sábado, 30 de noviembre de 2019

Sangriento camino al Paraíso

Joaquín Mª Aguirre (UCM) 
El ataque terrorista perpetrado en Londres hace apenas unas horas por una persona que ya había sido condenada anteriormente, cumplida su condena y puesta en libertad hacer una vez más tener que plantearse la adecuación del sistema ante el problema de radicalismo islámico y su traducción a actos de violencia. Como siempre, el que realiza el acto terrorista es el final de una larga cadena de formación. El asesino terrorista es una pieza de artesanía a manos de muchos talladores que le van dando forma. Y el sistema de occidente no está preparado para tratar este tipo de programación de las personas para fines de destrucción y autodestrucción.
Cada vez que se produce un ataque de este tipo se producen una serie de preguntas que suelen llevar a pocos sitios de interés. La principal y más importante es si el autor actuó solo o como miembro de un grupo con diferentes tipos de participación. Es comprensible que este sea el principal foco de interés pues afecta a la posibilidad de posteriores atentados.
En este caso, el terrorista había estado encarcelado. Esta es la información que la BBC ha suministrado:

Khan was known to the authorities, having been convicted for terrorism offences in 2012, according to Met Police Assistant Commissioner Neil Basu.
"He was released from prison in December 2018 on licence and clearly, a key line of enquiry now is to establish how he came to carry out this attack," he said in a statement.
The Times reported that Khan's release from prison last year came after he agreed to wear an electronic tag and have his movements monitored.
The Parole Board said it had no involvement in Khan's release, saying he "appears to have been released automatically on licence (as required by law)".*


Las informaciones que se suministran posteriormente empiezan a desvelar desajustes en el sistema, los que han posibilitado el ataque a una personas que ha pasado siete años en la cárcel y que tras un año fuera busca el "martirio" llevándose por delante, en este caso, a dos personas y herido con distinto grado de gravedad, a tres más.
El problema con este tipo de presos es que no se sabe qué hacer con ellos después de que han cumplido sus condenas, pues son personas programadas y no se ha conseguido desprogramarlas. No tenemos más información aquí, pero muchas veces han sido programadas dentro de las cárceles en las que entraron por delitos menores. Son allí mismo reclutadas y formadas a la vista de todos. Suponemos que esta situación habrá mejorado en algún momento ante la evidencia abrumadora de que los centros penitenciarios eran centros de formación en el terrorismo islamista. Pero tampoco  tenemos muy claro que sea realmente así.


En este caso, lo que sí parece evidente es que la prisión solo sirvió para retrasar sus deseos de matar y ser muerto, que es la segunda y trascendental fase. No se entiende el terrorismo de este tipo, a pecho descubierto, sin la idea del "martirio" y las promesas del paraíso. Se busca la "muerte" (el concepto significa otra cosa para usted que para ellos) a través de la muerte de otros (que tampoco significa lo mismo que su propia muerte).
Es esta relación entre estos tres tipos de muerte (lo que percibimos nosotros, lo que percibe él la propia y cómo ve la de los que mata) lo que hay que tratar de desentrañar y de deshacer. Desgraciadamente no es fácil y, lo que es peor, no está en nuestras manos.
Los sistemas carcelarios no están pensados para estas diferencias. El que ha decidido matarse matando, no ve la cárcel más que como un paréntesis. Probablemente no tenga siquiera el sentimiento de estas siendo castigado, sino solo retenido. Su fe en que es el deseo de Dios que mate le hace aceptar la cárcel como cuestión de tiempo. Ya llegará el momento de matar, cuando Dios lo quiera, expresión común en la que se concentra su fuerza.


El terrorismo islamista no se eliminará mientras las sociedades musulmanas no se abran a la diversidad, mientras no se abran a los que en sus propias sociedades quieren un cambio y que son hoy perseguidos por ellos mismos. Lo ocurrido con el secuestro, tortura, asesinato y descuartizamiento del periodista saudí Jamal Khashoggi es una muestra (que podría ampliarse a otros países) de este proceder.
Los intentos de crear un "islam moderado" (como proponen algunos) puede ser algo bienintencionado, pero no es garantía de que se pueda evitar la radicalización que lleve a la muerte. Puede que se reduzca el número, pero no se acabará el problema. Hay suficientes focos de radicalismo repartidos por el mundo como para pensar en que va a desaparecer. La violencia empleada, además, solo ayuda a creare nuevos focos más radicales.


Por lo que respecta al caso de ayer, la cuestión es diferente. No tiene solución fácil, si es que tiene alguna. Qué hacer con personas que creen estar actuando en nombre de Dios es un problema real por mucho que lo infravaloremos en ese aspecto. No tiene más salida que su propia salida. La desprogramación solo puede hacerse desde dentro de la propia doctrina que la ha generado. Por eso son los propios cambios sociales la única garantía posible. El problema es que esos cambios no se ven por ningún lado. Es más, se ve nuevo radicalismo para evitar ser acusados de "occidentalistas". Muchos practican este rentable doble juego.
El terrorismo lo padecen las propias sociedades en las que se produce, donde la gran mayoría no siente el deseo de ir al paraíso por la vía de matar a otros. Hay que profundizar en el fenómeno del radicalismo (y en quienes lo fomentan y manipulan) y sobre todo pensar en la forma en que hay que actuar con personas que no ven ningún problema en matar "infieles". De no ser así, el nuevo atentado solo será cuestión de tiempo una vez que han decidido dejar este mundo llevándose por delante a otros. 
No tiene solución buena ni sencilla, pero hay que buscar alguna. Especialmente hay que eliminar las bases de adoctrinamiento, que es de donde todo surge.


* "London Bridge: Attacker had been convicted of terror offence" 30/11/2019 https://www.bbc.com/news/uk-50610215

viernes, 29 de noviembre de 2019

Miradas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El suicido de la cantante coreana Goo Hara tras el proceso judicial contra su antiguo novio, que la había grabado escenas sexuales con cámaras ocultas ocupa el espacio de la noticia preferente en la página de la BBC en estos momentos. Su exnovio fue condenado a una condena de diez meses que no ha tenido que cumplir. El verdadero castigo lo recibió ella con la publicación del vídeo, las reacciones insultantes de la sociedad y su muerte final. Unas penas excesiva par una persona que solo cometió el pecado de enamorarse de un sinvergüenza y criminal.
El caso no es aislado, solo ha tenido la popularidad de la víctima en su contra. Señala la BBC: «That spy cams are a massive problem in South Korea is far from news - there have been more than 11,200 spy camera cases reported to police in the last two years. Digital sex crime campaigners believe there may be a lot more who were too fearful to go to the police. Most of those found guilty receive a fine.»*


