martes, 31 de marzo de 2026

Las risas en el parlamento israelí

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lejos de aclararse, el panorama de la guerra en Oriente Medio se complica. Lo hace por la extraña conjunción de cabezas al frente de los atacantes, los Estados Unidos de Donald Trump y el Israel de Benjamín Netanyahu. No puede entenderse esta guerra sin pensar en las peculiares psicologías de ambos dirigentes. No se trata tanto de quién arrastra a quién, sino de esa confluencia en la que la superpotencia  no cumple con sus funciones y responsabilidades como tal, por un lado, y su "protegida" se lanza a un plan imposible, por otro.

El mundo se vio sorprendido por las promesas de guerra rápida y los resultados de lo que se ha visto convertido en una guerra religiosa, que lo es desde el momento en que el expansionismo se disfraza con la promesa de conseguir la "tierra prometida". Basta con recordar otras guerras en las que el móvil ha sido una promesa divina o el destino histórico y cuando se mezcla con la "raza" y el "territorio".

El problema de esta guerra es que no hay nada que negociar por mucho que se le intenten aplicar las fórmulas al uso. Israel busca el exterminio e Irán confía en el martirio como fuerza de enganche. No, nadie puede ceder cuando lo que hay detrás es un mandato divino. No traicionas a tu Dios haciendo concesiones a los herejes y pecadores; no cedes lo que Dios te prometió.

Los Estados Unidos miran hacia Irán para no mirar hacia Palestina. Justifican sus intervenciones en amenazas que nadie ha probado, dejando las manos libres a Israel en sus fronteras para sus planes coloniales expansionistas.

Todo esto ha quedado de manifiesto una vez más con las imágenes que nos muestran la "alegría" descarada, la celebración (con brindis incluido) de la pena de muerte a los palestinos que atenten contra Israel o su "idea" de lo que debe ser el "estado israelí". Las imágenes valen más que todas las explicaciones que puedan dar contra las leyes internacionales, el racismo o cualquier otro principio.

En 20minutos podemos leer sobre esto: 

El pleno de la Knéset (Parlamento israelí) ha aprobado este lunes la reforma legal que establece la pena de muerte por ahorcamiento para los culpables de asesinato terrorista. La medida solo aplica a palestinos, ya que excluye a cualquier ciudadano de Israel, lo que ha sido criticado por organizaciones de derechos humanos por su carácter discriminatorio.

El texto, aprobado con 62 votos a favor y 48 en contra, obliga -salvo excepciones sin definir- a los tribunales militares israelíes a imponer dicha pena a los palestinos residentes en Cisjordania ocupada. Mientras, los israelíes, incluso los colonos, son juzgados en tribunales civiles y se les da la posibilidad de aplicar en su lugar la cadena perpetua.

El texto formalmente prevé que se aplique a toda la ciudadanía, pero en uno de sus artículos especifica que solo se aplicará a quienes "causen intencionadamente la muerte de una persona con el objeto de negar la existencia del Estado de Israel", una definición que excluye en la práctica a cualquier individuo de creencias sionistas, incluso aunque haya perpetrado actos similares. Además limita la discreción judicial, permite las ejecuciones secretas por ahorcamiento e impone un régimen de casi total aislamiento a los condenados a muerte.*


Pero esta descripción legal, no es comparable al júbilo mostrado en el parlamento ante la aprobación de esta ley miserable y racista. ¿Cree Israel que por pasar por la aprobación de su parlamento se lava lo que realmente contiene, su racismo vengativo y consagración de la desigualdad? ¿Qué se puede esperar cuando la resistencia es terrorismo y el castigo obra de Dios?

Cuando se ven estas muestras de júbilo incontrolado por la aprobación de las penas de muerte se comprenden muchas cosas y se temen otras, como la imposibilidad de una paz, de algún tipo de arreglo, de solución que no pase por el exterminio del contrario, percibido como sobrante sobre la faz de la tierra.

A Occidente se le ha puesto en la tesitura de tener que elegir entre un régimen condenable, cruel, dogmático y violento, como es el iraní, y otro que, bajo el amparo de las democracias occidentales, ha ido desviándose hacia otros derroteros encubriéndose su deriva por la mala conciencia concentrada en el exterminio judío previo a la II Guerra Mundial. Tememos decir lo que ocurre en el Israel de Netanyahu para que no se nos llame, como ellos hacen a menudo a quien les critica, "antisemitas", en una especie de chantaje histórico y emocional. Pero Israel ha llegado a unos límites impensables para muchos, lo que ha obligado a hablar de "genocidio" en Palestina y de crímenes de guerra.


La cuestión ha creado un conflicto en el modo de pensar occidental comprometido con el derecho de Israel a tener un estado. Mal planteado y nunca resuelto hasta que se ha llegado a la vulneración del derecho internacional desvelando el sionismo, místico y profético, que le lleva, bajo la protección de los Estados Unidos, al colonialismo ignorando los derechos de los habitantes. Lejos de integrarlos, Israel los discrimina —la ley que se acaba de aprobar lo muestra claramente— y los hace desaparecer por diversas vías, de la eliminación a la expulsión. Las imágenes, generadas con Inteligencia Artificial, de los resorts finales en Gaza, con Trump y Netanyahu tomando el sol entre lujosos edificios, son un ejercicio de hipocresía pero también de lo imposible del sueño sionista de la tierra prometida, tras el que se encuentran oscuros intereses de industrias, del armamento a la construcción y la energía, a las Trump promete entregarles las ruinas para hacer negocios y lograr beneficios a cualquier coste humano.

Es duro para Occidente contemplar cómo el "hijo israelí" crece luciendo esas risas por la aprobación de unas condenas a muerte por ahorcamiento reservadas para los palestinos, unos molestos impedimentos que niegan el derecho divino de Israel a desplazarlos o masacrarlos si se resisten, convertidos en terroristas por resistirse al negarse su existencia y derechos reales.

Las risas y brindis por unas condenas a muerte son otras formas de reflejar hasta dónde se ha llegado y lo imposible por estas vías de llegar a acuerdos satisfactorios. ¿Con quién si el otro no existe, si se le ignora y desprecia? ¿Con quién, si se considera al que se opone como una "amenaza existencial" que debe ser destruida?

Las distinciones entre radicales en el gobierno israelí y el resto no son más que máscaras ante la opinión publica dentro y fuera. Las imágenes del parlamento israelí nos explican muchas cosas, a la vez que nos entristecen y aterran.

 

* "Israel legaliza la pena de muerte por horca para palestinos de Cisjordania condenados por asesinato terrorista" 20minutos / Agencias 30/03/2026 https://www.20minutos.es/internacional/israel-legaliza-pena-muerte-por-horca-para-palestinos-cisjordania-condenados-por-asesinato-terrorista_6952755_0.html


lunes, 30 de marzo de 2026

El "gran Israel" como meta

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Cada vez está más claro que Irán era la excusa para un plan para la expansión israelí. Israel necesita terreno y para ello tiene que expulsar a los habitantes de los territorios que tiene en mente... por ahora. Para ello ha arrastrado al más fácil de arrastrar, a los Estados Unidos de Donald Trump, enmascarándolo con objetivos como primero Venezuela y después otros como Cuba o lo que se le pase por su mente enfermiza, imperialista y colonial. Netanyahu le ha tomado la medida al presidente y juega con él para mantenerse alejado de la justicia en su país y lograr los apoyos que lograría convirtiéndose en el "gran héroe sionista".

