domingo, 26 de junio de 2016

El mundo miente

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Periódicamente los medios egipcios tratan de explicar a sus ciudadanos porqué incomprensiblemente a la gente del resto del mundo no le gusta lo que ocurre en Egipto. Cada cierto tiempo, es necesario para su tranquilidad explicarles que la perfección que ellos creen alcanzar en todos sus terrenos —aunque las cifras manipuladas digan lo contrario— despierta en el mundo envidias y conspiraciones. Lo medios rabian de envidia ante un estado de perfección en el que Dios echa una mano de vez en cuando para llevarles buenos gobernantes y quitarles otros que, en una leve distracción de la divinidad —¡hay tantos problemas en el mundo!— se les ha colado.
Esta vez le ha tocado a Ahram Online publicar un artículo con el título "The Western media exposed"*, firmado por Azza Sedky y que lleva la siguiente entradilla resumen: «The Western media plays a fundamental role in manipulating world opinion, as can be seen by its biased coverage of Egypt»*. Si no fuera por esa periodicidad en la que los periodistas e intelectuales proclives al régimen de Al-Sisi publican artículos como este o similares —el último detectado "The Guardian's fabrication apology: too little too late?", en Egypt Independent— no sentiríamos sorprendidos pero es difícil encontrar en la larga lista de este tipo de escritos uno de este calibre, que podría ser tomado como un indicador de la debilidad de sus propios planteamientos y, en especial, la falta de argumentos para defenderse a sí mismo ante aquellos a los que va destinado, el consumo interno.


El arranque del artículo es suficiente para ver los argumentos de la acusación:

Today, it is a given among the majority of Egyptians that the Western media is against them. As Egyptians try to present themselves as being on the right track, someone out there continues to slander their every move and flagrantly ignore their accomplishments.
Is this attitude towards Egypt deliberate and premeditated? If so, why? More importantly, is this only the attitude of the Western media or is that media a mere marionette in the hands of larger powers?
The Western world was sceptical if not critical of the 30 June Revolution. Though many countries have turned around since, Britain remains on the fence, and the US continues to give Egypt the cold shoulder despite official visits and a continued flow of foreign aid. Even if official views are superficially courteous, the Western media is dead set on presenting a tarnished picture of Egypt today.
Egyptians are bewildered. They cannot fathom how the West does not see eye to eye with them on what they consider to be the best thing that could have happened in over five years.
Egyptians went out in droves on 30 June 2013 to call for change. Doesn’t this make the revolution a legitimate one, launched by Egyptians and not enforced upon them?
Egyptians may never get to the real reason behind the hostility, but it will continue for as long as the powers in the West deem it to be necessary.*


Hay dos cosas que resaltan inmediatamente en el texto: 1) la grandilocuencia absoluta y 2) la ceguera. La primero resalta de forma inmediata en la pretenciosidad de los enunciados en donde, de forma retórica, ya se da algo por hecho apuntándoselo a un global "los egipcios". Azza Sedky va a explicar y confirmar eso que la sabiduría ancestral egipcia ya ha determinado: que los medios occidentales están contra ellos. Tras esta "verdad" incontestable —¿cómo van a estar equivocados los egipcios?—, a ella, intelectual" al servicio del pueblo, solo le queda explicarle las razones y el alcance. Intelectuales, pueblo y ejército, una sola mano. Confirma Sedky lo que el presidente El-Sisi le había advertido: los medios os engañarán; leed solo los oficiales.
Se vuelve al argumento de la envidia por la situación derivada del golpe de Estado del 30 de junio de 2013, el "no-coup". El argumento es tan absurdo que solo puede ser sostenido por personas llevadas por la ceguera y la mala memoria. Nunca pidió nadie un "golpe de estado", sino la renuncia de Morsi y la convocatoria de elecciones generales. Eso era lo que los egipcios solicitaban en la carta de Tamarod. ¿Cabe algo más absurdo que solicitar un golpe de estado firmando unas cartas? Solo cuando las cartas se juntaron y ante la negativa de Morsi, el Ejército intervino con el respaldo de las fuerzas políticas que no quisieron quedarse fuera y que entendieron que se trataba de evitar una guerra civil, argumento que el propio Ejército utilizo. Ese argumento se fue torciendo y manipulando, hasta darle la vuelta.


