lunes, 9 de mayo de 2016

La discordia o el nuevo viejo régimen

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Como era previsible —y lo señalábamos ayer—, la sesión parlamentaria para debatir sobre el conflicto entre el Ministro del Interior y el Sindicato de Periodistas en Egipto se ha saldado con más ataques y desprecios a la prensa. No podía ser de otra manera porque ese parlamento está configurado para salvaguardar la imagen de la presidencia. A El-Sisi le queda poco que mostrar y solo confiar en que los voceros amplifiquen sus méritos y tapen sus errores y limitaciones.
No debe extrañar, pues, que Ahram Online recoja testimonios en los que se pueden leer cosas como las siguientes, que harían enrojecer a cualquier parlamento democrático o con sentido del pudor:

Most MPs launched scathing attacks against the syndicate’s board, with some accusing them of exploiting the crisis to tarnish the image of President Abdel-Fattah El-Sisi.
Some MPs used a terrorist attack that took place in Cairo earlier in the day as ammunition to attack the syndicate, with independent MP and journalist Mostafa Bakri accusing the board of “paving the way” for the crime.
"The syndicate's description of policemen as ‘thugs’ helped give terrorists an excuse to commit their crime in Helwan today," said Bakri.
It was earlier believed that the debate would be postponed in a bid to give a chance for mediators to help mend fences between the syndicate and the interior ministry.
However, the majority of MPs, including some journalists, chose to address the issue, insisting that it is the syndicate – rather than the government or president El-Sisi – that should issue an apology for what happened on 1 May.*


Responsabilizar a la prensa del atentado cometido en Helwan es otra bellaquería más cometida por los acólitos del régimen. Como ya señalamos, la profesión periodística y la clase política —como en otros lugares— suele atraer lo mejor y lo peor cuando no son las libertades generales las que se tienen en cuenta sino la adulación y el rivalizar para demostrar ante los que mandan qué fieros pueden llegar a ser como fieles guardianes de la imagen presidencial. Que estas palabras hayan salido de la boca de un Bakri es solo una muestra más del funcionamiento político y mediático del régimen.
La estrategia puesta en marcha ahora es dividir a los periodistas, sembrar la discordia enfrentando a los miembros de la dirección del Sindicato con los periodistas hasta lograr que queden fuera de fuego. Dividir al Sindicato para acabar con las protestas es el objetivo.
Daily News Egypt recoge ya estos intentos:

Dozens of journalists suggested on Sunday that another Press Syndicate General Assembly be held to resolve the dispute between the syndicate and the Interior Ministry.
The meeting was held at Al-Ahram newspaper headquarters on Sunday. The choice of location was met with criticism from journalists who announced on social media their refusal to cover the meeting. They said it incites division in the press community.
At the meeting, in the absence of Press Syndicate President Yehia Qalash, a number recommendations were announced, some of which are conflicting with the recommendations formally announced by the syndicate on Saturday.
The meeting was led by an array of senior former and current editors-in-chief of both private and state-run newspapers and syndicate members, including notably the former syndicate chief during the Mubarak era, Makram Mohamed Makram.
During the 2011 revolution, Makram made several televised statements through state media channels criticising the uprising and demonstrations against the Mubarak regime.
Majority of the attendees voted to mandate Makram to draft a list of recommendations on their behalf after further closed discussions. The attending journalists also suggested that the legality of the resignation of the Press Syndicate’s board be looked into.**


El regreso a primera línea de los periodistas que estuvieron al servicio del régimen de Hosni Mubarak clarifica mucho las cosas —por si había dudas— sobre la orientación del régimen de El-Sisi. Es el nuevo viejo régimen.
Al eliminar a los islamistas y abandonarle los demócratas, el régimen egipcio solo puede apoyarse en las estructuras políticas y económicas de Mubarak. Los que ya trataron de hacer fracasar la revolución de 2011 regresan para seguir con su cometido, esta vez la destrucción del Sindicato desde dentro. Se trata, pues, de hacer ver que los periodistas que defienden el derecho a informar son anti estado o anti Sisi, que consideran que es lo mismo. Recuperan posiciones y se fortalecen en las nuevas estructuras. Su objetivo es ahora claro: evitar que se repitan los acontecimientos que los sacaron del poder. No temen a los peligros exteriores; temen a las reacciones del interior, las del hartazgo ante los problemas sin solucionar y la falta de libertades.