En RTVE.es leemos sobre sus pretensiones imperiales, la del "gran Israel": 

No hay duda e Israel habla de ello sin tapujos. Tel Aviv tomará y controlará militarmente todo el sur de Líbano y su nueva frontera la marcará el río Litani, a unos a unos 30 kilómetros de la actual frontera con Líbano. Es decir, su objetivo es hacerse con el control de un 10% del territorio libanés, 850 kilómetros cuadrados. La razón (o la excusa) es, nuevamente, la seguridad y desactivar a la milicia de Hizbulá, que nació en 1982 para combatir otra ocupación de Israel.

La seguridad es el argumento oficial, pero hay poderosas voces dentro del Gobierno israelí que plantean una dimensión distinta. "El Litani debe ser nuestra nueva frontera con el Estado libanés, al igual que la 'Línea Amarilla' en Gaza y como la zona de amortiguación y la cima del Hermón en Siria", añadió el pasado martes el ministro de Finanzas. En otras palabras, que Israel debe anexionarse un 10% de Líbano.

Gaza, Cisjordania, ahora Líbano y, quizá, dentro un tiempo, Siria. Israel parece querer redibujar sus fronteras y las del resto de la región. Es aquello que Netanyahu definió como "nuevo Oriente Medio" y que coincide, curiosamente, con una doctrina histórica que está en el ADN del sionismo desde sus orígenes. El sueño de "el Gran Israel", que para generaciones de israelíes ha permanecido en el plano de la utopía sionista, ha adquirido un papel diferente en las últimas décadas, especialmente entre el Gobierno más radical de la historia del país.*


¿Es la guerra con Irán la excusa para la anexión esgrimiendo la "seguridad existencial"? Ya hace mucho tiempo que comparamos las estrategias y justificaciones rusas para la anexión de zonas de Ucrania con las del Israel de Netanyahu. Ahora podemos percibirlo con la claridad suficiente como para comprender el objetivo y, desde luego, los resultados: un futuro inmerso en la guerra continuada.

Hasta el momento, los aliados de Israel en la región se lo habían planteado como una lucha contra los chiitas. Pero esto será difícil de sostener frente a la ciudadanía si es Israel quien obtiene más fuerza y poder sobre el terreno. Cuando las estrategias resulten nítidas con las invasiones, será difícil que alguien defienda una situación de este calibre.

Por otra parte, Israel cuenta para ello con la implicación y apoyo constante y necesario de los Estados Unidos de Trump. Ya se han visto discordancias cuando los analistas responsabilizan a Netanyahu de las acciones norteamericanas: no se están sirviendo a los intereses norteamericanos, sino a los intereses del sionismo, ese "Gran Israel" del que se nos habla en el texto. Para conseguir sus fines, el mundo debe estar envuelto en discordias, en crisis económicas y de seguridad. Y eso no cesará, sino que por el contrario se incrementará volviendo todo más inseguro.


Los resultados visibles son claros: a) los aliados habituales de los Estados Unidos se resisten a ser arrastrados a apoyar un genocidio o, incluso, a participar en él, máxime teniendo en cuanta que solo ha comenzado, que queda lo peor, el ataque que arrase con los resistentes, un genocidio abierto y claro; b) consecuencias para la defensa occidental, la OTAN, que necesitará ser reconfigurada para evitar los chantajes de Estados Unidos para ser apoyados en sus pretensiones, algo que ya se está haciendo; c) la progresiva radicalización de Israel y la pérdida de apoyos internacionales con aumento de críticas y sanciones; d) es probable que muchos países de Oriente Medio y las zonas colindantes cambien su orientación política presionados por una ciudadanía que exigirá medidas contra Israel y aliarse con los que se le opongan haciendo frente común; y e) cambios en la política interior norteamericana obligados por la política de hechos consumados de Israel.

Estas consecuencias van a cambiar el estado internacional de las últimas décadas, cuya configuración trataba precisamente de evitar situaciones como estas. Volvemos a una situación de conflicto internacional en expansión, con conflictos a cuatro bandas, Estados Unidos, Israel, Irán y, un agente que aprovecha el desvío de atención, Rusia. En medio, la Unión Europea sometida a una tensión inesperada que la obliga a repensarse en su defensa y en sus alianzas, forzada a cambiar de orientación y distanciarse de su aliado por décadas.

Cada vez es más claro que el que tiene las estrategias controladas es el Israel de Netanyahu. La existencia de una guerra en Ucrania ha sido vista como una "oportunidad" para que pudiera lanzarse a la aventura de la expansión imperial, fundamentada es ese "gran Israel" salido de las fantasías sionistas sobre el pueblo elegido, algo que ha logrado apoyos desde unos Estados Unidos revestidos de autoridad también mesiánica, la de los evangélicos del cinturón bíblico.

Hay un detalle que les deja al descubierto en la manipulación de las alianzas. Se trata de la noticia de la prohibición de las celebraciones cristianas en Jerusalén en este pasado Domingo de Ramos, un error que dejaba al descubierto ese "gran Israel" sionista y absolutista, El embajador norteamericano, recién incorporado, y del que se resaltaba su conjunción con el Israel sionista y de lo que se ha dado en llamar "sionismo cristiano", ha protestado por la prohibición. Ha sido rápido en reaccionar y Netanyahu se ha apresurado en rectificar tratando de minimizar el hecho. Pero ha servido para dejar clara la postura de Israel: ellos son los elegidos y los cristianos unos "tontos útiles" que no pintan nada allí, "solo" aportan dinero, defensa e inteligencia. Es un gol que los más radicales le han colado a Netanyahu y, por ende, a Trump. 

Inmersos en una auténtica guerra de religión —judíos, musulmanes ( y de chiitas contra suníes) y cristianos— el fin es imprevisible ante la actitud fanática de los contendientes, que afirman no importarles morir ante la "misión" que tienen por delante.

¿Quieren —o se pueden permitir— los Estados Unidos respaldar un proyecto de reforma territorial que supone invadir diferentes países, impulsar el imperialismo colonial de Israel, hacerse responsable de un genocidio y abrir una guerra interminable?

* Gonzalo Caretti Oria "El 'Gran Israel' o lo que Netanyahu bautizó como "nuevo Oriente Medio"" RTVE.es 29/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260329/netanyahu-nuevo-gran-israel-oriente-medio-iran-libano/16997224.shtml

domingo, 29 de marzo de 2026

Del bluf al desastre

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La situación se le complica a Trump dentro y fuera de Estados Unidos. El titular de RTVE.es es bastante explícito de lo que ocurre dentro: " Más de 3.300 manifestaciones en EE.UU. contra Trump, la guerra en Irán y el ICE bajo el lema 'No kings'"* Con las encuestas sobre aprobación en picado, ahora solo queda temer la reacción de la Casa Blanca para intentar recuperar el favor popular, algo difícil con las opciones que se le presentan.

