lunes, 24 de junio de 2019

El camino mediático

Joaquín Mª Aguirre Romero (UCM)
El cine se ha ocupado varias veces de esta cuestión mostrando cómo se pervierte la función de los medios. Se deja de recoger lo que ocurre para crear lo que debe ser visto, que pasa a ser un objeto de consumo, una forma de alimentar a unas masas sedientas de información morbosa, de adictos al drama.
La tentación de fabricar la realidad, de provocarla para recogerla después ha pasado por muchas mentes. En ocasiones hay recursos como para satisfacer este tipo de demandas sin caer en lo delictivo. Son las vidas inventadas para el consumo ajeno, las vidas convertidas en farsas como comida basura mediática. Es como poner relleno a los muñecos para darles apariencia de realidad. Discuten, se pelean para nosotros. Muestran interioridades de diseño hechas para satisfacer la vaciedad vital en la que viven. Son pobres sustitutos de la realidad que sirve de estímulo a personas que se han vuelto adictas a este mundo, un mundo que llena de miles de horas de programación durante décadas, decenas de miles de páginas en las que disputan, lloran, se reconcilian, se vuelven a odiar en ciclos sin fin.
El diario El País nos trae información de la conversión en serie televisiva de algo peor que todo esto:

Era el rey de las audiencias de televisión en una de las ciudades más peligrosas de Brasil. El público adoraba aquel programa, un cóctel de sucesos en su versión más sensacionalista -entrevistas con supuestos criminales, cadáveres acribillados, persecuciones policiales, toma de rehenes…- con humor de lo más burdo y actos de beneficencia. El periodista Wallace Souza sabía bien cómo atraer público con casquería televisiva. La audiencia se disparó tanto que le catapultó a la política, algo nada infrecuente en este país. Compatibilizó la tele con el escaño. Souza solía llegar al lugar del crimen el primero, antes que la policía. Su arresto en 2009 sorprendió a la ciudad de Manaos, en plena selva amazónica. Pero eso no fue nada. Para conmoción la que hubo al conocerse la acusación policial: ordenar crímenes para cubrirlos luego en su programa y aumentar la audiencia. Una historia surrealista que protagoniza la docuserie La muerte vende (Bandidos na TV en su título original) de Netflix.*



El caso tiene mucho de modelo del intercambio entre el crimen, los medios y la política allí donde se deja crecer el cáncer de este mundo que se retroalimenta. Conocemos casos de conexiones entre el crimen y la política, forman parte de las tramas de corrupción y del asalto al poder. Igualmente casos de conexión entre el mundo criminal y los medios, menos frecuente y con función distinta. Pero el caso que se nos cuenta tiene la redondez del acabado perfecto para el asalto desde los medios al poder político.
Se habló de los medios como del "cuarto poder" dentro de un sistema de equilibrio de fuerzas y con un sentido de vigilancia de los otros poderes en nombre de la opinión pública. Hemos pasado del modelo en el que los medios dejan al descubierto los vicios del poder al modelo del poder mediático vicioso. Es lo que ocurre cuando se usan los medios para dar el salto a los otros poderes, especialmente al político que es natural en estos casos. Cada vez es más frecuente dar el salto de la popularidad mediática a los centros del poder. Muchos no llegan a dar el salto, sino que quedan en un espacio intermedio, un espacio que permite convertir a la gente en una mezcla de "público votante". Son dos categorías distintas que se pueden convertir en una. Es la tentación del político de apoyarse en el espectáculo mediático y la tentación del informador de convertirse en político. En ambos casos, el nivel de integración puede tener muchos grados. Es el fenómeno de la mediatización de la política y el aumento de la politización de los medios.


Pero el caso de Wallace Souza tiene un escalón intermedio, el crimen, que fue su forma de aumentar las audiencias que le hicieron finalmente dar el salto a la política y afianzarse en todos los terrenos: el político, el criminal y el mediático. No informa Naiara Galarraga en El País:

Souza era un hábil orador envuelto en un discurso de matón que sus vecinos, hartos de la violencia de las bandas que se disputan el narcotráfico en la región amazónica, respaldaban con entusiasmo. “Las familias honestas de nuestra ciudad necesitan paz”, proclamaba en un programa, mientras en otro ofrecía su solución para acabar con el problema: “Para los traficantes solo hay una solución: bala y tumba. Punto”.
El programa empezó con medios precarios pero la audiencia respondió bien desde el principio. Aquello atrajo a patrocinadores, contrataron periodistas… el fenómeno Souza crecía. El presentador acabó convertido en un auténtico héroe para los vecinos de Manaos, la capital del estado de Amazonas, ahora la undécima ciudad brasileña con más asesinatos. Se presentaba como un gran azote del crimen. Alguien que combatía a unos delincuentes a los que el Estado, impotente o incapaz, no perseguía. Dos veces fue reelegido como diputado en la Cámara estatal. Y desde esa tribuna lanzó su defensa al ser arrestado: “Tal vez sufro la mayor persecución política que ha habido en este estado”, proclamó.*


No hace mucho tiempo contamos aquí el caso de la presentadora de televisión egipcia acusada de organizar secuestros infantiles para luego usarlos en su programa. Wallace Souza fue más allá, pero el principio es el mismo: forzar la realidad para convertirla en producto mediático manipulable. En el caso brasileño, el entorno le ha permitido organizar esa corriente en su favor para conseguir ser elegido y reelegido. Una vez comprendido el mecanismo este no se puede desperdiciar. La inversión en su propia imagen es un seguro.
Wallace Souza es un ejemplo de una sociedad que ha pervertido los fines de las instituciones. Ha convertido en criminal la política y los medios. La situación brasileña es la de un escándalo tras otros, encerrar a los que encierran a los encerrados. Las sospechas se extienden a los otros poderes como en el caso del fiscal que llevó el caso contra Lula da Silva. Nada queda a salvo de la perversión. Lo que se produce entonces es una especie de jungla disfrazada de civilización, una guerra disfrazada de convivencia institucional.


