viernes, 28 de marzo de 2014

El efecto tuit

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Cuando llevas tres semanas con la angustia de un avión perdido, de sus familias sufriendo, etc. y desde la playa te parece ver un avión sobre el agua, tu cerebro —bien intencionado— hace el resto. Llamas corriendo y dices que has visto un avión en el mar. Y ahí comienza todo. Unas cuantas llamadas más de gente que ha visto el "avión caído" y el informe visual de un avión que despega señalando que, efectivamente, un "avión" está el agua. Alguien va más lejos y precisa el tamaño del avión avistado, del que deducen el modelo —un 737— y el número de pasajeros dentro. Aunque no les salen las cuentas porque no les falta ningún avión, en algún momento alguien —ahora están discutiendo quién— pone en marcha la maquinaria: "Fue entonces, cuando el 112, según la versión de la Consejería de Economía y Seguridad canaria, publicaron en tuit informando del accidente"*. El problema es que no había ningún "accidente" sino una creíble ilusión óptica producida por la forma de un barco remolcador arrastrando una grúa. Visto de lejos, sí, parece un avión y es comprensible el error playero, mezcla de psicosis de accidente aéreo y buena voluntad colaboradora. Ahora comienza el tiempo de los reproches para saber quién confirmó lo que no era. La gente se puede equivocar; las instituciones no.

Los  responsables aéreos han concentrado su reacción en una frase digna de figurar en los anales: “No entendemos nada, nadie se ha caído, no falta nadie”*. Sin embargo, dicen, los del 112 pusieron en marcha los procedimientos de salvamento. Y lanzaron un "tuit". El País señala: "La falsa alarma tuvo una larga vida de 18 minutos". Parece poco, pero esos dieciocho minutos puede ser eternos, como lo serán las discusiones de los próximos días sobre las responsabilidades del asunto, sobre quién confirmó qué a quién. En dieciocho minutos un tuit da la vuelta al mundo varias veces, se vuelve imparable y crece como una bola de nieve. Por un tuit así te ridiculizan en medio planeta y te desprestigian en el otro medio, te señalan con el dedo y tienes que irte a desayunar a otra cafetería.
El suceso solo habrá hecho feliz a Recep Tayyip Erdogan, moralista convencido de que la mejor manera de acabar con la mentira es cortar la lengua; en este caso, cerrar las redes sociales. Sería raro que no lo utilizará como argumento en los dos mítines y medio que le deben quedar para enfrentarse al dictamen de la urnas tras una campaña en la que las redes sociales se han llenado de mensajes poco favorecedores para él.


Tras prohibir Twitter en Turquía, Recep Tayyip Erdogan ha tenido un nuevo sobresalto con la aparición en YouTube de otra grabación "comprometedora" en la que se escucha la preparación de un falso "incidente  bélico" con Siria. El Mundo nos lo cuenta así:

"Si es necesario, enviaré a cuatro hombres a Siria. Podríamos provocar un caso de guerra lanzando un misil a Turquía. Podríamos, también preparar un ataque a la tumba del Sha Solimán, un enclave turco en suelo sirio donde reposan los restos del fundador de la dinastía otomana".
Estas fueron supuestamente las palabras que pronunció Hakan Fidan, jefe de la Inteligencia turca y mano derecha de Tayyip Erdogan, durante una reunión de alto nivel el trece de marzo pasado.
Dos grabaciones de ese encuentro de secreto, en el que participaron Fidan, el ministro de Exteriores Ahmet Davutoglu, uno de sus altos cargos y el segundo jefe del Estado Mayor, han sido publicadas en la página web del periódico Cumhuriyet a media tarde del jueves.
En la cita, los presentes presuntamente debatieron cómo poder forzar una acción armada en Siria y sus consecuencias militares.**


El enfado de Erdogan por la salida de esas informaciones se traduce en sus habituales reacciones: ha hecho clausurar el acceso a YouTube. Los jueces turcos le han dicho que es ilegal la clausura de Twitter, pero en Turquía —como en algunas otras partes del mundo— las órdenes van a la velocidad de la luz mientras que las contraórdenes llegan a paso de tortuga. Twitter y YouTube se desconectan en cuestión de segundos pero siempre habrá problemas técnicos para poner el enchufe en el mismo sitio. ¡Misterios de la tecnología! Menos mal que los turcos, como los ciudadanos de otros lugares, tienen muchas posibilidades de burlar la prohibición, que lo único que consigue es que Erdogan quede en evidencia con sus malos modos de censor autoritario.
Euronews nos trae las palabras del propio Erdogan, afónico tanto mitin o de gritar en los despachos, reconociendo la filtración:

—“Hubo una reunión en el Ministerio de Relaciones Exteriores sobre nuestra seguridad nacional y la han colgado en YouTube. Esto es malvado, es una falta de honradez”, gritaba Erdogan con la voz rota ante miles de seguidores en un mitin de su Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP).***


Creo que nunca ha habido una confirmación más tonta de una reunión secreta. Pero Erdogan, además de la voz, ha perdido la capacidad de pensar con claridad ante tanta conspiración dentro y fuera de su país, ministerios y domicilios. Si realmente se quería bombardear para justificar una intervención, Turquía tiene un problema mayor que Twitter o YouTube.
La velocidad y cobertura con las que hoy nos manejamos hacen que todo sea mucho más difícil de controlar y de verificar. En ocasiones, una vez puesto en marcha, puede llegar a ser imposible de detener. Y eso vale para un tuit que "confirma" un accidente que no se ha producido o para unas conversaciones comprometedoras del primer ministro turco y sus familiares y allegados. Esta vez el propio Erdogan ha dicho que se han colgado conversaciones. El tuit canario no era un "rumor"; era un "erróneo mensaje oficial". Salió del 112. Habrá que revisar las actuaciones, pero lo importante es si el sistema funcionó desde el punto del error aunque fuera una falsa alarma. Los mecanismos de actuaciones de urgencia tienen siempre ese inconveniente, al acortarse los tiempos disponen de menos para verificar, que no es su función, una vez puesto en marcha. Los periodistas, por ejemplo, se quejan de lo mismo: es más fácil equivocarse al no tener prácticamente tiempo para verificar. La información te llega a ti instantánea, pero a ti te cuesta llegar hasta su origen.

El mundo se nos ha convertido en un espacio pequeñito por la velocidad y la extensión de las comunicaciones. Pensar que podemos manejar todos los flujos de información que producimos es ingenuo. Estamos haciendo protocolos para funcionar como máquinas, pero es una ilusión. Al convertirnos en una "sociedad red" global, el alcance de las informaciones es la totalidad de la red, que puede ser recorrida de forma casi instantánea. Por ella circulan "verdades", "rumores", "errores" y "falsedades". Unas nos gustan más y otras menos.
Erdogan ha tomado como excusa para cerrar la red las denuncias de unos cuantos ciudadanos contra las difamaciones que habían sufrido por terceros. Los mismos denunciantes han dicho que ellos no querían que se cerrara Twitter, solo que dejaran de circular los mensajes que les afectaban. También eso puede ser un empeño imposible, pues la red está diseñada para que circule la información no para evitarlo. Pero él ha aprovechado para matar al perro. Pero no sé si eso acabará con la rabia turca que provoca cada nuevo tuit o vídeo.


Los efectos de un simple tuit son de tipo "caótico", casi un efecto mariposa. Unas cuantas palabras pueden crean un tsunami electoral y llevarse por delante a Recept Tayyip Erdogan. Un tuit sobre un accidente que no existe tiene su origen en las llamadas de los que creen ver un avión donde no hay más que un remolcador con una grúa y alguien tiene que elegir entre lo que le dicen de AENA y los que le llaman de la playa. En instantes, se movilizaron todos, incluida la ministra Ana Pastor que se encontraba en las islas. Todo muy eficaz, pero no había nada que rescatar afortunadamente.
Creamos los canales para que la información circule, pero eso no nos salva de nuestros propios errores, ni visuales ni políticos. No sabemos si las informaciones son verdad o mentira; solo sabemos que son imparables.



* "Una falsa alarma de accidente aéreo moviliza a los servicios de rescate" El País 27/03/2014 http://politica.elpais.com/politica/2014/03/27/actualidad/1395933435_630114.html
** "Turquía planeaba bombardearse a sí misma para poder atacar Siria" El Mundo 27/03/2014 http://www.elmundo.es/internacional/2014/03/27/5334400922601d64208b4580.html?a=6b9efc0f2cd25afda1f25286b11f9a60&t=1395974713 
*** "Turquía: tras cerrar el pico a Twitter, Erdogan apaga YouTube" Euronews 27/03/2014 http://es.euronews.com/2014/03/27/turquia-tras-cerrar-el-pico-a-twitter-erdogan-apaga-youtube/







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