viernes, 8 de enero de 2016

De Colonia a Llanes

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Lo ocurrido en Colonia es grave y, lo peor, tendrá consecuencias más allá de los hechos en sí. Era cuestión de tiempo que comenzaran a producirse incidentes de diverso tipo y este era uno de los escenarios posibles. Lo sorprendente y que a muchos ha irritado ha sido la falta de previsión de la Policía y de las autoridades. Los argumentos que algunos han dado para justificar la no intervención policial por desbordamiento rozan el ridículo.
The Washington Post describe así la situación creada:

Police in Cologne, Germany, were overwhelmed by groups of men attacking women in the city center on New Year's Eve, according to a leaked report.
An unidentified senior official who wrote the report for Germany's national police described a "chaotic and shameful" evening in which a lack of officers at the scene meant those there "reached the limits of their abilities pretty quickly," according to Der Spiegel, which obtained a copy of the report.
"Women, accompanied or not, literally ran a 'gauntlet' through masses of heavily intoxicated men that words cannot describe," the official wrote.
The report contradicts the Cologne police department's initial depiction of the night as "relaxed," a description that has since been recanted. Authorities now say that more than 100 women have filed criminal complaints of sexual assault — including two reported rapes — or thefts during the festivities that evening, according to the Associated Press.
Roughly 1,000 men described by officials as being largely of "Arab or North African origin" had congregated in the square outside Cologne station that night, with groups reportedly breaking off to assault women. Victims described a sense of lawlessness that evening as criminals flouted the law even with police present.*


Lo primero que hay que señalar es que las personas responsables son las que son y no otros muchos cientos de miles que no han creado más problemas que los justos. La discusión ahora se mueve entre varios niveles. La primera cuestión es si esto estaba programado. Las autoridades alemanas ha señalado que les ha extrañado la sincronía de los hechos, lo bien organizados que estaban. Es una posibilidad, desde luego, que forme parte de una estrategia de creación de problemas que lleve el caos y complique la situación de los gobiernos que han sido favorables a acoger a los refugiados.

El movimiento de exiliados, de personas —familias enteras—, puede estar minado no solo por terroristas camuflados, sino por otras formas de "activismo" cuya función sea crear el enfrentamiento dentro de las comunidades de acogida. Más allá de las distinciones entre inmigrantes económicos y exiliados, que son situaciones muy distintas, los movimientos pueden encubrir otros coordinados para sembrar el recelo contra los refugiados.
En Gran Bretaña, muy activa en la cuestión de las fronteras y la inmigración, la prensa da detalles graves sobre la actuación de la Policía y saca a la luz un informe interno:

Some of those involved in a series of sexual assaults against women in the German city of Cologne on New Year’s Eve claimed to be Syrian refugees, according to a leaked police report.
The outbreak of violence was also far more serious than previously thought, and at one point senior police officers feared “there could have been fatalities”.
Two publications have released what they claim is an internal report by a senior officer who was at the scene.
If confirmed, the report could have far-reaching consequences for Angela Merkel’s government as it tries to deal with the aftermath of the assaults.
Police officers survey the area in front of the main train station and the Cathedral in Cologne
Ministers have said there is no evidence asylum seekers were involved in the violence.
But the leaked police report, published in Bild newspaper and Spiegel, a news magazine, claims that one of those involved told officers: “I am Syrian. You have to treat me kindly. Mrs Merkel invited me.”
Another tore up his residence permit before the eyes of police, and told them: “You can’t do anything to me, I can get a new one tomorrow.”
A local newspaper reported that fifteen asylum-seekers from Syria and Afghanistan were briefly held by police on New Year's Eve in connection with the sex attacks but were released.
The Express newspaper quoted an unnamed police officer who said his squad had detained several people who had "only been in Germany for a few weeks".
"Of these people, 14 were from Syria and one was from Afghanistan. That's the truth. Although it hurts," he said.**


Toda la cuestión se está haciendo girar de forma retóricamente peligrosa sobre si los agresores son "refugiados" o no. Se trata de usarlo como arma de los partidarios de la línea dura frente a los partidarios de una política de acogida. Esto es un error que ni la política más rastrera permite comprender. La política de acogida de refugiados se mueve en un orden moral y legal que no es incompatible con la prevención de sucesos como estos. Lo que no es justo es meter a todos en el mismo saco. Si hemos llegado a pensar que no se debe confundir "musulmán" con "terrorista yihadista" o con "islamista", tampoco deberíamos establecer que los "refugiados" son "violadores", "abusadores sexuales", "ladrones" o "criminales". No hay que tomar la parte por el todo. Lo que hay que hacer es detectarlos.

