lunes, 2 de mayo de 2016

Sin precedentes, pero con consecuencias

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Era cuestión de tiempo. La represión egipcia tenía que intentar reprimir las noticias de la propia represión. Es una espiral que acaba estallando y lo hizo definitivamente ayer, con la entrada de la Policía en los locales del Sindicato de los Periodistas egipcios, donde estaban reunidos. Todos los periódicos daban anoche cuenta de ello.
Daily News Egypt explica así lo ocurrido:

After an emergency meeting held in the early hours of Monday morning to address security forces’ storming of the Press Syndicate’s headquarters, the Press Syndicate Council announced the syndicate’s board would stage an indefinite strike until Minister of Interior Magdy Abdel Ghaffar is dismissed from his post.
Earlier in the night, Press Syndicate head Yehia Qalash told a Daily New Egypt correspondent that a police force of at least 50 officers stormed the syndicate’s headquarters and arrested Yanair Gate’s editor-in-chief Amr Badr and journalist Mahmoud Al-Saqa.
Emerging from the meeting, the council also announced it will hold an emergency general assembly meeting on Wednesday to discuss further measures and called for newspapers to black out the front page of their Tuesday’s issues in protest of the incident.
However, the Ministry of Interior has stated that the two journalists “surrendered willingly”, as a police force of eight officers entered the syndicate to arrest them. The ministry added that Badr and Al-Saqa were ordered to be arrested after the prosecution accused them of inciting protest and attempting to distort the stability of the country. The prosecution ordered police to arrest them from the syndicate where they were “hiding”.*


Es otra muestra más de la necedad del gobierno, una auténtica máquina de cometer errores. Da igual quien esté en el Ministerio del Interior, los resultados son los mismos porque no existe una posibilidad congénita de libertades en las actuaciones del gobierno. La única posibilidad de información es el panegírico; la crítica se ve como una forma de desestabilización del país, como una llamada a la rebelión.
La estabilidad social que el gobierno egipcio pretende no es más que el silencio impuesto ante los problemas reales del país que siguen creciendo gracias a los errores constantes que están arruinando al país y convirtiéndolo en una dictadura peor que de aquella de la que intentaron salir.
La entrega sin más explicación a Arabia Saudí de las islas de Tiran y Sanafir sigue estando en el centro de las protestas. Cualquier información que se dé y no concuerde con el trágala gubernamental es considerada como un atentado contra la estabilidad, diseminación de rumores, etc. confusos delitos que no son más que burdos intentos de frenar las protestas e indignación por la entrega al Reino de las dos islas y del intento de silenciar a la prensa, que es cada vez más crítica ante la ineficacia del gobierno. El presidente El-Sisi le advirtió que no hablaran sobre esta cuestión, una práctica insólita en cualquier país y que muestra el autoritarismo paternal y didáctico del gobierno egipcio.

Los dos periodistas detenidos en los locales del Sindicato
La polarización es cada vez mayor entre la prensa afecta al gobierno, un mero instrumento de propaganda al servicio del poder y los intentos de recoger la indignación.
El diario estatal Ahram Online usaba, como otros medios, "sin precedentes", el término usado por el presidente del Sindicato, Yahhia Qallash, para describir los hechos:

Yahia Qallash told CBC TV that about 50 security personnel broke into the syndicate to execute arrest warrants for Amr Badr and Mahmoud El-Sakka. Critics said the surprise move was a violation of Egyptian law.
"The security forces should have informed the syndicate beforehand ... what happened is unprecedented in the history of the syndicate," Qallash added.
The interior ministry disputed Qallash's account.
"Only four officers entered the syndicate to arrest the journalists, who willingly went out with them," the ministry spokesman Abu Bakr Abdel Karim told CBC.**


No deja de ser interesante el razonamiento del Ministro del Interior. La cuestión no está tanto en el número como el hecho. Esto deja al descubierto la mentalidad vergonzante de la represión: la cuestión no es si irrumpen en los locales del Sindicato de la Prensa y te detiene, sino cuántos entra a detenerte.
La información que recoge Egyptian Streets da más datos sobre este hecho y la forma de enfocarlo desde el Ministerio:

At an impromptu press conference outside the Syndicate, Qallash called for the resignation of the Minister of Interior over the “violations”.
However, in a statement released via Facebook, the Ministry of Interior denied Qallash’s account of events, saying that a total of eight police officers had been sent to arrest the two journalists from their homes, where they were not found.
The ministry accused Badr and El-Sakka of “hiding” and using the syndicate as a “safe haven” and capitalizing on the involvement of the syndicate to create a crisis and cause chaos between all parties involved.
The two journalists voluntarily submitted themselves for arrest and their case will be presented to the prosecution, according to the statement.
Amr Badr is the founder of Yanair news website, while Mahmoud El-Sakka works as a journalist for the same organization, reported Ahram.
Qallash has called on an emergency meeting to address the police raid and has called for the intervention of the Egyptian president.***


La cuestión parece reducirse entonces —desde la peculiar óptica del ministro— a que la gente se debe quedar en casa a esperar a que vayan a detenerles, procurando no causar mucho escándalo no sea que se perturbe la paradisíaca tranquilidad egipcia.
Tal como están las cosas en Egipto, cuanto más pública sea tu detención más garantías tienes de no perderte por el camino a ninguna parte. A las detenciones masivas tras las protestas del día 25 siguió la publicación de los activistas de los detenidos para que quedara constancia de que estaban en manos de la Policía y no desaparecieran sin más. Como no es una posibilidad remota, más vale asegurarse. Es lógico, pues, que los dos periodistas estuvieran cerca de sus compañeros para evitar la detención tranquila que el gobierno propone como alternativa a las libertades de expresión e información.

