domingo, 17 de abril de 2016

Perros, burros y manifestantes o fábulas egipcias

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Dos medios egipcios coinciden en señalar la ausencia de información sobre las manifestaciones del viernes en Egipto para protestar por la entrega a Arabia Saudí de las islas de Tiran y Sanafir. Lo que para unos ha sido el principio de la pérdida del miedo a salir a la calle, tanto por la represión como por la sanción social, para otros no ha existido.
Se cumplen, pues, la expectativas del presidente Sisi: cuidado con lo que dicen los medios. Ya sea por autocensura ante los avisos del presidente o por vocación progubernamental, el hecho es puesto en evidencia por al menos estos dos medios, Mada Masr y Daily News Egypt que dan como noticia la ausencia de noticias.
Mada Masr titula "Friday protests never happened for some major Egyptian newspapers" y señala:

Several major local newspapers, including the state-owned Al-Ahram, which has the highest circulation of Egyptian papers, opted to largely ignore the protests that took place nationwide on Friday denouncing Egypt’s decision to hand sovereignty of the Red Sea islands of Sanafir and Tiran to Saudi Arabia earlier this month.
Thousands turned out to demonstrate on Friday in what were the largest protests in two years, challenging a severe crackdown on street movement since the controversial anti-protest law was issued in November 2013.
Al-Ahram only acknowledged the protests in a short story on its inside page, with the headline, “Security forces abort plans to instigate riots.”
Police clashed with protesters in several locations across the country on Friday, arresting over 100 people, most of who were released later in the day.
Al-Ahram also highlighted a smaller, pro-government protest on the same day in a short article titled, “A protest to support the return of the islands to Saudi Arabia under the slogan ‘we trust the state’.”*


Son varios medios los que señalan que las manifestaciones son las que han tenido más poder de convocatoria desde la aplicación de la ley anti-manifestaciones. Las  advertencias, llegadas de diferentes instancias —incluida la religiosa, que veía una anticipación coránica sobre el puente que se ha de construir en los dos países, el Puente del Rey Salman—, sobre los riesgos de la participación, incluido el aviso de los islamistas de sumarse a las manifestaciones, no fueron suficientes y mucha gente salió a la calle. Las fotografías que han circulado a través de las redes sociales así lo muestran.
Los debates sobre el número de manifestantes no tienen demasiado sentido. Es más reveladora esa patética manifestación, ofrecida por el estatal Ahram, bajo el lema "we trust the state" en la que se da el caso insólito del "apoyo popular" a una devolución de tierras. No conozco un caso similar y muestra la distorsión egipcia de la política y de la forma de ejercerla desde el poder.


Mada Masr revisa algunas cabeceras señalando aquellas, públicas o privadas, que han dado pequeñas notas sobre las manifestaciones (Akhbar al-Youm, “Security disperses protests against the island agreement”) o que las han calificado de "fracaso" (como el medio privado Al-Watan).
La publicación cierra su información con quien sí ha informado y una conclusión histórica:

In contrast, the privately owned Al-Masry Al-Youm newspaper led its coverage with, “Friday of the land: Angry protests and a security crackdown.”  Similarly, the privately owned Al-Shorouk headlined, “Thousands on the Friday of Land: Bread… Freedom … These islands are Egyptian.”
This is not the first time Egyptian newspapers have ignored anti-government protests. On 26 January 2011, following unprecedented demonstrations across the country that resulted in the removal of 30-year President Hosni Mubarak, Al-Ahram’s main headline read, “Widespread protests and instability in Lebanon,” with a smaller headline on Egypt’s protests. The state-owned Al-Gomhoreya led with, “Protesters obstruct traffic and riot in Tahrir Square.”*

No está mal recordar la Historia de vez en cuando, especialmente la valoración mediática de lo que ocurre, que suele ser un buen indicador —pasado el tiempo— de la miopía o acierto en nuestra respuesta ante lo que tenemos delante.
El otro medio que se ocupó de informar de la falta de información es Daily News Egypt, que se centra en las televisiones, titulando "Egyptian TV channels impose media blackout on Red Sea islands protests". Recoge primero la ausencia de información para después recurrir a analistas preguntados sobre esto:

Despite prolific reports about thousands of citizens and activists gathering in downtown Cairo and 13 other governorates on Friday to protest against the recent maritime demarcation of the Red Sea islands, a remarkable media blackout was implemented across state-owned and privately-owned media outlets, according to Democracy Index.
Protests began following Friday prayers in different regions in Cairo and Giza under the name “the day of land and honour”.
Protesters decried the Red Sea islands Tiran and Sanafir’s transfer of sovereignty and called for the fall of the government.
Media outlets, especially TV channels, did not cover the protests. Those that did used careful language such as “limited demonstrations”.
State-owned channels broadcast different news stories, away from the scenes in downtown. Egyptian satellite aired a programme related to airports during the protest’s peak when protestors arrived at the Press Syndicate.
Privately-owned channels also lacked transparency. Al-Hayat channel broadcast religious and cooking shows; there was no mention of the protests.
Sada El-Balad showed films, TV series, and light entertainment throughout the day, as did TeN channel.
Al-Nahar channel also ignored the protests across the country until the protestors reached the Press Syndicate. The channel then began to show some scenes of the protest but referred to it as a “limited protest”.**


Todo el aparato mediático afecto al gobierno, público y privado, parece haberse puesto en marcha para minimizar los ecos de las protestas que, sin embargo, los medios extranjeros (The New York Times, por ejemplo) consideran las más importantes contra el gobierno desde el ascenso de El-Sisi al poder hace dos años.
Es bastante indicativo del clima absurdo al que los medios (y la gente) se encuentran sometido la opinión del experto consultado por el periódico:

Media expert Yasser Abdul Aziz told Daily News Egypt: “Media coverage of Friday protests was unprofessional. This was apparent in the state- and privately-owned channels’ [lack of] coverage of the events. This endorsement of ignorance will push the Egyptian audience to search for alternative outlets that may publish unreliable news.”
The absence of objectivity and ethics in media is a disaster that will force Egyptians to resort to media outlets “that work to destroy Egypt”, Yasser said.
Egyptian media, whether private- or state-owned, suffers from political and security pressures that control its content, the expert said.**

No sabemos muy bien han cuándo y hasta dónde seguirá esta extraña guerra en la que Egipto piensa que está envuelto, esta extraña conspiración que se vive con pasión entre sus fronteras y que les sirve para justificar, y la indiferencia aburrida o el desconocimiento con la que se vive en el exterior. Cuando dijimos hace unos días [ver entrada] que quien está haciendo la guerra psicológica a Egipto es el propio gobierno, que trata de convencer a los egipcios de que sus meteduras de patas, su incompetencia y sus desatinos son fruto de conspiraciones extrañas, nos referíamos precisamente a esto. Que se les diga a los egipcios que no miren la prensa extranjera porque solo hablan de Egipto sus enemigos es un clima que dice muy poco sobre la inteligencia del experto primero pero de los que lo fomentan y secundan después. Pero eso es lo malo de vivir aislados, de espaldas al mundo.


Por su parte, Ahram Online —que trata de mantener una línea propia y diferenciada— hace un interesante ejercicio periodístico que puede ser interpretado de muchas maneras y que nos limitamos a mostrar, dado el carácter de la información con la que ha cubierto su noticia principal. Hoy abre sus páginas digitales con una noticia preferente y dos historias más relacionadas:

Saving Cleopatra: How Egypt’s animal rescuers battle cruelty and change lives
Stray animals in Egypt's cities often suffer horrible abuse. But committed volunteer rescuers offer hope, against the odds
— In pictures: Egyptian street dog whose puppies were murdered finds home abroad
— Eat, Bray, Suffer: An Egyptian donkey's tale