Pero desviar la culpa a las cámaras es una operación retórica que intenta evitarla atención al verdadero problema: la maldad, el deseo de hacer daño, de vengarse, de destruir a las personas ante los ojos de los demás.
Al trauma de ser grabada sin su consentimiento (o con él, que da igual en este caso), está de ser juzgada por toda una sociedad que ejerce su virtud cruelmente condenando a la personas. Víctima de también de la justicia, que sigue reflejando extraños criterios subyacentes en cuanto al mal que se causa a las mujeres con penas ridículas que hunden más a quienes padecen estos comportamientos.
Nos explican:

South Korea remains a conservative and patriarchal society. Attitudes are beginning to change, but slowly. This can mean that abuse against women in certain parts of society is not taken as seriously as it should be. If high profile women, including K-pop stars such as Goo Hara, are harassed on social media after becoming a victim of a crime, what message does it send others?
Lee Na-young, a sociologist at Chung-Ang University told us that victims of sexual crimes in South Korea are often "stigmatised".
"She is soiled, a slut, a rag. Once labelled as soiled, she is a slut for the rest of her life. How can an individual carry this burden?"*



Siempre se ha dicho que la cultura va por delante de nuestro cuerpo, a más velocidad. Habrá que empezar a decir que la tecnología va por delante de nuestra cultura. Tenemos herramientas que no sabemos usar más que para hacer aflorar lo peor de nuestra mentalidad retrógrada. Pero no es cuestión de la tecnología. Esta solo hace el problema más intenso al expandir la maldad más lejos y a más personas, por lo que el envilecimiento del que lo realiza es mayor y se muestra la carencia de una verdadera moralidad, que se sigue percibiendo como el derechos a decir  a los demás cómo deben comportarse y a convertirse en hipócritas perros guardianes de unos falsos valores que nos hace mostrarnos ante los otros de forma idealizada. El que juzga se siente moralmente superior y el que es más duro juzgando muestra a los demás la fuerza de su verdad o el tamaño de su propia mentira. Flaubert lo reflejó muy bien en su Homais.
El problema no es de un país como Corea del Sur, un de las primeras potencias tecnológicas mundiales. Lo hemos tratado en ocasiones en sociedades de Oriente Medio, en donde no es cuestión de tecnología, sino del "juzgar", del hundimiento machista de las mujeres a las que "estigmatiza", como se dice en el texto por el sociólogo Lee Na-young.

La muerte de la joven Goo Hara es una cadena de responsabilidades. Enfocarlo desde el Derecho no es más que una perversión, una limitación en la valoración de lo que supone. Nuestra sociedad, lo percibimos cada día, es más trivial. Los mismos valores que se predican están estandarizados y son empaquetados y decorados para convertirlos en mensajes que se distribuyen por sus canales de información. Forman parte del espectáculo.
Pero hay otro espectáculo, el sórdido espectáculo paralelo que es el que lleva a los miembros de "La Manada" y a sujetos de la misma calaña a grabar sus violaciones en grupo; a tarados a grabar sus graves incumplimientos de tráfico; a hacerse selfies en el borde de un barranco y caer, etc.
Lo ocurrido con Goo Hara es la versión tecnológica de la vieja maledicencia, la que llevaba a contar las aventuras al Don Juan de turno; a hacer copias de las cartas de amor y mandarlas a terceros; a aprovechar el mercado para esparcir maldades sobre terceros. Ha existido siempre aprovechando las formas posibles de hacer daño, pues no se trata de otra cosa que eso.


No hay mucho que cambiar en lo personal, el que es un canalla lo será por el resto de su vida; la sociedad enferma lo seguirá estando. Pero está en manos de la Justicia y los legisladores tratar de dar una visión más clara de estos fenómenos.
Fenómenos de publicación similares a los que han causado la muerte de Goo Hara ocurren todos los días, acabando igualmente muchos casos en suicidios. En las escuelas, la difusión de vídeos grabados con los teléfonos es una de las principales herramientas del acoso.


La tecnología de las cámaras espías, muchos otros aparatos, están en manos de personas sencillamente malas. Nuestra sociedad, pese a los ejemplos, sigue sin saber cómo tratar la cuestión de las "malas personas" más allá de consabidas fórmulas tópicas. No estamos preparados para enfrentarnos a personas que sencillamente buscan hacer daño. Son la basura debajo de la alfombra social. Cuando no hay más remedio, la sociedad la juzga, pero no se va más allá.
La relación entre la perversidad del ex novio que graba imágenes y la fiereza de la reacción social (muchas individuales que se arrastran unas a otras por motivos diversos) es la de la parte y el todo.
En un mundo en el que todos miran y son mirados, los dedos acusadores de la opinión adquieren un enorme poder. Del "yo acuso" a un "nosotros acusamos". Habría que hablar de "tribunales sociales" más que de redes sociales. El cambio es rápido y se pasa de ser un ídolo pop a la diana del odio. No sé que hubiera dicho J.P. Sarte sobre este tipo de mirada social, cada día más sólida,  y cómo nos afecta. En una generación se habrá olvidado la forma de ver el mundo que no sea  a través de una red y un dispositivo. El machismo se refuerza pues es a las mujeres a las que más se perjudica en este infame juego: su reputación sigue siendo prioritaria. Y esa la decide el que tiene el móvil en la mano o una cámara espía. Podo suicidios masculinos hay; muchos femeninos, en cambio.
Me llama la atención la precisión del titular de la noticia en la BBC —"Goo Hara and the trauma of South Korea's spy cam victims"— tiene demasiada precisión, una precisión que distancia, como si lo ocurrido a ella y la existencia de las otras víctimas no tuviera nada que ver con nosotros. Carece de empatía, por decirlo así. 
Sin embargo, pese a que veamos las distancias como algo lejano, algo que no tiene nada que ver con nosotros, sí tiene que ver. Probablemente mucho. Pero solo nos daremos cuenta cuando nos ocurra.



* "Goo Hara and the trauma of South Korea's spy cam victims" BBC 28/11/2019 https://www.bbc.com/news/world-asia-50582338

jueves, 28 de noviembre de 2019

Un bledo y al cielo pongo por testigo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Las alianzas forzadas por la fragmentación electoral obligan a la realización de alianzas que te acaban poniendo en situaciones de compromiso y te pueden sacar los colores si no estás muy atento a lo que pueda ocurrir. Como no lo puedes controlar todo, te puede pasar que te encuentres con un acto, con una declaración incómoda sobre la que te pedirán explicaciones. Esto no ha hecho más que empezar y tendrán conclusiones, porque la presión de unos sobre otros será inmediata y bien aprovechada. No hay que exigir a unos responsabilidades por lo que hacen otros para que la cosa funcione.
Eso es lo que ha pasado en Madrid con las "desafortunadas" declaraciones del portavoz de Vox, Javier Ortega Smith, y su reacción indiferente ante la reprimenda de una de una mujer víctima de violencia machista.
La estrategia del PP y Ciudadanos para el "sí pero no", es decir, estar favor de la denuncia de la violencia contra la mujeres, pero evitar castigar a un negacionista de la violencia machista no les va a valer muchas veces porque no es fácil tapar una y otra vez un despropósito total, como es no condenar la violencia por considerarla como una "ideología de izquierda", algo "identitario" como pudimos leer en ABC en boca de Pablo Casado ante el Partido Popular europeo. Esto lo vimos con enorme sorpresa y preocupación hace unos días (ver "Las viejas ideas del joven Casado") porque supone dejarse arrastrar ideológicamente por Vox, que no es precisamente lo que se necesita en el país ni en el mapa de las ideologías que lo representa.



