Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hemos
tratado aquí muchas veces el problema del crecimiento de problemas mentales, de
las adicciones a las redes sociales y los efectos sociales que implican. En los
últimos años aumentan los informes negativos de los efectos sobre los niños y
jóvenes en los que se fomenta una relación absorbente con las redes. Son muchos
los países —algunos ya lo han hecho— que buscan diversas formas legales para
restringir el uso de la telefonía móvil y el acceso a las redes hasta llegar a
ciertas edades, de los 14 a los 16 y algunos apuntan más lejos.
Me
recuerda los problemas hasta que se reconoció que el consumo del tabaco tenía
consecuencias para la salud. También entonces se intensificaron las mezclas
para crear adicción por parte de las empresas, hasta que fue imposible negar
los efectos nocivos del tabaco.
Hoy los medios nos informan sobre cómo se va estrechando el cerco legal sobre las grandes tecnológicas que controlan el mundo de las redes sociales y fomentan las adicciones. Citamos en extenso la información que nos ofrecen en RTVE.es:
Un jurado en Los Ángeles, Estados Unidos, condenó este
miércoles a Google —propietaria de YouTube— y a Meta —matriz de Instagram,
Facebook y WhatsApp— a pagar tres millones de dólares en daños
compensatorios y tres millones en daños punitivos en una histórica demanda
por adicción a las redes sociales. Meta será responsable del 70% de esta
cuantía y Google, del 30% restante.
La sentencia sienta precedente y podría influir en
miles de casos similares contra las tecnológicas presentados por padres y
madres de menores, fiscales generales y distritos escolares en el país. El
tribunal considera que sus aplicaciones y redes sociales fueron diseñadas para
enganchar a los adolescentes, obviando el posible impacto en su salud mental
El caso de Los Ángeles se refiere a una joven de 20 años que afirma
haberse vuelto adicta a aplicaciones como Instagram o YouTube en su
adolescencia debido a su diseño llamativo. Los demandantes se han centrado
en el diseño de las plataformas más que en el contenido, lo que ha dificultado
a las empresas eludir su responsabilidad en este caso.
TikTok y Snapchat evitan la condena
La demanda de la joven, identificada como K.G.M.,
incluía a las herramientas TikTok y Snapchat, pero estas lograron alcanzar
un acuerdo cuyos términos no han sido revelados para evitar el primero de
una serie de juicios históricos contra las plataformas de redes sociales.
Esta resolución se suma a la sentencia dictaminada el
martes por un jurado de Nuevo México que también encontró culpable a Meta de
ocultar información sobre deficiencias en sus plataformas y prácticas
comerciales que facilitaban la explotación sexual infantil y fue condenado a
una multa de 375 millones de dólares (324 millones de euros).
Estos litigios forman parte de una ola más amplia de
casos que cuestionan las prácticas de la industria tecnológica y podrían sentar
precedentes sobre los límites de responsabilidad de las redes sociales en
EE.UU.*
¿Cómo van a digerir y gestionar las grandes empresas estas sentencias que apuntan a su línea de flotación? El éxito de su negocio está precisamente en la adicción, que las convierte en un productivo escaparate para todo tipo de productos, en un espejo en el que reflejarse individual y colectivamente. Al igual que él tabaco, ¿son posibles unas redes "light"?
Nunca en la Historia se había dado una herramienta tan poderosa por su capacidad de influir, nunca hubo un medio tan capaz de manipular y deformar mentes, de aislarnos del mundo y hacer que nuestros ojos miren fijos lo que aparece en las pantallas. Hace unos días hablamos de este efecto del canal que destruye todos los otros, el teléfono móvil, algo con lo que caminamos, que nos acompaña noche y día y por lo que nos llegan un mundo polarizado, intenso y trivial, que nos convierte en receptores 24/7 y 365, como se expresa hoy en día. Es el medio que nos absorbe, que nos educa deformándonos, alejándonos de cualquier otro valor cultural que vemos como desaparece en prácticamente una generación.
Si anteriormente se planteaban que la lectura excesiva, como en el Quijote o Emma Bovary, podía hacernos falsear el mundo, si la televisión podía tenernos sentados en casa más tiempo del debido, etc. la combinación de redes y telefonía crean un entorno absoluto que dinamita muchas cosas, de la cultura a las relaciones de personas, familiares, laborales, etc.
Ayer nos daban en los medios las cifras de atropellos de personas por cruzar las calles mirando el teléfono. Usted, como yo, hará tenido que apartarse por personas que caminan mirando las pantallas, incapaces de desconectar.
No son solo los contenidos, como bien señala la sentencia. Es el diseño hipnótico, adictivo, lo que nos atrapa y modela. Son esas niñas que nos mostraban hace unos días grabando con sus teléfonos una feroz pelea entre compañeras. No es solo lo que vemos, es el deseo de sumarnos al proceso, la creación de una cultura que pasa por las pantallas, que se centra en ver y ser visto perdiendo valor lo que ocurre fuera de ellas y donde el deseo se sumarse a las imágenes nos lleva a esa mirada perversa. Un chiste gráfico me viene a la memoria: la cruz del Calvario rodeada de manos con teléfonos móviles captando la crucifixión.
¿Puede cambiar algo que ya nos ha cambiado? ¿Podemos intentar salir de la adicción masiva en la que nos encontramos? ¿Podrán reaccionar inteligentemente aquellos a los que se ha arrastrado hacia la estupidez del automatismo? ¿Podremos reconducir esta colosal herramienta? ¿Podremos alejarla de una concepción mercantil del mundo donde cualquier método es bueno para asegurar su eficacia y rentabilidad?
* "Meta y Google, condenadas por fomentar la adicción a las redes sociales en una histórica sentencia" RTVE.es / AGENCIAS 25/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260325/meta-google-condenadas-adiccion-redes-historica-sentencia/16997413.shtml




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