Los frentes contra la prensa se multiplican: parlamento, ministerio y el sector mediático que les atacaba, más el sangrado del propio Sindicato. Son los enemigos que hay que eliminar a través de los mecanismos habituales: más detenciones, difamación, enfrentamientos, etc.
Ahram Online da más información sobre las intervenciones en el parlamento contra la prensa:

Joining forces, Abdel-Rehim Ali, an independent MP and journalist, said that "while policemen are sacrificing their blood to safeguard the country against terrorists, we see that the Journalists Syndicate is taking a nervous stand, putting itself above the law and trying to drag the president of the republic into this conflict by any means."
Abdel-Hamid Kamal, a leftist MP, said "the crisis should be discussed in an objective way."
"I attended the meeting of the board of the Journalists Syndicate on Saturday to urge them to open contacts with the parliament speaker to find a friendly solution and reach the truth," said Kamal.
By contrast, Mostafa Bakri, an independent MP and journalist, took a fiery line against the Journalists Syndicate, asserting the members of the board of the syndicate have turned its building into a sanctuary for "revolutionary socialists,” the 6 April movement and remnants of Muslim Brotherhood.
"They have even allowed Brotherhood elements help hostile television channels like El-Sharq to cover events inside the syndicate in detail," said Bakri.
Bakri said prosecution authorities – rather than interior ministry officials – were the ones who gave orders for policemen to go into the syndicate building and arrest two activists.
"In spite of this, they insist on escalating against the interior ministry for political reasons," Bakri said.*

Como puede verse, los más activos contra la prensa son los "diputados periodistas" —como Bakri—, con lo que se aprecia esa mezcla de intereses empresariales, mediáticos y políticos creados alrededor del gobierno para su apoyo. Son los que dominan el parlamento y lo aprovechan. Los intentos de hacer ver que los periodistas están contra la ley y que quieren ser privilegiados no es más que una burda campaña para que tengan en contra la opinión pública. Discutiendo por la entrada de la Policía en los locales del Sindicato, se evita discutir sobre los motivos por los que se produce la entrada: la persecución por informar sobre lo que no gusta.


Los intentos son realmente burdos y se han realizado desde los considerados diputados "independientes" que son tan gubernamentales como los otros pero que han servido, dado el peculiar sistema electoral egipcio, para aparentar que existen independientes. Se pueden contar de forma rápida los escasos diputados realmente independientes.

Independent MPs Ihab Ghatati and Mohamed Abu Hamed charged that the building of the Journalists Syndicate has become a battleground against the state.
"They opened the doors of the syndicate for foreign and hostile media to tarnish the image of the country for political reasons," said Abu Hamed.*

Más intentos de extender las sospechas contra los periodistas: si los medios extranjeros se han ocupado —como es lógico— del problema, esto, según los diputados egipcios, es una muestra de que conspiran contra el estado, que buscan la ruina de Egipto. Las conspiraciones de los "medios hostiles" están en la raíz del conflicto, según ellos. Todos los problemas, ya sabemos, derivan de conspiraciones exteriores. Mientras funcione el argumento, y para ello es esencial una prensa dócil, se seguirá usando.
Pero de todas las bellaquerías dichas, la más vergonzosa se reserva para el final y de boca de un ex militar, un cuerpo limpio de toda sospecha, como es sabido:

MP Abdel-Moneim El-Oleimi recommended that parliament discuss the state of the media and the press in general.
"The discussion in the Media Committee should not be confined to the crisis," said El-Oleimi, adding that "the committee should make a review of the violations made by the Journalists Committee, the debts of press organisations and new media laws." 
El-Olimi asserted that "just 10 percent of the members of Egypt's Journalists Syndicate are true journalists, while the remaining 90 per cent are not involved in media or press activities."
"We should ask the syndicate why and how these people were able to get press cards," said El-Olimi.
Salama El-Gohary, an independent MP and a former military officer, claimed that "anyone can get a press card in Egypt from the Journalists Syndicate in return for a bribe of EGP 50,000."
"I am a former military man, but I was able to get a press card from the Journalists Syndicate," said El-Gohary.*

Viniendo de un militar metido a político, no deja de ser una osadía. Sobre las elecciones para la cámara en la que El-Gohary ocupa un puesto de diputado, decía Egypt Independent en octubre de 2015:

The use of "political money", or bribery, has controlled the first round of the House of Representatives' elections, said Ayman Nasry, executive director of the Ecumenical Alliance for Human Rights and Development in Geneva.
The organization, which is one of several international organizations that supervised the first round of the parliamentary elections, witnessed voters receiving bribes to choose candidates for individual seats, though it was unaware of whether the same was true for party lists.**


