miércoles, 23 de septiembre de 2015

Congénito

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Egipto sigue siendo un escenario privilegiado para entender los conflictos que se plantean entre las formas tradicionales de la religión y los deseos de dar una salida moderna a aquello que avanza hacia el colapso. La lucha se repite una y otra vez entre el regreso a formas cuya evolución se considera un atentado contra la ley de Dios y el deseo de racionalizar el pensamiento religioso acomodándolo a los tiempos y a los que viven en ellos. No todo el mundo vive en su tiempo, sino que muchos lo hacen negándolos y contra ellos. En ese contra ellos se incluye a todos los que desean vivir en el cambio.
El diario Egypt Independent nos trae un ejemplo de este conflicto que se manifiesta más allá de la violencia del Estado Islámico y de otros grupos terroristas. Hay otras formas de manifestación cuyas vías buscan los mismos objetivos: la destrucción de cualquier idea que se oponga a las suyas, que consideran las de Dios y que les convierte en guardianes.
El titular del artículo señala "Salafis condemn columnist who said Muslims acquire faith coincidently". Podrá parecernos algo anecdótico, pero no lo es y revela los puntos sobre los que se construye la intransigencia y la violencia contra los que manifiestan opiniones distintas que pudieran hacer evolucionar en otras direcciones. Es siempre la misma violencia intimidatoria contra aquellos que osan hablar pensar de forma distinta:

The Salafi Call has lambasted a columnist who said people, including Muslims, acquire their faith by coincidence.
Adel Nasr, spokesperson for the influential Salafi group, said in a statement on Monday that remarks by columnist Fatma Naout that Muslims acquire their faith “by coincidence”, and that humans have the right to select their religion, were against the Constitution.
"Humans, once created by Allah, are congenitally Muslims,” Nasr said in a statement on Monday.
While Nasr conceded that Naout’s suggestions were against the Constitution, which stipulates Islam as the main source of legislation, he stressed that Islam does not compel humans to adopt it.
Replying to the attack, Naout, a candidate for the Wafd Party in the parliamentary elections slated for October, said the Salafi Call’s statement was meant for “political purposes”.
She said on her Facebook page that her remarks to satellite TV channel CBC were taken out of context, stressing that her theory does not apply to Muslims alone, but also to Christians, Jews, Buddhists and the rest of the planet's faiths.
"I am a Muslim because a good coincidence made me the daughter of Muslim parents,” Naout wrote, adding that the same applies for people of other religions.
“Can Mr. Nasr deny that he was born a Muslim and had not chosen his faith? Can he deny that had he been the child of Christian parents, he would not have thought of reading about Islam or willingly adopting it as his faith?” Naout argued.*


La cuestión puede parecer baladí, pero los salafistas saben que no lo es, que la columnista Fatma Naoot ha vuelto a poner el dedo en la llaga. Lo que ha dicho Naout es que la gente tiene la fe de sus padres. Esto implica que nadie elige su fe porque son los padres los que educan a sus hijos en las creencias. Aunque ella ha hecho esto extensivo a todas las religiones, los salafistas saben que esa no es la cuestión central y que lo dicho es un atentado contra lo enseñado por su religión.
El núcleo radica en lo expresado por el portavoz salafista cuando señala: "Humans, once created by Allah, are congenitally Muslims". ¿Qué quiere decir esto? Que los seres humanos —todos los seres humanos— nacen "musulmanes" y que son desviados de su propia naturaleza cuando "caen" dentro de familias de otras confesiones. Si existe una casualidad, es la que hace caer al musulmán fuera de su fe congénita, la única verdadera, la revelada en el Corán.
Esto es trascendental porque implica que los hijos de todos los demás han sido secuestrados, por decirlo así, y se les mantiene alejados, engañados fuera de la fe que deberían tener por su propia naturaleza. Dios ha revelado su verdad —su ley— a todos a través de la cadena de profetas y los hombres los han ignorado —paganos, ateos, politeístas— o las han malinterpretado desviándose de ella —cristianos, judíos o herejes—.


