sábado, 20 de enero de 2018

Reír, bailar, cantar, escribir

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Su historia ya la contamos aquí. Egipto teje un relato de apariciones, reapariciones y desapariciones. Hoy toca reaparecer a los sones de la campaña electoral. Hemos asistido a apariciones fulgurantes que han acabado en retirada en pocas horas o en encarcelamiento en pocos segundos. Ayer mismo se anunciaba por parte del presidente al-Sisi su presentación a la reelección, algo cantado, la no-noticia.
Nos sorprende, en cambio, la reaparición que nos cuenta Egypt Independent, la de Mona Prince, profesora de Literatura Inglesa en la Universidad del Canal de Suez. A la profesora Prince además de su trabajo le gusta el baile, algo que la seriedad de la vida egipcia no encaja con la dignidad educativa. La aparición de un vídeo en su página mientras se divertía haciendo un poco de belly-dance en su terraza causó un gran revuelo entre las estrechas mentes de los claustros universitarios y los naturalmente dispuestos a la crítica de los demás. Esto lo vimos cuando sucedió y nos alegró ver esta ejemplar independencia en medio de una sociedad que no deja de mirar de reojo al vecino.
Pero la historia de Mona Prince viene de atrás, de su vocación de escritora de cuentos e historias sobre las experiencias en la vida. Una de sus obras define su actitud ante la vida "Revolution is my name", sobre las experiencias de la revolución de 2011. No es nueva en esto. El episodio del belly-dance fue uno más en su vida de resistencia, en su lucha por ser ella misma y no lo que los demás le dicen. Prince es activa y activista, idealista y realista, mente y cuerpo.
Ahora Egypt Independent nos cuenta su presentación a las elecciones:

Born in Cairo in 1970, El-Prince went on to complete her PhD in English Literature in 2004, studying at Ain Shams University’s Faculty of Arts.
After obtaining her PhD, she then worked as a professor at Cairo University, before recently securing her current position at Suez Canal Univeristy.
As the professor prepares for a presidential bid, it is not the first time she has been in the public eye.
In April 2017, she was investigated by Suez Canal University, after a video of her belly dancing went viral on social media.
She originally published the video on her Facebook page as a public post, but it was then shared widely, and sparked a wave of criticisms against her.
Students and others described her behavior in the video as “disgraceful,” saying a university professor should be a role model for young people.
Maher Mosbah, the dean of Suez University, told Egypt Independent at the time, that El-Prince had been investigated, as her actions violated the Egyptian universities’ code of conduct, which outlines the duties and obligations of university professors.
He explained that “Article 94 obliges any university professor in Egypt to abide to certain rules and morals and to avoid any behavior that may damage a university’s reputation.”*


Muchos se preguntarán si en una sociedad en la que hay tantos problemas y en el que la autoridad de su usa para el abuso, en el que la corrupción está instalada en lo cotidiano, el problema es que una profesora mueva un poco sus caderas por divertirse un poco. La anécdota daba cuenta de esa falsa seriedad que se debe aparentar para blindarse al el gran deporte nacional, la crítica contra las personas distintas, que convierten cualquier medio en una picota en la que se reciben los insultos y amenazas desde todos los rincones. Cualquier rasgo distinto es aprovechado por muchos para hacer ejercicio de virtud pública, la gran hipocresía general. Mona Prince lo ha padecido, pero también todo esto ha servido para demostrar que se puede plantar cara a las habladurías dejando al descubierto lo retrógrado de los vigilantes que la atacan por cuestiones que no deberían importarle más que a ella.
Egypt Independent nos habla de su reacción:

El-Prince subsequently appeared on a talk-show with renown host Wael el-Ebrashi, who discussed the incident on his show, airing on the privately-run channel Dream.
She defended her decision to post the video publically, saying it was a matter of personal freedom and no one has the right or the authority to interfere or comment on it.
On Ebrashi’s show, El-Prince said she did not feel shy or ashamed from any videos of her dancing, or any photos of her swimming in a bikini. She said the video should not reflect the integrity of her job or of the university, as her personal freedoms and capacity as a university professor are entirely separate issues.
The dean, however, said this video does not fall under her personal freedoms, as it caused outrage among students and ‘defamed’ the professor’s image.
Yet, in the face of hostility and wide-spread criticism from social media users which targeted her character, she defiantly posted a new video on Facebook of her dancing, with a caption which read: “I will never stop laughing, dancing, singing and writing.”
She also wrote a number of Facebook posts affirming her indifference to the investigations and the public backlash.
El-Prince explained that she will take all necessary legal measures in dealing with the university administration concerning the videos.*

"Reír, bailar, cantar, escribir" es un loable ideario frente a los que abogan por lo contrario. Prince muestra la rebeldía vitalista frente a un mundo asustado, sometido a la presión de la vigilancia de la autoridad, repartida esta por los rincones, pues cualquiera se considera capacitado para recriminar a una mujer.
Las posibilidades electorales no son muchas, pero no creo que sea esa su intención, sino la de hacer ver que nadie tiene el derecho de decirle lo que puede o no hacer. Mona Prince intenta ser un ejemplo de libertad precisamente porque eso es lo que no gusta a algunos de los que se presentan. El filtro electoral para poder llegar a estar presente entre los candidatos finales complica mucho su llegada. Los 20 diputados serán difíciles de obtener para el aval, como lo han sido para otros. El miedo general del parlamento a no avalar al presidente Sisi, el auténtico poder, ha hecho que le avalen en masa. Nadie quería quedar marcado. Solo algunos, como vimos el otro día, los miembros del "Block 25-30" o los salafistas del Partido Nour, no han avalado al presidente.
Pero lo importante es dar ese paso al frente que demuestra su valor y, sobre todo, su sentido de la libertad y la independencia. A veces la política se muestra en los pequeños gestos de la vida; no se trata de los grandes asuntos, sino de lo cotidiano. Bailar en la terraza de tu casa es un acto que adquiere esencial trascendencia si te lo critican o pretenden prohibir. Tu vida es tu vida y si interfieren en ella es porque te dejas, parece ser el juicioso programa con el que se dirige hacia la gente.
También ocuparon de ella en octubre, en plena polémica, en las noticias de MSN, en donde recogieron unas primeras declaraciones sobre su presentación a las elecciones presidenciales:

A Prince le gusta decir "¡No estamos condenados!" como una especie de grito de rebelión. Su plataforma se centra en utilizar la educación y las artes como una solución para los males que corroen Egipto, incluida la persistente crisis económica y la creciente insurgencia yihadista. Pero su candidatura ha sido recibida con trazas de burla, en parte por su poco ortodoxa manera de anunciar que se postulaba como candidata a través de un vídeo compartido en Facebook en el que aparecía bebiéndose una cerveza mientras departía sobre los problemas políticos del día.
"Ningún candidato presidencial osaría a publicar una foto con una copa de vino o de lo que sea en sus manos, incluso aunque beban", dice. "No es que quiera promover la bebida en la sociedad. ¡Simplemente estoy siendo honesta! No voy a publicar fotos de mí misma rezando para que la gente sepa que comulgo con la religión. Eso no es lo que me capacita para ser presidenta. Estoy aquí para hacer un trabajo, no para hablar de dios".
Pero para Prince la polémica, o estar en boca de todos, no es algo nuevo. Actualmente, está suspendida de su puesto en la Universidad en Suez después de enseñar a sus estudiantes el Paraíso Perdido de John Milton, que llevó a la universidad a acusarle de "propagar ideas destructivas" y "glorificar a Satán". A principios de este año, la universidad comenzó un juicio disciplinario –que sigue abierto– después de que publicase en Facebook un vídeo de sí misma bailando. Prince no solo podría perder su empleo, sino que la universidad podría ir más allá presentando cargos contra ella, lo que podría hacer que fuese completamente imposible que participase en la carrera presidencial.
La mayor parte de las críticas vertidas contra Prince en los medios locales son contra su género, rechazándola por "revelar su vida personal", y sosteniendo que los bailes y las fotos que publica en bikini no son apropiados para una profesora. Pero ella sigue adelante con su desafío. Asegura que este tipo de críticas no han hecho más que motivarla más para buscar la presidencia.
"La gente siente que necesitamos algún tipo de cambio y, ¿por qué no?", dice. "Hemos probado el prototipo, un presidente que mira y que habla de un modo. ¿Quizá sea el momento de probar una mujer?"**


