martes, 22 de marzo de 2016

La visita de la serpiente o nadie me llama

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Donald Trump ha realizado una visita a The Washington Post. Me imagino que es frecuente este tipo de encuentros de la cúpula de un periódico con los candidatos a la nominación a la carrera presidencial. Pero este tiene mucho de especial.
El encuentro se ha realizado con el consejo editorial del periódico. El resultado se ha plasmado en la transcripción de la grabación de la visita, con un Donald Trump sin intermediarios, confiado en su capacidad de seducción.
Desde el punto de vista profesional, me parece correcta esta forma de proceder de aquellos que  establecen las líneas del periódico. Siendo ellos parte de la noticia, el texto se debe dar como diálogo, dejando a los demás la formación de la opinión.
Comienza la entrevista colectiva y Trump es preguntado por la formación de sus equipos futuros en materias como la política internacional o por la opinión que le merecen los Secretarios de Estado anteriores al actual. Trump considera que George Schulz fue muy bueno y que lo hecho por John Kerry con Irán es un desastre.
Conocedor de la importancia de los medios, pronto comienza a seguir su propia línea de exposición en la que introduce la forma en que The Washington Post le trata en la primera ocasión:

FRED HIATT, WASHINGTON POST EDITORIAL PAGE EDITOR: Do you want to start out?
TRUMP: No, other than to say, we’re working hard, I think we’re all in the same business of trying to make our country better, a better place, so we have something in common. I’ve been treated very, very badly by The Washington Post, but, you know, I guess — and I’m your neighbor, I’m your neighbor right down the road, in fact we’re actually giving a press conference there in a little while, I think your people are going to be there. And by the way, Bob Costa is an excellent reporter, I’ve found him to be just an excellent reporter. I should tell you, because I have to give you the good and the bad. Not that he does me any favors, because he doesn’t, but he’s a real professional.*


De las muchas cosas que se tratan en las muchas cosas que se tratan en la larga transcripción (más de una hora de conversaciones) no centraremos en aquellas relacionadas con la libertad de expresión. Ya hemos visto como Trump tiene la sensación de ser tratado muy mal por The Washington Post. No es fácil que Donald Trump acepte la imagen resultante de lo que él dice y hace. Por ello le interesa —dentro de su estrategia— insertarse como voz propia en el periódico para sembrar ese mensaje de la distorsión que hacen de él. No creo que haga duda a muchos con esto, pero lo suyo es intentarlo. De ahí ese primer mensaje de "lo mal" que el periódico lo trata.
Sin embargo esa estrategia tiene poco éxito pues en cuanto que Trump es presionado y se le citan sus propias frases no tiene más remedio que aceptarlo e intentar introducir la duda a través de ejemplos pobres con los que tratar de dar la vuelta a la situación. Trump es consciente de que su fuerte es la comunicación en un plano diferente al de los otros candidatos, de su carácter mediático. Sus palabras no están destinadas a convencer a los miembros de The Washington Post; se dirigen más bien hacia los lectores que están al otro lado. Se trata de acceder al espacio que le está vedado, el de un medio crítico.
Los miembros del Consejo Editorial pronto derivan la conversación hacia los ataques de Trump a la prensa y a sus afirmaciones sobre sus medidas al respecto si llega a la Casa Blanca:

RYAN: My question is not so much why you feel they should be open but how. What presidential powers and executive actions would you take to open up the libel laws?
TRUMP: Okay, look, I’ve had stories written about me – by your newspaper and by others – that are so false, that are written with such hatred – I’m not a bad person. I’m just doing my thing – I’m, you know, running, I want to do something that’s good. It’s not an easy thing to do. I had a nice life until I did this, you know. This is a very difficult thing to do. In fact I’ve always heard that if you’re a very successful person you can’t run for office. And I can understand that. You’ll do a hundred deals, and you’ll do one bad one or two bad ones — that’s all they read about are the bad ones. They don’t read about the one hundred and fifty great ones that you had. And even some of the ones they write that are good, they make them sound bad. You know, so I’ve always heard that. I’ve heard that if you’re successful – very successful – you just can’t run for—*


Trump no desaprovecha la conversación para introducir sus líneas: él es un triunfador y las críticas forman parte de la envidia que los demás le tienen. Sobre esta argumentación le es posible hacer creer que existen muchas cosas buenas que le son silenciadas y que la imagen que se da de él es incorrecta. Alguien estaría tentado a creerle de no ser porque existen los testimonios videográficos en los que nadie tiene que contarnos nada sino dejar que él se exprese. Lo que vemos es lo que vemos. Sin embargo, para ello también tiene Donald Trump una teoría explicativa: lo que vemos es todo un montaje. Todo lo que ocurre en sus mítines son bien ensayadas actuaciones destinadas a hundirle la campaña. Todo eso se escenifica para poder difundirlo después. Trump llega a decir que estos "actores" son seleccionados por la potencia de su voz, comparando a alguno con Pavarotti.


Pero lo que más interesa al equipo de The Washington Post es que siga la línea argumental del "libelo", que siga por esa senda ya que señala que es maltratado por la prensa, que difunde contra él cosas que no son ciertas. Cuando repasa sus casos, habla de jueces "buenos y malos", según cómo le haya ido en sus reclamaciones. Los periodistas le siguen para que explique cuáles serían sus acciones para abrir las leyes anti libelo, como ha señalado.

