miércoles, 12 de agosto de 2015

Las protestas de los funcionarios egipcios

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Pese a la euforia oficial y callejera por la inauguración de la ampliación del Canal de Suez, los problemas no dejan de acumularse en Egipto. Si los intelectuales pedían la dimisión del Ministro de Cultura, ahora piden la del de Finanzas en lo que toda la prensa considera la mayor protesta desde 2013, la de los empleados del sector público. 
La manifestación se ha producido este pasado domingo en un lugar muy frecuente y concurrido para las protestas, delante del sindicato de Periodistas, que también tiene otro contencioso con el Ejecutivo por la ley que le afecta.
Señala en Daily News Egypt:

They demanded the “ouster of the Minister of Finance, [an end to] implementing the new law until a new committee is formed and a replacement is found, as well as granting the Tax Authority its independence”.
They emphasised the importance of Finance Minister Hany Kadry Dimian’s resignation, calling on President Abdel Fattah Al-Sisi and Prime Minister Ibrahim Mehleb to personally intervene to resolve the conflict.
Protesters told Daily News Egypt that they might escalate the protest if their demands are not met. They also chanted for the independence of the Tax Authority, saying “we want to be an independent body and to have syndicates and committees to regulate affairs”.*

El gobierno ha puesto en marcha una ley de la Función Pública que no satisface a los empleados del Estado. Una de las desventajas de no tener un Parlamento en el que discutir las cosas es que estas acaban discutiéndose de mala manera en las calles. Si no dejas otra opción, al final todo acaba en protesta callejera, que es el único instrumento en el que la gente puede expresar sus opiniones sobre lo que le afecta.
No es sencillo. Primero porque hay una "ley antiprotestas" que puede ser aplicada en cualquier momento. La forma más rápida de disolver el problema es hacer ver que detrás están los Hermanos Musulmanes. Pudiera parecer una exageración, pero es lo que temen los propios empleados públicos. Los manifestantes tratan de dejarlo claro para evitar males mayores:

The Egyptian Workers Customs Authority said in a Monday statement: “Thousands of the authority’s workers from different governorates gathered to stop the oppression that was imposed on us after the implementation of the Civil Service Law. We want to affirm that we aware of the serious current events the country is going through. We are not looking for extra privileges, but for basic rights.”
Other demands included the “application of the minimum wage and countering corruption”.
Latifa Al-Asad, a Tax Authority worker, said: “We are only here to demand our rights. We are not here to cause violence or to riot.”
“We are not members of the Muslim Brotherhood,” Al-Asad added. The final statement was stressed by many of the participants who demand that “the media shouldn’t portray us as terrorists or traitors”.*

De nuevo el papel servil de los medios en cuanto que alguna voz disiente, sea en lo personal o en lo social o político. Los medios sirven para calentar a la opinión pública que ve conspiraciones por todas partes. La crítica se asume mal, como le decían al presidente respecto al Canal de Suez en el artículo que mencionábamos hace dos días.
Pero la cuestión más grave viene de otro lado. La Constitución egipcia reconoce el "derecho a la huelga", es un derecho constitucional. Sin embargo, está ocurriendo algo muy grave: los tribunales han sentenciado en contra de la huelga diciendo que "va contra el islam".
El 6 de julio de 2015, The Legal Agenda publicaba un artículo de Menna Omar sobre la prohibición de las huelgas en Egipto. Allí señalaba inicialmente:

Article 15 of the Egyptian Constitution specifies that “Peaceful strike is a right regulated by Law”. However, Egypt’s Supreme Administrative Court disregarded this article when it ruled that striking was “a crime” whose perpetrators deserve disciplinary measures, including forced early retirement or delayed promotions. On April 18, 2015, the Supreme Administrative Court ruled in support of a previous ruling issued by the Disciplinary Court in Menoufia, which penalized workers who organized a strike and sit-in to demand their rights by pensioning them off. The Administrative Court’s ruling prompts three observations, presented below.**

