jueves, 7 de enero de 2016

Un hombre de familia o teoría y práctica del nepotismo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Si ayer hablábamos de la claridad extrema con la que Ahram Weekly, un medio estatal, hablaba del "Back to Military" del gobierno Egipcio, hoy vemos algunas de las consecuencias de esta claridad. Ahram Online, también de propiedad estatal, trae la noticia del procesamiento de su editor jefe y algunos redactores. El titular con el que da cuenta es este "Al-Ahram website chief editor referred to court for 'spreading false news' regarding minister".*
El ministro al que se refieren no es otro que Ahmed El-Zend, antiguo presidente del Club de Jueces, reciente y controvertido nombramiento en la cartera de Justicia. Recordemos que el anterior ministro de Justicia presentó su dimisión después de hacer unas declaraciones clasistas diciendo que los hijos de los basureros no deberían llegar a jueces. En este sentido, el nuevo ministro llegaba con el aval de haber dicho algo más: que solo los hijos de jueces debían llegar a ser jueces. Al clasismo se sumaba el nepotismo. El escándalo fue mayúsculo, pero parece que al presidente no le es fácil escoger políticos que además de una trayectoria honesta tenga la boca cerrada. Y es que al poderoso, confiando en que siempre estará arriba (en Egipto todo dura demasiado menos la revolución), le gusta decir estas cosas que demuestran su poder y desprecio por los demás mortales, los salidos del arroyo. Pese a ello, fue nombrado ministro en contradicción flagrante con los motivos que había hecho dimitir al anterior. ¡Paradojas egipcias!


Pero el ministro, antes presidente del poderoso Club de los Jueces —que viene a ser una versión de un sindicato, pero en plan fino— tenía ya un historial. La historia que se abre ahora, y que a muchos ha hecho sospechar en venganza e intimidación desde su nuevo puesto, tiene que ver con uno de los "negocios" que la clase política egipcia domina: la venta a precios baratos de la tierra de titularidad pública, que son muchas y en buenos sitios.


La noticia la dan varios periódicos por la relevancia del medio estatal, Ahram Online, y por el querellante, el ministro de Justicia. En los países en los que la elegancia política tiene algún valor, el ministro habría dejado al margen la querella mientras ocupara un ministerio como el de Justicia, dado que el caso es anterior y tiene tono claramente personal. Pero eso es donde hay elegancia y formas. Es lo que le falta al ministro, que no ha tardado mucho después de llegar al cargo para que su demanda, que lleva desde 2014 en los juzgados, se agilice. Así nos lo cuentan en Ahram Online:

Egypt’s Al-Ahram Arabic news website editor-in-chief Hisham Younis and journalist Ahmed Amer were referred to criminal court Wednesday for spreading false news regarding the country’s justice minister, Ahmed El-Zend.
A news piece was published on the state-owned website in 2014 accusing El-Zend of using his post at the time, as the head of the Judges Club, to sell part of the land owned by the club in Port Said governorate to his relative, which would violate applicable law.
Four other journalists from independent media outlets were also referred to criminal court for publishing the same news.
Younis told Ahram Online that El-Zend first filed his police report against the duo in August 2014 before taking the post of justice minister. A prosecutor questioned Younis and Amer, but the case was not referred to court.
Younis added that he is not surprised that the case has resurfaced and was referred to court as “ever since El-Zend was appointed minister he has been motioning cases against his person.”
Younis went on to say that he regards his referral to court as a positive thing, since “this is the first time that a government-owned news website is accused by the authorities,” adding that state media is no longer under the cloak of the authorities.
Judge El-Zend was appointed minister in May 2015. He previously occupied, since 2009, the position of head of the Judges’ Club, an unofficial but powerful club that represents over 90 percent of Egypt’s judges.
As to how he will proceed in the case, Younis said he would contact the lawyer of the Journalists’ Syndicate and Al-Ahram Institution's lawyer.
“We have a lot to say in the trial,” he added.*


La noticia es relevante por los hechos, pero también por lo que supone, como bien explica Younis, el Editor Jefe demandado. Implica, nos dice, la independencia del medio. Pero junto a esto implica también el intento de presión del ministro, es decir, del gobierno, dando por supuesto que hablan entre ellos, algo que quizá sea mucho suponer.
Los hechos cuando se repiten forman un patrón. Y el patrón formado revela, una vez más, el intento de silenciar a todos los medios que tengan algo que decir sobre la situación en Egipto. Y todo —de nuevo— ante la inminente llegada del 25 de enero, conmemoración del levantamiento en las calles contra el gobierno de Mubarak.
Que los demandados, los periodistas, se alegrne de la demanda no suele ser muy frecuente. Por eso las palabras finales, “We have a lot to say in the trial”, no dejan de ser una advertencia hacia el ministro y lo que haya detrás. 

