sábado, 19 de julio de 2014

Las hipótesis globales sobre el absurdo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La Historia se escribe con aciertos y con errores, con premeditación y azar. Ni lo que se desea se cumple ni lo que se cumple se desea. Así es la vida. El derribo del avión de Malaysia Airlines sobre el cielo de la zona controlada por los prorrusos ucranianos supone un punto en el que la Historia cambia de dirección y tono.
Los ejércitos suelen ser, por definición, organizaciones; los milicianos intentan estar organizados. Las posibilidades de que el ejército ucraniano derribe un avión de pasajeros que sobrevuela su propio espacio son mínimas porque es quien posee la información sobre ello. Y otro aspecto: ¿qué sentido tiene derribar un avión cuando el "enemigo" no los tiene? El único que tienen aviones es el ejército ucraniano. Las posibilidades de que lo confundieran con un avión ruso son irrelevantes, pues aunque hubieran podido hacerlo, nadie estaría interesado en hacerlo.

Por eso la hipótesis de "atentado contra Vladimir Putin", la más absurda de todas, es la única que los rebeldes prorrusos tenían como propuesta a la que agarrase, aunque sea la más absurda. Puestos a ser absurdos, podría darse la vuelta al argumento para hacerlo coincidir con lo posible: la OAS francesa intentó atentar contra el General De Gaulle al considerarlo un "traidor" a la causa de los franceses en Argelia. El novelista Frederick Forsyth le sacó mundial provecho con su novela "Chacal". Incluso aquello tenía más sentido que el intento de atentado de los ucranianos contra Vladimir Putin. La cara del presidente ruso no es la de alguien al que se acaba de intentar borrar del mapa, más bien lo contrario. Pero el argumento saltó a los medios rusos como una hipótesis de fuente anónima rápidamente reproducida:

"Puedo decir que el avión presidencial y el Boeing de Malaysian Airlines se cruzaron en el mismo punto y en el mismo corredor. Esto sucedió cerca de Varsovia en el nivel de vuelo 330a a una altitud de 10.100 metros. El avión presidencial estaba allí a las 16:21 hora local (12:21 GMT) y el avión de Malaysia Airlines a las 15:44 (11:44 GMT)", precisó la fuente [anónima].
"El contorno de ambas aeronaves se parece, las dimensiones lineales también son muy similares y en cuanto al color del avión, a una distancia lo suficientemente grande, también es casi idéntica", agregó la fuente.
Tanto el Canal 1 como la televisión RT rusa se hicieron eco de esta información.*


Los colores, efectivamente los puede ver todo el mundo, pero difícilmente a esa altura; los datos horarios, en cambio, no. La fuente anónima tiene acceso a una información que no está al alcance de cualquiera y que los demás no podemos verificar. A efectos populares, en pleno clima propagandístico, con que eso circule es suficiente. El que quiera creerlo que lo crea; así funciona la propaganda. Solo Fidel Castro, el hombre mejor informado del planeta, lo tiene claro y así lo ha manifestado en su artículo al respecto: Ucrania culpable. Y, para muchos, Castro es un oráculo.


Pero son precisamente las palabras oficiales de Putin las que llaman la atención inicialmente. Mientras los ucranianos y los separatistas prorrusos se atacan directamente, las primeras palabras de Vladimir Putin tienen algo de enigmático por su tono y por su ambigüedad. Putin realiza una "reflexión" —vamos a llamarlo así— responsabilizando a las autoridades ucranianas por la situación de "conflicto bélico" que se vive. Los culpables son los responsables de la "guerra", dice. No hace una acusación directa —como si hacen los prorrusos— contra Ucrania. Habla de que estas cosas suceden por no arreglar lo que en su planteamiento retórico estratégico presenta como una "guerra civil" entre dos "bandos" que deben negociar, que es su argumento general.


Cuando Putin y su ministro Lavrov comenzaron a usar el argumento de que el gobierno de Kiev estaba utilizando el ejército contra su propio pueblo, no solo estaba acusando a las autoridades ucranianas, sino que estaba desligándose de los "prorrusos" que pasaban de ser "hijos de Rusia" a ser "primos lejanos", es decir, renunciaba a sus argumentos primeros, los que había utilizado en Crimea para la anexión. Pasó a recomendar diálogo, alto el fuego y a presentar el conflicto no como "secesión" sino como un problema entre iguales que sin embargo no lo eran. Ucrania, por supuesto, no podía aceptar ese argumento: los separatistas no son otra parte y Ucrania es Ucrania en todas sus partes.

