viernes, 2 de enero de 2026

Los problemas de la IA

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En RTVE.es se nos ofrece por parte del equipo de VerificaRTVE un interesante compendio de opiniones sobre el uso y consecuencias de la IA en distintos campos. El artículo se titula "La democratización de los asistentes de IA y su potencial para desinformar: las claves en 2025" y lo firma Blanca Bayo, del VerificaRTVE.

El texto va desgranado la nueva situación de la IA. Creo que el uso de "democratización" no es el más adecuado pues es una palabra con connotaciones positivas, mientras que no es eso lo que nos muestra el recorrido por usos y aplicaciones de la IA, De hecho, es esa "democratización", entendida como "expansión" lo que forma parte del problema debido al mal uso. ¿Llamaríamos "democratización" a repartir armas para todos ante el crecimiento de la violencia? Probablemente solo Trump y los suyos lo harían.

Se vuelve a usar la "democracia" en la primera de las entradas:

No estábamos preparados para la democratización de los asistentes de IA

"Hay estudios que indican que casi la mitad de la población de distintas edades está usando la IA para hacer consultas de todo tipo: personales, educativas, sociales y hasta psicológicas", afirma Pilar Sánchez-García, periodista y profesora de la Universidad de Valladolid. Lucía Ortiz de Zárate Alcaraz, profesora de Filosofía Moral en la Universidad Autónoma de Madrid, detalla que "la utilizamos para consultarle dudas sentimentales, cuestiones psicológicas, problemas de trabajo para hacer la lista de la compra, para charlar...". Aunque las especialistas consultadas entienden las ventajas de aprender a utilizar asistentes de IA, coinciden en que un mal uso puede ser peligroso.*

No sé si el uso masivo es sinónimo de "democracia" pero me parece peligroso o, al menos, confuso que las IA se vea como la solución única al futuro. Todo lo que se nos cuenta son precisamente "carencias" sociales e individuales que el uso de la IA pretende, si no sanar, sí tapar creando un clima de confianza. La IA no soluciona problemas, se adapta a ellos como parte de un gigantesco negocio que genera inmenso beneficios y problemas que se venden como soluciones. Es el gran negocio del siglo en el que estamos. Son los problemas que tenemos lo que la hacen atractiva. Venderla como solución es crear una dependencia psicosocial de enorme intensidad en una sociedad como en la que nos encontramos, que se mueve al ritmo de la soledad, la inseguridad y la violencia sistémicas.

Basta con aplicar la prueba de apagón para comprobarlo. ¿Qué ocurriría se cortarán de golpe los accesos a la IA durante un tiempo? Cuando la dependencia se haya consolidado empezará el gran negocio.

No son ya pocas las voces que advierten de todo esto. Entre las consultas realizadas para el informe, me interesan especialmente las que afectan a la incapacidad de establecer qué es lo real: 

Para Carmela Ríos, la clave está en el entorno en el que consumimos la información: "El ciudadano empieza a interiorizar que vive en ecosistemas de contenido donde la información y la desinformación, donde la verdad y la mentira se mezclan de una forma orgánica porque la tecnología es lo suficientemente sofisticada para que eso suceda." La experta en redes sociales alerta del peligro de no enseñar a las personas a "identificar y a buscar los espacios de verdad, de periodismo, donde hay una información jerarquizada y ordenada", porque entonces van "a dimitir de la verdad y de lo que puede ser informativamente relevante y va a pasar a otro estadio, el del entretenimiento".

La profesora Lucía Ortiz de Zárate se manifiesta de forma similar: "Hay una sensación generalizada de que no sabemos qué es verdadero y qué es falso, pero procedente no solo de aquello que es producido con inteligencia artificial". Asegura que "hay gente que desconfía de las estadísticas que dan instituciones públicas que hasta ahora tenían toda su confianza, hay una desconfianza por la información que dan los medios de comunicación". Y, sin embargo, al mismo tiempo, tenemos una "confianza casi ciega en la tecnología", lamenta. Para la profesora de Filosofía Moral de la UAM, la desconfianza que genera no desbanca ni de lejos la confianza generalizada que tiene la gente en la inteligencia artificial porque el número de usuarios no deja de aumentar"*

Son estas cuestiones de fondo las que determinan nuestra actitud hacia otras muchas. Si se  pierde la seguridad necesaria para creer saber, no queda nada en pie. Muchas de las cosas que "sé", las sé por mi confianza en lo que se me dice. La existencia de fuentes fiables es lo que genera el edificio de la confianza y nos permite actuar, tomar decisiones. Si debilitamos nuestra confianza y solo confiamos en la IA pasamos a estar en sus manos, a depender de ella. Gran parte del éxito e implantación de la IA se ha generado desde la desconfianza, que se ha atizado adecuadamente.

