Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Una
cosa es lo que ocurre y otras las "noticias", es decir, lo que se nos
cuenta bajo el concepto de "actualidad". La idea de
"actualidad" es subjetiva y variable. Es la interpretación de alguien
cobre lo que "pueda interesar" a los que la van a recibir. Bajo la
idea de "actualidad" se decide qué y cómo se van a presentar los
acontecimientos.
No es
descubrir nada la subjetividad de las selecciones y de las de la forma de
representación. La idea de variedad de fuentes es la respuesta que se nos da
ante la aparición de visiones unipartidistas que supondrían que no se puede
contrastar lo que se nos dice. No hay más. Llegamos a los acontecimientos a
través de una versión única.
Todo
esto podemos comprobarlo cada día. Las muertes de periodistas en Gaza no es más
que la señal de todo esto, de que solo debe existir una versión de los hechos,
la de quien tiene el poder. Así aceptamos las "causas" y las
"intenciones" de los que participan en esta guerra. Se nos dice
quiénes son "terroristas" y quienes empiezan una guerra que debe ser
vista como "operación militar" y justificada como "derecho existencial"
o "acción preventiva", tal como se la calificó por nuestros medios.
Hoy nos
enfrentamos a los retos de lo que supone la "actualidad", el
"centro" o "foco" de las noticias. La atención se dirige
hacia la guerra de Irán y nos olvidamos de lo que costó calificar como
"genocidio" en Gaza, cuya población sigue sometida a las mismas
violencias que antes de que estallara la guerra contra Irán.
En
RTVE.es encontramos entre el resto de las noticias un intento de no perder el
foco en Gaza. Su titular es "La sombra de la guerra en Irán asfixia a
Gaza: precios triplicados y una crisis humanitaria que el mundo deja de
mirar"*. El resumen que se nos da de la información en formato audiovisual
es:
La escalada bélica en Irán ha desviado el foco informativo de la Franja de Gaza, agravando una situación ya desesperada para la población debido a una inflación asfixiante. Pese al alto el fuego, la continuidad de los ataques israelíes impide la entrada de ayuda humanitaria y mantiene el hacinamiento de los gazatíes, en lo que la UNRWA califica como una situación crítica. En este escenario, las "colas del hambre" se han convertido en el día a día para muchos, como es el caso de Lamis, una joven que relata cómo el conflicto en Irán ha triplicado el precio de los productos básicos. Ante la imposibilidad de comprar alimentos, Lamis y miles de personas más se ven obligadas a recurrir a comedores solidarios para intentar conseguir algo de comida en medio de una crisis que parece no tener fin.*
En un
mundo competitivo, también parece que las guerras compiten por atraer la
atención. Algunos incluso se aprovechan del cambio de foco informativo para
intensificar sus campañas a sabiendas de que la opinión pública estará menos
atenta a lo que hagan, tal como ocurre con la guerra de Ucrania por parte de
Rusia. Debemos rastrear entre las informaciones para encontrar información
sobre su situación antes de pasar rápidamente a otro conflicto de mayor
"importancia".
Hemos
pasado de preocuparnos por un gravísimo genocidio en Palestina a preocuparnos
por si los petroleros pasan por el Estrecho de Ormuz y cómo afecta esto a los
mercados. Evidentemente todo esto es también importante, pero el problema
existe cuando el peligro es el olvido, como recuerda el texto de RTVE.es,
cuando un titular eclipsa a otros por la sencilla razón de que nuestra atención
es guiada hacia unos puntos en detrimento de otros.
Si a
esto le añadimos que un porcentaje cada vez más elevado de la información es
pura trivialidad, algo que me resisto a llamar "noticias", algo con
lo que alimentamos la estupidez colectiva de forma barata, el panorama de la
información se complica en sus fines y funciones.
Una
guerra tapa a otra, esto lo saben los manipuladores de la realidad y su
representación noticiosa en función de la atención disponible. A la guerra
real, se le suma la guerra por los titulares, por el espacio informativo
disponible. El gran maestro es, por supuesto, Donald Trump, el hombre con más
poder sobre la realidad (puede ordenar guerras, detenciones, invasiones...) y
sobre los titulares (cuenten cuántos tiene cada días). Trump ha comprendido
bien la relación entre unos y otros, usando los primeros para lograr los
segundos como nadie se había atrevido a hacer antes. Nunca se había concentrado
tanto poder, pero tampoco había habido tanta irresponsabilidad concentrada.
Por muchos países y medios se multiplican mensajes que como este tratan de recuperar a Gaza en nuestra atención. No nos resignamos a eso que llaman "agenda" y que hace olvidar la realidad, que muchas veces es olvido intencionado, manipulación.
Gaza se
merece más atención de la que se le está prestando. Lo merece el sufrimiento,
las muertes, los desplazamientos, la destrucción masiva, el genocidio... Dicen a veces que la falta de noticias es buena noticia. ¡Falso! ¡No olvidemos Gaza, como no debemos olvidar a las mujeres afganas o tantos problemas que no pasan a ser menores por la falta de noticias!
*
"La sombra de la guerra en Irán asfixia a Gaza: precios triplicados y una
crisis humanitaria que el mundo deja de mirar" RTVE.es 2/04/2026
https://www.rtve.es/play/videos/la-tarde-en-24h/sombra-guerra-iran-asfixia-gaza-precios-triplicados-crisis-humanitaria-mundo-deja-mirar/17008375/





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