sábado, 5 de diciembre de 2015

La familia o la felicidad en la muerte

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ya se habla oficialmente de "terrorismo" de la matanza de San Bernardino. Lo primero que me viene a la mente es el titular de un artículo en la prensa norteamericana tras la masacre de París: "¿Es posible algo así aquí?". La respuesta no se ha hecho esperar. Lo sorprendente es que la pregunta llegara a formularse en un país que está padeciendo matanza tras matanza, por unos motivos o por otros. La respuesta es que "allí" es donde es más fácil que se produzca; todas sus armas eran "legales". La fantasía de la imposibilidad ha durado poco.
Ha sido la aparición del "juramento de lealtad" al Estado Islámico en una página de Facebook por parte de la mujer implicada en la matanza lo que ha resuelto las dudas iniciales que se plantea por diversas incongruencias en las hipótesis. Había demasiada premeditación, demasiado cálculo, para ser una matanza impulsiva. También era extraña para ser una venganza laboral. No hay normalidad que los padres de una niña de seis meses dejen a su hija al cuidado de la abuela mientras se dirigen los dos a realizar una matanza cargados de armas y explosivos.


Creo que el detalle de la hija tiene una importancia psicológica grande y da un perfil que no habíamos visto hasta el momento. El caso está lleno de interrogantes en sus detalles que no se han escapado a los investigadores. The New York Times señala:

Law enforcement officials have noted that the case defies typical patterns for mass shootings or terrorist attacks. “A number of things in this case don’t make sense,” Mr. Comey said.*

Quizá la pretensión absurda de patrones en todos los casos haga este especialmente significativo. Es una mezcla extraña de casos y añade nuevas circunstancias que lo hacen un misterio en sus motivaciones.
El periódico da cuenta de la aparente doble vida de la pareja:

The exact motives of Ms. Malik, 29, and her husband, Syed Rizwan Farook, 28, remain unknown, and law enforcement officials say the couple had not been suspected of posing a danger. But after two days of insisting that terrorism was just one of many possibilities, the F.B.I.’s statements on that prospect grew much stronger on Friday. Officials pointed to evidence like the Facebook post and what they described as a bomb-making workshop at the couple’s home, where they found 12 completed pipe bombs and a stockpile of thousands of rounds of ammunition. Officials say that weaponry could indicate that the couple were planning more attacks.
Among the components investigators seized from the couple’s house were items common to the manufacture of pipe bombs but also “miniature Christmas tree lamps.” A recent issue of Inspire, an online magazine published by an arm of Al Qaeda, included an article, “Designing a Timed Hand Grenade,” with step-by-step instructions for making a delayed igniter with a Christmas tree lamp.*


Nuestra percepción episódica nos hace buscar puntos en las trayectorias vitales, puntos en los que algo cambia, en este caso, cuándo se produce el cambio de estado, el salto en el que se pasa de una condición a otra. ¿Cuándo se deja de ser un ciudadano normal y se comienza a ser un terrorista? ¿Funciona así, con un cambio de estado, en un punto concreto?
Es indudable que esta pareja llevaba mucho tiempo con la idea de atentar, de producir una masacre, de una forma u otra. Las bombas "árbol de navidad" de las que nos hablan los informes de la Policía ya indican algo, un límite, unas fechas en las que todo debía consumarse. Quizá no era el escenario que ellos tenían en mente y decidieron cambiarlo. La idea de que pretendían atentar varias veces, por lógica, implica primero colocar las bombas y luego tiroteo. Sin embargo, se produjo como si fuera una venganza laboral, matando a las personas de su trabajo. ¿Y para qué, entonces, las bombas navideñas?