Detrás de cada IA no hay siglos de experiencia, sino enormes intereses económicos empeñados en obtener beneficios de nuestras debilidades e inseguridades. No dirán lo suficiente, no arreglarán nada.

 Un mundo lleno de parches no es un buen futuro. No creamos soluciones, solo problemas rentables.

No dudo que haya un gran avance en la IA, pero sí dudo que eso que llaman su "democratización" sea el mejor camino. Nos decían en otro artículo hace unos días que los ciberdelincuentes usan ya la IA para sus delitos. Los cada vez más jóvenes que la dominan ya la usan para el acoso. Es solo una pequeña demostración de que se ha liberado una fuerza que no es fácil de controlar.

Los temores sobre el desempleo masivo empeoran las condiciones de los contratados, que viven con el miedo de ser sustituidos. La carreras se empiezan a elegir —eso recomiendan— conforme al grado de incidencia de la IA en los campos específicos. ¿Qué sentido tiene estudiar algo que la máquina hará sin diferencias?

Pero peores son sus efectos, como se señala, en la creación de un mundo "fake" que impida ver cualquier cosa que podamos llamar "realidad", "verdad", etc. Se nos cierran muchas puertas y se nos abren las de la inseguridad, la indefinición, lo que nos hará ser altamente manipulables, como ya nos demuestran con su uso de las imágenes en los Estados Unidos. En el texto se cita la conversión de la Gaza destruida, masacrada, en un resort de lujo por medio de la IA. No es solo un ejemplo, es una advertencia de sus posibles usos en la manipulación política.

La IA son muchas cosas, muchos campos abiertos. Pero cuantos más se abran, mayor será nuestra dependencia en los campos de aplicación. La manipulación de la realidad hace desaparecer nuestra confianza en ella, en lo que se ha hecho o se puede hacer. Hoy vemos a delincuentes defenderse diciendo que "no se reconocen" en las imágenes o en sus voces, dando a entender que han sido manipuladas con algún tipo de IA.


Este mundo se ha ideo creando ladrillo a ladrillo. Cada vez tenemos menos decisión, pues la duda se ha sembrado sobre todo. Ya no sabes quién habla, qué es real, o cómo ha sido el camino hasta llegar a aquí. Esto, como estado de cosas, no es el más recomendable.

No creo que "democratización", un término positivo, sea el más adecuado en este caso, a menos que se tenga un sentido perverso de lo que es la democracia, algo hacia lo que cada vez se apunta más. Son ya muchos medios —entre ellos RTVE— que incluyen verificaciones de lo que les llega como información, datos o en cualquier otro estado. No tienen otro remedio. El nuestro es tratar de encontrar medios fiables, es decir, que verifiquen adecuadamente lo que publican.

Los fraudes de duplicaciones de webs, falsificaciones de datos, etc. se lo ponen fácil a los delincuentes, difícil a nosotros y beneficioso a los que crean todo esto, los que sacan tajada. Sin duda, el empleo del futuro será tratar de determinar qué es real y qué es falso


* Blanca Bayo "La democratización de los asistentes de IA y su potencial para desinformar: las claves en 2025"  RTVE.es /VerificaRTVE 1/01/2025 https://www.rtve.es/noticias/20260101/democratizacion-asistentes-potencial-desinformar-claves-ia-2025/16879643.shtml


jueves, 1 de enero de 2026

Año nuevo, viejos problemas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


A veces simplificamos más de la cuenta y en aspectos socialmente relevantes, como es la violencia de género, puede llegar a ser peligroso hacerlo. Cualquier deseo de enfrentarse al problema se encuentra con la dificultad de que nos acostumbremos a ello y se pierda la auténtica medida de ese problema.

Por eso es adecuado darle la perspectiva correcta en estos momentos del año en que tendemos a mirar con otros ojos lo que nos rodea.  Que este primer día del año sea el primero en que nos planteamos las cuestión de la violencia contra las mujeres, uno de los temas que han tenido protagonismo en 2025 y que corremos de que lo tenga en 2026. Hablar de ello es necesario, porque una parte importante corresponde al silencio y la ausencia del debate adecuado.

 En RTVE.es, nos hacen balance del 2025 y valoran las dimensiones del problema desde la perspectiva de la Delegada de Gobierno para la Violencia de Género: 

Desde que el Gobierno comenzó en 2003 a recabar datos estadísticos de esta lacra, más de 1.300 mujeres han perdido la vida por este tipo de violencia, 46 de ellas en 2025. Y las cifras no dejan de crecer, con un final de año especialmente negro y un dibujo general que deja retos pendientes.

La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género confía en “no normalizar nunca estas cifras” porque Pilar, Oriana y Sayuri “no son números” sino “mujeres con nombre, con familias, con proyectos de vida truncados por la violencia machista”. Cada asesinato, advierten fuentes de dicha institución a RTVE Noticias, “es un fracaso colectivo del conjunto de la sociedad y de las instituciones y, por tanto, exige un análisis permanente y autocrítico”. Hay que examinar con lupa los datos para tomar medidas.

