Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Todo
está controlado, dice Trump ante los pánicos desatados por la lista de
aranceles al mundo, incluidos los aplicados a la ya famosa isla solo habitada
por pingüinos. Este último detalle nos muestra dos cosas, lo absurdo de lo
hecho por Trump y los suyos, por un lado, y el gusto por lo absurdo de los
medios, por otro.
Los
analistas y políticos están divididos. Unos piensan que Trump quiere que se
sienten a negociar, algo como lo que hemos visto en muchas películas
norteamericanas: el primero que traiciona consigue ventaja, se le hace rebaja
de la pena o se le prometen beneficios. Esto, piensa Trump, hará correr a todos
atropelladamente a besar su mano y sus huellas.
Otros,
en cambio, creen que esto forma parte de una locura y que están tratando con un
loco que quiere anexionarse países, cercanos y lejanos, que vende humo y regala
plumas y gorras, con un showman peligroso al que hay que poner freno, pero no
tienen claro cómo.
Según la línea que se siga, los remedios serán distintos. Si triunfan los de la primera línea, los que no hayan cedido se verán recriminados y acusados de buscar la confrontación. Si se sigue la segunda, serán acusados de blandos, de entregarlo todo por miedo.
Trump
ha mandado a Marco Rubio a Europa a decir que no teman, que Estados Unidos no
abandonará la OTAN. Esto forma parte del plan Trump y de sus estrategias. Trump
amenaza con dejar a Europa desprotegida y luego, cuando Europa habla de
rearmarse para no depender de los Estados Unidos ni estar sometida a chantajes
cobrándose en tierra raras o lo que se le ocurra, se manda a Marco Rubio con
el mensaje conciliador... y la orden de que se suba el gasto en defensa al 5%.
En Euronews plantean un nuevo problema añadido: ¿pueden los Estados Unidos "desactivar" las armas en Europa, las vendidas a los europeos para su defensa? La pregunta no es trivial y forma parte de esta extraña forma de actuar de los Estados Unidos de Trump: te vende el peligro y las armas necesarias para protegerte, que a su vez puede desactivar. ¿No es un negocio perfecto en la Era Trump?
Creo que
la maniobra es lo suficientemente obvia. Si Europa disuelve la OTAN ante la
falta de credibilidad de los Estados Unidos, que mañana puede dejarla a los
pies de los caballos rusos, el que pierde realmente son los Estados Unidos.
Perdería control sobre Europa y la expansión en armamento que, por supuesto,
habría que comprarle a él, ante el peligro de que se enfadara, como ya ocurrió.
En este sentido, es inteligente el aviso de la Alta Representante Kaja Kallas sobre la diversificación de
la compra de armas, lo que debilitará el posible chantaje norteamericano.
El aislacionismo norteamericano es un falso aislacionismo ya que no se trata solo de no comprar a los demás, sino de obligar a comprar a los otros. Esa exigencia del aumento al 5% en defensa es una "orden" clara de que es dinero debe ir a los Estados Unidos. Si Europa duda, comenzarán a aumentar los peligros y amenazas.
El
ejemplo más palpable lo hemos tenido con ese fiasco llamado
"Signalgate", por voz del vicepresidente J.D.Vance cuando se negaba a
bombardear a los hutíes porque de esa forma se quitaban "amenazas" de
la Europa cuya debilidad es el objetivo principal. Mientras no entendamos este
juego, no entenderemos nada y, es más, seremos presa fácil de los Estados
Unidos de Trump.
Para el
presidente norteamericano el mundo se divide en dos: los países pobres pero con
recursos, con los que el trato oscila entre la compra o la anexión directa, sin
complejos, y la ignorancia; y los países ricos a los que hay que comprar poco y
vender mucho. La llamada a que las empresas extranjeras se lleven sus fábricas
a Estados Unidos no deja de ser otra forma de agresión. En el presente clima,
¿lo aceptarían gobiernos y consumidores? ¿No tiene bastante con ver la respuesta
del consumo mediante los boicots a los productos norteamericanos?
Ayer
decíamos que Trump había abierto un melón de enorme tamaño y complejidad. El
hundimiento de las bolsas norteamericanas en todos sus principales índices,
noticia de portada en todo el mundo, ha sido respondida con ideas preconcebidas
y falsedades desde USA, como han denunciado muchos países. ¿Le importa algo a Trump
mentir? En absoluto, para eso controla cada vez más los medios, inundados de
obreros con cascos, escolares con pupitres y personas que se disputan gorras y
plumas lanzadas al público entusiasta.
Hay un mundo contado por Trump y otro, el de los hechos, que no es tan fácil de convencer o manipular. Veremos cómo va avanzando conforme a su propia lógica, si se doblega o no a los discursos trumpistas.
Veremos
si la Unión Europea sigue algún camino que la lleve a encontrarse consigo misma
o si, por el contrario, decide seguir siendo la caricatura que los Estados
Unidos de Trump desean, cada vez más débil y dependiente, incapaz de defenderse
o disuadir a los enemigos que le crean o le dejan pasar para que viva siempre
pensando en que necesita a los salvadores del otro lado del Atlántico.
Lo que Trump ha mostrado es esa mentalidad subyacente de dominio, imperial. El mundo es desigual y la fuerza decide e impone. No hay garantías de que esto acabe con el fin de Trump, Los jóvenes halcones —de Vance a Rubio pasando por Musk— han aprendido y pueden desear ampliar e intensificar el cerco. Nosotros, los europeos, no somos a sus ojos más que parásitos, un obstáculo en su riqueza y fuerza, algo que debe unificarse.
Asegurarse la defensa no es "belicismo" ni "militarismo", Es tomar conciencia de las amenazas y de su diversidad. Esto no lo ha buscado Europa, lo que no significa que deba ignorarlo y, mucho menos, aceptarlo como inevitable. Esto va más allá de una cuestión arancelaria y afecta a nuestra dependencia / independencia y seguridad en muchos niveles.
Lo repetimos: el mundo ha cambiado y si no lo entendemos nos espera
un mal futuro.