miércoles, 27 de enero de 2016

El cuchillo baja cada día

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La prensa internacional —toda ella partícipe en una conspiración— ha realizado todo tipo de condenas en el aniversario del 25 de enero de 2011. No hay una sola línea elogiosa que salve la cara de un régimen dictatorial, beato y represivo en la línea de las dictaduras militares latinoamericanas en sus peores épocas, con un El-Sisi convertido en un Augusto Pinochet egipcio. The New York Times, por ejemplo, titula "Hundreds Vanishing in Egypt as Crackdown Widens, Activists Say"; la CNN, por su parte emitió un reportaje titulado "Egypts missing: a disturbing trend". Otros ponen el vacío de la Plaza de Tahrir como síntoma del abandono de la revolución y el aumento de la represión: "Five years later, the voices of dissent are long gone from Tahrir Square" (Los Angeles Times) o "Egipto: Tahrir, desierta cinco años después" (Euronews). The Economist hace recuento de estos cinco años en un vídeo; han pasado muchas cosas, dice, "...but little has changed for the better". 
Nadie, absolutamente nadie, dice una palabra en favor del régimen actual egipcio que se ha labrado meticulosamente un descrédito internacional que a lo más que aspira es al silencio de los "amigos" como Putin o Viktor Orban, el dictador húngaro, que añora más militares en el poder repartidos por el mundo. Todo el mundo recuerda lo que ocurrió en Tahrir en 2011 y el siniestro y retórico régimen instaurado tras el golpe militar de 2013, disfrazado de "rectificación", por usar las palabras de los discursos oficialistas, de lo que ocurrió hace cinco años, la caída de un autócrata, otro héroe del glorioso Ejército egipcio.


Ayer dábamos cuenta de algunos de esos egipcios que siguen intentando vivir en la dignidad que quisieron recuperar tras más de treinta años de imposición de una "ley de excepción" que le sirvió a Mubarak para controlar el país mediante un sistema de represión organizado. Hoy hay que añadir una víctima más a la represión egipcia y analizar lo que ya es una tendencia nítida, la represión religiosa. Se trata de la condena a tres años de cárcel de la escritora, periodista y ex parlamentaria Fatema Naoot, que está hoy en los titulares de todos los periódicos egipcios.


Su caso ya lo comentamos aquí: considerar que el sacrificio de corderos en la festividad del "Eid Al-Adha", la más importante del Islam, era una masacre animal. Escribir una columna en la que se ponía en el lugar del cordero, preguntándose por qué debían pagar los animales la fe de Abraham. Le ha supuesto esa condena que atenta contra todos los principios que se reconocen en esa constitución que muchos egipcios consideraron hace tiempo como papel mojado, documento inútil y grandilocuente como el régimen mismo.
El diario oficial Ahram Online describe así el caso:

Writer Fatima Naoot was sentenced on Tuesday to three years in prison and fined LE20,000 (over $2550) after being found guilty of contempt of religion, the second public figure to receive a jail term in less than a month for charges related to blasphemy.
The jail sentence is effective immediately, meaning the ex-candidate for parliament is set to be arrested and incarcerated. Naoot, however, will be able to lodge an appeal from behind bars.
In October, she described in a post on her Facebook account Eid Al-Adha's tradition of slaughtering sheep as the "greatest massacre committed by human beings."
"[It's] a yearly massacre because a good man once had a nightmare about his good son, and although the nightmare has passed for the good man and his son, the [sheep] pay their lives as a price for that holy nightmare," Naoot also wrote in an article in the daily El-Masry El-Youm.
During questioning, Naoot, an outspoken secular figure, admitted writing the Facebook post but denied that her aim was to insult Islam. Naoot argued that humans justified their lust for killing and enjoying the smell of cooking game by attempting to bestow a divine meaning to their actions.*


El propio periódico hace referencia al caso reciente de la condena del predicador reformista Islam Behery por dudar de la solidez de la cadena de transmisión de algunas ideas del profeta, una cuestión importante.
Hace mucho tiempo que se viene dejando clara la estrategia de represión seguida por el régimen egipcio. La noticia de Ahram Online, tras la explicación del origen en 1982 de la ley que se les aplica, se cierra con un interesante dato:

Application of the law significantly rose under the rule of the Supreme Council of the Armed Forces (SCAF) 2011-2012 and ousted Islamist president Mohamed Morsi 2012-2013.
A report issued by the Egyptian Initiative on Personal Rights (EIPR) in September 2013 revealed that since the 25 January 2011 revolution until the end of 2012, a total of 63 citizens, both Muslims and Christians, were charged with contempt for religion.*

La absurda estrategia represiva de los militares pasa por camuflar las disidencias religiosas o el laicismo como "difamación" o "insultos" al islam. Lo que han sido peticiones de una sociedad abierta, sin el control de las instituciones religiosas dentro del deseo de vivir bajo un régimen en el que exista la libertad de conciencia, no son bienvenidas.
Lo que parece más propio de una estrategia islamista, sin embargo se intensifica en los periodos de control militar del país. La respuesta a por qué ocurre esto es sencilla en sí misma y por su propio desarrollo histórico. La religión es una forma de control social desde el momento en que se controla a jueces y clérigos, como ocurre con la Universidad de Al-Azhar, convertida en centro ideológico del sistema.

En la libertad religiosa o de conciencia se concentran las libertades que se reclaman porque son las de mayor presión social. El gobierno egipcio no teme a los islamistas, a los que ha catalogado como terroristas y aplica un tipo de leyes y represión brutal. Su retórica ha ido a convencer a los egipcios que su gobierno no era para el pueblo, sino una maniobra de un tenebroso grupo, los Hermanos Musulmanes, cuyas actividades buscaban hacerse con el control del país en favor de indefinidas potencias extranjeras, de Qatar a los Estados Unidos, según toque. Esto, que parece ridículo al resto del mundo, encaja perfectamente con la mentalidad conspiratoria egipcia, alentada durante décadas con la idea de que la diferencia entre la civilización que ven en las pirámides y la ruina en la que se encuentran es debida a conspiraciones y no a la desidia de sus gobernantes y clases adineradas.


A quien realmente teme el régimen es a los que confirman desde el lado de los derechos humanos, con la libertad de conciencia y expresión, que se encuentran ante una dictadura militar que se disfraza periódicamente de democracia amenazada para mantener su represión. Egipto es una dictadura militar, gobernada por militares desde los años cincuenta, con el paréntesis del nefasto año de Mohamed Morsi, durante el que la represión se mantuvo y se inició la regresión en otros derechos. Lo más triste de la historia de Egipto es que acabarán haciendo bueno a Hosni Mubarak.
El caso de Fatema Naoot es muy preocupante porque es la constatación que el régimen egipcio va a seguir utilizando el arma de la religión para seguir atacando a disidentes y usándolo como ejemplo de piedad. Es lo que hemos llamado el régimen virtuoso en muchas ocasiones.


En la medida en que el terrorismo se presenta no como una versión extrema del islam, sino como un "no-islam" (igual que el golpe militar es el "no-coup"), el régimen se debe mostrar como el guardián de la verdadera ortodoxia, el defensor de los valores religiosos, como alguien que lo preserva de los ataques de los que lo atacan desde el radicalismo del Estado Islámico y del "terrorismo yihadista" y desde la impiedad del laicismo, a los que acusa de insultar al Islam. Esta estrategia pasa por mostrarse como un firme defensor del Islam a El-Sisi, un personaje llamado por la divinidad a dirigir los destinos de Egipto y del mundo árabe (la grandilocuencia del panarabismo del nuevo Nasser).
El-Sisi se caracteriza por una tendencia obsesiva a una falsa posición salomónica, obsesionado por la imposible equidistancia que pone en los platos de la misma balanza a los terroristas que matan y a las personas que manifiestan discrepancias de opinión en cualquier ámbito (religioso, político o sexual). El sentido del "equilibrio" de El-Sisi consiste en mostrarse "ejemplar" deteniendo o matando terroristas (no se les debe llamar "yihadistas" según su ministro de Exteriores, porque los auténticos "yihadistas" son esforzados religiosos) y encerrado a personas que ejercen sus derechos reconocidos como universales o incluso contemplados en la Constitución egipcia, que es ignorada por el propio gobierno y los jueces. Esa constitución fue precisamente el intento de hacer liberal la constitución represiva redactada por los islamistas en el parlamento de Morsi y que fue enmendada posteriormente por la comisión de expertos. Se trataba de mostrar entonces al mundo que Egipto salía del peligro de la intransigencia islamista a un sistema de mayores libertades. Como vemos, todo eso ha quedado en una gigantesca farsa institucional que detiene, encierra y hace desaparecer a las personas que llevan la contraria al régimen y denuncian sus abusos.