No debería hablar demasiado el diputado ex militar sobre sobornos.
Pero el ataque tiene todos los aires de una amenaza contra la prensa en su conjunto, es decir, una limpieza profesional en busca de la pureza de sangre ideológica. Con parlamento, policía y jueces, es fácil destruir los focos de crítica, que es el objetivo final. Los parlamentarios diseñan, los jueces aplican y los policías los van a buscar. Ahora ya lo hacen, pero quedan todavía leyes que les amparan. Basta con cambiar esos detalles y después ponerse en marcha.
El-Gohary, lleno de prepotencia, ya se ofrece a cubrir el hueco de los periodistas. Por un soborno de 50.000 libras, dice, se hace con un carnet de prensa. Ser militar o juez, en cambio, es mucho más caro, pero también más productivo.  


La noticia la daban hace unos días sobre la percepción de la corrupción: "Fifty-eight percent of respondents in Egypt believed that the government is not exerting enough effort to fight corruption."*** Mejor harían sus señorías en dedicarse a eso y no a reducir las posibilidades de denunciar la corrupción existente que es mucha y de la que solo se ve la cima. Ese es el papel de la prensa, impedir que esa corrupción siga al denunciarla. Sin una prensa libre, capaz de denuncias, tal como ocurrió en los treinta años de Mubarak, la corrupción se comerá a Egipto. Pero como ocurrió con su Jefe de Auditores, es preferible acusarle a él por ponerle el precio a la corrupción que atacarla.
A corto plazo, la resolución de este conflicto se ganará por el gobierno, que impondrá la fuerza de la violencia institucional y policial. Pero a medio y largo plazo, el gobierno de El-Sisi sigue perdiendo batallas. Las pierde dentro y fuera, pierde sobre todo confianza.
Tiene razón la periodista Amira Walsh, en AlBawaba News, al titular "Journalists also sacrifice their lives for the homeland". Walsh escribe:

It was an unforgettable day that honored the entire of Egypt not only journalists, with journalists flocking to defend their syndicate headquarters after being violated and stormed by police forces.
May 4, 2016 will be written in the history of the Egyptian press with letters of light and will be a source of pride for journalists in future generations. Large numbers have attended the general assembly despite the siege of the police forces and thugs who verbally and physically harassed journalists, standing side by side with the police. The journalists did not back down and continued to struggle for their profession. This ugly siege gave them vigor, determination and stubbornness, and held a general assembly with great success and has taken decisions.
Some will respond that police have sacrificed for the nation, it is true, of course, and the righteous martyrs deserve all appreciation and pride, but this does not justify repression and violation of the law, corruption and insulting citizens. If the police are sacrificing for the home because of the nature of their profession, the journalists also sacrificed for the nation by virtue of their profession and their consciences.****


Todavía Egipto no está preparado para comprender que las libertades que se defienden no son las de los periodistas sino las de toda la ciudadanía a estar informada. Pero todavía una parte muy importante de esa ciudadanía sigue deseando no saber la verdad, prefiere vivir su fantasía. Cree que con gritar con fuerza el nombre de sus amos van a solucionarse los problemas. No se soluciona ninguno y se agravan los existentes.


Memoria flaca la egipcia. Yo recuerdo, en cambio, muy bien aquellos momentos en Tahrir en los que la gente protegía en círculos, con sus cuerpos, a los periodistas de todo el mundo, a los periodistas egipcios, que tenían el valor de compartir con ellos aquellos momentos difíciles. Los protegían para que pudieran informar al mundo de lo que estaban haciendo. La prensa y la gente estaba unida frente a los matones y a los guardias y militares que coreaban el nombre de Mubarak y los llamaban "traidores", financiados entonces por algunos de los que están hoy de nuevo en el parlamento, como es sabido.
Pero hay lecciones que cuesta mucho aprender. 



* "Egypt MPs attack press syndicate in its dispute with interior ministry" Ahram Online 8/05/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/208369/Egypt/Politics-/Egypt-MPs-attack-press-syndicate-in-its-dispute-wi.aspx
** "Senior journalists defy assembly decisions on dispute with Interior Ministry" Daily News Egypt 8/05/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/05/08/senior-journalists-defy-assembly-decisions-on-dispute-with-interior-ministry/

*** "Bribery controlled 1st round of elections: rights organization director" Egypt Independent 28/10/2016 http://www.egyptindependent.com/news/bribery-controlled-1st-round-elections-rights-organization-director
**** "Journalists also sacrifice their lives for the homeland" AlBabawa 6/05/2015 http://www.albawabaeg.com/86953


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