Lo malo es que ese juego ha pervertido a las propias masas, que se entregan a otro personaje, a un Bolsonaro, otro producto de los medios, la política y el añadido religioso, que es utilizado como garantía. Lo que un sistema sucio produce difícilmente puede ser limpio; solo lo aparenta. No hay regeneración, solo lucha por el poder a través de esa carretera de dos carriles, el mediático y el político, junto con uno que es el que sirve para iniciar el camino (la religión, el deporte, la judicatura...). Nadie salta al mundo público sin prueba de cámara.
El hecho de que Souza matara para conseguir "exclusivas" es una explicación demasiado sencilla para un fenómeno mucho más complejos. Así queda reducido a una especie de práctica desleal y criminal. Pero el fenómeno es mucho más amplio y envuelve nuestro sentido de los medios, de la política y de la propia sociedad que se ve transformada (¿o es quien transforma?) por la interacción y por sus propias elecciones manipuladas. ¿Qué lleva a convertir a un fenómeno como Souza en un héroe mediático y político? Esa es la pregunta que necesita ser respondida.
Ahora se completa el ciclo: la serie televisiva de Netflix. Es la conclusión lógica en la que la ficción que se ha consumido como verdad se consume ahora como serie documental. Es la materia común con la que se hacen sueños y realidades. La realidad ya no es evidente por sí misma. Necesita ser explicada en segunda instancia. O quizá solo se trate de una ampliación del negocio.



* Naiara Galarraga "El periodista que siempre llegaba primero a la escena del crimen" El País 24/06/2019 https://elpais.com/cultura/2019/06/22/television/1561221489_634629.html

domingo, 23 de junio de 2019

Egipto o la cuadratura del círculo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El diario Ahram Online acaba de publicar un artículo sorprendente ya desde su título, "A call for Logical Islamism"*. El texto lo firma Ahmed Al-Moslemany, autor de otros artículos con títulos como "The revival of religious non-fundamentals" (21/06/2019), "Islamic Commonwealth … post-Caliphate theory" (26/05/2019), "Blasting the mind… criticising Harry Potter" (17/05/2019), "Globalisation Psychology" (13/05/2019), "The Second Atlantis" (5/05/2019), "Einstein and Zuwail: A tale of two cultures" (21/04/2019).
En el artículo sobre Harry Potter, se le condena por ser mago y transmitir peligrosos sentimientos paganos frente a las religiones monoteístas. En el referido a la Commonwealth islámica señala como conclusión y alternativa a la Umma: "We can suggest discussing the idea of establishing an Islamic States’ Commonwealth or the Islamic Commonwealth and its General Secretariat be based in Cairo and Al-Azhar as its spiritual frame of the association."**  Definitivamente, lo suyo es tener ideas, grandes ideas.

Pocos días antes había reclamado la creación de la "Psicología de la Globalización": " What I claim is the necessity of developing the Science of Psychology in order to establish a new sub-branch called the “Globalisation Psychology”. It is to address the psychological effects of globalisation on billions of people in all the world’s continents."***
En el referido a Albert Einstein se convierte, por ejemplo, al científico sobre todo en un producto de los medios mientras que el Nobel de Química egipcio ha sido silenciado:

The age of legends started with the death of Einstein and the age of silence began with the death of Zuwail. Zuwail doesn’t exist among us as the greatest scientist in our history. But the volume of legends and myths which enhances Einstein’s genius is brought up day after day. Much of what is mentioned about Einstein isn’t right and many of the sayings and wise quotes are inaccurate. Much of what’s said about dissecting his body, brain and head is baseless. The entire world is ready to listen to a thousand legends about Einstein every day. Every moment Einstein lived became historic and every word he uttered – even if it were nonsense – became a source of thought and analysis. When Princeton University in 2018 published Einstein’s travel diaries to the Far East and the Middle East, every word in it was media talk everywhere.
The science of physics was fortunate to have Einstein and Einstein was fortunate to have the media by his side. Einstein pushed science forward and the media kept Einstein in the record of the immortals. Not a single day passes in the world without mention of him.
Zuwail doesn’t exist anymore in our media institutions, nor in people’s talk. Our nation seems to be bearing a great history and a meagre memory. We became the nation of oblivion; destroying our homelands through lethargy and casting stones on our heroes.****


Ahmed Al-Moslemany es sobre todo un pensador que reclama la modernidad en cada uno de sus artículos. El problema es que lo hace de forma muy rara. Es un ejemplo de persona que mira hacia la modernidad y se enfada por no ser moderno, algo que reclama por la vía contraria a lo que sería habitual y ha funcionado en otros lugares y momentos.
Esto que parece muy complicado no lo es tanto. El mecanismo suele ser el mismo. Al autor le gusta algo de fuera del mundo musulmán. Inmediatamente decide la forma en que se debe mejorar para que se aplique en el mundo musulmán (como la Commonwealth), pero las mejoras tienden a dejarlo inservible. Todo lo tiene clarísimo, pero el mundo debe cambiar o dejar de ser como es, sin que se explique demasiado cómo se logra. Hay una idea fija, claro: el centro de todo es Egipto. El centro de esa Commonwealth debería estar en el mismo sitio donde fracasó la RAU, la República Árabe Unida, un invento unificador de Egipto y Siria que acabó mal, precisamente por la costumbre egipcia de ser el centro, para ellos una especie de ley natural o divina.