A Trump solo que quedan dos opciones: algo que se parezca a perder y algo que se le parezca a ganar. La primera opción no es demasiado probable. Trump se ha presentado siempre como un ganador nato, como una apuesta segura en la Historia, perder no entra en sus cálculos. Pero tendría que abusar del maquillaje, abusar de la retórica y la propaganda para camuflar la derrota. El lema de Trump es que lo que dice es verdad, mientras que los hechos mienten. Es el paradigma de la nueva política basada en la mediatización sobre la realidad, un concepto evanescente. Lo importante no es lo que pasa, sino cómo se cuenta. Esto tiene el límite de lo innegable, pero eso está lejos todavía. ¿Cuántas veces ha dicho ya Trump que la guerra estaba ya ganada, que duraría poco, que sería desde el aire? Pero parece que todo va en dirección contraria.

La segunda opción está en cómo salir de allí sin que parezca una salida, lo que sería asumido por muchos como una especie de derrota.

Las noticias de las protestas en USA anticipan que cada vez será más difícil la operación de maquillaje de la guerra que no era tal, sin una simple operación militar para la que no había no había que molestar al Congreso, de lo veloz que iba a ser. Pero las cosas no siempre salen como se quiere:

El rechazo a la gestión de Donald Trump vuelve a las calles de Estados Unidos bajo el lema de 'No kings' (No reyes). Hay convocadas más de 3.300 manifestaciones en la que es la mayor movilización hasta la fecha contra el gobierno, la guerra en Irán y el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE).

Es la tercera jornada de movilizaciones contra Trump tras la del pasado mes de octubre (con siete millones de asistentes a un total de 2.700 eventos) y la de junio de 2025, con cinco millones de manifestantes en 2.100 sitios.

La coalición de unos 400 grupos, como Amnistía Internacional, Indivisible, sindicatos y la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU), prevé superar las anteriores dos ediciones de este movimiento.

Las marchas, en los 50 estados del país, condenan el "autoritarismo" que perciben en el segundo mandato del presidente Trump, en particular por los presuntos abusos de ICE y los operativos migratorios, en los que dos ciudadanos estadounidenses fueron asesinados en enero en Minnesota.

También se centrarán en repudiar la "guerra ilegal" de Trump en Irán, que justo este sábado cumple un mes.*

Las protestas son masivas y organizadas. Trump ha conseguido que se unan cientos de organizaciones para llevar por todo el país las protestas, que la gente salga a la calle y le gane en su terreno. El que prometió que Estados Unidos no se metería en ninguna guerra que no fuera "suya". Se ha dejado arrastrar para mostrar músculo. Pero hacía falta más cabeza que músculo en este caso. Y puede que el músculo no sea suficiente en lo que se ha metido.

La prensa norteamericana recoge imágenes de las manifestaciones por el país. "No queremos rey" se ha convertido en un eslogan claro, directo, que capta lo que Trump representa para la república norteamericana. No solo un "rey", sino un "mal rey".

En The Washington Post, Fareed Zakaria titula su artículo "Trump's bluff in Iran is a 'disaster' of his own" (27/03/2026). Los términos "bluf" y "desastre", bien elegidos, marcan el presente y se proyectan hacia el futuro, al callejón al que lleva a los Estados Unidos. Trump ha engañado a los norteamericanos y los lleva hacia un desastre que ya muchos anticipan. El problema, como señalamos hace unos días, es que no ven salidas inteligentes —algo que no va con él—, por eso temen las decisiones que tome para intentar salir airoso. Cuanto más se resista Irán e intensifiquen los problemas mundiales, quedará más claro el desastre bélico al que ha arrastrado este "príncipe de la Paz" al país.

No solo se trata de Estados Unidos, de Irán, de Israel —el inicio de todo esto está en los planes de Netanyahu—, sino que esto ha debilitado a la OTAN, que deja de ser un foco de seguridad para convertirse en una especie de vasallaje que debe servir a los intereses de Estados Unidos, tal como el presidente norteamericano ha dejado. La idea de la defensa común ha sido sustituida por la consideración de "peones" al servicio del "rey".

La defensa europea independiente se ve como una necesidad insoslayable. Ese es el efecto esclarecedor de sus políticas, del absurdo MAGA, un ejemplo de cómo un eslogan puede imponerse a la dura realidad.

Está por ver cómo se traduce esa presencia de la gente en las calles de Estados Unidos. ¿Serán eficaces las protestas? En cierto sentido ya lo son, pero en otro hacen temer los próximos pasos de Trump y de sus piezas sobre el tablero. Los políticos comienzan a distanciarse o a ser críticos en el bando republicano, temerosos de perder las posiciones ganadas. Los demócratas arrecian en sus ataques tras el mal paso del mandato de Joe Biden, un error que han pagado con creces.

Lo hecho por el presidente desde que volvió a la Casa Blanca es una carrera veloz hacia el desastre. El algún momento tenían que fallarle los alocados planes. Nunca un presidente había metido en tanto líos simultáneos al país... y al mundo entero.

  

* "Más de 3.300 manifestaciones en EE.UU. contra Trump, la guerra en Irán y el ICE bajo el lema 'No kings'" RTVE.es/Agencias 28/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260328/mas-3300-manifestaciones-eeuu-trump-guerra-iran-ice-no-kings/17002143.shtml

The New York Times 29/03/2026

sábado, 28 de marzo de 2026

Menos pan y más circo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Las crisis mediáticas se pueden intentar resolver de diferentes formas, unas mejores y otras peores. Una de ellas —una vieja estrategia— es el sensacionalismo, una distorsión informativa de la realidad. Mientras unos tratan de movilizar la curiosidad, otros eligen el camino contrario, el del exceso y alentar lo peor de los receptores mediante el abuso de las emociones enfocando la información desde el exceso.

El sensacionalismo no tiene límites, debe superarse en cada acción informativa, ya que trabaja con la atracción del exceso, con el enfoque capaz de llevarnos en cada momento un poco más allá.

En un mundo lleno de cámaras, de redes sociales, de programas personales, etc. no es difícil sentarse a elegir situaciones de morbo, conflictivas, personales y alentar así el espíritu voyeur de las audiencias. Se trata de escoger algo que conmueva y llevarlo más allá, otra vuelta de tuerca.

Estos días, con las noticias de la guerra, los medios compiten por sacar a los receptores de las preocupaciones bélicas, de sus consecuencias económicas y humanas, y llevarlos a sus terrenos.

Esto es lo que ha ocurrido con un caso que tenía solo el límite ético para ser explotado mediáticamente, algo que finalmente ha ocurrido. Me refiero a un caso trágico de conflicto entre unos padres que trataban de impedir la eutanasia solicitada por la hija, un caso triste, muy triste, pasado por los tribunales y finalmente en el foco mediático.