Una vez más, los ejemplos de valor y honestidad en Egipto los dan las mujeres que son las que se ven enfrentadas a la doble represión. Mona El-Prince tiene el valor de decir que nadie le va a cambiar su vida, que ni ella misma se la va a cambiar para representarla hipócritamente ante los electores.
Como otras personas, Mona Prince es consciente de que el problema de Egipto nace de la perversión educativa que solo lleva hacia la obediencia y sumisión. Ayer hablábamos de la traición de los ilustrados, de las clases instruidas, que siguen mostrando comportamientos retrógrados. Son esas clases de privilegiados en una sociedad con enormes bolsas de ignorancia, de analfabetismo, las que han usado la educación para ahondar en sus privilegios y no en la mejora de la población, controlada por Al-Azhar a golpe de fatwa y sermón. Unas veces por miedo, otras por indiferencia y egoísmo, los que serían capaces de cambiar la sociedad temen perder los privilegios que tienen asegurados con su silencio.


Hace unos días, se realizaba una renovación del gabinete egipcio. El nuevo ministro de Desarrollo Local, Abu Bakr El-Guindy, comenzó con una vergonzosa polémica clasista:

Egypt's Prime Minister Sherif Ismail has stressed that his cabinet respects Upper Egyptians and that the development of the country's south is a priority, following controversial remarks by a newly-appointed minister which seemed to blame Upper Egyptians for contributing to the growth of Cairo's expansive slum areas.
Earlier this week, the newly-appointed Minister for Local Development Abu Bakr El-Guindy told satellite TV channel Al-Hayat that he aims to encourage investment in Upper Egypt to create job opportunities so that "Upper Egyptians stop taking the train and coming to Cairo ... and forming slums here."
His comments sparked uproar, with several MPs demanding that he apologise for what they deemed prejudiced comments.
The minister apologised shortly after, saying that his remarks were "misunderstood".***


El desprecio del ministro hacia los habitantes del sur que van a complicarles la vida a los cairotas construyendo barrios miserables es un pequeño apunte del ese clasismo que se manifiesta frecuentemente y que hace recelar a los habitantes de todo Egipto sobre la capital. La fotografía del ministro con el fondo del retrato de Hosni Mubarak no alerta del regreso de los de siempre y con las mismas maneras despectivas hacia todos los que no son ellos.
Frente a este tipo de políticos es refrescante poder apreciar personalidades que luchan contra el oscurantismo de los que ocupan los puestos, como en la universidad, en los que consideran un escándalo hablar de Milton y el Paraíso perdido. El objetivo de Mona Prince es demostrar que no les teme, que no va a renunciar a su ideario vitalista.
Le deseamos dos cosas: mucha suerte y una piel especialmente gruesa para poder soportar lo que le irá llegando desde sus compañeros y alumnos de esa fallida Universidad que enseña el prejuicio y la ignorancia, hasta aquellos que considerarán que es una ofensa a Egipto o al islam. Hay que decirle que ella es justo lo contrario: la demostración de que en Egipto todavía quedan personas vivas que no van a dejar de reír, cantar, bailar y escribir. Todo ello son muestras de libertad personal y de una apertura de ideas de la que carecen los que van buscando simples votos.
Ella lo ha dicho: si quisiera votos no saldría bebiendo una cerveza. Pronto saldrá alguien pidiendo que la encierren porque es un mal ejemplo para los buenos hijos de Egipto. Allí donde otros se han retirado antes de empezar; Mona Prince quiere que la escuchen. Y tiene muchas cosas que decir.



* "Meet Mona El-Prince, Egypt’s only potential female presidential candidate" Egypt Independent 19/01/2018 http://www.egyptindependent.com/meet-mona-el-prince-egypts-only-potential-female-presidential-candidate/
** "Fuma, baila y bebe cerveza con amigos: Mona Prince quiere ser la próxima presidenta de Egipto" MSN / el diario 8/10/2017 https://www.msn.com/es-ar/noticias/mundo/fuma-baila-y-bebe-cerveza-con-amigos-mona-prince-quiere-ser-la-pr%C3%B3xima-presidenta-de-egipto/ar-AAt5qvx

*** "Egypt's PM stresses respect for Upper Egyptians following minister's controversial remarks" Ahram Online 16/01/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/288233/Egypt/Politics-/Egypts-PM-stresses-respect-for-Upper-Egyptians-fol.aspx




viernes, 19 de enero de 2018

Los derechos de todos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El día 17 se publicaba en Mada Masr un artículo con el título "To US VP Pence: Defend the rights of Christians and all Egyptians" y firmado por Amr Magdi, investigador y miembro de Human Right Watch, residente en Lund, Suecia, donde realiza un máster sobre Oriente Medio. El dirigirse al vicepresidente norteamericano, Mike Pence, está justificado por la situación creada por el anuncio de Estados Unidos de trasladar la embajada de Tel Aviv a Jerusalén, abriendo así una enorme controversia seguida de protestas por todo el mundo musulmán. La cuestión, desde que fue anunciada, ha creado conflicto en calles, en el Consejo de Seguridad o en la Asamblea de Naciones Unidas, manifestándose en contra de esta medida casi todos los países e instituciones mundiales. Probablemente sea uno de los temas que más unanimidad ha creado y, por ello, mayor soledad y aislamiento de los Estados Unidos.
En este clima, la llegada de cualquier representante de los Estados Unidos a la zona se convierte en una visita arriesgada, con posibilidades de protestas y desplantes. En Egipto, la Universidad de Al-Azhar ha tomado la iniciativa haciendo que se sume también la iglesia copta suspendiendo ambos los encuentros previstos con Pence. Los medios anuncian una "conferencia" sobre el caso de Jerusalén con participación de los cristianos y musulmanes que complicará en un sentido las relaciones egipcio-norteamericanas. El gobierno egipcio fue el encargado de presentar la propuesta contra el traslado en el Consejo de Seguridad a sabiendas de que no prosperaría. Era un gesto para evitar quedar en mal lugar ante su propia ciudadanía y mostrar un liderazgo ante los países árabes. Después todo se enrarece con la aparición del artículo en The New York Times apuntando a que el gobierno egipcio no tiene un interés real en conflicto por la capitalidad de Israel, una rocambolesca historia de la que queda mucho por aclarar.


