jueves, 31 de agosto de 2017

El hombre que lo rompía todo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
No sé hasta qué punto le servirán a la cadena Fox News los resultados de su propia encuesta* sobre la opinión del país respecto al presidente Trump. La cadena ha sido una firme defensora de las acciones y palabras de Donald Trump y debe enfrentarse a dudas sobre cómo actuar.
Las encuestas de la Fox News hablan de Trump como una persona que está deshaciendo al país. Sin necesidad de ellas, cada palabra, cada acto de Donald Trump se ha evidenciado como un elemento de ruptura porque ese es su estilo comunicativo y su forma de entender la "política". Es el modelo de circo romano; estás con el cristiano o con el oso y no hay término medio. No dejes de gritar durante el espectáculo.
Trump ha dividido a todos. De los Boy Scouts de América al Ejército, no hay lugar en el que no haya sembrado la cizaña. Es su forma de actuar. El editorial actual de The Washington Post es "Will the divider in chief strike again?" y en él se señala:

PRESIDENT TRUMP has outdone himself in dividing America — over banning Muslims, pardoning a racial profiler and spotting “very fine people” among the neo-Nazis and Ku Klux Klansmen in Charlottesville. Now he is reported to be on the brink of dividing families by rescinding deportation protections enjoyed by nearly 800,000 young undocumented immigrants brought to this country as children and raised here to believe in the American Dream.**


No hablemos en política internacional en temas que van del cambio climático al conflicto de Oriente Medio. Trump se ha hecho ya un sitio en la Historia antes de haber concluido su mandato que —para lamento de muchos— seguirá siendo una tortura de una infinita lentitud. El presidente divide y divide, no deja indiferente a nadie. Es el centro y no se ve en otro papel que ese. Lo que le lleva a la provocación constante. Es lo ocurrido tras el perdón presidencial al sheriff Arpaio, un xenófobo. Con él ha conseguido lo que esperaba; cambiar la dirección crítica con lo ocurrido en Charlottesville y su actitud. El  juega siempre con blancas, puede cambiar la estrategia porque es quien mueve las piezas, quien determina la agenda y los cambios temáticos.


Estos son los datos últimos de la encuesta de la Fox tal como los recoge en síntesis The Hill:

A majority of voters believe President Trump is tearing the country apart, according to a new Fox News poll released Wednesday.
Fifty-six percent of respondents in the poll said Trump is “tearing the country apart,” compared to the 33 percent who think he’s “drawing the country together.”
Democrats overwhelmingly — 93 percent — said Trump is dividing the nation. Only 15 percent of Republicans agree with that statement, as do 53 percent of independents.
Sixty-eight percent of Republicans said he’s drawing the country together.
Trump also received his worst approval ratings in the Fox News poll to date. He earned a 41 percent approval rating, with 55 percent saying they disapprove of the job he’s doing.
The number of voters who are happy with how things are going in the country sunk to a four-year low of 35 percent, down 10 points since April.
Fifty-six percent of respondents to the survey say Trump doesn't respect racial minorities, and only 35 percent approve of his response to the deadly white nationalist rally in Charlottesville, Va., earlier this month.
Voters polled believe Trump dislikes the media more than white supremacists by a 70 percent to 13 percent margin.
Fox News conducted phone interviews with 1,006 registered voters Aug. 27-29 and has a margin of error of 3 percentage points.***


De alguna forma, este panorama es el que están reflejando los propios medios y los analistas cuando realizan el seguimiento de las actividades presidenciales. El carácter divisorio está presente como forma de actuación incluso en terrenos que no tenía necesidad de abrir pero que ha abierto. Hay múltiples casos —el abierto en el Ejército por temas de sexo y género— con los que ha tratado simplemente de crear distracciones a través de la división. Su uso de los mítines populares va en ese sentido, presentando en público las nuevas divisiones para que sean jaleadas.
Con los datos de las encuestas en la mano, la Fox se enfrenta a un dilema. ¿Debe seguir siendo el amplificador de Donald Trump en estas causas que son claramente impopulares y divisorias?
Por muy selectivos que sean en la Fox con su personal, la paciencia de algunos tiene un límite y más en directo. Una cadena que vive tanto del comentario como la Fox puede encontrarse con que la paciencia de algunos de sus presentadores no resiste ante las cámaras y se produce la división, una vez más, en el plató. El 16 de agosto, The New York Times nos daba cuenta de uno de estos estallidos en directo:

Fox News, television’s equivalent of a presidential safe space, kept up its steadfast defense of President Trump even as he faced an uproar this week over his response to the violence at a white supremacist rally in Virginia last Saturday. Anchors like Sean Hannity and Tucker Carlson praised the president and lauded his bare-knuckle criticism of the news media.
But notably, some pundits broke ranks. Eboni K. Williams, a host of the 5 p.m. show “The Specialists,” derided Mr. Trump in exceptionally blunt terms, calling his initial remarks about the rally “cowardly and dangerous” and accusing the president of minimizing “blatant, flagrant hatred” rather than risk roiling a portion of his base.
It was the kind of unvarnished criticism that Fox News usually outsources to liberal guests — and Ms. Williams, who is African-American, said that her words had come with a price.
In the days since her segment aired, Ms. Williams said she had received nearly 150 menacing messages from people who denounced her remarks and called her a traitor, a racist, a “disgrace,” and anti-American. Some of the messages, she said, implied an intent to harm, and she said she requested and received a security escort from Fox News.
“I’ve been on Fox News on and off for five years now,” Ms. Williams, 33, who calls herself politically moderate, said in an interview on Wednesday. “Never in my life had I received the response that I received.”****


Pero ya nadie es indiferente en este mundo revuelto. Los 150 mensajes de amenaza que dice haber recibido la presentadora Eboni K. Williams tras las críticas en el programa de Fox News nos muestran el deterioro que supone la emergencia de las corrientes que no dudan en manifestarse públicamente. Hemos pasado del presidente Barack Obama a Charlottesville en apenas unos meses. Más allá de otros parámetros, la división es la clave, el objetivo.
La explicación es sencilla. Mediante estás divisiones, el presidente se asegura un porcentaje estable de votantes, cada vez más radicalizado por sus acciones y, por ello, activo en su defensa. Los "Trump supporters" son el núcleo duro que va a mantener el apoyo al presidente aunque siga profundizando en las vías de la división. Es refuerzo para ellos.
Las futuras medidas del presidente, de ser así, serían cada vez más radicales, especialmente en temas como el género y el racismo, en donde buscaría castigar a los que se le oponen y reforzar al núcleo. En este sentido, The Washington Post recuerda que Trump manifestó su apoyo a los "dreamers" (a los que llamó "incredible kids" en campaña), que se ven ahora en peligro de expulsión. Igualmente buscaría mantener unos temas exteriores que mantuvieran "unidad" como por ejemplo, Corea del Norte o sus discusiones con Nicolás Maduro, que parecen haber desplazado el interés sobre Oriente Medio, al que mandó de viaje a su yerno, Jared Kushner, con pocos resultados. Cuando Trump quiere protagonismo, va él, no lo deja a otros.


Esto lleva a otra cuestión, que son las discrepancias en interior del gabinete Trump. Cuanto más radicales sean las medidas, más posibilidades de discrepancias en el equipo, ya bastante diezmado y dividido.  Los intentos de mantenerle al margen para evitar patinazos imprevistos conllevan que los miembros del gobierno pueden decir una cosa y la contraria el presidente. Especialmente en política exterior, como ha ocurrido estos días con Rex Tillerson, al afirmar el Secretario de Estado que "el presidente habla por él mismo", una declaración insólita en la administración del país más poderoso y de política más enredada del mundo.
Todo esto da un complejo panorama de futuro. Los medios como la Fox News pueden tener que revisar su apoyo o, como ocurre en la calle, dividirse y extender las interminables discusiones en que se han convertido muchos de ellos. En ocasiones, las discusiones alcanzan a los propios republicanos que, desbordados por los Trump Supporters, se sienten en la obligación de reaccionar ante las palabras del presidente y su forma de interpretar la realidad. Más división.
No son solo los contenidos, sino las formas desafiantes y amenazadoras las que acaban agriando las discusiones. Los analistas estiman que el núcleo duro de Trump, aquel que no dejará de apoyarle mientras siga con los temas más radicales, es de un tercio de los votantes. No creen que los apoyos bajen de esas cifras.
Uno de los datos que resaltan en la encuesta de la Fox se refiere precisamente a la forma en que los seguidores de Trump consideran los medios de comunicación: «Most Trump voters (75 percent) say the news media are the bigger threat. Most Hillary Clinton backers (80 percent) say white supremacists»*, según resalta la cadena.


