viernes, 16 de octubre de 2015

Desgana

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Mientras en España todo el mundo está alterado por la proximidad de unas elecciones generales, choca la extraña campaña egipcia en favor del bostezo electoral. El titular de Ahram Online, periódico de propiedad estatal, no puede ser más significativo: "Egypt's parliamentary elections: 'Who cares'?" Es difícil encontrar algún lugar del mundo —y más si pensamos que teóricamente cierra el proceso de construcción democrática— en el que alguien se enfrente con tanto distanciamiento a un proceso electoral después de tanto tiempo con un parlamento vacío. Cualquier persona que no estuviera al tanto de lo ocurrido en este tiempo se sentiría asombrada. Pero conociendo el caso, lo difícil sería lo contrario. Aquí no hay "fiesta de la democracia", fórmula con la que se suele describir a las elecciones, sino un bostezo controlado.
Pero el titular no es nada si lo comparamos con el inicio del artículo que le sigue:

When he felt his vote would finally count after years of indifference, Mohamed Saad decided to cast his ballot in consecutive referendums and parliamentary and presidential elections after the popular uprising in 2011 renewed hope for a better future for Egypt.
A little less than five years have passed and Saad lost his enthusiasm and passion. He realised that hope is a good breakfast, but a bad supper.
“I won’t vote again; it’s useless. I will do nothing, absolutely nothing,” said the 25-year-old, who works in a travel agency in Downtown Cairo, referring to Egypt’s upcoming parliamentary elections that kick off 18 and 19 October after months of procrastination and legal wrangling.*


Debo expresar que la elección del refrán sobre la esperanza, el desayuno y la cena no me parece el más adecuado para afrontar un proceso democrático, aunque sí puede ser ajustado al espíritu de aburrimiento (no solo en Egipto) que la democracia mal entendida puede llegar a provocar. Pero cuando es peligroso es cuando realmente te estás jugando algo importante. Y no siempre se es consciente de esta última circunstancia.
La pregunta entonces es: ¿qué se están jugando los egipcios en estas elecciones? Según parece, algunos piensan que nada. Ya tienen presidente, ¿para qué quieren más? Otros opinan que lo de votar sirve para muy poco porque tú votas una cosa y luego hacen otra, etc. Las quejas son constantes. Señalan en Ahram:

“My vote has never and will not change anything, simply because those who are in charge are moving the ship in the direction they want, not the direction we want,” Saad added.
Others also express indifference, albeit without sharing Saad's dim view. Some believe El-Sisi has what it takes to single-handedly steady the ship.
"We will witness a decrease in the public's level of attention compared to the 2011-2012 elections. The political scene now is more stable and the people are feeling more satisfied," Sobhi Eseila, a researcher at Al-Ahram Centre for Political and Strategic Studies, told Ahram Online.
"The fact that we don’t have the same controversy we had during the last parliament has lessened the people's interest in the upcoming elections."*

El señor Eseila debe estar de broma. Hay cosas a las que se puede llamar "estabilidad" y otras a las que es de mal gusto hacerlo. No sé exactamente a qué llama la "escena política", dada la inexistencia de un parlamento. No creo que "estable" sea la palabra adecuada para definir políticamente la situación. Mejor sería "controlada", que es un término que implica el uso constante de la fuerza y la represión para mantenerlo "así". El señor que se queja de que su voto no sirva para nada, puede encontrarse en estado "estable", es decir, ya no se altera por ello.