El artículo de Amr Magdi sostiene una tesis, ante el viaje de Mike Pence, que hemos sostenido aquí en repetidas ocasiones. La cuestión del sectarismo contra los coptos tiene su propia especificidad, como la tiene el terrorismo, pero no puede separarse de la cuestión de los derechos humanos que afecta a todos los egipcios. Señala el autor:

United States Vice President Mike Pence, who canceled his visit to the Middle East in December amid a firestorm over US President Donald Trump’s announcement about Jerusalem, is due to visit Egypt on January 20, as part of a trip that will also include visits to Jordan and Israel to address “the shared need to combat terrorism and assist persecuted religious minorities.”
Speaking at the “In Defense of Christians” organization’s annual dinner last October, Pence said he intends to deliver a message to Arab leaders that there must be “an end to the persecution of Christians and all religious minorities” in the region.
This is indeed a worthy goal, as Egypt’s Christian community, which makes up roughly 10 percent of the population and is the largest Christian minority in the Middle East, has suffered legal and social discrimination for decades. Christians and other religious minority groups in Egypt suffer discrimination simply on the basis of their identity. But the fate of minority rights is tied to the broader state of human rights in Egypt, and must be seen as such by Pence and the US administration.*


El planteamiento es sencillo: te preocupas por los "tuyos" o por "todos". Si existe un lugar donde la semántica se convierte en una disciplina nanométrica es en Oriente Medio; si existe una piel fina como película de aceite, es allí.
La obsesión del filtro religioso para todo hace ver que la preocupación única de Pence es lo que le ocurre a los cristianos y no a los musulmanes. Es lógico que el vicepresidente se refiera en un acto “In Defense of Christians” a los cristianos. Lo que no es lógico es que la administración norteamericana (no solo ella) haya perdido la referencia a los derechos humanos.
Las bravuconadas de Donald Trump tienen un precio. En su visita a Oriente Medio dijo dos cosas que tienen consecuencias. La primera fue señalar que "él no iba allí a dar lecciones"; la segunda que el presidente al-Sisi estaba haciendo un "great job", que era un "fantastic guy".
Con esas dos afirmaciones dejaba a los pies de los caballos de la barbarie autoritaria a los defensores de los derechos humanos, a los que luchan por intentar tener un espacio democrático. Con esas frivolidades absurdas justificaba los destrozos en la vida política de un régimen cada vez más autoritario. Hay que preocuparse por lo que le pasa a los cristianos, pero también por las persecuciones a disidentes, activistas sociales, homosexuales y ateos.
La situación de los cristianos coptos se camufla con cuatro gestos, como se acaba de hacer, o la camuflan las propias autoridades coptas pidiendo a sus feligreses que no protesten mucho dejando en evidencia el sectarismo creciente en muchas zonas, la desprotección en la que se encuentran y la falta de atención administrativa.
Los "buenos cristianos" norteamericanos (o coptos en USA) han pedido que protejan a los "suyos", pero deberían pedir que se protegiera a todos los que sufren persecución en nombre de cualquier otra causa pacífica y democrática.
Y, sobre todo, hay que tener cuidado para que no se dé gato por liebre en la cuestión que más importa al gobierno de al-Sisi, la imagen exterior, usando la excusa del terrorismo para a) deshacerse de los opositores, y b) oscurecer el sectarismo mostrándose como el gobernante que protege a todos cuando eso no es cierto. Ambos casos los hemos tratado aquí de forma frecuente y explicado suficientemente. La frecuencia y abundancia responde a la realidad misma, es decir, a la gran cantidad de ocasiones en estos años en los que esto, desgraciadamente, se ha repetido.


Aquellas imágenes durante la revolución de musulmanes y cristianos tomados de la mano en Tahrir, de los unos velando el sueño de los otros, pasaron a la historia con la contraofensiva llevada a cabo por los islamistas y por el Ejército y la Policía en la matanza de Maspero, en la que los cristianos fueron pasados por encima por las tanquetas cuando protestaban por el trato dado por los medios oficiales.
Exteriormente, el gobierno de al-Sisi expresa su importancia esencial para que Oriente Medio no se derrumbe, arrastrando al propio Occidente, que debe agradecerle (y pagarle) los servicios. Internamente, el proceso es el uso del miedo a las conspiraciones de Occidente e Israel (Irán o Qatar, el que toque cada día) para acabar con Egipto, "donde todo empezó", la madre de los desagradecidos hijos de la humanidad. Son dos caras de una misma moneda. En realidad, el régimen no está defendiendo al mundo sino a sí mismo, su propia supervivencia, a los privilegiados por estas décadas de crear un país en el que los recursos se pierden por la corrupción, tal como denunció el encargado de la Auditoría del Estado y le valió ser acusado de traidor, juzgado y condenado.
Los medios norteamericanos han responsabilizado a Trump del aumento de los ataques a la prensa en el mundo. De igual forma —vinculado con ello— también es responsable de no haberse preocupado de los defensores de los Derechos Humanos en Egipto y en muchos otros lugares. Afortunadamente los comités responsables de administrar ayudas y destinar fondos han sido más sensibles que su presidente, calificando el senador Graham (republicano), presidente del Comité, el informe de los expertos como "desolador".
En el caso de los cristianos coptos y del apoyo norteamericano, señala el autor del artículo:

Militant groups have frequently attacked Egypt’s Christian community, claiming dozens of lives in just the last two years. The threats against Egyptian Christians are real, but Pence is wrong to claim, as he did in his October speech, that the problem is simply “radical Islamic terrorism.” This claim demonstrates a deeply flawed understanding of the situation. Even before the recent escalation of attacks claimed by the Islamic State and its affiliates, Christians faced frequent incidences of mob violence, particularly in relation to their efforts to build or renovate places of worship. This has been compounded over the years by the state’s lack of investigation and prosecution of perpetrators, and its sponsoring of “customary reconciliation” sessions that have often enabled attackers to evade justice. When the government finally issued Egypt’s first modern law to regulate the building of churches in 2016, it still enshrined discriminatory restrictions.
The current predicament of Egypt’s Christians cannot be separated from the larger human rights disaster that society as a whole is experiencing under President Abdel Fattah al-Sisi’s brutal repression. The violation of citizens’ rights has been widespread: from political opponents to atheists, religious preachers to LGBTQ individuals, even belly dancers. Pence’s boss, President Trump, has endorsed Sisi, saying he’s doing a “fantastic job.”*

Lo dicho es completamente exacto con la excepción de un punto: que se trate de un fallo de comprensión (deeply flawed understanding of the situation). Pende sabe perfectamente lo que hace y trata de mantener el apoyo interno de los grupos que han apoyado la elección del presidente Trump, entre los que tienen una gran importancia los grupos evangelistas. A ellos la cuestión de los derechos humanos les importa menos que el apoyo hacia los coptos en los discursos.


Preocupándose exclusivamente por la situación de los cristianos coptos, Pence y Trump se confirman en el mensaje a su propio electorado, que ve los derechos humanos como un exceso propio de "europeos" y "demócratas", que hacen de ellos el centro de su discurso. Los republicanos más radicales, por el contrario, son más partidarios del "haz el bien sin dejar de mirar a quién", especialmente si los demócratas de los países árabes no son precisamente pro estadounidenses, pues entienden son los que han sostenido los gobiernos autoritarios de la zona. De hecho, como es sabido, Egipto es el segundo país con fondos norteamericanos más elevados tras Israel.
La sutileza con la que es manipulada la relación con los Estados Unidos —se recibe su dinero por arriba y se la vilipendia por abajo— hace que la preocupación por los cristianos sin hacerlo por los demás sea considerado un "doble rasero", expresión siempre aplicada a Occidente, cuando es realmente practicada por los que reciben apoyo económico y militar y después atacan a los Estados Unidos como "imperialista". Pero todo esto forma parte del gigantesco embrollo, lleno de cinismo e hipocresía, que es Oriente Medio.
Amr Magdi recoge confirma diversos casos de persecución de los coptos —podría haber citado otros en los que coptos han sido detenidos por considerar que "hacían propaganda" de su fe, como ocurrió con unos jóvenes de Alejandría— y cierra su artículo señalando:

The Egyptian government’s cosmetic approach to protecting Christians relies largely on empowering a few officially recognized Christian leaders, who maintain strong influence over communal affairs, including highly restrictive personal status laws. These leaders have also defended the government’s broader crackdown on protest, including deflecting government responsibility for the 2011 Maspero violence, in which dozens of Christians were killed while holding an anti-discrimination protest.
Back in 2011, the Christian community mobilized in massive numbers to protest the corruption, abuse, and general loss of indignity they suffered under Mubarak’s rule. Seven years later, Egypt’s Christians find themselves to be just as much under threat due to Sisi’s attempts to bully an entire society into submission and silence.
If Pence truly wants to improve the situation for Christians in Egypt, then he should use his visit to stress that traditional bilateral relations and respect for human rights are not separate realms; one is, or should be, tightly connected to the other. US support for Christians should stem from the recognition that the discrimination they face is part of a wider pattern of repression under Sisi’s regime, not just the result of extremist violence.*

Los dos primeros párrafos se ajustan a lo que hemos señalado en muchas ocasiones aquí respeto a las ambiguas posturas de las autoridades coptas y de algunas personalidades participantes del régimen. Las bases de los coptos se tienen que mover entre un control de las autoridades del país y después vivir una situación muy controlada también por sus propios dirigentes con unas normas férreas a través de la Ley de Estatus Personal, que es por la que se rigen en muchos aspectos.
Las autoridades coptas no son precisamente liberales. Ven los mismos "enemigos" y "males", especialmente en todo aquello que se refiera al "ateísmo", feminismo, sexualidad, etc. De ahí la sintonía con Al-Azhar formando tándem para velar por la salvación de los egipcios. 


