lunes, 23 de marzo de 2026

Votos y pactos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

 Hace tiempo que algunos añoran el bipartidismo y la existencia de un eje en el centro político. Es cierto que España siempre ha tenido un modelo un tanto atípico, un extraño bipartidismo lleno de grupos atomizados que empezaron a crecer, a establecer fusiones, mientras que otros desaparecían o se rebautizaban con nuevos nombres. No se sabe muy bien por qué se llamó a eso bipartidismo. Inicialmente había un núcleo amplio: PP, PSOE, PC y CDS. Pronto empezó a lanzarse la idea de que el bipartidismo era que dos eran grandes partidos, PP y PSOE, y que eso era "poco representativo", incluso peligrosamente antidemocrático. Si a esto se le suman las trufas autonómicas y nacionalistas, el panorama se distancia bastante de ese "bipartidismo". Sumemos, como hemos dicho, a Ciudadanos, recién desaparecido. El resultado es que los dos grandes partidos compiten entre ellos, pero sobre todo compiten con aquellos que se sitúan a su derecha o a su izquierda, rivales directos por los votos.

Tal es la división y la competencia en zonas cercanas por el voto, que se hace prácticamente imposible tener una mayoría absoluta con la que gobernar. Esto produce un extraño efecto: los votos mayoritarios no sirven de mucho pero los votos minoritarios multiplican su valor, pues son necesarios para permitir gobernar. Los pequeños valen más que los grandes, ya que sus exigencias son grandes para pactar y entrar en los gobiernos, algo que nunca lograrían por sí mismos.

La acumulación de elecciones autonómicas, los problemas por estabilizar la izquierda y los conflictos por la derecha con las fuerzas extremas traen a primer plano todo esto, a lo que se añade el papel de los nacionalismos.

En RTVE.es, Abascal explica su visión del asunto:

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha cargado contra el PP porque, dice, "no soporta un Vox fuerte" y ha criticado que los 'populares' están "más empeñados en perjudicar" a la tercera fuerza política en España "que en ganar al PSOE", algo que, advierte, "puede ser letal". Además, ha avisado a los de Alberto Núñez Feijóo respecto a las negociaciones en Extremadura, Aragón y Castilla y León para investir a sus candidatos: "No nos asusta ir a las andaluzas con o sin acuerdo. Las cosas han de hacerse bien con plazos y garantías".

"El PP ha vuelto por sus fueros, por su nerviosismo, porque no soporta un Vox fuerte y porque no acepta la realidad de que la sociología electoral ha cambiado en España. Están más empeñados en dañarnos que en ganar al PSOE. Y eso puede ser letal", ha señalado Abascal en una entrevista en ABC.* 

Los argumentos de Abascal se enmarca en el problema señalado anteriormente: los partidos próximos compiten por los mismos votos, el pequeño se quiere sentir grande por la necesidad que tienen de él.

Los que saben jugar sus bazas saben que deben apuntar siempre a debilitar al cercano y luego exigirle el máximo, sabedor de ser necesarios para el gobierno. Vox reinterpreta la historia responsabilizando al PP de lo que ocurra. El efecto es el de un chantaje con el que cualquier solución le beneficia. Es ya, nos dice Abascal, la tercera fuerza electoral.

El crecimiento de la ultraderecha es una constante, ya que se desplaza el voto conforme se percibe a un PP débil. Cuanto más se acerque, menos efecto tendrá el voto útil, que se puede ir desplazando hacia los de Abascal.

Un tercer elemento es cómo se trata de resaltar este aspecto desde la izquierda, es decir, cómo se responsabiliza al PP de ser el causante del crecimiento de Vox. De esta forma, todos contribuyen a que Vox crezca y cuanto más lo haga más exigirá en los pactos para hacer gobierno con el PP.

Es una pescadilla que se muerde la cola. Por la izquierda tampoco pierden ocasión, pero no les funciona tan bien; allí son tres los contendientes y tres las recriminaciones con argumentos similares. Estos pequeños juegan a hacer ver que el gobierno no se escora a la derecha gracias a ellos. De esta manera intentan sacar rentabilidad a esta situación de debilidad de unos y otros.

Con todo esto la política española se mueve recriminándose debilidades unos a otros. El hecho claro es que Vox sigue creciendo y que las exigencias para formar parte de los gobiernos autonómicos crecen desvirtuando al PP y llevándolo a situaciones complicadas que afectan a sus principios básicos. 

El argumento de Abascal de que no hacerle caso es ponerse en manos del PSOE es falaz, pero le funciona ante su electorado creciente. Es difícil que esto cambie, que se produzca un giro que dé la mayoría a uno de los grandes. Pero cada día es más fácil que los partidos y agrupaciones minoritarios consigan más cuotas de poder generándose una democracia distorsionada.

* "Abascal dice que el PP "no soporta un Vox fuerte": "Se empeña más en dañarnos que en ganar al PSOE y eso puede ser letal"" RTVE.es / Agencias 22/03/2026  https://www.rtve.es/noticias/20260322/abascal-dice-pp-no-soporta-vox-fuerte-se-empena-mas-danarnos-ganar-psoe-eso-puede-ser-letal/16991833.shtml

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