sábado, 25 de marzo de 2017

El editorial de Al-Ahram Weekly

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Abandono lo que estaba escribiendo sobre el duro patinazo de Donald Trump con su intento de acabar con la obsesión republicana por el "Obamacare". 
Me llama la atención una publicación que visito solo de vez en cuando, Al-Ahram Weekly, la revista digital del medio estatal. Han cambiado su formato tratando de actualizar lo que era una publicación anticuada y sin gracia alguna, bastante dejada de la mano mediática.
Me imagino que guiados por el deseo de transmitir una imagen controlada hacia el exterior desde ella, se ha iniciado esa renovación de chapa y pintura mediáticas. Por más que los nuevos colores brillan, las viejas ideas siguen oscureciendo mucha de sus visiones.
Lo que llama mi atención es el editorial, titulado "The Muslim Brotherhood and the West", y cuyo comienzo nos lleva a retroceder a las aburridas casillas del comienzo de un juego eterno:

It is not difficult to discern a significant current in many Western countries, and the US and Britain in particular, that strongly supports the terrorist Muslim Brotherhood. The trend manifests itself clearly in newspapers and other media in those countries while, in Egypt, various individuals and groups appear to be working in tandem. Following the 25 January Revolution, the Obama administration mobilised these forces to propel the Muslim Brotherhood into power in Egypt. Today, they are on the move again in the US in order to keep Trump from fulfilling his call to have the Muslim Brotherhood designated as a terrorist organisation. Here, in Egypt, they are resorting to other tactics, one of which is to voice arguments such as, “I’m not a Muslim Brother but they have a right to govern.”*


El editorial deja claras sus intenciones desde el principio. Realiza las afirmaciones tradicionales que se repiten de forma continuada dentro de una estrategia general con una música de fondo: ocurra lo que ocurra, Occidente es el responsable.
Los Estados Unidos, por ejemplo, son responsables del delito de financiar al Ejército egipcio con más 1.200 millones de dólares anuales. Con esos dólares, se compra armamento, se paga a sus militares. Cuando Tamarod salió a la calle a pedir unas elecciones nuevas para sacar a los Hermanos Musulmanes del poder, se incluía entre sus peticiones la no dependencia militar de Egipto de los Estados Unidos. Sin embargo, aquella petición se olvidó rápidamente. Egipto recibe millones de dólares anuales con programas como USAID.
En la web de USAID de Egipto podemos leer:

For nearly four decades, the American people have partnered with the people of Egypt to promote an environment where all groups in Egyptian society – including women and minorities – can lead healthy, productive lives. USAID’s program in Egypt, totaling nearly $30 billion since 1978, has directly and fundamentally supported gains such as a reduction in infant and maternal mortality rates, improvement in reading ability in the early grades, and an increase in marketable skills – leading to jobs and lasting prosperity in Egypt.
USAID programs are designed in coordination with Egyptians to create sustainable prosperity. Programs seek to improve agricultural and water productivity and enhance livelihoods in rural zones where poverty and lack of jobs, especially for youth and women, are issues. USAID helps to ensure that future generations will have the tools to succeed and provides opportunities for Egypt’s large youth population as it enters higher education and the workforce. We seek to enhance the contributions of civil society as a whole – with a focus on women and youth – to build institutions and to achieve political and economic reforms.**


Las esperanzas de Occidente, incluidos los Estados Unidos, es que Egipto pueda superar treinta años de autoritarismo y Ley de Excepción de Mubarak más todos los años anteriores —que no fueron de libertades precisamente— desarrollando una democracia, como pedían los que salían a la calles. Lo que se esperaba era una posibilidad de "normalización", un esfuerzo social para poder llevar la paz y la prosperidad a la zona. Pero eso no ha sido posible, no por los Estados Unidos o Reino Unido, como gustan de repetir.
No ha sido posible porque no existe una mentalidad capaz de superar el frentismo social y religioso que ha dividido al país durante décadas y que se sigue alimentando desde todos los puntos sociales. Los modelos sociales propuestos, por decirlo así, son incompatibles por su propia intransigencia. La incapacidad de evolucionar es crónica, el verdadero mal. 
Los ataques que se hacen a Occidente disfrazan la otra parte del problema: la insuficiencia democrática del régimen, su falta de voluntad para superar el enfrentamiento, más que con oscuros pactos. La Primavera fracasó no por culpa de Occidente, como dice algunos para salvar sus responsabilidades, sino por la incapacidad evidente, manifiesta, de pactar un modelo político que respetara los derechos de todos, la creación de una sociedad no autoritaria. Pero el islamismo ha creado su contrapeso autoritario.


Pueden echar la culpa a quien quieran. Los que intentaron una salida fueron pronto desplazados y en su lugar comenzaron las luchas a cara de perro las dos grandes fuerzas en liza desde los años 50. Los islamistas y las fuerzas militares y económicas que ha creado un mundo desequilibrado, diferenciado social, cultural y económicamente; un mundo elitista, de privilegiados y de pobres de solemnidad. Los verdaderos demócratas, los pocos que había, fueron desplazados y considerados un peligro por parte de ambas fuerzas.
Lo que hicieron los islamistas al llegar al poder, después de salir de una dictadura de treinta años, fue ponerse a recortar libertades y a extender el dogmatismo por las instituciones. Los objetivos de una sociedad gobernada por la Sharia, con un dirigente asesorado por los eruditos (los propios).
Se soslaya en el curioso resumen del editorial de la Historia moderna egipcia, la colaboración de los Hermanos Musulmanes con los militares que se sublevaron contra el colonialismo británico. Es después del éxito cuando llegan las divisiones. El plan de Nasser, que les había ofrecido tres carteras ministeriales que rechazaron, de una sociedad laica y socialista no encajaba en su idea de una república islámica, con la Sharia como eje. La idea de los Hermanos no era precisamente "occidentalista", sino más bien al contrario.


La curiosa historia que nos cuenta el editorialista sigue la línea de crear enemistad entre Occidente y Egipto. Se ignora, por ejemplo, que Occidente recriminó a Morsi cuando este se excedió al reprimir libertades. Se le exigió entonces que respetara los derechos de las mujeres y de los cristianos, que estaban siendo atacados, que abriera la constitución, en proceso de elaboración, a todos. Esto se olvida con frecuencia y hay que recordarlo. Por el mismo motivo se criticó a los militares cuando se excedieron en el uso de la fuerza y se produjeron las matanzas.
Decir que fueron los británicos los que crearon a los Hermanos Musulmanes, que es Occidente quien les apoya para destruir Egipto, es una falsificación histórica que muchos usan porque les sirve para justificar y fomentar la brecha entre el mundo árabe y Occidente. De esta forma, crean cortinas de humo cuando se les recrimina por las carencias democráticas.


