viernes, 6 de febrero de 2026

Políticos calientes

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los casos de acoso sexual en los partidos políticos españoles comienzan a ser un arma de doble filo, pues todo el énfasis que ponen en el ataque a los rivales se vuelve contra los atacantes en cuanto que aparece un caso en las filas propias. De la intensidad del ataque se pasa inmediatamente a la de la defensa.

Demasiado metidos todos en estos rifirrafes continuos, se evita la reflexión consecuente sobre lo que supone esta división entre acosadores y acosadas en el seno de partidos que se declaran democráticos e incluso "feministas". Hay un segundo factor importante: cómo afecta esto a la credibilidad de los partidos políticos y, en última instancia, al sistema democrático cuando en unas instituciones cuya función es defender nuestros derechos y libertades se producen este tipo de acciones claramente lesivas de estos principios.

La primera parte plantea cuestiones de gran interés que son soslayadas por los ataques simplistas que unos y otros se dirigen, con los que una vez iniciado este proceso de deterioro se tapan unos a otros evitando que se concentre en ellos la atención, aunque apenas lo logren.

El acoso pasa a ser no algo con lo que hay que acabar, sino algo que hay que tapar, evitar que estalle en la opinión pública. El narcisismo de los partidos es cada vez mayor y anteponen sus propios intereses a lo que realmente importa, el acoso y el maltrato.

Un ejemplo claro de esto lo tenemos en uno de los últimos casos abiertos y que tiene en RTVE.es, con información de El País, el titular "El PP de Madrid presionó a una concejala de Móstoles para no denunciar por acoso sexual al alcalde Manuel Bautista"*. En el texto del artículo se señala:

Una exconcejala del PP en Móstoles denunció en el seno del partido al alcalde de este municipio Manuel Bautista por presunto acoso sexual y laboral durante su etapa en el Ayuntamiento, pero el partido la presionó para que no hiciera público el acoso que aseguraba estar sufriendo por parte del regidor, según publica este jueves el diario El País.

Los hechos denunciados por la exedil, según la información adelantada por el periódico, se produjeron desde el inicio de la campaña electoral de 2023, cuando según la concejala empezó a sufrir "comentarios de tipo sexual, referencias a su físico y proposiciones explícitas", llegando a "difundir el rumor de que habían mantenido relaciones sexuales".

Según su relato, se plantó ante esta situación y a partir de ahí, ya una vez en el Gobierno como concejala, empezó lo que ha definido como "un acoso laboral", asegurando que no la permitían intervenir en los plenos para defender las mociones que había preparado y la "amenazaron" con retirarle todas las competencias que ostentaba.

La concejala escribió a la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, y mantuvo una reunión con Alfonso Serrano, secretario general del PP de Madrid, y con Ana Millán, vicesecretaria de Organización del partido y vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, y acudió al Comité Nacional de Derechos y Garantías. Sin embargo, ante la falta de respaldo que encontró, decidió entregó el acta, dejó la política y se dio de baja como militante en octubre de 2024.* 

El caso (se podría hablar de situaciones similares en otros partidos) es una muestra de cómo funcionan las respuestas. Importa más que no se produzca un escándalo a que se reaccione debidamente. Sabedores de que estos escándalos van a ser explotados por los rivales políticos, intentan que no salgan a la luz. De esta forma, los acosadores saben con claridad de que será la propia institución que debería expulsarlos la que trate de crear una burbuja de silencio a su alrededor. Pero (no sé si todo) acaba saliendo y entonces arrastra al partido.

A veces nos preguntamos qué arrastra a las personas hacia los partidos políticos, qué les hace ascender en una escala de poder y si esta nueva posición les transforma. ¿Consideran que el poderoso no tiene que respetar ningún orden, que puede hacer lo que quiera, obligar a otros a ceder a sus deseos? Indudablemente hay muchos casos en los que el "poder" se busca como una especie de garantía para asegurarse el control y obediencia de los demás. Pero los tiempos han cambiado y las acosadas tienen capacidad para denunciar y defenderse, aunque siguen pesando los viejos vicios que nos acompañan desde tiempo inmemorial. Sin duda, esto son resquicios de algo que algunos consideran "teorías", el patriarcado, es decir, la situación de desigualdad y de dominio de un sexo sobre otro.