Finalmente, Ciudadanos ha tenido que tomar la senda del sentido común para evitar su propia extinción por la contradicción que supone dejarse arrastrar por Vox y no sancionar sus palabras. Si eres de centro, eres de centro, y si quieres mantenerte en el tablero asegúrate de que los demás lo vean.
La estrategia de Vox es sumamente clara. El problema es para todos aquellos que ven el futuro de sus gobiernos en el aire debido a los pactos. A la inestabilidad política se le suma entonces la inestabilidad mental que supone estar defendiendo cosas distintas según los días y, lo que es peor, tener que sacar las castañas del fuego a aquellos que esperan devorarte entre tus contradicciones quedándose con tus votos.
Leemos en ABC los argumentos de Vox y los compañeros de viaje hacia la nada del poder:

«Ustedes no han venido a reprobarme a mí, sino a amordazar a los que no seguimos a pies juntillas lo que dicen ustedes. En ese acto al que no dejaron a hablar, al que silenciaron es a mí», se defendió el ya reprobado Ortega Smith, que al término de la votación dijo, sin tapujos, que la reprobación le importa «un bledo».
En esta línea también basó sus argumentaciones el alcalde, que se reiteró en que la actitud y el discurso de Ortega Smith el 25-N fueron desafortunadas, pero rechazó que iniciativas como esta supusiesen un precedente para coartar la libertad de expresión. «Me ratifico de cada una de las palabras que le dije a Javier Ortega Smith, fue desafortunado. Ustedes traen aquí una reprobación que sentaría un precedente para coartar la libertad de expresión. Lo que está en juego es la libertad de expresión. Con esto, con el PSOE de Pedro Sánchez, ni a la vuelta de la esquina. En eso consiste la hipocresía de la izquierda. Cuentan con nosotros para decirles que esa actuación fue desafortunada, pero no para limitar el derecho de expresión», arguyó.



No sabemos cuánto va a durar este argumento. Con él puede que gane la "libertad de expresión", pero desde luego no va a ganar nada el PP, que quedará siempre como el socio débil y entreguista, incapaz de enfrentarse a unos o a otros.
Criticar el contenido pero alabar la estupidez como fórmula de la libertad es muy británico y de libro, pero la ciudadanía es cada vez menos leída y, como diría Ortega Smith, emulando a Rhett Butler, le "importa un bledo", mientras que sus oponentes "ponen al cielo por testigo" de que no se lo seguirán aguantando.

Una vez abierta la senda de la contradicción, los únicos que tienen que perder son Ciudadanos (más todavía) y PP, que tendrán que estar justificándose cada vez que haya un acto contra la violencia si no condenan la actitud desafiante de VOX. La oposición le exigirá que repruebe y ellos tendrán que mantenerse en la idea de la "libertad de expresión".
La libertad de expresión es un principio maravilloso del que se suele beneficiar tu opositor cuando dices tonterías. Es decir, a las fuerzas opositoras del Ayuntamiento le parecerá maravilloso que Ortega Smith haga uso de ella porque todos quedarán en evidencia. Una vez más, un principio que busca asegurar que la verdad resplandecerá, se usa para mantener las tonterías y contradicciones a flote.
El PSOE no se las debe prometer tampoco muy felices cuando las pulgas de sus compañeros de cama empiecen a picarle. Comenzará el mismo juego de las contradicciones, por lo que nos convertiremos en uno de los países donde más se valorará la libertad de expresión, un principio que nada tiene que ver con la "impunidad de la expresión". 



* "Ciudadanos se suma a PSOE y Más Madrid y reprueban a Javier Ortega Smith" ABC 27/11/2019 https://www.abc.es/espana/madrid/abci-psoe-y-mas-madrid-para-reprobar-javier-ortega-smith-201911271418_noticia.html



miércoles, 27 de noviembre de 2019

Los medios egipcios en coma (2) o qué hacemos con los hijos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ayer dábamos cuenta aquí de la detención y posterior liberación de los periodistas y editora de la publicación egipcia Mada Masr, así como de la publicación de un duro artículo sobre la necesidad de un periodismo libre que pudiera cumplir su función dentro de un sistema democrático. Hoy es necesario ir un poco más allá al comprobar cuál la reacción del régimen egipcio y en dónde está el posible origen de lo que ha podido ser el detonante de los ataques contra el medio.
Con el titular "Egypt's prosecution says news website Mada Masr founded by banned Muslim Brotherhood", el diario estatal Ahram Online trataba de explicar lo ocurrido. Como suele ser necesario, el tono en que se ofrece la información es importante para tratar de interpretar la "actitud", por expresarlo de esta manera, ante el hecho que se narra.

Egypt's state security prosecution has said that national security investigations revealed that independent news website Mada Masr was founded by the now-outlawed Muslim Brotherhood group with the aim of spreading false news.
The announcement came after plain clothes security forces raided the website's office in Cairo on Sunday, arresting three staff members including editor-in-chief Lina Attalah.
This followed the arrest of one of their editors, Shady Zalat, at his home a day earlier and detaining him in an unknown location. The four were released later on Sunday.
The high state security prosecution had authorised the inspection of Mada Masr's office, a statement from the prosecution office said late on Monday. This followed "national security investigations which concluded that the website was founded by the Brotherhood group to spread false news and rumours with the aim of disrupting public order," it added.
"The inspection resulted in the seizure of equipment used in the crime," the statement added.
Mada said on Facebook on the day of the arrests that nine plain-clothed officers questioned the journalists on site for several hours and asked some of them to unlock their phones and laptops, before the three staff members were arrested.
Mada Masr was one of hundreds of news websites blocked by Egyptian authorities two year ago, but the independent outlet has continued to publish critical and investigative reports in Arabic and English, including via its Facebook page to challenge the ban.
The website can be accessed locally only through a virtual private network (VPN) app.*


