domingo, 25 de septiembre de 2016

Mujeres y hoteles o nunca crecerás bastante para estar sola

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
¿Qué está ocurriendo realmente en Egipto? No me refiero a los movimientos políticos, a la crisis, a las relaciones internacionales, etc. que es de lo que habitualmente se ocupan las noticias. Me refiero a los cambios sutiles. Son los cambios sociales los que determinan las actitudes políticas posteriormente, los límites y sus direcciones.
Egipto es un país que hizo una revolución que llenó de esperanzas, con jóvenes pidiendo democracia y otros aires, con empeño en sacar adelante un país sumido durante más de 30 años en la desidia, la corrupción y la incompetencia. Los treinta años son un periodo que se asocian con Hosni Mubarak, pero quizá haya que entrar de lleno en el período de Sadat, incluso en la evolución del período de Nasser hasta que dejó el poder y los nasseristas fueron perseguidos por el piadoso Sadat, muerto a tiros por otros más piadosos que él.
Para muchos será difícil de entender que tras treinta años de quejarse de Mubarak, los egipcios votaran a los islamistas, Hermanos Musulmanes y salafistas, que se hicieron con el 70% del parlamento. Muchos otros entenderán menos todavía que un año después ese gobierno saltara por los aires en un golpe de estado, el "no-coup". Tampoco entendió nadie que el gobierno de los islamistas se convirtiera en autocrático asumiendo Morsi poderes que ni Mubarak había osado y situándose por encima de la ley mediante decreto. Esta vez se movilizaron millones contra ellos porque vieron rápidamente que imponían unas formas retrógradas, condicionando la vida de las personas.
El año de Morsi fue un año de demostración del autoritarismo islamista en todo tipo de manifestaciones: del diputado que exige en pleno vuelo que cambien la película porque consideraba que no era adecuada para los pasajeros a las quemas de iglesias, de niñas a las que se les cortaba el pelo en las calles a islamistas echados a escobazos de una peluquería femenina.


Podría entenderse que los egipcios rechazaron el ultraconservadurismo de los islamistas y por eso apoyaron el derrocamiento de Morsi. Pero los hechos que vemos van precisamente en la dirección contraria. Mientras que se persigue a muerte a los Hermanos Musulmanes, que han quedado estigmatizados, la sociedad "se ha vuelto" ultraconservadora. Cada día aparecen muestras de ello.
Hace unos días traíamos aquí el caso de los restaurantes en los que no se podía entrar con velo y lo mismo ocurría con los lujosos resorts con los burkinis u otras prendas. En la etapa de Morsi dimos cuenta aquí del primer café segregado por sexos en El Cairo, con una zona para hombres, otra para mujeres y otra para familias. La moda era la de Arabia Saudí, de las que muchos egipcios consideran hipócrita porque luego hacen fuera lo que no les dejan dentro.
En mayo de 2013, en la etapa final del mando de los islamistas, que acabaría con el derrocamiento de Morsi, la CNN nos traía una noticia, los hoteles con prohibición de alcohol:

Egypt's first 'dry' hotel has been unveiled in the popular Red Sea city of Hurghada, according to news site Al Bawaba.
Les Rois, a 183-room three-star hotel, has been voluntarily alcohol-free since Saturday when it held an official ceremony that involved pouring alcohol away and smashing bottles. A video posted on YouTube shows the event.
Earlier this year, the Egyptian government announced plans to curb alcohol licenses in parts of the country.
Hurghada, about 400 kilometers southeast of Cairo, is the second largest city on the Red Sea coast and is very popular with tourists.*


En el contexto de gobierno islamista, el acontecimiento forma parte de una especie de euforia puritana. Veo las imágenes que han quedado como huella en los noticiarios de la época. Las botellas son sacadas de las cajas y rotas una a una en una ceremonia meticulosa. No es un acto espontáneo, es un rito que significa la ruptura con una forma de vida: los hoteles occidentalizados.
El turismo es un arma de doble filo: si quieres que venga y deje dinero debes ofrecerle lo que muchos rechazan. A muchos no les importa, pero otros lo viven como una especie de humillación y de servilismo. No se puede enseñar la superioridad y después depender de vender lo que consideran debería estar prohibido. Los islamistas saben forzar bien esta contradicción y canalizarla contra los gobiernos. Así liberan la culpa que generan y la convierten en ira contra los rivales.