Desgraciadamente, el desafío aquí no son los medios. Son estos los amenazados en la medida en que los seguidores ven ellos el problema, es decir, la traición, la mentira, etc. Son dos visiones muy distintas: decir que los medios son el problema o decir que es el racismo de los supremacistas y compañía. La evidencia histórica está en que el racismo sigue anidado en una parte de la sociedad norteamericana.
El objetivo serán los medios cuando sigan bajando los porcentajes de apoyo. Trump les responsabilizara por "mentir", desencadenando una peligrosa dinámica. Afortunadamente, las instituciones norteamericanas funcionan mejor que el propio Trump y saben del valor y necesidad de la prensa por más que puedan criticarla. Mientras Trump lleve la agenda mediática y controle las respuestas de los otros, vivirá del enfrentamiento, que le resultará rentable.
Eboni K. Williams, la presentadora de Fox News que no se calló lo que pensaba, dijo poco después:

Ms. Williams’s criticism was more scathing. Addressing Mr. Trump directly on the air Monday, she said: “While you personally may not be a racist, President Trump, what you are is all too happy to reap the benefits of their support, and you even tacitly encourage them with evasive, irresponsible statements.”****

No le faltaba razón. La sorpresa es dónde lo ha dicho. La tensión, lo más probable, se irá produciendo en el interior de los medios en donde, muchos profesionales, no pueden aguantar ciertas cosas. Lo mismo está ocurriendo en el bando republicano. Ahora queda por ver los movimientos que Trump realizará para mantener su apoyo mediático y electoral. Dijo que él venía a arreglarlo todo; lo que no dijo es que antes lo destrozaría.



* "Fox News Poll: Voters' mood sours, 56 percent say Trump tearing country apart" Fox News - Politics 30/08/2017 http://www.foxnews.com/politics/2017/08/30/fox-news-poll-voters-mood-sours-56-percent-say-trump-tearing-country-apart.html
** "Will the divider in chief strike again?" The Washington Post 30/08/2017 https://www.washingtonpost.com/opinions/will-the-divider-in-chief-strike-again/2017/08/30/cd4db8e4-8cef-11e7-91d5-ab4e4bb76a3a_story.html?hpid=hp_no-name_opinion-card-a%3Ahomepage%2Fstory&utm_term=.cd9db86f2f64
*** "Fox News poll: Majority thinks Trump is tearing the country apart" The Hill 30/08/2017 http://thehill.com/homenews/administration/348639-poll-majority-of-voters-think-trump-is-tearing-the-country-apart

**** "A Fox News Host Attacks Trump, and Some Viewers Bristle" The New York Times 16/08/2018 https://www.nytimes.com/2017/08/16/business/media/fox-host-eboni-k-williams-trump.html?mcubz=0

miércoles, 30 de agosto de 2017

Más allá del "worry" egipcio

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Como era de esperar tras estos días, la parte destacada de estatal egipcio Ahram Online está dedicado a la reacción oficial ante el gravísimo episodio del lanzamiento del misil que ha sobrevolado una isla de Japón. Tras ir saliendo a la luz —y ya señalarse abiertamente en Egipto— que el problema del deterioro de los derechos humanos es importante, pero que a la administración Trump le preocupan realmente la sigilosas amistades de Egipto con Corea del Norte, espacio de negocios civiles y militares, hoy podemos ver la interpretación egipcia de este problema.
El titular de Ahram Online, con foto del omnipresente Sameh Shoukry, es "Egypt expresses 'worry' after North Korea fires missile over Japan", algo que no se corresponde exactamente con lo que el texto de la noticia. En primer lugar el "after" no significa "a causa", sino sencillamente que se expresa después del lanzamiento norcoreano. El texto va más en este sentido, por lo que se puede apreciar en la noticia:

Egypt expressed on Tuesday its worry over the "escalation in the Korean Peninsula" hours after North Korea fired a ballistic missile that passed over northern Japan’s Hokkaido Island before landing in the sea.
Egypt's foreign ministry spokesman Ahmed Abu Zeid stressed the importance of defusing the crisis in the Korean Peninsula, adding that the current situation represents a threat to the security and stability of the region.
"It is necessary to suspend all actions that aim to increase tensions and escalate the crisis," the statement said, stressing the importance of committing to the resolutions of the United Nation's (UN) Security Council.
The UN's Security Council will meet on Tuesday to discuss this latest action by North Korea, according to Reuters.*


El texto es un burdo ejercicio retórico, que está próximo a los comunicados de Donald Trump sobre lo ocurrido en Charlottesville: "ambas partes". Veámoslo:
1) Manifestar la "preocupación" por la escalada —escalation in the Korean Peninsula— no significa condenar el lanzamiento del misil que sobrevoló Japón. La escalada es, además, una forma de ambigua que se refiere a los países a los que se llama "Korean Peninsula", que engloba a Corea del Sur y Corea del Norte, pero no incluye a Japón, que es el afectado. Incluirlo destruiría el eufemismo.
2) Igualmente equidistante es el siguiente párrafo, que sigue sin condenar la acción agresiva y completamente identificable de Corea del Norte —el lanzamiento de un misil sobre Japón— y expresa, en cambio, "the importance of defusing the crisis in the Korean Peninsula". ¿"Crisis"? Lo que se pide es que Corea del Norte deje de lanzar misiles por encima de otros países. Pero es un texto digno, como decíamos, de Donald Trump: trata de evitar condenar a quien es culpable de ignorar las prohibiciones internacionales y es agresivo contra quienes le rodean.
3) La misma ambigüedad con apariencia activa es la que lleva a suspender "todas las acciones". No, lo que hay es que dejar de lanzar misiles, que es de lo que se trata. Pero es de nuevo el estilo Trump el que impera. Es como si en Charlottesville se pidiera que se dejara de matar sin señalar que son los neonazis los que han cometido el crimen.


Lo que ha conseguido Egipto con este comunicado es confirmar las peores sospechas. No ha avanzado nada y, en cambio, ha retrocedido al no condenar algo tan obvio como el lanzamiento de un misil por encima de un país, según acaba de declarar el gobierno norcoreano, el preámbulo a un lanzamiento sobre Guam. Lo haga o no, lo cierto es que el misil sobre Japón ha sido real, no una disputa verbal.
Esta es la condena unánime del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tras el lanzamiento, tal como la recoge hoy el diario El Mundo:

La reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para evaluar la última provocación de Corea del Norte terminó este martes con una "enérgica condena" de los estados miembros contra Pyonyang por sus "indignantes" acciones y amenazas contra otro estado miembro de las Naciones Unidas.
Los 15 miembros de órgano de la ONU -encargado de velar por la paz mundial- acordaron por unanimidad emitir una declaración condenatoria un día después de que el régimen liderado por Kim Jong-un lanzase un misil balístico de medio alcance que sobrevoló Japón. El Consejo también se refirió a los anteriores lanzamientos realizados la pasada semana. "Estas acciones amenazan no sólo a la región sino a todos", dijo el presidente rotatorio del órgano.**

Aquí no existe la ambigüedad egipcia. Una condena es una condena, no el conglomerado de frases elusivas que el ministerio de Asuntos Exteriores ha elaborado una vez que han salido a la luz las conexiones norcoreanas.
Por encima de la palabrería diplomática está el hecho de los fuertes recortes en las ayudas debidos a la cuestión de los derechos humanos y a la conexión norcoreana. Un día después de que el gobierno se queje de que "nadie le había avisado", algo que no es cierto y se contradice con las acciones de queja anteriores en todos los pasos del proceso, desde las quejas contra la audiencia del Comité en abril en adelante.


Lo que sí ha pillado por sorpresa es el desvelamiento de la conexión norcoreana. Esta no podía menos que salir a la luz cuando ya es imposible recibir dinero americano y mantener acuerdos por encima de las prohibiciones de las Naciones Unidas.
En Consejo de Seguridad de Naciones Unidas se escenifica lo que señalábamos hace unos días: Corea del Norte le ha dado la posibilidad a Trump de reaparecer como lídera mundial:

"El mundo está unido contra Norcorea", destacó Haley después de que el presidente del Consejo leyera la declaración adoptada unánimemente después de varias horas de reunión a puerta cerrada. En ella, el Consejo de Seguridad instaba a "todos los estados a implementar completamente y sin demora" las sanciones impuestas por las organización a Pyonyang.**


Las palabras de la embajadora norteamericana, Nikkie Haley, no dejan opciones a tibiezas, juegos con la semántica y a discordancias entre acción y palabra. Egipto corre el riesgo, de seguir jugando este doble juego, a que se desencadene un flujo de reacciones en contra y le hagan a él lo mismo que él ha hecho a Qatar. La situación requiere algo más que el "worry" por la situación. 
No se usan tres elementos necesarios —"condena" "misil" y "Corea del Norte"— que son los que se deben usar para condenar el lanzamiento de un misil por parte de Corea del Norte. Es sencillo. Se trata hacer saber de qué lado se está, aunque no se tenga claro.