Las acusaciones de la Fiscalía egipcia son y parecen ridículas. El texto no puede dejar de mostrar el punto de vista y la información de la publicación acusada. Cualquiera que conozca el origen y la trayectoria de la publicación entenderá rápidamente que la acusación lanzada contra ella —haber sido creada por la Hermandad Musulmana para expandir noticias falsas— es la "acusación tipo" que se esgrime cuando se quiere retirar a alguien del mapa egipcio.
La trayectoria de Mada Masr está explicada por los propios profesionales desde el momento de su creación y han hecho, como se reconoce en el propio Ahram Online, periodismo de investigación, con lo que eso implica en Egipto, ha sido voz de aquellos que han sido encarcelados, esencialmente de los que se lanzaron a las calles en defensa de la Revolución del 25 de enero, plenos de un espíritu de renovación política. Es un medio joven y crítico, con información contrastada y opinión en defensa de las libertades. El artículo de Ahram Online reconoce sus méritos y su trabajo.
Con la acusación de la Fiscalía, el régimen egipcio —el que se rasga las vestiduras cuando se le acusa de violar los derechos humanos sistemáticamente— alcanza un nuevo techo en su destrucción de las libertades, en su política represiva que le lleva hacia la nada, al desprestigio y a convertirse en un régimen paranoico. Luego entraremos en el posible origen de este nuevo ataque de paranoia.


Antes es necesario recuperar algunas heridas no curadas del régimen. Por lo pronto señalar la crisis en que se encuentra el gobierno, del que se sigue anunciando la crisis que hará renunciar al gabinete para que otro se haga cargo del país. Como dijimos en otras ocasiones, para evitar la erosión del presidente (al menos intentarlo), el método clásico egipcio es llevarse por delante los ministerios y a sus responsables. El régimen no se ha recuperado de los efectos de los vídeos subidos a YouTube sobre los gastos suntuosos y la edificación de palacios —asumida por el presidente como una virtud— para el disfrute de las autoridades. La crisis económica egipcia no se puede camuflar y el gasto enorme en lujo en las celebraciones se vuelve contra el régimen. Yo mismo recibí el comentario escandalizado por el lujo y el derroche de una persona que había asistido a una de estas celebraciones. Poco después surgieron las denuncias en YouTube que sacaron a la calle a miles de egipcios. Todo se negó desde el poder hasta que las evidencias gráficas de las manifestaciones no se pudieron ignorar, por lo que empezó la represión policial y las detenciones.


Recordemos el carácter mentiroso del régimen egipcio. Baste recordar la explosión del coche terrorista frente al Instituto Oncológico en El Cairo, que en su primera versión se suponía que había sido una explosión causada por una bombona del propio instituto (algo que desmintió la Universidad de El Cairo), para decir después que había sido un choque automovilístico (algo imposible por los efectos de la explosión), para acabar dejando la versión de que un coche terrorista había sido perseguido hasta que estalló volando la facha del Instituto. Con cada versión, el régimen se iba hundiendo a sí mismo en el fango del descrédito.
Cuando los medios extranjeros dicen estas cosas, son acusados de formar parte de la conspiración internacional contra Egipto montada por la Hermandad Musulmana, que para el régimen es una organización todopoderosa más cercana a Spectra que a otra cosa. La incapacidad (y la inutilidad) informativa del régimen es notoria.
En este contexto de crisis se debe valorar la detención de los periodistas de Mada Masr y valorar otra de las noticias del diario estatal Ahram Online, cuyo titular es "Egyptian MPs back potential return of minister of information post in expected reshuffle". Recordemos antes que el diseño del mapa institucional informativo egipcio incluye un sistema de control y vigilancia triple (tres instituciones controlan la vida de los medios y los profesionales). Además están las férreas normas para publicar informaciones aunque sea en una página web personal, que puede ser asimilada a un medio y aplicarse la legislación restrictiva creada.
La información sobre la posibilidad de que además de lo existente vuelva a aparecer un ministro de Información que unifique políticamente la vigilancia es una nueva vuelta de tuerca al sistema. Se dice en el texto:

Egyptian MPs told reporters on Tuesday that the potential return of the post of minister of information does not contravene the constitution, and that it has become a necessity in the coming period in order to mobilise the country against media attacks launched from Muslim Brotherhood-linked TV channels broadcasting from Qatar and Turkey.
The post of minister of information was abolished in June 2014 after President Abdel-Fattah El-Sisi was elected. The last person in the role was Doreya Sharafeddin, who took up her post in July 2013.
Osama Heikal, the head of parliament's media, culture and antiquities committee, told reporters Egypt's 2014 constitution does not stand against the return of the post of the minister.
"The constitution just states that three organisations shall regulate the media in Egypt," said Heikal, who served as minister of information in 2011.
“If there is a new minister of information, he or she will be required play new roles, above all to coordinate with these three organisations."
Heikal believes that the media attacks coming from the Qatar and London-based TV channels, particularly Al Jazeera and the BBC, show that they are doing their best to tarnish all regimes in Egypt that do not belong to Muslim Brotherhood or political Islam.
"In this respect a minister of information could help achieve this objective in terms of mobilising all forces to stand up to the media attacks which are attempting to destabilise the country all the time," he said.
Karam Gabr, head of the National Press Organisation (NPO), and Abdel-Mohsen Salam, chairman of Al-Ahram, agreed in a TV interview on Monday that the return of the post of the minister of information has become a necessity.
"But the roles of this minister will be different from the past, and I think that these will be to reinforce the national media, solve its problems, and mobilise the country against hostile media attacks targeting internal stability," said Salama, arguing that "Egypt's national and independent media outlets were able to defend the country and disrupt the hostile media attacks in September, but I think that our media could do better in the future if there is a kind of collective action in this respect, and in this respect a new minister of information could be necessary."
A number of MPs have said in recent days that a cabinet reshuffle in Egypt is imminent, and that between 10 to 12 ministers will be replaced.**


Obsérvese bien las fundamentaciones y objetivos. Los medios internacionales, según esta información —se incluye a Al-Jazeera, pero también la guerra con la BBC y también con The New York Times, aunque no se mencione aquí—, conspiran para derribar al gobierno y actúan "contra el pueblo" que "debe ser preparado" para esta guerra. La demagogia es absoluta, las razones ridículas. Las críticas al gobierno egipcio se deben precisamente a su carácter autoritario, a su intento de vender al exterior una inexistente modernidad.
El intento desesperado del régimen de cambiar la percepción que de él se tiene en el mundo ha fallado una y otra vez. La excusa del terrorismo ya no funciona, pero a pesar de ello, se sigue intentando desembarazar de las críticas difamando a las personas o haciéndolas desaparecer, dentro o fuera de las cárceles, que según el régimen son las segundas mejor residencias tras el palacio presidencial.
¿Cuál podría ser el origen de este arrebato furioso contra Mada Masr y sus profesionales?
Mucho nos tememos que la causa puede estar en el artículo publicado por Mada Masr el día 20 de noviembre, con el titular "President’s eldest son, Mahmoud al-Sisi, sidelined from powerful intelligence position to diplomatic mission in Russia", lo suficientemente claro e irritante para el régimen por varios motivos, directos e indirectos. La idea general (incluimos la totalidad del artículo como anexo final por si desapareciera la información) es que el propio régimen se ha tenido que deshacer del hijo mayor de Al-Sisi por inepto y por estar causando una erosión fuerte en un periodo complicado.
Vamos a seleccionar dos partes claras sobre esto. La primera atiende a cómo se ha convertido en cuestión importante en los países aliados del régimen, a los que no puede ignorar porque dependen económicamente de ellos y la segunda por el recuerdo que trae sobre un problema generalizado del poder en Egipto, que podría ser definido como "qué hacemos con los hijos".