Quizá debería el vicepresidente Pence preguntar al Papa Tawadros II sobre sus declaraciones señalando que el Estado Islámico ha sido creado por los Estados Unidos y Occidente.
En noviembre de 2014, en una entrevista Al-Hayat TV, el papa copto señalaba explicaba:

Pope Tawadros II: The majority of Muslims are moderate. All the Christians are moderate. By no means do they seek temporal rule. As for violent and terrorist groups, which have violated the norms of humanity, about which we all see and read – these were created by the West. The East never produced violence.
Interviewer: The extremist groups were created by the West?
Pope Tawadros II: Right. The West created these groups in order to serve its own interests and goals. One of these goals is to sow division. Sowing division means weakening – dividing countries, dividing armies, dividing nations, dividing places. All this leads to weakness.
Interviewer: Am I to understand that you believe that there is a plot to drive the Christians out of the Middle East?
Pope Tawadros II: Perhaps there is a plot. If we look at what is happening and its timing – perhaps that is the case. It goes without saying that a Middle East devoid of Christians is a global catastrophe.**


Puede que no sea necesario, ya que su jefe directo expresó en la propia campaña electoral para la presidencia que el Estado Islámico había sido fundado por Obama y co-fundado por su rival en la carrera a la Casa Blanca, Hillary Clinton. Ante esto —que el actual presiente de los Estados Unidos asuma tamaño disparate—, las palabras del Papa Tawadros se quedan cortas, pero no restan un ápice de absurdo pues los norteamericanos serían los culpables de que se persiga a los cristianos en Oriente Medio, se corten cabezas y se quemen iglesias y propiedades. Pero el absurdo irracional e hipócrita de Oriente Medio da para esto y mucho más.
La política de derechos humanos es la única posible. Es en ella, como bien señala Magdi, donde se debe interpretar la persecución a los cristianos que —como hemos señalado aquí muchas veces— no está causada solo por los ataques terroristas sino por el sectarismo existente y la indiferencia (cuando no connivencia) de los sectores fundamentalistas que aplauden a al-Sisi. Camuflar el sectarismo como terrorismo es lo que irrita y desespera a muchos coptos que los viven protestando por la falta de protección más allá de los discursos.


Damos la razón a Magdi: no se puede ir a Oriente Medio a defender a los coptos exclusivamente porque la violencia es más amplia y doble. Defender los derechos de todos los que son perseguidos es más generoso, pero imposible en los Estados Unidos actuales, con una presidencia que ataca a la homosexualidad, a las mujeres, que se apoya en los grupos religiosos fundamentalistas cristianos, para los que ateos, homosexuales y feministas deberían arder en el infierno. Son los inconvenientes del apoyo de los grupos más conservadores y de abrazar dictadores.
El vicepresidente Mike Pence se enfrenta ahora a una paradoja: mientras él se preocupa del destino de los coptos siguiendo sus conservadores votantes norteamericanos, las autoridades coptas se niegan a reunirse con él y organizan jornadas para condenar la política norteamericana. La prensa en USA recoge en titulares el rechazo de los cristianos, no el de Al-Azhar, con lo que la jugada les ha salido redonda.  No solo seguirán padeciendo el mismo sectarismo de antes, sino que han quedado en evidencia ante los que les apoyan, que tendrán que pensarlo dos veces antes de volver a hacerlo. Hubiera sido muy difícil recibir a Pence cuando no lo hacen en Al-Azhar. Así es la política egipcia, exige mucho y da muy poco.


Hoy Estados Unidos ha perdido el liderazgo ante sus aliados precisamente por haber dejado de proponer un modelo general y encerrarse en la política del "America First!". Si en los propios Estados Unidos se están vulnerando los derechos de muchos por las políticas de Trump, difícilmente puede convertirse en "campeón" de los derechos humanos. El aumento en USA del racismo, la xenofobia y la misoginia es el ejemplo negativo que muchos dictadores estaban esperando para decir "¿veis?, que estas cosas pasan en Occidente".
Hay que defender los derechos humanos de todos los egipcios, reivindicarlos ante el poder y denunciar lo abusos, Son "humanos" precisamente porque no discriminan a nadie, nos incluyen a todos; son universales. Si solo se conceden a unos, se trata de un privilegio. Hacerles pensar que los Estados Unidos solo se preocupan por algunos de ellos es un enorme error, en muchos sentidos.


* Amr Magdi "To US VP Pence: Defend the rights of Christians and all Egyptians" Mada Masr 17/01/2018 https://www.madamasr.com/en/2018/01/17/opinion/u/to-us-vp-pence-defend-the-rights-of-christians-and-all-egyptians/
** "COPTIC POPE TAWADROS II: ISLAMIC TERRORISM CREATED BY THE WEST"  MEMRI-TV 4/11/2014

 https://www.memri.org/tv/coptic-pope-tawadros-ii-islamic-terrorism-created-west



jueves, 18 de enero de 2018

La controversia ilustrada

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La ambigüedad en la que se mueve el régimen de al-Sisi tiene consecuencias en la emergencia de un machismo que se considera "moderno" por parte de algunos. Si el feminismo y la igualdad se consideran "perversiones occidentales", el machismo pasa a ser considerado como la consagración del "orden natural" del mundo. Es esencial para comprender el orden patriarcal —pues de eso se trata— convencer que esa forma no es cultural, una construcción para justificar la dominación, sino el seguimiento de leyes naturales o divinas.
Mientras el sistema nos muestra la recomposición del gabinete con seis ministras, lo que se percibe en la calle es lo contrario: un aumento del conservadurismo que justifica supremacía masculina. No es ajeno el fenómeno al que comentábamos ayer de las cruzadas contra el "ateísmo", un peligro para la "religiosidad natural" de los egipcios, según declaraba el ministro de Asuntos Religiosos Gomaa. Por el contrario, está profundamente ligado, ya que el uno se ampara y se fundamenta en el otro. El feminismo trata de subvertir la obediencia y apoya una rebelde insumisión hacia el varón, representante de la autoridad delegada por Dios sobre la mujer.
En este contexto, Daily News Egypt informa sobre la controversia creada por las declaraciones del cantante Ahmed Fahmy sobre las relaciones con su esposa. Con el titular "Egyptian singer interview stirs gender role controversies among educated classes", el diario explica el caso de una persona de las clases educadas y su visión retrógrada de las relaciones con las mujeres:

“A man has to put a limit to his woman’s ambition, she cannot be left ‘having fun’ without limits,” said Egyptian artist Ahmed Fahmy in an interview, which ignited rage against him on all of social media platforms accusing him of being an ignorant, controlling, typical eastern man.
In his interview with the program “Ana W Ana” (Myself and I), aired on a privatively-owned channel ONTV, Fahmy spoke about his personal life, discussing the details of his relationship with his wife. In the interview, he discussed how women should be controlled and led by their spouses, spotlighting the crisis of oppressed women in the Middle East, even the wives of well-educated, elite artists.
Fahmy’s wife, Amira Farrag, participated in the interview with a video sharing her side of the story, recalling the beginning of their relationship and their 20-year journey, during which she had to let go of many essential things in her life, “because he wouldn’t agree to them.”
“I met Ahmed when I was in high school at Cairo Opera House where I used to sing. His first request was to leave the field of singing because he wouldn’t allow me to be a part of this field,” she said.
Fahmy, who is mostly known as a singer, explained the decision of asking his wife to drop the field she loves the most by saying he “can’t stand being with a wife with a large fan base.” When asked about the reasons why he himself could work in a particular field while not permitting his wife to be in the same one, he replied that after discussions, he allowed her back, “with certain rules.”
His wife talked further about his actions, which she says she accepts and loves, saying that after getting married, he prevented her from maintaining male friends, who had been a part of her life for a long time and her parents had known them for several years. Moreover, she added that he controls the way she dresses, stressing that she has to wear long sleeves and closed gowns.*


Tras el escándalo producido por las declaraciones televisivas de un conocido abogado (el mismo que actuó hace décadas contra la importante feminista egipcia Nawal el-Saadawi) señalando que era una "obligación patriótica" violar a las mujeres que salieran a la calle con pantalones rasgados, la declaraciones de Fahmy causan consternación y son otra señal del retroceso social en este terreno.
Son los efectos directos de haber perseguido a las personas que representan algún tipo de progreso social en las costumbres. El silenciamiento de todos aquellos que son críticos y el ascenso de la moral virtuosa que persigue a todos los que son críticos con el tándem militar-religioso tiene el efecto de despejar el camino a personajes retrógrados como Fahmy, que no se sienten cohibido en mostrarse como los "verdaderos representantes" del modelo masculino.

 “If the definition of an eastern man is someone who gets jealous over his wife, then I am one, definitely!” Fahmy commented on his wife’s words.
The interview caused widespread controversy on social media and Fahmy was showered with a barrage of attacks, while critics also accused his wife of accepting “unbearable living conditions.”
“I knew this type of control exists in life but I thought it is only limited to less educated social classes, who would define these actions as manhood. But to find them in Egypt’s supposed elite and most educated social class, this is just shocking,” one commenter wrote on Facebook.*

Las excusas de que esto sucede solo entre las personas sin educación, en el medio rural, etc. se desmoronan ante la comprobación de que es un comportamiento "aceptable" entre los más privilegiados. Es un rasgo de este nuevo populismo nacional-religioso que ha ido produciendo en el régimen de al-Sisi. Que alguien de los privilegiados muestre este tipo de actitud retrógrada de control es un reflejo de una más amplia, de una sociedad vigilada y controlada.


El discurso que considera negativos para Egipto los derechos humanos ha estado en boca del presidente, que los consideraba como algo "occidental", un lujo que no se puede permitir. Los ataques a los defensores de la igualdad diciendo que el feminismo es una punta de lanza que busca subvertir la sacrosanta familia tradicional han sido constantes. Los discursos desde el parlamento han sido demoledores: desde los que pedían a las mujeres que aceptaran gustosamente la mutilación genital por el bien de los egipcios hasta los que han pedido los exámenes de virginidad para las estudiantes que ingresan en la Universidad. Todo ello salpicado por retrógrados programas de televisión en los que se expande doctrina antiprogresista.


El afloramiento de los discursos retrógrados —como el de Fahmy— se produce precisamente como una reivindicación de ese modelo "masculino tradicionalista", opuesto al "progresista" que buscará reivindicar el papel de la mujer, dejar su espacio de decisión sin interferir en él. Sin embargo eso no es posible con las actitudes controladoras manifestadas. Para el cantante Fahmy, la mujer es una "posesión" que debe ser modelada conforme a su propio prejuicio. Es él quien decide cómo debe ser ella. Las críticas a su esposa han sido por aceptar este planteamiento y dejar hacer.
Las críticas le han llovido, como se señala, desde los foros públicos. Otros medios independientes en la red se han lanzado contra él. La publicación egipcia en internet Identity Magazine titula "Ahmed Fahmy Strikes Again with His Women-hating Speech"** y va repasando las respuesta gloriosas del cantante. "We couldn’t resist Ahmed Fahmy’s last interview", señala la redactora, "We just couldn’t let it pass". Y sus reacciones ante lo expresado por Fahmy son del estilo: " WHAAAT? This is so hard for me to grasp. Are we talking about the same Ahmed Fahmy who sings AND acts?"**


El problema es que esto sigue apareciendo en los medios mientras que se encierra a miembros de ONG o a activistas sociales que son los que pueden dar las batallas de las ideas. El régimen entiende la "modernidad" como una forma arquitectónica, es decir, algo monumental, visible e inaugurable, ya sean edificios, puentes o canales. En lo social, sus preocupaciones, como pudimos ver ayer es que no se expandan los pensamientos críticos, los que erosionan el principio de autoridad.
Fahmy representa una forma de autoridad que llega del cielo, pasa por el estado y aterriza en cada casa en la que un hombre se impone a una mujer. Él se considera un "hombre como debe ser" y no como esos que dejan que su mujer pregunte por una dirección o conserve amigos. Él es muy genuino.
En estos tiempos en los que el mundo está sacudido por la voz de las mujeres diciendo "¡basta!", la voz de Ahmed Fahmy resuena con estridente chirrido reclamando la vigilancia masculina, ser el guardián necesario para que la virtud no se desvíe. Virtud es, por supuesto, la obediencia, la máxima garantía de que el mundo sigue los mandatos que aseguran el orden que permitirá sobrevivir al caos que la mujer puede provocar si no es vigilada. Fahmy se propone como modelo y desgraciadamente muchos se verán reflejados en él, confirmando que están en el buen y virtuoso camino.
A diferencia de otros países de la zona que van avanzando en derechos de las mujeres, con distintos ritmos, el tradicionalismo egipcio va recortándolos achacándole todo tipo de males. No es ajeno a esto el importante papel que las mujeres desempeñaron en la revolución de 2011 y su salto a la participación política. 


Los ataques a la revolución, su acusación de haber traído el caos a Egipto, se parecen demasiado a esas persistentes interpretaciones de la Historia en las que si no se controla y vigila a las mujeres ocurrirá lo mismo. Los últimos años han sido una constante  presión para la vigilancia de las mujeres, llamadas a padres, maridos, hermanos e hijos para que controlen cómo se visten o adónde van. 
Ahmed Fahmy es un representante más de esa tendencia y la controversia es solo aparente. Los que se escandalizan porque en las clases educadas ocurran estas cosas deberían pensar que son esas mismas clases educadas las que se han lanzado al apoyo del autoritarismo vigilante y justifican estas y otras ideas. Todo está unido y tiene su lógica.  La "represión" es aplicable en cada nivel, de las mentes a las calles y al hogar.

* "Egyptian singer interview stirs gender role controversies among educated classes" Daily News Egypt 16/01/2018 https://dailynewsegypt.com/2018/01/16/egyptian-singer-interview-stirs-gender-role-controversies-among-educated-classes/
** "Ahmed Fahmy Strikes Again with His Women-hating Speech" Identity Mag 14/01/2018 Ahmed Fahmy Strikes Again with His Women-hating Speech http://identity-mag.com/ahmed-fahmy-strikes-again-with-his-women-hating-speech/


miércoles, 17 de enero de 2018

La nube atea pasajera

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El presidente al-Sisi está haciendo su pre campaña electoral poniendo una vela a dios y otra al diablo. Un día la prensa anuncia como un hecho memorable que se haya nombrado a seis mujeres como ministras en su nuevo gabinete, celebrando la modernidad; al día siguiente toca escuchar un debate medieval sobre el ateísmo en el parlamento a cargo de su ministro Gomaa y los diputados más oscurantistas. El presidente al-Sisi intenta satisfacer de forma imposible a todos cantando un día la modernidad y otros lo contrario, eliminando la libertad de conciencia.
Mientras Egypt Independent trae la noticia de detenciones de 9 homosexuales en Alejandría*, el diario estatal Ahram Online titula "Endowments ministry taking steps to protect Egypt from 'atheist, heretical and extremist ideas': Minister"** ¿Proteger? La proximidad electoral necesita de estos discursos sobre la protección que afectan lo mismo a una posible guerra por el agua del Nilo, el terrorismo o al avance destructor del ateísmo. Una y otra vez se promete seguridad ante las amenazas. Una mano firme frente a los tiempos inciertos.
Se debe mantener el poder adulando al pueblo egipcio, del que se dice es "naturalmente religioso" poniendo a los ateos en el mismo saco que los "terroristas". Esto es inaceptable para cualquier persona razonable y confirma este nuevo "populismo nacionalista religioso".
No se debate ya por las libertades (tonterías de Occidente, como se dirá), sino por el control del discurso religioso para mantener el poder. No es otro el origen de la gran mayoría de las disputas que podemos ver en la zona.