Lo peor de esta situación es que no es nueva. Ha estado ahí pero la política norteamericana han actuado de forma ciega a lo que les creaba un conflicto con un aliado al que le gusta jugar a varias bandas.
En 2011, Asia Times publicaba un artículo titulado US blind to Egypt's North Korean axis, firmado por Donald Kirk. Ya se hablaba allí, desde el título mismo, de "ceguera" norteamericana ante las prácticas dobles de Egipto. Esra un 9 de feberero, es decir, en plena crisis de la caída de Mubarak en la Primavera Árabe:

SEOUL - Here's a riddle that seems to have escaped the notice of United States policymakers as anxious to preserve "stability" in Egypt as they are on the Korean Peninsula.
If the enemy of your enemy is your friend, then how come Washington's long favorite friend in the Arab world, Egypt, is so cozy with one of Washington's bitterest enemies, North Korea?
And if your friend is providing a base of operations for sales of missiles and other stuff to all your foes in the Middle East, then how come your friend is your friend?
All of which points to this puzzle: Why has the United States, since Jimmy Carter as US president engineered the Camp David. 
Accords in 1978 and the Egypt-Israel peace treaty the next year, showered billions of dollars in aid on North Korea while Egypt was double-dealing in North Korean missiles, technology and advice?
The answer seems to be that American politicos and envoys, in a long-running saga of supreme diplomatic casuistry, incompetence and all that, preferred to downplay if not ignore Egypt's ever-tightening ties to North Korea in the overriding interests of guaranteeing a shaky peace in the Middle East.***

febrero 2011

Las preguntas son más comprometedoras que la simple amistad entre Egipto y Corea del Norte. Van a los negocios que están haciendo en la zona. El texto acusa al gobierno egipcio de estar haciendo negocios con sus enemigos y de servirle de base de operaciones en Oriente Medio favoreciendo a los enemigos. "¿Cómo puede ser tu "amigo"?, se pregunta.
Buena pregunta. Habría que definir primero que implica la "amistad", tanto por parte norteamericana como por la egipcia. Habrá que explicar, desde USA, por qué sabíéndolo se ha llegado a este punto. Trump lo tiene fácil: echar la culpa a los presidentes anteriores. Egipto lo tiene un poco más complicado pues le puede acarrear sanciones, más allá de los recortes.

2011
* "Egypt expresses 'worry' after North Korea fires missile over Japan" Ahram Online 29/08/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/276265/Egypt/Politics-/Egypt-expresses-worry-after-North-Korea-fires-miss.aspx

** "El Consejo de Seguridad de la ONU "condena enérgicamente" las pruebas balísticas de Corea del Norte" El Mundo 30/08/2017 http://www.elmundo.es/internacional/2017/08/30/59a60916468aeb6b378b4606.html
*** Donald Kirk  "US blind to Egypt's North Korean axis" Asia Times 9/02/2011 http://www.atimes.com/atimes/Korea/MB09Dg01.html



martes, 29 de agosto de 2017

Los mensajes perdidos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Tras los recortes en las "ayudas" norteamericanas, la prensa egipcia trae dos líneas de exposición. La primera es la gubernamental, en la que el ministro de Asuntos Exteriores, Sameh Shoukry, se lamenta de no que Egipto no ha sido informado con "tiempo suficiente" sobre los recortes. Lo hace en el estatal Ahram Online, con el increíble, sorprendente titular "Egypt says US gave just 'a few hours' notice before announcing massive aid cuts".
¿Cómo es posible que un ministro de Asuntos Exteriores egipcio pueda decir que apenas tuvieron "una horas" para enterarse si ese mismo ministerio lleva meses protestando, negando, acusando, etc. a todos los que han intervenido en la negativa desde que se produjo la audiencia en el Comité del Senado? ¿Cómo es posible que esto ocurra? Pues ocurre.
De nuevo, Egipto es víctima de las fantasías que alimentan la burbuja en la que el pueblo vive. La fantasía principal es la admiración universal por sus esfuerzos y la "amistad" de su presidente, ya en lo concreto. Tanto el discurso presidencial sobre la importancia de lo que Egipto hace y su reconocimiento, como la amistad son dos fabulaciones estatales creadas para garantizar la aceptación de la política represiva seguida.
La "amistad" es el resultado del distanciamiento internacional al propio presidente egipcio y del aislamiento que el entonces candidato a la presidencia Donald Trump, al que nadie quería recibir. La candidata Hillary Clinton, que también estaba presente en la Asamblea de Naciones Unidas. Obsérvese con detalle cómo reflejó Reuters lo que iba a ser el encuentro:

WHITE PLAINS, N.Y. (Reuters) - An adviser to U.S. Republican presidential nominee Donald Trump’s campaign said on Sunday that Trump will meet with Egyptian President Abdel Fattah al-Sisi on Monday during the United Nations General Assembly, just as Hillary Clinton, the Democratic presidential nominee, is also scheduled to do.
Clinton, who faces Trump in the Nov. 8 election, announced last week that she would meet both with Sisi and Ukraine President Petro Poroshenko in bilateral sessions expected to take place late on Monday. A foreign policy advisor to Trump, Walid Phares, told Reuters on Sunday that Trump would also have talks with Sisi on the same day.
For Trump, a New York real estate magnate and reality-TV show host who has never held political office, it marks the second time in recent weeks he has tried to burnish his foreign-policy credentials to compete with Clinton, the former Secretary of State under President Barack Obama and a U.S. Senator from New York.
Trump ventured to Mexico late last month to meet with President Enrique Pena Nieto to discuss border security between the two nations.
But afterward, both sides quickly accused the other of not accurately representing the scope of the conversations, with Trump insisting that the subject of which country would pay for a proposed wall between the two nations never came up, and Pena Nieto saying that his country would never agree to finance it.*


¡Trump pidió encontrarse con Abdel Fattah al-Sisi, el segundo encuentro con un personaje internacional, porque Hillary Clinton lo había hecho antes! Si Clinton no hubiera manifestado su deseo por el encuentro, probablemente a Trump ni se le hubiera ocurrido.
Como la actitud de Clinton hacia el Egipto de Al-Sisi era la misma de Obama, es decir la frialdad hacia un régimen que consideraba golpista, Trump siguió su política de hacer lo contrario que hubiera hecho el presidente saliente. Hillary Clinton manifestó su preocupación por la situación de deterioro de los derechos humanos en Egipto anticipando lo que pensaba que debería mantener en su hipotético mandato, algo de lo que nadie dudaba.
Trump, en cambio, tras ser despedido con cajas destempladas por Peña Nieto, se encontró con que había un personaje internacional que accedía a verse con él, el presidente egipcio, bastante aislado. La descripción que Reuters hace de Trump ("a New York real estate magnate and reality-TV show host who has never held political office") no es precisamente para presumir de "amigo".
Pero, ¡sorpresa!, el amigo del presidente marginado da la campanada y se hace de ello la gran amistad. Los egipcios son los primeros (les gusta presumir de ello) en felicitar al nuevo presidente por su gran victoria y lo celebran con alegría esperanza. ¡Qué mejor regalo que un amigo poderoso!