Tras explicar el papel negativo que el hijo mayor del presidente ha estado jugando esto años y calificarlo como una inutilidad desde distintas instancias del régimen que no saben qué hacer con él, se nos plantea el tema desde los Emiratos:

The suggestion that Mahmoud al-Sisi be sent to Moscow was also echoed in discussions with senior government figures in the United Arab Emirates, according to the source close to Abu Dhabi’s decision-making circles. The discussions came in the context of high-level bilateral coordination between President Sisi and Emirati Crown Prince Mohamed bin Zayed, who is one of the Egyptian president’s closest allies.
“I think that President Sisi knows very well that there is a general state of dissatisfaction within governmental institutions. There are considerable worries inside the state apparatus that cannot be underestimated,” the source close to Abu Dhabi’s decision-making circles said. “I think he understands that his popularity on the streets has declined for various reasons, some of which are economic, while others are rooted in social and political grievances. Besides, the wound inflicted by his handover of Tiran and Sanafir to Saudi Arabia three years ago has not healed. Sisi will certainly not ignore the growing signs of anger altogether.”***


En estas líneas se encierra una parte importante de los problemas de Al-Sisi y la constatación de lo que el régimen se niega a reconocer: la pérdida de popularidad del presidente que, en un régimen construido sobre ella, es fatal para el futuro. Todo, absolutamente todo, gira sobre la figura del presidente. Todo se ha hecho para convertirlo en una figura de culto con la que se asocie históricamente y hasta religiosamente el pueblo. Del uso de las imágenes de Nasser y Sadat hasta la idea de ser un "enviado" para salvar a Egipto, todo se basa en el liderazgo de una figura carismática e indestructible. Pero esto se ha ido quedando por el camino y hoy se sale a la calle a cuestionarlo. Todo debe ser conspiración infernal para acabar con los sueños de grandeza egipcios, a los que se les enseña que deberían estar en la cima del mundo de no ser por las conspiraciones envidiosas. Es el argumento de los malos gobernantes, uno tras otro.
Pero el daño mayor quizá se concentre en algo que todos los egipcios pueden entender, que se refleja en el último párrafo:
“We believe the role that Mahmoud al-Sisi has been playing has become problematic and harmful to the president’s popularity within the circles of power,” the source close to the UAE said. “The advice was that the son should not cast a shadow over the president’s position, so that the situation of Hosni and Gamal Mubarak is not repeated.”***

Todos los egipcios, como decimos, pueden entender el problema presidencial, el de los hijos. Recordamos aquí un viejo post sobre Nasser paseando en coche con su hijo y el hijo devolviendo el saludo. Regañado por su padre, que le explicó que los hijos de los presidentes no son hijos de reyes, aunque muchos lo crean. Los hijos de los dictadores son peores que los de los reyes, según la Historia nos ha mostrado en el mundo árabe, de Gadafi a Mubarak, pasando por los Assad.


Nada hace más daño a Al-Sisi que el que se pueda comparar con lo hecho por los Mubarak, imponiendo a los hijos dentro de los puestos del régimen. Pronto les da por trepar, por ser déspotas descarados, por hacer ellos negocios y sus amigos también. Da igual que lo hagan; todo el mundo supondrá que lo hacen porque los precedentes existen para algo. Muy malo debe ser el hijo de Al-Sisi para haber causado tales reacciones.
Es probable que haya sido ese artículo el que ha desatado las iras del presidente. Las acusaciones contra Mada Masr por su pertenencia a la Hermandad es un ejemplo más de la guerra inútil en la que Egipto pierde siempre.


* "Egypt's prosecution says news website Mada Masr founded by banned Muslim Brotherhood" Al Ahram 26&11/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/356614/Egypt/Politics-/Egypts-prosecution-says-news-website-Mada-Masr-fou.aspx 
** "Egyptian MPs back potential return of minister of information post in expected reshuffle" Ahram Online 26/11/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/356648/Egypt/Politics-/Egyptian-MPs-back-potential-return-of-minister-of-.aspx
*** "President’s eldest son, Mahmoud al-Sisi, sidelined from powerful intelligence position to diplomatic mission in Russia" Mada Masr 20/11/2019 https://madamasr.com/en/2019/11/20/feature/politics/presidents-eldest-son-mahmoud-al-sisi-sidelined-from-powerful-intelligence-position-to-diplomatic-mission-in-russia/

Anexo


"President’s eldest son, Mahmoud al-Sisi, sidelined from powerful intelligence position to diplomatic mission in Russia"

by مدى مصر
Mada Masr 20/11/2019

Mahmoud al-Sisi, President Abdel Fattah al-Sisi’s son and a senior official in the powerful General Intelligence Service (GIS), is being reassigned to a long-term position at Egypt’s diplomatic delegation in Moscow, according to multiple sources, including two GIS officials who spoke to Mada Masr separately.

The move is based on the perception within the president’s inner circle that Mahmoud al-Sisi has failed to properly handle a number of his responsibilities and that his increasingly visible influence in the upper decision-making levels of government is having a negative impact on his father’s image, the GIS sources said.

The suggestion that the president’s son be sidelined also came from senior government figures in the United Arab Emirates, a close and influential ally of Egypt, who view Mahmoud al-Sisi’s role as having become damaging to the president, according to a source close to Abu Dhabi’s decision making circles.

The two GIS sources — who spoke to Mada Masr on condition of anonymity — did not specify the length of Mahmoud al-Sisi’s term in Moscow, but they both stated that it would be a long-term assignment that could last months, or even years.

A government official and a senior politician with close ties to the president’s inner circle also confirmed the move. According to the government official, Mahmoud al-Sisi’s transfer to Moscow will be implemented in 2020 shortly after his reassignment from GIS to the Military Intelligence Directorate, where he will be appointed as military envoy to the Egyptian diplomatic mission in Moscow.

The two GIS officials told Mada Masr that the decision came after lengthy discussions among the president’s family and his small inner circle, including Abbas Kamel, the head of GIS, and Mohsen Abdel Nabi, the director of the office of the president. In the discussions, there was a general agreement that Mahmoud al-Sisi’s rising prominence as a decision maker, as well as the increasingly frequent mention of his name in international and regional media outlets, had significantly harmed the public image of the president and his family and constituted a threat to the stability of the administration.