Cuando las feministas, por ejemplo, intentan hablar sobre la situación de las mujeres y cambiarla, las acusaciones que se hacen contra ellas es que están vendidas a Occidente, que las usan para destruir el perfecto orden de las familias musulmanas, las que siguen los dictados coránicos. Si se premia a un periodista en Occidente, por ejemplo, eso es un signo de que es un agente exterior que quiere destruir Egipto. Los ejemplos podrían multiplicarse de forma escandalosa.
Lo más peligroso de toda esta corriente es su coincidencia con Erdogan. También el islamista, enfrentado a Egipto, lo está con Occidente, al que acusa de terrorismo. Erdogan —un afecto a los Hermanos Musulmanes, a los que tiene allí acogidos desde la caída de Morsi—sigue diciendo que les odian y que Occidente es el enemigo del Islam
Unas horas después, se cometía el atentado de Londres. No apunto a una causalidad directa, pero sí a que las palabras de Erdogan, como las del editorialista egipcio, son discursos estratégicos con los que se está creando una animadversión hacia Occidente que se traduce en casos como el atentado londinense. 


Las contradicciones son totales. Erdogan, islamista, acusa a occidente de estar contra él y el islam; los políticos y medios egipcios acusan a los occidentales de favorecer a los Hermanos Musulmanes, es decir, a Erdogan y los suyos. ¿Quién tiene razón? Una cosa u otra. O, más bien, ninguna de las dos. Se trata de justificar el autoritarismo que militares /Egipto) e islamistas (Turquía) están practicando en sus respectivos países.
El final del editorial es especialmente sangrante. Los países árabes, que tienen todo el día la palabra islamofobia en la boca para calentar a sus poblaciones y hacer que no esperen de Occidente más que ataques, creen que la violencia que padecen se la deben a Occidente.
El final del editorial es claro en este sentido:

When the colonial era ended and the Cold War era began, the Muslim Brotherhood acquired greater strategic importance to other countries. Today, we are experiencing a new and particularly intensive phase in which new players are fitting into historical roles and patterns in order to perform the same functions.
The Muslim Brotherhood component in British foreign policy was an important factor in London and other Western capitals’ relations with the Arab region in the period of the Arab Spring. Empowering the Muslim Brotherhood was their key to pressuring Arab Spring capitals and containing the revolutions, even though Western governments were aware of the Muslim Brotherhood’s close ideological, organisational and logistical links with militant jihadist and takfiri groups.
When will the West stop supporting the Muslim Brotherhood and terrorism? When it will stop its two-faced calls for a war against terrorism? The Egyptian and Arab peoples now see through this facade, having learned not only the lessons of history but the lessons of the present, following the collapse of Arab states and the massive displacements of peoples in the period of the “Arab autumn”.*

Volvemos a los disparates históricos. Ha sido Estados Unidos quien ha financiado el Ejército egipcio desde la época de Sadat hasta la actualidad, siendo un aliado, no un enemigo. Turquía es un país que está en la OTAN.
La pregunta "When will the West stop supporting the Muslim Brotherhood and terrorism?", que se hace el editorialista de un diario estatal, es una infamia, pues no puede recibir otro nombre la actuación de los que están recibiendo ayudas económicas y militares, han podido desarrollar muchas áreas gracias a esas ayudas, han recibido con gran jolgorio a los representantes del senado de los Estados Unidos, etc. etc. para seguir diciendo cada día una cosa distinta y muchas veces en el mismo día. 


Estos discursos, aburridos y absurdos, solo sirven para encubrir el fracaso histórico de sus dirigentes, que han sido incapaces durante décadas de llegar a fórmulas de convivencia, evolucionando desde las posturas dogmáticas y de fuerza usadas. Es cierto que es difícil ver evolucionar a los islamistas (es más frecuente la involución, una vez que han engañado a todos), pero tampoco se ve una salida por el otro lado al perseguir a las fuerzas o intelectuales que buscan soluciones.
La acusación de Trump contra Obama era su "debilidad" al no hablar de "terrorismo religioso radical". Sin embargo, las esperanzas del gobierno Egipcio se ponen hoy en Trump y los suyos. ¿No hay "islamofobia" en Trump? ¿O es que se valora más que no le importan los derechos humanos y no vaya a poner trabas a la represión sobre los enemigos, sean islamistas o no? Parece que es más lo segundo. 
Las iras de Erdogan contra Obama y Europa fueron por criticar las purgas y represalias tras el fallido golpe de Estado en julio pasado. Eso supone para él "apoyo al terrorismo". Y de ahí un paso a que sea Occidente quien haya organizado el golpe. La manipulación informativa convierte las críticas al régimen y a sus maneras autoritarias en "apoyos". Eso demuestra la incapacidad de entender un concepto como el de derechos humanos, que ya dijo el presidente Sisi que eran para Occidente. Defender lo derechos humanos no es "defender el terrorismo" sino evitar la violencia de los estados contras los ciudadanos. Contra cualquier ciudadano.


Decir desde el editorial de un medio estatal que dos países aliados y que financian los déficit sociales y militares egipcios son los que fomentan el terrorismo es una osadía y, sobre todo, una hipocresía inmensa. 
En esto se beneficia Egipto de la falta de interés informativo que ya tienen para muchos estas cuestiones. Puede seguir pidiendo que vayan turistas por más que acuse a sus países de terroristas. Pueden seguir financiando campañas en países como Italia, con la esperanza que la gente se olvide de Giulio Regeni, el estudiante torturado y asesinado mientras investigaba para su tesis doctoral. Es preferible pensar que el estudiante era un espía. Y eso justifica todo lo demás; desaparición, tortura y asesinato. No hace falta ser occidental. Shaimaa al Sabbagh no lo era.
Hay que rechazar el discurso de Erdogan y hay que rechazar el discurso egipcio en el mismo sentido y con los mismos argumentos. Es una vieja excusa que evita comprender el alcance del fracaso político que generación tras generación oculta las luchas por el poder.