En 20minutos tenemos el titular "Oleada de críticas a 'Y ahora Sonsoles' por su cobertura del caso de Noelia Castillo: "No se puede consentir"", en el artículo firmado por María del Mar López Barrionuevo. En el texto se señala el malestar y las críticas por el tratamiento dado al hecho: 

Esta última semana, la joven Noelia Castillo ha ocupado el foco mediático a la espera de que este jueves recibiera la eutanasia por la que llevaba luchando dos años. A raíz de este caso, Y ahora Sonsoles está recibiendo una oleada de críticas por el tratamiento que han dado al caso, que muchos han calificado de sensacionalista. 

Una de las personas que se han pronunciado en contra del formato de Sonsoles Ónega ha sido Patricia Ramírez, la madre de Gabriel Cruz: "Espectáculo, dolor, horror, falta de análisis y profundidad… Se puede ofrecer un testimonio pero explotarlo y espectacularizarlo, por todos, es un horror". 

"¿Hacia dónde vamos? ¿Todo se vende? ¿Opinamos de todo? ¿Es ético? Es inaudito. Creo que no soy de este planeta", ha añadido la madre del pequeño Gabriel en su perfil de X. Pero ella no ha sido la única en cargar contra el programa de Antena 3. 

"Esto es vomitivo. No se puede consentir semejante circo mediático cuando estamos hablando de una vida humana y una familia rota por el dolor. Es un acto de decencia moral apagar la televisión", ha expresado un usuario de la red social. "Morbo y sensacionalismo disfrazados de información y periodismo", ha escrito otro. * 

Convertir el mundo en una pista de circo, en un escaparate malsano, es uno de los peligros que el mundo de la información ha corrido siempre. Vivimos ahora en un sistema mediático que necesita ser alimentado constantemente. Los hechos no le bastan. Se desarrolló la idea de "economía de la atención" como una forma de explicar este funcionamiento. Se trata de conseguir a cualquier precio la atención continuada de los que reciben las informaciones, de los que alimentan su mundo vacio con estos golpes emocionales, con estos impactos que nos hacen cambiar de canal, pasar a otra página o emisora.

Existen dos grandes problemas en el mundo informativo: el efecto de las noticias falsas, de los rumores, de las fotografías y vídeos trucados, que subvierten nuestra capacidad de discernir lo verdadero de lo falso; y, en segundo lugar, la adicción emocional a los medios, que fuerza el qué y el cómo de la información.

Contra el primero, los medios honestos se defienden mediante los chequeos de las noticias, de las fotos, etc. para saber si son reales o falsas, si son una forma de manipular a la opinión. Muchos tienen consciencia de este problema y saben que va en ello su credibilidad, que son objetivo de los manipuladores, que les usan para divulgar noticias falsas.

Pero contra el segundo, producido desde los mismos medios, es más difícil luchar pues, presionados por la necesidad de audiencias elevadas, son ellos los que dan ese tratamiento sensacionalista, los que eligen el tono y el enfoque llamativo.

Es importante conocer que muchos medios tienen en cuenta de forma prioritaria los efectos atractivos de las noticias, su carácter emocional, y no su carácter noticioso, su importancia. La atracción no es ya un elemento positivo, sino numérico; es la cantidad como se mide. La calidad es un elemento que queda indefinido frente a la cantidad.

Es evidente que el caso del que se habla pertenece al ámbito de lo privado, de un dolor familiar. No tiene trascendencia más allá... hasta que se decide convertirlo en un día a día emocional, en un culebrón efectista al que le importa muy poco el dolor que pueda estar causando a una familia, sino cómo explotar ese dolor para conseguir más espectadores.

El problema es que esto ya no se considera una práctica negativa, sino que se enseña y teoriza en nuestras facultades y escuelas de Comunicación o Periodismo. Jugar con las emociones, intensificarlas, explotarlas, etc. forma parte de nuestra "nueva normalidad" informativa.

Es tal la competencia por la atención de los receptores que se considera bueno cualquier método empleado. Las quejas de los afectados, de muchos espectadores que se ven dentro de unos casos mediante los cuales se manipulan sentimientos y principios crecen. Pero siempre serán más los que se dejan arrastrar que los que se resisten. A ello contribuyen los baños diarios de trivialidad, el descenso de la cultura y el cultivo del impulso en vez de la reflexión que nos invaden. Van rompiendo las fronteras en la información, el "infotainment" y la trivialidad descarada y manipuladora.

Han hecho daño a las personas, sí, pero también contribuyen a dañar al sistema mediático y al concepto básico de informar e información, básicos en una democracia.

A lo mejor hay que preguntarse sobre cómo ha llegado a presidente de los Estados Unidos su actual presidente, cuál ha sido el papel de los medios afectos a su persona, y qué papel juega la manipulación informativa.

El caso señalado es importante para los que se han visto expuesto a la luz lo que era un doloroso conflicto dentro de una familia. Lo hemos convertido en parte del show que necesitamos todos los días para conseguir las audiencias necesarias para sobrevivir. Esto tiene consecuencias socio culturales importantes y nos va degradando, embruteciendo. Es nuestro circo romano.

Cada vez hay más personas en puestos mediáticos clave a los que se les elige por ser capaces de elevar el listón del sensacionalismo un poco más alto. Poco pan y mucho circo.

 

* María del Mar López Barrionuevo "Oleada de críticas a 'Y ahora Sonsoles' por su cobertura del caso de Noelia Castillo: "No se puede consentir"" 20minutos 27/03/2026 https://www.20minutos.es/television/oleada-criticas-ahora-sonsoles-por-su-cobertura-caso-noelia-castillo-no-se-puede-consentir_6951850_0.html

viernes, 27 de marzo de 2026

Guerra de titulares

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Mientras aumenta la sospecha de que alguien (alguien más) se está beneficiando con avisos privilegiadas sobre la guerra que afectan a los precios de los carburantes, continúa el baile del "poli bueno y el poli malo", interpretado desde las declaraciones triunfalistas de Trump y las afirmaciones sobre la invasión del Líbano por parte del Israel de Netanyahu. El mundo asiste cada vez más incrédulo a las afirmaciones de uno y otros sobre su propia defensa "existencial" y lo que hay detrás de esta guerra que amenaza con extenderse temporal y geográficamente.

Lo que es cierto es la pérdida de credibilidad de ambos mandatarios y su creciente aislamiento al no seguir ni sus pautas ni sus argumentos. En 20minutos se informa de algo que ya no se sabe cómo calificar sobre las actuaciones y declaraciones con las que Donald Trump trata de convencernos de esa extraña victoria que nadie ve más que él: 

Desde el inicio de la tregua el pasado lunes, Trump ha asegurado reiteradamente que la ofensiva conjunta de EEUU e Israel ha eliminado al liderazgo de la República Islámica y neutralizado sus capacidades militares. "Prácticamente no queda nada a lo que disparar", exponía el presidente estadounidense este martes. El mandatario ha llegado a asegurar que los dirigentes iraníes están "suplicando llegar a un acuerdo", pero lo niegan por temor a "ser asesinados por su propia gente" o por Estados Unidos. Sin embargo, Washington no ha identificado aún al "hombre respetado" con el que Trump ha asegurado estar hablando, y que no se trataría del líder supremo del país, Mojtaba Jamenei. 

