad raid on a health club that functions as a brothel. According to this account, during the raid, Medhat and a woman jumped from the second floor to evade being caught by police and that the fall resulted in Medhat’s death, while the woman survived with several broken bones.
Family and friends categorically deny claims that Medhat was at a brothel when he died and say that the explanation from police, which was also repeated by the prosecution, is a shameful attempt to evade accountability for his death.
In a video and images showed to Mada Masr, there are multiple black burn marks that appear to be from cigarettes on Medhat’s body.
Following news of the student’s death, outrage quickly erupted on social media, with an image of Medhat, pictured next to Khaled Saeed and an empty box saying “who’s next?”* 


Los "accidentados" en Egipto tienen una extraña tendencia a manifestar marcas de cigarrillos en el cuerpo o señales de descargas, como ocurrió en el caso del estudiante italiano Giulio Regeni. Es un fenómeno que se junta a las circunstancias, siempre extrañas.
La policía egipcia no ha cambiado los argumentos, aunque ya no funcionen como antes. Por ejemplo, cuando la versión inicial de que Giulio Regeni había sido atropellado se vino abajo por las señales de tortura, la siguiente versión es que "era gay", algo que en el virtuoso Egipto se considera una fase previa a una muerte callejera. El "argumento gay" tienen dos bases fundamentales: la primera es que se convierte en un problema para las familias, que dejan de protestar ante el temor de que la Policía presente pruebas falsas que arruinen el honor. En una sociedad homófoba es difícil encontrar una escala más baja; hasta el "terrorista" puede tener simpatizantes, pero no así el gay, cuyo rechazo será mayoritario. En segundo lugar, nadie se va a preocupar por el asesinato de un gay (y extranjero) porque habrá sido algún ciudadano virtuoso que siempre podrá decir que fue acosado y se defendió en un ataque de honorable y piadosa ira ante la monstruosidad que se le proponía. 
Esta vez no se ha utilizado el argumento gay, pero sí el del burdel, que tiene también efecto para el escándalo intimidatorio. 


La peregrinación de la familia, temiéndose lo peor, comienza. Son muchas las familias que recorren hospitales, comisarías, juzgados en busca de las personas desaparecidas. Unos aparecen y otros no o lo hacen muertos:

Assuming that the police had arrested Medhat based on the outstanding warrant, the two drove to the first precinct Nasr City police station just after dawn. There, they were advised to look for Medhat at nearby hospitals and informed that several hours earlier two men had died by jumping from the roof of a building.
The officer then told them to come back after two hours when the morning shift rotation occurs. When his father returned to the station, the police officer at the front desk immediately knew the details of the outstanding warrant and told him that Medhat had been arrested and then jumped from the police van, fatally injuring his head as he hit the ground.
Kamel then went to the duty officer to ask about the whereabouts of his son’s body and was told that Medhat had been at a brothel when it was raided by police and that he had jumped from the building trying to escape. The officer informed him that Medhat’s body was now at Zeinhom Morgue.
In between muffled sobs, Kamel describes how when he heard Medhat’s body was at the morgue he knew that the police had killed his son.
After identifying Medhat’s body at the morgue, he went to file a complaint at the prosecution office in Abbasaiya alleging that Medhat had been killed while in police custody. There he met with the prosecutor charged with handing the papers for Medhat’s case, who told him that his son had been at a very bad venue, and on being caught in a compromising position he jumped from the building to evade police.
Kamel says he was then advised to get the burial permit and not to make any noise.
Refusing to back down, Kamel says he reiterated his belief that the police had killed Medhat, to which the prosecutor replied “You want to make this a political story and to make trouble after I stayed up all night preparing documents to close this case.”*

Difícilmente se puede resumir mejor el procedimiento que en estas palabras finales del fiscal. La desfachatez del fiscal deja al descubierto el mecanismo de encubrimiento de hechos que creen problemas. Las versiones contradictorias se acumulan porque cada uno se inventa una historia distinta, cualquier cosa vale menos la verdad. La única realidad es que está muerto. Cuando finalmente había encontrado la forma de "acabar" con el caso, la historia adecuada, el padre no acepta la versión oficial. ¡Qué pérdida de tiempo! Acusarle de querer crear problemas y convertir la muerte en un caso político es la otra parte de asunto. 


