martes, 16 de abril de 2024

El argumento del perseguido

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hay momentos en los que los argumentos políticos se estandarizan. ¿Quién no se declara "perseguido" cuando las cosas no le salen bien o cuando los demás les presionan? El mundo se nos llena de "perseguidos políticos". Eso vale de Trump a Díaz Ayuso, pasando por todas las escalas políticas que se les ocurran. Dentro de poco los políticos lo incluirán en su currículum tal cual, "perseguido".

Hubo un tiempo en España que muchos políticos ponían los años de cárcel en su historial porque les parecía un valor añadido y que daba cierto pedigrí. Lo de ahora es otra cosa, es una "persecución", un acoso con el que tratan de señalar dos cosas, que son el objetivo prioritario de los que están en el otro lado y que son inocentes de todo aquello de lo que se les acusa. Con el primero hablan de su importancia; con el segundo de la confianza.

Una vez más, Donald Trump es el rey del acoso. Todo en él aspira a esa grandeza autoproclamada y en esto no iba a ser la excepción. Con motivo de tener que sentarse a declarar por los múltiples delitos por los que es acusado proclama una vez más ser un "perseguido" político, una víctima de los que no quieren que "América sea grande nuevo". En Trump se puede apreciar todo este síndrome del perseguido en su verdadera esencia.

En 20minutos, con información de EFE, podemos leer:

"Esto es una persecución política, una persecución inédita. Es un asalto a EEUU. Y por eso estoy muy orgulloso de estar aquí. Esto es un asalto contra nuestro país. Y es un país que está fracasando", dijo Trump a su llegada al juzgado sobre las 9.00 hora local (14.00 hora peninsular española). Allí esperaban cientos de policías, periodistas de todo el mundo y una veintena de seguidores que pusieron el grito en el cielo por la "caza de brujas" a la que se enfrenta el candidato republicano a las presidenciales.

Antes de entrar en la corte, Trump agradeció en su red social, Truth Social, el apoyo recibido: "Cuando entro en esa sala del tribunal, sé que tendré el amor de 200 millones de estadounidenses detrás de mí, ¡y lucharé por la libertad de 325 millones de estadounidenses!". La selección de los 12 jurados comenzó cinco horas después de la llegada del expresidente debido al gran número de cuestiones previas que trataron la acusación y la defensa.*


Aquí, la llamada "erótica del poder" adquiere un nuevo sentido. Trump, un narcisista de nacimiento y entrenamiento, se ama a sí mismo a través de ese amor que siente el "pueblo", esos 200 millones de personas que le aman incondicional y apasionadamente. Convertido en "América" mediante la retórica, la erótica entra en juego en ese amor declarado. Trump ama a América porque se ama a sí mismo.

Le da la vuelta a las acusaciones —¡por supuesto, invenciones!— y acude al tribunal a luchar por esos otros 325 millones. Las acusaciones son falsas, pero le dan la ocasión de demostrar ese apasionamiento que el pueblo norteamericano debe devolverle en forma doble, como votos que le lleven a la Casa Blanca —el lecho nupcial— y las aportaciones económicas para la campaña, que serían la dote y ajuar en forma de pack.

Trump acumula acusaciones de diverso orden, del sexual al económico. Todo ello forma parte de esa "persecución" que él afronta sacando pecho y tirando de metáforas.

Trump tiene más de una veintena de causas -civiles y penales- abiertas ante la justicia, entre ellas una por el asalto al Capitolio por una horda de sus seguidores en 2021, varias por presuntas agresiones sexuales a mujeres y otra más por irregularidades en la gestión de sus empresas.

Son muchas causas. Se le acumulan, además, en un momento inoportuno, lo que lleva a la especulación jurídica y mediática sobre si se puede hacer campaña electoral desde la cárcel, pongamos por caso. ¡Trump siempre abriendo caminos!

Y los políticos de todo el mundo se animan con esto de la persecución, convertida en motivo de orgullo. "¡Ladran, luego cabalgamos!" parece ser el argumento. Las acusaciones, persecuciones, etc. son mostradas como una especie de martirio del inocente, resuelto mediante esa clave de amor que hace que los doscientos férreos seguidores que le esperaban en la entrada de los tribunales —en representación de los 200 millones— proclamen la naturaleza inocente de su líder y profeta.

Por la mitad de las acusaciones que Trump acumula, muchos líderes perseguidos se habrían dado por vencidos. Pero para el ex presidente, al que "le arrebataron de forma fraudulenta" su glorioso destino tratando de hundir América, todos los delitos son pocos. Cada acusación es un mérito ya que solo los más grandes sufren estos calvarios. Pero él lo hace gustosamente por ellos, por su incondicionales.

Trump, el hombre que ha prometido "un baño de sangre", el que ha provocado titulares hablando de riesgos de guerra civil, se ha convertido en un ejemplo de "perseguido", aunque nadie se atreve a llegar a tanto. Cada día estamos viendo más presidentes por todo el mundo que se escudan tras persecuciones. Con Trump se ponen a prueba democracia y justicia. En otros países no es tan fácil emularle, aunque algunos lo intenten.

Lo malo es que los seguidores de estos políticos —es lo que se busca— acaban negando los sistemas democráticos y legales. Esta negación es grave porque, como Trump, lleva al borde de la violencia, como ocurrió con el asalto al Capitolio. Era entonces Trump quien perseguía, el agraviado, también en nombre de altos ideales.

El argumento de la "persecución" no es nuevo, obviamente. Pero creo que sí se está abusando de él en muchas partes. Finalmente el conflicto queda en manos de la justicia, a la que los políticos acaban haciendo daño con sus intentos de controlarla y desprestigiarla si no pueden hacerse con ella.

La BBC nos cuenta que muchos candidatos a miembros del jurado están renunciando porque no se consideran "imparciales" ante el caso o más bien el personaje. Quizá por eso Trump está allí, mirando fijamente a los posibles miembros de es incómodo jurado. 


* "Trump se sienta en el banquillo en su primer juicio penal: "Es una persecución política"" 20minutos/EFE 15/04/2024 https://www.20minutos.es/noticia/5236412/0/trump-llega-corte-para-ser-juzgado-un-proceso-historico-se-convertira-primer-expresidente-afrontar-un-juicio-penal/

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