Por su parte, el régimen iraní ha reiterado a través de portavoces de sus diferentes estamentos que la voluntad negociadora de EEUU es un "proyecto de engaño" para "presentarse como pacíficos", "mantener bajos los precios del petróleo" y "ganar tiempo para preparar nuevas acciones agresivas en el sur de Irán a través de una invasión terrestre", según el comunicado difundido por la agencia Tasnim. Teherán acusa a Estados Unidos y a Trump de "negociar consigo mismos" y de empeñarse en hacer pasar por "'acuerdo' a una derrota". *


La distancia de la realidad solo ellos lo saben, pero las sucesivas dilaciones de Trump y su triunfalismo siembran cada vez más dudas, más incertidumbre sobre la situación actual y sus consecuencias. Sin una información fidedigna, nadando en mitad del mar de la propaganda, las orillas tranquilizadoras —aunque sean solo para saber a qué atenernos los demás— parecen muy lejanas.

¿Qué pretende la presidencia de Trump al decir que está negociando y que todo va muy bien, que la guerra ya se ganó hace días y que solo queda el miedo a ser descubiertos los que quieren la paz en Irán? No es fácil decirlo con ciertas probabilidades de acierto, pero lo que sí resulta más fácil es estimar que está sucediendo exactamente lo contrario, que la realidad va en dirección contraria a las palabras presidenciales.

En sus horas más bajas de popularidad en su país, con el riesgo de una cruenta guerra abierta con un elevado coste en vidas de soldados norteamericanos (que parece que son las únicas que cuentan, responsabilizado de apoyar un genocidio en Gaza y otro en marcha en Líbano, tras continuas declaraciones triunfalistas, a Trump solo le quedan dos posibilidades: a) seguir dando plazos que Irán no acepte y afirmando que la guerra se ha ganado ya; y b) lanzarse a la batalla con todas sus consecuencias, con muertes, crisis política, crisis energética y un distanciamiento cada vez mayor de los llamados "aliados", que ya han dejado de serlo hace tiempo y han tratado de evitar que les asocien con el desastre.

Si miramos con atención las palabras reseñadas anteriormente, parece confirmarse el error de pensar en Irán como una nueva Venezuela. Pero entre el régimen de Maduro y el de los ayatolás existen enormes diferencias en sus reacciones. Quizá se pensó en que lo ocurrido en Venezuela iba a asustar a los fanáticos del régimen, que este se iba a desmoronar y que iban a salir "voluntarios" para hacerse con el poder pactando con los Estados Unidos. Estos controlarían las posibles reacciones populares después de haber alentado las protestas en las calles y el consiguiente número de muertos como consecuencia. Sin embargo, nada de esto ha funcionado. Por el contrario, se ha radicalizado el discurso con la importante variable del martirio como objetivo para ganarse la vida eterna en el paraíso.

En Venezuela no existía un discurso sobre la muerte; en Irán sí, es lo que ha alentado los atentados suicidas entre otras cosas. No hay un nacionalismo, sino algo peor, un radicalismo religioso que se enfrenta a ese pragmatismo bárbaro norteamericano o al sionismo profético, herético sionista, y a la traición del Islam de los suníes. Son demasiadas cosas como para haber un pacto que te exigen desconectar de tus seguidores repartidos por distintas zonas.

No, no han calculado bien las relaciones entre las facciones repartidas por la zona y desconocen absolutamente cuáles son sus fines reales, de la misma forma que no acaban de entender a lo que aspira Netanyahu y su idea místico belicista del "pueblo elegido".

Es probable que algún asesor presidencial o alguien de fuera haya advertido a Trump de dónde se está metiendo y de lo que puede suponer todo esto. Los iraníes saben que el tiempo juega a su favor cuando se ha prometido una guerra rápida y se suponía que todos iban a actuar sincronizados con Estados Unidos. Lo que ha ocurrido es exactamente lo contrario.

Los iraníes le han dado la vuelta a las declaraciones y lo interpretan como una señal de victoria, algo que tampoco tiene por qué ser cierto, pero que forma parte de esa otra guerra que se libra en pantallas y titulares. Saben que a los norteamericanos se les ha prometido una guerra fácil y que se irán convenciendo de lo contrario a golpe de contratiempo y de féretro descargado envuelto en la bandera de las barras y estrellas.

Lo sabe también algún asesor sensato (aunque Trump ha hecho todo lo posible por rodearse de insensatos e inútiles), algunos miembros del Pentágono y miembros de la Bolsa.  A todos los que podían darle una visión crítica, se les despachó en el segundo mandato.

Ahora Trump pretende que se decida a través de los titulares, que los que él ofrece tengan más impacto que los que pueda ofrecer la realidad que se esconde tras ellos. 

* Nacho Jiménez "Trump amplía su ultimátum a Irán hasta el 6 de abril y el Pentágono prepara un "golpe final" al régimen si no acepta sus condiciones" 20minutos 27/03/2026 https://www.20minutos.es/internacional/trump-amplia-su-ultimatum-iran-hasta-6-abril-pentagono-prepara-un-golpe-final-regimen-si-no-acepta-sus-condiciones_6951258_0.html

jueves, 26 de marzo de 2026

Crear adicción

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Hemos tratado aquí muchas veces el problema del crecimiento de problemas mentales, de las adicciones a las redes sociales y los efectos sociales que implican. En los últimos años aumentan los informes negativos de los efectos sobre los niños y jóvenes en los que se fomenta una relación absorbente con las redes. Son muchos los países —algunos ya lo han hecho— que buscan diversas formas legales para restringir el uso de la telefonía móvil y el acceso a las redes hasta llegar a ciertas edades, de los 14 a los 16 y algunos apuntan más lejos.

Me recuerda los problemas hasta que se reconoció que el consumo del tabaco tenía consecuencias para la salud. También entonces se intensificaron las mezclas para crear adicción por parte de las empresas, hasta que fue imposible negar los efectos nocivos del tabaco.

Hoy los medios nos informan sobre cómo se va estrechando el cerco legal sobre las grandes tecnológicas que controlan el mundo de las redes sociales y fomentan las adicciones. Citamos en extenso la información que nos ofrecen en RTVE.es: 

Un jurado en Los Ángeles, Estados Unidos, condenó este miércoles a Google —propietaria de YouTube— y a Meta —matriz de Instagram, Facebook y WhatsApp— a pagar tres millones de dólares en daños compensatorios y tres millones en daños punitivos en una histórica demanda por adicción a las redes sociales. Meta será responsable del 70% de esta cuantía y Google, del 30% restante.

