jueves, 10 de diciembre de 2015

Algo nuevo, algo viejo, algo inútil o reflexiones parlamentarias egipcias

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Todavía quedan algunos pasos del complejo sistema electoral egipcio, que parece no acabar nunca, y continúan los debates desde las instituciones y los particulares sobre cuáles deben ser las funciones del nuevo parlamento. Por más que estén especificadas en la Constitución que los egipcios aprobaron tras enmendar la creada por los islamistas sin consenso ninguno, la cuestión se complica cuando lo primero que algunos plantean es recortar los poderes constitucionales del parlamento desde el propio parlamento. Es una especie de suicidio o de anestesia voluntaria.
Visto desde el exterior, el debate sobre qué se espera de un parlamento puede parecer absurdo, ya que está para lo que está, pero dado la especial configuración del sistema egipcio, con sus aspiraciones y mentalidades presidencialistas, la cuestión estará abierta. Los parlamentos egipcios están llenos de conflictos y suspensiones, oscilando entre la inutilidad por sumisión y la inutilidad por cierre. Este comenzará con la mente llena de extrañas sensaciones, temores e ilusiones, según cada cual.
Está la soledad de los salafistas, que han pasado de ser la segunda fuerza islamista a un puñado de diputados a los que muchos presionan. Su cabeza visible ya amenazó —en su mejor tradición del chantaje piadoso— con que "demasiada presión" de los otros grupos sobre ellos podría hacer que los jóvenes se radicalizaran y eso, ya se sabe, siempre es malo para la salud pública y privada. Están también los que quieren hacer méritos y le presentan su importante victoria en bandeja al presidente, para lo que quiera mandar, por supuesto. El grupo de los adinerados padres de la patria que van a controlar sus intereses porque nunca se sabe lo que puede ocurrir. La gran sorpresa para muchos —agradable o desagradable— está en el aumento de coptos y mujeres, dos instancias alienígenas, por lo que parece, en la sociedad egipcia o al menos extraña a su parlamento; escuchar su voz, si les dejan, será de gran interés porque nunca se les ha escuchado mucho.


La gran cuestión que se plantea, pese a todo, es quién es "más" o quién es "menos" del presidente Al-Sisi. En esto no es fácil cambiar la mentalidad de la política y los políticos egipcios. Ha habido los que siguiendo su propia tradición no han participado en las elecciones, ni como partidos ni como votantes. Estos últimos han quedado, según las cifras oficiales, en el 28%.
El principal desafío es conseguir un parlamento que sirva para algo porque Egipto lo necesita. Y eso solo es posible si los parlamentarios creen en el parlamento. No es sencillo, por más que pudiera parecerlo. La tendencia —¿cultural, natural?— a un líder sobre el que cargar todo el peso de la responsabilidad y la adulación hace que los partidos se vean no como una representación variada de los ciudadanos, sino como una fuerza del mal que se opone al caudillo aclamado. Y esto es muy malo, como la historia misma muestra con todo detalle y frecuencia.


Por eso no es de extrañar que frente a debates estériles sobre el parlamento y sus funciones, surjan también exigencias de responsabilidad ante lo que viene por delante. Hasta este momento, Egipto ha desperdiciado la oportunidad de liderar una imagen sólida de voluntad democrática. El caudal de la revolución del 25 de enero está prácticamente agotado y lo que se quiera que se reconozca, se tendrá que demostrar, especialmente a los propios egipcios que se van desengañando y dudan de que realmente algo haya cambiado.
En este contexto, se han publicado estos días algunos artículos de interés sobre las expectativas. El editorial de Al-Ahram Weekly —de titularidad pública— señala las necesidades  que debe afrontar el nuevo Parlamento:

What this country needs now is to have strong parties in parliament. Those parties that came ahead, including the Free Egyptians and the Future of a Homeland, must take the lead in reinvigorating political life in the country.
Many candidates who ran as independents will make it into parliament, which may bring added energy to a parliament that faces many tasks. One is to issue laws that translate the constitution into concrete action. Another is to review the laws passed by the president and make sure that they comply with wider public interests.
We need a parliament that defends freedoms and encourages the youth to come back onto the scene. We need a parliament that defends social justice and combats joblessness and poverty.
We need a parliament that exercises oversight, with queries and interpellations, debates and debriefings.
This parliament is born out of the 25 January Revolution, and must prove itself worthy of its goals, respectful of its legacy, and beholden not to special interests and individual pursuits but to the good of the nation as a whole.*


Hay tres aspectos importantes en lo señalado por el editorial —es relevante que sea en el editorial donde se haga y no firmado por un particular— de Al-Ahram Weekly: a) la necesidad de que la vida política se dé desde los partidos; b) que la presidencia tiene que presentar cuentas ante el parlamento; y c) que todo esto surge de una denostada revolución, la del 25 de enero de 2011. Los tres puntos plantean la responsabilidad del parlamento ante el pueblo egipcio, algo que el propio pueblo egipcio debería exigir. Sin embargo, todo lo que se ha hecho hasta el momento es para reducir el papel del parlamento. En esto, será la propia institución la que deberá mirarse ante el espejo de la constitución.
Desde el lado de los particulares también se presentan recordatorios del papel del parlamento. El ilustre profesor de Filosofía del Derecho Mohamed Nour Farahat, miembro de distintas instituciones sobre Derechos Humanos y Naciones Unidas, entre otras, critica también el ambiente que se está creando alrededor del Parlamento, señalando que no se están atendiendo a sus funciones institucionales, sino convirtiéndose en una tapadera del ejecutivo, es decir, de la Presidencia:

Those who brag about forming a coalition that supports the state within Parliament actually abandon the real function of a legislative council. For parliaments are not there to protect the executive power, but to control it with legislation. Yet those new parliamentarians are distancing themselves from the burden of legislative control, leaving it for the government to take care of.
There are many constitutional tasks waiting for Egypt's Parliament. Important laws need to be issued to regulate the media, combat discrimination and achieve transitional justice (remember this last term?).
But the biggest challenge facing this one-voiced national line-up Parliament is the hundreds of laws that were issued by the interim and elected presidents, most of which I believe were unconstitutional.
I may be wrong. But what worries me more is those who tell the ruler what he wants to hear and not what he ought to hear.**



Es muy claro Mohamed Nour Farahat al insistir en que el parlamento debe creer en sus funciones y desoír los intentos de pervertir su naturaleza convirtiéndolo en un coro de niños cantores con el presidente de solista destacado. Si eso se hiciera y el parlamento renunciara, como algunos proponen de facto, a la revisión de las leyes dadas por decreto, muchas de ellas claramente inconstitucionales, como se señala en el escrito de Mohamed Nour Farahat, en especial, la ley antiprotesta, que ha llevado a tanta gente a la cárcel, no se habría cambiado mucho respecto al tiempo de Mubarak.
Y, en realidad, no lo ha hecho. La presencia de antiguos miembros del ilegalizado partido de Mubarak en el parlamento es una demostración más de que se ha perdido el miedo y, añadimos, el respeto a las reacciones que llevaron al pueblo egipcio a levantarse.
Egypt Independent traza el mapa del nuevo parlamento, describiéndolo desde titulares, "Egypt's new Parliament: Marriage renewed between NDPs, businessmen". El matrimonio que tanto daño ha hecho a Egipto regresa a un país desmoralizado, en el que no se cumplen los sueños y las pesadillas aumentan: inflación, seguridad, pérdida delo turismo, fiasco del canal (en constante pérdida)... Dicen los expertos tras las encuestas, que la popularidad del presidente ha caído un 5%, pero el sonido provocado es como hubiera caído un meteorito. Explica el periódico:

These same business people are in control of the major of the parliamentary blocs. Such is the case with the Free Egyptians Party, the Wafd Party, Mustaqbal Watan, the Conservatives Party, the People's Republican Party and the Modern Egypt Party
The current percentage of business MPs is even higher than in the Parliament which preceded the 2011 uprising, where 18.9 percent of the MPs were businessmen. It is also a surge from the 2012 Parliament, where the percentage stood at 13.6.
As for the categories of the purported business MPs, 22 are registered as CEOs and board members of private firms, 14 as company owners, eight as tradespeople and 17 as professionals.
NDP back in the field
Legally, Hosni Mubarak’s National Democratic Party no longer exists, but it is the large number of former members who competed and won in the most recent elections that keeps its memory alive in the new Parliament.
Observers differ on which new parliamentarian should be labeled a former NDP. Is it the person who represented the party in former parliaments (currently 80 MPs), or the person who occupied a certain party post, or it is anyone who was merely a member? (In that case the total could top 150 MPs).***


Los recordatorios de cuáles son sus funciones institucionales, no parece estar de más. Entre los que tienen negocios y los viejos conocidos, habrá que ver quiénes son las voces que pueden decir algo nuevo y positivo para la sociedad egipcia.
Determinante en esto será el papel de los medios de comunicación, divididos entre los que sirven a sus amos (empresarios), al poder o a ambos. La necesidad de que los discursos de cada uno salgan con claridad a la calle es importante. Lo que ocurra en el parlamento se debe saber.


No parece que sea la libertad de expresión muy del gusto del poder, cuyas presiones a los medios, periodistas e intelectuales han sido notorias. La última de ella es la padecida por el escritor y columnista Alaa Al-Aswany, el autor del conocido "El edificio Yacobian", al que se le ha prohibido impartir un seminario que daba en Alejandría. El seminario, titulado “Conspiracy theory: between reality and illusions”, se iba a celebrar hoy, diez de diciembre. Ha señalado Al-Aswany:

In a phone call with ANHRI, Al-Aswany stressed that there were dozens of newspapers and satellite channels that speak on behalf of the state and defend its positions, while one citizen cannot exercise his right to freely express his/her views or discuss issues of significance to the country.
“The published work of Al-Aswany has been widely celebrated, so it is a shame that the Egyptian government is trying to prevent him from writing and organising discussions,” said Gamal Eid, the head of ANHRI.****


Alaa Al-Aswany eligió el silencio tras las primeras acciones con la toma del poder de Al-Sisi. Había sido una de las voces críticas con Mubarak y con los islamistas en favor de una democracia digna de ese nombre. Cuando decide tomar la palabra, se le prohíbe por motivos de "seguridad".
El caso de Al-Aswany es uno más, aunque —dada la importancia de la persona— adquiera más notoriedad. Prohibiendo hablar a Al-Aswany, el gobierno egipcio demuestra poca voluntad de escuchar otras opiniones. Esa es una de las tareas del parlamento recién elegido, hablar, debatir y discrepar. Esperemos que tengan más libertad que la del escritor para decir lo que piensan. Quizá tengan la idea de que —como señalan en el Centro de Derechos Humanos (ANHRI), el editorial de Al-Ahram Weekly o el artículo de Egypt Independent— las únicas voces que se deben escuchar sean cantos de alabanza, cantos patrióticos a mayor gloria de los errores cometidos.



* "Editorial: The new parliament" Al-Ahram Weekly 3/12/2015 http://weekly.ahram.org.eg/News/14900/21/Editorial--The-new-parliament.aspx
** "Will Parliament really take off?" Egypt Independent 6/12/2015 http://www.egyptindependent.com//opinion/will-parliament-really-take
*** "Egypt's new Parliament: Marriage renewed between NDPs, businessmen" Egypt Independent 9/12/2015 http://www.egyptindependent.com//news/egypt-s-new-parliament-marriage-renewed-between-ndps-businessmen

**** "Alaa Al-Aswany’s monthly seminar banned by security forces" Daily News Egypt 08/12/2015 http://www.dailynewsegypt.com/2015/12/08/alaa-al-aswanys-monthly-seminar-banned-by-security-forces/





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