Apoyo del Sindicato de médicos
Como ya sabemos, todo lo que no concuerde con la versión gubernamental es considerado "mentira", "rumor", etc. y por ello digno de detención de sus promotores. El caso de la información suministrada por Reuters desde El Cairo ha dejado en evidencia esta práctica. Al ser las fuentes anónimas sobre la desaparición de Giulio Regeni, el gobierno se permite dar lecciones de Periodismo y acusa a la agencia de "esparcir rumores y falsedades", es decir, de contradecir las versiones oficiales. Lo malo es que las versiones oficiales hacen agua por todas partes, son incongruentes y fantasiosas. Para el gobierno egipcio el acto de enunciación gubernamental es el que fundamenta cualquier verdad. Cualquier otro que diga algo diferente está deslegitimado y estigmatizado, convertido en enemigo del estado, en terrorista.
Pero parece que la paciencia de muchos periodistas se ha terminado y han pasado directamente al acto de desafío total:

In a statement released through privately-owned newspaper Al-Bedaiah, a group of journalists denounced President Abdel Fattah Al-Sisi and Minister of Interior Magdy Abdel Ghaffar for Sunday’s “crimes,” saying the incident confirms reports pointing to the deterioration of press conditions under Sisi’s reign.
Meanwhile, the Minister of Interior ended its statement reaffirming its “appreciation” for journalists and the “national role they fulfill,” as well as the ministry’s “respect for freedom of opinion and expression.”***


Pedir la dimisión del Ministro es una cosa; hacer responsable directamente al Presidente, es otra. Dentro de poco, el ministro de Asuntos Religiosos saldrá diciendo que pedir la dimisión o disentir de las palabras del Presidente El-Sisi "va contra el Islam", como ya se dijo de manifestarse el 25 de enero en favor de la Revolución, la huelga de funcionarios —según señalaron los jueces— o, de forma indirecta, oponerse a la entrega de las islas al señalar que del puente que se realizará entre ambos países ya se hablaba (países de higos y aceitunas) en el Corán.
¿Cómo dudar de un presidente cuyo mandato le fue revelado en sueños? Pese a decir que no aspiraba ni a la presidencia ni a un gobierno de militares, lo cierto es que El-Sisi es hoy el presidente y los militares han ido copando los gobiernos civiles de las diferentes provincias, como ya se denunció en su momento. Con un parlamento al que no se le oirá decir una palabra en favor de las libertades de sus representados, el pueblo egipcio, la única salida es la prensa, la que puede mantener independencia y dignidad frente a los medios propiedad de los magnates que apoyan al régimen o los periódicos oficiales, que tratan de mantenerse como pueden haciendo increíbles ejercicios retóricos muchas veces para que no parezca que dicen lo que quieren decir.
La táctica de mantener el silencio demuestra la carencia absoluta de iniciativas democráticas por parte de un gobierno presidido por el que fuera el Jefe de la Inteligencia del Ejército egipcio y que, de facto, lo sigue siendo; por el que estuviera destinado en Arabia Saudí, país al que ahora hace entrega generosa de las dos islas, lo que despertado la indignación popular.


La página del periódico citado, Al-Bedaiah, se muestra repleta de información sobre el incidente. La mayoría de las noticias hacen referencia a las protestas por la acción; todos piden el cese del ministro y del responsable de la Policía. Se cita la solidaridad de los médicos, el otro grupo más activo ante las presiones y agresiones de la Policía, de los ingenieros y de otros grupos sindicales que ven en la entrada en la sede del Sindicato un hecho, como se señaló, "sin precedentes".


Para acabar de arreglarlo, los jueces han decretado el silencio mediático sobre los detenidos por las manifestaciones del 25 de abril por las islas, algo que acaba de confirmar el desprecio institucional por las libertades:

An Egyptian court has imposed a media gag on the trial of protesters arrested during 25 April protests against Egypt’s recent decision to declare the islands of Tiran and Sanafir as Saudi Arabian.
The court in Dokki, which saw 86 people arrested last week for protesting without a permit on trial, ordered a complete media gag on the case. According to Al-Ahram, the detainees also face charges of joining a terrorist organization, likely in reference to the Muslim Brotherhood.****

El sistema egipcio envuelve cualquier resquicio para tratar de imponer un imposible silencio y manipular la información a través de las prohibiciones. Como era previsible, el final de la hoja de ruta no llevó a la democracia sino al fin de cualquier esperanza de que sea posible en estas circunstancias.
Yo le hemos señalado repetidamente y desde hace tiempo: la única solución a los problemas es la imposición del silencio sobre ellos. La única cuestión es cómo se ejecuta el silencio: por desapariciones, por prohibiciones, por arrestos, etc.