Como en la época de Mubarak, Egipto se ha beneficiado de su posición en cuanto a las críticas. Los gobiernos de los países que le han apoyado, esencialmente Estados Unidos, pagaban y mantenían a su Ejército para que mantuviera controlada la zona y evitarle problemas a Israel. Hoy se hace lo mismo, sigue recibiendo, pero la imagen que el presidente El-Sisi debe mantener ante los ciudadanos es la del nuevo Nasser, algo que evidentemente no es. Vende la soberanía de Egipto cuando su soberanía está hipotecada por múltiples deudas, como acaba de comprobarse con el caso de las islas de Tiran y Sanafir, auténtico caso de vergüenza.
No son los medios de información occidentales los que critican la actuación del gobierno egipcio, sino todas las instituciones de Derechos Humanos existentes. Los medios se limitan a recoger lo que esas instituciones dictaminan ante los preocupantes datos de todo tipo sobre juicios, represión y muertes. No han sido los medios occidentales los que han matado a la socialista Shaimaa al-Sabbagh llevando una corona de flores a los caídos en la revolución de enero de 2011; tampoco son los que han secuestrado, torturado y asesinado a Giulio Regeni. No son los medios los que colocan bombas en un avión ruso y se niegan a reconocerlo como atentado o bombardean a turistas mexicanos en mitad de una barbacoa en sus vacaciones. No son los medios occidentales los que encarcelan periodistas, ateos u homosexuales retransmitiendo en directo las redadas para mostrar lo virtuosos que son los egipcios.


La lista de  activistas encarcelados es grande y los medios occidentales apenas dan cuenta de ellos. De hecho, el interés de los medios occidentales por lo que ocurre en Egipto —por extraño que les parezca— es muy reducido, casi nulo. Los viajes oficiales procuran ser discretos y solo los dictadores del mundo, los autócratas, parecen sentirse a gusto allí.
Los dirigentes occidentales han sido en ocasiones nada diplomáticos: es importante que Egipto vigile la zona y eso nos importa más que discutir con ellos. Esto no implica reconocimiento alguno, sino todo lo contrario: es más importante que encarcelen terroristas. En realidad, Egipto ha dejado de importar. Y eso es profundamente injusto porque quienes están pagando ese abandono son aquellos a los que ni el gobierno ni una parte del pueblo les agradece el sacrificio que hacen e hicieron.
Lo sorprendente es que Egipto se atreva a hablar de manipulación de los medios occidentales cuando sufre la mayor manipulación histórica realizada en décadas en casi cualquier parte del mundo. Los medios egipcios y los políticos y empresarios que están detrás han logrado convencer a los ciudadanos de que los que salieron a la calle el 25 de enero de 2011, protagonizando uno de los episodios principales de la Primavera Árabe, eran agentes extranjeros destinados a hundir a Egipto. ¿Cómo puede Azza Sedky hablar de "manipulación"? ¿Cómo puede hacerlo cuando el poder reunió a los principales medios para ofrecerles una cuerdo de silencio mediante el que no se criticaría a jueces, militares o policía, un acuerdo ante el que se rebelaron determinados editores, tal como recogió la propia prensa egipcia? ¿Cómo puede Azza Sedky hablar de la manipulación de los medios occidentales cuando se está juzgando a la cúpula del sindicato de periodistas egipcios por amparar a dos profesionales que habían manifestado su opinión a la decisión unilateral del gobierno de la entrega a Arabia Saudí de las dos islas? ¿Cómo puede?


Hay otra cuestión: Egipto no está frenando el islamismo, solo está encerrado a los peligrosos. El fomento de una actitud antioccidental no es una ayuda ya que redirige los odios hacia occidente. Occidente ha inventado —forma parte de la oficial teoría de la conspiración— el Estado Islámico, Al-Qaeda, etc. Obama es un "terrorista" como lo son los estados occidentales y todo lo que llegue de allí un peligro destinado a la destrucción de Oriente Medio. Eso incluye muchas cuestiones, en especial los derechos humanos, que el presidente ha etiquetado como "algo occidental" y que choca con la moral egipcia. Todo lo que se quiere cortar es marcado como "occidental", del feminismo a Internet. Esto tiene sus consecuencias y es de una enorme irresponsabilidad. Los que se quejan constantemente de la islamofobia deberían mirar mejor lo que dicen.
Insistir en que existe una conspiración contra Egipto y que esta proviene de poderes occidentales (y sionistas) que quieren su destrucción es sembrar estadísticamente el terrorismo. Los que lo crean firmemente acabarán tomando medidas. No se puede ir diciendo que todos son enemigos y que no tenga consecuencias.


Las teorías de la conspiración son frecuentes allí, pero tienen riesgos. Elevar teorías absurdas al rango de verdad absoluta y encerrar al que discrepa por "faltar a la verdad" o "expandir mentiras" es una medida típica de las dictaduras más manipuladoras que solo quieren una versión del mundo. Querer que esta pretensión manipuladora se extienda a todo el mundo y se tengan que creer las absurdas versiones con las que el gobierno egipcio intenta que le cuadren los hechos forma parte del delirio en el que muchos viven.
Desgraciadamente los medios occidentales no se ocupan cuanto debía de la suerte de los muchos jóvenes que se jugaron la vida en 2011 y posteriormente intentando defender una libertades para todos. Hoy son acusados de agentes extranjeros en los medios egipcios o ante el propio parlamente.


