jueves, 29 de octubre de 2015

Un islote de género en Kabul

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Los estudios de género se van normalizando por todo el mundo y constituyen por sí mismos una señal de sensibilidad ante lo que hasta el momento se ha considerado como normalidad. La creación de cursos, seminarios, publicaciones... implica un despertar de la conciencia y, especialmente en sus inicios, un grado extremo de valor. Hay que enfrentarse a los muros de la violencia y la incomprensión y eso no es fácil en muchos lugares en los que la perspectiva de considerar los derechos de las mujeres se ve como un insulto, una insolencia o un peligro. Muchas veces las tres consideraciones juntas.
Egypt Independent nos trae una noticia que nuestros medios pasan por alto:

A group of Afghan students gathered on the leafy campus of Kabul University this week to embark on an unlikely course - the country's first Master's degree in gender and women's studies.
Advances made for women since US-led troops ousted the Islamist Taliban in 2001 are held up as one of the wins of the war, but women are still regularly sidelined from political life and subject to violence in public and at home.
Many worry that things could get worse as security deteriorates around the country, a fear buttressed by reports of abuse against women in Kunduz after the Taliban briefly took control of the northern city last month.
"There's been a lot of change for women, but it's not enough," said Zheela Rafhat, a high school teacher and one of 28 students enrolled on the two-year course, which will tackle subjects like gender and violence. "It's better in the capital than in rural areas where there's been a lot of fighting."
Photographs of Kabul from the 1960s and 70s show a city where Afghan women strolled the streets in miniskirts and heels, a scene that had disappeared by the time the Taliban came to power in 1996.*


La firmeza de las mujeres afganas es enorme. Su confianza en el futuro también. Mientras todos manifiestan el temor de que los talibanes y demás fuerzas reaccionarias están esperando a que queden desprotegidas, ellas siguen trabajando porque saben que es la única posibilidad. El miedo —y tienen motivos más que sobrados para tenerlo— no les bloquea en sus proyectos.
La existencia de un máster en estudios femeninos es un auténtico logro para ellas. Estos estudios están en el punto de mira del pensamiento radical, pero también del tradicional, por establecer una separación en la práctica que se ve reducida en la teoría. Es el mismo pensamiento el que anima muchas veces a unos y otros pues la violencia y la discriminación provienen de las mismas raíces culturales.


El concepto de cambio no tiene el mismo valor en todas las sociedades. Frente a los valores occidentales del cambio y del progreso, en los que el pasado se deja atrás, en las sociedades tradicionales, el cambio se percibe como una agresión. Si el cambio afecta a las relaciones entre hombres y mujeres, la cuestión se radicaliza porque se mueven todos los papeles que se han asignado durante siglos.
Los intentos de modificar la situación de las mujeres, además, se perciben como una agresión occidental cuya finalidad es destruirles. Tienen el mismo efecto que las bombas. Quien paga esta distorsión es la mujer, que queda atrapada. Lo que no cambia es virtuoso; el cambio es destructivo.
La información de Egypt Independent —que proviene de Reuters— señala:

When the course was presented to the Ministry of Higher Education, it took two months to be approved, said Ghulam Farooq Abdullah, dean of the university's Faculty of Social Sciences.
Abdul Bari Hamidi, an Islamic studies professor and a member of the ministerial committee that approves new graduate programs, said he objected to the course because it promoted gender equality.
"There is no gender equality in Islam," Hamidi said. "In family affairs, the head of the family must be a man, and being an Imam (Islamic spiritual leader) is limited to men."
Lecturers said the course work would address the topic, keeping Afghanistan's cultural context in mind.
"This is teaching by Afghan colleagues, Afghan professors, according with our reality and our society," said Nasrullah Stanekzai, a law professor who taught the first day of class on Monday.
Nevertheless, Kabul University is a somewhat unlikely host, having been the stage for heated protests against women's rights. In 2013, hundreds of students marched against the Elimination of Violence Against Women law, objecting to its secular foundations.
"There are students at Kabul University with radical ideas, but it's not rampant," said Ahmad Zia Rafhat, a journalism lecturer. "Some of the students come to the university from provinces where the Taliban have a bigger influence."*


Es difícil imaginarse un mundo en el que la gente proteste porque se quiera eliminar la violencia contra las mujeres, pero existe. Desde nuestra perspectiva de Occidente es un desafío poder pensar en estos términos. Por eso el valor de estas mujeres, aunque asistan a un curso "controlado" ideológicamente, que les sigue enseñando que en el islam no hay igualdad de género, es enorme. Puede que hayan reducido el riesgo oficial, pero no han reducido el que les enfrenta a esas fuerzas bárbaras que las condenan por el hecho de sentarse en un aula o salir a trabajar.
Aquí se arriesgan a algo más que en otros lugares. Cualquiera puede acercarse a ellas y encontrar la justificación cultural para matarlas. Ocurre con frecuencia y no hay demasiadas voces de condena, como si se diera por hecho. Todavía recordamos con horror el caso de Farkhunda, la joven que desafió a un vendedor de reliquias en Kabul y fue linchada brutalmente por la multitud. Lo preocupante, decían entonces, es que no pensaban que estas cosas pudieran pasar en la ciudad, pensando que eran propias del campo.


