sábado, 21 de febrero de 2026

El fallo con los aranceles

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El varapalo dado a las políticas arancelarias de Donald Trump por parte del Tribunal Supremo de los Estados Unidos copa las portadas de todo el mundo como una "buena noticia". No es así como se lo ha tomado el ego del presidente que ha estallado en su contra soltando todo tipo de barbaridades.

De todas las lindeces que Trump ha soltado, me quedo con una especialmente significativa: "Puedo hacer lo que quiera con la IEEPA (Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional), imponer un embargo total, pero no puedo cobrarle a nadie ni un dólar por ello"*, ha señalado para a continuación calificarlo como "ridículo".

Por supuesto, también ha dicho que los jueces están vendidos a los países extranjeros, que son antiamericanos, una vergüenza para el país. Algunos de ellos los ha nombrado él y el grupo de jueces es de mayoría conservadora, lo que muestra que la línea de Trump va claramente contra el Derecho y viola la idea de los límites de la presidencia.

Hemos comentado en diversas ocasiones su idea del "poder" y su capacidad de actuación para conseguir sus objetivos sean estos los que sean. Un poder limitado no es poder, en el sentido absoluto y personal que Trump le da. No acaba de entender que ser "presidente" no significa poder hacer cualquier cosa.

Este varapalo tiene una serie de peligros que parte de lo señalado y de la mente compensatoria de Trump. No acepta un límite y debe compensarlo para no ver dañada su imagen de poder. No se limitará a refunfuñar sobre los jueces; necesita hacer algo que a sus ojos y a los de sus seguidores le reafirme. El problema es que estas frustraciones se pueden traducir en acciones exteriores. Y lo más próximo es Irán.

Sería una ironía trágica que se abriera una guerra brutal en Irán y en aquellos centros de interés norteamericanos como resultado de una frustración arancelaria, para demostrar que es él quien manda.

La guerra con Irán no sería como lo ocurrido con Venezuela, donde encontró una muy dócil respuesta manteniendo las familias de la dictadura, temerosas de perder su influencia y cargos. Venezuela es una dictadura debilitada por su propia corrupción, algo que Trump ha aprovechado para realizar sus acciones y conseguir sus objetivos de controlar el petróleo y a quién se vende.

Si la respuesta al frenazo de las medidas de las medidas arancelarias es una acción en Irán para demostrar al mundo quién manda, puede que los efectos sean mucho más graves que los ocurridos en Venezuela. Es poco probable que los ayatolas no tengan ya establecido un plan de respuesta. Si Donald Trump considera que es un "enviado", que "Dios le protege para que se cumpla su voluntad", eso ya lo inventaron los ayatolas. Lo que se juegan precisamente en la validez del mensaje divino sobre el que actúan. Los ayatolas necesitan mártires, la prueba precisamente de la validez de su mensaje y su autoridad.

Tras la derrota judicial, Trump necesita de una victoria que lo equilibre todo. Cómo será lo que busque para esa compensación de su ego, está por determinar. Las mayores probabilidades están en esa acción exterior, ya que los estragos de ICE en el interior han supuesto una inesperada respuesta de rechazo en la calles y medios. Con los aranceles frenados, con el creciente rechazo a la política migratoria represiva, lo que queda es el exterior, de Groenlandia a Irán. La primera ha recibido una respuesta política clara por parte de los todavía aliados. Queda la segunda opción, Irán.

Cada vez se maneja más la palabra "rey" para referirse a Trump en los Estados Unidos. En el contexto norteamericano tiene una significación negativa y profunda, que conecta con la propia creación de unos Estados Unidos libre de trabas, con el "We the People". Lo que le ha dicho un Tribunal Supremo de amplia mayoría republicana, con miembros que le deben el nombramiento, es que no se puede gobernar así, de espaldas al Congreso. Trump lo hace.

Lo perverso del régimen iraní no quita la forma en que este caiga, especialmente en lo referido al riesgo de unas matanzas de enormes dimensiones. Estas acciones ya no podrán ser "limpias", de bajo coste, como lo ocurrido en Venezuela. ¿Cómo actuará el pueblo norteamericano si esto se produce, si se produce un nuevo Vietnam. el gran fantasma siempre presente?

Lo importante es saber el estado de la lucha interna en estas cuestiones, es decir, en quiénes comparten lo visionario de las políticas de Trump, quiénes le siguen ciegamente y aspiran a seguir su legado (suponiendo que abandone la Casa Blanca cuando le toque), y los que creen en el pueblo, en otro tipo de políticas, en otra forma de gobernar.

Un experto consultado en RTVE.es señala que no le han dicho que "no puede", sino que "no puede sin contar con el Congreso". Es un matiz importante, pero no sé si vuelve a Trump a la realidad de la dependencia de terceros. En cualquier caso, no se reduce a una cuestión meramente interna sino que está sujeta a muchas variables y no a la simpleza trumpista desde el poder absoluto.

Hoy la noticia es la desautorización de las políticas arancelarias de Trump y los posibles efectos económicos de esto. Pero no hay que descuidar lo que pueda pasar por una mente no acostumbrada a que le lleven la contraria. Nada nos gustaría más que estar equivocados porque los riesgos son muy altos y, si ocurre, algo de este tenor con consecuencias imprevisibles.

* "Las 10 frases de Trump tras anular el Supremo sus aranceles: "Puedo destruir un país, pero no les puedo cobrar 10 dólares"" 20minutos 21/02/2026 https://www.20minutos.es/internacional/frases-trump-anular-supremo-aranceles-destruir-pais-cobrar-dolares_6937174_0.html

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