El 12,7% de las mujeres residentes en España de más de 16 años ha sufrido violencia física o sexual por parte de su pareja en algún momento de su vida. En tres de cada cinco casos, no fue sólo una vez, según consta en la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer publicada hace unas semanas.*


Me parece adecuado hablar de "fracaso colectivo", pues las cifras de muertes son solo una parte de un problema mucho más extendido de lo que se piensa, un problema que juega con el silencio y el miedo a las denuncias y que casi siempre sale al centro de la escena cuando ya la víctima ha dejado de existir.

La violencia de género es algo enquistado en la sociedad, el problema más grave que tenemos porque afecta al conjunto. Los escándalos del acoso en los partidos políticos e instituciones es algo más que una herramienta para la lucha política. Es una demostración de que esto está metido allí de donde debían surgir las soluciones.

El problema no es "el deterioro de la imagen" de los partidos, sino la constatación de que esto es mucho más grave de lo que pensábamos. En cualquier caso, que sea algo que afecte a los partidos tiene una parte positiva: la explosión informativa que lleva a tener conciencia.

Pero lo malo de la conversión en "noticia" es que estas van y vienen en función de otros parámetros, los que produce el mundo de la información. Por eso la "normalización" puede convertirse en el mayor problema en la medida en que entra en competición con otras muchas cosas y esto es algo muy distinto. No se trata de "noticias" en los medios, sino precisamente del problema del silencio y que, por contra, solo salgan a la luz los casos llamativos, como ocurre con los ocurridos en el ámbito político,

Cuando los hechos se convierte en cifras, en estadísticas, se corre un riesgo especial. Por eso está bien que se señale en el artículo de Daniel Herrero que "las víctimas son algo más que números", que son "personas" a las que el sistema, en todas sus dimensiones, ha fallado. Por eso, igualmente, es adecuado que se hable de "fracaso colectivo".

Quizá sea inevitable que en un sistema mediático el criterio de lo noticioso prime sobre otros criterios, que la crueldad o el número se antepongan a otro criterios, pero es imprescindible que cada crimen, que cada caso de acoso, de maltrato, etc. tenga su justa dimensión que es la que despierte en la sociedad la conciencia del problema y su gravedad.

El problema de la violencia machista no es solo un problema noticioso. Está profundamente anclado en los rincones más escondidos de nuestra sociedad. Se transmite como falta de valores de igualdad en las familias, en las escuelas, en muchas instituciones sociales. 

El machismo patriarcal no es un tópico feminista, como pretenden los crecientes negacionistas, alentados desde su protagonismo en los Estados Unidos. Es una realidad histórica que puede rastrearse en el tiempo, pueden comprobarse en sus acciones, en sus leyes, en sus refranes y dichos, en sus textos o películas. Se puede discutir sobre las "clases", pero no se puede discutir sobre la existencia de las diferencias de género y la dominación patriarcal. Todo esto castiga a una parte importante de la población, que se enfrenta a esta forma de violencia, generada desde una conciencia de posesión, de ser las mujeres propiedades cuya resistencia (es decir, independencia, deseo de igualdad, etc.) hay que evitar.


En algunos países esto es perfectamente visible, como ocurre en Afganistán, quizá uno de los casos más extremos de violencia normalizada e institucional contra las mujeres. Pero los casos extremos no evitan que en otros, como en el nuestro, proliferen también otras formas de violencia de género.

Tenemos la teoría, pero evidentemente no controlamos la práctica, que es lo que ocurre en espacios familiares y laborales. La cuestión está variando porque se discute, como hemos dicho, la propia teoría para actuar sobre la práctica, que no son solo los asesinatos de mujeres, sino esa otra situación que va saliendo a la luz y muestra cierto retroceso y, sobre todo, una polarización.

En España lo comenzamos a percibir cuando empezaron a frenarse las formas emancipadoras en las escuelas y bibliotecas públicas, amparándose en el "derecho de los padres" a decidir cómo formar a sus hijos y evitar que se les "adoctrinara". Cuando Vox llegaba a algún ayuntamiento, pasaba a controlar la compra de libros que pudieran afectar a su negacionismo del patriarcado. Son precisamente familias y escuelas los principales focos de formación de la violencia de género.

Que sea desde el gobierno, como nos dice el titulas de RTVE.es desde donde se hable de "fracaso colectivo", podrá parecer a algunos una especie de poner la pelota en el tejado de otros el problema. Más allá de esto, hay que exigir medidas, vigilancia y más medios, pero también realizar nosotros desde la sociedad, acciones para tratar de frenar esto. Hay que hablar, romper los silencios, denunciar, explicar, compartir...