Multiple sources agreed that the numerous discussions that took place within this small inner circle aimed at finding a way to facilitate Mahmoud al-Sisi’s smooth departure in order to both alleviate growing criticism and give him an opportunity to acquire new expertise. The president immediately welcomed the idea.

Russia seemed like an appropriate choice due to its close relations with Egypt, as well as the longstanding admiration among many senior Egyptian officials for Russian President Vladimir Putin’s style of governance. The government official added that President Sisi has already discussed the move with Russian authorities, who welcomed the decision.

Among the primary reasons for sending Mahmoud al-Sisi to Moscow was his failure to properly handle most of the responsibilities assigned to him, according to the GIS sources.

Chief among them was the media, over which he has exercised direct control for more than a year. In 2017, the GIS began to exert direct control over the media through acquisition, purchasing a controlling stake in the Egyptian Media Group, the biggest media conglomerate in Egypt. The corporation has several influential newspapers and television outlets under its control, including ONtv and the Youm7 newspaper. GIS also owns the DMC television network. Yet during Mahmoud al-Sisi’s tenure, the president has been unsatisfied with the media’s performance to the extent that he publicly criticized local media coverage on several occasions, one GIS official said.

The GIS source also pointed to Mahmoud al-Sisi’s failure to properly handle the firestorm of controversy ignited by former army contractor Mohamed Ali two months ago. In September, Ali sparked a public outcry after he posted videos online revealing alleged details of the president and his family’s lavish expenditures on personal vanity projects and accused Mahmoud al-Sisi of direct involvement.

From the outset, Mahmoud al-Sisi was responsible for dealing with the controversy but ultimately failed to contain the crisis, the source said. On September 20, government officials were taken by surprise when thousands of people took to the streets to protest in cities across Egypt in response to the Mohamed Ali videos to call for the president’s ouster.

A number of informed sources told Mada Masr at the time that, on the president’s orders, Mahmoud al-Sisi oversaw the fierce crackdown that followed the protests, with over 4,000 people arrested, including prominent activists, lawyers, university professors, and political opposition figures. At the time, the president was in New York to take part in the UN General Assembly on the advice of his closest aides, particularly Abbas, a longtime confidant of the president and current head of GIS.

The president’s son also blundered, the GIS sources said, when he tried to pull a media stunt by proposing that TV presenter Amr Adib announce he would be interviewing a guest on his show by the name of Mahmoud al-Sisi on September 22. The interview was highly anticipated but it was not until airtime that it was revealed that the guest was not the president’s son, but another person named Mahmoud al-Sisi, the managing director of the pharmacy chain 19011. The aim of the stunt was to embarrass the Muslim Brotherhood, who had touted on their media outlets what they thought was an upcoming interview with the president’s son. Yet the end result was that Sisi’s family came under further scrutiny, the source said.

Sending Mahmoud al-Sisi to Moscow will also help alleviate growing tensions within GIS about the role of the president’s son in the removal of senior officials from their posts in the intelligence apparatus since the president formally came to power in 2014, according to both the government official and the senior politician with close ties to the president’s inner circle. The process of removing senior members of the GIS came under the pretext that they were “Omar Suleiman’s men” (the late intelligence chief under Mubarak) who had no loyalty to the “new state.”

Last year, President Sisi replaced the head of the General Intelligence Service Khaled Fawzy with Abbas Kamel. In 2017, he removed Mahmoud Hegazy, his military chief of staff, and replaced him with Mohamed Farid Higazy.

In late September, one of the ousted GIS officials and an advisor to the GIS on foreign affairs both told Mada Masr there has also been growing unease within the intelligence apparatus regarding the “confrontational” and “extreme” manner in which Mahmoud al-Sisi has handled various security matters and that he had ignored the advice of many.

The shuffling of top security officials has even possibly threatened Abbas Kamel’s powerful position as head of GIS.

The government official ruled out Kamel as the source of the idea to send the president’s son to Moscow, stating that the political space granted to Kamel by the president has shrunk dramatically in recent months, including in matters of foreign policy. As a case in point, Kamel did not accompany Foreign Minister Sameh Shoukry on a number of recent official missions, including the negotiations on the Grand Ethiopian Renaissance Dam.

“A year ago, we heard that Abbas Kamel could be removed, as other close presidential aides have, but this has not happened so far,” the government official said. “One cannot say with confidence that the president will remove two of his closest aides, who have played a vital role in the General Intelligence Service under his rule. But we should remember that the removal of major former figures was not expected either, including former Chief of Staff Mahmoud Hegazy, who was removed in late 2017 under circumstances that have yet to be fully revealed, despite information that has been leaked.”

The decision to send Mahmoud al-Sisi to Moscow comes in the wake of similar removals of security officials to assignments overseas.

According to one of the GIS sources, Lieutenant General Ahmed Shaaban, an officer in the Military Intelligence Directorate who was assigned to the GIS where he worked on media-related issues for years, was recently sent to work in Egypt’s diplomatic mission in Greece. The move came just a few months after a decision was made to terminate his service in the Armed Forces as a military intelligence officer.

The GIS source pointed to similar decrees issued in recent days to other officers, who have all either been reassigned to work overseas or to different governmental institutions in Egypt. The reshuffling has primarily targeted officials within the intelligence apparatus whose prominence has exceeded their posts, the GIS source said.

The suggestion that Mahmoud al-Sisi be sent to Moscow was also echoed in discussions with senior government figures in the United Arab Emirates, according to the source close to Abu Dhabi’s decision-making circles. The discussions came in the context of high-level bilateral coordination between President Sisi and Emirati Crown Prince Mohamed bin Zayed, who is one of the Egyptian president’s closest allies.

“I think that President Sisi knows very well that there is a general state of dissatisfaction within governmental institutions. There are considerable worries inside the state apparatus that cannot be underestimated,” the source close to Abu Dhabi’s decision-making circles said. “I think he understands that his popularity on the streets has declined for various reasons, some of which are economic, while others are rooted in social and political grievances. Besides, the wound inflicted by his handover of Tiran and Sanafir to Saudi Arabia three years ago has not healed. Sisi will certainly not ignore the growing signs of anger altogether.”

According to both the government official and the senior politician, Mahmoud al-Sisi’s removal from the GIS does not necessarily mean that the president’s most influential son has “been sent packing.” The new Russia post may instead be an attempt to hone his skills by becoming a military envoy in a country of great strategic importance to Egypt, including in its role in constructing a nuclear power plant in Dabaa.