La sentencia sienta precedente y podría influir en miles de casos similares contra las tecnológicas presentados por ‌padres y madres de menores, fiscales generales y distritos escolares en el país. El tribunal considera que sus aplicaciones y redes sociales fueron diseñadas para enganchar a los adolescentes, obviando el posible impacto en su salud mental

El caso de Los Ángeles se refiere a una joven de 20 años que afirma haberse vuelto adicta a aplicaciones como Instagram o YouTube en su adolescencia debido a su diseño llamativo. Los demandantes se han centrado en el diseño de las plataformas más que en el contenido, lo que ha dificultado a las empresas eludir su responsabilidad en este caso.

TikTok y Snapchat evitan la condena

La demanda de la joven, identificada como K.G.M., incluía a las herramientas TikTok y Snapchat, pero estas lograron alcanzar un acuerdo cuyos términos no han sido revelados para evitar el primero de una serie de juicios históricos contra las plataformas de redes sociales.

Esta resolución se suma a la sentencia dictaminada el martes por un jurado de Nuevo México que también encontró culpable a Meta de ocultar información sobre deficiencias en sus plataformas y prácticas comerciales que facilitaban la explotación sexual infantil y fue condenado a una multa de 375 millones de dólares (324 millones de euros).

Estos litigios forman parte de una ola más amplia de casos que cuestionan las prácticas de la industria tecnológica y podrían sentar precedentes sobre los límites de responsabilidad de las redes sociales en EE.UU.*

¿Cómo van a digerir y gestionar las grandes empresas estas sentencias que apuntan a su línea de flotación? El éxito de su negocio está precisamente en la adicción, que las convierte en un productivo escaparate para todo tipo de productos, en un espejo en el que reflejarse individual y colectivamente. Al igual que él tabaco, ¿son posibles unas redes "light"?

Nunca en la Historia se había dado una herramienta tan poderosa por su capacidad de influir, nunca hubo un medio tan capaz de manipular y deformar mentes, de aislarnos del mundo y hacer que nuestros ojos miren fijos lo que aparece en las pantallas. Hace unos días hablamos de este efecto del canal que destruye todos los otros, el teléfono móvil, algo con lo que caminamos, que nos acompaña noche y día y por lo que nos llegan un mundo polarizado, intenso y trivial, que nos convierte en receptores 24/7 y 365, como se expresa hoy en día. Es el medio que nos absorbe, que nos educa deformándonos, alejándonos de cualquier otro valor cultural que vemos como desaparece en prácticamente una generación.

Si anteriormente se planteaban que la lectura excesiva, como en el Quijote o Emma Bovary, podía hacernos falsear el mundo, si la televisión podía tenernos sentados en casa más tiempo del debido, etc. la combinación de redes y telefonía crean un entorno absoluto que dinamita muchas cosas, de la cultura a las relaciones de personas, familiares, laborales, etc.

Ayer nos daban en los medios las cifras de atropellos de personas por cruzar las calles mirando el teléfono. Usted, como yo, hará tenido que apartarse por personas que caminan mirando las pantallas, incapaces de desconectar.

No son solo los contenidos, como bien señala la sentencia. Es el diseño hipnótico, adictivo, lo que nos atrapa y modela. Son esas niñas que nos mostraban hace unos días grabando con sus teléfonos una feroz pelea entre compañeras. No es solo lo que vemos, es el deseo de sumarnos al proceso, la creación de una cultura que pasa por las pantallas, que se centra en ver y ser visto perdiendo valor lo que ocurre fuera de ellas y donde el deseo se sumarse a las imágenes nos lleva a esa mirada perversa. Un chiste gráfico me viene a la memoria: la cruz del Calvario rodeada de manos con teléfonos móviles captando la crucifixión.

¿Puede cambiar algo que ya nos ha cambiado? ¿Podemos intentar salir de la adicción masiva en la que nos encontramos? ¿Podrán reaccionar inteligentemente aquellos a los que se ha arrastrado hacia la estupidez del automatismo? ¿Podremos reconducir esta colosal herramienta? ¿Podremos alejarla de una concepción mercantil del mundo donde cualquier método es bueno para asegurar su eficacia y rentabilidad? 


* "Meta y Google, condenadas por fomentar la adicción a las redes sociales en una histórica sentencia" RTVE.es / AGENCIAS 25/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260325/meta-google-condenadas-adiccion-redes-historica-sentencia/16997413.shtml

miércoles, 25 de marzo de 2026

Frontera tras frontera

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La idea de ampliar las fronteras tiene un problema: una frontera es siempre una frontera, un límite con algo al otro lado. Pensar en una relación de "buena vecindad" se convierte en imposible, pues no se alcanza seguridad sino que se traslada la inseguridad de sitio. Es esta política la que lleva a las invasiones de Rusia de aquello que le rodea, a crear gobiernos títeres a su alrededor que actúen como espacios de protección que eviten fronteras conflictivas.

La llamada "Europa del Este" servía de barrera para la Unión Soviética, controlada desde Rusia. De esta forma, su espacio controlado llegaba desde la mitad de Alemania hasta el estrecho de Bering. La compra de Alaska por los Estados Unidos sacó a Rusia de América. Su frontera llegaba hasta el Canadá.

Las políticas emprendida por Israel le debe mucho a Rusia de donde emigraron muchos judíos hasta Israel. Esta mentalidad se basa en el mismo principio, el de una política de miedo, agresiva, respecto a los vecinos. Israel, como hace Rusia, invade, expulsa y coloniza mediante asentamientos de nuevas colonias a las que después dice necesita proteger. Son los equivalentes a las zonas "rusófonas" a las que Rusia dice proteger tras repoblar con colonos y desplazar a los que estaban antes en el lugar. De esta forma, el proceso va haciendo que se expanda el país, que crezca, a la vez que convierte sus fronteras en zonas conflictivas.

La política de Israel se basa en esas estrategias de ocupación. El argumento es doble, el político y el mítico religioso que se funden en la idea justificadora de "la tierra prometida". Dios está al final del proceso de justificación y se debe aceptar, con ellos, que son el "pueblo elegido", lo que les da derechos a realizar la "promesa". Es necesaria la auto radicalización para ver con naturalidad que invadir a los demás sea un proceso legítimo.

También en Rusia se hablaba de la "santa Rusia" e iban juntas la cruz y la espada, que con las obvias diferencias, es la política del sionismo. A estos no les interesa una paz con sus vecinos, pues se interpretaría como un "rechazo" de lo que Dios les ha destinado.

Y ahora le toca al Líbano. En RTVE.es leemos:

La ofensiva iniciada por el Ejército israelí sobre supuestos objetivos de la milicia Hizbulá en el Líbano pasa por establecer una "zona de seguridad" entre el río Litani y la frontera israelí, como ha confirmado este martes el ministro de Defensa, Israel Katz, al dar cuenta de una voluntad de "controlar" un amplio territorio del que han huido ya cientos de miles de civiles atrapados en el fuego cruzado entre las partes.