Las frases atribuidas a los "refugiados sirios", recogidas por The Guardian, son casi una broma. El que dice que Merkel le ha invitado y que nadie le puede tocar o el que rompe su visado de refugiado diciendo que mañana tendrá otro suenan más como provocación que otra cosa.
Lo que choca además es la inercia policial, que es lo que más se ha criticado. La idea de que para qué detenerles si solo van a estar unas semanas en Alemania, tiene algo de pasividad que no huele bien, como tampoco la actitud aburrida en la atención a las personas que iban a denunciar en comisaría los ataques. Cuando la Policía se siente desbordada, a veces no se funciona con la eficacia requerida y se puede perder el control. Lo absurdo es que la Policía diga que no intervino porque les lanzaron cohetes y botellas. El dispositivo que se establece para partidos de fútbol de riesgo hubiera bastado.
La cuestión de los asaltos sexuales no es nueva. En Egipto, por ejemplo, hace mucho que se habla de "terrorismo sexual", algo que comenzó en las grandes concentraciones de protesta como una forma de agresión organizada para evitar que las mujeres, parte muy activa en la protesta, se manifestaran.
Lo ocurrido en Colonia ha sorprendido por lo masivo. La técnica es similar a la usada en la Plaza de Tahrir contra las mujeres. Han sido maniobras coordinadas llevadas a cabo por personas que sabían lo que hacían. Da la impresión de no ser un  hecho casual, sino claramente premeditado. Una estrategia de desafío y confusión.
Hay que evitar que las lógicas iras de la gente contra lo ocurrido en Colonia y otras ciudades se convierta en animadversión hacia el conjunto de los que realmente vienen huyendo y buscando asilo. Vienen buscando paz, no más guerra. Es absurdo que alguien que se ha jugado la vida y pide asilo se complique la vida de esta manera, arriesgándose a ser deportado o detenido. Por eso hay que revisar bien, algo esencial. Pero Europa parece no estar preparada para el seguimiento de los que se acoge, algo que debería establecerse ante una llegada masiva.

Fue durante la guerra de Libia cuando un todavía en el poder Muamar El-Gadafi amenazó a Europa con dejar el paso libre a la "emigración" creando un conflicto. No era necesario enviar ejércitos; bastaba con enviar problemas humanos. Estos generan vigilancia, recursos económicos, cuestiones sanitarias, alojamiento, choques culturales, etc.
La nueva situación requiere una inversión mayor en servicios de inteligencia y control. Las recriminaciones hechas a la policía de Colonia son un aviso de lo que puede venir en el futuro si no se vigila de forma más clara el flujo para detectar quiénes vienen con unas intenciones y quiénes con otras. Las legislaciones tampoco acompañan demasiado y la Unión Europea debería ponerse a ello inmediatamente, sino se aprovecharan las lagunas.
Los países de acogida tienen que entender que cerrar las fronteras es trasladar los problemas de lugar, lo que implica la poca comprensión que se tiene sobre el conflicto en sí. Los cierres de fronteras crean un caos mayor que será aprovechado por los agitadores infiltrados entre los emigrantes. Generan, además, discursos anti emigración y xenófobos que atraen más simpatizantes a las filas de los radicales.
Lo de Colonia en el fin de año es un aviso de las estrategias y de los problemas a los que hay que enfrentarse. Lo que los gobiernos europeos están haciendo no servirá para nada si no se detectan las células infiltradas y los núcleos de residentes que han controlado a los emigrantes por toda Europa.
Independientemente de si lo de Colonia estaba preparado o no, se ha elegido bien. Podía haber ocurrido en otro país, pero ha sido en Alemania, lo que se puede considerar un torpedo en la línea de flotación de Angela Merkel. Además en una ciudad como Colonia, cuyas autoridades se habían comprometido con los exiliados mediante políticas activas  de recepción. Recordemos que la alcaldesa de la ciudad fue la candidata atacada y herida por un racista durante la campaña electoral.


Lo ocurrido en Colonia no debe hacer que se confunda a los refugiados que buscan salir del infierno con los que vienen específicamente a crearlo. Es función de las autoridades dar soluciones que, además, sean inteligentes, no trasladen los problemas a otros ni creen más problemas de los necesarios.
El drama de los refugiados ha movilizado a mucha gente que está dando su apoyo a los que llegan huyendo de una terrible guerra. Son ancianos, niños, matrimonios, familias enteras muchos de ellos. También llegan lobos solitarios que pronto forman manada. Los incidentes que se produzcan no deben minar esa solidaridad porque es precisamente eso lo que se busca.


Como compensación de estos sinsabores, me alegró recibir ayer las fotos y reseñas de prensa que me envía mi doctoranda egipcia Basant desde Asturias. El fin de semana pasado se organizó en Llanes un festival en solidaridad con los refugiados sirios. Le pidieron que participara para explicar la situación de los refugiados sirios, el estado del país. Me alegra ver a muchas personas, en un ambiente festivo, dedicando su tiempo libre a una causa solidaria, fijándose en quienes más lo necesitan más que en quienes no se lo merecen. El pueblo se ha volcado con la causa. El compromiso es siempre reconfortante entre tanto discurso xenófobo que busca excusas en el día a día antes que en buscar soluciones. Me he sentido orgulloso de ella. Gracias, Llanes; gracias, Basant.
El caos creado en Oriente Medio nos da cuenta de que realmente Europa es mediterránea, un mar con dos cuencas. Lo que ocurre en una, repercute en la otra. En las escuelas nos enseñan que somos dos continentes distintos, incluso tres, pero eso es una falacia que se demuestra caminando con tiempo.


* "German police report describes ‘chaotic and shameful’ night of attacks on women" The Washington Post 7/01/2016 https://www.washingtonpost.com/news/worldviews/wp/2016/01/07/german-police-report-describes-chaotic-and-shameful-night-of-attacks-on-women/?hpid=hp_hp-cards_hp-card-world%3Ahomepage%2Fcard
** "Suspects in Cologne sex attacks 'claimed to be Syrian refugees'" The Telegraph 8/01/2016 http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/europe/germany/12086473/Suspects-in-Cologne-sex-attacks-claimed-to-be-Syrian-refugees.html



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