No es una cuestión sencilla y necesita de una conciencia clara del camino y de los obstáculos que se siembran. Hay que evitar muertes, evitar su normalización, pero eso es solo una parte de la tarea. Si no lo logramos, el "fracaso colectivo" seguirá ganando terreno. 


* Daniel Herrero "La violencia de género, un "fracaso colectivo" en un año con casi medio centenar de asesinatos" RTVE.es 31/12/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251231/violencia-genero-fracaso-colectivo-asesinatos/16870999.shtml 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Un 2025 chapucero

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

¡Estamos gafados! Ya no podemos disfrutar aunque nos toque el Gordo, como se ve por lo ocurrido este año en el pueblo de Villamanín. Lo que debía ser alegría, compensación de cómo nos trata la vida, se ha convertido en causa de confrontación y hasta de riesgo de cárcel si se demuestra que había intención fraudulenta y no de una "chapuza" más de esas que no nos dejan desde hace algún tiempo.

Hace algunos meses señalamos aquí que "chapuza" era la palabra que nos dejaba en evidencia. Lo del Gordo de Villamanín no deja de ser otra chapuza, como la del apagón masivo o el Picasso olvidado en un descansillo en el traslado de obras de arte.

Ahora que se hace recuento de lo sucedido en el año que nos deja, no resulta extraño ver que muchos de ellos son auténticas chapuzas. Nos surgen en todos los ámbitos, en todas las zonas sociales, partidos, etc. La chapuza reina.

Muchas de ellas se deben a desidia, pero muchas otras son predecibles ante la disminución de personal en muchos ámbitos y su inexperiencia (contratar provisionalmente a personas inexpertas es más barato).

Hay otro tipo de chapuzas con responsables bien marcados, la clase política, que no afronta los problemas y se dedica a crear otros. Si hay que hacer un balance de chapuzas, el que está en el poder siempre destaca porque es mayor su responsabilidad. Ha sido un año negro para Pedro Sánchez y el PSOE. La chapuza ha permitido que todos los filtros que debían funcionar no funcionasen y el partido ha ido quedan en evidencia ante sus propios ojos. Muchos no logran entenderlo, pero es lo que ocurre cuando las cosas no funcionan como deben.

La corrupción es mala, el machismo acosador es peor. Lo que nos han demostrado ambos males es que se pueden instalar con comodidad en nuestras instituciones, precisamente en aquellas que deberían de protegernos, liderar un progreso que sobre el papel está muy claro y en la realidad no tanto.

Este año han escandalizado las grabaciones que dejaban al descubierto la corrupción y el machismo vergonzoso de personas que estaban ahí para otra cosa. Nosotros no lo tenemos claro, pero ello sí. Ahora se han convertido en un escándalo tras otro a lo largo del año. No es cuestión solo de partidos, sino la enfermedad del abuso extendida por todos los ámbitos sociales, de las universidades a las empresas. No hay signos de que remita, de que se haya agotado. Es probable que sea la enfermedad social dominante en este próximo año. No se erradica fácilmente lo que lleva años gestándose, creciendo en la sombra amparándose en la chapuza institucional, en el silencio del miedo a denunciar.

Cadena SER

Cada día nos llegan datos de nuevas chapuzas en el ámbito sanitario, un sistema sometido a estrés y abandonado a los negocios que juegan con nuestra salud. Más te vale estar sano porque puede acabar peor si tienes que ir de médicos. Los casos de cirujano plástico violador, del anestesista fraudulento que causó la muerte de una niña y casi acaba con otra, etc. han marcado nuestro año en lo concerniente a la salud, pero el problema es mucho más serio en su cotidianeidad, las largas esperas o los errores. Los problemas con los cribados de cáncer, creados por una chapuza tras otro, nos han marcado un año de vergüenza. Por más que los políticos traten de reducir las cifras estas siguen creciendo.

No voy a hablar de la dana y su cadena de errores, ¿para qué? Tenemos culebrón judicial y político para rato. Nuevas inundaciones en los mismos lugares auguran que el Mediterráneo ya no es lo que era, un lugar de inviernos soleados y apacibles, algo que los intereses turísticos no dejan apenas comentar, pero no por ello deja de ser una realidad. Vemos como la trampa del turismo se cierra a nuestro alrededor.


No, no es un buen balance del año 2025 y no son buenas las siguientes porque nada se ha solucionado. Los problemas siguen ante la incapacidad absoluta de nuestros políticos. Hemos seleccionado incapaces para dirigirnos y ahora pagamos las consecuencias.

Los partidos deberían hacer balance de responsabilidades y darse cuenta que se han ido desviando de sus funciones, que el griterío y la gresca continua no sirven para nada, que no solucionan y que, por contra, favorecen la degradación social, los malos ejemplos cunden rápido y el delincuente se reivindica ante lo que ve cada día en las alturas. Si otros lo hacen, ¿por qué no él?