RUTH MARCUS: What does that mean?
[Crosstalk]
TRUMP: I’d have to get my lawyers in to tell you, but I would loosen them up. I would loosen them up. If The Washington Post writes badly about me – and they do, they don’t write good – I mean, I don’t think I get – I read some of the stories coming up here, and I said to my staff, I said, “Why are we even wasting our time? The hatred is so enormous.” I don’t know why. I mean, I do a good job. I have thousands of employees. I work hard.
I’m not looking for bad for our country. I’m a very rational person, I’m a very sane person. I’m not looking for bad. But I read articles by you, and others. And, you know, we’ve never – we don’t know each other, and the level of hatred is so incredible, I actually said, “Why am I – why am I doing this? Why am I even here?” And I don’t expect anything to happen–
RYAN: Would that be the standard then? If there is an article that you feel has hatred, or is bad, would that be the basis for libel?
TRUMP: No, if it’s wrong. If it’s wrong.
RYAN: Wrong whether there’s malice or not?
TRUMP: I mean, The Washington Post never calls me. I never had a call, “Why – why did you do this?” or “Why did you do that?” It’s just, you know, like I’m this horrible human being. And I’m not. You know, the one thing we have in common I think we all love the country. Now, maybe we come at it from different sides, but nobody ever calls me. I mean, Bob Costa calls about a political story – he called because we’re meeting senators in a little while and congressmen, supporters – but nobody ever calls.
RYAN: The reason I keep asking this is because you’ve  said three times you’ve said we are going to open up the libel laws and when we ask you what you mean you say hatred, or bad–
TRUMP: I want to make it more fair from the side where I am, because things are said that are libelous, things are said about me that are so egregious and so wrong, and right now according to the libel laws I can do almost nothing about it because I’m a well-known person you know, etc., etc.*


Son muchos otros los temas sobre los que los periodistas de The Washington Post interrogan a Donald Trump, de la economía —las fábricas en China que quitan millones de empleos a la compra de aviones europeos tras levantar las sanciones a Irán—, el racismo, la violencia que promueve, a la relaciones internacionales con los países musulmanes. Las preguntas van directas y basándose en las afirmaciones hechas durante su campaña. Cuando dice algo contrario a lo expresado con anterioridad se le recuerda cuándo y dónde lo dijo.


La decisión de incluir la grabación completa de la sesión con los periodistas sin más retoques o comentarios permite ver la forma en que Trump se defiende, argumenta contra las acusaciones que realizan contra él en cualquier terreno.
Creo que el interés de Trump en este encuentro en terreno enemigo con sus vecinos, a los que invita a visitar su edificio cercano —hecho con mármol de calidad—, es mostrar que se puede enfrentar a ellos y dejar escuchar su voz ante los lectores de un periódico que, en efecto y como muchos otros, es le hostil.


La hostilidad hacia Trump no es fruto de la casualidad sino del temor de que una persona con sus planteamientos y maneras llegue a la Casa Blanca. Creo que nunca ha habido tanta preocupación por los resultados de unas primarias como en estos momentos. Muchos son conscientes de que las reacciones ante lo que Trump supone no son las únicas y que está despertado a una parte del país que podría seguir durmiendo tranquilamente.
Muchos se preguntan si hay "dos Américas". No se reconocen en la que Trump representa y que se identifica con el empresario metido a político. Los problemas que planteaba Mitt Romney en las elecciones anteriores no son nada en comparación con lo que supone Trump. Aquel Romney mormón que trataba de que no se le preguntara demasiado por ello no tiene nada que ver con lo que Trump representa. De hecho, Romney ha rechazado expresamente la política de Trump. Estos días pasados, calificó a Trump como "un fraude".


El problema del liderazgo no es exclusivo de los Estados Unidos. Muchos países carecen de candidatos que realmente puedan establecer una conexión positiva con el pueblo y no una basada en la estrategia de la división y el odio, como se le recrimina a Trump.
Los periodistas de The Washington Post han dado un ejemplo de seriedad y de capacidad crítica ante lo que consideran la responsabilidad social de los medios. Trump se queja de que nunca le llaman para consultarle sobre cómo deberían contarse las noticias relacionadas con él. Trump insiste una y otra vez:

When Charles writes about me or when Ruth writes about me, you know, we’ve never really met. And I get these stories and they’re so angry and I actually say, I actually say, “How could they write?” – and many stories I must tell you, many stories are written that with a brief phone call could be corrected before they’re written. Nobody calls me.*

La visita del vecino ha tenido un tono entre la advertencia (la apertura de las leyes anti libelo) y la mano tendida (llamadme para que yo os lo explique). Pero la mano de Trump es poco fiable. Hay encantadores de serpientes y serpientes encantadoras. Trump pertenece a este último grupo.


Acaba de ser calificado como "riesgo global" e introducido en la lista de los 10 más peligrosos. La BBC señalaba hace unos días:

Donald Trump winning the US presidency is considered one of the top 10 risks facing the world, according to the Economist Intelligence Unit.
The research firm warns he could disrupt the global economy and heighten political and security risks in the US.
However, it does not expect Mr Trump to defeat Hillary Clinton who it sees as "his most likely Democratic contender".
He is rated as riskier than Britain leaving the European Union or an armed clash in the South China Sea.**

Las comparaciones de Trump con desastres que sacudirían al mundo no es una frivolidad o una anécdota. Es una preocupación real por un riego real, aunque —esperamos— poco probable. No está al alcance de cualquiera ser un "riego global".


* "A transcript of Donald Trump’s meeting with The Washington Post editorial board" The Washington Post 21/03/2016 https://www.washingtonpost.com/blogs/post-partisan/wp/2016/03/21/a-transcript-of-donald-trumps-meeting-with-the-washington-post-editorial-board/?tid=pm_pop_b

** "Trump presidency rated among top 10 global risks: EIU" BBC 17/03/2016 http://www.bbc.com/news/business-35828747


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