martes, 21 de abril de 2015

Vacunas, contratos y creencias

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El aumento de la mentalidad conspiratoria y el fuerte impulso de las creencias frente al conocimiento científico están creando problemas en los Estados Unidos. Un punto en el que convergen estos dos aspectos, creencias y escepticismo, son las vacunaciones. Que en el país más avanzado científica y tecnológicamente se esté dando un movimiento en contra de las vacunaciones de la misma forma que se produce un rechazo en los más atrasados científicamente no deja de ser llamativo y nos muestra el efecto de algunas de las contradicciones que se viven en las sociedades avanzadas. Que en aldeas alejadas del conocimiento se esté produciendo rechazo a las vacunaciones puede no extrañar, pero que esto suceda junto a los centros tecnológicos punteros y con toda la información a mano es lo que resulta más sorprendente.
La cuestión es importante y The New York Times le dedica su editorial de hoy ante las dimensiones que esto puede tomar y los efectos en la salud general. Romper los mecanismos de defensa tendrá sus consecuencias en enfermedades que será complicado reducir si quedan bolsas de población sin vacunarse. No es una asunto exclusivo de los Estados Unidos y algunos países han tomado ya medidas.


La cuestión del rechazo se plantea desde la "libertad de creencia" de los padres, es decir, como una decisión de conciencia, con la salvedad de que no afecta a los padres sino a los hijos, por quien se decide. Pero, en cuestiones de enfermedades, la salud propia colisiona con la salud de las demás porque los virus, por ejemplo, no tienen ningún tipo de creencias que le impida infectar a unos o a otros. Por esta cuestión, tan elemental, algunos estados están tratando de eliminar la "exención de conciencia" en la cuestión de las  vacunaciones y así evitar la extensión de enfermedades.
The New York Times señala en su editorial:

A sensible bill pending in the Legislature would eliminate exemptions based on a parent’s “personal belief” that the vaccines might harm a child and allow exemptions only for students with medical conditions that would make vaccination unsafe. Two other states — Mississippi and West Virginia — limit exemptions to medical necessity, but California would become the largest by far if the bill is enacted. It is a trend that should be encouraged.
The bill was introduced in February in the wake of a measles outbreak at Disneyland in December that spread to many other states and infected mostly unvaccinated children and adults. The Senate Health Committee approved the measure by a 6-to-2 vote on April 8. It hit a roadblock, at least temporarily, when hundreds of parents voiced their concerns at a meeting of the Senate Education Committee on April 15 and committee members expressed reluctance to approve the bill as is. The bill’s author agreed to revise it before another attempt at committee approval on April 22.*


Llevar las cuestiones de salud —personal y pública— a la esfera de las libertades no parece el camino más adecuado por lo señalado anteriormente. La cuestión, además, no es nueva, pero sí hay ido creciendo al hilo del aumento de otras creencias que buscan enfrentarse al conocimiento científico. Ha aumentado la circulación de creencias contrarias a la vacunación y ha aumento la resistencia de aquellos que toman esta decisión.
Aunque hay un foco de resistencia de creencias fundamentalistas, las vacunas ha creado una grupo resistente más amplio, especialmente porque se han extendido rumores en su contra, como la relación con el autismo. La comunidad científica mayoritariamente niega esta circunstancia. Ello no ha sido óbice para que, por ejemplo, Robert Kennedy Jr. hable de un "holocausto" con la vacunaciones. Además de estados más conservadores, ha sido la resistencia en California lo que ha disparado más alarmas. Dea ahí el editorial de The New York Times hablando de "vacunafobia" en California.


Ya en 2009, The New England Journal of Medicine publicaba un artículo firmado por varios autores de distintas universidades con el título "Vaccine Refusal, Mandatory Immunization, and the Risks of Vaccine-Preventable Diseases", cuyo resumen centraba parte del problema entonces:

Vaccines are among the most effective prevention tools available to clinicians. However, the success of an immunization program depends on high rates of acceptance and coverage. There is evidence of an increase in vaccine refusal in the United States and of geographic clustering of refusals that results in outbreaks. Children with exemptions from school immunization requirements (a measure of vaccine refusal) are at increased risk for measles and pertussis and can infect others who are too young to be vaccinated, cannot be vaccinated for medical reasons, or were vaccinated but did not have a sufficient immunologic response. Clinicians can play a crucial role in parental decision making. Health care providers are cited as the most frequent source of immunization information by parents, including parents of unvaccinated children. Although some clinicians have discontinued or have considered discontinuing their provider relationship with patients who refuse vaccines, the American Academy of Pediatrics Committee on Bioethics advises against this and recommends that clinicians address vaccine refusal by respectfully listening to parental concerns and discussing the risks of non vaccination.**


Sin embargo aunque la labor de explicación e intento de convencimiento de los riesgos es importante por parte de los médicos y demás personal y autoridades sanitarias, no hay peor sordo que quien no quiere escuchar. Las creencias pueden ser un muro y una prueba. El hecho es que, como ya se observaba en 2009, estaba creciendo el rechazo a vacunarse. Y sigue aumentando. Los periódicos reproducen cartas de médicos de familia que cuentan las luchas que tienen en sus consultas con pacientes que han recibidos informaciones confusas o falsas sobre qué es una vacuna y que sustancias la componen.