Mahmoud al-Sisi, who is currently working toward a doctorate in Public Administration at the Arab Academy for Science, Technology, and Maritime Transport, according to a university professor there, is the president’s eldest son. His two siblings include Mustafa, who works in the Administrative Control Authority, and Hassan, who moved from the oil sector to a GIS position nearly three years ago.

“We believe the role that Mahmoud al-Sisi has been playing has become problematic and harmful to the president’s popularity within the circles of power,” the source close to the UAE said. “The advice was that the son should not cast a shadow over the president’s position, so that the situation of Hosni and Gamal Mubarak is not repeated.”

martes, 26 de noviembre de 2019

Los medios egipcios en coma

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El titular es claro, "Plainclothes security raid Mada Masr office for several hours, detain 3 including Chief Editor Lina Attalah", y los hechos que se describen también. El régimen egipcio no tolera que su imagen sea otra que la que hay diseñada para atraer inversores, turistas y demás. Para ello ha estado invirtiendo en promoción exterior, mediante fórmulas pagadas, ha conseguido desaparecer de los medios que controla (como Euronews, en manos de Zawiris, el multimillonario egipcio) y ha convertido a los medios independientes en dependientes, repitiendo consignas sobre la "seguridad" en un país en el que las desapariciones y detenciones son frecuentes. ¿Para quién es Egipto el "octavo país más seguro", según se complacen en repetir los medios? No para los propios periodistas que deciden informar.
El ejercicio del periodismo es una tarea complicada y peligrosa en Egipto siempre que se abandone la senda de la promoción y alabanza del régimen y de su presidencia, que no debe sufrir erosión, para evitar los movimientos populares, como los ocurridos en septiembre, primero negados, luego traducidos en campaña de arrestos masivos, a raíz de los vídeos publicado en YouTube con denuncias sobre gastos suntuosos y corrupción, que sacaron a la gente a la calle en lo que se denominó "raras protestas", por lo infrecuente.
Esto es lo ocurrido con los periodistas de Mada Masr:

Security forces detained three Mada Masr journalists during an afternoon raid on the paper’s offices in Cairo today, before releasing them several hours later, at around 6:15 pm. Within an hour of them being taken in, editor Shady Zalat, who was arrested on Friday night, was also let out on a highway at the city’s outskirts.
At 1:30 pm on Sunday, nine plainclothes security personnel entered the Mada Masr office by force. Moving quickly and aggressively, they spread out through the premises and immediately began confiscating everybody’s laptops and phones. When asked who they were, they refused to answer and became agitated. They then gathered everyone’s ID cards and made people sit in containment in the newsroom. At the time of the raid, there were 16 Mada Masr staff and freelancers in the office.
They wrote down people’s details and asked some people in the office to unlock their phones and laptops, looking through them and then depositing them on a central table.*



Lo ocurrido sigue el consabido proceso de intimidación del régimen a la prensa: irrupción en las redacciones sin explicación, recogida de información personal, aislamiento e incomunicación inmediata, paseo por las comisarías y juzgados sin dar explicaciones a los familiares e interesados, búsqueda tratando de saber dónde están por parte de sus abogados y, tras este proceso, abandono en alguna carretera periférica de El Cairo.
Todo esto es un ritual intimidatorio que se practica por parte de la fuerzas de seguridad y que tiene un destino incierto. Puedes aparecer, desaparecer o aparecer muerto, como le ocurrió al estudiante italiano Giulio Regeni, secuestrado, torturado y abandonado en una de esas perdidas carreteras cuando la presión diplomática para su aparición se produjo.
Quiso la mala o buena suerte que estuviera presente el equipo de la televisión francesa, lo que supuso para las fuerzas de seguridad y "problema adicional":

The France 24 crew also left with the French embassy officials, while Ian and Emma were escorted out of the offices and taken to their apartments, where they were asked to show the officers their passports. The officers photographed their passports and, before leaving, told them, “The problem is not with you, it’s with the site.”
Witnesses reported seeing a microbus transporting Attalah, Hamama and Mamdouh from the office. Friends who followed in their personal cars saw the microbus go to the nearby Dokki Police Station. However, police officers at the station denied to Mada Masr’s lawyer Hassan al-Azhari that any of the journalists were there.
From the station, the journalists were handcuffed to one another and put into a police truck, which drove them toward Sheikh Zayed on the outskirts of Cairo. Shortly after, however, the vehicle turned around and returned to Dokki Police Station and at around 6:15 pm, all three were released.*

Los problemas con el "site" son los que acarrea el intentar informa del Egipto real frente al promocional. La prensa egipcia se encuentra inmersa en un proceso de "sumisión" informativa en el que no se tolera la crítica al régimen empeñado en una "imagen de marca" única. El control sobre la prensa es prácticamente absoluto y solo quedan algunas pequeñas islas independientes, como Mada Masr.
Otra de las islas, Egyptian Streets, publicó con fecha del día siguiente, y que sigue en portada como principal, un largo artículo sobre la situación de la prensa y la necesidad de un cambio. El título "Egyptian Media is on Life Support – And That Needs to Change" deja clara la situación comatosa del periodismo egipcio y de los medios.
Desde el comienzo se deja clara la situación extrema:

For decades, Egypt has been a beacon of intellect and culture. Egypt’s newspapers, music, movies, television shows and literature mirrored Egypt’s cultural, economic and political stronghold in the Middle East and North Africa.
So important were the political narratives and developments coming out of Egypt that the country created its very own Foreign Press association in the 1970s which was meant to facilitate the professional requirements of foreign media correspondents. Fast-forward 40 years later, and the country, which was once a home to hundreds of foreign journalists reporting to international audiences, is quite possibly witnessing the lowest number of foreign media correspondents on its grounds.
Since 2011, Egypt has gone through a roller-coaster of events that have touched every single aspect of Egyptian life. One such aspect that is currently on its deathbed is Egypt’s fourth estate: the media.
The last standing state-owned and privately-controlled news media organisations have largely resorted to self-censorship, banning all material which “may incite” or otherwise undermine state institutions directly or indirectly – it is a “nationalistic duty” to tow the line.**



La larga agonía de los medios egipcios es ya un problema político, social y cultural que es inevitable abordar. El problema es que el propio estado no lo ve en esta forma. El presidente al-Sisi —como Putin, proveniente de los servicios secretos— ha dejado claro desde el principio que el control de la información era un arma más en su lucha.
Como en otros países, la excusa de la lucha contra el terrorismo ha eliminado cualquier tipo de crítica o disidencia democrática. Durante estos años hemos podido tratar aquí el deterioro mediático, el trazado institucional para estrangular la opinión, el uso de la propaganda más grosera para tratar de tapar las propias carencias.
El artículo de Egyptian Streets es un repaso honesto y arriesgado de la situación de la información, del descrédito en el que ha caído por entreguismo y de la necesidad peligrosa de tener que buscar la información fuera.