El frente libanés se ha reabierto al calor de la guerra en Irán, desatada el pasado 28 de febrero con el inicio de los bombardeos israelíes y estadounidenses. Hizbulá salió en apoyo de Teherán, su principal aliado político y económico, en lo que Katz ha descrito como "un grave error". "Pagará un alto precio", ha advertido en una reunión con mandos militares en el que ha abogado por endurecer los ataques contra esa "herramienta del régimen terrorista iraní".

Así, las fuerzas israelíes "seguirán operando en Líbano con toda su fuerza", ya que considera que el Gobierno libanés "no ha hecho nada" para garantizar el desarme de la milicia y, por extensión, los compromisos suscritos en el alto el fuego que ha saltado por los aires esta semana y que, a tenor de las declaraciones de todas las partes, parece difícil de recuperar a corto plazo.*


Con estas justificaciones, Israel irá ocupando el espacio de Líbano. Mientras Líbano sea Líbano, piensan, Israel no puede crecer ni estar seguro, que son las dos caras de la misma moneda.

De la misma forma, con el genocidio en Gaza se trata de despejar el territorio para que sea ocupado primero por el ejército y después por los colonos que acaban rematando la faena del exterminio.

A nadie se le escapa que esto es condenarse a una guerra interminable, que lleva al exterminio de uno y otros; que para que Israel pueda seguirla tiene que tener el respaldo de Estados Unidos y que esto, con un Trump en su cabeza, nos ha llevado a una crisis mundial. Las conjunciones de los presidentes norteamericano e israelí son un elemento importante, pero no el único. Empiezan a manifestarse tensiones en las estrategias para intentar conseguir un resultado que salve la cara de los Estados Unidos, algo que ya ha costado una fuerte crisis con sus aliados mundiales y, en especial, en la OTAN, algo que con la crisis abierta en Ucrania mantiene abierta dos guerras —más el conflicto venezolano o la promesa del de Cuba— mucho más de lo que se puede sostener sin afrontar una crisis política interior.

¿Cómo acabará la crisis empezada por Netanyahu y a la que Trump, con su "optimismo" narcisista ha querido subirse? ¿Podrá bajarse cuando se dé cuenta de que Israel no puede alcanzar sus objetivos sin provocar una crisis mundial como la que se ha iniciado ya? Como hemos podido apreciar, las estrategias son más oscuras de lo que parecen. Esta crisis está interfiriendo en el mercado mundial y responsabilizarán a Trump de ella. Lo que iba a ser rápido solo puede intentar serlo con un desgaste brutal que costaría a Trump la presidencia o el control de las cámaras en las próximas elecciones, en las que se le pasará factura.

Asentarse en parte del Líbano tendrá un coste que puede ser más de lo que se pueda permitir uno y otro. Israel tiene aliados porque estos quedaban bajo un paraguas protector, pero esto puede cambiar y ser demasiado elevado el precio en el momento en que Irán empiece a actuar sobre ellos, como ya está haciendo.

Han puesto en marcha un conflicto cuyos límites son amplios y catastróficos conforme crece, algo que seguirá haciendo. ¿Quién engañó o se engañó en el cálculo? Un futuro oscuro y peligroso, de coste alto. La protección norteamericana ha engendrado un monstruo que es difícil de frenar, que ha despertado la antipatía mundial por su política genocida y cruel expansión devastando y desplazando a cientos de miles, millones de personas.

En el titular de RTVE.es han puesto entrecomillado "controlar". El término queda demasiado abierto a la interpretación sobre lo que Israel entiende por esto, aunque cada día está más claro. También lo están sus consecuencias futuras. Algunos medios hablan de la repetición de lo ocurrido en Gaza. Es la imposición del genocidio como estilo y la garantía de que no habrá paz para Israel, la condena a la guerra perpetua. 

* Daniel Herrero "Israel confiesa su deseo de "controlar" todo el sur del Líbano hasta el río Litani" RTVE.es 24/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260324/israel-controlar-sur-libano-rio-litani/16994621.shtml

martes, 24 de marzo de 2026

La violencia

 Joaquín Mª Aguirre (UCM) 

Los datos de la violencia de género están produciendo preocupación a los expertos, nos dicen. La sociedad no lo está menos porque no le salen las cuentas sobre los efectos que tienen ciertas acciones sobre el sistema.

Parece evidente que algo falla en los cálculos y quizá también en los enfoques y en las perspectivas que manejamos. Es evidente que se está produciendo una intensificación en el número y en la crueldad que se manifiesta.

En RTVE.es se nos habla de este aumento:

En lo que va de año, 14 mujeres han sido asesinadas en España a manos de sus parejas o exparejas, un repunte en los casos mortales de violencia de género que preocupa a los expertos. Aumentan los crímenes y también la violencia, que sufren en muchas ocasiones los hijos. En menos de tres meses de 2026, han sido asesinados tres menores con el fin de hacer daño a sus madres, lo que se conoce como violencia vicaria. Es el mismo número que en todo 2025.

Los datos son alarmantes. De media en 2026 una mujer está siendo asesinada cada cinco días. Las víctimas no son homogéneas: vienen de entornos diferentes, tienen trabajos distintos y son de todas las clases sociales. Lo mismo ocurre con sus agresores, no hay un perfil de maltratador o de asesino, ya que se trata de un problema estructural de la sociedad.

"Podemos hablar de un repunte" de los casos de violencia de género, explica al Telediario de TVE Miguel Llorente, forense experto en violencia de género. Según expone, uno de los elementos que pueden influir es "el refuerzo que muchos agresores perciben cuando otro ya ha conseguido lo que ellos van buscando", que es asesinar a sus parejas o exparejas.

Pone el foco además en la violencia extrema con la que actúan los agresores, cada vez mayor. Este mismo sábado, un hombre ahorcó presuntamente a su hija de tres años en su domicilio y se suicidó de la misma forma. La madre, una mujer de 36 años, había dado aviso a la Guardia Civil de que llevaba horas sin hablar con su exmarido, que estaba al cuidado de la menor, y de que temía por la vida de la pequeña. Cuando llegaron los agentes, encontraron los dos cuerpos sin vida.*


Sorprenden algunos conceptos como los de "repunte" o "perfiles", también el uso de las estadísticas y la búsqueda de patrones, que se dice que no existe entre ni entre los maltratadores ni entre las víctimas. No hay un patrón, señalan, ni en unos ni en otras. ¿Qué tenemos entonces? Muy poco para lo realmente importante: evitar las muertes y la violencia.

Es muy propio de esta "sociedad de expertos" creer que la creación de un léxico, la creación de términos nuevos (es reciente el uso de "violencia vicaria", por ejemplo) implica un control de lo descrito. Como ejemplos, la economía o la meteorología nos ilustran en este tipo de falso control.

Pero en todo esto solo hay una cosa cierta: la violencia aumenta y las explicaciones a posteriori solo es manejo de datos que poco o nada explican. Decir que una mujer es asesinada cada cinco días es solo saber contar.

La idea de que no hay un perfil es una evidencia de lo mal que funciona el reduccionismo que se busca, algo que explique de forma general algo que se manifiesta de forma particular.

