jueves, 19 de mayo de 2016

Encuentros en cualquier fase

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Me imagino que mucha gente se está imaginando cómo podría ser un mundo capitaneado por Donald Trump. Puede incluso que Woody Allen pudiera estar preparando un guión sobre su llegada a la Casa Blanca. Algunos líderes de diferentes países han formulado algunos comentarios, pero la procesión va por dentro. Más de uno se estará preguntando ¿Y si sale? Es el momento en el que la gente empieza a moverse nerviosa en el sillón, que se vuelve súbitamente incómodo.
Por ahora le están creando citas imaginarias, que son como ejercicios mentales que hasta no hace mucho pudieran parecer imposibles, como el que Euronews nos recoge:

Además de renegociar el Acuerdo sobre Cambio Climático, el virtual nominado republicano asegura que se entrevistaría con el líder norcoreano Kim Jong Un, en una reunión que daría un giro a la política estadounidense.
Donald Trump:
“Hablaría con él, no me supondría un problema hablar con él; y al mismo tiempo presionaría con fuerza a China, porque tenemos un enorme poder económico sobre China. China puede acabar con el problema en una reunión o con una llamada de teléfono”
El entorno de Hillary Clinton- su asesor de campaña Jake Sullivan- ha califica los comentarios de Trump de “sin sentido” además de “insultantes” para Corea del Sur, principal aliado de Washington en la región.*


Nadie se ha atrevido a preguntar a Trump que entiende por "presionar con fuerza a China", pero no sé si todo el mundo se atrevería a hacerlo. Puede que desconociera la existencia de Corea del Sur y no haya tenido intención de insultarla. Quién sabe.
La posibilidad de un encuentro en la cumbre entre el líder sexy de Corea del Norte y el líder los Estados Unidos, Donald Trump, puede superar el guión de la película The Interview, que causó algunos problemas por gastar bromas con un país tan serio.
Lo cierto es que el Partido Republicano ha hecho una jugarreta a la Humanidad que no sé si vamos a poder perdonarle en algún momento de la Historia. Ser recordado como el Partido que nominó a Donald Trump para la Presidencia de los Estados Unidos no es algo agradable, teniendo en la historia tantos ilustres nombres. Pero Trump los borrará todos de la memoria como un ciclón amnésico.
El papelón de los republicanos es irrepetible por mucho que se esmeren. No creo que se haya dado una campaña tan poco productiva y más mediática. Son dos aspectos que han ido de la mano: cuanto mayor eran los disparates, los medios han dedicado más espacio, unos llevándose las manos a la cabeza y otros tratando de explicar cómo había que hacer para intentar pararlo.


Ni unos ni otros han servido de mucho, me temo. Ahora todo quedará en las manos de los votantes, como debe ser. No por ello hay que dejar de examinar lo que ha ocurrido aquí, entre otras cosas porque lo que ocurre en los Estados Unidos acaban repitiéndose en muchas otras partes. La modernidad hace tiempo que llega de USA y si Trump (el renovador) sale adelante, mucho me temo que vamos a tener reality para rato.
Los problemas mundiales de liderazgo solo son comparables con los problemas de liderazgo mundial. Recogíamos el otro día aquí que ya estaban algunos echando de menos a Barack Obama como líder mundial, como líder de Occidente. Hillary Clinton es mejor que Trump, pero casi cualquier cosa es mejor que Trump.
Como esos monstruos de las películas de mutantes que se alimentan de aquello que usan para combatirlos, Trump se ha ido haciendo meriendas y desayunos con todo lo que le arrojaban. Los candidatos republicanos no pasaban de aspirantes a premios de feria de barrio mientras que Trump se encargó de despreciarlos y humillarlos. Él es rico y no necesita ir mendigando: mi jet contra vuestros autobuses de campaña.
La BBC ha recogido los piropos que se han ido lanzando en la campaña esos dos monumentos a las libertades que son Trump y Vladimir Putin. La estrategia de Trump ha sido que le compararan con el ruso, entre otras cosas porque Putin ya había batido a Obama en el campeonato mundial que es la portada de la revista Forbes. Y a eso Trump y Putin le han sacado mucho provecho.


Putin siempre juega con blancas y le ha arrebatado a Obama, si no el liderazgo, sí las iniciativas. Putin tiene muchos problemas, pero —como Trump— los usa para los demás vean lo poco que le importan. Ahí está la anexión de Crimea y la guerra de Ucrania como amenaza de reactivación cuando le parezca; ahí está su comportamiento en Siria  apoyando a Al-Assad y convirtiéndose en el que manda realmente en la zona.
Donde Obama realiza cincuenta discursos de advertencia, Putin no dice una palabra y lo hace. Eso le vale la admiración de la parte del planeta que no sabe ruso, pero entiende lo que Putin quiere decir. Un gesto suyo de desprecio equivale a veinte páginas de discurso de Obama.
Como personaje televisivo, Trump es hablador. Le toca porque es el aspirante y tiene que quitar protagonismo. Putin no lo necesita porque en la mentalidad rusa hablar mucho debe ser signo de debilidad.
En el artículo de la BBC se señalaba:

La analista rusa Masha Gessen explicó que un rasgo común entre Putin y Trump es su sentido de "virilidad".
"Trump dijo que si alguien lo golpea devolverá el golpe 10 veces más duro. Podría estar citando a Putin, que toda su narrativa personal se basa en golpear diez veces más duro. Además de golpear, la virilidad se basa en denigrar a las mujeres. Aquí, de nuevo, los dos hombres dicen las mismas cosas, incluso sobre las mismas mujeres", escribió Gessen en su sitio web.**


Desde luego ninguno de los dos es un caballero. De eso no cabe ninguna duda. La Fox ha montado un show, que ha sido criticado por muchos otros medios, con Trump y la periodista "ofendida", Megyn Kelly. Las críticas han ido hacia la cadena y la periodista por adquirir un protagonismo excesivo, pero quizá coincidían en ello ambos interlocutores. Cuando Kelly quiso preguntar por los "suyo", Trump se dejó llevar. Gran astucia porque mientras estuvieran hablando de ella no estaban hablando de él, lo que le permitía quedar como un caballero. La propia Fox News lo resume así:

Megyn Kelly asked Donald Trump about his attacks on her following the first GOP debate last August, where Kelly asked Trump about his offensive comments toward women.
"I thought it was a fair question. Why didn’t you?" she asked.
Trump responded:
I thought it was unfair. I didn’t think it was really a question. I thought it was more of a statement. That’s the first question that I have ever been asked during a debate. And I have never debated before. I mean, my whole life is a debate, but I have never actually debated before. And I am saying to myself, 'Man, what a question.'  And then, of course, then you have Bret doing his thing. So I am saying to myself, 'I got two hours of this?' Um, I don’t really blame you because you are doing your thing. I mean, you have to do your thing. And from an entertainment standpoint, it was fantastic. You got the highest ratings in the history of cable television, 24 million people. I give you credit for it actually. But from my standpoint, I don’t have to like it.
Trump said that looking back, he feels that the tough questions might have been a positive for him as he moved forward in the campaign.
"I said, 'If I could get through this debate, with those questions, you can get through anything.'"
Kelly asked whether his anger toward her in the ensuing months was "anger" or part of a "strategy."***


El lobo mediático Trump se pone la piel de cordero primerizo. Y le sale bien porque le permite recuperar su objetivo y desandar los errores. No solo insultó con vulgar obscenidad a la periodista sino que ahora ella come de su mano. Si gana Trump, Kelly cantará el Happy Birthday en la Casa Blanca.
El mundo se está llenando de personas que rozan o llegan al poder cargadas de un infame pragmatismo maquiavélico. Están consiguiendo que muchos, dentro y fuera de sus espacios, les admiren. Les copian el estilo (incluso de peinado) y se lanzan con el peor estilo.

Es horrible imaginar los encuentros de un electo Trump con Kim Jong Un, pero también con Putin, con Erdogan, con Maduro, con Boris Johnson, que está dispuesto a ser su copia británica, con Marie LePen, con... Mejor dejarlo.

Echamos de menos la elegancia verbal, la inteligencia bien entendida, la capacidad de dialogar más allá de la respuesta ingeniosa. Hay demasiada "comunicación", demasiados mediadores entre la política y los políticos, demasiado equipo. La política se ha convertido en un plató lleno de marrulleros que se desafían con el convencimiento de que van a dar mejor ante las cámaras, que dominan mejor los trucos retóricos que sus rivales y, en fin, que hacer política es eso.
Echamos de menos políticos de carne y hueso y no de plástico maquillado; con madurez y cierta sabiduría que surja de su experiencia de la vida y no de la Wikipedia como último recurso. Echamos de menos personas sensibles, con emociones sin programar; personas con principios.
Trump es lo contrario de lo que una persona normal querría para la presidencia de los Estados Unidos o de cualquier otro sitio. Pero la cuestión es cuántas personas normales quedan.



* "Donald Trump asegura que se reuniría con Kim Jong Un si llega a la Casa Blanca" Euronews 18/05/2016 http://es.euronews.com/2016/05/18/donald-trump-asegura-que-se-reuniria-con-kim-jong-un-si-llega-a-la-casa-blanca/
** "Los llamativos piropos que no paran de lanzarse Donald Trump y Vladimir Putin" BBC Mundo 21/12/2015 http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/12/151221_llamativos_piropos_trump_putin_parecidos_bm
*** "'Let's Talk About Us': Megyn Kelly Asks Trump About His Attacks on Her" Fox news 17/05/2016  http://insider.foxnews.com/2016/05/17/megyn-kelly-asks-trump-about-his-attacks-her-lets-talk-about-us



No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.