No es la primera vez que se equiparan a los llamados "ateos" y "herejes" (los musulmanes críticos y reformistas)  con los terroristas, que son claramente los que matan en nombre de Dios, por más que esto moleste a algunos. 
El texto de la noticia está dividido en dos partes. En su primera parte se señalan las circunstancias del encuentro del ministro con los parlamentarios y la consideración general de la situación de los ateos en Egipto:
In a statement before parliament’s religious affairs committee on Monday evening, Egypt’s Minister of Religious Endowments Mokhtar Gomaa said his ministry is taking steps on all fronts to make Egypt immune to "atheist, heretical and extremist ideas and to contain the spread of atheism in Egypt."
During a session to respond to an inquiry on the spread of atheism in Egypt, Gomaa affirmed that the ministry has already developed a comprehensive strategy to contain the spread of inappropriate ideas.
Gomaa said his ministry’s strategy is based on fighting the spread of atheist and heretical ideas in media outlets and via online social-media networks like Facebook and Twitter.
“We are taking precautionary measures to stem these ideas,” Gomaa told MPs. “But let me say that, in spite all of the talk on this issue, I want to stress that atheism has not become a phenomenon in Egypt.
“This does not mean that Egypt is almost free from atheists,” he continued. "No, we have some atheists and some individual atheist ideas, but we should not allow this to spread to form a public phenomenon.”
According to the minister, “All efforts should be mobilized to fight irresponsibility and deviation in our society, because these are the ones which lead to the spread of atheism. Irresponsibility begets atheism, and we should fight both, because they are two faces of the same coin.”
He insisted that the mere appearance of atheists gives them a degree of power and influence, and it was now necessary to take the precautionary measure of completely preventing them from appearing on television channels, thereby preventing their heretical statements from spreading.
Gomaa urged parliament’s committee of religious affairs and the committee of culture, media and antiquities to create “a code of ethics” with the owners of television channels in order to prevent atheists and heretics from spreading their ideas.
The minister said, “Egyptians, whether they are Muslims or Christians, are religious by nature, and so they reject atheism.”
“Egypt is the country of Al-Azhar and it has mosques with 120,000 minarets, and so it is quite difficult to find an atheist phenomenon in our nation,” he said.
On another front, Gomaa said the ministry has issued a book entitled Towards a Rational Discourse, which is "based on fighting extremist, takfiri and atheist thoughts. We aim to distribute this book among young people and aim to convince them in a logical and rational way of the dangers of espousing takfiri and atheist ideas.
“We also aim to publish this book on social networking websites in order to prevent individual atheist ideas from turning into a public phenomenon,” he said.**


Difícilmente puede tomarse en serio —pero se debe hacer— un discurso que habla de "inmunizar" a un país contra el ateísmo, el reformismo herético y el extremismo religioso. Implica una distorsión de cada una de los términos para mantenimiento de una uniformidad del pensamiento que elimina cualquier diversidad dirigiendo contra ellas el miedo social y la violencia institucional. Considerar al ateo un enemigo del país, como lo es el que pone bombas o corta cuellos, solo es pensable desde la manipulación del poder que busca reafirmarse para evitar que abran grietas en la obediencia. Es prescindir de lo que es una libertad de creer o no creer y hacer lo mismo que el Estado Islámico: considerar que hay que eliminar al otro. Persiguiendo ateos, Egipto retrocede siglos y se convierte en país represor y medieval.
La condena contra los que llama herejes es, además, la forma de evitar reformas. Recordemos que bajo esta acusación de herejía se ha encerrado y perseguido a personas que abogaban por la reforma del discurso religioso. Son personas creyentes que tratan de cambiar un discurso manipulador para evitar caer en el radicalismo, algo que es imposible con la teoría egipcia: Al-Azhar debe controlar el discurso religioso, se han cuando ha dado muestras sobradas de que es fuente de intransigencia y cuna de interpretaciones radicales. Los mismos enfados del presidente con la universidad es porque esta se ha negado a cambiar el discurso y mucho menos las ideas. Al-Azhar quiere ser el centro de la vida política-religiosa del país y del islam; saben que el presidente les necesita para controlar mediante el discurso religioso al país y que no le ocurra como a Nasser, contra el que se volvieron los religiosos.


 La expresión “Egyptians, whether they are Muslims or Christians, are religious by nature, and so they reject atheism” revela el movimiento envolvente de la sociedad egipcia involucrando a los coptos, que quedan comprometidos en el encarcelamiento de ateos. La jugada de Al-Azhar es asegurarse que se plantea, como se expresa claramente, la unidad del control social. Mientras se recrudece la violencia sectaria contra los coptos, el ministro se asegura de que no van en una dirección contraria. Se hace a través del mecanismo retórico mediante cual se adula y controla al egipcio: la excepcionalidad.

Una de las formas más burdas y absurdas que el poder maneja es convencer al pueblo egipcio de que serlo es una cosa única, excepcional. Se convierte así al pueblo egipcio en un nuevo "pueblo elegido", pues solo así se explica que los demás sean redimidos del mundo mediante estudio y solo ellos nazcan con el "gen" religioso. Ellos son creyentes por naturaleza, dice pasmosamente. De esta manera se les convence de su excepcionalidad y del favor divino frente a los demás. Eso implica, además, la aberración de nacer ateo entre los que nacen ya creyentes, según la curiosa teoría del ministro Gomaa. El que nace diferente, según este concepto, debe ser eliminado para evitar que su enfermedad se expanda y contagie. Debe ser considerado delincuente y encerrado, castigado porque Dios no quiso que naciera creyente. El rebaño debe ser protegido. Y para ello se movilizan —como ya se ha hecho— psiquiatras y policías, combinación que se da en los regímenes más represivos.
Gracias a la presencia de Al-Azhar, nos dice, pueden estar tranquilos. “Egypt is the country of Al-Azhar and it has mosques with 120,000 minarets, and so it is quite difficult to find an atheist phenomenon in our nation”, se recoge en el texto. Solo porque ellos están ahí, se ha evitado el desastre que llevaría a la destrucción del país, cuna de la humanidad y lugar donde se produce la religión espontánea.
Estas respuestas son la contestación a las preocupaciones que el parlamento egipcio se plantea mientras vela por el destino del país. La segunda parte del texto muestra los miedos parlamentarios que han tratado de ser calmados por el ministro Gomaa:

Gomaa’s statement came during a debate on an anti-atheism legislation proposal by Omar Hamroush, secretary general of the Religious Affairs Committee, who said he is afraid that “atheism has become a phenomenon in Egypt.”
“It is just as dangerous as the phenomenon of takfirism and radicalism, and we should do our best to fight both,” said Hamroush.
According to Hamroush, “Atheists are people who like bizarre and petit ideas.”
"They are people without culture or deep thoughts and our responsibility is to fight them,” said Hamroush.**

Que se puedan escuchar estas palabras en un parlamento dice mucho de su falta consistencia. Como nadie se atreve a contradecirles por temor a ser acusados de "ateos" o de extender el ateísmo para destruir al país milenario, es posible escuchar estos discursos arrogantes y anti democráticos. Estas palabras de Omar Hamroush, provienen del secretario del comité parlamentario de Asuntos religiosos, algo que confirma una tendencia del parlamento egipcio, como cuando nombró a un ex policía con fama de represor para presidir el comité de Derechos Humanos.
La descripción de los ateos —“Atheists are people who like bizarre and petit ideas” y "They are people without culture or deep thoughts and our responsibility is to fight them”— son dignas de figurar en una antología del absurdo; carecen de cualquier elemento que  no sea un juicio de valor y, sobre todo, son un amenaza a personas que deberían ver respetada su libertad de conciencia y creencia.


