Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Mientras
aumenta la sospecha de que alguien (alguien más) se está beneficiando con
avisos privilegiadas sobre la guerra que afectan a los precios de los
carburantes, continúa el baile del "poli bueno y el poli malo",
interpretado desde las declaraciones triunfalistas de Trump y las afirmaciones
sobre la invasión del Líbano por parte del Israel de Netanyahu. El mundo asiste
cada vez más incrédulo a las afirmaciones de uno y otros sobre su propia
defensa "existencial" y lo que hay detrás de esta guerra que amenaza
con extenderse temporal y geográficamente.
Lo que es cierto es la pérdida de credibilidad de ambos mandatarios y su creciente aislamiento al no seguir ni sus pautas ni sus argumentos. En 20minutos se informa de algo que ya no se sabe cómo calificar sobre las actuaciones y declaraciones con las que Donald Trump trata de convencernos de esa extraña victoria que nadie ve más que él:
Desde el inicio de la tregua el pasado lunes, Trump ha asegurado reiteradamente que la ofensiva conjunta de EEUU e Israel ha eliminado al liderazgo de la República Islámica y neutralizado sus capacidades militares. "Prácticamente no queda nada a lo que disparar", exponía el presidente estadounidense este martes. El mandatario ha llegado a asegurar que los dirigentes iraníes están "suplicando llegar a un acuerdo", pero lo niegan por temor a "ser asesinados por su propia gente" o por Estados Unidos. Sin embargo, Washington no ha identificado aún al "hombre respetado" con el que Trump ha asegurado estar hablando, y que no se trataría del líder supremo del país, Mojtaba Jamenei.
Por su parte, el régimen iraní ha reiterado a través de portavoces de sus diferentes estamentos que la voluntad negociadora de EEUU es un "proyecto de engaño" para "presentarse como pacíficos", "mantener bajos los precios del petróleo" y "ganar tiempo para preparar nuevas acciones agresivas en el sur de Irán a través de una invasión terrestre", según el comunicado difundido por la agencia Tasnim. Teherán acusa a Estados Unidos y a Trump de "negociar consigo mismos" y de empeñarse en hacer pasar por "'acuerdo' a una derrota". *
La distancia de la realidad solo ellos lo saben, pero las sucesivas dilaciones de Trump y su triunfalismo siembran cada vez más dudas, más incertidumbre sobre la situación actual y sus consecuencias. Sin una información fidedigna, nadando en mitad del mar de la propaganda, las orillas tranquilizadoras —aunque sean solo para saber a qué atenernos los demás— parecen muy lejanas.
¿Qué pretende la presidencia de Trump al decir que está negociando y que todo va muy bien, que la guerra ya se ganó hace días y que solo queda el miedo a ser descubiertos los que quieren la paz en Irán? No es fácil decirlo con ciertas probabilidades de acierto, pero lo que sí resulta más fácil es estimar que está sucediendo exactamente lo contrario, que la realidad va en dirección contraria a las palabras presidenciales.
En sus horas más bajas de popularidad en su país, con el riesgo de una cruenta guerra abierta con un elevado coste en vidas de soldados norteamericanos (que parece que son las únicas que cuentan, responsabilizado de apoyar un genocidio en Gaza y otro en marcha en Líbano, tras continuas declaraciones triunfalistas, a Trump solo le quedan dos posibilidades: a) seguir dando plazos que Irán no acepte y afirmando que la guerra se ha ganado ya; y b) lanzarse a la batalla con todas sus consecuencias, con muertes, crisis política, crisis energética y un distanciamiento cada vez mayor de los llamados "aliados", que ya han dejado de serlo hace tiempo y han tratado de evitar que les asocien con el desastre.
Si miramos con atención las palabras reseñadas anteriormente, parece confirmarse el error de pensar en Irán como una nueva Venezuela. Pero entre el régimen de Maduro y el de los ayatolás existen enormes diferencias en sus reacciones. Quizá se pensó en que lo ocurrido en Venezuela iba a asustar a los fanáticos del régimen, que este se iba a desmoronar y que iban a salir "voluntarios" para hacerse con el poder pactando con los Estados Unidos. Estos controlarían las posibles reacciones populares después de haber alentado las protestas en las calles y el consiguiente número de muertos como consecuencia. Sin embargo, nada de esto ha funcionado. Por el contrario, se ha radicalizado el discurso con la importante variable del martirio como objetivo para ganarse la vida eterna en el paraíso.
En Venezuela no existía un discurso sobre la muerte; en Irán sí, es lo que ha alentado los atentados suicidas entre otras cosas. No hay un nacionalismo, sino algo peor, un radicalismo religioso que se enfrenta a ese pragmatismo bárbaro norteamericano o al sionismo profético, herético sionista, y a la traición del Islam de los suníes. Son demasiadas cosas como para haber un pacto que te exigen desconectar de tus seguidores repartidos por distintas zonas.
No, no han calculado bien las relaciones entre las facciones repartidas por la zona y desconocen absolutamente cuáles son sus fines reales, de la misma forma que no acaban de entender a lo que aspira Netanyahu y su idea místico belicista del "pueblo elegido".
Es probable que algún asesor presidencial o alguien de fuera haya advertido a Trump de dónde se está metiendo y de lo que puede suponer todo esto. Los iraníes saben que el tiempo juega a su favor cuando se ha prometido una guerra rápida y se suponía que todos iban a actuar sincronizados con Estados Unidos. Lo que ha ocurrido es exactamente lo contrario.
Los iraníes le han dado la vuelta a las declaraciones y lo interpretan como una señal de victoria, algo que tampoco tiene por qué ser cierto, pero que forma parte de esa otra guerra que se libra en pantallas y titulares. Saben que a los norteamericanos se les ha prometido una guerra fácil y que se irán convenciendo de lo contrario a golpe de contratiempo y de féretro descargado envuelto en la bandera de las barras y estrellas.
Lo sabe también algún asesor sensato (aunque Trump ha hecho todo lo posible por rodearse de insensatos e inútiles), algunos miembros del Pentágono y miembros de la Bolsa. A todos los que podían darle una visión crítica, se les despachó en el segundo mandato.
Ahora Trump pretende que se decida a través de los titulares, que los que él ofrece tengan más impacto que los que pueda ofrecer la realidad que se esconde tras ellos.
* Nacho Jiménez "Trump amplía su ultimátum a Irán hasta el 6 de abril y el Pentágono prepara un "golpe final" al régimen si no acepta sus condiciones" 20minutos 27/03/2026 https://www.20minutos.es/internacional/trump-amplia-su-ultimatum-iran-hasta-6-abril-pentagono-prepara-un-golpe-final-regimen-si-no-acepta-sus-condiciones_6951258_0.html




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