Pero la propuesta de Ahmed Al-Moslemany se mueve por el ámbito de las necesidades intelectuales para llegar a la modernidad reclamada: el islamismo lógico. Después de dedicar extraños párrafos a los encuentros en los cafés de Viena —Hitler, Freud, Stalin, Tito, Trosky...— el autor llega a Rudolf Carnap  y a la fundación del Positivismo Lógico, una forma de alejarse de todo aquello no desmostrable, centrado en la materia y alejado de la metafísica. Esto por supuesto le lleva a dar entrada al sabio egipcio que asumió el Positivismo, pero cayó en el olvido o fue puesto en el punto de mira de alguien. Esta vez se trata de la necesidad de la ciencia a través del acuñamiento de un nuevo concepto rompedor, el islamismo lógico, que no explica sin demora:

I’ve thought for a long time about the possibility of coining a new term such as Logical Islamism. I presented the term for the first time during a lecture I gave at the American University in Cairo in the summer of 2011. I’ve found that it was appropriate to return to it once again.
Logical Islamism can represent an intellectual approach in the 21st century like the Vienna Circle in the 20th century. The Vienna Circle founded Logical Positivism based on matter and abolishing the soul, accepting physics and negating what’s beyond it.
Here, Logical Islamism borrows the strict laws of science from Logical Positivism and also derives from it that lofty position in which it placed mathematics and physics, the pillars of modern civilisation. However, it differs from it in that it doesn’t put the soul in collision with science and it doesn’t create a mutually exclusive formula between religion and physics.
Rote-learning schools dominated the Islamic world in the period following the Golden Age and the period of Ottoman stagnation. Those schools made no contributions whatsoever. Scientific civilisation was changed into commentaries on original books and commentaries on the commentaries. Tens of years passed without a single step taken outside the circle of monotonous repetition and learning by rote.
The decline in the Islamic world’s intellectual hub in Egypt contributed to the overall deterioration of this world. The Ottoman invasion of Egypt led Cairo into its longest period of decline; it extended for three centuries from the 16th century until the 19th century.*


La posibilidad de que surgiera en la católica Viena un movimiento (y otros muchos) como el positivismo lógico o cualquier otro de esta índole se basa precisamente en la separación de los dogmas religiosos. Un "positivo islámico" es una contradicción en sus términos, como lo sería un "positivismo cristiano".
Los intentos de producir una "modernidad" dentro de un marco religioso choca tanto con el "materialismo" como con la "lógica". Lo que parece no entender Ahmed Al-Moslemany es que la modernidad supuso el distanciamiento del dogma religioso del pensamiento crítico que es la base de la Ciencia. Es el ABC. La experimentación es lo contrario de la revelación. La Ciencia es humana, falible, mejorable. La religión, por el contrario, es un producto acabado, considerado cerrado, normativo y de obligado cumplimiento allí donde se erige como forma de control social.
La modernidad que se reclama es autoritaria, tiene límites que no pueden ser sobrepasados al margen de la lógica, son las líneas que definen el carácter "islámico" proclamado. Lo que pide es la cuadratura del círculo.
Las propuestas de Ahmed Al-Moslemany acaban teniendo siempre un fondo autoritario. Hay que decidir, como en su proyecto de Commonwealth islámica, que sea la Universidad de Al-Azhar quien mande porque no hay otra posibilidad histórica más que volver a lo de siempre. Hay que prohibir a Harry Potter, ya en lo anecdótico, pero revelador.
La Ciencia es la Ciencia; la religión la religión. Pedir la instauración del "islamismo lógico" es dotar a este de un poder superior, ya que además de mantener la "autoridad divina", se usa el poder de la ciencia para certificar su verdad incontestable. Eso implica no solo enfrentarse a los "fanáticos" del integrismo o del Estado Islámico, sino considerar a todos los que no compartan la visión del islam como frutos de una deficiencia intelectual peligrosa.



La Ciencia es la Ciencia. Ahmed Al-Moslemany habla mucho de la llegada de la ciencia para garantizar la modernidad, pero esa ciencia es "islámica" porque no puede dejar de serlo en el entorno en el que se da. ¿Recuerda el autor al científico egipcio de la NASA que fue traído a bombo y platillo como asesor presidencial y cómo se volvió de nuevo allí donde podía ser un científico honesto y no una figura decorativa? ¿Recuerda el caso? Está en las hemerotecas. ¿Recuerda cómo fue insultado y despreciado?
En vez de intentar casar lo imposible, mejor haría entra intentar defender la democratización, sin la cual la modernidad no es nada. No es casual que haya surgido cuando el ser humano deja de estar condenado a obedecer ciegamente leyes o escritos que se reivindican como verdades absolutas, ya sean metafísicas o religiosas.


Entre la religión y la ciencia se inventó la "política". La política solo tiene sentido si creemos en la voluntad humana, en su respeto y dignidad, en el valor de la acción. La modernidad es sobre todo un debate sobre el ser humano, sobre sus posibilidades, sobre la libertad tras siglos de dominación y oscurantismo. Es un tiempo de lucha por la humildad y la grandeza de lo humano, puramente humano.
Ahmed Al-Moslemany tiene ocasión de defender realmente la modernidad en lo político, por ejemplo, haciendo que no se persiga a los ateos, apoyando la causa de las mujeres, defendiendo las diferencias sexuales, pidiendo libertad de expresión para que se pueda dar salida a las ideas, etc. 


