domingo, 27 de diciembre de 2015

La cuestión navideña o como compartir felicidad sin problemas teológicos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El presidente egipcio, Abdel Fatah El-Sisi ha echado una enorme bronca a los que tienen reticencias a felicitarles las fiestas a los cristianos durante las navidades*. Lo ha hecho además en la celebración del aniversario del nacimiento del profeta Mahoma, fiesta grande en Egipto, que este año coincide con las navidades. Lo que es una celebración de ambas comunidades, musulmana y cristiana, a veces se complica por las reticencias teológicas cuando no condenas a felicitarles las fiestas navideñas a los cristianos.
Mientras que para la mayoría no hay inconveniente en felicitarse las fiestas unos a otros, hay grupos que se dedican a llenar páginas y mentes de reparos y condenas a los que caen en la idolatría cristiana de la celebración de unas fiestas que consideran incompatibles y condenables desde su propia perspectiva. Hace unos días tuve ocasión de leer una web dedicada a los "consejos islámicos" en donde se insistía mucho en la incompatibilidad con los festejos y el grave acto de felicitar las navidades a los cristianos o de participar de la alegría de las mismas.


Uno ha aprendido a distinguir entre los que felicitan el "año", los que felicitan las "fiestas" genéricamente, la "navidad" y los que no felicitan nada.
Por eso me parece una excelente iniciativa que el Consejo Musulmán Británico haya tomado la iniciativa a través de dos carteles que se han vuelto virales: "Don't panic! Christmas is not banned" y "Keep calm, It's Christmas". El texto de la página oficial del Consejo señala:

Ahead of the Christmas holidays, the Muslim Council of Britain issued two simple Christmas greetings, ‘Keep Calm It’s Christmas’ and ‘Don’t Panic, Christmas is not Banned’.
The posters were a playful nod at the ‘Keep Calm, And Carry on On’ posters.
The message emphasised that some Muslims will join in those celebrations, remembering too that Jesus was an important Prophet of Islam. Others will not join.
But very few Muslims will be offended at the celebrations taking place, and no one should be obliged to change their celebrations at risk of offending Muslims.
Our message has gone viral on Twitter and Facebook and was reported, amongst others, in the Guardian and the Huffington Post.
Dr Shuja Shafi of the Muslim Council of Britain, presented the message to the Dean of St. Paul’s Cathedral alongside a delegation of Muslims offering Christmas greetings to Christian leaders.**


No es esto, en cambio, lo que han hecho en dos lugares, Somalia y el Sultanato de Brunei, en donde se han prohibido las celebraciones cristianas. Ambos territorios son musulmanes y no han querido que nadie celebrara públicamente su fe cristiana. En el caso de Somalia se señala en The Washington Post:

NAIROBI — The government of Somalia has banned Christmas and New Year’s celebrations, calling them “contrary to Islamic culture” and citing such festivities as potential targets for terrorists.
Although there are almost no native Christians in Somalia, the country hosts more than 22,000 peacekeepers as part of an African Union mission, and many of them are Christian.
Christmas or New Year's celebrations "could damage the faith of the Muslim community,” Mohamed Khayrow, director general of Somalia’s Ministry of Religious Affairs, said at a news conference, according to Somali news media. "All security forces are advised to halt or dissolve any gatherings. There should be no activity at all.’’
Last year, gunmen belonging to the Somali terrorist group al-Shabab attacked a Christmas party at an African Union military base in Mogadishu, killing at least three peacekeepers and a civilian. One of the dead was retired American Delta Force member Brett Fredricks, who was in Mogadishu to train a unit of Ugandan troops.
“We [Islamic scholars] are warning against the celebration of such events, which are not relevant to the principles of our religion,” said Sheik Nur Barud Gurhan, deputy chairman of the Supreme Religious Council of Somalia, according to the Somali news agency Horseed Media. Such celebrations could serve as targets for al-Shabab attacks, he said.***


La mezcla de motivos teológicos y de seguridad es una forma de presentarlo para tener excusa sobre lo principal: la prohibición. Decir que se convierten en "potenciales objetivos" es, hay que reconocerlo una forma de lavarse las manos en el asunto y dejar fuera la posibilidad de la celebración.

Aquí ya no se trata solo de "felicitar" o no, sino de la posibilidad misma de la celebración, que se prohíbe. Los "escolares", es decir, los versados en la ley islámica han sido claros: han aprovechado para arremeter contra los peligros de la "navidad" para los principios religiosos islámicos.
Al contrario de lo dicho por el Consejo Musulmán Británico en sus mensajes de "Keep Calm!" y "Don't Panic!", los escolares de Somalia sí han prohibido la navidad como "peligrosa". No "ceden" a la intransigencia de los terroristas de Al-Sabah; ellos mismos son intransigentes. La diferencia es que unos usan unos métodos mientras que otros usan otros, pero la base es la misma: no quieren fiestas cristianas en su territorio. Es "cristianofobia" lo que practican desoyendo a los escolares que dicen que no es problema y que el Corán no dice que haya enfrentamiento, sino que se proteja a las comunidades cristianas en los territorios controlados por musulmanes (también que se les cobre impuestos especiales)
El planteamiento es otro cuando uno se encuentra en tierra cristiana, claro. Eso es lo que podemos apreciar en el artículo publicado en Quarz por Haroon Moghul con el título "Why more American Muslims are celebrating Christmas this year". Lo que allí se plantea es otra cosa, en especial la presión social para compartir las celebraciones y la necesidad de no marginarse, dos movimientos diferentes. Es difícil ser indiferente a la extensión de la navidad como hecho social, por un lado; por otro, se viene a decir, podría haber cierto miedo a no participar en la comunidad por temor a ser señalado con el dedo.
Se escribe en el artículo:

For many Muslims, Christmas activates all kinds of anxieties. A religious holiday that challenges the Muslim interpretation of Jesus, it’s also a secular celebration—almost impossible to avoid—which is far more influential than any Muslim celebration in the West.
The feeling of marginalization can be a big turn off this time of year. Imam Abdullah Antepli, chief representative of Muslim affairs at Duke University, tells Quartz that “there’s an incredible fear of assimilation for minority religions.” Antepli trained as a chaplain at Hartford Seminary. “This isn’t exclusive to Islam,” he points out. “There is a similar trend in Judaism as well.”
I saw my story in his words. My parents taught me that Muslims did not celebrate any holidays except Muslim ones. We wouldn’t celebrate Thanksgiving, nobody discussed Valentine’s Day, and Christmas was entirely out of the question. Probably, it was easier for them to embrace an interpretation of Islam that legitimated their cultural distance from the mainstream.
And yet, many Muslims here in the US are African American, white, Latino, or otherwise descended from families who have been here for generations. How did these families balance their cultural heritage with their American experience?
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Si comparamos el caso expuesto, donde se produce la "ansiedad" de la minoría con el de Somalia o el Sultanato de Brunei, donde se debe producir la "ansiedad de la mayoría" parece que es más una cuestión de voluntad o si se prefiere de talante, es decir, de deseo real de convivir en una sociedad plural o no. No es otra la cuestión. Está claro que Somalia y el Sultanato de Brunei no lo desean.
El extraño sentimiento del que ha nacido en una comunidad cristiana, como se señala en el artículo, y se encuentra fuera de esa comunidad por su decisión de convertirse a otra religión, tiene que ver mucho con la afectividad, sus recuerdos y emociones de lo pasado. Es difícil sustraerse a una sociedad que celebra sus fiestas estando dentro, pero eso no se consigue con prohibiciones.
El sentimiento de felicitar al otro por sus festividades es solo el de sumarse a su alegría, no convertirse o perder su fe o creencias. Solo desde un extraño escenario competitivo y de reservas mentales es posible pensar que implica un daño en ese sentido. Felicitar a una persona de otro país, por ejemplo, en el día de su fiesta nacional no significa convertirse en traidor a la patria o dejar de sentirse de su propio país. Sin embargo, en lo religioso parece que sí.
Por eso me parece relevante, igual que lo que ha hecho el Consejo Musulmán Británico, la bronca que les ha echado en Presidente El-Sisi a los escolares. Es el segundo discurso de tipo "reformista" que ha dirigido aprovechando festividades religiosas. Nos lo cuentan en Egyptian Streets y recogemos en extenso:

Egyptian President Abdel Fattah Al-Sisi has urged reform of Islamic discourse and called on Islamic scholars to send Christmas greetings to Christians.
In a speech marking Mulid El-Nabi, the anniversary of Prophet Muhammad’s birth, President Sisi said that everyone should have the freedom to choose what religion and belief to follow without fear. President Sisi said that Islam calls for peaceful unity between different religions and beliefs and condemns violence.
“We talk a lot about the importance of reforming religious discourse,” said President Sisi in a televised speech to Islamic scholars.
“In our schools, institutes and universities, do we teach and practice respect for the other?” asked Sisi.
“We neither teach [respect for the other] or practice it,” declared the President in a grave tone.
“God did not create the world for the ‘ummah’ [Arabic for ‘nation’ or ‘community’] to be alone. [He didn’t create it] for one community, but for communities. [He didn’t create it] for one religion, but for religions,” added President Sisi.
President Sisi, who in January 2015 called for reform in Islamic discourse, added that freedom of religion is paramount.
“Can I impose upon someone pressure, physically or morally, to change their religion? Would God accept this?” said President Sisi.
“What are we afraid of? Are we custodians of people’s minds or choices? No we are not. In religion specifically, no. Each of us will be judged independently…and [people] will have to answer [for their choices and what they choose to believe].”
President Abdel Fattah Al-Sisi added that extremists are behind the destruction and deterioration of Islam.

