sábado, 11 de junio de 2016

Turismo e ideología cultural

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Sin duda, el turismo se ha convertido en un objetivo y un campo de batalla en muchos lugares del mundo. Es un sector que tiene esencialmente las dos repercusiones que el terrorismo busca: la repercusión mediática y el daño económico al país al que se ataca. Como contrapartida, la repercusión suele ser negativa para quien la comete pues nadie puede sentir simpatía alguna por aquellos que matan o crean situaciones de peligro para aquellos cuyo único delito es intentar disfrutar de unos días de descanso en otro país.
La esencia del turismo es la paz. Es la paz lo que permite visitar un país extranjero en unos tiempos en los que cualquier punto del globo se puede alcanzar en unas horas. Los países tratan de atraer por distintos medios a los visitantes, nacionales y extranjeros. Hay recursos naturales y culturales, actuales e históricos, que nos son ofrecidos desde folletos, anuncios televisivos o promociones. Pero la paz no se encuentra en todos los lugares y no todas las culturas mantienen la misma relación con lo que el turismo implica.

Uno de los enemigos declarados del turismo es el Estado Islámico. Su guerra va contra todos los principios que el turismo implica en todos los órdenes. En su pensamiento islamismo integrista no caben ninguno de los conceptos asociados con lo que implica el contacto turístico. Sencillamente no existe ningún tipo de relación con el "otro" que no pase por su destrucción. Su planteamiento es la destrucción del otro distinto, por lo que difícilmente es admisible cualquier pensamiento que implique el interés por los otro diverso. Lo es además en los dos sentidos: no siente más que rechazo por lo otro (por eso reclama su propio espacio) y no desea que ese espacio sea violado por la presencia del otro. El único desplazamiento que se contempla hacia el otro es su conquista y conversión, destrucción o esclavitud, como estamos pudiendo comprobar en cada territorio en el que han puesto su mano.
Pero el conflicto islámico radical no solo es con el otro turístico sino con su propio espacio y pasado, es decir, su propia historia. Ese espacio que consideran suyo (que no es una parte sino la totalidad, sobre esto no hay que engañarse) debe estar limpio de cualquier elemento que la propia historia haya dejado anteriormente. El islamismo integrista no solo está en lucha con los otros sino con sus restos históricos, que considera despreciables y que han de ser borrados de la faz de la tierra. Los integristas lo han hecho ya en Afganistán, en Irak, ahora en Siria, pero esto no es más que el comienzo de su pensamiento involucionista y retrógrado.


Una parte de la prensa egipcia recoge de nuevo la amenaza contra las pirámides. Mada Masr es la que lo da con más detalle:

The Islamic State posted a new video threatening to destroy Egypt's Giza Pyramids, the last remaining wonder of the ancient world, along with the Sphinx. The video also revealed footage of the militant group's alleged destruction of the ancient Assyrian temple of Nabu in Iraq.
Released on Tuesday, the video includes images of the ancient temple of Abu Simbel in the Aswan governorate in Egypt, warning that the militant group will destroy such “idols.”
An Islamic State member, identified in the video as Abu Nasser al-Ansari, calls on Muslims not to identify with the history and cultural heritage of ancient artifacts and “idols” because they “are the works of infidels and Satan.” Early Muslim leaders were determined to destroy the pyramids in Egypt, yet “despite their intentions, this was not possible,” the militant explained.
“Today, however, we do have the means to carry out this great endeavor,” Ansari stated.
The video moves to an Islamic State member standing outside the ancient temple of Nabu in Iraq, who talks about of the responsibility of "believers" to destroy idols, while a bulldozer is seen plowing through the 2,500 year-old monument. Another segment of the video shows part of the temple being destroyed using explosives.
The video’s narrator claims that contemporary Muslims are following in the footsteps of the infidels, taking pride in temples built by idolaters “on the basis that they represent civilization.”
“What some people refer to as civilization – such as the pyramids and large idols — are in fact symbols of repression, ignorance, and moral degeneracy of those deviant societies,” the narrator states. “Civilization is not measured according to their buildings and construction works, but is measured by how peoples obey God’s ordinances.”*