Debería protestar porque —el último escándalo— la máxima autoridad de Al-Azhar haya recordado que se puede pegar a las mujeres con una vara pero no se deben dejar marcas. Estaría bien que como centro de autoridad de esa posible Commonwealth islámica se conocieran sus ideas para llevar la modernidad más allá de dejar a las mujeres en manos de sus maridos.
Los dos últimos párrafos de su propuesta sobre el Islamismo Lógico son los siguientes:

In my view, Logical Islamism is an intellectual approach that makes an evitable reconciliation between physics and Islam, between the mosque and modernism. It should also dismantle and abolish the idiotic cultural foundations of enemies of civilisation and prevent the stupid from ascending to power or have control over thought.
If our Islamic nation possessed the soul without matter it would be a virtual nation that doesn’t exist. If it owned matter without soul, it would be a nation made of stone without morals. If Logical Positivism was founded on science against religion, Logical Islamism is based on both science and religion. It will also be based on the values of tolerance and principles of international dialogue. The triangle upon which Logical Islamism will rise will consist of science, faith and peace.*

La insistencia en hermanar la Ciencia y la Religión debería revisar la historia y cómo la religión ha acabado absorbiendo el pensamiento científico cuando se contradicen sus dogmas, que es lo que suele ocurrir. La historia de Occidente es el largo camino de separación de ambos ámbitos hasta la distancia suficiente como para que no interfieran ni en lo exterior ni en el interior de las personas que son quienes padecen la tensión y el desgarro entre lo que creen y en lo que no pueden probar. El Positivismo Lógico parte de la necesidad de responder de una forma determinada a las preguntas planteadas. Deja fuera todo lo que Ahmed Al-Moslemany quiere meter dentro.


Es preocupante, de nuevo, el fondo autoritario, que nos permite atisbar un fondo de despotismo. Ese final "ciencia, fe y paz" tiene pocas formas de prosperar en cualquiera de sus interacciones.
Las ideas van en la línea del presidente al-Sisi, quien trata de nadar y guardar la ropa. Los resultados los vemos cada día en un autoritarismo que parte de la negación. Eso no es modernidad, ya que se basa en la represión "ilustrada" de algunos que siguen debatiendo por el poder al que no renuncias, el de la religión. El régimen egipcio es una muestra de la falta de argumentos en este sentido frente al control religioso. Su lucha constante por intentar renovar el discurso religioso se estrella con la tendencia de Al-Azhar a mantenerse dentro de la ortodoxia.


No se trata de unir la Ciencia con la Religión, sino de dejar vivir a los que no creen o piensan igual que tú. Cada una puede ir por su lado, pero difícilmente habrá "paz", el tercer deseo, si se obliga a la gente a creer sin remisión porque se le obliga desde un "Positivismo islámico", en feliz expresión del autor.
Una vez más, el debate sobre el futuro se va hacia callejones sin salida. Los artículos del autor —el resto de los señalados— juegan siempre con un fondo de imposición. Hace algo más que proponer o abrir debates. La verdad es cosa suya. La sociedad egipcia merece algo más que este tipo de planteamientos desde las páginas de los diarios estatales. Pero es ilustrativo sobre lo que se puede esperar del régimen, cuyo sostén es intentar ofrecer una modernidad inexistente, junto a una religión controlada. Pero la represión que se practica es muestra elocuente de lo que se puede esperar.
Hoy por hoy, el control de los medios, de las universidades, etc. va más allá de la represión de los Hermanos Musulmanes. Es un oficialismo aplaudidor, con poco que decir. No hay muchos mensajes nuevos. La mentalidad controladora de los regímenes egipcios permanece constante. Se haga lo que se haga, esté quien esté, siempre la verticalidad del poder. Unos días se trata de imponer el Positivismo lógico pasado por la religión, otro imponer las escuelas japonesas como forma de control del caos habitual. Siempre grandes ideas, enormes ideas. No sirven de mucho, pero son esèctaculares.
Es una pena que haya muchos articulistas, escritores, novelistas egipcios que tengan que escribir sus artículos en el exilio y no tenga la oportunidad de publicar en el diario estatal más importante para producir un auténtico debate sobre el futuro. Es necesario, pero está muy lejos. El intento de fundir ciencia y religión va en el sentido contrario al que ha funcionado, el de separarlas. Pero eso es justo lo que no se va a hacer, por lo que el resultado será blindar la religión con un toque nominal de positivismo científico.



* Ahmed Al-Moslemany "A call for Logical Islamism" Ahram Online 21/06/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContentP/4/336530/Opinion/A-call-for-Logical-Islamism.aspx
** "Islamic Commonwealth … post-Caliphate theory"  Ahram Online 26/05/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContentP/4/335262/Opinion/Islamic-Commonwealth-%E2%80%A6-postCaliphate-theory.aspx
*** "Globalisation Psychology" Ahram Online 13/05/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContentP/4/331570/Opinion/Globalisation-Psychology.aspx

sábado, 22 de junio de 2019

Teoría del error tonto

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Como considerábamos ayer en el párrafo final de nuestro texto, cabía la posibilidad de que Donald Trump decidiera dejar que todos dieran un paso al frente para dejarlo expuestos al dar un paso atrás. Y es eso exactamente lo que hizo en un cuando dio marcha atrás frente a su equipo de halcones deseosos de lanzarse sobre Irán.
En un ejercicio insólito de relaciones públicas, Trump se ha presentado como un pacifista convencido y magnánimo frente a los chacales de su equipo, que han quedado a la altura del betún. Trump se ha encargado de dramatizar el suceso al contarlo a los medios. Se trataba de echar carne a los biógrafos y, como han señalado algunos medios, realizó la insólita descripción de su visión del caso:

But between 7 p.m. and 8 p.m. ET on Thursday, as US military personnel in the region made final preparations for the airstrikes, Trump met once more with his advisers and military officials as the minutes counted down to the time of impact. It was the President's last chance to object to the operation and call it off.
"They came in about a half hour before," Trump said of the military brass. "And they said, 'Sir, we're ready to go. We'd like a decision.' I said, 'I want to know something before you go. How many people will be killed, in this case, Iranians?' "
"They said -- came back, they said, 'Sir, approximately 150,' " Trump recalled in an interview with NBC's "Meet the Press." "And I thought about it for a second and I said, 'You know what? They shot down an unmanned drone, plane, whatever you want to call it. And here we are sitting with 150 dead people.' "
"I didn't like it. I didn't think -- I didn't think it was proportionate," Trump said.*