Picassos olvidados, informes cobre cáncer olvidados, denuncias olvidados, papeletas premiadas olvidadas... Somos el Reino del Olvido. Entre chapuzas y maldades, entre olvidos y delitos, España marcha como puede y hacia donde se la empuja. Ya aquello del "España va bien" no cuela ni con la mejor sonrisa. Vivienda, Sanidad, Educación... en fuerte crisis. Mejor no hablar de lo demás.

Deseo de todo corazón lo mejor para todos (para casi todos) en este año que comienza mañana. No tiene el listón muy alto para ser un año mejor.

martes, 30 de diciembre de 2025

¡Que lo diga la IA!

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Conforme el uso de la Inteligencia Artificial se va expandiendo se está produciendo un extraño fenómeno, el de sus declaraciones. Convertida en oráculo infalible, la IA es preguntada sobre cosas que son presuntamente de su incumbencia, suponiendo que esto exista realmente.

Los medios han encontrado un interlocutor barato, asequible y capaz de opinar sobre cualquier cosa, lo que en tiempos de recortes y ahorro hace a la AI especialmente atractiva. ¿Llegarán estos programas a ser indispensables en el mundo informativo? ¿Podrán predecir altas y bajas, guerras y paces, premios y derrotas?

En Cloudfare se nos describe así el fenómeno de la llamada "IA predictiva": «La inteligencia artificial (IA) predictiva es la capacidad de un programa informático de utilizar el análisis estadístico para identificar pautas, anticipar comportamientos y prever los acontecimientos futuros.» *

Y se nos da el siguiente ejemplo ilustrativo:

Imagina que Joey es un pescador que necesita saber cómo estará el clima antes de salir en su barco. En los últimos meses, cada vez que Joey ve el cielo rojo por la mañana, ha experimentado una tormenta. Joey empieza a llegar a la conclusión de que cada vez que vea un cielo rojo, debe tomarlo como una advertencia de que se avecina una tormenta. La IA predictiva llega a conclusiones similares, pero al analizar miles de factores (en lugar de solo el color del cielo) y datos de décadas (en lugar de solo de varios meses).

La IA predictiva es solo una de las muchas capacidades que ofrece la IA, que se refiere a un conjunto de habilidades que pueden tener los ordenadores y que imitan la cognición humana.*

Evidentemente hay mucha distancia entre las necesidades sobre el estado del clima de Joey y algunos de los usos que se le están dando a la IA en munchos terrenos. En tiempos tecnológicos hemos vuelto a consultar a los "dioses", en este caso, informáticos. Los medios contribuyen en gran medida a este fenómeno, como ya hemos señalado. La IA no tiene "asesores" que la moderen; ella se lo guisa y se lo come. Llega a predicciones sin algo que no tiene, el sentido común, algo humano y falible, pero que puede ser útil en ocasiones.

En el diario El Mundo podemos leer el siguiente y espectacular titular  "La profecía más controvertida de la IA: en 2027 China le va a robar un secreto clave a EEUU y una superinteligencia detonará una bomba para aniquilarnos"**.

A continuación se nos explica sobre el origen de la predicción: 

Al Futures es una organización sin ánimo de lucro que difunde previsiones de expertos sobre el posible impacto de la IA. Uno de sus augurios plantea para dentro de dos años un escenario aterrador que puede provocar la extinción humana.**

 

Cuando uno se encuentra ante "previsiones" de esta tenor, las posibilidades son creerlas o no. Si las crees, actúas, lo cual es un riesgo de efecto Edipo, de auto cumplimiento, es decir, lo que haces para evitarlo trae la tragedia.

¿Lograremos algún día una IA que conteste a ciertas preguntas "ni lo sé, ni me importa" que sería lo sensato ante este tipo de predicciones? No lo sé, pero hoy por hoy estas predicciones venden, como se puede apreciar en la espectacular presentación del diario de la aterradora "noticia".

¿Tendremos que distinguir no solo entre "hechos" y "opiniones", como se hace habitualmente, sino añadir "predicciones"? Una "predicción" no es un "hecho", pero tampoco una "opinión".

Nuestros medios han encontrado un terreno fácil para incluir estas predicciones, que se presentan cada vez más como un "adelanto" del futuro y una base estable para tomar decisiones. Esto ocurre ya en muchos campos, como por ejemplo el de la elección de estudios. La IA nos advierte de qué estudios podemos escoger y sobre aquellos otros que no tienen futuro.

Hace pocos días leía sobre la inutilidad decretada sobre la Humanidades, el Periodismo y algunas otras carreras más. Los argumentos eran que la IA se ocupa ya de traducir los textos y de redactarlos. Los campos con menos futuro son, ¡no faltaba más! lo que ocupará la IA.