* "The Muslim Brotherhood and the West" Al-Ahram Weekly 23-29/03/2017 http://weekly.ahram.org.eg/News/20009.aspx




viernes, 24 de marzo de 2017

Es cosa de (mala) magia

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Las noticias sobre la falta de votos para aprobar el plan presidencial de seguros médicos con el que Trump pensaba enterrar a Barack Obama eliminando de la Historia el llamado Obamacare han sorprendido a muchos. Supongo que de forma muy especial al propio Donald Trump que ha descubierto que es solo el presidente de los Estados Unidos y no el accionista mayoritario del país.
Las amenazas lanzadas el otro día contra los que se opusieran al plan diciendo que iba a ir a por ellos han hecho poco efecto. O mucho, según se mire. Hay diversas interpretaciones sobre porque no se ha aprobado y se ha pospuesto su votación. Pero cualquiera que se elija se puede traducir en que el presidente no ha logrado aprobar su plan para sustituir el Obamacare, que era una de sus obsesiones y símbolos.... como tampoco ha conseguido poner en marcha sus medidas de prohibir el acceso a los Estados Unidos de los ciudadanos de seis países.
Como la "regla Goldwater" solo implica a los profesionales de la psiquiatría, la crítica política ha decidido empezar a resaltar los extraños comportamientos, fijando la atención en los detalles que se van manifestando. No es normal, van concluyendo. Ni lo que dice, ni lo que hace, ni lo que ocurre. Simplemente: el candidato que presumía de ser normal frente a la anomalía de los políticos, se está manifestando como una clarísima anomalía, además inclasificable.
En The Washington Post, la columnista Ruth Marcus titula "Forget the post-truth presidency. Welcome to the pre-truth presidency" su artículo de ayer y señala:

Forget the post-truth presidency, when it didn’t matter — or so the Trump White House hoped — whether the president told the truth. In retrospect, those seem like the good old days. We have now entered even scarier territory, the pre-truth presidency: If an assertion isn’t true, no worry. President Trump will find a way to make it so, or at least claim it is.
In The World According to Trump, the president makes a baseless assertion — perhaps to distract from bad news, perhaps to vent, perhaps simply to attract attention, the narcotic he craves in ever-larger doses. Then Trump or his hapless aides scramble to collect evidence, however sketchy, to back him up. Or, scarier still, he relies on his Twitter-fueled, sycophant-enabled capacity to create his own reality-distortion field.
Trump gleefully elaborated on this approach in a revealing interview with Time magazine’s Michael Scherer.
“Sweden. I make the statement, everyone goes crazy. The next day they have a massive riot, and death, and problems,” Trump said, referring to his unfounded comment last month about “what’s happening last night in Sweden.”
In this way, Trump serves as a human Heisenberg principle, changing a measurable phenomenon by observing it. If he is wrong, it is only a matter of time until he becomes right, at least in his own head. As he told Scherer, “I predicted a lot of things that took a little of bit of time.”*


¿Qué se puede hacer con alguien así? ¿Qué se puede hacer con alguien así, añado, en la presidencia de los Estados Unidos? Lo peor es que da igual que se lo crea o que simplemente sea un ejercicio de cinismo maquiavélico. La división de muchos al opinar es distinguir entre lo patológico y lo estratégico.

Todo parecer ser con Trump cosa de magia. Basta un conjuro y ¡hecho! Unos pases mágicos y... ¡voila! La ilustración de The New Yorker nos lo muestra como mago que divide en dos al elefante, símbolo del partido republicano. Pero ha dividido más, cosas, entre otras, al país, al que costará unir. Ha cortado los lazos con aliados tradicionales, con vecinos. Veremos si es capaz de volver a unir algo. ¡Mala magia la suya, alegría del serrucho!
Puede ser un efecto de la riqueza. Las personas que han conseguido siempre lo que han querido a base de dinero, como Trump, pueden tender a sobrevalorarse y llegar a creer que disponen de una serie de súper poderes que les han llevado hasta allí. Como los errores nunca son suyos sino que tienen siempre a su alrededor personas, mejor o peor pagadas, para llevarse la culpa y mantener su ego intacto, llegan a pensar que son: a) infalibles, b) invulnerables, y c) los más listos.
La preocupación por la "pre verdad", una vez desmenuzada la "post verdad", empieza a manifestarse. El propio presidente lo cree. No se han investigado mucho los incidentes de Suecia al día siguiente de hablar Trump, pero eso le convierte en una especie de vidente y le sitúa en el ámbito de la presciencia, es decir, del conocimiento de las cosas futuras.
El provecho psíquico que Trump le puede sacar al incidente sueco es inmenso, como ya vemos citado en el periódico. Él dice las cosas... y ya se cumplirán. Había un relato de Stephen King, "La zona muerta", en el que un vidente anticipaba la llegada de un futuro y desastroso candidato a la presidencia de los Estados Unidos. Trump, en su ansia, ha decidido interpretar ambos papeles, el de vidente y el de presidente. Solo que su videncia se ha invertido y no ve desastres. Él se ve como un salvador, como el que arregla los desperfectos. Trump, como decía la promoción de la obra de King, piensa que tiene el poder de ver el futuro, y que en sus manos está el poder de cambiarlo. Sin embargo, la realidad es la contraria: lo que sale de sus tuits no llega. La videncia falla para desesperación de sus subordinados que deben dejarse la piel buscando pruebas de lo tuiteado por el jefe.
En otro de los artículos de The Washington Post, esta vez firmado por Greg Sargent, se insiste en esta idea de que lo que el presidente dice, se convierte posteriormente en hechos:

The precipitating moment is the clash between the White House and the FBI over the ongoing investigation of possible Russia-Trump campaign collusion, and in this context, the New York Times has some remarkable new reporting on Trump’s mental state and the reaction to it of the people around him. They are absorbing the fallout, now that Trump’s tweets — in which he claimed that former president Barack Obama wiretapped him and that the Trump-Russia story was “fake news” — were effectively demolished by the testimony of FBI Director James B. Comey:
People close to the president say Mr. Trump’s Twitter torrent had less to do with fact, strategy or tactic than a sense of persecution bordering on faith: He simply believes that he was bugged in some way, by someone, and that evidence will soon appear to back him up. …
The president, people close to him have said over the last several weeks, has become increasingly frustrated at his inability to control the narrative of his action-packed presidency, after being able to dominate the political discourse or divert criticism by launching one of his signature Twitter attacks.
Let’s pause to consider how remarkable it is that those paragraphs appeared in a major newspaper. Trump continues to vaguely believe that what he tweeted will somehow be validated later, at least in some form. But at the same time, Trump himself is growing aware that his nonstop lies — or delusions, or self-deception, or whatever you want to call all of it — are failing him. And he’s frustrated by it. This is coming to us according to people close to Trump.**