Conmovedor. Los que debe estar a punto de bombardear la Casa Blanca son los Pompeo, Bolton y compañía, tras quedar como los malos de la película. Cuando Hollywood haga la película de esto se tendrá en cuenta para el reparto.
Lo que ha quedado alrededor de Trump es el grupo de optimistas del desastre, una pandilla proclive a liarla. La respuesta de Mike Pompeo, Bolton, Pence, etc. es la de los que tienen una visión épica de las intervenciones norteamericanas en los conflictos. El respeto se consigue a base de fuerza. Estimula la industria y despierta el fervor patriótico. Además, a los que no lo apoyan se les puede llamar "traidores", como ya ocurrió en Vietnam. Estupendo para unas próximas elecciones. Cuando el mundo vea cómo resolvemos los problemas, se soluciona solo lo de Venezuela y Corea del Norte nos vuelve a amar en público.
En la mejor tradición de su peculiar forma de ser, Donald Trump ha aprendido no a delegar, sino a hacer cargar a otros con las consecuencias posibles de las decisiones negativas. La rapidez con la que se ha convertido en el bueno de la película, deteniendo lo que él mismo había puesto en marcha lo hace muy evidente. Inmediatamente se ha puesto al frente del pacifismo.
Lo más sorprendente es lo que podríamos llamar la "Teoría del error tonto". Hemos pasado del "cometieron un error" al "cometieron un error tonto":

"You'll find out," Trump warned, ominously, as reporters peppered Trump with questions in the Oval Office about how he planned to retaliate. "They made a very big mistake."
But pressed further, Trump explained that he didn't just view that "mistake" as a strategic miscalculation that Iran would dearly pay for, but perhaps instead as a mistake of a different variety: an inadvertent error.
"I find it hard to believe it was intentional," Trump said. "I think it could've been somebody that was loose and stupid."*



¡Sorprendente! Es difícil pensar en un político que pueda dar una respuesta así sin inmutarse. Pensar que fue un tonto el que cometió la estupidez de derribar el dron ya que ¿a quién se le ocurriría desafiar de esa manera al todopoderoso Estados Unidos? Debe reconocerse que el argumento es tan sencillo que resulta, como el anterior, conmovedor.
Dicen que Trump no tenía claro el efecto de bombardear Irán, qué es lo que pasaría con esos 150 muertos redondos. No es matemático, pero tampoco tan difícil de ponerse en el escenario. Basta con ver lo que ha ocurrido en la Casa Blanca con los halcones restantes. Lo más probable es que los moderados de los regímenes de la zona quedaran desbordados en cadena mediante una escalada de violencia que sacudiría escenarios más alejados de Irán como respuesta. Al régimen de los ayatolas les basta con elevar la voz y salir a quemar banderas norteamericanas (más banderas de las que ya queman), pero los grupos repartidos por toda la zona tienen capacidad de respuesta para atacar los intereses norteamericanos, en especial los de los aliados más belicistas. No sería inteligente abrir los frentes, pero los que lleguen con la reclamación no serán los más inteligentes, sino los más intransigentes. Las primeras víctimas serían, desde luego, los moderados iranís. Después, ¿quién sabe?


Un bombardeo sobre Irán, cuando se llevan meses apretando las clavijas y jugando con fuego en las tensiones, tendría un efecto muy diferente al de Siria. Rusia ha intervenido a favor del régimen existente y contra adversarios que no disponen de aviación, con una población dividida. El caso iraní no tiene parangón. Es una guerra entre dos países que, además, comprometería a la OTAN, a los aliados europeos que se verían obligados a ver sus bases usadas como parte de las operaciones. Es decir, arrastraría a Europa y se crearía un gran conflicto con Turquía, dando la ocasión a Erdogan a sacar pecho en un momento delicado de su mandato.
Cualquiera que despliegue el mapa de la zona, con varias guerras abiertas sobre el terreno, guerras de incierto final, como Yemen o el caos de Libia, pensaría que echar más leña al fuego es absurdo. Pero eso es lo que hizo Donald Trump cuando se dedicó a desmantelar los acuerdos existentes para ofrecerse como nuevo mediador. El "trato del siglo", tal como pomposamente se considera a lo pergeñado sobre Israel y Palestina, quedaría absolutamente paralizado con una intervención militar sobre Irán en la zona. Ahora se trata de buscar una alternativa sancionadora a Irán por el derribo "tonto" del dron norteamericano.
La Teoría del Error Tonto no puede ser usada una segunda vez. Queda por ver cómo la interpreta Irán, si la acepta como tal o si insiste en que era realmente lo que querían hacer. La Teoría deja en mal lugar al equipo de Trump, que no han sabido tener la penetración aguda de su Comandante. Lo que hagan desde este momento les obligará a descifrar si lo que hacen es solo un "error" o un "error tonto", cuestión peliaguda y para la que no sabemos si están preparados.
Trump ha descargado sobre sus los iranís el error. Quizá el error era ponerlo en marcha. Los drones son para lo que son y la creencia en que toman vista turísticas no es muy factible. Ese momento es una consecuencia de las hostilidades anteriores y de la forma de hacerlo. Es el cántaro que va a la fuente. Al final el conflicto estallará en un "error mal calculado" si no se remedia. ¿Cómo? Esa es la cuestión.
No ha hecho mucha gracia la forma de contar Trump el suceso. El mundo sigue sin acostumbrarse a Trump.