Otra noticia nos habla del uso en el campo del Derecho para predecir las sentencias. Los bufetes meterán los datos y verán tu futuro legal, si ganan o pierden, cuántos años te caen o la cuantía de la multa. Justicia estadística. También anuncian que los abogados y jueces tienen poco futuro. Todo muy simple y ordenado.

De los efectos de la IA sobre las relaciones personales ya se ha hablado, al igual que sus diagnósticos sobre nuestro estado y lo que nos conviene ya sea en la salud o en las relaciones personales. La IA se ha convertido en el "mejor amigo", siempre a tu lado aunque a veces sus consejos dejen mucho que desear y te puedan recomendar el suicidio. Las mentiras piadosas, base de las relaciones humanas en detrimento de la cruda verdad, no entran en los planes de la IA.

Los medios dibujan un mundo deshumanizado alterado por predicciones llamativas. Las que no lo son no cuentan para unos medios que se debaten entre las noticias, las pseudo noticias y el entretenimiento. Pero ese mundo vende inquietud, temor ante el futuro. ¿Estará mi profesión en la lista negra de la IA?

Esto es la última fase (¿quizás la penúltima?) de un mundo tecnológico y pragmático en el que solo somos piezas para garantizar el beneficio de unos pocos. ¿Sobrarán los súper ricos con la IA?

Leo otra noticia n la que se dice que los ciberdelincuentes usan ChatGPT para preparar mejor sus atracos. Como la Policía la usará para tratar de detenerlos, empate técnico. La IA puede asumir la personalidad de nuestro familiar desaparecido y que charlemos con ella como si no hubiera pasado nada.

Son innumerables los campos de aplicación y, por ello, de desaparición de lo humano. Las carreras que nos recomiendan como de éxito seguro son todas ingenierías informáticas, datos, etc., es decir, todo lo relacionado con el sector. Sobra casi todo lo relacionado con la otra inteligencia, la nuestra; sobra todo los relacionado con la cultura (¿a quién le hace falta?) y así todo. Las IA pintan, escriben, actúan, componen...

En 20minutos se nos aportan soluciones. Lo hacen mediante otra historia ejemplar:

Cuando Pablo Gracia tenía veinte años, su pasión por lo audiovisual lo llevó a desvelar los secretos tras las lentes de las cámaras. Había algo exclusivo y seguro en saber trastear con semejante aparato, en un tiempo en que las imágenes se estaban apropiando de la cotidianidad general. ¿Quién hubiera imaginado que, una década después de que Gracia comenzara a ganarse el jornal con la videocámara al hombro como un saco de cemento, los smartphones integrarían la misma tecnología?

El futuro pintaba negro para quien, por entonces, era solo un treintañero con mucha carrera por delante. Fue entonces cuando, iluminado, como poseído por una llamada, Gracia decidió dar un viraje y dedicarse al periodismo escrito: "¿Cómo va una máquina a escribir texto y hacer tareas de comunicación como un humano?, pensé". Hoy, de nuevo, diez años más tarde y tras una buena racha como freelance, Pablo Gracia ha vuelto a dar un nuevo volantazo a su vida. La Inteligencia Artificial ha deshecho su vieja premonición laboral. Y un nuevo e inesperado destino lo aguarda entre tuberías y bajo fregaderos.

Gracia insiste, sin embargo, en matizar el diagnóstico. No le gusta decir que la Inteligencia Artificial le ha quitado el trabajo. "No sería completamente real", afirma. Lo que sí empezó a percibir con claridad fue una reducción progresiva del mercado, algo que se hizo evidente cuando algunos clientes comenzaron a enviarle las notas de prensa ya redactadas con herramientas de IA. "El mercado se está reduciendo drásticamente, tal y como lo estoy viendo", explica. "Así que decidí ir justo al otro extremo y meterme en un sector donde la IA, de momento, lo tiene difícil para entrar. Me apunté a un FP superior de Mantenimiento de Instalaciones Térmicas y de Fluidos, básicamente fontanería y refrigeración".***


¡Historia profundamente ejemplar, casi una fábula moderna, con moraleja y todo! Los avances tecnológicos se comen los logros, que duran poco. ¡Profesión hoy, hobby mañana! ¿Llegará la IA hasta la fontanería? Será cuestión de ponerse.

La máquina se impone e impone su ley. Los peores temores de la Ciencia-Ficción se han superado y solo, por ahora, nos queda la fontanería. Habrá que ir buscando alternativas, algo en lo que seamos insustituibles. ¿Existe algo así?

Los medios comienzan a verle las orejas al lobo. Tanto interés por la IA, no puede ser bueno si contribuye a su expansión y se los lleva por delante. Historias como las de Pablo dejan en evidencia historias como las de Joey el pescador.