Cuando llegan al poder los islamistas esa tensión no se puede liberar y comienzan a volverla contra los que demandan lo prohibido, los occidentales en este caso. La ruptura de las botellas se plantea entonces como un acto liberador que excluye de realizar los actos humillantes de servirlo. Multiplique esta situación por todo aquello que se considera prohibido e inmoral y que el turismo exige para poder pasearse por el país y tendrá un cuadro sombrío pero eficaz para desarrollar la intransigencia islamista.
Esto además es un factor importante de división social, puesto que muchos no están de acuerdo, ya sea por motivos económicos o porque sencillamente les da igual. Pero lo público tiene una dimensión especial, ya que se ofrece como una muestra de virtud que debe ser imitado so pena de quedar en evidencia. Viene entonces la etapa de enfrentamiento social.


La noticia daba cuenta del impacto que esto podría tener en el turismo y se cerraba con las explicaciones de la dirección además de introducir algo nuevo, una planta para mujeres solas:

Les Rois' management hopes the hotel's new alcohol-free status will draw international visitors that are more in keeping with Egypt's Islamic values.
"The idea of launching a hotel without alcohol is not to adhere to any particular movement but rather to provide a new kind of tourism," Yasser Kamal, the owner of the hotel, told MENA (Middle Eastern New Agency).
Kamal added the hotel remains open to all visitors regardless of their religious affinity.
The hotel's website hasn't been updated to reflect the change, saying it still boasts two bars and an English pub.
In addition to the alcohol ban, the hotel has also designated the entire top floor, including a swimming pool, as a female-only area.
The top floor will be patrolled by female security officers.
The hotel has not responded to requests for additional comment.*

Es interesante ver en el tiempo estos hechos y razonamientos para entender qué es la reislamización y la velocidad con la que Egipto se llenó de dogmatismo y prohibiciones respecto a lo que había habido anteriormente. El Egipto que representa ese hotel del Mar Rojo es básicamente una transformación en territorio saudí, con su policía moral incluida. Es el avance del wahabismo que se trajo en los ochenta y que ha sido financiado para extenderse por todo el mundo musulmán desde diversos focos, incluido el saudí. Lo ocurrido en el hotel (prohibición del alcohol, piscinas separadas, vigilantes en las plantas femeninas, etc.) es una muestra del Egipto que los islamistas querían poner rápidamente en marcha.
Esto se puede trasladar a otras medidas que hicieron que los egipcios salieran a la calle de forma permanente para protestar por el asalto a las administraciones, en las que los Hermanos empezaron a ocupar puestos, y a cambiar las vidas de todos. El sectarismo religioso comenzó y trajo muy serios incidentes en zonas en las que fueron asaltados los cristianos coptos y quemadas iglesias. La mayor muestra de intransigencia la dieron en la redacción mano a mano con los salafistas y finalmente en el "decretazo" de Morsi atribuyéndose poderes y asegurándose de no tener responsabilidades. Lo demás era cuestión de tiempo.


El drama de la sociedad egipcia es que unos intentan avanzar y reformar mientras que otros son profundamente regresivos amparándose en un concepto represor y autoritario de la virtud, que se ha de imponer como ley férrea. Es este ultraconservadurismo el fondo del que acaba saliendo una parte importante del yihadismo posterior.
Pero en el aire queda una pregunta: ¿hasta qué punto esos movimientos son reales y no se encuentran entremezclados? Hemos dicho antes que el ejemplo del hotel segregado y sin alcohol era un ejemplo del Egipto de Morsi, pero desde hace algún tiempo las medidas similares se suceden en la etapa de El-Sisi. Ya hemos dado en estos dos años ejemplos de ello.
Cuando hemos analizado la personalidad del presidente lo hemos presentado como un intento de absorber los tres presidentes militares anteriores: hacia el exterior se intenta emular la personalidad carismática de Nasser que se intenta compensar con la del piadoso Sadat y el pragmatismo represor de Hosni Mubarak, el que más tiempo ha estado en el poder. El-Sisi es una síntesis de los tres en los aspectos que les permitieron mantenerse en el poder.
¿Cómo entender los movimientos que el régimen de El-Sisi está dando socialmente? Hace unos días, la publicación Mada Masr traía un reportaje con el título "There’s no room at this hotel if you’re a woman". En él la autora, Heba Afify, exponía sus vicisitudes para encontrar un hotel:

Last July, I set out to reserve a hotel room in the Upper Egyptian city of Minya for a work trip. A quick and easy task, I thought. However, the ensuing difficulties gave the impression that all the reports of Egypt’s retreating tourism industry are untrue and that the country is in the midst of an exceptional boom.
Over 10 hotels that I called told me they were fully booked. Minya is not exactly Egypt’s prime tourist destination and, what’s more, this was during a heat wave that made Upper Egypt less than ideal for leisure trips.
I tried hotels of varying standards from hostels to luxury five star hotels, and got the same answer from all of them, even when I inquired about a later date. A clue that these rejections were not due to a sudden boom in local tourism came when one of the receptionists asked first about the identity of the person staying in the room before acting busy for a couple of seconds then giving me the standard answer.
I faced the same problem a few weeks earlier when I was trying to book a hotel stay for another work trip in Mansoura. After several failed attempts, I managed to score a room. But I promptly gave it up when a colleague from Mansoura recounted that two years ago the manager had insisted on locking a woman alone in her room from 9 pm onwards and keeping the key.
Conservative customs mean that is unsurprising that women wanting to travel alone face resistance from families who consider it a breach of traditions and a dangerous endeavor. However, a growing practice in the hospitality business has added another layer that now requires women to convince not only their families but also hotel managers of their right to travel without chaperones.**


Lo que la CNN contaba en 2013, en el período islamista, se repetía ahora multiplicado, hotel tras hotel y ciudad tras ciudad. ¿No es una paradoja? ¿No parece desafiar toda lógica el hecho de que se dé un golpe de estado para derrocar a los ultraconservadores para después practicar (o permitir) una política igualmente regresiva? Los ejemplos, como hemos dicho, se multiplican. ¿Cómo entenderlo?
Podemos pensar que ante la pérdida del turismo extranjero, prácticamente desaparecido, el sector ha apostado por el turismo nacional y de los países musulmanes, un turismo que gusta de la segregación y de sentirse virtuoso a los ojos de todos. Es una opción en donde la virtud es un aspecto más del componente comercial, un factor añadido para atraer clientes. Habrá casos en los que sea así. De la misma forma que se aparentaba modernidad para atraer turismo occidental, se puede aparentar conservadurismo para atraer a los conservadores.
Podemos pensar que se trata de una forma defensiva para evitar atentados. Mostrándose tan piadosos y admitiendo un turismo musulmán, los terroristas escogerían otros blancos para sus ataques. El objetivo de los ataques a los centros turísticos esencialmente extranjeros trata de hacer daño turístico y económico. También se trata de mostrarse respetuosos con la orden de no matar a otros musulmanes, por lo que el rechazo es menor entre los sectores que creen que los extranjeros les invaden con su modo de vida escandaloso. Muchos los verán como héroes defensores de la fe y las buenas costumbres.


La autora del reportaje lo enfoca por el punto de vista de las costumbres conservadoras y machistas que se ceban en el control de las mujeres. Efectivamente, las mujeres son las primeras en padecer estas restricciones porque el orden social se basa en su control, ya sean esposas, hijas o hermanas.
Después de haber sufrido exámenes de virginidad, el acoso permanente en calles y trabajos, la mutilación genital, etc. ¿deben ahora salir las mujeres egipcias acompañadas de un varón responsable o de una "carabina" familiar?
En el reportaje se explica los motivos aducidos por algunos:

One hotel owner, explaining why he could not offer her a room, said, “I’m a respectable man and have a reputation to preserve.”
Miss Tahra, manager of Ikhnatoun Hotel in Minya, explains that the main concern is sexual affairs between hotel guests, which the hotel would be legally liable for charges such as prostitution if the police caught  an unmarried couple in a room.
“Girls tell their parents they’re travelling for work and then they set everything up and their boyfriends stay in another room and they do anything they want, and that can’t happen,” she says.
For that reason, the hotel asks women to present a letter from a family member or place of work or study to be her “sponsor.”
Several women recount being asked for such a letter as the hotels attempt to clear themselves from any liability. When Ahmed Ragab wanted to book a room for his female colleagues for a conference they were organizing in Minya in 2012, he made up an imaginary company and committed in its name to take responsibility for the women.
Tahra clarifies that these rules do not apply to foreign female guests: “For them, out-of-marriage relationships are normal. They can even stay in the same room — they don’t care and we don’t care either.”**

En estos escuetos párrafos está contenida prácticamente toda la doctrina patriarcal, desde la respetabilidad del propietario, que se verá afectada por la presencia de mujeres solas, al comportamiento de la Policía deteniendo como prostituta a la mujer que tenga relaciones fuera del matrimonio o simplemente esté acompañada de un hombre que no es de su familia.


Hace unos años una pareja de amigos visitó Egipto poco antes de casarse. Les pareció extraño que la persona que conocían no les invitara a comer a su casa ni les presentara a la familia. Los llevó a comer fuera. ¿Cómo iba a llevarlos a su casa si no estaban casados? Me imagino que, como el propietario de hotel citado, era una persona respetable con una reputación que mantener.
Lo que explicamos el otro día respecto a la prohibición de entrar en los restaurantes o bares con velo coincide con lo que se expresa aquí respecto a las extranjeras. Ellas pueden entrar con quien quiera como infieles que son. No son virtuosas ni tienen reputación alguna. Solo dinero que gastar. Como bien dicen, no les importan lo más mínimo.

El problema que se plantea aquí es la relación entre "ley" y "costumbre". Las leyes egipcias dicen unas cosas; las costumbres conservadoras otras. Forma parte de la hipocresía social, como las leyes debatidas contra la mutilación genital cuando se practica en un 91% de las mujeres. Eso significa que muchos de los parlamentarios que lo debaten o jueces que lo juzgan lo han hecho a sus hijas y lo han exigido a sus esposas. La ley no es nada, solo una forma de impostura para poder decir, como gusta a sus dirigentes, que la legislación egipcia no considera delito la homosexualidad o el ateísmo. Se buscan las vías paralelas para asegurarse —como considerar prostitutas a las mujeres que mantienen relaciones sin estar casadas— que acaben en la cárcel o peor. La costumbre es la que ha hecho que una mujer que abandonó a su marido hace unos días fuera ahorcada por su padre y hermano. Han sido detenidos, pero pronto encontrarán un juez similar a los que juzgan las niñas muertas en las mutilaciones, un juez comprensivo y conservador que comprende el valor de la costumbre. Es desde la costumbre también desde donde se trata de zanjar los asaltos sectarios a los cristianos para evitar que lleguen a los tribunales. Y así sucesivamente.
Muchos egipcios viven en una situación de considerar que sus vidas son arrastradas hacia el desastre por los vientos de las reformas. Los jóvenes han cambiado por la debilidad de sus padres, quieren locuras, absurdos que solo conseguirán destruir su orden social, un orden precario porque la debilidad humana es grande. Estos miedos se recogen en el reportaje:

A receptionist at the hotel, speaking to Mada Masr on condition of anonymity, explains the reasoning: “There’s no difference between girls and boys now. Imagine what would happen if a girl is staying on her own and the devil plays with her head?”
“Imagine a guy staying on his own, sees a family with a pretty girl and whistles at her, or a girl staying on her own, sees a family with a cute boy and does the same," the receptionist says. "We decided to avoid these situations completely and just accommodate families and married couples.”**

Es la inversión apocalíptica del mundo, el principio del fin. El desorden, el caos llega y se apodera de todo. Solo la virtud, el control virtuoso de aquellos que han enloquecido puede asegurar la salvación. Y los locos son los que quieren una vida, control sobre ella, decidir su futuro, dejar de ser una propiedad familiar, ser protegidos por la ley. El diablo metido en la cabeza, es simple pero descriptivo de los miedos a la mujer, que pretende ser igual que el hombre. La igualdad es la destrucción, el final, el triunfo del diablo confundiendo a los hombres.