Del campo precisamente, las agencias de noticias afganas nos traen noticias de la barbarie contra las escuelas de las niñas:

Unidentified armed men have torched a girls’ school in Pul-i-Alam, capital of Logar province, in the neighborhood of Kabul.
Kabir Haqmal spokesman for the Ministry of Education says the incident took place around 03:00 am on Wednesday.
Haqmal has written in a post on his ‘facebook’ page that two gunmen entered to Haji Guloon Girls’ Secondary School in Haji Guloon village of Pul-i-Alam and set on fire the classrooms and principal’s office.
Some rooms have badly burned along with desks, chairs, school books and other documents.
Local villagers arrived on time and distinguished the fire to prevent further damages to the school, the post states.
Over 500 girls were studying in this school, it would be reconstructed sooner, the post adds.
Today’s attack was second on schools in Pul-i-Alam in less than three months.
Shaheed Ghulam Nabi Samsoor High School was burned by unknown gunmen in August.**


Es difícil llamar a esto una "cultura" y no lo contrario. El relativismo cultural se ha equivocado al considerar que son aceptables las prácticas porque están "aceptadas" por la comunidad. En la comunidad también se resisten, pero son silenciadas las voces que se oponen. Sabemos lo suficiente como para comprender que no es más que otra forma de abuso de poder, que se ocultan otras posibilidades y experiencias de la historia y, sobre todo, que nuestro concepto igualitario de persona no puede ser exclusivo de una cultura y aceptarse lo contrario.

El antioccidentalismo ha hecho retroceder a las mujeres en muchos países. Los más tradicionalistas han usado esta baza haciendo del dominio de las mujeres, de su conversión en moneda, un rasgo de identidad. Sabemos que el poder comienza en la familia, en la separación por sexos, y en la distribución de funciones y derechos. No es tradición; es dominación.
La cuestión es la velocidad del cambio y la resistencia social. En muchas sociedades, la estrategia es ir haciendo la vida imposible a los que pueden suponer algún progreso hasta que se vayan. De esa forma los eliminan del interior del sistema, que queda bajo su control.
Uno de los grandes problemas para la transformación social es el convencimiento de que realmente se avanza y se consolidan los avances. El gran enemigo que tienen en esas escuelas y universidades afganas es el miedo a que cualquier avance sea provisional, una mera ilusión que se deshaga cuando se deje de respaldar, que desaparezca en horas lo que se ha tardado años en conseguir. Para vencer ese sentimiento que tratan de despertar en ti es necesaria mucha energía interior, mucha fuerza de voluntad.
Hoy, con la ayuda de Corea del Sur, en la Universidad de Kabul apuestan por el futuro:

“Today we witness a historic moment at Kabul University as we open a gender and women’s studies programme here with support from UNDP Afghanistan and the Republic of Korea,” said H.E. Farida Momand, Minister of Higher Education. “This programme will serve as a model that universities throughout the country can replicate it in the future.” 
“I am proud that Afghanistan is taking a major step toward institutionalizing gender studies at Kabul University,” said Mr. Kang Daesung, Deputy Chief of Mission at the Embassy of the Republic of Korea. “I hope that graduates of this programme will greatly contribute to ensuring justice and equality for all Afghan people and empowering women in social, political and economic spheres.”***


Esperemos que sea así y que la resistencia vaya siendo menor. Es una esperanza, pero es el estado de ánimo del que hay que partir para vencer los retos futuros, que los habrá.
Pero estos días las mujeres afganas han dado un gran paso. Y con ellas una parte de esa sociedad que puede tardar años en comprender que es algo bueno para el conjunto. Todo nuestro apoyo desde aquí.

* "Afghan capital university unlikely host for women's studies program" Egypt Independent / Reuters 23/10/2015 http://www.egyptindependent.com//news/afghan-capital-university-unlikely-host-women-s-studies-program 

** "Unidentified armed men torch girls’ school in Logar" Khaama Press (Af.) 28/10/2015 http://www.khaama.com/unidentified-armed-men-torch-girls-school-in-logar-4056
*** "Kabul University Introduces First-Ever Master’s Programme in Gender and Women’s Studies" UNDP in Afghanistan 17/10/2015 http://www.af.undp.org/content/afghanistan/en/home/presscenter/pressreleases/2015/10/17/kabul-university-introduces-first-ever-master-s-programme-in-gender-and-women-s-studies.html

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