Hay muchas cuestiones que solo pueden ser respondidas si se puede reconstruir el proceso de la pareja hasta el día en que decidieron la matanza.
Él busca o encuentra por internet una esposa; o ella le encuentra a él. Lo hace en Arabia Saudí, con una mujer pakistaní. La información de que se dispone muestra una trayectoria determinada en la vida:

She was born in Pakistan, according to officials there, who added that intelligence officials were in the area on Friday, searching for her relatives. Those officials, and Mustafa H. Kuko, director of the Islamic Center of Riverside, which Mr. Farook attended for a few years, said the family moved when she was a child to Saudi Arabia, and she grew up mostly in that country.
“They were living in Saudi Arabia, but they were Pakistanis,” Mr. Kuko said. “They had been in Saudi Arabia for a long time. She grew up in the city of Jidda.”
American officials have not confirmed that, but a person close to the Saudi government confirmed that Ms. Malik had spent time in Saudi Arabia over the years, staying with her father. That person said that Saudi intelligence agencies had no information that she had any ties to militant groups, and that she was not on any terrorism watch lists.
Ms. Malik returned to Pakistan for college, graduating in 2012 with a degree in pharmacy from Bahauddin Zakariya University in Multan, a major city in Punjab. Pakistani officials consider the area a center of support for extremist jihadist groups, including Lashkar-e-Taiba. A Pakistani intelligence official, speaking on the condition of anonymity to discuss a continuing investigation, said security officials were looking into Ms. Malik’s time in Pakistan, as well as travel there by Mr. Farook.*

Todo tiene un carácter extraño cuando es mirado retrospectivamente; todos los espacios se vuelven entonces sospechosos y los lugares fuentes de influencia cuando todo ha pasado ya. Pero esto apenas resuelve nada. Es determinismo barato.
Los datos de la preparación meticulosa del armamento —la preparación de los explosivos, la modificación de las armas para hacerlas más letales, el almacenamiento de armamento, hasta la ropa de asalto que se pusieron— contrastan con la construcción de una familia, con esa hija de seis meses que dejan en manos de su abuela diciéndole que van a visitar al médico. Hay algo en todo esto que nos hace ver que sus mentes trabajan en otro plano distinto. Su actuación como pareja en la matanza es la mejor evidencia de la premeditación. La cuestión está en saber desde cuándo se estaba preparando una matanza y cómo surgió la idea de que su destino final era este.


Las consecuencias horribles son las mismas que en cualquier otro atentado: muerte y dolor. Pero este caso será un laberinto para quienes lo investiguen porque se tendrán que enfrentar a la novedad que aporta y las preguntas que plantea. Hemos visto anteriormente casos de parejas unidas por el terrorismo o el crimen. Pero este caso tiene diferencias. ¿Es posible crear una familia para matar? ¿Tenía ella el plan de entrar en los Estados Unidos con un visado matrimonial para atentar? ¿Buscó él una esposa para realizar la matanza? ¿Surgió el plan posteriormente a conocerse? ¿Surgió ambos o comenzó en uno de ellos? ¿De quién?
La consecución de una visa para entran en los Estados Unidos por vía de matrimonio no es sencilla e implica una investigación y entrevistas personales. The New York Times nos da cuenta del proceso seguido:

For the K-1 visa, Mr. Farook, 28, started the application to bring in his fiancée, who provided a Pakistani passport.
Adhering to standard procedure for the K-1 visa, Ms. Malik had to demonstrate to State Department consular officials in Pakistan that their relationship was legitimate, and that she and Mr. Farook intended to marry in the United States within 90 days after she received the visa. Mr. Farook had to prove that he and Ms. Malik had met in person at least once in the previous two years, typically done by providing photos showing them together, personal messages and travel reservations. After the 90-day period, a K-1 visa expires and cannot be renewed.
As part of that review, Ms. Malik had a personal interview with a consular officer in Pakistan, federal officials said.
The couple came to the country in July 2014 on a flight that originated in Jidda, Saudi Arabia, two federal officials said. According to a certificate obtained by The Associated Press, the two were married in Riverside County, Calif., in August 2014, within the 90-day time limit.
On Sept. 30, 2014, Mr. Farook applied for a green card to make Ms. Malik a permanent resident, based on her marriage to an American citizen. There is no limit on the number of green cards available to spouses of citizens, so the process generally moves quickly.
Since green cards are granted by a different agency, the United States Citizenship and Immigration Services, Ms. Malik had to undergo more background checks, probably providing a new set of fingerprints, officials said.
It is routine for an officer from the citizenship agency to interview both spouses, but officials there could not confirm that Ms. Malik was interviewed, citing privacy concerns.
Under the standard procedure, the couple would have had to provide documents and undergo questioning, primarily to persuade immigration officers their marriage was not fraudulent. Sometimes the officer will interview the spouses separately, asking highly personal questions about foods or pastimes the other spouse enjoyed or other intimate details, to make sure the immigrant and the spouse lived together.
Ms. Malik received a conditional green card in July 2015, officials said. After two years, the couple would have had to apply again to get a regular green card, showing they were still married.
Both were killed in a shootout with the police on Wednesday, leaving behind a 6-month-old daughter.**


Si este fue el procedimiento elegido para entrar en los Estados Unidos, demuestra una premeditación sin precedentes. Si todo estaba ya en la mente de ambos, si se gestó a través de sus contactos por Internet, resulta realmente de una frialdad espantosa. Pero si todo estaba ya previsto, el detalle de la hija nos da una dimensión añadida de la mentalidad del yihadista, de convencimiento de estar realizando una acción gloriosa, dejando como testimonio una hija y catorce muertos, un extraño balance para una vida familiar.


Si él buscó una esposa para crear una familia o para perpetrar una matanza, no sé si llegaremos a saberlo. Si fue ella la que buscó un marido para entrar en el país y realizar allí su deseo de muerte, probablemente tampoco. Pero el misterio mayor es cómo se viven esos veinte meses de matrimonio repartidos entre la preparación de la llegada de una hija y la de un arsenal de muerte, como se preparan las comidas de un bebé y las bombas con las que se piensa hacer saltar por los aires al mayor número de personas. Es esa vida en común lo que llama la atención. 

Mientras no se comprenda esa extraña mezcla de felicidad en la muerte que les inculca la idea del martirio y la promesa del paraíso, mientras no se entienda la fuerza que tiene para quienes están apresados en ella, no se comprenderán las motivaciones profundas y será difícil combatirlo. Por eso es importante deshacer esa idea de la que todo parte, la de la acción gloriosa, la del martirio, la de estar trabajando por traer el reino de Dios a la Tierra, cuando lo único que se deja es muerte, destrucción y dolor. Es ahí donde hay que trabajar erradicando el atractivo personal y teológico. 
La comunidad musulmana de la zona no se explica cómo o dónde se produjo la radicalización. Es normal que no lo entiendan porque no puede uno ponerse fácilmente en ese flujo de ideas y en su atractivo para quien lo siente así. En el comienzo está el error.
El caso de la pareja de San Bernardino debe ser estudiado con detalle. Más allá de los posibles fallos en el proceso de los visados, la falta de detección en el trabajo, en los círculos de amistades o en los vecindarios, está la motivación. Es lo que unió a dos personas alejadas por miles de kilómetros, lo que les hizo unir sus vidas para destruir las de otros.
Es probable que su hija nunca lo entienda. Tampoco los heridos ni los familiares de las víctimas, a los que enviamos nuestras condolencias. LA Times recoge quiénes eran, uno a uno, para que ese catorce de los titulares tenga rostros y recuento de ilusiones truncadas por la locura y el fanatismo.



* "F.B.I. Treating San Bernardino Attack as Terrorism Case" The New York Times 4/12/2015 http://www.nytimes.com/2015/12/05/us/tashfeen-malik-islamic-state.html
** "Smooth Visa Process for Woman in Attack Is Focus of Inquiry" The New York Times 4/12/2015 http://www.nytimes.com/2015/12/05/us/for-woman-in-shooting-easy-passage-through-us-visa-process.html






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