Si el diputado Agina justificaba hace poco en el Parlamento la mutilación femenina para que los hombres no naufragaran en el caos del exceso, aquejados de impotencia, asaltados por mujeres turbulentas, las medidas de hoteles, restaurantes, etc. son defensivas, diques contra el mal. El recepcionista sabe que tras ello está el diablo. ¿De qué sirven las imperfectas leyes de los hombres frente a las costumbres que reflejan las palabras de Dios? De muy poco.
Pese a ello, muchos tratan de esconder sus motivos virtuosos si alguien les pide explicaciones. Y se inventan las legislaciones justificando sus actitudes:

A number of hotel managers told Mada that a clause in the tourism law specifies that women should not stay alone or that they received instructions from security disallowing it. But Nagy Eryan, member of the Hotels Chamber in the Tourism Chambers Union, asserts that there is no legal basis for this practice and that hotels act on their own accord. He adds that women denied service because of their gender have the right to file a report at the nearest police station. Eryan says he is surprised this is happening while the country is in the midst of a tourism crisis that has increased hotels' dependence on local customers for survival.**

Da igual que lleves la Ley de Turismo en la mano; si no existe, no existe. Puede que algunas mujeres se atrevan a ir a una comisaría donde tendrán que pasar un calvario de humillaciones y pueden ser acusadas incluso de prostitución por querer pasar la noche en un hotel solas. No hablemos si van acompañadas. Dudo mucho que haya muchas mujeres egipcias que se atrevan a llevar esa reclamación adelante. La prudencia no lo aconseja, desde luego. No será la primera vez que entras para poner una denuncia o como testigo y te quedas dentro como acusado de algo. El rosario de explicaciones que habría que dar debería ser muy convincente.


Pese a que los Hermanos Musulmanes salieron de mala manera del poder, no significa que no esté presente su espíritu conservador en los egipcios. El presidente y su gabinete  han abordado mal la situación. La represión de los liberales y demócratas, su encierro, exilio o silencio lo único que está haciendo es dejar el terreno libre a los ultraconservadores salafistas y Hermanos, que compiten y hacen competir en la carrera por la virtud, el gran deporte nacional. Mientras ellos son retirados de la circulación por el gobierno o trabajan en la sombra, están dejando trabajar libremente a los expertos en la manipulación del barrio.

La paradoja es que un gobierno que derrocó a otro por causa de su dogmatismo ha dejado en manos de los dogmáticos las calles. El gobierno se muestra contento con poder controlar los sermones de las mezquitas, pero esto no es sino una muestra de candor militar. Lo que se está creando es un movimiento ultraconservador que sigue retrocediendo y dando muestras de su poder. Quizá haya entrado miedo a que una liberalización excesiva sea utilizada para el reclutamiento yihadista y se canalice hacia el gobierno. Lo que sí es cierto es que nada bueno puede salir de esta situación: divide más a la sociedad, arrincona a las personas laicas y crea una situación de imposición dogmática sobre todos.
Las mujeres siguen teniendo por delante muchas batallas. Lo que puedan ganar, se desvanece pronto en este mundo de la costumbre, que siempre está contra ellas. Egipto se sigue aislando, sigue acorralando a los que representan la transformación social, cuya sola mención genera terror en los que quieren seguir controlando las masas egipcias haciéndoles ver que es un signo del apocalipsis el que las mujeres y los hombres sean iguales o tengan los mismos derechos.
Afortunadamente, no son silenciadas del todo y tienen reconocimiento internacional, como ha ocurrido con el Nazra for Feminst Studies. Una lucha lenta, pero necesaria. Algún día se lo agradecerán.


* "Egypt hotel goes alcohol-free, creates women-only floor" CNN 2/05/2013 http://travel.cnn.com/egypt-hotel-goes-alcohol-free-adds-women-only-floor-337026/

** "There’s no room at this hotel if you’re a woman" Mada Masr 20/09/2016 http://www.madamasr.com/sections/lifestyle/theres-no-room-hotel-if-youre-woman

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.