El delito de los ateos es no aceptar los mecanismos de sumisión, de obediencia que unos y otros, en el nombre de Dios, usan para asegurarse el control social. Pero todo el que les diga esto será considerado un enemigo del estado, otro nombre para lo divino. Se sacraliza para no cambiar.
Para que personas como el señor diputado y presidente del comité Omar Hamroush pueda decir estas cosas y asegurar que los egipcios serán protegidos se ha de llegar a un nivel de aislamiento de la Historia realmente nocivo y con consecuencia para las próximas generaciones. Obliga además a un discurso visibles que ha de justificar ante los otros la piedad, aumentando la hipocresía social como forma de superviviencia.
Ahram Online cuenta también la preocupación de los diputados por el avance de ciertas tendencias que consideran extremistas en el islam de las escuelas infantiles a las universidades. Comentan preocupados el caso de una niña que se negó a dar la mano a un gobernador que hacía una visita a la escuela porque "era un hombre". Hay que poner remedio, dicen, a la expansión de estas ideas en edades tan tempranas. Pero es esto lo que se siembra indirectamente en esa competición social por la virtud.
Pronto vuelve a aparecer la amenaza atea y se buscan sus orígenes que están en la fuente de todos los peligros:

Osama El-Abd, the head of parliament’s religious affairs committee, said the spread of Western liberal thoughts in Egypt via television and internet channels in recent years has led to the spread of atheist ideas among young people.
“Young people who suffer from psychological problems can easily fall prey to such thoughts,” said Al-Abd. “But I do not agree that atheism has become a phenomenon in Egypt.
“It is a passing cloud and not a phenomenon, and we should conduct a dialogue with young people to rid their minds of any atheist, extremist and bizarre ideas and thoughts,” he said.
Late last year, a draft-law proposal from some MPs aiming to criminalise "atheism" sparked controversy, meeting with opposition from among Egyptian intellectuals and members of the general public.**

Una vez más los que se suelen quejar de la "islamofobia" parecen aceptar con normalidad que todo lo que ocurre y consideran negativo proviene de Occidente: derechos humanos, libertades, igualdad, feminismo, libertad de conciencia, de expresión, etc. son maniobras para destruir la perfección del orden del islam donde cada uno está donde debe. Los ricos son ricos porque Dios lo quiere y los pobres son pobres por la misma razón. Las mujeres obedecen porque así está escrito y los hijos a los padres, con razón o sin ella. Se empieza a pensar como uno quiere y se acaba en el caos absoluto, castigo por la desobediencia.


Todo esto debe ser entendido como parte de la no-campaña presidencial. El gobierno ha mandado al señor Gomaa a tranquilizar a los intranquilos diputados. No quieren que el pueblo piense que son una institución poco productiva sino personas preocupadas por ateos, herejes y extremistas.
Se acerca el aniversario de la revolución. De nuevo se adueña de muchos el pesimismo de la oportunidad perdida de haberse sacudido el pensamiento que convierte la vigilancia, la intransigencia y la represión del otro en virtudes públicas y privadas. Utilizando la excusa del terrorismo y la seguridad se definen como peligrosos a personas cuyo único delito es pensar de otra manera. Una vez más: los ateos no son terroristas ni enfermos. Son personas con derecho a no creer. El mundo está lleno de personas no creyentes que pueden ser buenas, inteligentes, justas y solidarias al igual que cualquier creyente. Muchas de las grandes mentes de la Historia han sido ateas sin que eso supusiera merma alguna en sus cualidades humanas. No se puede ir gritando por el mundo "¡islamofobia!" y después dedicarse a criminalizar, perseguir o encerrar a otras personas por pensar diferente. La teoría de la naturalidad religiosa egipcia es solo un subterfugio que causa sonrojo. Puede que complazca a los tradicionalistas y les haga sentir superiores, pero carece de fundamento alguno; llamar "ignorantes" a quienes no la comparten es una muestra más de soberbia.
La facilidad para nombrar ministras o tener una gran cantidad de diputadas no garantiza nada, ninguna modernidad. Son solo formas fotográficas de lucir un poder que sigue siendo el mismo pero que cada día retrocede un poco más en su pensamiento y en la obligación de los otros de seguirlo obedientemente.
De nuevo son los medios de comunicación, internet, Occidente, etc. los que perturban y amenazan la perfección del diseño natural egipcio. El ateísmo es solo una nube pasajera en la pureza del azul del cielo, les han tranquilizado. Por si acaso la nube se oscurece, ellos están vigilantes.



* "Alexandria police arrest 9 men for homosexuality" Egypt Independent 16/01/2018 http://www.egyptindependent.com/alexandria-police-arrest-9-for-homosexuality/

** "Endowments ministry taking steps to protect Egypt from 'atheist, heretical and extremist ideas': Minister" Ahram Online 16(01/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/288240/Egypt/Politics-/Endowments-ministry-taking-steps-to-protect-Egypt-.aspx





martes, 16 de enero de 2018

Las reglas del juego

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La noticia sobre las elecciones egipcias que nos llegaba ayer era la "retirada" de Mohamed Anwar El-Sadat. Dentro de sus grandes peculiaridades, las elecciones tienen esta extraña fase en la que algunos anuncian su pretensión de ser candidatos, algo que solo es oficial cuando han conseguido salvar los obstáculos que el sistema pone en cuanto a la recolección de 20 avales de miembros del parlamento o 25.000 firmas de electores, con un mínimo de 1.000 por cada provincia.
Cuando se tiene la mirada acostumbrada a los partidos políticos convencionales, la retirada de unas elecciones es un asunto muy grave si es el partido quien lo hace o por una cuestión personal —siempre respetable por privada— si es un candidato, que será sustituido por otro para concurrir a las elecciones. Sin embargo, la mentalidad política no funciona de la misma manera en la medida en que, salvo alguna excepción histórica cuya influencia hoy es testimonial, los partidos son "movimientos" que se construyen alrededor de las personas. Hay actualmente 19 partidos en el parlamento egipcio, de los cuales 12 tienen menos de 6 diputados y el que más 65 escaños. Y hay 351 miembros "independientes". La ley electoral estaba ya diseñada para que los partidos perdieran protagonismo frente a un modelo insólito que crea un parlamento atomizado al que solo le une su apoyo al poder.
El ejemplo claro lo tenemos hoy en las estructuras de apoyo creadas por el presidente al-Sisi para que respalden su política. Primero se eligió un presidente y después se realizaron las elecciones generales —en contra de lo que harían en casi todas partes con un sistema parlamentario—, para lo que se crearon "movimientos" electorales para garantizar (desde el poder) que su voluntad se cumple. Eso implica una cámara de diputados absolutamente sumisa al poder, que legisla para el poder mismo y no tanto para el pueblo. Saben que sus escaños se los deben al presidente y al aparato que le apoya.