* "Inside Trump's Iran decision: 'I really watched him agonize over this'" CNN 22/06/2019 https://edition.cnn.com/2019/06/21/politics/donald-trump-iran-decision-details/index.html

viernes, 21 de junio de 2019

El desafío

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Puede que en unos cuantos años se haga una película sobre ello. Hollywood le sacará partido a esos minutos de incertidumbre en los que el presidente Donald Trump, él, dio la orden de bombardear Irán y estuvo a punto de desencadenar, con bastantes probabilidad, un desastre  de tamaño épico, con una crisis económica vinculada al desastre.
No sé cuánta la gente es consciente de que el presidente Trump es un fumador empedernido trabajando en una gasolinera. Probablemente mucha. Lo preocupante, según sabemos, es que hay mucha gente animándole a fumar y retirando los ceniceros.
La noticia es "breaking new" en casi todas partes del mundo —menos aquí que seguimos con los pactos, la investidura y los fichajes futbolísticos— ante la trascendencia que tendría para todo el mundo. Que haya alguien con el gatillo flojo en la Casa Blanca es un riesgo para todos y la posibilidad de un conflicto es algo a lo que se vería arrastrada la zona si se descontrola.
La noticia la ha dado The New York Times y pronto todos se han hecho eco de ella por lo que supone de riesgo de escalada. La CNN lo cuenta así:

President Donald Trump abruptly called off military strikes against Iran on Thursday night after previously approving the strikes in retaliation for Iran shooting down a US military drone, The New York Times reports.
The operation was already underway in its initial stages -- ships were in position and planes were in the air -- but no missiles had been fired when the order came to stand down, a senior administration official told the Times. The strike had been scheduled for just before dawn on Friday in Iran to minimize the risk to civilians and the Iranian military, and military officials received word shortly after then that the strike was off, at least temporarily.
The United States remains locked in a standoff with Iran, with US military or diplomatic responses having the potential to provoke further escalation from Tehran. Iran's downing of a US drone earlier Thursday has left the President caught between Republicans demanding a response and congressional Democrats warning that Trump -- and the Iran policy hardliners on his national security staff, who welcome the confrontation -- could lose control of the situation and lead the US into war.
Military and diplomatic officials were expecting a strike as late as 7 p.m. on Thursday after intense debate among Trump's top national security officials and congressional leaders at the White House, multiple senior administration officials involved in or briefed on the deliberations told the Times.
Trump initially approved attacks on a handful of Iranian targets, like radar and missile batteries, and the Times reports it was not clear whether Trump simply changed his mind or whether his administration pulled back because of strategy or logistics. It was also not clear whether the attacks may still occur.*



La simple lectura de estos párrafos resulta profundamente inquietante. El escenario dividido entre los alegres buscadores de una guerra y los que ven el desastre que supondría no solo para Estados Unidos, sino para medio mundo por el efecto en cadena sobre la zona.
La euforia republicana por ver a Trump resistir a sus propios errores camino de la reelección tendría su lacito final en la derrota de Irán en una confrontación. Trump lo necesita urgentemente; necesita un conflicto en el que sus radicales compatriotas, los del "America First!", obtengan algo más que palabras. Necesitan la humillación de un tercero que advierta a los demás díscolos que Estados Unidos no es el líder que va delante con ideas sino el que va detrás con el palo, atizando al que se descarría.
En La Vanguardia encontramos una expresión muy descriptiva sobre lo que ocurrió en la Casa Blanca: «Algunos republicanos exhibieron un ferviente ardor guerrero.»** La lucha interna en la administración norteamericana debe ser enorme. Y se está produciendo lo que podemos llamar el "efecto de filtro selectivo negativo". Lo hemos mencionado en ocasiones: las discrepancias con las ideas de Trump hace se alejen unos y que lleguen otros. Más allá de las dimisiones o expulsiones más espectaculares, el grupo que se ha ido formando alrededor de Trump toma cada vez medidas más arriesgadas. Ese "ardor guerrero" al que se refiere el diario barcelonés muestra esa voluntad extrema que se decide por la solución más drástica.
La Vanguardia describe esta situación:

Diversos analistas se plantearon en manos de quien está el ejecutivo estadounidense. Trump repite una y otra vez, como hizo este jueves, que no quiere entrar en guerra. Sin embargo, Pompeo, Bolton y senadores republicanos como Tom Cotton o Lindsay Graham insisten una y otra vez en las incursiones militares.**


Estados Unidos, con Trump al frente, parece dispuesto, una y otra vez, en demostrar quién manda aquí. El uso del armamento verbal es constante y el del militar está rondando. Trump tuvo un incidente a poco de llegar a la Casa Blanca con una operación militar mal diseñada que costó la vida a un oficial norteamericano. Quería demostrar que era el "comandante en jefe". El padre del militar muerto no se dejó seducir por unos cuantos aplausos para su hijo durante el discurso del Estado de la Nación. Es mejor ser padre de un militar vivo que de un héroe muerto.
¿Ha entrado Donald Trump en el estado de "síndrome de la reelección"? ¿Puede que le asalten las dudas continuas sobre lo que es mejor para ganar votos? ¿Es "bueno" meter al país en una guerra por un dron de dudosa posición?
Lo preocupante es cómo el "optimista Pompeo" sigue demostrando que con Trump, los Secretarios de Estado van convirtiéndose en peligro público. El calificativo de optimista se lo pusimos el otro día tras afirma que el deshielo a causa del cambio climático sería una buena oportunidad para abrir nuevas rutas para el comercio marítimo. ¿Es un "conflicto" (por no llamarlo "guerra") con Irán una nueva "oportunidad" comercial?


El ataque anónimo a los petroleros en Ormuz ya nos hizo ver los efectos sobre el precio del crudo y el encarecimiento instantáneo de todo lo que tenga que pasar por allí. Unos cuantos "ataques a instalaciones" aseguran una continuidad de la inestabilidad en la zona, altamente sensible.
Aunque Estados Unidos lanzara algo que unilateralmente calificaran como una "respuesta a una agresión", los enemigos de Irán en la zona no iban a dejar que se parara el caso, ya que ellos mismos son parte de la presión para atacar a Irán.