"Insólito" es ya una categoría que establece una diferencia entre dos realidades, la de Trump y la del resto. Lo peligroso del incidente sueco es que alguien decidió hacer realidad la "profecía" sueca. Y Trump lo ha tomado como un signo de sus relaciones privilegiadas con la realidad. Si él dice que hay violencia en Suecia, aunque sea con un poco de retraso, la habrá. Así es fácil predecir.
El titular del artículo de Sargent es "Trump’s lies are failing him, and it is making him deeply frustrated" niega la magia presidencial y se basa en el duro realismo.
Muchos de los artículos publicados en estos días reflejan la discreta frustración de los gnomos que tienen que hacer que la realidad de cada día se ajuste a las visiones del Comandante en Jefe. Pero sus deseos y visiones son cada día más complicados de satisfacer porque cada día pide un poco más. Pidió que le encontraran y trajeran encadenados hasta la Casa Blanca a los votantes fraudulentos que había dado su apoyo a Hillary Clinton para hacer ver que ella había tenido casi tres millones de votos más que él. Pidió que le trajeran las pruebas de las escuchas de Obama pese a haber dicho públicamente que "Obama le amaba" pero que no lo reconocería. Pidió que demostraran que había más personas presentes en su toma de posesión que en cualquier otra, pero las fotos y recuentos no llegaron a probar nada. Pidió que México pagara el mundo y todavía están en ello... Y ahora les pide que aprueben el plan que debe enterrar el Obamacare y no se lo aprueban, unos porque les parece mucho y otros porque les parece poco. ¡Qué realidad es esta!


En cambio, solo salen a la luz los contactos de sus asesores con la Rusia de Putin. ¡Sí, la misma Rusia a la que le pidió que jaqueara a los demócratas, a Hillary! Y además, ¡ahora los turcos de Erdogan!
La prensa norteamericana está empezando a oscilar entre el sarcasmo y la incredulidad de lo que ocurre. A nadie le agrada, porque las consecuencias pueden ser penosas y es mucho lo que se juegan. Trump ha arrastrado al país con sus mentiras y deseos manifiestos de cómo ha de ser la realidad, como ya hizo durante la campaña electoral. Es absorbente e impone su agenda. Pero ahora se trata de intentar distanciarse de los perversos argumentos, razonamientos, tonos, actitudes, etc., que envuelven todo lo que proviene de la Casa Blanca.



* "Forget the post-truth presidency. Welcome to the pre-truth presidency." The Washington Post The Washington Post 23/03/2017 https://www.washingtonpost.com/opinions/welcome-to-the-pre-truth-presidency/2017/03/23/b35856ca-1007-11e7-9b0d-d27c98455440_story.html?utm_term=.9eeefd10fa4a
** "Trump’s lies are failing him, and it is making him deeply frustrated" The Washington Post 21/03/2017 https://www.washingtonpost.com/blogs/plum-line/wp/2017/03/21/trumps-lies-are-failing-him-and-it-is-making-him-deeply-frustrated/?tid=hybrid_experimentrandom_3_na&utm_term=.6018c061ae70






jueves, 23 de marzo de 2017

El antes y el después de las palabras

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Antes de nada, la solidaridad con Londres, con las víctimas, con sus familias y amigos. Cada vez que se comete un acto terrorista, todos somos de todas las ciudades de cualquier continente, de cualquier país. Londres, París, Kabul, El Cairo o Nueva York son capitales de dolor de un país común.

El antes.
En este contexto de acto del terrorismo, entiendo que la campaña lanzada por Erdogan contra Europa, haciendo ver que es un enemigo del Islam, que se desprecia a Turquía porque es musulmana su población, etc. es un acto irresponsable de incitación al odio y, por ello, se convierte en una instigación del terrorismo. Erdogan tiene su parte de responsabilidad en lo ocurrido en Londres. Erdogan no debate; Erdogan insulta y amenaza.
El insulto al llamar "nazis" a Alemania y a Holanda es solo una parte. Pero en el marco del terrorismo, el resto de sus palabras son mucho más graves ya que dirigen el odio de los turcos y de los musulmanes hacia Europa.
La cuestión con Recep Tayyip Erdogan es siempre la misma: nadie se atreve a llamar las cosas por su nombre en la educada y diplomática Europa. Él lo sabe y se aprovecha de esta debilidad o cortesía.
Los mítines se le prohíben, aunque no se diga, por ser un dictador. Es el calificativo, por encerrar a periodistas, a opositores, por ir recortando libertades, por su ruptura de la tregua con los kurdos para conseguir mantener el poder, etc. El deterioro democrático es un hecho y el estado de los derechos humanos lamentable. Cuando se le recrimina, Erdogan monta en cólera y dice que se odia a Turquía. Es una cuestión sobre su forma de gobernar; no sobre otra cosa. Pero a él le interesa hacer ver lo contrario: odian al islam. Y él es su defensor, el líder del mundo musulán.


La Unión Europea y los Estados Unidos están atados a una Turquía por su pertenencia a la OTAN. Erdogan abusa de esta posición y forma una alianza estratégica con Rusia e Irán para participar en una guerra de la que solo le interesa evitar que los kurdos, que  combaten contra el estado Islámico mucho antes que él, puedan tener protagonismo y respaldo internacional.
Erdogan es un dictador. La Unión Europea lo sabe y no lo dice, intentando creer que la situación turca es reversible en algún momento. Ya se está encargando Erdogan de que no lo sea. Aumentarán los conflictos hasta hacerse con el control absoluto. Su astucia es siempre crear situaciones en las que los demás le necesitan. Erdogan amenaza a los países en donde hay comunidades turcas. Habla de ellas como si fueran sus ejércitos, por más que muchas de ellas sean personas que no han querido vivir dentro de las mismas fronteras. Erdogan lo sabe y ha extendido sus milicias islamistas para controlarle a los exiliados.
Los ataques a Europa en los términos en los que Erdogan los hace —partiendo de la diferencia religiosa— son incitación al odio. Sus palabras intentan justificar sus actuaciones con el rechazo europeo. No se rechaza a Turquía; se rechaza a Erdogan y a sus maneras, se rechaza el camino que ha emprendido radicalizando a una Turquía moderna y laica para convertirla en una república islamista, donde está mal visto Darwin y se le pide a las mujeres que tengan hijos para expandir el islam por el mundo.