Decir que la fe de cada uno, incluyendo los musulmanes, es un hecho que depende de la casualidad del nacimiento es un atentado contra un principio básico del que se derivan muchas y terribles consecuencias, por ejemplo, la necesidad de redimir a los cautivos de sus familias y extender la totalidad del islam al mundo como estado de perfección. Por eso salir de cualquier otra religión y convertirse al islam se considera una especie de vuelta a casa, algo natural y obvio, mientras que salir del islam le convierte a uno en apóstata y merecedor de la muerte.
En su extraordinario libro El lenguaje político del Islam (Taurus 2004), el gran conocedor de la cultura e historia de mundo musulmán, cuando analiza el sentido de  los términos relacionados con la idea de "conquista" señala:

El concepto que subyace en este lenguaje es, claramente, el derecho o legitimidad esencial del avance musulmán y, en consecuencia, la legitimidad de la retirada musulmana ante la reconquista infiel. Esto concuerda con la conocida doctrina musulmana según la cual cada niño tiene una disposición innata para ser musulmán, pero sus padres pueden hacer de él un judío, un cristiano o un zoroastra. Así, el avance musulmán es una apertura o liberación, para dar rienda suelta a esta propensión implantada por Dios. (156)**

Comprendemos mejor el sentido del ataque contra Fatma Naoot por parte de los salafistas desde el núcleo de lo señalado por Bernard Lewis: no es una coincidencia o casualidad ser "musulmán", sí lo es, en cambio, serlo cristiano, judío o zoroastra, como señala Lewis. Al poner en el mismo nivel las diferentes religiones, Naoot se ha hecho merecedora de castigo porque ha atentado contra el principio de supremacía del islam sobre las demás religiones, que no son más que perversiones del mensaje divino, malinterpretaciones de la ley que se dio a los seres humanos. Ser cristiano o judío es un accidente, en última instancia una desgracia, del cual la conquista redime. Ser musulmán, en cambio, es ser educado en el verdadero camino y obediencia.

El ejemplo de lo ocurrido con Fatma Naoot nos muestra que el salafismo es el que ha tomado el partido del islam, el de ser los defensores de la verdad ortodoxia y que esa es su campaña en Egipto. Este papel lo jugaron los Hermanos Musulmanes con anterioridad. Esta vez son los salafistas los que juegan en solitario ese papel actuando en aquellos escenarios en los que el conservadurismo religioso egipcio hace más fácil penetrar.
Fatma Naoot ha desafiado con sus palabras —algo que aceptaría sin demasiados problemas cualquier persona sensata— al orden profundo. Ha cuestionado que existan "genes musulmanes" en los que esté escrita la Sharia o cualquier otra religión y lo ha trasladado al ámbito de la recepción cultural. No ha cuestionado la verdad de la revelación, pero la doctrina del innatismo musulmán es otra vuelta de tuerca que choca contra las barreras del conocimiento.
La cuestión, como explicaba, Lewis al citarla es que justifica lo que puedan hacer Boko Haram al secuestrar a niñas de las escuelas cristianas, los ataques talibanes en Afganistán a las escuelas o la invasión de territorios por parte del Estado Islámico; que están devolviendo a las personas al orden natural alienado por otras creencias perversas. Cuando la escritora ha situado a todas las religiones en el mismo nivel, no hay ya justificación para invadir, redimir o convertir a nadie a ninguna verdad única y congénita.
Fatma Naoot ya ha sido atacada otras veces por sus declaraciones. Aquí hemos recogido algunas anteriores. No es nueva en esto. La noticia de Egypt Independent se cierra con algunos datos:

Naout has been at the center of several religious freedoms controversies over the past few years, some involving writings that are critical of the Islamic code of dress, as well as other rituals.
She was referred to trial last year for condemning the slaughtering of sheep on Eid al-Adha (Bairam), a tenet ritual of the Islamic feast. She was found innocent last July.*