La redacción del texto es una muestra del propio funcionamiento mediático institucional. Hay que asumir primero los puntos de vista del régimen (conspiraciones internacionales, falsedades mediáticas extranjeras, terrorismo, etc.) como ciertos, como se hace en la primera parte, para poder plantear después alternativas:

However, that path should not also result in the death of journalism – one that sees media organisations placing rose-coloured glasses on the eyes of its readers and audience. In fact, the destruction of the fourth estate threatens the very stability Egypt seeks to achieve.
For example, the lack of transparency and the growing self-censorship and press restrictions have resulted in a lack of confidence in which news outlets to trust, due to a fear of political bias, and an influx of informal information sources being relied on. Facebook, Twitter and even Instagram are the new community noticeboards: readers flock to them first for information about what’s happening in their communities. Then, readers try to piece news together through word of mouth, ‘official’ statements and, if possible, foreign coverage of local news.**

El texto avisa sobre los efectos perversos de los discursos laudatorios, uno de los males egipcios, nacido precisamente de la arbitrariedad del poder, del que históricamente se ha abusado., Los medios son comprados por los que buscan congraciarse por el régimen, manteniéndose del lado de los favorecidos. Entre los medios comprados por el estado para su control y los comprados por los amigos millonarios para ofrecer sus panegíricos al poder. Es tal la distorsión del sentido periodístico, de su función informativa que es más  un borrado o retoque de la realidad que su reflejo.
El artículo intenta señalar los efectos que esto tiene, especialmente el descrédito de los medios tradicionales y dejar a la gente a expensas de informarse en las fuentes menos fiables, como las redes sociales, fáciles de promover las "fakes news".


Se trata de reivindicar el periodismo y convencer al régimen —difícil tarea— de que este no es un enemigo del país o de la sociedad, sino un contrapeso necesario para evitar precisamente los excesos que el poder sin crítica puede realizar y realiza.
Pero el régimen solo quiere halagos, discursos babosos que magnifiquen al poder. El artículo menciona los desastrosos resultados de esta política informativa:
Worse yet, Egyptian media – even with its self-censorship to not be perceived as a source of fake news – is harming the government and the Egyptian state more than it is protecting it. Egyptian newspapers and talk show hosts are constantly ridiculed for their emotionally-charged, un-critical and redundant approaches to news and information: “Are activists demonstrating against the government? They’re terrorists. Are journalists publishing news revealing a serious social or economic issue that must be addressed? That’s just fake news meant to tarnish Egypt’s image before the world in order to kill its tourism.”
Recently, a number of Egyptian newspapers reported on prison conditions at the infamous Tora Prison in Cairo following a visit by officials. The coverage by Egyptian newspapers was unanimously and overwhelmingly positive, lacking any any critical (or simply unbiased) reporting: “Prisoners have barbecues, great access to facilities and have no complaints at all!”
As such, distrust in the Egyptian government and the ‘singular-voiced’ media flourishes and the image of Egypt and its government both locally and abroad is tarnished. Egyptian media is regarded as window dressing – and not even the pretty kind. When an important story does come around – one that would benefit Egypt – people, especially foreigners, are hesitant to trust the media: “Is Egypt’s economy really improving or is this just another embellishment by Egyptian newspapers? Are tourists really returning in droves? Is Egypt really safe? Or is Egypt so keen on improving its current state that it repeats the same positive mantra over and over again until it hopefully becomes a reality?”**

Estas preguntas no son casuales. Son preguntas sobre las afirmaciones de los propios medios que los lectores muchas veces cuestionan. La distancia entre lo que leen en los medios y lo que ven en su misma calle o casa pasa a ser inmensa. Lo escrito no tiene muchas veces vida más allá de los medios. Es pura fantasía en un intento de mantener una imagen de eficacia y de cambio que los egipcios no pueden creer a menos que duden de lo que tienen delante.


Durante estos años hemos ido comprobando el deterioro de la prensa egipcia, sometida cada vez más a las presiones del régimen, a la autocensura o a la trivialidad como forma de supervivencia. Otros han hecho caja con las políticas del aplauso. Es la parte de la sociedad egipcia que se asegura —como ha hecho siempre— su parcela de bienestar no comprometiéndose con el destino del resto. Son los que han mirado siempre para otro lado para poder seguir formando parte de los beneficiados. Ellos son realmente los responsables de la situación egipcia y de que los islamistas se comieran socialmente a la revolución nasserista, que debía acabar con muchos males, pero que no supo acabar con el peor, el conformismo y el vivir a la sombra del poder.
El artículo de Mada Masr sobre las detenciones de sus redactores nos muestra el clima que vive el periodismo crítico y democrático. El de Egyptian Streets es una reflexión sobre cómo se ha llegado a eso, sobre la destrucción del periodismo y cómo yace hoy moribundo en un país cuyos problemas no se solucionan tapándolos.
El artículo no es solo una defensa del periodismo, sino una fuerte crítica al periodismo que se practica actualmente, sin rigor alguno, adulador y sumiso. Su final es muy claro sobre los problemas y las soluciones:

Journalists in Egypt need to do better. Media organizations must be fully committed to the basic principles of journalistic ethics. At the same time, there needs to be a space for local journalism to thrive.
In a new media framework, journalists should not be punished for simply reporting on news that is difficult to swallow. Journalism with integrity should never be silenced, even more so in states that are in dire need of change.
A strong media framework that protects the media’s core role as the fourth estate will strengthen the groundwork for real, effective and inspirational change. The first step is by recognizing the power of journalism to be a positive driver of change, to address the harsh realities the media has remained silent towards and to give Egypt back its voice.**

Las constantes referencias al periodismo como "cuarto poder", sin embargo, chocan con la mentalidad de un solo estado, un solo poder, una sola mano, que es la herencia faraónica inserta bajo la piel. La mentalidad egipcia es concentradora. Todo es uno y uno lo es todo. Ese "uno" es el poder, que es lo que no cambia, lo que simplemente es.
El periodismo con integridad y ética necesita de un campo con abono distinto para prosperar, para cumplir sus funciones sociales. Las detenciones y registros en Mada Masr confirman que no es el clima actual el más propicio. El artículo de Egyptian Streets nos aclara y concentra lo que llevamos años viendo, el final previsible de la asfixia.



* "Plainclothes security raid Mada Masr office for several hours, detain 3 including Chief Editor Lina Attalah" Mada Masr 24/11/2019 https://madamasr.com/en/2019/11/24/news/u/plainclothes-security-raid-mada-masr-office-for-several-hours-detain-3-including-chief-editor-lina-attalah/ 
** "Egyptian Media is on Life Support – And That Needs to Change" Egyptian Streets 25/11/2019 https://egyptianstreets.com/2019/11/25/egyptian-media-is-on-life-support-and-that-needs-to-change/