Si yo tuviera que escribir una fábula política con animales, lo haría así. Pero como no puedo entrar en las mentes de los que han decidido mostrar la imagen de una perra llamada Cleopatra con sus hijos muertos por la brutalidad de los que se dedican a ello y cómo los maltratados animales solo pueden lograr la felicidad fuera del país, me limito a interpretarlo poéticamente como una noticia que a alguien le ha parecido de "gran importancia" y por ello la ha colocado en el lugar preferente del día.
Las noticias sobre las masacres de animales en la calles son relativamente frecuentes —perros golpeados, envenenados o muertos a tiros, camadas completas muertas a palos—, y algunos medios dan información sobre ellas, pero no en sus lugares de preferencia. La historia de Cleopatra es de mayo de 2015, que fue cuando la vi por primera vez en el periódico. Un hombre había matado a sus seis cachorros, por lo que estaba en una depresión profunda. A la perra le habían conseguido unos amos en los Estados Unidos. A la mayor parte de los animales rescatados, atacados con ácidos, heridos por golpes o atropellos, etc. les buscan amos en el exterior, Europa, Estados Unidos o Canadá. Los comentarios de los lectores suelen ser del tipo qué suerte tienen.
Junto a las noticias sobre la perra Cleopatra y a otros perros maltratados ("Egyptian street dog whose puppies were murdered finds home abroad"), Ahram Online incluye otra —¡de 2014!—, firmada por la misma periodista, esta vez sobre el maltrato y la crueldad con los burros, titulada "Eat, Bray, Suffer: An Egyptian donkey's tale":  

“In modern day Egypt, there is a tendency to associate negatively anything related to animals,” explains Egyptian scholar Adel Iskandar. “The idea that humans are much more evolved creatures is something that is very entrenched in our culture. All animals are seen as negative, with the exception, maybe, of the lion.”***


El león, precisamente, es la imagen que se asoció con El-Sisi. Como fábula, Egipto maltrata a los nobles animales que como el burro dedican toda su vida a servir con esfuerzo, para ser castigados por la crueldad de sus explotadores. Al igual que los perros, los burros son sacrificados sin piedad.
Tras contarnos diferentes historias sobre los burros —el campesino encarcelado por llamar "Sisi" a su burro, la discusión por un burro alquilado que provocó una rebelión antioccidental en Alejandría y justificó la intervención inglesa...—, el "donkey's tale" se cierra con una escena feroz:

“Do you know that old donkeys, after helping and serving people, are sold to the zoo to be fed to the lions and tigers?” asks Abaza. “They put them in a long queue and make them wait to be slaughtered. They kill them one in front of the other, using small knives, and it takes them a long time to die. This is the thanks we give them for serving us. They live in humiliation, starvation and abuse, and this is the end for them.”***


Después de servir y ayudar son arrojados a los leones. Es el destino de los que se han pasado la vida al servicio humilde de sus amos, que se lo agradecen dejándolos abandonados en el desierto o, como se nos cuenta, sirviendo de comida a los leones y tigres del zoo.
Perros, burros y manifestantes de nuevo. Tras reservar el sitio preferente a los animales que son maltratados y despreciados, Ahram Online si dedica un análisis, el más completo de los realizados a las manifestaciones del viernes. Lo firma Hatem Maher y su titular es "Egypt’s defiant demonstrators see light at end of tunnel: Analysis". Tras señalar que los manifestantes ("thousands of protesters") y su comportamiento ("they made all the right noises before the watching eyes of Egypt’s security forces"), el autor comienza explicando el motivo de la protesta para pasar a otras consideraciones y paralelismos:

While demands that Egypt backpedal over the accord constituted the biggest chunk of their incessant chants, protesters sounded optimistic for other reasons.
“Our message today is that we are still alive. No matter what happened over the past two years, we are still able to regroup and challenge injustice,” said Mohamed Masoud, a 23-year-old protester who joined others at the press syndicate.
Whether or not their demonstration could yield tangible results remains unclear, but they took solace from the fact that they were finally able to challenge, en masse, a much-criticised protest law.
There have been some protests over the past few months over incidents of police abuse, including against doctors, but Friday’s protest was different in the sense that it brought together disgruntled youth for a “matter of national pride,” protesters argue.
“We are back to the scene and they (the state) should fully know that we are not going to simply let them do whatever they want," Masoud added.****


Conforme ha ido creciendo el descontento por las medidas tomadas por el gobierno (y todavía faltan las más impopulares y drásticas de tipo económico que se le exigen a Egipto), cada convocatoria se muestra como una forma de establecer la resistencia del régimen a la erosión política. Da la impresión que no se mide tanto el "por qué" de las protestas sino el "cuánto". En este "cuánto" se incluye la erosión del régimen y en especial de su presidente, que es todo su capital frente a unos grises gobiernos. La pérdida de confianza en el régimen y la magnitud de la protesta están relacionadas y unidas por un factor que es la brutalidad represora. Con la visita hoy de François Hollande, no se podía intervenir con excesiva fuerza so pena de que el presidente francés se diera la vuelta ante la perspectiva de tener que limpiarse las manos de sangre tras la llegada. Esta vez no son islamistas y no hay excusa terrorista.


