Joaquín
Mª Aguirre (UCM)
El
atentado en la catedral copta de El Cairo tiene múltiples facetas que no pasan
desapercibidas a los egipcios. La primera de ellas es que está dirigida contra
los coptos, víctimas directas y significativas. La selección del objetivo tiene
una intención determinada que es el castigo
a la comunidad cristiana, por lo que el ataque es percibido como la culminación
sangrienta de una serie de incidentes sectarios que han ido en aumento en
Egipto. Se ha roto el carácter local —centrado en la zona de Minya— al producirse
en El Cairo, pero el objetivo son los cristianos. Los coptos se sienten
víctimas y tienen motivos para sentirse así, por más que los incidentes y los
atentados pudieran tener motivaciones diferentes, aunque mantengan el odio en
común.
Una
segunda faceta que no se le escapa a nadie es la progresión de la violencia. El
atentado en la catedral supone una escalada de la violencia que se ha estado
produciendo en estos días. A los ataques en la zona conflictiva del Sinaí, que
puede considerarse "zona de guerra", le siguen ahora otros más próximo
en el mismo Cairo. En unos pocos días, las muertes se han acumulado, causando malestar
y preocupación más allá de la comunidad copta.
El
argumento de la "seguridad nacional" se tambalea cuando los atentados
no han tenido freno alguno en estos últimos tiempos. No son solo los coptos los
que se sienten impunemente atacados. Las víctimas de días anteriores han sido
policías y un poco más atrás dos generales importantes que fueron asesinados
con total tranquilidad. Ayer mismo se daba cuenta de otros dos nuevos atentados
en la zona del Sinaí con varios muertos de las fuerzas de seguridad.
Eso nos
lleva a la tercera faceta del atentado. Los ojos se dirigen entonces hacia el
Ministerio del Interior y su cabeza responsables. Daily News Egypt señala:
Following the attack on St. Peter and St. Paul
Church in St. Mark’s Coptic Orthodox Cathedral in Abbasiya on Sunday, several
protesters staged demonstrations in front of the cathedral. One of their main
demands was the dismissal of Interior Minister Magdy Abdel Ghaffar.
However, over the course of the day the cabinet
and sources from the Ministry of Interior repeatedly refuted the resignation or
dismissal of Abdel Ghaffar, despite the shortcomings in security at the seat of
the Coptic Orthodox pope located in the main cathedral.
Upon his arrival to the cathedral following the
blast on Sunday, the protestors barred Abdel Ghaffar from entering and demanded
that the state hold him accountable for being neglectful in his duty, a witness
told Daily News Egypt on Sunday.*
Como suele ocurrir, el ministerio es más eficaz deteniendo a
los que protestan que a los que atentan. Recordemos que es a este
Ministro al que los medios responsabilizan de la guerra contra los periodistas.
Los medios estuvieron reproduciendo su foto en forma de "negativo"
como señal de protesta contra él y pidieron su dimisión al presidente. El
resultado es que él ministro sigue en su sitio y los periodistas fueron ante
los jueces y han sido condenados.
Otra de las facetas que más ha sorprendido a los egipcios ha
sido la instantánea identificación del suicida, la cantidad de dinamita
empleada —doce kilos—, la localización del vehículo, los cómplices, etc. Los
egipcios tienden a sospechar de tanta eficacia.
Por ello, manifiestan sus recelos y se lamentan que todo sea tan fácil de
explicar pero tan difícil de evitar. Después cada uno tiene su propia versión
de las cosas como alternativa a la oficial que han aprendido en el tiempo a
valorar poco.
Hay otra faceta más o menos sutil. Es la referida al uso
político de los atentados. Los momentos de la presidencia son los más bajos
hasta el momento, reconocido hasta por los propios adeptos al régimen. Las
cosas se pueden presentar de muchas maneras y los medios oficiales se han ocupado,
de forma intensiva, de los apoyos internacionales a Egipto, que han
transformado sutilmente en precisamente lo que muchos han querido evitar, que
se transformen en apoyos explícitos a un gobierno que goza de muy pocas
simpatías en el exterior por su rechazo expreso de la doctrina de los derechos
humanos y sus formas represivas contra la disidencia pacífica y democrática. En
su última visita a Portugal, se lo han dicho, incluso en el discurso oficial de
bienvenida.
Forma parte de la retórica del régimen, por el contrario,
sostener los apoyos abrumadores de los países al régimen egipcio, que jugaría
una especie de papel salvador del mundo por su contención del
"terrorismo". Por eso, mucha información se ha transformado en
"propaganda" al hacer ver que la solidaridad con el pueblo egipcio en
su dolor por las muertes, al hacer creer que es un apoyo explícito a las
políticas represivas seguidas. El gobierno se encuentra siempre en esta contradicción
y necesita mostrar, en sus horas bajas, unos apoyos cuya finalidad es otra. Se
respaldan las acciones contra el terrorismo,
pero no se justifican las arbitrariedades y abusos que se cometen bajo su
nombre. El gobierno va contra muchos más que los terroristas y tiene, además,
un conflicto interno añadido, con el que algunos en sus interpretaciones
variadas han conectado el atentado contra los coptos. El atentado es
absolutamente injustificable, por eso tampoco el gobierno lo puede justificar
como una confirmación de que actúa correctamente y por eso es atacado. Sería un
aprovechamiento infame de los muertos y, sin embargo, se ha hecho. Por eso, la
irritación de muchos coptos.
Mada Masr nos trae
impresiones de la gente tras producirse el atentado. Las quejas por la
inutilidad de la vigilancia, la irritación por lo sucedido:
“You work for the media, right?” he continues.