La celebración del milagro (¿hay dudas de que dios llevó a Trump a la Casa Blanca?) que realizan supone alegrarse de que haya llegado un hombre que ataca al islam en su campaña, que quiere cerrar las entradas al país de los ciudadanos árabes, que dice ser partidario de convertir Jerusalén en la capital de Israel y querer trasladar allí la embajada de los Estados Unidos, además de anunciar que Estados Unidos recortará las ayudas y contribuciones a países e instituciones internacionales. Pero da igual —muchos lo advierten en sus artículos—, es el amigo del presidente, el que dijo cosas bonitas de él. Es fácil engañarse cuando se quiere vivir en el engaño.
Los recortes estaban cantados desde hace mucho tiempo, hasta protestó el ministerio de Exteriores acusando a los expertos que habían informado de ser embusteros de la administración Obama, que les tenía manía. Una y otra vez se han negado a aceptar señalando que —una vez más— nadie les entiende (lo que empieza a ser cierto) y todos les malinterpretan.
Intentando mantener un mínimo de dignidad informativa, Ahram Online no tiene más remedio que acoger la queja del ministerio y ofrecer también la información sobre algo que su propia hemeroteca desmentiría, la falta de aviso, la ignorancia de los cortes en las ayudas:

Egypt’s foreign ministry said on Sunday that Foreign Minister Sameh Shoukry was given just "a few hours" notice of planned cuts in US aid before the move was made public by the US.
According to a ministry statement, US Secretary of State Rex Tillerson informed Shoukry that US had decided to cut millions in aid and withhold more – but he failed to give adequate notice.
On 23 August, US State Department spokesperson Heather Nauert told journalists that the US would be holding back $195 million pending hoped-for improvements in Egypt's performance on "democracy".
Nauert also announced that $95 million in funding for Egypt would be redirected to other US partners in the region.
Egypt normally receives $1.3 billion annually in military assistance from the United States and nearly $250 million in economic aid.
The Egyptian foreign ministry statement on Sunday denied reports that Egypt had sufficient prior notice of the planned reduction in aid, insisting that it was informed just hours before the US State Department went public.
When the cuts were announced on 23 August, Nauert denied that the Egyptian government had been "caught off-guard" by the move.
She told journalists at a Washington press briefing: "They weren’t caught off guard, and that’s because the Secretary had a conversation with the foreign minister of Egypt and provided a heads-up as to what would be taking place."
However, Nauert did not clarify how much notice the US had given to the Egyptian government.
Egypt later described the US move as a “misjudgement about the nature of strategic relations” that have bound the two countries for two decades.
The State Department's actions follow a US Senate hearing in April on the question of human rights and democracy in Egypt, with some insisting that aid cuts should be used as leverage to achieve change within Egypt.**


La absurda negación del conocimiento de los recortes en las ayudas solo tiene como objetivo intentar mantener la imagen del apoyo presidencial norteamericano al presidente, fórmula con amplia comprensión en la mentalidad egipcia: quien tiene un amigo, tiene un tesoro. Y debería ser generoso con su tesoro. El problema es que el "tesoro" es el de los Estados Unidos, conformado por los impuestos de sus ciudadanos. Si el ciudadano Trump quiere donarles parte de su fortuna a sus amigos, que lo haga.
El paripé de las llamadas nocturnas y el número de la "reunión dudosa" —la que debería haber mantenido Shoukry con el yerno del presidente, Jared Kushener— que toda la prensa dio por desconvocada pero que se acabó celebrando (aunque fuera con una excusa) para que hubiera fotos servidas por el ministerio.
Lo que es novedad es lo inevitable, es decir, que la prensa egipcia se haga eco de lo recogido por la prensa norteamericana: las relaciones silenciosas de Egipto con Corea del Norte como un motivo para el recorte de las ayudas.
Ha sido Egypt Independent que se ha decidido finalmente a llevarlo a sus titulares, con "US worries about Egyptian relations with North Korea: US Department of State spokesperson". En la información, junto al habitual lamento egipcio por los "malos entendidos" se señalaba con claridad el asunto norcoreano:

In the ongoing discussion on Egyptian-American relations, media reports mentioned the recent cut in US aid to Egypt could be due, in part, to Egypt’s ongoing relationship with North Korea. US Department of State official spokesperson, Heather Nauert, said that the US stressed to Egypt the ‘necessity’ to isolate North Korea.
According to CNN, Nauert’s statements came during a press briefing held with number of journalists, who raised questions on a recent report in the Washington Post which asserted that Egypt’s diplomatic relations with North Korea is the reason behind the recent cuts.
[...] According to Reuters, the US decision to cut aid came as a response to Egypt’s failure to achieve any progress on human rights issues and democratic norms.
The official spokesperson of the US Department of State, Heather Nauert, responded to questions on the cut by saying that the US has expressed, on a regular basis, concerns over human rights conditions in Egypt.
She added that the US government has engaged in direct communication with the Egyptian government and other countries’ governments to stress the necessity of suspending any relations with North Korea.
“Any country that has diplomatic relations with North Korea should be aware that its relations are contributing effectively in facilitating the arrival of finance to the nuclear projects that are being conducted by North Korea” she said during the press conference.
Moreover, she noted that diplomatic relations between US’s allies such as Egypt and North Korea presents a great source of concern to the international community and US.
“We have strong relations with Egypt, but we consider North Korea a great source of concern to the United States of America” she concluded.***


 Más claro no puede estar, aunque eso no suponga para Egipto ninguna variación en su teoría. Egipto ha estado jugando a todas las bandas. Cuando le interesa sigue practicando una especie de nasserismo no alineado, otras veces se lanza en brazos de Rusia (cuando USA le aprieta) pero juega al sadatismo para seguir recibiendo dinero. Pero todo a la vez es complicado que se pueda hacer. Se lo pueden permitir los que no dependen del exterior —del dinero saudí al norteamericano o ruso—, que no es el caso de Egipto, un país con insoportables niveles de inflación, depreciación de su moneda y una enorme ineficacia de las instituciones para el control. Pero denunciar esto es alta traición.
Ahora Egipto se encuentra en un atolladero importante más allá de la ayuda recortada: después de clamar a los cuatro vientos que se actúe contra Qatar por apoyar y financiar el terrorismo, se encuentra en la lista de países que mantienen lazos de amistad, económicos y militares con otro que es acusado de lo mismo, Corea del Norte. Cuando esto se airee un poco más, Egipto puede verse más afectada.
Los medios egipcios se apresuraron a publicar que el presidente de los Estados Unidos había llamado a su amigo egipcio por la noche para tranquilizarlo sobre las ayudas. El motivo de la llamada, dan a entender, fue precisamente lo contrario: advertir a Egipto de la grave preocupación de los Estados Unidos y de la comunidad internacional por los lazos con Corea del Norte, un régimen al que cada día que pasa es más peligroso acercarse. Y Trump no va a desaprovechar la ocasión de retomar el liderazgo.


Que Egipto quede catalogado como un régimen "pro norcoreano" es lo peor que le podía pasar, pues se uniría a las otras cuestiones, la del autoritarismo y la situación de los derechos humanos. Como rotulaba el otro día The Washington Post, "¿Quién se ríe ahora?"
El problema que se plantea ahora es el de la falta de credibilidad. No se puede jugar a todas las bandas, especialmente cuando se mantiene una posición de debilidad. Es cierto que el ministro Shoukry no tiene un papel fácil, pero también lo es que juega con fuego con bastante frecuencia. La idea de que nadie entiende a Egipto es insostenible como argumento nacional día tras día. Tampoco la línea del "big guy" es sostenible como línea de relaciones internacionales y menos con una persona como Donald Trump, de la que se distancian todo lo que pueden la mayoría de los países.
Cada vez que se produce un enfriamiento o choque con los Estados Unidos, la prensa egipcia se llena de noticias relacionadas con Rusia: compra de armas, de trigo, visitas turísticas, etc. Con ellas, la absurda política exterior egipcia pretende practicar una política de "celos" respecto a los Estados Unidos. Como era de esperar, hoy son varias las noticias que dan cuenta de las buenas relaciones entre Egipto y Rusia, desde las perspectiva egipcia: "Egypt and Russia to conduct joint airborne drills in Russia in August" y "Egyptian armed forces band takes part in Russian martial music festival". Esta última que nos presenta a la banda tocando se cierra con las palabras del General Helmy Ahmed Khattab, responsable de las bandas militares egipcias:  «He also thanked the festival management for organising the event and making all efforts to assist the Egyptian band, in light of the deep historical relations that bind Egypt and Russia.»***** Es lo que había más a mano. Esas relaciones no han incluido cargar con la factura del Ejército egipcio por décadas.


Egipto ignora los mensajes más obvios y anunciados con anticipación. Cuando llegan, se reinterpretan de forma peculiar y evidentemente errónea o se pierden por los pasillos del ministerio de Asuntos Exteriores y nunca le llegan al ministro que sorprendido se rasga las vestiduras en un gesto de dolor infinito. Él sabrá por qué lo hace.
Cada noticia negativa sobre el régimen norcoreano hunde un poco más la posición egipcia. La noticia de hoy en todos los periódicos del mundo es cómo un misil norcoreano ha sobrevolado el espacio aéreo japonés y volado por encima de las cabezas de los habitantes de la isla de Hokkaido. Los ecos de los dos políticos egipcios (régimen y oposición nasserista) que en enero de 2016 arropaban las explicaciones del embajador norcoreano en una conferencia en El Cairo resuenan en el aire.
Puede que los derechos humanos no sean el fuerte de Trumo, pero ahora tiene a Corea del Norte como una excusa para liderar una causa. Y no va a dejar que unos negocios egipcios se la estropeen.