El texto del vídeo es una pequeña lección de islamismo integral y de su visión del mundo pasado, presente y futuro.
En primer lugar, todo lo que no se ajuste a lo coránico debe ser destruido. Es un principio general que no debe tener excepciones. Por supuesto, la idea de conservar por su valor histórico algo es un absurdo. La Historia se acabó con el Corán; comenzó el tiempo de espera en el que todo se estudia y analiza desde el cumplimiento o no de los preceptos. De hecho, estudiar algo que se salga del propio libro ya es una aberración desde el planteamiento integrista pues el verdadero creyente no debe tener otra cosa en su mente.
La conservación de monumentos u objetos del tiempo anterior, de los tiempos paganos o de otras religiones, como es el caso egipcio, es una muestra de impiedad. Como señala el que habla en el vídeo del Estado Islámico, los "primeros líderes musulmanes" intentaron destruir las pirámides pero no tenían los medios para poder hacerlo. Hoy sí, amenazan. Todos estos objetos son las "obras de los infieles y Satán". La grandeza de una civilización se mide, nos dicen, no por sus edificios, sino por su grado de obediencia a Dios. Una vez sentado este principio, todo lo demás sobra. Desde ese principio cualquier idea de "progreso" se plantea como absurda. El único progreso concebible es el que extiende el islam a donde no lo haya, es decir, la extensión de las reglas más allá del espacio propio.
La acusación del vídeo contra los malos musulmanes actuales, que se dejan seducir por una falsa idea de civilización y de progreso, es que siguen los pasos de los "infieles". Su responsabilidad como "creyentes" es destruir esos falsos ídolos, esas muestras engañosas de civilización.
Evidentemente, Egipto se ha tomado en serio estas amenazas contra las pirámides o cualquiera de los monumentos de la civilización antigua, algo para lo que en la primera invasión musulmana, como dicen los autores, no tenían medios para destruir pero ahora sí.
Conforme se vaya reduciendo el espacio disponible para imponer el islam radical, la estrategia irá cambiando a un mayor número de atentados de gran resonancia para tratar de mantener vivo el espíritu de la yihad. Se desplazarán a lugares más seguros, pero también se producirá lo que los diferentes países más temen: el regreso a sus países con la pretensión de imponer el terror.
Con una caída en picado del turismo y los consiguientes ingresos en una economía con una inflación por encima del 10 por ciento en los últimos dos años y cuyo último dato, citado por la prensa, estaba por encima del 12%, Egipto debe tomarse muy en serio estas amenazas.

Pero las amenazas yihadistas a los monumentos son solo una parte. Egipto vive en un asedio turístico, pero también en la incongruencia de sus propios planteamientos y errores básicos, como hemos comentado aquí muchas veces. La estrategia de negarlo todo, de las ingenuas campañas que se distancian de la cruda realidad, etc. no han servido ni servirán para nada.
La comunicación funciona mediante la creación de marcos perceptivos en los cuales se "enmarcan" las acciones para su procesamiento cognitivo y su interpretación. Pensar que desde el ministerio de turismo egipcio o desde todos los ministerios juntos se va a cambiar la percepción que ahora mismo se tiene de la zona o de las acciones que el gobierno realiza es de una bisoñez comunicativa y psicológica abrumadora. Cualquier acontecimiento violento derriba los marcos de paz que el gobierno egipcio quiere construir. Todos los casos conflictivos —de los turistas mejicanos bombardeados por el Ejército al atentado al avión ruso pasando por el secuestro, tortura y muerte de Giulio Regeni— han sido mal resueltos por el gobierno de Egipto, que no sabe gestionar ni el ataque de un tiburón a un bañista, como comentábamos el otro día.


La amenaza a las pirámides es algo más que un problema turístico. Es un síntoma más de un profundo problema cultural. Tratar de abordarlo así, como una cuestión de ingresos o reservas, es un gigantesco error que hace que —de nuevo— los marcos los impongan otros, en este caso los terroristas islamistas. Pero estos marcos no son los del "terrorismo" en sí, sino los del integrismo islámico que trata de evitar el contacto con el otro en los mismos términos que ha señalado el vídeo del Estado Islámico. La cuestión no es de principios, sino de grado y aplicación.
Daily News Egypt nos trae la información sobre la reunión internacional para el turismo "halal", es decir, un turismo que no moleste a los principios islámicos:

Earlier this month, the second international halal tourism conference was held in Konya, Turkey. In December 2015, the Islamic Conference of Tourism Ministers announced Konya to be the capital of Islamic tourism for 2016.
Halal, which refers to Islamic rules that deem what is permissible and what is not, is a term that has just recently become associated with tourism.
Halal tourism is a concept developed due to the high demands among Muslim tourists travelling for business or leisure that need to adhere to the requirements of halal. This includes an assortment of things, such as hotels serving halal-only food and no alcohol, private beaches and swimming pools for women, conservative uniforms for the working staff, and for rooms to be equipped probably with what Muslims need in order to perform their daily prayers.
Although the requirements are not that complicated, there is a significant shortage in halal-friendly hotels in almost all touristic destinations, including in the Middle East and Muslim countries.
Turkey’s Minister of Culture and Tourism Mahir Ünal officially opened the world’s biggest international halal tourism conference in Konya. The two-day conference was titled “Developing Halal Tourism Industries” with the aim of shaping the future of a sector currently worth $150bn.**


La explicación de esa escasez de locales para turismo "halal" o islámico es relativamente sencilla, tanto dentro como fuera de los espacios musulmanes. Los espacios turísticos de países musulmanes se han abierto esencialmente para turistas extranjeros y se han adaptado a sus hábitos. El problema es cuando eso se considera una "invasión" y se atenta contra ellos, como hace el Estado Islámico y demás grupos terroristas, para los que todo lo occidental debe ser destruido, de la educación al turismo.
La retirada del turismo internacional de la zona por motivos obvios intenta suplirse con un turismo interior al que sí se le aplican las normas piadosas, tal como enumera en la información: piscinas segregadas, prohibición de alcohol, exigencias de acompañantes responsables, etc.