El después.
Pero hay otra nota negativa junto a la de Erdogan. El segundo personaje nos lo trae hoy la BBC. Es el hijo del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump Jr. Ha recibido duras críticas por sus comentarios a un artículo publicado por el alcalde de Londres. Recordemos que Londres ha sido una de las ciudades más beligerantes con Trump, que llegó a plantearse la declaración de persona non grata y, en especial, que su alcalde, Sadiq Khan es musulmán. Todo ello hace que la respuesta dada por el hijo de Trump sea poco adecuada a las circunstancias. La BBC nos cuenta:

President Donald Trump's son has come under fire for criticising London's mayor, shortly after a terror attack on the UK capital killed three people.
Donald Trump Jr tweeted an article written last year, in which Sadiq Khan said terror vigilance had become "part and parcel" of life in a global city.
Mr Trump quoted the headline and tweeted: "You have to be kidding me?!"
He angered many Britons who accused him of exploiting the tragedy and implying the quotes were made after the attack.*


Parece que el hijo sigue los caminos del padre, lo que nos hace temblar ante el futuro. Trump puede tener el secreto deseo de fundar una dinastía a base de hijos e hijas que ya están aprendiendo a meter la pata siguiendo los sabios consejos de su padre. Es la maldad de coger un viejo artículo y situarlo en un contexto diferente en el peor momento. Pero para los Trump parece que todo vale.
El artículo que le sirve a Donald Jr para atacar a otros y ponderar su idea de la América búnker fue publicado en una situación muy distinta y contra intención. Explica la BBC:

In the article, Mr Khan was speaking shortly before a meeting with New York Mayor Bill De Blasio, on the day after three bombs exploded in New York City and nearby towns, wounding 29 people.
The attacks had given him a sleepless night, he said, as he pondered the dangers faced by big Western cities like New York and London.
"Part and parcel of living in a great global city is you have to be prepared for these sorts of things, you have to be vigilant, you have to support the police doing an incredibly hard job, you have to support the security services," he said.
On Wednesday, after the attack in Westminster, the mayor said that Londoners "will never be cowed by terrorism" and that the city stood together in the face of those seeking it harm.
Mr Trump's tweet incensed many British people on Twitter, including MP Wes Streeting, who called him a "disgrace" for exploiting the tragedy.*

Las palabras del alcalde Sadiq Kahn no son de derrotismo sino precisamente de refuerzo de la actitud firme que los mismos londinenses o los parisinos o los belgas o los neoyorquinos o los madrileños cuando nos tocó, mostraron: sabemos que se puede repetir, viviremos vigilantes pero no con miedo; cambiaremos nuestra seguridad, pero no nuestra vida. Este es el mensaje que Kahn manifestó en solidaridad con el alcalde de Nueva York. Pero el hijo de Trump no iba a estar a la altura de ninguno de los dos. Quizá ha sacado el mismo carácter vengativo de su padre y está intentando atacar al alcalde de una ciudad que considera a Trump persona non grata.


Las críticas al nuevo bocazas Trump son merecidas porque muestran un ser bastante rastrero y la misma incapacidad de entender la política que su padre. Solo la buena educación impedirá recordárselas cuando se produzca un incidente similar en los Estados Unidos.
Los Trump están vendiendo que quieren blindar los Estados Unidos con muros, vigilancia orwelliana y militarismo. De ellos no saldrán palabras solidarias; solo el orgullo malsano de su pretendida superioridad.
Esto no es una guerra convencional. No se puede ganar o perder porque no se plantea en estos términos. Por eso es importante entender lo que dice Kahn de la vida en las grandes ciudades, convertidas en objetivo por serlo; es necesario comprender lo que nos dicen sobre el papel de la vigilancia y reforzarla sin que altere la vida de las personas, actuando en una bien preparada sombra, desarrollando mecanismos de información y detección eficaces.


Erdogan y Trump Jr. manifiestan dos formas de aprovechamiento del terrorismo en su propio beneficio. Los discursos de Erdogan tienen que acabarse o recibir una contestación contundente de la Unión Europea. Hasta el momento, la débil respuesta le fortalece, que es su objetivo final. Sus discursos denigran a Europa y luego se vanagloria de ellos ante sus seguidores. Hay que entender el liderazgo islamista, cómo se basa en ese tipo de "prestigio" y en su idea de invulnerabilidad. La popularidad crece con cada discurso ante la falta de respuesta contundente. Europa mide mucho sus palabras. Erdogan, en cambio, ni las cuenta, pero tienen sus efectos.
De Trump Jr. no hay mucho que explicar porque el personajillo da de sí lo que da. La pena es que con un Trump creando problemas diplomáticos ya era suficiente, pero ahora parece que va a ser cosa de familia.
¡Cuanta osadía da el dinero! ¡Cuánta imprudencia la soberbia!



* "Donald Trump Jr criticises London mayor after terror attack" BBC 23/03/2017 http://www.bbc.com/news/world-us-canada-39361079

miércoles, 22 de marzo de 2017

Antigüedad, divino tesoro

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Es fácil que los países vecinos puedan tener disputas. La vecindad puede ser más o menos conflictiva dependiendo de muchos factores. Piénsese en las cuestiones entre México y los Estados Unidos o entre Ucrania y Rusia, situaciones que muestran que la vecindad nos siempre implica buenas relaciones.
Egipto no lo tiene fácil con sus vecinos y las disputas empiezan a ser constantes con unos y otros. El conflicto con los saudíes causado por la islas de Tiran y Sanafir todavía está lejos de ser resuelto. Otros son causados por las disputas sobre las aguas del Nilo cuando a los vecinos de río arriba les da por construir presas.
Esta vez la disputa que ha ido calentando a los medios y a los políticos es con Sudán, el vecino del sur. Y la temperatura ha ido subiendo hasta producir una declaración insólita entre ambos países. Nos cuentan en Ahram Online:

The foreign ministers of Egypt and Sudan have said that they reject "unacceptable transgressions" that would drive a wedge between the two countries, after exchanges between media figures erupted this week regarding which country has the historical right to Egypt’s southern Halayeb Triangle region.
In a phone conversation on Tuesday, Egyptian foreign minister Sameh Shoukry and his Sudanese counterpart Ibrahim Ghandour expressed their "full rejection of unacceptable transgressions or insults between the two brotherly countries," a statement by Egypt's foreign ministry on Tuesday said.
The two ministers denounced what they called "attempts to stir [agitation] as well as the irresponsible handling [of issues] by some social media users and media outlets," the statement said, without elaborating.
Media outlets in both countries exchanged attacks in recent days after Sudan’s media minister said in public statements that his country's civilisation is older than that of Egypt.
Media figures have also argued over Egypt’s Halayeb Triangle region, which comprises three cities and has been a source of tension between both countries for decades, with rows occurring at times over the right to manage the area's petroleum resources.*


La disputa por el territorio, por el triángulo de Halayeb, no es nueva y quizá tuvo en 2014 uno de sus puntos más conflictivos. Pero lo ocurrido con Sudán en estos días tiene mucho de historia y también mucho de actualidad. Tiene que ver mucho con la construcción nacionalista y también con los procesos de identificación de las sociedades actuales con las civilizaciones antiguas que ocuparon el espacio que tenemos debajo y de las que nos declaramos herederos o continuadores por diferentes motivos.
De las disputas por tierra, petróleo (o manganeso, que parece ser parte de lo que hay por allí) o las dos cosas a la vez, la que ha hecho saltar las iras mediáticas que despiertan y dan forma a las populares, las que han conseguido sacar de sus casillas a los egipcios han sido las afirmaciones de que "su civilización" es más "antigua" que la suya. Eso ha sido como un bofetón.
Recordemos que el propio estado egipcio se declara en el preámbulo de su constitución de 2014, la vigente. Después de invocar a Alá, la constitución egipcia deja dicho:

This is Our Constitution, Egypt is the gift of the Nile for Egyptians and the gift of Egyptians to humanity.
With its unique location and history, Egypt is the Arab heart of the world. It is the meeting point of world civilizations and cultures and the crossroads of its  maritime transportation and communications. It is the head of Africa on the Mediterranean and the estuary of  its greatest river: the Nile.
This is Egypt, an immortal homeland for Egyptians, and a message of peace and love to all peoples.
In the outset of history, the dawn of human conscience arose and shone forth in the hearts of our great  ancestors, whose good will banded  together to found  the  first central State  that regulated  and  organized  the  life  of  Egyptians  on  the  banks of  the Nile. It is where they created amazing wonders of civilization, and where their hearts looked up to heavens before earth knew the three Abrahamic religions.
Egypt is the cradle of belief and the banner of glory of the revealed religions.

Difícilmente encontraremos una constitución que diga estas cosas, algo que a los egipcios les parecerá lógico y totalmente ajustado. En clave nacionalista, esto quiere decir poco más o menos: nada había antes y nos deben —ustedes, Humanidad— todo lo que hay después. El mundo en general, por supuesto, no entra en discusiones y deja que cada uno se vea como quiera verse, pero el conflicto llega con los vecinos actuales. Por ejemplo, con el Nilo, que pasa por donde pasa.
El concepto de "vecindad" es relativo, pues lo imponen otros conceptos, como el de "fronteras" cuyos límites y posiciones pueden haber existido en distintas épocas de forma muy diferente. Por más que las civilizaciones puedan ser antiguas, los estados son modernos en términos absolutos y relativos y más en África, cuyas líneas fronterizas han sido rediseñadas en tiempos recientes.


Pero lo que ha sembrado las iras es la cuestión de la antigüedad, que conlleva una serie de consideraciones. En los últimos meses, las informaciones de los medios sobre hallazgos arqueológicos se han multiplicado. Estatuas o fósiles surgen de forma inusitada. En principio es bastante obvio que buscan un efecto llamada. Los descubrimientos arqueológicos siguen siendo el mejor reclamo para Egipto, su seña de identidad frente al desconocimiento desproporcionado del Egipto moderno, que solo se abre hueco a base de malas noticias (atentados, crisis, etc.). Un desliz como el de Zahi Hawas con Leo Messi, diciendo que es "tonto" porque no se maravilla ante las completas explicaciones que le dio sobre las pirámides, muestra hasta qué punto los egipcios son sensibles a la respuesta ante lo que consideran su activo patrimonial más importante. Por todo ello, que salgan en Sudán cuestionando la antigüedad de su civilización, ha provocado ese terremoto mediático y popular que centra sus iras en lo que considera una especie de intento de robo.
Pero la cuestión —como suele ocurrir en Egipto— se complica. Reproducimos la noticia con sus repercusiones tal como la recogen en Egypt Independent. Si Ahram Online reproducía las palabras de los ministros llamando a la calma, en esta versión —menos oficialista— salen a reducir los efectos en cadena que lleva la antigüedad:

The Sudanese Minister of Information, Ahmed Bilal Othman, claimed on Sunday that the Meroë Pyramids of Sudan are 2,000 years older than Egypt's pyramids. The Sudanese government is working to prove this to the entire world, he added.
These claims stirred up outrage among Egyptians, particularly history experts. Zahi Hawas, the former minister of antiquities, said the Egyptian pyramids are the oldest, especially the pyramid of Djoser which dates back more than 5,000 years.
Egypt has 132 pyramids which are considered to be among the oldest in the history of the world.
“The Sudanese pyramids belong to Egypt's 25th dynasty, known as the Kushite Empire, but the Egyptian ones have been known since the early dynastic period,” Hawas said. The Djoser pyramid was built during the third dynasty.
Othman, however, claimed that the Sudanese had ruled Egypt in the ancient era and the pharaoh described in Exodus (whom Moses was sent to) was a Sudanese pharaoh who ruled Egypt that time. He quoted Surah Az-Zukhruf 51 from the Quran to back up his claims: “And Fir'aun [Pharaoh] proclaimed among his people, saying: 'O my people! Is not mine the dominion of Egypt, and these rivers flowing underneath me. See you not then?'"
He pointed to the word "rivers" in the verse, saying that Egypt only has one river while Sudan is a country of many rivers. Therefore, he said, the pharaoh in Exodus was Sudanese not Egyptian. However, scientific and historical records show that the Nile Delta had seven distributaries in ancient times, of which only two main branches exist now. The Pelusiac distributary passed through to Sinai.
Hawas explained that Othman’s claims are baseless for several reasons; firstly, no artifacts have been found depicting the pharaoh from Exodus, therefore his identity cannot be confirmed.
Some people pointed to the Merneptah stele in the Egyptian Museum in Tahrir. It was discovered in Thebes by Flinders Petrie in 1896 and shows the glorification of one of the poets to the King Merneptah, son of King Ramses II. Some argue that the word “Yezreel” found on the tablet means Israel and the Israeli people who were destroyed; other scholars interprete to refer to the Bedouins of Sinai.
“We cannot consider this stele as evidence. Poets in ancient Egypt glorified the king when he was alive, not after his death. We cannot rely on religious texts either to determine historical information,” Hawas said.
Mohamed Abdel-Aty, a professor of Islamic Sharia in Al-Azhar, told Al-Arabiya website that the Quran details the story of Moses and the Pharaoh over the course of several verses in which Egypt is clearly mentioned. Moreover, Mount Tur and Sinai were both mentioned in these verses, which proves beyond a doubt that the pharaoh mentioned in Exodus was an Egyptian king, he concluded.**