Estamos en un momento crítico. El lanzamiento de la campaña de Donald Trump a la reelección puede buscar una serie de golpes de efecto importantes y, puede que trágicos. Trump necesita un golpe de efecto que convenza a los que consideran que las presidencias anteriores hicieron perder poder a los Estados Unidos. Igual que le gritan "¡construye el muro!" le pueden gritar "¡bombardea Irán!". Puede que lo empecemos a escuchar en los próximos fines de semana que Trump aproveche para ir calentando a su público votante.
Que sean los Pompeo y Bolton los partidarios de "castigar" a Irán con lo equivaldría, sin ambages, en un acto de guerra intencionado, es muy significativo. Tienen detrás la industria y la historia que explica que Estados Unidos se hace poderoso con las guerras.
Que el propio Trump se haya echado para atrás no debe ser interpretado como "sensatez", sino como "cálculo". La jugada de abrir un conflicto en un nivel superior al existente, que ya es alto, puede salirle mal.
La estrategia de deshacerlo todo, en especial el acuerdo nuclear con Irán, la decisión unilateral para mostrar su poder, imponer sanciones desoyendo a los socios internacionales, a los que desprecia profundamente, es muy peligrosa.
Es interesante comprobar que ha sido en Reino Unido en donde los conservadores han respondido con más fervor (más "ardor guerrero", en los términos expresado por La Vanguardia para los políticos del gabinete) al conflicto de los petroleros atacados. Es indudable que este fervor tiene que ver con el proceso caótico desencadenado por el Brexit y la necesidad de protagonismo en la lucha por el liderazgo dentro del partido de los conservadores. Esto es un factor de riesgo añadido porque existe un tercer país con conflictos de liderazgo, Israel, debido a los problemas serios de Benjamín Netanyahu. Tampoco ayudaría, en el otro sentido, la situación de la Turquía de Erdogan.
Los riesgos aumentan conforme se produce más inestabilidad en una zona ya conflictiva.  Esta vez Trump se ha echado para atrás. Puede ser también una escenificación teatral un intento de mostrarse como persona capaz de ser sensato en el último momento y vencer las reticencias internas. Con una personalidad como la suya, ¿qué puede saberse con certeza? 



* "New York Times: Trump abruptly calls off military strikes against Iran after approving them" CNN 21/06/2019 https://edition.cnn.com/2019/06/21/politics/trump-military-strikes-iran/index.html 
** "Trump aprueba bombardear en Irán pero retira la orden en el último momento" La vanguardia 2170672019 https://www.lavanguardia.com/internacional/20190621/463016396798/donald-trump-aprueba-bombardear-iran-retira-orden-derribo-drone.html

jueves, 20 de junio de 2019

Asuntos sucios

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ha querido la suerte, destino o cualquier otra circunstancia que dos de los casos más sucios en el panorama internacional coincidieran ayer en titulares. Me refiero al informe de la ONU sobre el asesinato del periodista saudí disidente Jamal Khashoggi, por un lado, y al informe de la comisión de expertos sobre el derribo del avión de pasajeros MH17, un vuelo civil de Holanda a Malasia, sobre el suelo ucraniano en 2014, un momento de enorme tensión en la zona.
El informe de la ONU sobre el brutal asesinato de Khashoggi, una vez que las propias autoridades de Arabia Saudí habían admitido que fueron funcionarios llegados a Turquía para actuar sobre el periodista, tenían el interés de saber hasta dónde se iba a llegar en la responsabilidad última. El informe de la ONU señala lo que se había supuesto desde hace tiempo, la responsabilidad directa del príncipe heredero, Mohamed Bin Salman, el diseñador del futuro y controlador presente del país. Pese a que los saudís juzgaron y condenaron a muerte a puerta cerrada a los que consideraron responsable, todo el planeta consideró que no era más una manera de dejar fuera al heredero.
Aquí nos hemos referido en múltiples ocasiones al caso porque hemos entendido que tiene una importancia trascendental doble en una zona de una enorme inestabilidad, pero también, más allá, afectando a las relaciones y el papel que el país juega internacionalmente. Las relaciones de los saudís con el gobierno de Trump son más intensas y sobre todo comprometedoras, pues desde la llegada a la Casa Blanca se ha producido lo que algunos interpretan como una carta blanca para la brutalidad de la represión.


Lo ocurrido con Khashoggi sería un episodio resultado de las palabras de Trump en su visita señalando que "él no venía a dar conferencias", es decir, a decirles lo que era admisible o no. El pragmatismo cínico de Trump, como hemos podido ver después, concibe las relaciones internacionales como relaciones entre socios cuyo objetivo es mantenerse en el poder. La forma en que lo hagan es cosa suya.
Esta forma de entender las relaciones internacionales revela mucho de los saudíes, pero mucho más de Trump, incapaz de entender el funcionamiento de una democracia y el compromiso con los Derechos Humanos en su esfera, pero también más allá. De otra forma, los Derechos Humanos se convierten en un privilegio de un puñado de países mientras on ignorados en otros. El ejemplo más claro lo tenemos en Egipto, donde esta viene a ser la doctrina del presidente al-Sisi cuando se le ha preguntado por ellos, son cosas de países sin problemas. Igualmente, ha sido felicitado por Trump por su "buen trabajo" mientras que es denunciado por la ausencia de una política de Derechos Humanos.
La CNN señala sobre el informe de la ONU:

The report concludes that the murder was planned, organized and carried out by officials working on the behalf of the state of Saudi Arabia. Under international human rights law, that means that the responsibility ultimately falls on the ruling Saudi royal family, the de facto head of which is Crown Prince Mohammed bin Salman (MBS). The report said there is "credible evidence meriting further investigation by a proper authority" as to whether the "threshold of criminal responsibility has been met."*