El hecho de que el ministro haya movido la demanda agilizándola para ir al juzgado en su papel de ministro de Justicia, no deja de ser una gran metedura de pata y puede salirle el tiro por la culata no solo a él sino al gobierno en su conjunto, pues lo que de allí salga salpicará a quienes le eligieron y con cuyo grupo, presuntamente, habrá consultado una acción de esta trascendencia. Los que lo califican de "Ahram Gate", en paralelismo con el Watergate, no olvidarán que le costó la presidencia a Nixon. Puede que aquí se quede en un ministerio, pero tendrá consecuencias. Un segundo golpe al gobierno, después el caso del ministro de Agricultura y su staff, por corrupción también con tierras públicas de por medio no parece que sea fácilmente digerible por la ciudadanía. Lo cierto es que el caso será mediático y difícil de controlar.
El asunto que les ha llevado a los tribunales nos lo cuenta con detalle Mada Masr, que amplía lo señalado por Al-Masry Al-Youm, que habla de un "Ahram Gate":

A judge on Wednesday referred Hisham Younes, the editor-in-chief of online news portal Ahram Gate, to court, along with Ahram Gate journalist Ahmed Amer, on charges of insulting Justice Minister Ahmed al-Zend, according to a report in Al-Masry Al-Youm newspaper.
Zend filed a lawsuit against the journalists following the publication of a report on Ahram Gate in September 2014 accusing him of selling state-owned land to a relative at a reduced price.
The report, written by Amer, claimed that the Al-Ahram news organization had acquired paperwork proving that Zend, then the head of the Judges Club, had sold 508.5 square meters of land owned by the club to his wife’s cousin for LE18,000 per square meter. The report claims that the going rate for land in that location was LE50,000 per square meter.
The report also states that the land was allocated to the club by the governorate to build a library for judges and that the club was not empowered to sell it.
Zend has a history of suing journalists and public figures for defamation and insult.
Yesterday, Hesham Geneina, the head of the Central Auditing Authority, was summoned to court on similar charges, also fielded by Zend.**


La venta barata de la tierra a la esposa de su primo estará documentada porque la tierra no es algo que se pueda enterrar, valga la ironía. Al presidente de los jueces le debió parecer que unos terrenos destinados a una biblioteca para los jueces era una forma de desperdiciar el terreno. Ahora tiene el problema encima de la mesa. Si solo los hijos de los jueces deberían ser jueces, le debe parecer lógico que los terrenos de los jueces vayan también a la familia.
Muy seguro de controlar los juzgados debe estar el señor ministro de Justicia. O quizá sea lo contrario. Que por falta de sentido político (vamos a decirlo así) haya esperado a promover la demanda contra los periodistas aprovechando el clima de presión que hay sobre los medios y demás instituciones culturales en estos días previos al aniversario de la revolución. De ser así, mucho me temo que el impetuoso y claro juez, ese hombre de familia, se ha vuelto a equivocar.


Ya es duro pasar a la historia como un defensor público del nepotismo —Egypt Independent sintetiza así su biografía: "Al-Zind has generated controversy in the past by defending the decades-old practice of giving priority to the children of judges when hiring for the judiciary"***— o por haber puesto precio a los matrimonios infantiles para los extranjeros —último logro—, para arriesgarse además a que le acaben condenando en un tribunal siendo ministro de Justicia. Simplemente con que no gane la demanda, ya significa que lo que han dicho en los medios es cierto. Es lo que pasa cuando denuncias a alguien diciendo que ha mentido. O condenan a los periodistas o habrán dicho la verdad. Y si no condenan a los periodistas —que por denunciar la corrupción ya son dignos de elogio—, el presidente no tendrá más remedio que cesarle. Duro trago presidencial: o le acusan de ir contra la prensa o de nombrar a ministros corruptos. Lo incomprensible es nombrar a este personaje como ministro de justicia después de haber cesado a otro por bocazas.
No hay que negarle la congruencia a Al-Zend: une la teoría del nepotismo con la práctica. La Justicia (y los terrenos) para el que se los trabaja. Lo dicho, un hombre de familia.



* "Al-Ahram website chief editor referred to court for 'spreading false news' regarding minister" Ahram Online 6/01/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/180267/Egypt/Politics-/AlAhram-website-chief-editor-referred-to-court-for.aspx
** "Ahram Gate journalists in court for allegedly insulting justice minister" Mada Masr 6/01/2016 http://www.madamasr.com/news/ahram-gate-journalists-court-allegedly-insulting-justice-minister

*** "Egypt to try 6 reporters for allegedly defaming minister" Egypt Independent 7/01/2015 http://www.egyptindependent.com//news/egypt-try-6-reporters-allegedly-defaming-minister




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