jueves, 31 de marzo de 2016

Encuentros y desencuentros egipcios

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ante las chapuzas continuadas en todos los ámbitos, el presidente egipcio, Abdel Fattah El-Sisi, ha decidido tirar de carisma y multiplicarse en todos los frente para explicar su visión del presente y del futuro. Los problemas, parece, no se solucionan con los cambios de ministros, que han ido cayendo juntos o por separado, de forma sutil o escandalosa.
Ya comentamos aquí que el presidente se había reunido con "intelectuales" de distintos campos con una misión doble: explicarles su programa y tranquilizarlos.  Lo primero no implica necesariamente lo segundo. Para algunos, incluso, lo primero es casi incompatible con lo primero.
Ahram Weekly titula «'Positive steps'» la información sobre la reunión y le da un graciosa entrada en forma de pregunta: «Does President Abdel-Fattah Al-Sisi’s meeting with intellectuals on Tuesday herald a change in policy towards thorny issues? Dina Ezzat seeks an answer"». Choca, primero, que sea el único titular enmarcado con unas comillas, algo que hace suponer que son palabras de alguien, aunque no se especifica muy bien a quién pertenecen. Alguien, pensamos, sacó esa conclusión, aunque no se nos diga quién.
Sin embargo el artículo se acerca más a la idea de que su autora, Dina Ezzat, sigue buscando una repuesta, como se indica en el texto de la entrada. En la primera parte se recogen las quejas por los asistentes sobre determinados temas que son ya un clamor:

Participants also spoke of their concerns over recent allegations made against public figures said to have shown disrespect to religion. Some argued that the allegations were a “setback to the calls for a civil state that were made on 3 July”. Reservations were also expressed over literary censorship justified “under the questionable pretext of public morals”.
“The meeting showed the president was interested to start some positive moves,” said Abdallah Al-Sennawi, a commentator who is generally supportive of Al-Sisi but who has recently criticised the president’s position on public freedoms and the implementation of the constitution.
Al-Sennawi told the Weekly that the executive plans to meet with other groups from the civil and political spheres in the coming weeks and that he is hopeful the initial meeting “could lead to concrete steps being taken on matters of public concern”.
Diaa Rashwan, head of Al-Ahram Centre for Political and Strategic Studies, said Al-Sisi seemed “willing to introduce specific steps on a range of issues causing concern among the wider public”.*


Como puede apreciarse, las vaguedades son galopantes. Todo son "podría" y "parece", pero lo único que hay es la afirmación casi esotérica que el presidente repite continuamente como si significara algo: «Al-Sisi told those who attended the meeting that he wanted to find an equilibrium between Egypt’s stability on one side and securing freedoms and rights on the other.» Y su versión resumida: “I struggle to ensure [Egypt’s] stability,” the president told the assembled intellectuals. Recordamos las palabras de hace unos días en el editorial de The New York Times: "ni estable" ni "fiable".
Como programa político es bastante limitado y como orientación práctica pues también. Hay que tener en cuenta que la idea de "estabilidad" la interpretan luego a su manera los agentes en las calles de forma bastante expeditiva y los jueces mandando a prisión o manteniendo en lista de espera al detenido durante años literalmente. Sobre este último aspecto, ha habido en estos días quejas sobre los tiempos abusivos de espera hasta ser llevado a juicio, si es que se llega a él.


Ya no es posible acallar ni desviar la atención de las críticas internacionales, llovidas desde todos los ángulos, como le han dicho recientemente, tanto los intelectuales invitados como los que no se han molestado en ir. En Ahram Online, el periódico estatal, Mohamed Abul Ghar continúa con sus ´contundentes críticas al gobierno. Esta vez se centra en el Ministro de Asuntos Exteriores, en "A question to Egypt's foreign ministry". Después de ponderar los buenos diplomáticos que Egipto ha tenido, Abul Ghar se queja de algunas intervenciones internacionales, como la absurda abstención de Egipto —el único país que lo hizo— en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en un tema sobre los abusos sexuales de los cascos azules en una misión. ¿Por qué se hizo esto?, se pregunta.
Pero donde carga más la crítica es en las recriminaciones a Egipto por la situación de los Derechos Humanos:

We know, as the rest of the world does, that we are in an unfortunate situation when it comes to observing human rights standards. Therefore, the only meaningful reply was for us to acknowledge the problem and to underline commitment to improve human rights standards in Egypt.
We could have said that we sense that the criticism was exaggerated, and that we would examine whatever allegations are made. But certainly we should accept that we need to work on improving our observation of human rights standards.
We also failed to come up with the right reaction to the overwhelming vote in the European Parliament critical of the human rights situation in Egypt, in relation to the brutal torture and killing of an Italian postgraduate student in Cairo.
In fact, it was shocking to read the details of the debate in the European Parliament over the situation of human rights in Egypt, detailing the violations to which Egyptians are subject at the hands of their government.
When one looks at the pattern of voting and the recommendations made in favour of a harsh position against Egypt, one realises the deep trouble — or rather the dark tunnel — we are in.
The fact that the European Parliament declined to receive an Egyptian delegation is very alarming.
I think we are looking a disaster in the eye.**


El artículo no deja nada en el tintero. La crítica al ministerio de Asuntos Exteriores es la crítica al gobierno y a la situación de Egipto, pues de lo que está tratando es de las reacciones airadas del ministro ante las denuncias internacionales. Es el absurdo que tantas veces hemos señalado desde aquí.
Las denuncias no son ataques a Egipto, sino indicaciones de que se está alejando de los estándares aceptables por la comunidad internacional. Sus respuestas han sido siempre señalando incidentes de los demás para decir que en todas partes pasa lo mismo. Pero no es así. Abul Ghar señala:

We cannot ignore the fact that we are part of the world. And we cannot either ignore the fact that we are currently in a very vulnerable situation due to our economic and political problems, and also because of our violations of human rights.
We need to carefully examine the situation that we have landed ourselves in and we need then to be poised in our reactions.
We need to work on gaining people on our side, rather than jumping to irrational political reactions that only gain us more enemies.
The more enemies we have, the lesser our chances to encourage tourism and investment. And this is not something we can afford at this point in our economic problems.
We need to better manage the situation.**

Son obviedades que necesitan ser dichas y a ser posible en el diario estatal. Las críticas a la situación política y económica son constantes. Pero hay que diferenciar las de aquellos que están en la "oposición" —por muy relativa que sea— y las que surgen desde los apoyos habituales. Por eso los comentarios de Ahram Weekly se dividen entre los de aquellos que fueron a escuchar y los que no fueron invitados por si acaso. Es mala costumbre hacer reuniones para "escuchar" al pueblo y que solo vayan los amigos, pero esta vez los amigos también están siendo duros porque no acaban de ver resultados y su paciencia se está acabando.
Los que están en más abierta crítica han señalado que no es suficiente, que es tarde o las dos cosas:

The meeting, said Othman, was “an attempt to accommodate dissenting voices from within the presidential camp rather than reconcile with society and the opposition at large”.
Democratic Current member Chadi Harb argued that the presidential meeting — “or even meetings to follow” — is “too little too late”.
For two years, said Harb, the regime has “imposed unprecedented restrictions on public space and been at loggerheads with youth groups, civil society and all serious political parties”.
He continued, “For the president to do a U-turn he needs to undo much of what has been done over the last two years. Public space must be reopened in a way that allows politics to be revived and for civil society to make a contribution without fear of intimidation.”
Gasser Abdel-Razek, executive director of the Egyptian Initiative for Personal Rights (EIPR), believes the president will allow some change, though it will be limited.
“Egypt is facing a huge amount of international criticism over its record on human rights and civil society,” said Abdel-Razek. First came the European Parliament’s resolution, then the Geneva-based UN Human Rights Council weighed in, only to be followed by the US secretary of state. It is no longer a tenable response for the regime simply to dismiss criticisms, argued Abdel-Razek.*

Las palabras sobre lo de la estabilidad no tienen traducción en la realidad. ¿Qué es "estabilidad" en estos términos? Los que creían que con estar en el poder era suficiente se estarán dando cuenta que las expectativas de la Revolución de 2011 se frustraron entre militares e islamistas  y que las actuales se están frustrando también. Por eso la necesidad de que Egipto mantenga una actitud diferente hacia la crítica, interior y exterior es esencial. De no ser así, se irán cerrando cada vez más puertas con el aislamiento consiguiente.