MERRY CHRISTMAS FROM MUSLIMS
Addressing Christmas, which is marked by Coptic Christians on January 7, President Sisi said he does not allow anyone to tell him Christians should be treated differently.
“No one should define someone by their appearance or religion. We are all Egyptians,” asserted President Sisi before sending his Christmas greetings.
“Are you going to be afraid….that which divides us, brings us down. We are one and we will remain one,” added President Sisi.
The president also stressed that participating in festivities and celebrations of Christians is part of Islam.
“If you do not understand this, then this is a catastrophe,” said President Sisi. “If you do not think that [sending Christmas greetings] is part of your religion, then this is a big problem.”*


Hay muchas cosas en estas palabras, muchos conflictos y problemas detrás y por delante. Una lectura medianamente detallada nos permite percibir planteamientos que pueden provocar reacciones complejas en el entorno musulmán. La llamada a la libertad de religión no es un mensaje frecuente y por menos de eso algunos lo han pagado con su vida o el exilio. Es extraño que este discurso no haya tenido más reflejo en la prensa dada su transcendencia religiosa y, en este sentido, política.
No hace mucho recogíamos aquí las palabras de los salafistas que condenaban a una actriz egipcia por decir que la religión nos venía del entorno en el que nacemos, de las familias en las que crecemos. Los salafistas recurrieron a la tradición señalando que se nace musulmán y que es la mala suerte la que nos hace caer en familias de otras religiones que nos apartan del verdadero sentido y verdad. El presidente El-Sisi ha ido más lejos de lo dicho por la actriz vilipendiada por lo que se puede apreciar. Para los islamistas será la confirmación de que un diabólico enviado para destruir el islam y pronto empezarán a encontrarle parientes lejanos en Israel.


Si realmente se aboga por una sociedad abierta, los cambios deben ser muy profundos para salvar las distancias generadas durante mucho tiempo.
La noticia de Egyptian Streets acaba con los mensajes de buena voluntad:

In a separate statement, President Sisi sent his personal Christmas greetings to Coptic Christians celebrating the anniversary on January 7 and others across the world celebrating on December 25.
“Let us together evoke the memory of Jesus Christ’s birth and the life of Virgin Mary, as they come to remind everyone once more of the values of love, mercy and forgiveness that should prevail the world,” said President Sisi in a statement.
“Such memory reminds peoples of the world to come together within the frame of constructive cooperation and hard work for the sake of the welfare and development of humanity, in addition to the reinforcement of efforts seeking to make the world more peaceful, safe and stable, a place fitting for everyone, and standing as a live example for the values of coexistence of all religions, races and doctrines.”*

Buenas palabras que algunos comentarios al artículo le recuerdan que debería extenderse a muchos encarcelados por muy poquita cosa.

Los problemas suscitados por las felicitaciones interreligiosas navideñas encubren muchos otros problemas que hay que intentar solucionar para efectivamente tener un mundo en donde se pueda convivir. Lo de Somalia y Brunei, junto con muchos otros escenarios de intransigencia religiosa —incluidos los fundamentalistas cristianos, que tampoco están muy de acuerdo con la buena convivencia, como ha ocurrido en Córcega— revela que el mundo dista mucho de ser un escenario de convivencia y tolerancia de las diferencias. Y no tenemos otro planeta.

Me alegro cuando recibo las felicitaciones por estas fechas de mis amigos musulmanes, ya sean expresamente de la "navidad" o de un menos comprometedor "nuevo año" porque reflejan, por encima de las diferencias en lo que podamos creer, en cómo deseamos vivir: en una paz que nos alcance a todos. Felicitar a otro no es un acto reprobable, sino sumarse a su alegría. Para alegrarse porque otro esté alegre no hace falta más que empatía, no una renuncia a lo que uno cree. Solo los interesados en mantener odios y distancias están todo el día con la teología en la mano.
Aprovecho para felicitar a los que son felices celebrando el nacimiento del profeta Mahoma. Me sumo a su alegría como ellos se suman a la mía. Y es que, aunque tengamos distintas creencias, me importa su felicidad porque no elijo mis amistades por lo que creen sino por cómo son.
Paz y felicidad a los que tienen buena voluntad. Para esto no debe haber problemas teológicos ni de ningún otro tipo.

* "Egypt’s President Sisi Urges Islamic Scholars to Send Christmas Greetings, Calls for Reform" Egyptian Streets 24/12/2015 http://egyptianstreets.com/2015/12/24/egypts-president-sisi-urges-islamic-scholars-to-send-christmas-greetings-calls-for-reform/
** "Keep Calm, It’s Christmas" The British Muslim Council http://www.mcb.org.uk/keep-calm-christmas/ s/f 2015
*** "Somalia banned Christmas and New Year’s — even though it celebrates neither. Here’s why." The Washington Post 23/12/2015 https://www.washingtonpost.com/news/worldviews/wp/2015/12/23/somalia-banned-christmas-and-new-years-even-though-it-celebrates-neither-heres-why/
**** "Why more American Muslims are celebrating Christmas this year" Quartz 22/12/2015 http://qz.com/578911/why-more-american-muslim-are-celebrating-christmas-this-year/



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