El que no haya "controversias" obedece a la drástica desaparición de los disidentes de cualquier factura. La unanimidad en torno al presidente solo significa que los que no estaban de acuerdo se han alejado lo suficiente como para no pagar las consecuencias. La ley antiprotesta ha sido muy eficaz para evitar controversias; el control de los medios, también.
Otro titular significativo es el de Karima Kamal en Egypt Independent "No competition", en alusión también a las inminentes elecciones. Señala en él:

There is a frenzied push for people to participate in the upcoming parliamentary elections so that the turnout can be large enough to prevent the Salafis and Muslim Brotherhood from winning.
But the question here is: why is there such apathy toward the elections? I attribute it to measures that were taken in order to strip the elections of competition and manipulate the outcome. This has reduced motivation on the part of the voters, who feel their participation would not make any difference.
There were attempts to rally for a single national accord list that represents all political parties and forces under the pretext of safeguarding the unity of the homeland, which contradicts the competitive nature of any election.  
Unfortunately, those attempts were backed by state officials, including a veteran prime minister and leaders of the security services who pressured certain candidates to withdraw from the elections. That is why we hear candidates talking as if they have already won in advance.  
Such interventions strip the whole process of its credibility. The integrity of elections is not confined to the ballots alone. It really stems from the laws that govern the process and prevent interference or pressure by the state.**


Donde se hablaba de aburrimiento y desesperanza, aquí se habla de "apatía". Se critica el absurdo de buscar un acuerdo entre todos —en el fondo, un reparto pactado de poder— allí donde se trata precisamente de elegir entre alternativas viables. Pero la tendencia es, por el contrario, la confluencia mimética hacia el presidente, que es quien tiene en su poder las claves de las elecciones.
Entre unas cosas y otras, las elecciones egipcias carecen además de credibilidad, que es una cosa, de "rigor" que es otra. La mayor preocupación presentada hasta el momento es la manifestada por un ministro sobre que las observadoras internacionales que visiten los centros de votación no llevan "pantalones cortos". Por aquello de que nada es sencillo en Egipto, esta cuestión se ha transformado en un titular más amplio en Egyptian Streets: "Are Egyptian Women Banned from Voting in ‘Sexy Clothing’?"***. El artículo trata de zanjar una polémica nacida de las mal entendidas declaraciones del ministro Rifaat Kosmam en Lisboa, durante una conferencia de prensa:

“Among the most important rules to follow is the respect of local laws and traditions. So [it wouldn’t be viable for] a woman wearing ‘hot shorts’ to show up at a polling station in Upper Egypt, for example,” Komsan said at a press conference on Tuesday.
He also said that the state “has nothing to fear” when it comes to international monitoring reports and that the state itself extended the invitation to these monitors to ensure transparency during the voting.
“We don’t have anything to hide; on the contrary, we have what we want to highlight, so we are inviting any foreign observatory group,” Komsan said.
However, news outlets including Al Arabiya English and the Middle East Eye misquoted Komsan and reported that he issued a ban on Egyptian women wearing “hot shorts” from entering polling stations. One outlet said Komsan banned “sexy clothing” at the polling stations, although this is also a misquote.
The issue of women’s clothing restrictions at the upcoming parliamentary elections previously made headlines when Egypt’s Supreme Elections Committee announced that women wearing the niqab will not be allowed to cast their ballots unless they show their faces.***


Todo acaba siendo absurdo. Como se señala al final, había ya una polémica sobre el uso del niqab para las votaciones. Es lógico que se identifique al votante y la cara cubierta no es la mejor manera. A su vez conecta con otra polémica suscitada días atrás en la Universidad de El Cairo, cuyo rector decidió prohibir el uso del niqab a las profesoras que lo utilizaran durante las clases por motivos "comunicativos".
Es en este contexto en el que surge la nueva polémica sobre los "sexy clothings" con los que no se podría ir a votar. Plantea un caso interesante, desde luego. No sé por qué al ministro no se le ocurrió otro ejemplo de "respeto" a las costumbres locales, aunque fuera para referirse al Alto Egipto, que no es precisamente Amsterdam. Por aquello del juego del telegrama, lo que comenzó como una advertencia a los observadores internacionales (en el Alto Egipto no se suele votar con pantaloncitos), se convirtió en una prohibición general para el voto.
Desde Mada Masr, los titulares son "Is parliament the best way for expat Egyptians to be involved in politics?"****, introduciendo otro tema conflictivo: el de los expatriados, que son un número elevado de egipcios. Hay polémica también sobre esto. Los que tengan doble nacionalidad quedan fuera. El parlamento tendrá, dice, lugar para los expatriado, igual que se ha puesto en marcha un ministerio, aunque no se sabe muy bien con qué fines.