El artículo insiste, como los manifestantes, en que se ha derribado la barrera del miedo. Esta barrera no es solo psicológica sino que tiene su consistencia en la realidad. Esta vez las fuerzas de seguridad no se han empleado con la fuerza habitual, aunque sí ha habido unos cientos de detenciones. La mayoría han sido puestos en libertad rápidamente.
Hace apenas unos días, Estados Unidos avisó formalmente a Egipto sobre el uso de la fuerza en la represión de las manifestaciones. Se suma al problema de la cortesía con el visitante europeo. Con tantos frentes abiertos, crear otro nuevo que aliente a más protestas no parece inteligente, pero no es la inteligencia lo que caracteriza a este régimen.

No creo que haya muchos más manifestantes dispuestos a salir a la calle detrás de una pancarta que diga "Confiamos en el estado" que los que lo hicieron el otro día como "contra manifestación". El error esta vez es crear un escenario en el que el presidente del país entrega una parte de él mientras que los manifestantes defienden la integridad del territorio. Da igual quien tiene razón, como hemos dicho en varias ocasiones, Por muchas que haya nunca se entrega con alegría un territorio. Hay que poner, al menos, un poco de cara de circunstancias para dar a los demás la sensación de que te importa. Pero ni eso.

La posibilidad de que se desencadene la violencia contra los manifestantes que defienden el territorio, las islas de Sanafir y Tiran, invierte la dirección de los argumentos. No se puede decir que son agentes de una potencia extranjera los que no quieren que se entreguen las islas a una potencia extranjera. Hasta los Hermanos Musulmanes se han subido al carro nacionalista, ellos que son más bien del internacionalismo islámico. Ya saben cómo dice el refrán que pintan la oportunidad.
Extraña actividad periodística cuando unos no quieren que se muestre lo que ocurre y otros tienen que recurrir a rellenar sus páginas con noticias intranscendentes, en un caso, y posiblemente alegóricas en otro. Como decía el experto, no lo va a quedar a los egipcios más remedio que leer las noticias de otros países —como Arabia Saudí— con el riesgo de ser intoxicados por sus enemigos. Cuando esto ocurre la gente acaba leyendo las fábulas o como fábulas. 


Ahora mismo las dos noticias más leídas en Ahram Online son las de los maltratados burros, la pobre perra Cleopatra (a la que hay que salvar después de que mataran a sus hijos) y el análisis que hemos comentado de las manifestaciones. Desconozco si la intención era hablar como en una fábula, pero así lo he sentido al leerla y seguro que lo mismo le ha ocurrido a muchos que han visto reflejados su destinos siendo arrojados a los leones después de haber contribuido con su vida a intentar que Egipto hubiera una democracia. 


A veces hay que leer el mundo como fábula porque también las fábulas nos hablan del mundo. También allí los leones devoran a los humildes, esforzados y serviciales burros y maltratan a los animales leales dándoles un trato indigno para deshacerse finalmente de ellos.
¡Qué raro es todo a veces!



* "Friday protests never happened for some major Egyptian newspapers" Mada Masr 16/04/2016 http://www.madamasr.com/news/friday-protests-never-happened-some-major-egyptian-newspapers 
** "Egyptian TV channels impose media blackout on Red Sea islands protests" Daily News Egypt 16/04/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/04/16/egyptian-tv-channels-impose-media-blackout-on-red-sea-islands-protests/
*** "Egyptian street dog whose puppies were murdered finds home abroad"

**** "Egypt’s defiant demonstrators see light at end of tunnel: Analysis" Ahram Online 10/08/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/151/107154/Egypt/Features/Eat,-Bray,-Suffer-An-Egyptian-donkeys-tale.aspx








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