* "Clinton, Trump to both meet with Egyptian president at U.N." Reuters 19/9/2016 http://www.reuters.com/article/us-usa-election-trump-egypt-idUSKCN11O109
** "Egypt says US gave just 'a few hours' notice before announcing massive aid cuts" Ahram Online 29/08/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/276107/Egypt/Politics-/Egypt-says-US-gave-just-a-few-hours-notice-before-.aspx
*** "US worries about Egyptian relations with North Korea: US Department of State spokesperson" Egypt Independent 27/08/2017 http://www.egyptindependent.com/us-worries-egyptian-relations-north-korea-us-department-state-spokesperson/
**** "Egyptian armed forces band takes part in Russian martial music festival" Ahram Online 28/08/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/276195/Egypt/Politics-/Egyptian-armed-forces-band-takes-part-in-Russian-m.aspx
  



lunes, 28 de agosto de 2017

Integración... y acción

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La prensa española de hoy lunes viene cargada de análisis e informaciones sobre los atentados, tras la noticia de la manifestación del sábado en Barcelona. Este texto mantiene continuidad con lo dicho ayer sobre la integración, que es solo una parte de la cuestión.
Tanto el diario El País como El Mundo recogen de nuevo información tratando de explicar de forma sencilla algo más complicado. Las preguntas sobre la "impunidad" con las que el imam trabajó, sus permisos carcelarios por buena conducta, los informes dados, la desatención a los informes recibidos, etc. Tras un atentado siempre salen voces clamando que ellos lo advirtieron y no se les hizo caso, que nadie les escucho. También surge el contrapunto de los "eran muy normales", "nunca hubiera imaginado" o incluso esta vez "mi hijo es muy bueno y está de vacaciones", que de todo se ha oído.
Todo ello pone en evidencia dos cosas importantes. La primera es que España es un país con libertades y garantías. Es fácil ir a un juez, pero no es fácil que este tome medidas que no tomaría para cualquier otra persona sin las pruebas adecuadas. Es una "servidumbre" que debemos respetar porque es precisamente el avance que queremos, una ley igual para todos. A veces nos escandalizamos de que se hayan concedido permisos a persona que tenían los requisitos por lo que han podido hacer después. Salvo en errores claros, los derechos son para todos. Hacer lo contrario llevaría a tener un sistema más seguro pero más arbitrario.
Al señor Erdogan le gusta reírse de Europa cuando se produce un atentado y él había etiquetado ya a las personas. Pero el señor Erdogan tiene una vocación dictatorial y autoritaria, encierra y despide a su gusto. Yo, ni probablemente usted, queramos vivir en un régimen donde la gente desaparece antes de pasar por un juez, donde llaman a tu casa a altas horas de la noche y no te vuelven a ver. Hay unos cuantos países así y lo llaman "luchar contra el terrorismo". En realidad lo están produciendo y trasladándolo de sitio.
Europa padece en realidad el traslado de los conflictos interiores por el control del Islam, que acaban tomando forma aquí. Las luchas entre las corrientes islámicas se canalizan a través de las prédicas fundamentadas en ellas. La indisoluble unión entre religión y política (poder) hace que las luchas de unos se conviertan en otras. La exportación de las corrientes propias, como el wahabismo saudí, a otros países es una forma de penetración. Lo hacen para combatir, por ejemplo, a los Hermanos Musulmanes, corriente salida de Egipto pero en realidad una multinacional islámica. Un radicalismo frente a otro radicalismo. Fue un proceso que adquirió fuerza como reacción a la revolución iraní de los ochenta, que también buscó su expansión ideológica.
Hoy esta influencia se manifiesta a través de la fundación de mezquitas y su financiación radical por toda Europa. Allí donde hay grupos de musulmanes, emigrados o exiliados, llegan estos predicadores con la misión de canalizar el culto hacia sus formas más radicales. Se trata de evitar, como señalábamos ayer, la integración.
La edición electrónica de El Mundo lleva un gran titular, "El descontrol de los imames reina en España". En el artículo se explica:

«Esto no se ha acabado. Las administraciones han dejado a los imames campar a sus anchas y hacer lo que les da la gana. Son un verdadero peligro. La consecuencia es que ya está sembrada la semilla del odio. Los chavales están siendo educados en el rechazo. Se pasan todo el día oyendo hablar de los infieles. No se sienten ni de aquí ni de allí por lo que tenemos un gran problema. ¡Por favor, hagan algo porque esto es un cáncer!». Éste es el llamamiento desesperado a las autoridades que hace Mohamed Alami, activista y presidente de la Asociación Amigos del Pueblo Marroquí Itran. En esta humilde ONG radicada en Barcelona, Alami lleva desde comienzos del 2000 predicando en el desierto y alertando de la llegada a España de imames de corriente salafista que estaban perjudicando a los musulmanes. El caso del imam de Ripoll, Abdelbaki es Satty, cerebro de la célula yihadista que atentó en Barcelona y Cambrils, ha puesto en el punto de mira a los líderes espirituales islámicos. Tras los atentados del 11-M en 2004, el entonces ministro del Interior, José Antonio Alonso, lanzó un claro y contundente mensaje: «Es necesaria una ley para poder controlar a los imames de las pequeñas mezquitas».
Sin embargo, 13 años después, poco o nada se ha avanzado en este sentido, salvo que se ha intensificado la vigilancia policial en las 90 mezquitas que los expertos en la lucha antiterrorista tienen catalogadas como radicales.*


La manipulación religiosa es fácil. Pronto se hacen con el control de la vida de la comunidad, que acaba girando sobre la mezquita y el imam que les va llevando hacia posturas que pueden llevar a la radicalización.  Son ellos los que siembran la discordia, los que les repiten cada día que están en tierra de infieles, de ateos que les pervertirán sacándoles de sus creencias, que debe estar vigilantes.
Muchos imames son una fuente de captación y radicalización que les puede llevar a Siria. Pero ya el atractivo de ir a luchar a una guerra medio perdida puede haberse diluido. ¿Por qué no intentar del daño aquí mismo? Con un cuchillo o un coche es suficiente. ¿O por qué no ir a lo grande y volar la Sagrada Familia, el odioso monumento? Los sueños de grandeza se dirigen a aquello que, una vez recuperado el sentido de la vida, tenga más gancho.
Los suicidios no son nihilistas. Por el contrario, son de la recuperación del sentido de la otra vida, la confirmación de que están actuando en nombre de Dios, que son su vanguardia gozosa. Ya son verdaderos fieles donde solo cuenta ayudar a los planes de Dios, hacer avanzar la Historia hasta la llegada total del reino.
El diario El País le dedica de nuevo un artículo al imam de Ripoll. Explica cómo permaneció invisible a la vigilancia gracias a seguir un manual para evitar la detección. La ocultación, se dice, es un deber del yihadista, forma parte de la guerra contra los infieles.
Al final del artículo de El País se inserta un interesante recuadro con información titulada "La escuela secreta de Los Sin Vicio de Occidente". En él se habla de cómo se formó el imam de Ripoll a manos de su maestro, el carnicero Mohamed Mrabet y del grupo creado a su alrededor. El ilustrativo recuadro es el siguiente:

El carnicero Mohamed Mrabet presidía de día la mezquita Al Furkan en Vilanova y de noche dirigía un grupo de Al Qaeda que se hacían llamar Los Sin Vicio de Occidente. La célula del carnicero no estaba aislada. Sus integrantes estaban unidos a otra cantera de yihadistas en Santa Coloma de Gramenet (Barcelona). Esta tenía su sede en una vivienda bautizada como Al Kaala (La Fortaleza de los Guerreros). Por allí pasaban voluntarios en tránsito hacia Irak desde Marruecos, Argelia y Egipto. La dirigía el marroquí Omar Nakhcha, jefe de Al Qaeda en Europa, que iba a introducir a un experto en explosivos procedente de Irak para atentar en Francia, Italia y España. El grupo de Santa Coloma tenía también su cantera en Madrid a las órdenes del argelino Abdelrahman, vecino de Parla. “He hablado con uno para lo del noviazgo y está esperando. Quiere casarse [suicidarse] y hay problemas”, oyeron los policías en una charla de los aspirantes de esta cantera.
El maestro del imán Abdelbaki es Satty y otros 22 miembros del grupo fueron detenidos en 2006 e ingresaron en prisión. Varios testigos protegidos les señalaron. El carnicero denunció presuntas torturas en los calabozos. Su mujer y madre de sus tres hijos le defendía: “Mi esposo es una persona extraordinaria y buena. Todo es mentira. Le aseguro que se trata de un montaje. Mi padre es un caballero inglés y nos apoya. Le juro por la vida de mis hijos que mi marido no es un terrorista”.
Solo nueve miembros de la célula con la que coqueteó Es Satty fueron procesados y juzgados. En 2009 la Audiencia Nacional condenó por terrorismo al carnicero y a otros cuatro de sus discípulos. En 2011 el Tribunal Supremo aceptó sus recursos de casación y anuló la causa porque las acusaciones eran “vagas y especulativas” y algunas declaraciones de los acusados se lograron “bajo presión”.**