Pero los argumentos se hacen más para los de dentro que para los de fuera. El problema de Vladimir Putin era mantener el tipo ante los exaltados nacionalistas que se habían creído sus argumentos, los que le habían servido para quedarse con Crimea de un plumazo mientras usaba como distracción a los prorrusos del este. Cuando consiguió lo que quería (que se dejaran de preocupar por Crimea, dada por perdida), pensó que podría ofrecerse incluso como mediador de buena voluntad entre los separatistas y el gobierno ucraniano, algo que le falló por el hecho que planteamos hace tiempo y que sigo pensando: los prorrusos están descontrolados. El derribo del avión es una muestra de ello, creo.
Las acusaciones del presidente Obama contra Rusia son también generales: es una responsabilidad global por no dejar de "apoyar" a los rebeldes. La retórica de Obama es la misma de Putin —los males de la guerra— pero en sentido contrario: Obama hace responsable directamente a Rusia de no cortar el apoyo directo o indirecto, por permisividad o por retórica.
También Obama tiene una postura que mantener y su retórica es más contundente si se dirige a Putin y a Rusia que si lo hace con los "autoproclamados" dirigentes separatistas. Estados Unidos necesita rivales de su tamaño o al menos con rostro. Las luchas políticas norteamericanas presionan a Obama y las sanciones le muestran con la fortaleza necesaria como para afrontar el último tramo de su mandato recuperándose del acoso y derribo republicano. McCain no tiene otra cosa que hacer ni otro objetivo.
Las estrategias de ambos mandatarios ponen la "guerra" por delante como responsable. Uno apunta a Ucrania como responsable de haber creado la situación bélica y el otro a Rusia como responsable de que esa guerra tenga un segundo bando. De las palabras de unos y otros, entre líneas, se desprende que los que aparecen como únicos responsables directos son los milicianos prorrusos que quedaron en tierra de nadie y sin control. Las imágenes de los misiles que dicen no tener circulando por la carretera pueden ser decisivas.

Todavía la situación es confusa y lo seguirá siendo en  muchos sentidos. Rusia niega que vaya o tenga intención de recibir la caja negra que los rebeldes separatistas dijeron que enviarían a Moscú. Su único interés es que se aclare el asunto, dicen. Y es que este crimen absurdo a quien más perjudica política y económicamente es, una vez más a Rusia, que se encuentra atrapada por su propia retórica y propaganda. Putin no sabe cómo sacarse de encima el problema ucraniano, un problema creado inicialmente por sus presiones sobre Ucrania para evitar su acercamiento a la Unión Europea y posteriormente llevado a otro nivel por la anexión de Crimea. 

Nadie sabe quiénes son realmente los milicianos prorrusos más que de forma general. No hay censo, registro, identificación, lo peor que le puede pasar a un ejército, aunque no sea reconocido y en una república inexistente; tendrían que diseñar las medallas para poder ponérselas.
La propia Rusia creó el problema con sus enmascarados sin etiquetar circulando por todos los escenarios; los soldados rusos desaparecían y reaparecían dentro de los uniformes. El diario El País repite la tesis de Obama bajo el título explícito "Responsabilidad rusa": "Moscú tiene que dar explicaciones. Ningún grupo rebelde —lo subrayó anoche Obama— es capaz de abatir aeronaves militares si no cuenta con un importante apoyo en material y entrenamiento."** Hace tiempo que se sabe que los "milicianos" no son campesinos que cogieron sus escopetas de caza, algo evidente. Hay desde los militares que se han pasado al bando separatista (como ocurrió en Crimea) hasta veteranos de guerras. Otra cosa es que puedan ser controlados.


Los alegres derrapes de aquel tanque "requisado" al ejército ucraniano, además de la pericia de su conductor, anticipaban que a algunos milicianos podría darles por hacer locuras peligrosas si se les dejaba en las manos armas potentes. De dónde hayan salido el misil o misiles, si de Rusia o de los arsenales caídos en manos de los rebeldes, como otro mucho material, será motivo de investigación y de conflicto. Pero alguien apretó finalmente los mandos para el disparo.

Lo que parece es que se ha sobrepasado los límites aceptables, por usar un eufemismo, y que Rusia no puede seguir manteniendo esa retórica interna de apoyo a los prorrusos y hacia el exterior clamar contra los "males de la guerra". Como "líder alfa", Putin reacciona mal a las presiones. Su imagen es la de la fortaleza —es lo que admiran en él Marine LePen y Nigel Farage, según sus propias palabras— y aquello que pueda ser entendido como debilidad o derrota no será fácil de conseguir. En la política o en cualquier negociación hay que abrir antes una puerta en los muros para poder salir.
La estrategia americana de la presión y el aislamiento no es probablemente la más adecuada para una resolución real rápida, que no implique un largo tira y afloja que sigan produciendo víctimas inocentes o de cualquier otro tipo. Lo que suceda en los próximos días será decisivo, porque si no se reacciona ante un desastre de esta magnitud y absurdo, ¿ante qué se hará?
En un acontecimiento de este tipo es siempre socorrido recurrir a la fatalidad ("la maldición de Malaysia Airlines", el australiano que perdió familia en ambos vuelos... y demás curiosidades y casualidades), pero la estupidez humana es otro tipo de destino. El cántaro se acaba rompiendo cuando se juega irresponsablemente camino de la fuente.
La cuestión no es solo la especulación sobre la responsabilidad global de la situación, siempre general y discutible, sino la concreta del derribo. Y más allá de todas ellas, ¿cómo se para esto? Las discusiones sobre responsabilidades mayores déjenlas en manos de historiadores
Los familiares de las víctimas esperan una explicación que no aliviará su dolor e indignación y los demás una solución que evite más casos en el futuro.




* "Medios rusos: objetivo de misil ucraniano era el avión de Putin"  El Comercio EFE 17/07/2014 http://elcomercio.pe/mundo/tragedia/medios-rusos-objetivo-misil-ucraniano-era-avion-putin-noticia-1743744
** "Responsabilidad rusa" El País 19/07/2014 http://elpais.com/elpais/2014/07/18/opinion/1405703076_912814.html








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