Los islamistas decían que para qué hacía falta constitución si ya tenían el Corán y los que llevaron a al-Sisi al poder se preguntaban para qué querían un parlamento si tenían al mejor presidente del mundo, anunciado además en un sueño. Con esta mentalidad caudillista es difícil que se pueda desarrollar un sistema democrático real, ya que tiende al autoritarismo y a legislar para favorecer al que está en el poder, como de hecho ocurre.
La retirada antes casi de empezar de Mohamed Anwar El-Sadat viene tanto del convencimiento de que luchar servirá de poco como de aceptación en el fondo de este sistema. Tienen la convicción de que es imposible alcanzar el poder, al que nunca se llega por medios democráticos. La excepción, obviamente, es Mohamed Morsi. Y esta confirma la regla. Se accede al poder mediante la fuerza y una vez allí es cuando se organizan las elecciones para ganarlas. La sisimanía se produce cuando al-Sisi ya controla todos los resortes que le asegurarán ser elegido presidente. Cuando ya lo es, se crean los grupos que garantizan un cómodo gobierno sin oposición parlamentaria.


Mada Masr publica un esclarecedor artículo con el título "Who in Parliament hasn’t endorsed Sisi?", en el que se señala: «The day after the National Elections Authority announced the timeline for Egypt’s upcoming presidential elections earlier this month, 516 members of Parliament signed endorsements for President Abdel Fattah al-Sisi to run for a second term, leaving only 79 MPs that didn’t.»*
Pasa después a explicarnos quiénes son algunos de esos diputados que no le han firmado el aval al presidente: los 16 miembros de la "Alianza 25-30", que se manifiesta en favor de una posible candidatura del abogado Khaled Ali; los 4 miembros del partido de Ahmed Shafiq; y los 9 salafistas. No se da cuenta en el texto de los demás.
El caso de la Alianza 25-30, que no llega a tener los 20 diputados para avalar la candidatura de Khaled Ali, significa que tendrán que acceder por las 25.000 firmas. Ya hay quejas de las dificultades que implica salir a la calle, con denuncias de detenciones de activistas que buscaban los votos o notarios que no reconocen las firmas.
Con todo, el caso más interesante es el de los miembros del partido de Shafiq:

Mohamed Badrawy, head of the parliamentary block of the Egyptian National Movement Party, led by former Prime Minister Ahmed Shafiq, said that the party would have considered endorsing former Military Chief of Staff Sami Anan. However, Anan never officially announced his bid for the presidency. Badrawy said that the other three members of the block have signed endorsements for Sisi and that he plans to do the same, because the current president is the “most rational” of the current options.
Badrawy said that his choice is not based on satisfaction with Sisi’s performance in his first term, but rather a lack of alternatives. “The competition is coming down to Sisi and Khaled Ali, and since we belong to the state’s camp and Shafiq is not running, we will choose Sisi, because Ali’s experience and history do not make him favorable.”
Shafiq withdrew from the race earlier this month, after announcing his intention to run in late November.*


La idea esbozada del "campo del Estado" (we belong to the state’s camp) deja claro lo que señalábamos antes, esa diferencia "pueblo/estado", en donde esa parte última es la estructura alimenticia de muchos. ¿Es Khaled Ali un enemigo del "estado" al que no se puede respaldar? Lo que no pertenece es a la "maquinaria estatal", tomada desde hace décadas por militares, jueces, etc. que la consideran una propiedad, considerando enemigos a todos los que intentan desalojarlos de allí. Se ve así la verdadera naturaleza de eso que llaman "estado profundo", que no lo es tanto, pues es perfectamente perceptible como "normalidad", es decir, la forma de vida y supervivencia con la que los egipcios llevan viviendo desde los años 50.
Las explicaciones dadas por el representante del partido que hasta hace unos días iba a disputar el poder presidencial a al-Sisi pronto se han adaptado a la "normalidad". Lo importante para ellos es poder seguir como estaban, con la pequeña o grande cuota de poder que se traduce a su vida personal. Mientras no hagan mucho ruido, el poder les agradece su presencia testimonial pues son necesarios para el simulacro parlamentario de una oposición.
En la información sobre la retirada de Mohamed Anwar El-Sadat, Egypt Independent señala:

Sadat said that the slogan of his campaign “people’s rule, tomorrow’s hope” means that the people rule through civil institutions which are the outcome of real elections, so that the people have a say.
He added that he and his supporters felt that “the people were not a partner in any of the projects that were put forward in the last period, and the people did not participate in determining [the country’s] priorities.” He addeded that “the people must play a part through real and independent institutions,” pointing out that it was not available in the media for anyone who have different opinions to share or give their views.**


El eslogan de su campaña, "el gobierno del pueblo, la esperanza del mañana", es acertado a la vista de la situación. Es difícil que ese gobierno del pueblo se produzca cuando todo el sistema construido durante décadas trabaja en su propio beneficio. Cuando el impresentable ex ministro de Justicia al-Zind dijo que "solo lo hijos de los jueces deberían llegar a ser jueces", estaba expresando ese sentido de propiedad del Estado, ese clasismo que lleva a contemplar al pueblo como una carga que los privilegiados tutelan y controlan. Ese pueblo estalla y se rebela en ocasiones, pero nada que la fuerza bruta y unas dosis de caudillismo no pueda solucionar. Cuando Mubarak se "gastó", se le sustituyó por otro que permitiera la ilusión de que algo cambiaría. Apenas lo ha hecho.


Estas son las palabras mediante las que Mohamed Anwar El-Sadat explica su decisión de no presentarse a las elecciones:

Head of Egypt’s Reform and Development Party Mohamed Anwar al-Sadat said that he is retracting his bid to run in the upcoming presidential elections scheduled for March.
“This came after the opinion of the campaign, we decided not to participate in the elections, or continue in the electoral process. However we call on people to actively participate in the electoral process,” Sadat said during a press conference held at the party headquarters on Monday.
“We asked for things and did not find them, so we will not fight a losing battle. We addressed the House of Representatives to use our constitutional right to obtain the signatures of deputies from within the council, and the council did not respond, and as I was an MP I have connections with many deputies, but I preferred to meet them inside the council to get their support, as a right stipulated by the constitution, and as we saw a festival of signatures of support for the President by the MPs,” Sadat said.
He went on to say that “We saw in previous elections the wait until the last minute to know the outcome of the election, and this is prevailing around the world, and this is what we want, and not to approve the determination of the elections before its start.”
“I was astounded a few days ago by a book distributed as a free gift […] which is an attack on me and written by a fugitive who is wanted and sentenced to two years in prison. The question is: who finances such a book?,” he wondered.**

Esta y otras muchas preguntas pueblan las elecciones egipcias. Pero esta, como tantas otras, permanecerá sin responder.
La cuestión dura, como señala, es el ánimo necesario para competir en una carrera a sabiendas que el ganador está ya designado y que se te pida que corras para hacer bulto. No hay más política que la que mantiene al poder. Ir más allá implica saber a lo que te arriesgas.
La consideración de que el poder es el Estado y los enemigos del poder son enemigos del estado explica muchas de las perversiones de la política egipcia. Es la negación del otro. Todo aquel que no apoye al poder, que lo critique, es un enemigo del Estado. Esto convierte al opositor democrático en un "enemigo del estado" y al poder en algo que nunca se debe perder porque implica el desmantelamiento de la ocupación por años de la administración y las instituciones. En esta mentalidad no existe ni la igualdad ni el diálogo. El poder siempre será el poder.
En año electoral, bien está que los egipcios conozcan a su presidente con un biopic. También forma parte de las reglas del juego.


* Rana Mamdouh "Who in Parliament hasn’t endorsed Sisi?" Mada Masr 15/01/2018 https://www.madamasr.com/en/2018/01/15/feature/politics/who-in-parliament-hasnt-endorsed-sisi/

** "MP Anwar al-Sadat backtracks on presidential bid" Egypt Independent 15/01/2018 http://www.egyptindependent.com/mp-anwar-al-sadat-backtracks-on-presidential-bid/