Muchas veces nos inquietan con informaciones en las que determinados expertos (psicólogos, jueces, policiales, etc.) "no consideraron peligrosa" una determinada situación que acabó con la muerte de la mujer o que la víctima estaba en el sistema de protección pero le sirvió de poco porque acabaron matándola. No sabemos cómo piensa un asesino ni cuánto le duran sus obsesiones. Y si lo sabemos, no significa que se pueda aplicar ese conocimiento a otros casos.

Lo que vemos tampoco somos capaces de explicarlo o encontrarle una motivación. Sí parece que hay una forma de imitación de ciertas formas criminales que sirven para realizar los nuevos actos violentos. Los asesinatos de hijos, por ejemplo ¿son sugeridos por los casos recientes? ¿Llama el crimen al crimen?

¿Es tal el grado de violencia que no podemos creer que sea posible y, por ello, sucede? No sé qué camino es el bueno. Quizá vivimos en el autoengaño de una sociedad feliz, sin problemas, donde todo tiene arreglo y eso mismo nos impide comprender sus grietas.

Los patrones son individuales o colectivos, pero puede haber interacciones que desencadenen, de forma imprevisible, la violencia. Puede que la violencia sea la traducción personal, el estallido, de otras formas latentes de violencia que nos rodean. Sin embargo, cuando se producen los hechos adquieren su propia lógica, la que no pudimos ver hasta que se manifiesta como estallido.

Nuestras leyes y sistemas no están hechos para anticipar, sino para castigar. Fallan estrepitosamente en su capacidad  previsora. Solo los hechos cuentan y cuando se manifiestan ya es demasiado tarde. Si la violencia es la respuesta particular a lo general, a la violencia latente en el sistema, nos vemos condenados su aumento.

Los políticos se sienten incómodos con este aumento que deja de manifiesto su incapacidad para frenar esto. Los expertos se reúnen más como un gesto que como un intento de impedir nuevos casos. Esta violencia es altamente personal, con un objetivo directo que se revela tras las muertes. Poco tiene que hacer, solo aparentar que pueden hacer algo.

La violencia de este tipo requiere proximidad para ser evitada. Pero eso solo la pospone y no se puede condenar a nadie por lo que desea y no manifiesta. Cuando lo hace ya es demasiado tarde.

Ayer, recupero un texto de Hans Magnus Enzensberger, titulado El perdedor radical. Ensayo sobre los hombres del terror, publicado en 2006 en su versión alemana y aquí en 2007, en el que leo:

Los padres, vecinos o maestros no han notado nada. Es cierto que el chico ha tenido alguna mala calificación en su expediente escolar y que acusaba un carácter levemente retraído; no hablaba mucho. Pero ésa no es razón para ametrallar a una docena de compañeros de clase. Los peritos emiten sus dictámenes, los especialistas en crítica cultural desempolvan sus argumentos. Y tampoco puede faltar la alusión al debate de los valores. Pero la investigación de las causas queda en agua de borrajas. Los políticos manifiestan su conmoción, y finalmente se decide que se trata de un caso singular.

La conclusión es correcta, porque los autores de tales crímenes son personas aisladas que no han logrado relacionarse con ningún colectivo. Y al mismo tiempo es errónea, porque a la vista está que existen cada vez más casos singulares de ese tipo. El hecho de que se multipliquen permite concluir que hay cada vez más perdedores radicales. Esto se debe a las llamadas condiciones objetivas, muletilla que puede referirse al mercado mundial, al reglamento de evaluaciones o a la compañía de seguros que no quiere pagar.** 

El autor trata de definir lo que llama el "perdedor radical", a la vez destructivo y autodestructivo. Se vuelve contra otros y contra sí mismo. Su violencia es precisamente, como el lanzamiento de un boomerang, ida y vuelta. Mata y muere, Enzensberger la conceptúa como el resultado de esta sociedad en la que vivimos que genera este tipo de personalidades.

El perdedor radical puede estallar en cualquier momento. La única solución imaginable para su problema consiste en acrecentar el mal que le hace sufrir. Cada semana salta a los periódicos: el padre de familia que primero mata a su esposa, luego a sus dos hijos y finalmente acaba con su propia vida. «No se entiende», «tragedia familiar», rezan las crónicas de sucesos. Otro caso conocido es el del hombre que de buenas a primeras se atrinchera en su piso después de haber tomado como rehén al arrendador que venía a cobrar el alquiler. Cuando por fin aparece la policía, empieza a pegar tiros a diestro y siniestro y mata a uno de los agentes antes de caer desplomado en el tiroteo. Se habla entonces de amok, un término malayo utilizado para designar esos ataques de locura homicida. El motivo que provoca el estallido suele ser del todo insignificante. Resulta que el violento es extremadamente susceptible en lo que se refiere a sus propias emociones. Una mirada o un chiste son suficientes para herirle. No es capaz de respetar los sentimientos de los demás, mientras que los suyos son sagrados para él. Basta con una queja de la esposa, la música demasiado alta del vecino, una discusión en el bar o la cancelación del crédito bancario; basta con que uno de sus superiores haga un comentario despectivo para que el hombre se suba a una torre y ponga en el punto de mira todo lo que se mueve frente al supermercado.**

Es una forma más de intentar comprender lo que consideramos irracional. Pero si estamos produciendo esta clase de personalidad como resultas de nuestro comportamiento social, difícilmente podremos pararlo. No sabemos dónde empieza, solo cómo acaba. Nos queda contar muertes, establecer estadísticas, consultar a expertos y reunir gabinetes de crisis. Pero no hay mucho más que se haga. 

Vivimos en la sociedad perfecta y llena de oportunidades. La idea de un "perdedor radical" nos resulta extraña, incomprensible. Tampoco entendemos los tipos de muertes, aunque la idea del ensayista alemán es que no se trata de lo que nosotros entendamos, sino de lo que está en la mente del asesino, de cómo entiende que se ha producido su destino de perdedor.

Los asesinos vuelven a las escuelas para matar. Los padres asesinan a esposas e hijos, que es lo que tienen más cerca y les recuerda su propio fracaso. Matan lo que han querido y lo que han perdido. Por eso Enzensberger habla de un "perdedor radical" incompatible con nuestra sociedad del éxito.

Lamentablemente todo esto —o cualquier otra idea— no evitará la próxima muerte. Y seguiremos preguntando, formulando ideas al respecto. Aquí no hay "Minority Report", visionarios que permitan detener el crimen antes de que se cometa. Aquí solo nos queda el minuto de silencio. 


*  "El repunte de la violencia de género preocupa a los expertos: una asesinada cada cinco días en lo que va de año" RTVE.es 22/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260322/repunte-violencia-genero-preocupa-expertos-una-asesinada-cada-cinco-dias-ano/16992134.shtml

** Enzensberger, Hans Magnus (2007). El perdedor radical. Ensayo sobre los hombres del terror, Anagrama, Madrid, 72 pp. Trad. Richard Gross. ISBN: 978-84-339-6258-4