En estos años, gracias a la facilidad de la comunicación horizontal, los grupos cuyas creencias dicen verse afectadas por las vacunaciones han seguido extendiendo sus informaciones y aumentando su influencia. Esto tiene varias causas y efectos. Entre las causas están el debilitamiento general del sistema de conocimiento científico, cuya autoridad se ve erosionada por los "creyentes", que al crecer en número ven diluida su responsabilidad y aumentada su eficacia de resistencia.
The New York Times da cuenta del aumento en estos años:

The number of parents using the personal-belief exemption has soared in recent years. In 2000, less than 1 percent of kindergartners entering California schools had vaccine exemptions based on their parents’ beliefs. In 2014, the number climbed above 3 percent, with some areas reaching above 20 percent. The rate declined in the current school year thanks to a new requirement that parents speak to a licensed health care professional about vaccines and the risks of not getting vaccinated.*


Se ha triplicado y ese 20% en determinadas áreas es un dato sorprendente y que debe crear alarma. El crecimiento de este tipo de situaciones tiene mucho de psicosis colectiva ya que el que tiene la creencia trata de extenderla para garantizarse los apoyos. Por lo tanto es un crecimiento que se rige por contaminación social antes de que pueda crear brotes como el desarrollado en un lugar de paso y concentración, en Disneyland , que levantó todas las alarmas.


El endurecimiento de las leyes pro vacunación hace que a los que quieran evitarlo les quede un solo recurso: la educación en casa. Esta cuestión empieza a formar parte del mismo sistema de creencias. Esta vez se trata de evitar el contagio no de los virus sino de algo peor para los padres: las ideas. Se ha observado coincidencia en diversas causas reaccionarias enmascaradas de libertades. 
Muchos de los que se oponen a las vacunas se oponen también a otras cosas. Por eso señalábamos que esta cuestión va más allá de la vacuna en sí. Ya sea por fundamentalismo o por un confuso progresismo "naturista" o new age, el problema se extiende con gran preocupación de los legisladores y responsables de salud, que ven cómo se va deslizando hacia la sociedad la idea de que esto es una cuestión de libertades o de opinión.


Se usan las creencias en un sentido perverso que permite negarse tanto a cuestiones de salud pública como a la contratación de trabajadores en nombre de las creencias religiosas, como ha sido el caso de la ley aprobada en Indiana y que ha suscitado grandes movimientos de rechazo en todo el país. Es una especie de "negacionismo" religioso el que parece inspirar a muchos en sus campañas opositoras a distintas acciones y causas. En el caso de Indiana, también la religión ha servido de tapadera.
El Huff Post señalaba:

A new "religious freedom" law in Indiana touched off a firestorm of criticism across the country Friday, after opponents warned that it could lead to legal discrimination against lesbian, gay, bisexual and transgender individuals in the state's business establishments.
The measure, which Indiana Gov. Mike Pence (R) signed into law Thursday, allows any individual or corporation to cite religious beliefs as a defense when sued by a private party. The legislation has already prompted threats of boycott from public officials and celebrities. "Star Trek" actor and LGBT activist George Takei expressed his outrage on Twitter using the hashtag #BoycottIndiana. Jason Collins, the first openly gay NBA player, also took to Twitter to ask Pence whether it would "be legal for someone to discriminate against me." San Francisco Mayor Ed Lee (D) prohibited the use of taxpayer money to fund any city employees' trips to Indiana. And Salesforce CEO Marc Benioff has canceled the company’s events in the state.
In some Indiana cities, stickers reading "This Business Serves Everyone" have been spotted in shop windows.***


Las grandes empresas del país han hecho un movimiento de rechazo de una ley que abusa de las libertades para realizar discriminaciones entre la personas. Lo han hecho mediante comunicados en los que han dejado claro su oposición y mediante acciones directas que han situado a Indiana bajo mínimos de prestigio. Una ley como esa, denunciada en su intención oculta, la discriminación, es una concesión a los sectores —cada vez mejor organizados— más retrógrados de la sociedad.

Al igual que existe resistencia al progreso científico en otros lugares del mundo, la misma batalla se da por el integrismo en los Estados Unidos. 
Los grupos fundamentalistas van adquiriendo poder a través tanto del rechazo del avance científico como por la presión para que se aprueben leyes como las de Indiana. La negación de los valores del conocimiento científico afecta tanto a los que niegan el cambio climático como a los que lo hacen respecto al valor de las vacunaciones para erradicar enfermedades. Que se haga en nombre de la libertad de creencia es lo más llamativo porque es poner la opinión dogmática por encima del conocimiento científico que es abierto y crítico, es decir, sujeto a su revisión para mejorar en sus resultados.
Las alarmas se han encendido pese a los avisos de la comunidad médica. La combinación de factores religiosos, políticos, etc. en una cuestión de salud y conocimiento científico es siempre peligrosa. Ya sea por unos motivos o por otros, los riesgos de contagios son cada vez mayores. 
La gente debería ir a consultar las hemerotecas y ver los estragos de las gripes , por ejemplo, cuando no existían vacunas: millones de muertos. Por supuesto hay que extremar la vigilancia y las garantía sobre la producción de vacunas y la industria farmacéutica, pero negar las vacunas es un peligro y una irresponsabilidad. Contra la tontería no se ha inventado, como suele decirse, vacuna todavía. Y es la más peligrosa de todas las enfermedades.



* "Vaccine Phobia in California" The New York Times 20/04/2015 http://www.nytimes.com/2015/04/21/opinion/vaccine-phobia-in-california.html?hp&action=click&pgtype=Homepage&module=c-column-top-span-region&region=c-column-top-span-region&WT.nav=c-column-top-span-region&_r=0
** "Vaccine Refusal, Mandatory Immunization, and the Risks of Vaccine-Preventable Diseases" The New England Journal of Medicine 07/05/2009 http://media.mycme.com/documents/34/omer_2009_8396.pdf

*** "Fierce Backlash Mounts Over Indiana's 'Religious Freedom' Law" Huff Post 28/03/2015 http://www.huffingtonpost.com/2015/03/28/indiana-anti-lgbt-bill_n_6961188.html





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