La información recogida da cuenta de la preparación del crimen, con advertencia al personal diplomático que no asistiera ese día, las grabaciones anteriores sobre cómo deshacerse del cuerpo, y hasta los gritos ante la tortura a las que estaba siendo sometido.
Ha salido a la luz, además, la existencia de un "grupo de operaciones" cuya función sería deshacerse de los saudís críticos residentes en el extranjero, sacándolos de los países de acogida y repatriándolos forzosamente para silenciarlos. Ya en el Reino es más fácil deshacerse de las personas en el fondo de una cárcel o en el fondo del desierto.
Esto es el futuro de modernidad que Arabia Saudí, uno de los regímenes más retrógrados del mundo, prometía. El petróleo lo perdona todo; las compras de los países críticos mediante enormes negocios de infraestructuras, armamento, etc. hacen que los demás se lo piensen antes de decir algo.
La brutalidad para deshacerse de los críticos no es menor que su interés en la zona, en donde ha aumentado su afán de poder en su lucha con Irán, otro régimen al que la brutalidad represora le iguala. Es la lucha de siglos por hacerse con el control físico y espiritual, por decirlo así. Una gran parte de la inestabilidad de la zona procede de esta rivalidad; el resto del conflicto con Israel.
El futuro del príncipe heredero es complicado. No será fácil ir recibiendo al representante de un país al que la comunidad internacional, de forma general, señala como un criminal. Trump no va a estar siempre en la Casa Blanca para abrazarle.
El otro caso, el del avión de Malaysia Airlines, el derribado sobre Ucrania, es un segundo ejemplo de cómo el trabajo sucio sigue en la forma de actuación internacional. El informe del comité de expertos holandeses y de los países que desearon sumarse señala en primera instancia a tres rusos y un ucraniano, a los que acusa de haber llevado la lanzadera de misiles hasta suelo de Ucrania, haber derribado el avión, y haber hecho desaparecer de vuelta la lanzadera.
Esto es lo que nos cuenta la BBC sobre los señalados por la investigación del Comité de investigación holandés:

The most prominent of the four is Igor Girkin (also known as Strelkov), who prosecutors say is a former colonel in Russia's FSB intelligence service. He was given the minister of defence title in the rebel-held eastern Ukrainian city of Donetsk.
He is believed to be the highest military officer in the area who was in direct contact with the Russian Federation. In a statement Mr Girkin said: "I can only say that militia did not shoot down the Boeing."
The others charged are:
Sergei Dubinsky (known as Khmury), who prosecutors say was employed by Russia's GRU military intelligence agency, was a deputy of Mr Girkin and in regular contact with Russia
Oleg Pulatov, known as Giurza, who the JIT says was a former soldier of GRU special forces and deputy head of the intelligence service in Donetsk
Ukrainian national Leonid Kharchenko, who has no military background but led a combat unit as a commander in eastern Ukraine, according to prosecutors
"These suspects are seen to have played an important role in the death of 298 innocent civilians", said Dutch chief prosecutor Fred Westerbeke.
"Although they did not push the button themselves, we suspect them of close co-operation to get the [missile launcher] where it was, with the aim to shoot down an aeroplane."
Investigators, he added, had "evidence showing that Russia provided the missile launcher".
The investigative website Bellingcat has named 12 people it accuses of being involved in transporting the missile used to down MH17, including the four charged by the JIT.**



Las diferencias entre los dos casos son enormes, pero ambos muestran un grado enorme de indiferencia hacia el dolor ajeno, una concepción violenta de la forma de actuación (igualmente criminal) y un enorme desprecio hacia las relaciones internacionales amparándose en la impunidad que les dan estar a la sombra de las grandes potencias, los estados Unidos por un lado y Rusia por otro. Quien tiene un amigo, tiene un protector que asegura la impunidad. Podrían citarse más casos.
El papel de Rusia en Ucrania, con tropas camufladas, con soldados muertos que pese a la presión de las familias sigue sin reconocer, con "rusos pro rusos", etc. tiene que ser descrito con mucha claridad, especialmente cuando países como la Italia de Salvini se vuelven desmemoriados y piden la retirada de sanciones intentando dividir a la Unión Europea.
La muerte de inocentes en el caso del avión derribado o el asesinato de Khashoggi son mostrados como "errores" o simplemente se niegan, como hace Rusia. Sin embargo, la claridad de ambos casos está desde el principio manifiesta. A los expertos les cabe la responsabilidad de hallar las pruebas para confirmar lo que resulta evidente y así debe ser. No por estar claro algo debe dejar de demostrarse.
La cuestión es qué hacer después. Cada vez hay más conflictos de este tipo, de guerra sucia o de acciones violentas y desestabilizadoras de las que nadie se responsabiliza de su autoría pero sí de sus consecuencias. El ejemplo más reciente lo tenemos en los ataques a los petroleros en el estrecho de Ormuz, otro episodio confuso que puede tener consecuencias más allá de las diplomáticas.
Un avión de pasajeros derribado no es un accidente por mucho que se pueda decir que hubo un "error" o no se reconozca la autoría. Quien pone misiles en manos de otros se hace responsable de lo que se haga con ellos. Un secuestro, tortura y asesinato de un disidente no es tampoco un "error", una interpretación excesiva de lo que había que hacer. 
Son asuntos sucios en los que algunos piden que se mire para otro lado.


* "10 key findings from the report into Jamal Khashoggi's killing" CNN 19/06/2019 https://edition.cnn.com/2019/06/19/middleeast/khashoggi-saudi-arabia-un-report-findings-intl/index.html 

** "MH17: Four charged with shooting down plane over Ukraine" BBC 19/06/2019 https://www.bbc.com/news/world-europe-48691488