Lo interesante son los nombres que se atribuyen. Ellos son los "sin vicio de Occidente", un grupo de "guerreros". Es fácil meter a la gente joven en esta ensoñación entre "mazmorras y dragones" y la "guerra santa". Sus frustraciones son alimentadas y resueltas por estos jerarquizados manipuladores profesionales. Su función es cargar de energía para que exploten en el momento y lugar adecuados. Ese es su orgullo, alentar a los guerreros, a los yihadistas. En sus aburridas rutinas juveniles, les ofrecen la aventura y la salvación, la redención a ojos de todos.

No deben sorprender las palabras de la esposa británica del "carnicero", una conversa que ve en su esposo un enviado, un hombre extraordinario. La fascinación que ejercen sobre ciertas mujeres no oculta su función, que en muchas ocasiones no es otra que conseguir un pasaporte europeo. Pueden obtener una esposa europea como ofrece una mayor garantía de no ser expulsados, como un ancla en el territorio sobre el que van a actuar. Poco amor entre tanto narcisismo. Sí, fingir es un deber del yihadista: « La mentira y el disfraz están autorizados si se persigue castigar a los infieles. “¡Acuérdate de que puedes mentir!... Hay que ir cambiando de forma de vestir, de corte de pelo, lugar de residencia, coches, rutas diarias, reuniones, encuentros”», se recoge en el manual encontrado en casa del imam, el que le sirvió para ocultar su objetivo durante años. El estilo "coránico" se reserva para la guerra en Siria; para Occidente, todos los disfraces son pocos para asegurar la victoria.
En El Mundo se ocupan también del estado familiar que pesa sobre los jóvenes con el titular "Las familias, un escollo para integrar al alumno musulmán". El novelista marroquí Tahar Ben Jelloun trató en una de sus novelas, "El retorno", la vida del patriarca que, emigrado a Francia, ve cómo sus hijas se desentienden del control paterno para vivir su vida en el país en el que han desarrollado su vida. Hablar de escollo es cierto, pero es un escollo del que no se puede prescindir, que habrá que tener en cuenta como parte del terreno.
El mundo familiar es el refugio si se ven fuera del entorno general. Allí pueden encontrar la acogida y la explicación que justifique el afianzamiento en que se encuentran en "tierra enemiga":

«Si un chico se radicaliza, ¿qué alarmas puede despertar si sus padres tienen interiorizada una vida muy anacrónica a nuestros ojos?», se pregunta un profesor, que percibe que la «presión» por mantener las tradiciones puede ser grande sobre la juventud: «Muchos se han reído de lo que les he enseñado de ética, educación para la ciudadanía o filosofía. Te dicen que es mentira. Es parte del adoctrinamiento de la madraza, la mezquita o de casa. Eso no convierte a nadie en terrorista, pero les blinda. A su vez, ¿cómo no van a pensar que lo que les enseñamos sobre los derechos humanos, la fraternidad o la libertad es hipócrita si se contradice con su experiencia?».
«Muchas veces te encuentras con la frustración de estos jóvenes, porque perciben que hay cosas que les son inalcanzables», señalan educadores consultados. «Puede ser un chico que se ha integrado muy bien, pero es marroquí a ojos de todo el mundo en primera instancia y eso puede ser paralizante», agregan.
«Lo principal es entender que no somos una segunda generación, sino que somos hijos e hijas de aquí, y debemos tener las mismas oportunidades. Tenemos jóvenes muy preparados pero, si para cualquiera es complicado encontrar trabajo, siendo musulmán lo es mucho más», opina Cheima El Jebary, coordinadora de Joventut Multicultural Musulmana.***


Ese es el gran conflicto, la lucha que hay tratar de ganar: la no estigmatización de los grupos. Si eso se hace sería cerrar las puertas lo que ampliaría el conflicto en vez de ayudar a mejorar la situación. Evito el término "arreglarlo" porque no se trata de un problema que se resuelva sobre un papel, con un aumento de recursos económicos o humanos. Es un problema social que implica actitudes y muchos malentendidos, que es receptor de los problemas y conflictos que ocurren fuera de nuestras fronteras, en Europa y más allá de ella, en los países de origen, en un mundo global.
Lo que es cierto es que solo se puede avanzar si se comprende el problema, se define quiénes son los verdaderos enemigos y se toman medidas de naturaleza muy distinta. Londres tiene un alcalde musulmán, lo que dice mucho de la sociedad británica, pero eso no la libra de atentados, que son la manifestación dolorosa y visible del problema.
No es fácil siquiera hablar con las autoridades de los países que muchas veces son los que fomentan las ideologías que estallan fuera, pero que ellos reprimen dentro. La última noticia de Arabia Saudí que hemos visto se refiere a un joven de 14 años detenido por bailar La Macarena en un paso de cebra. Ha sido detenido y será juzgado. Punto. Sin embargo, de allí ha salido el wahabismo. Allí ha ido a bailar con una cimitarra el presidente de los Estados Unidos. Es difícil cambiar las cosas aquí cuando, por ejemplo, en Egipto los diputados pretender evitar por ley que se pongan nombres occidentales a los niños y otros proponen que se prohíba el chat de Facebook entre hombres y mujeres. O en Turquía se les enseña que Darwin era un ateo embaucador y Colón un mentiroso que ocultó que en América había mezquitas cuando llegó.
Nuestras actuaciones sobre el origen son mínimas, pero podrían ser más. Y más eficaces. Hay que dar voz a los reformistas, una vez más. Lugar en los medios, visibilidad para que las personas cuya mente se pretende dominar se den cuenta de que hay otra forma de vivir su religión. Pero parece que los únicos que tienen abundante dinero son los islamistas en cualquier versión, los wahabistas, salafistas, hermanos musulmanes.


Una cosa queda en evidencia. Hace falta una preparación mucho mayor de las personas implicadas en estos procesos, especialmente en los que se desarrollan en las etapa de formación. Una vez más, se deja en manos de personal poco preparado para ello una tarea compleja. Hay que reciclar a las personas —no para que hagan líneas en el currículum— para poder estar al tanto de los informes que se elaboran. Y todo ello buscando la convivencia y luchando contra la estigmatización.
Hace falta que las universidades actúen en la parte que les compete. Deben estimular los trabajos de investigación sobre estos casos. Deben formar expertos de aquí y no aceptar ser coaccionados por los que vigilan a distancia las tesis doctorales que realizan sus ciudadanos fuera de sus países. Muchos de ellos son profesores que solo prosperarán si las tesis les gustan a sus jefes de departamento a su regreso. Cualquier crítica al sistema es considerada como traición. En algunos países se les exige un codirector que vigile lo que se investiga fuera de sus fronteras en flagrante violación de lo que es la libertad de pensamiento que la investigación académica debe tener por carácter científico. Esto lleva a que se renuncie a tesis de interés sobre los problemas principales y se presione para realizar tesis absurdas que ignoran los conflictos. Pueden optar por hacer sus investigaciones, pero tendrán que afrontar las consecuencias a su regreso. Conozco varios casos, de varios países musulmanes. Todo muy sutil, pero eficaz.