Unos se amparan en el plural de "río" como evidencia, otros en los hallazgos arqueológicos y finalmente en el Coran, que es infalible ("which proves beyond a doubt ", se señala), el hecho de la mayor antigüedad conlleva una cuestión: los egipcios estuvieron "mandados" por faraones sudaneses. Y por ahí sí que los egipcios no pasan. Lo diga quien lo diga, por ahí no pasan.
Muchas veces renunciamos a intentar comprender los conflictos que se desatan en la zona porque nos parecen bizantinos. Cuando accedemos a las explicaciones nos encontramos ante panoramas que nos dejan perplejos pero que son los que están sobre las mesas y, lo que es peor, en la calle. No es lo mismo una disputa territorial, que una disputa territorial con el Corán en la mano. Hasta la Biblia se invoca, para acabar de complicarlo todo.
Ahram Online nos habla de la formación de un comité para tratar de negociar con Sudán la situación de conflicto por las tierras:

The committee said that Halayeb and Shalateen have always been part of Egypt, and that Sudan should respect this.
Head of the committee Kamal Amer also told reporters that "it is regrettable that Sudanese officials still insist on occasionally issuing such hostile statements."
"As Sudan itself was part of the pre-1952 Egyptian kingdom, the king of Egypt was also called the king of Egypt and Sudan," said Amer, adding that "when Sudan became an independent state in 1956, Halayeb and Shalateen remained a part of Egypt, and no Sudanese officials said at that time that the two cities were theirs."
Amer added that all internationally-recognised maps show that Halayeb and Shalateen have always been “100 percent Egyptian” and most of the tribes living there are Egyptian.
Amer's statement came in response to Abdallah Sadek, head of Sudan's technical border demarcation committee, who announced last week that newly-discovered documents show that Halayeb and Shalateen are historically part of Sudan.*

La función del comité, según parece, es convencer a los sudaneses más que negociar nada con ellos. Se espera que acepten las verdades que se les transmitirán. Los sudaneses por su parte seguirán encontrando "pruebas" de que ese territorio es suyo y que los egipcios se lo incorporaron en un descuido. Cada uno mantiene sus versiones.

2014
Mientras tanto, en este clima de conflicto territorial, se produce la "afrenta" de la antigüedad de las pirámides que es un nivel de discusión con importantes connotaciones, como hemos podido ver, porque implica quién mandó y quién sirvió, una cuestión de orgullo.
En Mada Masr se centran en otros detalles más mundanos del conflicto sobre unos territorios que contienen riqueza:

The move comes weeks after a televised interview with Saudi-Arabian satellite channel Al-Arabiya, in which Sudanese President Omar al-Bashir threatened to resort to the United Nations Security Council to settle the Halayeb dispute.
Last April, Sudan’s Foreign Ministry asked Egypt to either engage in direct negotiations over the area or take the issue to international arbitration, a proposal Egypt rejected.
The Halayeb triangle has been one of the major sticking points in Egyptian-Sudanese relations since the Egyptian military occupied it in 1995.
In 2015, Egypt created an electoral district in Halayeb in the 2015 parliamentary elections, a move criticized by Sudan.
Ethiopia’s Renaissance Dam has also proved a source of contention between the two states. In 2013 Sudan changed its position on the dam, expressing support for its construction. Egypt opposes the dam’s construction as it will affect its share of Nile water.
Egypt has also claimed that Sudan harbors members of the banned Muslim Brotherhood group.***


La acusación final es para conectar la historia con la actualidad y encontrar una explicación que cierre el conjunto de las cuestiones. Cualquier teoría conspiratoria que se precie debe acabar con Occidente o con los Hermanos Musulmanes. La propia Mada Masr señala que pese a las disputas, los servicios de inteligencia de ambos países trabajan juntos en la eliminación de "peligros" en los dos territorios. Están bien las disputas, pero también hay que ser prácticos.
Junto a las cuestiones históricas, estratégicas y económicas, están las identitarias y nacionalistas, que mueven a la gente y la mantienen alejada de la durísima realidad de la crisis económica actual. Tras las islas con Arabia Saudí, toca de nuevo el conflicto con Sudan y el "triángulo" territorial en cuestión. La cuestión piramidal es una traducción simbólica de otros conflictos.
Todo este cruce de acusaciones, este rasgado de vestiduras para ver quién es más antiguo y de dónde era cada faraón, tiene mucho de retórica. Afortunadamente, los dos países tratan de frenar la escala mediática y popular. Pero no será fácil porque se ha tocado un punto muy sensible: la antigüedad.