Egipto puede engañarse a sí mismo cuanto quiera, pero será difícil que logre convencer al mundo de ver lo que no es o, al menos, de escuchar lo que otros opinan. Egipto es hoy en día un espacio de manipulación informativa sin precedentes, con episodios vergonzosos que a Azza Sedky se le han debido pasar por alto, como lo que ocurre con las islas entregadas a Arabia Saudí. Las amenazas a la prensa desde el parlamento mismo o desde el gobierno públicas. Quizá debiera leer más prensa egipcia, pero seguramente llegará a la conclusión de que todo el que no opina de la misma manera es un mentiroso y, sobre todo, que no tiene derecho a ser egipcio. Esa es la raíz de la inmensa mayoría de sus problemas, el monolitismo, la falta de diversidad.
Tristemente, personas muy valiosas desde muchos campos —la Ciencia, la Literatura, la Política...— se lo están diciendo al régimen. El discurso único no es bueno y la pretensión de que los demás tratan de hundirles es todavía peor; es un nacionalismo trasnochado que se basa en la manipulación de un pueblo al que se quiere aislar de cualquier crítica. Donde reina una sola palabra, todo es verdad.


Las especulaciones de Azza Sedky no se quedan en los periódicos, claro. Todos los periódicos del mundo responden como una sola voz contra Egipto. Los periódicos, señala, son mera marionetas. En la segunda parte del artículo todo esto se ve confirmado por la circulación de un documental de 25 minutos en el que todo se explica con claridad. ¡Menos mal! Allí se descubre ¡hasta lo que hay detrás de Google! 
Si quieren saber la verdad de cómo es el mundo, señala, atiendan a la reciente y criticada entrevista que le han hecho al presidente Sisi:

All this is taking place while President Abdel-Fattah Al-Sisi, whom the Western media has shunned, has allowed journalist Ossama Kamal to ask whatever Egyptians would like to know during his two-year presidency in an interview with no censorship, no prohibitions and no omissions, but gaining very little coverage from the Western media.*


¿No le entra a Azza Sedky que al mundo no le importa lo más mínimo? No es una "conspiración"; se llama "desinterés". No merece ninguna credibilidad lo que se recoja en una entrevista de este tipo, de un presidente que ha pedido al pueblo que solo le escuchen a él porque todos los demás les engañan, les hacen la "4GW". ¿No lo entiende?
Evidentemente, no. La frase final con la que Sedky cierra su artículo de forma lapidaria y cerrando el mensaje por si había dudas sobre su significado: "It is high time that we took the Western media with a grain of salt, doubting everything and believing nothing."*
Me saltan algunas dudas ahora. No sé en qué grado participo más de la conspiración universal, si criticando el artículo o silenciándolo. Todo lo que no haya sido decir que es maravilloso y envidiable será considerado un ataque. En cualquier caso, me quedo con la libertad de leer lo que ella dice y decir lo que pienso después, algo que desgraciadamente no puede todo el mundo.
El texto de Azza Sedky es una muestra más del drama intelectual egipcio, del fracaso de una clase privilegiada aduladora del poder que les sigue manteniendo en sus puestos. Los que le dicen al emperador que está desnudo deben hacer las maletas. 

Se publica, además, en un contexto específico: el debate sobre la nueva ley de medios, convertida en arma contra los propios medios egipcios y en especial restringiendo la capacidad de promover nuevos medios, especialmente desde los jóvenes, al exigirles unas licencias y capitales fuera de sus posibilidades. Las fuertes multas a los que publiquen sin licencia acaba por cerrar el círculo, dejando fuera a los que quieran criticar las posturas gubernamentales. En este sentido van algunas de las críticas —muy moderadas— que han sido realizadas por Mohamed Shuman, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad Británica de Egipto (BUE), en su artículo publicado días antes que el de Sadky en el mismo medio. El título de artículo es "A critical eye on the law for organising media"**


La noticia de ayer era que se retrasaba por tercera vez, al 3 de julio, el juicio a la cúpula del Sindicato de Periodistas. Algunos llevan años esperando a que se celebren sus juicios. Pero eso es también un invento occidental.



* "The Western media exposed" Ahram Online 20/06/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContentP/4/223264/Opinion/The-Western-media-exposed.aspx
** "A critical eye on the law for organising media" Ahram Online 11/06/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/4/0/222497/Opinion/0/A-critical-eye-on-the-law-for-organising-media.aspx

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