Necesitamos todos los recursos de investigación para profundizar y comprender mejor, proponer alternativas a lo que se realiza hasta el momento. No es el tiempo del estereotipo, del folclorismo o del sensacionalismo. Lo es de la sensatez, del actuar meticuloso que no sirva a los que buscan la discordia. Muchos musulmanes fuera y dentro de sus países sienten esa necesidad de cambio y quieren apoyo, no verse metidos en el mismo saco que aquellos que también les persiguen a ellos. Las voces que han llamado al cambio han sido violentamente cerradas. Hay que apoyarlas porque son un futuro que se retrasa ante los violentos intentos de mantener una situación política autoritaria y económicamente corrupta, que ha mantenido a la mayoría de sus pueblos en la ignorancia y la pobreza para poder manejarlos, y cuyas elites no han querido perder su estatus privilegiado en formación, poder político y económico. Solo una minoría ha alzado la voz y en ella se han cebado autócratas políticos y fundamentalistas religiosos; de la censura y el encarcelamiento al atentado, lo han padecido. Es a esos últimos a los que hay que apoyar aquí y allí. Gritar que no se tiene miedo está bien, pero hace falta algo más.
Hay que dejar de repetir el slogan naif de que "los terroristas no tienen religión" y aceptar que es una poderos corriente religiosa —amparadas y financiadas— que lucha por conseguir la centralidad. Eso lleva la complejidad de la lucha a la propia comunidad musulmana que debe defender su visión de la religión frente a estos enviados, carniceros e imames, que intentan convencerles de que ellos son los "puros" a los que hay que seguir. La única forma de evitar que se les meta el salafismo en las casas y en las cabezas es enfrentarse a ellos directamente, gritarles "tú" religión no es la "mía" o yo no leo los textos como tú lo haces. Esa es la verdadera batalla, la de la apertura interpretativa que niegan para seguir controlando el pasado, el presente y el futuro.



* El descontrol de los imames reina en España" El Mundo 28/08/2017 http://www.elmundo.es/espana/2017/08/28/59a2f334ca4741f4768b461e.html
** "Cómo aprendió el imán a ocultar su radicalización" El País 28/08/2017 https://politica.elpais.com/politica/2017/08/27/actualidad/1503855550_126577.html

*** "Las familias, un escollo para integrar al alumno musulmán" El Mundo 28/08/2017 http://www.elmundo.es/cataluna/2017/08/28/59a31302e5fdea71458b459e.html

domingo, 27 de agosto de 2017

Integración

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Como ocurre tras cada atentado, se multiplican las expresiones de perplejidad y asombro; nos inundan las explicaciones con las que tratamos de acoger lo que ha ocurrido dentro de nuestros esquemas de normalidad sacudida. Aceptamos la muerte en escenarios lejanos con un "ellos sabrán por qué lo hacen", es decir, queda definido como un conflicto cuyas raíces no entendemos bien pero nos preocupa en términos humanitarios por sus consecuencias. Como explicaciones, también es sencillo. Cada uno elabora una versión local de su versión global de los desastres del mundo. Pero cuando la violencia estalla ante tus ojos, en la misma ciudad, en el mismo barrio, las cosas se complican.
Cuando esto ocurre se suceden las explicaciones. En estos días de dolor hemos escuchado muchos testimonios de personas sinceras que ha dicho lo que sentían. Afortunadamente, la gran mayoría de la sociedad española sabe diferenciar y es capaz de mostrar en la misma manifestación, en las mismas pancartas, el rechazo al terrorismo islamista y el rechazo de la islamofobia. Es un ejercicio de categorización importante para separar la violencia.
Hemos leído —y ha circulado ampliamente en medios y redes— la sentida carta de la asistente social que trató con la mayoría de ellos cuando eran niños. La mujer no daba crédito, en su sincero dolor, a que aquellos niños de los que ella se ocupó hubieran acabado siendo terroristas. En sus palabras se mostraba un sentimiento de fracaso personal e institucional, como si en algún momento de su vida ella hubiera tenido la clave que hubiera podido evitar aquella deriva.
Hemos leído las declaraciones, desde Marruecos, de los abuelos de uno de ellos con un mensaje muy claro: "mi nieto no se educó aquí". La excusa es buena, indudablemente. No resuelve nada, pero permite pasar la pelota al otro lado. Su nieto se educó aquí, sí, como lo hacen muchos otros que no hacen estas cosas. O como la hacen también, algunos que sí se educaron allí y que acabaron luchando en Siria, matando turistas en Túnez o en Egipto, decapitando personas en Libia.
Hoy leemos el sentido texto que la hermana de uno de los terroristas leyó en la manifestación de Barcelona. La culpa, esta vez, es la falta de integración, no sentirse catalán. Pero no es esa la cuestión para los que lo hacen en sus países de origen sin problema alguno de integración. No, no es la integración el problema.
En España (y por toda Europa) hay personas de muchas culturas diferentes, que no justifican con violencia terrorista su falta de integración, que son diferentes pero conviven en las ciudades. Puede que tampoco estén integrados y que reciben humillaciones injustamente, pero no les ha dado por preparar atentados en células, atropellos masivos o ir degollando mujeres por las calles. Muchas personas no se sienten a gusto y sencillamente actúan de otra forma.


La teoría de una existencia feliz, en la que el mundo se pliegue a nuestros deseos, que serán satisfechos es de una inmadurez que solo puede existir en las más absurdas y desconectadas utopías educativas y sociales. Si la frustración que el mundo nos produce cada día se tradujera en violencia, hace mucho tiempo que estaríamos borrados del planeta. Muchos grandes cuadros, esculturas, obras literarias... se han escrito con frustraciones.
Se habla mucho de la "integración". Se habla menos, en cambio, de las propias barreras a la integración. El imam de Ripoll tenía como función evitar precisamente la "integración". Su objetivo primordial, como el de otros que actúan en el mismo sentido, es evitar que se pueda sentir una simpatía hacia el otro lado, hacia el mundo de los infieles, de los ateos, un mundo para el que no hay más redención que el fuego. Él estaba allí para evitarlo, redirigiendo sus sentimientos hacia la frustración hasta transformarla en odio.
Individuos como el imam de Ripoll se acercan a ellos para erigirse en vigilantes de la ortodoxia. Son maestros en la manipulación, introduciéndose a través de las personas que encuentra un guía que le observa. Este fenómeno ha estado ocurriendo en muchas poblaciones tanto europeas como países árabes, en donde una comunidad tranquila se convierte de pronto en semillero de problemas.
Estos imanes pasan a convertirse en el centro de la comunidad. Saben quiénes son las víctimas propicias. Son muchas veces las propias familias las que les llaman para que se enfrenten con jóvenes díscolos sobre los que van perdiendo el control en la adolescencia.
Parten siempre de una división religiosa del mundo y de la superioridad de su fe, la única verdadera, con un mandato bien claro que ellos les explican. El mundo del ateísmo degenerado de Occidente, les afectará si no se previenen. Poco a poco se convencen que la verdadera familia es la religiosa, la comunidad que han ido creado alrededor del imam. Son un nido de resistencia y pureza que actuarán en una guerra empezada hace mucho tiempo y que acabará en la victoria de los soldados de Dios, que verán el paraíso. Integrarse es una traición; deben resistirse.


Aquí hemos tratado en abundancia las noticias sobre el cierre tradicionalista de sociedades como la egipcia o la turca, en las que la presión religiosa pasa a ser una constante. Hemos tratado el problema de los ateos y reformistas, considerados destructores de los países, traidores, etc. Las mujeres son peligrosas; tientan a los hombres y destruyen las familias y a los países si no las controlas, etc. Todo esto no se lo hemos escuchado al imam de Ripoll sino en sociedades que dicen luchar contra el terrorismo, pero no se abren a la pluralidad sino que se cierran para evitar precisamente el "contagio" occidental.
La polémica tunecina, egipcia, turca, etc. sobre el matrimonio de una mujer musulmana con un varón de otra (o ninguna) religión muestra el grado de "integración" posible cuando se elevan barreras legales y físicas para evitar el encuentro con los otros.
El diario El País explica:

Desde la psicología, los expertos en analizar la radicalización de quienes han crecido en sociedades democráticas y avanzadas señalan la idea de agravio, al tiempo que describen el viraje hacia el horror de estos niños como todos como un "proceso y no una condición personal o psicológica". "No vivían en la pobreza, estaban integrados y, sin embargo...", así arranca su análisis el psicólogo Javier Jiménez, miembro del grupo Rasgo Latente y siempre pendiente de "la investigación científica sobre terrorismo, que se origina tras el 11S". Hace 15 años. "El germen terrorista no es innato sino que las personas se radicalizan atendiendo a sus circunstancias del momento", apunta. Y con agravio, la psicología se refiere a la "percepción de la discriminación". La palabra adecuada es percepción y no vivencia porque sufrir discriminación no convierte, ipso facto, a nadie en yihadista. Jiménez pone un ejemplo: "Un colegio público donde no hay comida halal en el comedor pero sí se cambia el menú en Cuaresma". Es decir, el agravio que funciona como disparadero puede ser cualquier suceso, comentario o situación. A partir de esa presunta ofensa, vivida como una humillación, el sujeto "se acerca a grupos favorables o cómodos, donde puede suplir sus necesidades psicológicas". "La mayor parte de las personas se radicalizan en grupo", continúa Jiménez, "incluso entre parientes y hermanos, círculo del que resulta costoso salir y, al cabo, la persona no se da cuenta del proceso que está viviendo". La investigación más reciente al respecto, publicada 10 días antes de los atentados de Barcelona -es el primer estudio empírico sobre la ligazón entre la "marginación de los inmigrantes y el riesgo de ser radicalizados"- incide en la idea de que quienes se radicalizan tienen la sensación de no pertenecer a ningún sitio.*