Egipto no quiere casos políticos; por eso es necesario buscar alternativas, como gais, burdeles, secuestros, atropellos, etc. No quiere condenas internacionales —más de las que ya hay—, quiere seguir negándolo todo ante el escepticismo generalizado por lo ridículo de las explicaciones. Con la misma insistencia se niegan los atentados evidentes (la bomba en el avión ruso) o los trágicos errores garrafales (el bombardeo y ametrallamiento del grupo de turistas mexicanos). Estos errores son única y exclusivamente achacables a la incompetencia del gobierno egipcio y a sus estrategias absurdas, algo que les pone más nerviosos.
Mada Masr recoge finalmente las reacciones ante la muerte del joven estudiante:

Karim Ennarah, a criminal justice researcher at the Egyptian Initiative for Personal Rights, says the explanation provided by the police of the circumstances surrounding Medhat’s death fits a pattern.
“The police have a habit of giving bizarre explanations of how people died in custody, often in an attempt to dodge accountability for the individual officers involved in such cases,” he says.
Kamel notes the similarity to Saeed’s death, saying, “They made a big mistake killing Medhat, people are tired of this… They are already comparing Ahmed to Khaled Saeed, on social media — not just in Egypt but abroad, people are watching.”
The case of Italian student Giulio Regeni, whose charred remains were found on a desert road outside Cairo in January of this year, renewing international attention on police violence in Egypt.
Kamel says he will soon make plans to leave the country with his family.
“We are not secure in Egypt,” he says. “When the police arrest your son and kill him... What value is Egypt to me if my children are not secure?”* 

El drama se repite en esa pregunta sobre Egipto. Es lo que el gobierno (todos los gobiernos egipcios) no ha entendido. La intransigencia de los poderes y de los que están detrás hacen que "Egipto" sea una "propiedad" en la que solo caben aquellos que encajan en el "modelo" que el que tiene el poder ha definido e impuesto. Este mal se produjo exactamente igual durante el periodo islamista. Lejos de aspirar a una sociedad abierta y dialogante, lel objetivo máximo es la desaparición del otro. Puede ser una desaparición física, moral —mediante la estigmatización social—, o histórica —ser borrados de los libros—. Todas si es necesario.


Las versiones ridículas que las autoridades —policías, fiscales, ministros, gobernadores...— dan de lo que ocurre en Egipto es la incapacidad de trabajar desde un modelo de derechos en el que todos sean iguales. Es un sistema de diferencias, de estigmas.
El joven muerto intentaba alejarse de Egipto, única opción que le quedaba. Se preparaba para poder enfrentarse a su futuro estudiando inglés para preparar su examen. Estaba alojado en casa de su tía para evitar precisamente que le localizaran y le volvieran a detener, algo por lo que ya había pasado. Se negaba a pagar por acusaciones absurdas que todos rechazan y que son las que sirven habitualmente para encerrar a las personas y tenerlas durante meses o años en espera de juicio. Quizá a alguien le molestó que el estudiante se escapara de Egipto a concluir sus estudios alejándose de sus perseguidores. Le iba a resultar demasiado fácil e intervinieron.
Las noticias que se acumulan no son buenas en ningún sentido porque dan muestra de intolerancia y de lo difícil que está siendo, cada vez más, ser egipcio en este contexto cada vez más paranoico. Un titular en Ahram Online señala "Egyptian court rules Egyptians married to Israelis must be stripped of citizenship". El diario nos informa del caso: 

An Egyptian administrative court ruled on Thursday that the interior ministry must strip Egyptian citizenship from Egyptians who have married Israelis, in order to protect the country's national security. 
Shaimaa Amin, a private citizen, had filed a lawsuit demanding the interior minister and prime minister strip her brother, who has been living in the UK for 12 years, of his Egyptian citizenship because he is married to an Israeli woman and has children with her.
According to Amin, her brother holds political, religious and social views "that do not suit Egyptian society" and that his marriage to an Israeli woman and having a child with her constitutes "a threat to Egypt's national security."
In its reasoning, the administrative court stated that although marriage was one of the personal freedoms granted in the Egyptian constitution according to Article 62, personal freedom does not entitle the citizen to have freedom from all restrictions and from the joint responsibility to protect society and the state.
"It is crystal clear how the occupation state of Israel discriminates racially against all those who are not of Jewish origin. The defendant should have worked hard to make his wife and son give up their Israeli nationality and come to live in Egypt," the court said in its reasoning.
The court also revealed that the defendant defended his decision to marry an Israeli woman saying that Israel was a defender of human rights unlike the Arab states and was contributing to improving the world and fighting terrorism.
The defendant also added that his marriage with an Israeli woman made his future and that of his family safe.**