Son dos casos, pero el acoso es el mismo. Cualquier persona que manifieste algún tipo de idea o realice acciones que se muevan un milímetro de la ortodoxia sufre el acoso mediático o es llevada ante los jueces. Aquí comentamos la denuncia contra ella al manifestar su dolor por el sufrimiento de los millones de corderos sacrificados en una sola tacada. Eso la llevó ante los tribunales por atacar la religión. Me imagino que matar corderos será también una cuestión "innata" y la crítica es por tanto antinatural. Naoot fue criticado por considerar que Egipto había sido invadida por los árabes, algo que es difícil de negar, pero que también afecta a la raíces señaladas. Por eso ella hablaba de Egipto y no de la República árabe de Egipto. Esta cuestión, como todo, acaba derivando a la religión y, por ello, a lo innato. La perspectiva egipcia de ser considerados "conversos" sacados del error y reconducidos a donde sus genes les reclamaban pone nerviosos a algunos. Les gustaría haber vivido directamente las enseñanzas, pero no fue así. Y algunos no les gusta que se lo recuerden, por eso el nacionalismo (también sospechoso para los islamistas) plantea problemas teológico-genéticos.


Como ocurrió en épocas anteriores, los islamistas sociológicos siguen condicionando la vida egipcia. Aunque se les haya mandado a la cárcel, la tumba o el exilio, queda la parte social importante del conservadurismo religioso que rechaza estas cuestiones, que ve como atentados ante los que no pueden dejar de responder. Unos lanzan las piedras y los otros se suman. También es una forma indirecta de dejar en evidencia a los que "no hacen nada" para defender al islam.
Mediante este procedimiento —acoso e intimidación— se ha impedido la evolución de cualquier pensamiento y se ha castigado a quienes los sostenían. El problema es que cada vez se recurre más a este tipo de fundamentos, como el que sirvió a los jueces para establecer que las huelgas de funcionarios eran contrarias a la ley islámica.
La conversión de los religioso en civil y de todo ello en "genético" o "innato", ya sea en versión biológica o platónico-filosófica, es una forma de blindar las ideas, de crear el inmovilismo mediante el ataque a cualquier diferencia o discrepancia que se exprese respecto a ellas. La inercia social hace el resto convirtiendo en apóstata a cualquiera que el dedo de estos linchadores sociales, los salafistas en este caso, señalen como traidores.


En estos días se ha criticado la vestimenta de una de las nuevas ministras (la de Migración) porque iba en manga corta a jurar su cargo. La excusa es el protocolo, pero ya se la ha puesto en el punto de mira. Ella ha dado una contestación valiente diciendo que ser ministra no va a cambiar su forma de ser o estar. Su carrera diplomática anterior, con estancia en Roma incluida, le ha dado experiencia suficiente en protocolo y en buen gusto al vestir. En este sentido, lo "congénito" en la mujer es ir completamente cubierta y lo alienado es ir de "occidental", a los que hay que reformar el vestuario.

Se ha criticado también al nuevo ministro de cultura porque en sus libros atacaba al wahabismo saudí, poniendo como excusa esta vez que hay "buenas relaciones" con Arabia Saudí. Uno tras otro, cualquiera que salga de la ortodoxia más añeja es cuestionado y llevado ante los medios, expuesto a la opinión pública para llevarlos al descrédito. Es un viejo método y siempre les ha funcionado. Se llama "mala baba" y esa si es congénita.
Esperemos que Fatma Naoot pueda seguir pensando, un buen ejercicio, frente a los innatistas ideológicos a los que como es lógico les da igual las demás evidencias que le aporten todos aquellos que han tenido la mala suerte de caer fuera del alcance de sus privilegiadas y pías manos. Esperemos que el ministro pueda escribir sobre lo que quiera y que la ministra pueda elegir su vestuario sin tener que consultar con el portavoz de los salafistas o de cualquier otro grupo.



* "Salafis condemn columnist who said Muslims acquire faith coincidently" Egypt Independent 21/09/2015 http://www.egyptindependent.com/news/salafis-condemn-columnist-who-said-muslims-acquire-faith-coincidently
** Lewis, Bernard (2004) "El lenguaje político del Islam. Taurus, Madrid. p. 156.


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