El problema grave se plantea cuando ese turismo se quiere trasladar a Occidente porque ni siquiera ellos están tranquilos allí. Para muchos es una "liberación" poder salir de esos espacios totalmente controlados y sometidos a vigilancia familiar y social. El turismo se convierte en una vía de escape para poder respirar ante la presión que sufren a su alrededor. No se trata de ponerse un bañador o unas prendas ajustadas, de beber alcohol o de ir a una playa. Se trata de dejar de sentirse vigilado, de llevar una doble vida entre lo que te gustaría poder hacer— y que se hace en la mayor parte del mundo sin problemas— y una parte del mundo en donde todos están bajo vigilancia unos de otros, compitiendo por ser virtuosos a los ojos de los demás. Como me dicen algunos conocidos en estos casos: se trata de poder coger energía para aguantar el resto del año.
La vigilancia se extiende incluso (o especialmente) a los que creen que por estar fuera pueden ser "individuos" y no "comunidad". A esos se les vigila especialmente. Hay mucha gente entre nosotros que no revela su origen musulmán no porque tema ser discriminado, sino porque teme ser reconducido al "buen camino" por los vigilantes [ver entrada Los vigilantes] que les han seguido para asegurarse que nadie pueda llevar una vida independiente. Para ellos, moverse por otros países sin sentirse controlados es importante, una forma necesaria de liberación de las tensiones constantes, de la presión ambiental. La única pregunta cultural ante estas cuestiones es si "existe la persona", individualmente, con derechos propios, o solo "existe la comunidad". La respuesta estándar es la última. Como se señala en el vídeo, lo civilizado es obedecer a Dios, colectiva e individualmente.


Más problemático se plantea la creación de espacios de turismo halal en países no islámicos, en la medida en que entre en conflicto con los derechos de las personas. En España ya se ha planteado y se recogió no hace mucho la declaración de la ciudad por parte de la ciudad de Córdoba de su interés por el turismo halal. La cuestión, obviamente, irá más allá de las comidas. El establecimiento de un centro en Andalucía, el llamado "triángulo Córdoba, Granada y Málaga" es uno de los destinos turísticos más tentadores para este turismo que gusta de visitar los reinos perdidos y que ahora el Estado Islámico propone recuperar para el Califato por llegar.
El establecimiento de zonas de turismo halal es una forma de evitar pérdidas de divisas para los países musulmanes. Creando centros compatibles, el turismo no viajará fuera. Se trata entonces de dirigirlos hacia el turismo permisible para evitar la salida al exterior de personas y capitales. Podrían también evitarse los atentados contra los turistas extranjeros y su pecaminosa forma de vida pervirtiendo a los piadosos con su mal ejemplo. El turismo interior no debería tener ese problema. El problema real es que solo se capta un cierto tipo de turismo, básicamente el del Golfo que tiene los dos requisitos, dinero y virtud. El dinero se deja y la virtud vuelve intacta a su origen.


En muchos casos, las empresas que se dediquen al turismo halal serán extranjeras, que invertirán, como lo han hecho en otros países en diferentes sectores, de construcción a equipos de fútbol. Los saudíes, que ya tienen la exclusiva de La Meca y Medina, ya están comprando hoteles en España, en la zona "andalusí". Ahora que quieren diversificar su economía, irán entrando en el sector con fuerza. De su paso por Marbella pueden dar cuenta muchos.
El turismo, un instrumento de encuentro y conocimiento, se ha convertido en un complejo campo de batalla. Es una idea occidental, incluso más reducida, surgida precisamente en aquellos países que consideraban que estaban perdiendo su conexión con su pasado y buscaban mundos diferentes. Comprendemos cuánto de ideología está en su base, cuánto de visión específica del mundo. 
El islamista radical ve con ojos muy distintos las pirámides que los demás miramos con admiración; de la misma forma ese mismo turista ve con otros ojos, muy distintos a los nuestros, la Alhambra de Granada o la Mezquita de Córdoba.
El turismo necesita de la paz y de la buena voluntad. El mundo se ha hecho pequeño y conflictivo. Aumenta el rechazo del otro y la intransigencia en el interior de muchos países. No sé lo que deparará el futuro, pero por ahora comprobamos lo extremadamente sensible que es el sector y la cantidad de condicionantes que tiene cuando se extiende. Es un fenómeno relativamente reciente en su desarrollo masivo. Antes de los turistas, fueron viajeros y exploradores. Aquellos estaban preparados para la aventura, incluso ya experimentaron el anti occidentalismo en algunas zonas. Pero nadie está preparado para esta explosión de barbarie que supone el Estado Islámico y el daño que está causando a las poblaciones y economías de muchos países.



* "Islamic State posts video threatening to blow up Giza Pyramids, Sphinx" Mada Masr 8/06/2016 http://www.madamasr.com/news/islamic-state-posts-video-threatening-blow-giza-pyramids-sphinx

** "BUSINESS Halal tourism: a growing trend for Muslim travellers" Daily News Egypt 9/06/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/06/09/halal-tourism-growing-trend-muslim-travellers/

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