La toma del Sindicato de Periodistas es un hecho grave y marca un punto en forma de administrar el poder por parte de El-Sisi. Atrás queda la imagen mediática del militar sonriente, escogido por la mano divina y llevado al poder para salvar a Egipto de sus múltiples enemigos, para llevarlo a la cima de la gloria.

Pasado el tiempo, la imágenes han ido variando: de aquella primera visita a un hospital para saludar a una mujer atacada, de aquellos primeros paseos en bicicleta por la ciudad rodeado de jóvenes, etc. queda muy poco. Las imágenes ahora son las del escándalo de los kilómetros de alfombra roja para los coches, los abrazos saudíes, Giulio Regeni, el avión ruso de pasajeros objeto de atentado islamista, las calles vacías de Sharm el-Sheijk etc.
Con motivo de la Fiesta del Trabajo en el primero de mayo, El-Sisi usó un hotel para dirigirse a la nación. Mada Masr nos recuerda que, como en años anteriores, no se realizan manifestaciones. Empeorando cada año la situación económica, la perspectiva de salir a la calle a corear algo que no sea el nombre del presidente es peligrosa. En su línea, el discurso del presidente advirtió de los peligros que acechan fuera de las líneas del gobierno. La cuestión está en que medio país, especialmente las empresas públicas, están sublevadas ante la situación económica y la legislación que el parlamento —lleno de empresarios privados y magnates— está realizando contra  ellos. Señalan en Mada Masr:

Sisi’s speech warned against labor protests, stressing “the importance of promoting dialogue and collective bargaining between both sides of the productive process, to realize amicable resolutions, and to decrease labor protests, which negatively affect production.”
“Who’s going to represent me in this collective bargaining?” asks Seoud Omar, a Suez Canal Authority employee and labor organizer in Suez City. “How are workers supposed to confront exploitation, corruption, mismanagement and poor working conditions when ETUF has failed to over several decades?”
Omar says the ETUF has a membership of nearly 4 million — less than 15 percent of the national workforce — and thus is only capable of bargaining on behalf of a minority of workers. Egypt’s independent trade unions claim a membership of only a few hundred thousand, and have even weaker bargaining powers.
“The ETUF leadership seeks to outlaw independent unions under the pretext that they instigate labor protests and strikes,” points out Omar.*****


Egipto paga la destrucción o debilitamiento de  partidos políticos que representen a los ciudadanos, como gobierno y oposición, y a los trabajadores con sindicatos independientes. Los ETUF son los sindicatos oficiales (Federación de Sindicatos Egipcios) que se crearon en 1952, con la revolución. Como cualquier otro segmento institucional, han quedado reducidos a lo que la Historia ha hecho de ellos.
Lo ocurrido en el Sindicato de Periodistas tendrá consecuencias. Lo más probable es que lleve a un acoso mayor de la prensa para tratar de reducir su crítica. Se formará una espiral, como de hecho ya se ha producido. Cada prohibición conlleva más reacciones de protestas porque trata de ocultar un problema, un error o una crítica a lo realizado.
Por lo pronto, periodistas se han encerrado en los locales del Sindicato y se han declarado en huelga indefinida esperando a que se cese al ministro. Planean también una acción conjunta que llegue a las portadas de la prensa de mañana. Veremos en qué queda la cuestión.



* "Update: Press Syndicate’s board to stage indefinite strike until the minister of interior resigns" Daily News 1/05/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/05/01/security-forces-storm-press-syndicate-arrest-two-journalists/
** "Egypt's police arrest two journalists at press syndicate in 'unprecedented' move" Ahram Online 1/05/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/205870/Egypt/Politics-/Egypts-police-arrest-two-journalists-at-press-synd.aspx
*** "Egyptian Court Orders Media Gag on Trial of Protesters Arrested During Islands Demonstration" Egyptian Streets 1/05/2016 http://egyptianstreets.com/2016/05/01/egyptian-court-orders-media-gag-on-trial-of-protesters-arrested-during-islands-demonstration/
**** "Egypt Police Raid Journalists Syndicate in ‘Unprecedented Violation of Law’: Syndicate Head" Egyptian Streets 2/05/2016 http://egyptianstreets.com/2016/05/02/egypt-police-raid-journalists-syndicate-arrest-journalists-in-unprecedented-violation-of-law-syndicate-head/

***** "Labor Day 2016: Sisi addresses nation from hotel, workers air grievances" Mada Masr 1/05/2015 http://www.madamasr.com/sections/politics/labor-day-2016-sisi-addresses-nation-hotel-workers-air-grievances

 

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