El "caso Errejón" nos deja otra tristeza, la retirada de la denuncia de Elisa Mouliaá contra Íñigo Errejón por acoso. La actriz ha explicado que se encuentra en el "límite" de su salud mental, que se ha encontrado sola y sometida a un nuevo tipo de presión, el mediático. La importancia del acosador determina la intensidad del acoso mediático, la persecución constante con cámaras y micrófonos. Hay que tener en cuenta este segundo tipo de acoso porque no es baladí. Muchas mujeres se lo piensan antes de denunciar por temor a encontrarse en esta situación que se puede prolongar años.

Los partidos políticos (y otras instituciones) no se preguntan cuán alto han llegado los acosadores. ¿Es un móvil para la llegada a los partidos, para su ascenso y promoción dentro de la institución? El poder es un poderosos atractor y cuanto más arriba se sube más poder entendido como impunidad se siente. Podemos fijarnos en el tipo de "poderosos" que Epstein captaba para su red sexual. Que fuera un canalla no le priva de un conocimiento real de la naturaleza humana, de lo que se esconde en la mente de los poderosos, de sus deseos de violación de las normas y leyes. Esa es la verdadera dimensión del poder, la impunidad. Y Epstein garantizaba los deseos. Solo se cobraba la influencia sobre sus amigos, las fotos y documentos cuidadosamente registrados.

La queja dentro de los partidos por la indiferencia o falta de acción de los departamentos o secciones en las que se debía denunciar el acoso es otro factor importante y que se ha mostrado ineficaz. ¿Quién le dice a un alto cargo, una persona bien relacionada, que es oficialmente un acosador, que debe abandonar el partido, que debe ser sancionado de alguna manera? Se nos muestra lo inadecuado del sistema por poco eficaz. Deberían pensar todos en alguna fórmula que garantizara que las denuncias no se pierden por el camino ni ocurren "fallos informáticos", etc.

Tenemos nuevos casos de acoso, nuevas denuncias, cada día. Las broncas entre partidos son también diarias. Pero esas broncas no sirven para solucionar el verdadero problema: un problema social profundo, el machismo, que se camufla en el interior de unas instituciones, los partidos, que son estructuras de poder y temerosas de su imagen pública.

No sé si los políticos son machistas o si los machistas se meten en la política. A efectos prácticos, vemos que las víctimas siempre son las mismas: mujeres. Los dilemas les afectan: denunciar o no; mantener las denuncias o retirarlas; aguantar que se dude de ellas como primer paso; convertirse en centro involuntario de atención mediática o escoger el silencio en la oscuridad cargando con la duda transformada en culpa toda su vida.

Debería preocuparnos y hacernos reflexionar la relación entre poder y acoso, al fin y al cabo son los que nos gobiernan. Estamos en sus manos y sus manos están en demasiados lugares indebidos. Debería preocuparnos la involución subyacente al acoso. No es solo el poder político, sino cualquier forma de poder, ya sea laboral, social o familiar.

El acoso no es algo nuevo; es más bien algo viejo de lo que no conseguimos librarnos. Su aparición en la política tampoco es nueva, sino que procede de la atención mediática en un mundo lleno de medios. ¿Conseguirán las denuncias librarnos de ello? Es poco probable, pero sí que es necesario que se perciba que se trata de un problema que nos debería preocupar a todos y que todos ponemos algo para que los acosadores lo noten. Y sobre todo, hay que apoyar a las víctimas para que sientan que lo entendemos, que no están solas. 


* "El PP de Madrid presionó a una concejala de Móstoles para no denunciar por acoso sexual al alcalde Manuel Bautista" RTVE.es 5/02/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260205/pp-madrid-concejala-mostoles-acoso-sexual-alcalde-manuel-bautista/16924296.shtml

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