sábado, 11 de abril de 2026

Las amenazas de Israel a España

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Conforme crecen las respuestas a sus acciones en forma de críticas, los belicosos Estados Unidos de Donald Trump y el colonialista Israel de Benjamín Netanyahu se ponen más nerviosos. Este nerviosismo se traduce en palabras y hechos, en declaraciones poco afortunadas, ataques y amenazas.

Ambos han creído que podían controlar a gran parte del mundo, pero no les están saliendo las cosas como esperaban. Irán les ha mostrado que el descabezamiento progresivo no funciona, que no se convierte en el caos que esperaban y no se produce el levantamiento que auguraban, que fuera no tienen más que el repuesto de un "descendiente del Sha" y poco más. Tampoco ha salido nadie a darles palmaditas en la espalda ni a aplaudirles.

Se han quedado solos.

A la vez que se bombardean Irán y Líbano, lo que están destruyendo realmente son sus relaciones con socios y aliados que no quieren verse envueltos en genocidios ni en oscuros intereses ajenos o en subidones del ego. Esto ha pasado a ser una realidad que ha debilitado la defensa (ha tirado por tierra la OTAN) y el sentido de "Occidente" (los ataques e insultos a la Unión Europea por parte de Trump y JD Vance). Si ponemos en una balanza lo conseguido y lo perdido por ambos países, el balance es claramente negativo. Duración y efectos se han vuelto en su contra. Se hace imposible justificar lo injustificable.

En 20minutos leemos sobre lo que ocurre con Reino Unido y las críticas bajo el titular  "Starmer dice que está "harto" del impacto de las políticas de Trump y Putin en los costes energéticos para el bolsillo de los británicos"", tras el que se nos informa que 

En declaraciones a la cadena ITV, Starmer dijo: "Estoy harto de que las familias de todo el país vean cómo suben y bajan sus facturas de energía, y de que las facturas de energía de las empresas suban y bajen debido a las acciones de Putin o Trump en todo el mundo".

En la misma entrevista, Starmer también ha defendido que en un posible acuerdo de paz entre EEUU e Irán debe incluirse también el fin de la actividad militar de Israel en el Líbano.

"Eso debería cesar, esa es mi firme opinión y, por lo tanto, la cuestión no es técnica, sino que se trata de si constituye o no un incumplimiento del acuerdo", dijo Starmer a la ITV.

Starmer también declaró en ITV que, si bien Gran Bretaña no tenía "acceso a todos los detalles del alto el fuego", no estaba de acuerdo con los ataques contra el Líbano: "Permítanme ser muy claro al respecto: están equivocados".*


Las declaraciones de Starmer vienen de un socio fuerte de los Estados Unidos, algo que cada vez es más difícil de sostener ante las propias ciudadanías. Starmer invoca el sentir de los británicos, expresa no entender por qué sus juegos de egos y poder los tienen que pagar los demás.

Ha hecho bien en juntar a Trump y a Putin, dada la "admiración" que se tienen entre ellos y los efectos que producen con sus guerras en Ucrania, Irán, Líbano y Palestina. Hemos vuelto a lo peor de la época de la Guerra Fría y las superpotencias, solo que ahora nos pilla a casi todos en medio.

En este momento, manifestarse en contra de este "juego de tronos" es esencial, máxime cuando son los intereses de un tercero, el Israel de Netanyahu, los que están afectado a Europa y Oriente Medio, por no decir al resto del planeta, como nos muestra la contestación australiana.

Pero es con España con quien la han tomado Estados Unidos e Israel. Les ha plantado frente y saben que es un eslabón débil de la cadena de protestas. De lo que no se han dado cuenta es precisamente que las protestas españolas, sus llamamientos al cambio en la situación, nacen de su propia debilidad gubernamental, que se ve reforzada con un papel que le viene bien, el de líder internacional. Sánchez se encuentra "cómodo" en papel.

Lo que ha hecho Benjamín Netanyahu es precisamente reconocernos un poder que se refuerza con sus críticas, En RTVE.es leemos que 

El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha acusado a España de "librar una guerra diplomática" contra su país y ha ordenado expulsar a los representantes españoles del Centro de Coordinación Cívico-Militar (CMCC, por su siglas en inglés), un órgano creado para la supervisión del alto el fuego en la Franja de Gaza como parte del plan de paz de Donald Trump.

El Gobierno de España ha sido uno de los más críticos con las acciones de Israel tanto en Gaza como en Líbano, y desde un principio ha declarado que la guerra contra Irán por parte de EE.UU. e Israel es ilegal según el derecho internacional, además de un error.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha acusado directamente a Netanyahu de violar los derechos humanos y de "desprecio por la vida" por continuar los ataques contra Líbano a pesar del alto el fuego de dos semanas entre EE.UU. e Irán.

Este mismo viernes, Sánchez ha vuelto a pedir a la Unión Europea (UE) que, "por coherencia y por empatía", suspenda el Acuerdo de Asociación con Israel. "No permitamos una nueva Gaza en Líbano", ha declarado.**

 

Puede que Netanyahu consiga puntos ante la parte de la ciudadanía israelí que disfruta con el genocidio, la guerra y las invasiones, pero lo cierto es que quién más sale ganando con las amenazas es el gobierno español que se construye una imagen de liderazgo internacional, al margen de que tenga razón en sus denuncias.

No deja de ser una ironía que un gobierno débil, castigado en las urnas locales, consiga su fortaleza plantando cara en un conflicto exterior, pero que nos afecta y nos indigna ante lo que vemos.

A Netanyahu no le gusta que le cambien la "historia" que él mismo escribe cada día sobre cómo debemos "interpretar" sus acciones crueles y le cuestionemos el "derecho existencial" a masacrar pueblos y barrios enteros, con civiles (son todos terroristas), con periodistas y sanitarios (son también todos terroristas) o cascos azules (de países que apoyan el terrorismo). Si se bombardea un hospital o una escuela es porque debajo están los terroristas y si no se deja pasar ayuda humanitaria es porque es apoyo al terrorismo por parte de asociaciones terroristas.

Ahora España está en el punto de mira israelí, ¿nos invadirán o bombardearán Benidorm, nido terrorista, por ejemplo? Me temo que el debate ya está lejos de si participan en Eurovisión o no, en las ligas deportivas o no. Esto ha ido mucho más allá. Ha mostrado las grietas del sistema internacional y la necesidad de reconstruirlo con amistades claras, basadas en valores y sobre ello construir lo demás. 

 

* "Starmer dice que está "harto" del impacto de las políticas de Trump y Putin en los costes energéticos para el bolsillo de los británicos" 20minutos 11/04/2026 https://www.20minutos.es/internacional/starmer-dice-harto-impacto-politicas-trump-putin-costes-energeticos-britanicos_6956837_0.html

** "Netanyahu acusa a España de librar "una guerra diplomática" contra Israel" RTVE.es/Agencias 10/04/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260410/netanyahu-espana-israel-pedro-sanchez-gaza-libano-guerra-iran/17018262.shtml

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.