El camino elegido más que difícil es improductivo. No se puede pretender establecer una sociedad democrática que incumpla todos los principios democráticos. Es imposible. Pero todavía hay más.
Ahram Weekly incluye otro preocupante —no inesperado— artículo sobre la posible disolución del Parlamento con apenas dos meses de vida. Con el claro título "A parliament of chaos", se señala:

News of members hitting each other with shoes, attacking parliamentary correspondents, forging their academic certificates and facing charges of commercial fraud has become standard fare and no longer appears to surprise the public.
Parliamentary Speaker Ali Abdel-Aal has repeatedly warned MPs that if they don’t shape up they should soon expect a decree dissolving parliament. Sessions during which parliamentary bylaws were discussed were chaotic. Abdel-Aal himself has been criticised for being biased in running the sessions, including the case of appointed MP Judge Serri Seyam, who was forced to submit his resignation in early February.
The weak performance of most MPs is not the only factor that threatens the parliament’s credibility in the public’s eye. Appeals contesting the authenticity of the membership of around 220 MPs are now being heard at the Court of Cassation.
“The parliament, with such miserable practices, has heavily burdened the regime,” Youssri Al-Azabawi, chairman of the elections forum at Al-Ahram Centre for Political and Strategic Studies, told the Weekly. According to Article 137 of the 2014 Constitution, if there is “caused necessity”, the president has the right to hold a public referendum on dissolving parliament.
“I don’t think the public will be very shocked if that happens,” Al-Azabawi said. “Until now, parliament has not come close to any legislation that concerns the public.” He added that parliament has neglected its original mission and become entangled in battles and clashes.
According to Al-Azabawi, the parliament in its current form will not last long. “Both the public and intellectuals have the feeling that this parliament is going to be dissolved sooner or later.”***


¿Pero no era esto lo que se buscaba? Resulta sorprendente leer cosas como estas en un país que aspira a tener "estabilidad", por citar las palabras de su presidente. La posibilidad disolver el parlamento estaba ya en el aire antes de que se realizaran las elecciones, que ya es anticipación. Aquí comentamos esa posibilidad y la estrategia que suponía para reforzar el presidencialismo. Se habrá hecho un flaco favor a Egipto si ante la comunidad internacional disuelve su parlamento, la tercera pieza en su hoja de ruta hacia la democracia.


Sin embargo, Egipto tiene una larga tradición de cargarse su propio parlamento. En el texto se recuerdan las circunstancias constitucionales que podrían darse para la disolución de la Cámara y las veces que ha sido disuelto, Pero hay otra circunstancia más que es la que actúa como una bomba de relojería:

However, parliament would be dissolved the moment the Supreme Constitutional Court rules that any article of three laws that regulate the parliamentary polls is unconstitutional: the House of Representatives Law, Practice of Political Rights Law and Distribution of Electoral Constituencies Law. The unconstitutionality of laws regulating parliamentary polls dissolved the parliaments of 1984, 1987, 1990 and 2012.***

Ya lo avisaron algunos. Un parlamento que ha sido disuelto tantas veces por el Tribunal Constitucional —todo muy legalista— por fuerza no debe tener ningún valor. Y lo que es peor, daña la imagen del Tribunal Constitucional, cuya función es eliminar el parlamento cuando interesa y se lo piden.
Si Egipto disuelve su Parlamento ahora por cualquiera de las vías señaladas y posibles, se entraría en un descrédito internacional del que sería difícil recuperarse. Seguir hablando de rutas hacia la democracia sería un auténtico sarcasmo, al igual que hablar de "equilibrio" entre libertades y estabilidad.


Pero si se sigue complicando la situación, lo más cómodo será echar la culpa a la clase política y hacer que el Presidente tire de galones y  de "sisimanía" para poder mantener el control del país con mano férrea. Ya dijeron algunos que la tardanza en formar el parlamento tenía una "ventaja": mostrar que se podía vivir sin él. La poca implicación de los egipcios en el proyecto político, del que los jóvenes se han distanciado no yendo ni a las urnas, y del que está excluido una parte importante del país, es un aliciente para avanzar en esa dirección. Después de todo, al único al que se le presentaron en sueños fue a El-Sisi. Hubo otro diputado que dijo que también tuvo señales divinas, pero fue para que se retirara de la presidencia; fue Mortada Mansour, el impresentable diputado y presidente de un equipo de fútbol, del que ya hemos hablado aquí.
Veremos cuáles son los derroteros que toman las cosas. Esperemos que haya sentido común, algo que no parece abundar hasta el momento.



* "?Positive steps'" Ahram Weekly 24/03/2016 http://weekly.ahram.org.eg/News/15895/17/%E2%80%98Positive-steps%E2%80%99.aspx
** "A question to Egypt's foreign ministry" Ahram Online 27/03/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContentP/4/195772/Opinion/-A-question-to-Egypts-foreign-ministry.aspx

*** "A parliament of chaos" Ahram Weekly 24/03/2016 http://weekly.ahram.org.eg/News/15897/17/A-parliament--of-chaos.aspx






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