Tampoco son muy animosos hacia las elecciones. No deja de ser curioso que después de levantarse contra un señor que amañó elecciones durante treinta años, los egipcios se pregunten si merece la pena votar. Pero paradojas mayores se han visto.
Pero la gran pregunta es: ¿a quién beneficia que no se vote? Las respuestas  pueden ser variadas según se considere. Es mejor empezar por el otro lado: ¿a quién perjudica? Aquí la respuesta es clara: al pueblo egipcio, a su futuro y a algo que se pueda llamar "democracia" y "estabilidad" sin sonrojo.


El hecho de que no se vote, desde luego, beneficia al que va a utilizarlo para deslegitimar el proceso electoral. Desde fuera, los Hermanos Musulmanes usarán la baja participación en su beneficio. Los salafistas, por el contrario, han dado un impulso final a su campaña; saben que si consiguen muchos votos, lograrán acallar las voces que piden su exclusión del panorama político. Favorece también a la corrupción, que tiene sus candidatos colocados. Favorece igualmente a los que quieren vender los apoyos a la presidencia, que es sobre la que gira todo. A esos les interesa que los escaños les salgan baratos, con los votos justos y ni una libra más.
Karima Kamal termina así su artículo en Egypt Independent:

The “For the Love of Egypt” list, which uses President Abdel Fattah al-Sisi’s picture as its symbol, is perceived as the flagship of the elections. Other lists and candidates have been removed, not only from the electoral process but from political life as a whole, on charges of attempting to jeopardize the stability of the country simply because they do not fly with the same flock.
No wonder we hear talk about a futile parliament and a low turnout. All of this was deliberately engineered with premeditation.
Entire streams were excluded on pretexts of them being too weak, if not traitors of a fifth column. The result of the elections has already been fabricated before they even started and political life has already been eliminated. When were there ever elections without competition?**

¡Tristes palabras para un pueblo y un país que hizo una revolución en 2011 y dejó muchas víctimas por el camino! Se puede sobrevivir a los dictadores, pero difícilmente se puede sobrevivir a la propia desidia. Te pueden vencer, pero estas elecciones parlamentarias no son el fin de un proceso democrático sino el comienzo de un largo sueño en el que se entra después de haber ingerido las pastillas suficientes como para matar el insomnio que provoca la conciencia turbia.


Las aclamaciones, los besos a las fotos, los cantos, las banderas al aire..., todo ello ha quedado como un triste recuerdo de lo que pudo ser un camino hacia el futuro y solo ha sido la antesala del regreso a la casa estable en la que solo uno manda siempre. Habrá que ir erigiendo las nuevas pirámides.
Sí, se agotó la esperanza en el desayuno y la noche se atisba de digestión pesada. Que el parlamento nazca muerto, sin que se le conceda un valor real no es bueno. Nada hay peor que la desgana. Unos porque no están de acuerdo, otros porque creen que no sirve para nada y otros porque creen que debe ser una cámara unitaria y aduladora.



* "Egypt's parliamentary elections: 'Who cares'?" Ahram Online 14/10/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/164/155944/Egypt/Egypt-Elections-/Egypts-parliamentary-elections-Who-cares.aspx
** "No competition" Egypt Independent 15/10/2015 http://www.egyptindependent.com//opinion/no-competition
*** "Is parliament the best way for expat Egyptians to be involved in politics?" Mada Masr 15/10/2015 http://www.madamasr.com/sections/politics/parliament-best-way-expat-egyptians-be-involved-politics

**** "Are Egyptian Women Banned from Voting in ‘Sexy Clothing’?" Egyptian Streets 15/10/2015 http://egyptianstreets.com/2015/10/15/are-egyptian-women-banned-from-voting-in-sexy-clothing/

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.