Son al menos dos los aspectos relevantes aquí. El primero es la intransigencia que pide quitar la nacionalidad egipcia a quien se casa con una israelí. El segundo es que sea su hermana quien lo exige. El razonamiento de los jueces es perverso: como "egipcio", el hombre ha incumplido su obligación de hacer que su mujer e hijo abandone su "deleznable" nacionalidad israelí y haberlos llevado a Egipto, según se le dice. Como no lo ha hecho, su traición es infinita y lo convierte en una "amenaza para la seguridad del Estado". Es perverso, sí, pero obedece a la misma lógica pretenciosa que rige la mayor parte del pensamiento que se está gestando bajo la insólita proclama de haber concluido la hoja de ruta a la democracia. ¿Esta es la normalidad?
Ya no es apenas discutible que el régimen de El-Sisi está superando al de Mubarak en autoritarismo y que ha emprendido, como hemos señalado en ocasiones, el camino de la intransigencia nacionalista y religiosa como banderas patrióticas con las que distraer a un pueblo que cada vez tiene menos que comer y más prisiones construidas para guardar a los disidentes o hacerlos desaparecer.


Las noticias de hoy nos hablan de seis nuevos gobernadores, de los que cinco son militares o policías. Estos se suman a los ya existentes, por lo que hoy Egipto está controlado por el Ejército como nunca lo estuvo. El nuevo ministro que sustituye al acusado de corrupción hace unos días, el de Abastecimientos, es también un militar. Pero más allá del control estratégico de las instituciones del país, es el autoritarismo que se dedica a perseguir a cualquiera que no encaje en el modelo que es cada vez más restrictivo.


La historia de la hermana que pide a los jueces que retiren la nacionalidad egipcia a su hermano, casado con una israelí y viviendo doce años fuera de Egipto, muestra que probablemente ella necesita purificarse ante los ojos de la comunidad. De no hacerlo no podrá casarse ni casar a sus hijas, ni mirar a los vecinos a los ojos ni ser recibida; no podrá prosperar profesionalmente. ¿Quién quiere emparentar con un traidor renegado?
La presión sobre los egipcios fuera también aumenta y lo hace por motivos económicos, pero sobre todo por vigilancia y control del descontento, para evitar que este se organice. Algunos egipcios que viven fuera ya tienen las sospechas de que además de las embajadas son vigilados desde sus cuentas de Facebook y demás redes sociales. Muchos cambian una y otra vez de cuentas para intentar desprenderse de los que suponen "informantes" del régimen. Ya ocurrió en el breve tiempo de los Hermanos Musulmanes.


La sociedad egipcia es cada vez más orwelliana. Cada vez se hace más difícil para algunos vivir allí y, por lo que vemos, también vivir fuera de allí pues el acoso no cesa. Como egipcio, no eres dueño de tu vida o destino. Eres una propiedad del Estado, de la familia, del vecindario... que tienen derecho a juzgar tu vida y a condenarte si no les gusta lo que haces. No es una metáfora; es literal. La presión aumenta.
La noticia de la petición de retirada de nacionalidad es una nota negativa más en este sentido. La respuesta del afectado apela a los "derechos humanos", algo que no debe importar mucho a los jueces después de que el presidente expresara que son un invento occidental, aceptables unos sí y otros no, según convenga. Lo que el tribunal, la hermana, etc. ve como una amenaza al Estado, una aberración, otros muchos pueden verlo como la posibilidad de encuentros más allá de los odios que se fomentan.

El joven estudiante de medicina, muerto cuando se preparaba a salir del país para continuar sus estudios, no tuvo ocasión de que nadie le retirara la nacionalidad. Fueron por la vía rápida; le retiraron la vida. Da igual que un año antes, cuando le detuvieron y torturaron, les asegurara que estaban equivocados, que su propio padre había trabajado para el gobierno en la época de Mubarak, que ellos no se metían en política ni protestaban por nada. Da igual. El perro guardián no suelta la presa fácilmente.

Los egipcios a los que no les gustan estas formas ni este clima —que son muchos— han realizado un montaje fotográfico en el que unen a Ahmed Medhat con Khaled Saeed, el joven torturado brutalmente hasta la muerte por la Policía en Alejandría y que sirvió de desencadenante para la Primavera egipcia. Pero esta vez a los dos asesinados  han unido una figura sin rostro y una pregunta "¿quién será el siguiente?"


* "Family of dead medical student accuse prosecution of attempting to quietly close case" Mada Masr 6/09/2016 http://www.madamasr.com/sections/politics/family-dead-medical-student-accuse-prosecution-attempting-quietly-close-case
** "Egyptian court rules Egyptians married to Israelis must be stripped of citizenship" Ahram Online 8/09/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/243658/Egypt/Politics-/Egyptian-court-rules-Egyptians-married-to-Israelis.aspx

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