Está bien hablar de predicciones de crisis y despidos, hasta que te toca. Cuanto más se predice el futuro, menos futuro nos queda. Cuantas más decisiones se toman por las predicciones de la IA, más se nos escapa un futuro que ya casi no es nuestro, sino cosa de la IA. Lo malo es asimilarlo, creer que el mundo debe ser así porque es más barato y cómodo para algunos. No se trata de estar en contra del progreso, pero hay que tener cuidado con lo que se llama "progreso" y va dejando fuera a la gente.

Hoy los medios nos presentan todo tipo de augurios. Están los que hace la IA y los que nosotros hacemos sobre la propia IA y sus efectos. Casi nunca son buenos. ¿Se crearán movimientos "luditas", anti tecnológicos, como los que se crearon contra las máquinas con la llegada de la Revolución Industrial? Esto va más allá.

 Entre el apocalipsis y la fontanería se encuentra el futuro de la Humanidad. 

 

* "¿Qué es la IA predictiva?" Cloudfare https://www.cloudflare.com/es-es/learning/ai/what-is-predictive-ai/

** "La profecía más controvertida de la IA: en 2027 China le va a robar un secreto clave a EEUU y una superinteligencia detonará una bomba para aniquilarnos" El Mundo 18/07/2025 https://www.elmundo.es/papel/historias/2025/07/18/687126d2fdddff06258b45a4.html

*** Galo Abrain "La IA te hará millonario si te dedicas a la fontanería: "No tenía experiencia y llevo un año que no paro"" 20minutos  25/12/2025 https://www.20minutos.es/nacional/ia-te-hara-millonario-si-te-dedicas-fontaneria-no-tenia-experiencia-llevo-un-ano-que-no-paro_6912940_0.html

lunes, 29 de diciembre de 2025

Trump y las profecías bíblicas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El papel del sionismo es esencial para comprender las políticas del Israel de Netanyahu y su combinación con los Estados Unidos de Trump. No solemos pensar mucho en el núcleo de ideas que sostienen los países, configuran sus estados y definen sus políticas nacionales e internacionales. Pero ahora es urgente.

Es indudable que debe existir una conexión entre ambos estados que les permitan establecer unas líneas comunes. Esa idea es la aparentemente contradictoria de "sionismo cristiano". Bajo esta etiqueta se pueden justificar las acciones de Israel, sionista, con su visión de la predestinación del "pueblo elegido" y los apoyos del trumpismo cuya base y apoyo se asienta en ciertas iglesias evangelistas norteamericanas con similares principios de predestinación.

15/09/2024

Hemos hablado varias veces en estos años de la idea de un "segundo pueblo elegido", que serían los propios Estados Unidos, con una constitución dictada por Dios y un visionario sentido de dominación cuya finalidad sería atender los planas divinos. La "grandeza" del MAGA trumpista no sería más que la búsqueda de ese destino prometido.

Leo en Egyptian Streets el artículo firmado por Farah Abbas con el título "Egypt’s Evangelical Church Reaffirms Rejection of Christian Zionism"* En él se nos aclaran estas aparentes contradicciones.

Citamos en extenso por la necesidad de contemplar con claridad el sentido de las tendencias evangélica señaladas y una mejor comprensión. Escribe F. Abbas: 

Egypt’s Evangelical Church has firmly rejected any association with Christian Zionism, stressing that all Evangelical denominations operating in the country are independent of the political-religious movement and do not support it in any form.

In televised remarks this week, Rev. André Zaki, head of Egypt’s Evangelical community and president of the Evangelical Theological Seminary in Cairo, said on 25 December that none of the 19 Evangelical denominations in Egypt have links to Christian Zionism, describing it as a political current rather than a genuine theological doctrine.

Speaking on the programme Nazra (A Look) on Sada El-Balad TV with Hamdy Rizk, Zaki explained that Evangelical churches globally generally fall within two theological traditions: Covenant Theology and Dispensational Theology. He noted that the majority of Evangelical churches worldwide, alongside Catholic and Orthodox churches, adhere to Covenant Theology, which holds that Old Testament prophecies were fulfilled in the person of Jesus Christ.

According to this view, Zaki said, the modern State of Israel is regarded as a political entity with no theological connection to biblical prophecy.

By contrast, Dispensational Theology believes in distinct divine plans for the Church and Israel, including future prophetic timelines. However, Zaki stressed that even churches influenced by this theological school in Egypt reject Christian Zionism, which he said emerged when a faction within dispensational thought merged theology with political agendas.