Es esa misma obsesión de equilibrio la que  le lleva a ser una mezcla imposible del populista Nasser y del piadoso Sadat; uno y otro acabaron mal, Nasser desplazado por su fracaso bélico y Sadat acribillado por los islamistas a los que había dado más espacio social. El régimen egipcio actual acumula los errores de todos los anteriores, por lo que solo le queda el arma de la represión y la música de los discursos fantasiosos. El mundo entero se ha carcajeado escuchando al presidente El-Sisi hablar sobre la "modernidad" y la "democracia" en Egipto. El descrédito es total.
En Mada Masr se recoge la noticia de la condena de Fatema Naoot y cuenta la reacción de la escritora y periodista:

Naoot responded to the court’s ruling through social media, writing sarcastically on her Facebook page, “Thank you judges of good Egypt ... Thank you for the two great revolutions that put Egypt on the path to enlightenment, thank you to those who would put you on trial and accuse you of contempt of religion if you misspell the word Allah (three years and a fine for a Facebook post).”**


La ironía sobre los discursos presidenciales de estos días sobre el aniversario del 25 de enero y las "dos revoluciones" no puede disimular la lógica tristeza más allá del destino de cárcel que le aguarda. Desde hoy Fatema Naoot es un preso de conciencia más en las cárceles egipcias, el testimonio vivo de la falsedad hipócrita en la que viven muchos creyendo lo que quieren creer para evitar reconocer un fracaso histórico y una cobardía social llevada al límite. Fatema Naoot es, desde que ingrese en prisión, una egipcia doblemente libre. Lo es porque ha ejercido su derecho a expresarse y lo es también porque ha mantenido con su dignidad el derecho a seguir siéndolo. Otros se consideran libres porque lo que dicen le gusta al régimen o porque disfrutan besando las fotos del líder enviado a salvarles a ellos, a Egipto y al Islam.


La lista de los encarcelados sigue creciendo mientras disminuye el crédito concedido en su momento con las promesas de democracia. Los egipcios que reaccionan o que se van son traidores, conspiradores, como contaban ayer algunas personas que eran consideradas héroes en 2011 porque se opusieron a un dictador. Oponerse al dictador actual o simplemente lamentar que el sueño de Abraham lo paguen millones de corderos cada año también lleva a la cárcel. Ese sueño es en el que muchos viven, escuchando voces y levantando cuchillos. Solo que esta vez los cuchillos bajan sobre los hijos e hijas de Abraham, cortando cabezas y degollando libertades. De nuevo el cuchillo surca el aire, prueba de obediencia, de sumisión. El cuchillo baja cada día, implacable, para mayor gloria de quienes lo blanden.
Nuestra solidaridad con Fatema Naoot y la exigencia de su liberación, como la de tantos otros detenidos. Es una egipcia digna y libre.



 * "Egyptian writer Fatima Naoot sentenced to 3 years in jail for ‘contempt of religion’" Ahram Online 26/01/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/185963/Egypt/Politics-/Egyptian-writer-Fatima-Naoot-sentenced-to--years-i.aspx

** "Poet Fatima Naoot sentenced to 3 years in prison for contempt of religion" Mada Masr 26/01/2016 http://www.madamasr.com/news/culture/poet-fatima-naoot-sentenced-3-years-prison-contempt-religion



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