“Stop writing conspiracies and bullshit. Tell the officials that we don’t
believe it anymore. And if you say that the police and the Armed Forces face
the same type of attacks as us, that’s because of their failure. We are paying
the price.”
[...]
Several in the crowd are angered by the
Interior Ministry and Health Ministry’s use of the word “victims” rather than
“martyrs” in their statements broadcast on state-television.
Those gathered also turned their anger toward
several prominent media figures known to support President Abdel Fattah
al-Sisi’s government – including Ahmed Moussa, Lamis al-Hadidy and Riham Saeed
– barring them from reporting on the incident and expelling them from the
crowd.**
La sutileza del empleo de las palabras no se le ha pasado a
una comunidad que está acostumbrada a forma de discriminación. El uso de
"víctimas" en vez de "mártires" se entiende como una forma
muy refinada de señalar que los muertos son diferentes
—como lo son cuando están vivos—, algo que se puede percibir especialmente en
los momentos en que se refieren a ellos como "una comunidad que hay que
proteger". Ellos saben bien la diferencia; entienden de sutilezas.
Finalmente, existe otro aspecto instrumental del atentado. Ente las declaraciones del presidente me
ha llamado la atención una:
After attending on Monday a state funeral for
23 Coptic Christians killed in the St Peter and St Paul church bombing a day
earlier, President Abdel-Fattah El-Sisi said that the judiciary’s hands are
“chained" by old laws amid an imminent threat from terrorism.
President El-Sisi's call to amend laws is not
the first time he has done so. Following the assassination of
Prosecutor-General Hisham Barakat in June 2015, he urged the need to implement
harsher counter-terrorism laws.***
Aquí la sutileza es del periodista en la conexión entre
párrafos, una técnica de redacción que trata de evitar que las contradicciones entre
discursos y hechos, entre palabras y acciones, caigan dentro del mismo párrafo.
Es una técnica elemental, pero eficaz, con la que se pretende satisfacer al que
manda reproduciendo sus palabras para recordar a que lee en qué quedaron las
anteriores.
No sé entiende a que se refiere con esas "manos atadas"
de los jueces. ¿Quizá una justificación de que al que ahora se señala como
responsable estuvo detenido anteriormente? Si hay algo que los jueces no tienen
atadas son las manos, pues hay juicios que se posponen una y otra vez como
forma de castigo para convertir en prolongada tortura lo que se debería
resolver en días u horas.
La noticia se abría con una teatral declaración:
The Egyptian government has been given a 30-day
deadline to present a new version of the Criminal Procedures Law before the
parliament to speed up trial procedures in terrorism cases, the head of Egypt's
House of Representatives legislative and constitutional affairs' committee was
quoted as saying by state-news agency MENA on Tuesday.
"The government will be committed to
presenting a new version of the law before the parliament during the 30 days,
and if it fails to do so, the parliament has the right to act upon article 101
of the house organisational regulations and present its own version of the law,
if it is approved by 10 percent of MPs (60 seats)," Bahaa Abu Shoka said.
Abu Shoka affirmed that MPs are aiming to
create a "legislative revolution" to both the criminal procedures law
and penal code, which will be followed by a large conference gathering
judiciary experts and veterans within days to discuss the new law.
Around 100 Egyptian MPs proposed on Monday that
the Criminal Procedures Law, issued in 1950, be changed to help the country
overcome terrorism.***
Está bien que el gobierno se meta presión él solo, pero no
lo es tanto que se justifique el terrorismo porque no se ha cambiado una ley.
El estado "seguro" que quiere el presidente no existe porque las
causas de los atentados no son las leyes sino la situación política de Egipto y
la zona. La ineficacia policial, judicial y legislativa es
"ineficacia". Pero los atentados dejan de producirse no cuando has
llenado las cárceles, sino cuando han desaparecido las condiciones para que se
produzcan. Y en eso el gobierno egipcio no ha avanzado un paso. Toda su estrategia es un mayor control
de los ciudadanos, algo que crea una mayor desconfianza y hace crecer el
descontento.
El presidente llama periódicamente (como recordaba el
periodista de Ahram Online) a "reformas" (religiosas, políticas,
educativas...) que se quedan en nada. El límite de los 30 días es un gesto, que
cada uno entienda como quiera.
Pero es preocupante que se entienda el terrorismo como "cuestión
de leyes", que finalmente, como ocurre habitualmente, se acaban aplicando
a los que no lo son. Egipto es país en el que se estudiaba prohibir el juego
del "Pokemon Go" porque podría ser utilizado como una amenaza contra
la seguridad nacional.*
Hay otro aspecto relevante: la inmensa mayoría de las víctimas
son mujeres. El terrorista buscó la zona en que estas se colocan para hacer
explotar la bomba. Algunos ven lo obvio: el matiz sexista.
El atentado terrorista contra los coptos tendrá
consecuencias. Ya las ha tenido. Ahora queda por ver quiénes serán los
principales afectados por las medidas que, generalmente, no son los terroristas
sino los ciudadanos. Así lo muestran los hechos.
*
"Interior Minister holds on to post amid calls for his dismissal"
Daily News Egypt 12/12/2016
http://www.dailynewsegypt.com/2016/12/12/interior-minister-holds-post-amid-calls-dismissal/
**
"From the flood of fury and tears: What happened at St. Peter and St. Paul
Church?" Mada Masr 11/12/2016
***
"Egypt’s parliament gives 30-day deadline to government to join
‘legislative revolution’ against terrorism" Ahram Online
13/12/2016http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/252008/Egypt/Politics-/Egypt%E2%80%99s-parliament-gives-day-deadline-to-governmen.aspx
****
"Pokemon Go investigated as threat to Egypt's security" Middle East
Eye 14/07/2016
http://www.middleeasteye.net/news/pokemon-go-threat-egypts-national-security-509023336
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