“We are not connected in any way to this political current,” said Zaki.* 

[trad. Google] La Iglesia Evangélica de Egipto ha rechazado firmemente cualquier asociación con el sionismo cristiano, enfatizando que todas las denominaciones evangélicas que operan en el país son independientes del movimiento político-religioso y no lo apoyan de ninguna manera. En declaraciones televisadas esta semana, el reverendo André Zaki, líder de la comunidad evangélica de Egipto y presidente del Seminario Teológico Evangélico de El Cairo, declaró el 25 de diciembre que ninguna de las 19 denominaciones evangélicas en Egipto tiene vínculos con el sionismo cristiano, describiéndolo como una corriente política más que como una doctrina teológica genuina.

En el programa Nazra (Una Mirada) de Sada El-Balad TV con Hamdy Rizk, Zaki explicó que las iglesias evangélicas a nivel mundial generalmente se enmarcan en dos tradiciones teológicas: la Teología del Pacto y la Teología Dispensacional. Señaló que la mayoría de las iglesias evangélicas del mundo, junto con las católicas y ortodoxas, se adhieren a la Teología del Pacto, que sostiene que las profecías del Antiguo Testamento se cumplieron en la persona de Jesucristo.

Según esta perspectiva, Zaki afirmó que el Estado de Israel moderno se considera una entidad política sin conexión teológica con la profecía bíblica.

En contraste, la Teología Dispensacional cree en planes divinos distintos para la Iglesia e Israel, incluyendo cronogramas proféticos futuros. Sin embargo, Zaki enfatizó que incluso las iglesias influenciadas por esta escuela teológica en Egipto rechazan el sionismo cristiano, el cual, según él, surgió cuando una facción dentro del pensamiento dispensacional fusionó la teología con agendas políticas.

“No tenemos ninguna conexión con esta corriente política”, afirmó Zaki.*

 

Creo que el texto es relevante para comprender la conexión norteamericana de ciertas ramas evangélicas con el "sionismo cristiano", que, como se señala, mantiene una visión profético política, es decir, un plan político justificado desde la teología "sionista", es decir, que considera que las "promesas" llegarán. Es el elemento que une a los corrientes que alimentan a Netanyahu y a las corrientes evangélicas que sostienen a Trump.

Esto le da el fondo teológico al trumpismo, que se ve a sí mismo como parte de la promesa divina, con un destino marcado que debe cumplirse. Esto le vale a Trump para justificar las acciones que deben concluir en el MAGA, en la "grandeza" prometida.

Bajo esta luz, el trumpismo y lo que hay detrás se convierte en algo más peligroso de lo que ya aparenta.

Las recientes declaraciones de los ataques a Nigeria porque allí se están matando cristianos es solo un ejemplo. Los ataques al recientemente elegido alcalde de Nueva York se justificaban por considerarlo musulmán y comunista.

El sionismo cristiano es la creencia en que queda un plan por ejecutar, un plan divino. El plan no es solo de conquista externa, sino también interior. Lo están ejecutando meticulosamente y se están construyendo con ello los Estados Unidos retrógrados que Trump enuncia. Son planes contra la igualdad de derechos, antifeministas, contra la Ciencia (antivacunas, etc.), de orden racista y xenófobo y coloniales. Dios lo quiere y el trumpismo y lo que hay detrás lo cumple. 

Todo lo señalado es una ofensa divina y los Estados Unidos, junto con Israel, son los cumplidores del plan. Es algo más que la "ultraderecha" lo que anida en el fondo. Cada vez se da a las acciones el sentido de "cruzada", los enemigos son ya "pecadores", alguien contra el plan divino que deben ser erradicados.

Los gestos y consignas para el consumo interno son cada vez más intensos y claros. El nuevo mesías cumple. Desde fuera, lo aliados se muestran cada vez más confusos ante lo que no acaban de entender.

No nos preguntamos cuándo fue la "G" del "MAGA", la grandeza que hay que recuperar. Quizá no está tanto en el pasado, como en el futuro, algo por llegar.

La negativa de las iglesias evangélicas egipcias intenta distanciarse de lo que algunas de sus hermanas norteamericanas justifican dentro del plan divino, el genocidio del pueblo palestino. No quieren caer en la trampa que las convertiría en secta política y, por ello, en un objetivo próximo del radicalismo islámico, del que ya son víctimas frecuentes mediante atentados a sus comunidades.

Hay cierto miedo en Occidente a reconocer el proceso de transformación del que era un aliado y defensor de las libertades y la democracia. Con Donald Trump ha salido a la superficie lo que por décadas estaba formándose. Esta alianza teológico política, con las grandes fuerzas económicas y armamentísticas detrás es algo que no se puede ignorar. No es nuevo, pero nunca ha sido tan potente.  

The Conversation  12/02/2025

* Farah Abbas "Egypt’s Evangelical Church Reaffirms Rejection of Christian Zionism" Egyptian Streets 28/12/2025 https://egyptianstreets.com/2025/12/28/egypts-evangelical-church-reaffirms-rejection-of-christian-zionism/