No es descubrir nada nuevo ni la explicación completa del fenómeno. Casi todos los que han realizado matanzas en los institutos, etc. de los Estados Unidos sentían odio hacia el medio escolar que les había tratado mal. Los casos de empleados despedidos que atacan a sus empresas representan el mismo odio. Pero aquí el odio se amplía hacia una categoría más amplia, "occidente", "infieles", "cristianos", etc. al servicio de otros intereses. El atentado que preparaban era contra la Sagrada Familia, no contra la escuela de su pueblo. Iban contra un doble símbolo, de Cataluña y religioso. Apuntaban a lo más alto, no era una rabieta.
La diferencia es que es un odio redirigido, focalizado por quienes sí saben lo que quieren y cuál es su objetivo. Utilizan el rencor, la humillación, etc. que acumulamos para, en vez de ayudar a superarla (lo que haría cualquier persona normal), para hacerla estallar en la dirección adecuada. Se juega con el odio para canalizarlo. Las personas que se eligen no tienen desarrolladas defensas y no se les ayuda a hacerlo. Se les va dirigiendo hacia la muerte como acto final, grandioso, heroico, algo alternativo a la pobreza de sus vidas.
La semilla del odio se va depositando poco a poco. Creo haber contado en alguna ocasión mi experiencia de la lectura de un comentario de Facebook de una conocida árabe que escribió hace unos años su gran satisfacción después haber leído un libro sobre el paraíso de Al-Andalus, sobre Granada y sus jardines, etc. Apenas transcurridos unos minutos, ya se le había añadido un comentario (en español) recordándole que aquello fue maravilloso y que la situación de Andalucía hoy era similar a la de Palestina, un país ocupado que había que liberar. Era un simple comentario, pero es un goteo que acaba sembrando el odio. Te llega desde múltiples punto, de amigos, de familiares, de vecinos, de imanes, etc. Todos lo hacen por tu bien, para que comprendas cómo está el mundo.


Hoy, allí y aquí, gracias a las redes sociales, se vive en un entorno susurrante a veces, estridente otras en el que se va sembrando la semilla del odio. Muchos de los que están viviendo fuera de sus países comprueban el aislamiento en el momento en el que pueden acercarse más de la cuenta a aquellos que les han dicho que son peligrosos por su forma de ser, por su comida, por lo que ven, por cómo se visten, etc.
Es el papel de los radicalizadores (imanes o no) controlar las comunidades y evitar que se integren. Les fabrican una isla. La aspiración máxima es no perder la identidad religiosa (no hay otra, ya que todo está imbricado). Para los radicales, la integración es la trampa, la traición. Cualquier persona que se aleje un poco, será recriminada por las familias, la comunidad, cualquier grupo en el que se integre. Siempre habrá alguien.

2014

Conozco casos de personas que ocultan que son musulmanes no por temor a la discriminación por las personas que les rodean, sin por temor a ser controlados por la comunidad, en cuyo caso pasarán a ser vigilados y advertidos o amenazados en su caso. Aquí hemos escrito sobre algunos casos concretos de este tipo. El fenómeno ha ocurrido por Europa, allí donde hay comunidades amplias. Pronto llegan los vigilantes e implantan la vigilancia. Alemania ya se ha dado cuenta del problema a través de las insinuaciones de Erdogan.

No basta con hablar de la falta de integración o decir que no saben a qué mundo pertenecen. Eso tampoco justifica matar. Hay que comprender que estos procesos forman parte de otros más amplios, una radicalización general que estamos viendo que prospera en países donde se les deja crecer o se ampara y fomenta.
Hay que rechazar la islamofobia, sin duda. Es la energía negativa que necesitan los radicales para hacer su labor de captación del odio y la frustración. Estaría muy bien preocuparse por la integración si esta fuera el único problema. Lo que hay que investigar es qué fuerzas son las que se oponen a ella, que no tienen que ser necesariamente las del entorno en el que viven, en donde han tenido personas a su lado como la asistente social —que explicó su frustración— durante años.
A lo mejor donde hay que investigar y ser más contundentes con aquellos que siembran la discordia para mostrar que integrarse es una traición a Dios, a la familia, al islam en su conjunto. Ya ha habido varios casos en España en que estos individuos han resultado ser los más colaboradores con las autoridades, a las que aseguraban que ellos se encargaban del control de la comunidad. Y les funcionó.
La gran mayoría de los musulmanes no comparten los postulados radicales. Hemos visto cómo en Egipto se ha limitado a los predicadores oficiales. Lo malo es que los salen de sus países acaban buscando comunidades en las que asentarse en Europa. Por eso es esencial el papel de la comunidad, su colaboración en la detección antes de que hagan el mal.
Comparto lo dicho en entrevista en el diario El País por el experto en salafismo en Cataluña Lorenzo Vidino:

P. Eran chicos muy jóvenes y, al parecer, completamente integrados. ¿Es un estereotipo atribuir el radicalismo a problemas de integración?
R. Lo es. Es un error pensar que la integración es el antídoto de la radicalización. Resulta natural pensarlo, creer que alguien que se ha criado en una comunidad y que forma parte de la sociedad, que juega al fútbol, que habla catalán, etcétera, no se va a radicalizar. Pero la mayor parte de gente radicalizada en España y Europa está bien integrada. Es la paradoja. El 40% de los detenidos por vínculos con el ISIS en EE UU son conversos. No tiene que ver con la integración, sino más bien con un sentimiento personal de no pertenecer a la sociedad y en eso te encuentras blancos, afroamericanos, hispanos, judíos… Y en Europa, te encontrarás con yihadistas que viven en los márgenes de la sociedad, que no hablan el idioma, viven en malos barrios… Pero muchos están muy bien integrados. Una mala integración no ayuda, pero no es solo eso. Esa idea no se sostiene con los datos.
P. ¿Por qué cunde esa teoría?
R. Porque tiene sentido y, hasta cierto punto, nos hace sentir bien. Nos muestra algo que podemos hacer. Podemos trabajar en mejorar la integración, no es fácil, pero sí factible. Y, por supuesto, yo creo que hay que hacerlo, pero no es la solución.**


Las explicaciones dadas por Vidino son coherentes con la realidad. La ausencia de problemas es buena, pero no una garantía de que no lleguen de fuera y radicalicen una comunidad, que logren crear una célula.
La activa participación musulmana en las manifestaciones de Barcelona ha sido muy importante. Para ellos es esencial que se comprenda su distanciamiento de unas formas salafistas de entender la religión, apoyadas, financiadas por muchos amigos que les sostienen desde ciertos países. 
Es absurdo pensar que esto "no tiene nada que ver con la religión". Absurdo y un error, porque es la forma de evitar las reformas necesarias, que millones de musulmanes piden por todo el mundo, como veíamos hace unos días en la India, en Túnez. El "no en mi nombre" de muchos debe dar paso al enfrentamiento con las interpretaciones radicales, su condena constante. Sin miedo.
Lo hemos dicho muchas veces: la solución a la radicalización es abrir la vía de la reforma, liberalidad y convivencia. Y eso solo es posible si hay firmeza, constancia y claridad. No será fácil porque llevan una gran ventaja, pero es la determinación de muchas mujeres, de las personas comprometidas con causas de cambio, quienes deben modificar desde dentro lo que han hecho con su religión personas que solo buscan sembrar el odio. Eso significa abandonar el silencio y hacerse escuchar frente a los que han silenciado sus voces y se consideran incuestionables. Va siendo hora de dejarle solos.
No es realmente una guerra con Occidente; es un conflicto interno por el cambio, por los nuevos tiempos, por la modernidad y la Historia. 



* "El falso "eran niños como todos"" El Mundo 27/08/2017 http://www.elmundo.es/sociedad/2017/08/27/59a1b237ca4741ec788b45d5.html