* "Egypt, Sudan denounce row between media outlets of both countries" Ahram Online 21/03/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/261402/Egypt/Politics-/Egypt,-Sudan-denounce-row-between-media-outlets-of.aspx"
** "Sudan claims their pyramids are 2,000 years older than Egypt's" Egypt Independent 21/03/2017 http://www.egyptindependent.com//news/sudan-claims-their-pyramids-are-2000-years-older-egypt-s

*** "Egypt and Sudan schedule talks following escalation of Halayeb dispute" Mada Masr 21/03/2017 http://www.madamasr.com/en/2017/03/21/news/u/egypt-and-sudan-schedule-talks-following-escalation-of-halayeb-dispute/


2014


martes, 21 de marzo de 2017

Doaa Eladl, una mirada lúcida

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ayer, por sorpresa, me llegó de Egipto uno de esas cosas que deseas: el libro —recién presentado en la Universidad Americana de El Cairo— de la gran dibujante y analista social egipcia Doaa Eladl, una pequeña joya, modesta en sus proporciones y enorme en su calidad artística, humana e intelectual.
Lo que se diga de Doaa Eladl es siempre poco para una mujer que posee la finura y la elegancia del dibujo y la puntería certera de la idea crítica capaz de desvelar lo que la hipocresía oculta bajo ropajes rebuscados y barrocos recovecos intelectuales. Eladl posee la esencia del arte de la viñeta cultural y política. La técnica gráfica esconde muchas veces tras la perfección de la línea el vacío de las ideas o la trivialidad. El arte de Eladl, por el contrario, es como un dardo lanzado de forma rauda hacia el centro de la idea, al núcleo del problema social o político expuesto. El dibujo encarna la idea dándole cuerpo visible. Se convierte en epifanía, en momento de lúcida comprensión.
A diferencia de otros dibujantes políticos más centrados en el día a día anecdótico, Eladl conecta la actualidad periodística, lo que sucede hoy, con lo que sucede siempre.
El hecho es siempre un eco de lo que acontece una y otra vez hasta formar una ley única en el caso de las mujeres, el campo más intenso de su trabajo: lo que ocurre a las mujeres nunca es nuevo. Son repeticiones más o menos imaginativas de una misma realidad: la dominación, el sentido propietario del cuerpo de las mujeres y el desdén por su alma. Actualidad e Historia se juntan, Política y Cultura también. Nada está aislado y Eladl va a la fuente, al origen del mal social que hace que no se pueda escapar de la repetición. Solo la lucidez, la conciencia de lo que sucede, nos libera. Y esa es la función de sus viñetas: mostrar una mirada lúcida sobre lo que nos rodea.


Doaa Eladl trabaja muchos registros políticos, pero son los dibujos sobre la situación de la Mujer, de la ausencia de sus derechos, los que más trascendencia tienen, quizá porque son los más universales y requieren menor contextualización. Todo, en última instancia, son variaciones sobre el poder y la dominación.
Cada una de sus viñetas es un tratado del abuso, de la prepotencia, de la dominación del desprecio hacia la mujer por parte de una sociedad que jura tenerla en un pedestal, respetarla como a lo más sagrado. Pero esa es la base de la hipocresía, de la gran mentira que se vive de palabra y hecho. Es la imagen que al hombre le gusta contemplar cuando se mira en el espejo, la del atento caballero. Nada más lejos de la realidad.
Ayer mismo tratábamos aquí la situación que padecían muchas mujeres en el Egipto de siempre. Son humillaciones que se escuchan en el Parlamento y ante las cuales algunos se rasgan las vestiduras. Sin embargo las estadísticas dicen que la gran mayoría de los que se han rasgado sus ropas han hecho lo mismo que critican amparándose en las sagradas tradiciones, aunque todos sepan que no tienen nada de sagradas.


La crítica de Doaa Eladl no es maniquea. No se trata de una guerra entre hombres y mujeres. La viñeta que nos muestra a las parejas señalando como una apestada a una "divorciada" incluye también a las mujeres como acusadoras. Otras mujeres se desentienden, desde su clasismo de privilegios, de las que sufren explotación bajo sus impertinentes miradas. Sí, la mujer es víctima, sin duda, pero todo es mucho más complejo porque no se trata de una guerra entre hombres y mujeres, sino de hombres y mujeres viviendo bajo un sistema social patriarcal, con unos valores perversos a través de los que se ve el mundo.
Por eso su obra se sitúa más allá de los tópicos y entra en el detalle social. Es ahí donde brilla la finura de su observación: un pequeño detalle hace caerse el tópico. Nos lleva, si somos capaces de seguirla, hacia los aspectos contradictorios, a las paradojas de la sociedad que habla de la virtud, con cuyas medallas todos aspiran a engalanarse. La mirada de Eladl es la de un atinado Moliere dejando al descubierto los vicios morales disfrazados de virtudes.


Tiene el mérito añadido de hacerlo en Egipto. No es poco. Egipto es un país que gusta de hacer chistes pero que no acepta bien la crítica, con o sin humor, oral, escrita o dibujada. Y tiene el valor de ser mujer en un mundo político en donde un dibujo dice mucho más que los vacíos discursos oficiales. La política ha pasado a ser un arte retórico en donde la trivialidad se disfraza de trascendencia. En Eladl ocurre lo contrario: la caricatura deja entrar la seriedad de los temas, de las verdaderas causas sociales. No hay trivialización de los problemas; solo se exponen, para mayor claridad, en otra lengua, la gráfica.
En Doaa Eladl, la política no es lucha partidista por el poder, sino por la justicia ante la desigualdad, el abuso y el maltrato, en el caso de las mujeres; lucha contra el poder político, es decir, en contra de la intransigencia, del autoritarismo, de la explotación social. Sus pequeños personajes quedan atrapados en el caos o en lo incomprensible de la realidad. Las sorpresas que viven son las que tienen aquellos que, por no tener nada, son capaces de ver por encima de los intereses. Eladl nos pide que asumamos esas miradas que captan las paradojas y contradicciones.
Muchos de los dibujos de esta magnífica obra no necesitan explicación ninguna. Otras son desarrollos de textos jurídicos. Nos muestra, por ejemplo, la Ley sobre el Adulterio, las diferencias legales y sociales abismales entre los adúlteros, piedras para ella y flores para él, que orgulloso, presume de hombría.


Doaa Eladl ha dejado ya muchas obras maestras y ha recogido merecidos premios internacionales (entre ellos en España). Su obra lo merece por su valor artístico, periodístico y especialmente por ayudar a cambiar la visión de las mujeres. Es una de estas mujeres egipcias que siguen adelante a sabiendas de que el camino es duro, difícil y peligroso. Pero la alegría que hay en su obra, que se percibe en su mirada ilusionada, es la de quien es consciente de la tarea, por dura que sea.
Esta selección de su obra tendrá un merecido puesto especial en mi biblioteca, como tantos otros de sus dibujos están presentes en mi memoria. Espero que el destino de este libro sea tan bueno como sus páginas, tan auténtico como sus ideas y tan feliz como hará sentirse a sus lectores.



Gracias a los que han hecho posible (Sahar y Zafer) esta gran alegría de poder tenerlo en mis manos y a Doaa Eladl, además de por su trabajo, por firmarlo con amables palabras. Gracias.