Para el autor, lo que ha quedado consolidado en la Constitución se convierte en papel mojado al entrar en la interpretación del derecho establecido otros factores dejados al margen hasta el momento.
El primero de los factores señalados es el auge de las protestas por cuestiones laborales. El gobierno puede usar la propaganda y la retórica, pero eso no resuelve los problemas reales de Egipto, los de sus ciudadanos. Hasta el momento no hay esa recuperación que todos desearían y sin embargo muchos perciben una errática política económica de la que se quejan, por ejemplo, los trabajadores de un sector tan importante como es el del algodón. Las medidas que se anuncian y después se retiran son frecuentes. Pensemos en la exigencia del visado desde origen para entrar en Egipto, que ha sido anulada después de anunciarse.
La prohibición se explicaría como una forma de frenar las protestas laborales, según Menna Omar en su primera consideración:

1. Consistencies Between the Ruling and State Rhetoric
Banning strikes
Social protest movements in Egypt have recently lost momentum with the exception of the labor movement. According to the 2014 Report on Labor Protests published by the Egyptian Center for Economic and Social Rights, there were 1,655 labor actions in 2014, including strikes, demonstrations, marches, grievances, and other forms of protest.
Up until this point, the state has been unable to put an end to these protests. It has worked, however, to produce public discourse hostile towards them, portraying the protests as disrupting production and causing economic waste. The prime minister took a step towards banning strikes, asking labor leaders to form worker committees to that end while meeting with the leaders to plan Labor Day celebrations. The meeting was followed by an announcement from the president of the Egyptian Trade Union Federation on April 27, 2015, during official Labor Day commemorations about a “Worker’s Code of Honor”. He affirmed that through this “Code”, workers would pledge to reject the right to strike.
Thus the court ruling emerged in line with state discourse that seeks to ban strikes, and in support of the notion that strikes ought to be opposed for the benefit of the state. Moreover, the ruling establishes a legal basis that the government can rely on to ban strikes. The state can now do so not only by raising the matter of state interests, but also by referring to the “rule of law” and the need to implement this judicial ruling.**

La ley prohibía a los empleados públicos la huelga. La corte, nos dice, Omar ha ido más allá y exige de los funcionarios no solo un comportamiento "leal" al estado en sus puestos de trabajo, sino que incluso "it demands loyalty even in private gatherings". La interpretación no puede ser otra que el recorte de sus derechos de expresión u opinión. No solo se debe acatar, sino que no se puede protestar. La huelga es algo que hace uno en sus horas de trabajo; la protesta, en cambio, puede hacerse fuera de su horario. En esta interpretación pueden ser acusados de falta de lealtad al estado.
Pero es en el segundo apartado en donde reside el quid de la cuestión, en la interpretación de los tribunales:

The second observation prompted by the ruling concerns the court’s reliance on Islamic law to ban strikes. The court likewise refused to implement the International Covenant on Economic, Social, and Cultural Rights (ICESCR), which guarantees the right to strike as stipulated in Article 8. The court deemed this a violation of Islamic law, maintaining that the reservations entered by the Egyptian government when it ratified the treaty, which take into consideration the provisions of Sharia and their compatibility with the treaty’s articles, apply to the right to strike.
Furthermore, the court held that the provisions of Islamic Law do not endorse a strike “if its intention is only to damage another [party], or if the benefits that [the strike] accrues in the end are of little significance in proportion to the damage it does to the other [party]”. Likewise, it held that Islamic Law does not permit strikes among workers in the public sector, as this would lead to a stoppage of services and it would deprive the public of those services.
The ruling did not stop there, adding that another reason Islamic Law does not permit strikes is “because they are a rebellion against executive authority, and obedience to the president is obligatory”. The use of Islamic Law in this manner reflects that the court is moving towards interpreting Islamic Law on its own terms and without outside input. In doing so, it is drawing upon Islamic Law as a basis for its ruling rather than drawing on [Egyptian] legislation, as stipulated by the Constitution.**

Los dos motivos alegados en la interpretación son diferentes. El primero trata de proteger a los ciudadanos. Para eso se han desarrollado en las legislaciones los llamados "servicios mínimos" que, aunque controvertidos, aseguran el mantenimiento en sectores clave. La defensa de los ciudadanos puede enfocarse también desde esa perspectiva.
Pero es en el segundo aspecto el que plantea en toda su dureza el principio "islámico", según señaló la corte, de obediencia al "presidente". La posibilidad de defender sus derechos o de ejercer algún tipo de libertad de queja queda cerrada a cualquier posibilidad. Los dos principios no dejan posibilidad alguna: no se puede hacer huelga, no se pueden manifestar en sus ratos libres, no pueden ser "desleales" y deben "obedecer" a la autoridad. Y si lo hacen, corren el riesgo de que sea interpretado por la vía de la "ley antiprotestas" y ser detenidos o simplemente despedidos por la vía laboral.
La conclusión de Menna Omar es la siguiente:

This recent ruling is reminiscent of an earlier decision issued by the Supreme Administrative Court in 1994. That ruling which refused to implement the ICESCR, prohibited the right to strike as it considered going on strike to be a serious breach of a worker’s duties. Yet subsequent rulings issued by the State Council, particularly in recent years, established a general defense of economic and social rights, including the right to strike. In a number of rulings, the court itself exonerated employees from charges of striking, which it ruled to a worker’s right rather than a crime.
In a meeting convened on December 9, 2012, the State Council’s Legislation and Fatwas department recognized the strike as a right of workers, including public employees, in accordance with the ICESCR. As for the legislative vacuum regarding state employees’ right to strike, the legislation and fatwas department requested that the legislature regulate this right in accordance with the articles of the ICESCR, thereby not prohibiting the right to strike. This is in contrast to the recently issued ruling, of course, which deems striking impermissible. Thus, the court’s recent ruling is a serious setback. It destroys the court’s legal interpretations from recent years concerning economic and social rights, not to mention its position as an advocate on behalf of citizens’ rights and freedoms in the face of state violations.**

La inexistencia de un parlamento en el que poder debatir todas estas cosas se agrava si se introducen elementos de la Sharia en la interpretación. De ahí lo expresado por Menna Omar El hecho de que existiendo precedentes interpretativos en sentido contrario, ahora se invoque la ley islámica para prohibir las huelgas y exigir lealtad y obediencia a la autoridad es un mal camino. No se resolverá nada acallando los problemas y sí vendrán otros nuevos.

En mayo, Al Monitor nos informaba del caso que abrió la polémica y cómo iba en contra de todos los acuerdos suscritos durante décadas por los gobiernos egipcios:

CAIRO, Egypt — The ruling issued April 28 by the Supreme Administrative Court headed by Judge Labib Halim to criminalize strikes and penalize striking public workers by forcing them into retirement caused an uproar in legal circles and provoked the anger of those interested in labor and human rights. Labor and human rights activists considered the decision to be a violation of Egypt’s commitment to the International Convention on Economic, Social and Cultural Rights adopted by the United Nations in 1967; in October 1981, Egypt signed the convention, which allows for the right to strike. Moreover, the ruling violates the Egyptian Constitution of 2014, which granted the right to peaceful strikes.
The Supreme Administrative Court decision forces three officials in the local unit in Qarous, in al-Monufia governorate, into retirement. It also postponed the promotion of 14 others for a period of two years, after investigations carried out by the administrative prosecution showed that they went on strike and disrupted the facility’s ability to fulfill the interest of citizens. The three officials had participated in the strike and locked the door to the unit, barring the head of the unit from entering. The local unit handles the establishment and management of all public facilities in its constituency.***

Los tres funcionarios expulsados y los catorce sancionados han sido los primeros a los que se les ha aplicado esta peculiar interpretación que va en contra de la propia Constitución egipcia.

Como ya advierten algunos, una vez reducido el peso de las protestas políticas por reducción de los protestantes al exilio, la cárcel o el silencio, queda en pie la protesta económica y laboral. Pese a lo dicho por el primer ministro para tranquilizar los ánimos en la reforma funcionarial, los sindicatos no parecen verlo claro o quizá sí. Si bien Egipto necesita muchas reformas, entre ellas la de la administración, la queja de los funcionarios es que conlleva un grado de arbitrariedad grande ya que dependerán de los informes de sus jefes. Eso en una administración de la que no se ha limpiado la corrupción existente les parece demasiado peligroso.
Daily News Egypt concluye finalmente en el artículo:

In the current absence of a parliament, President Adel Fattah Al-Sisi holds all legislative powers. The extent to which the protest will affect the political scene in Egypt remains unknown, with many ministries refusing to comment on the issue.*

Demasiadas cosas, sí, en el aire y demasiados poderes reunidos. Se comprende la necesidad absoluta de que el futuro parlamento, que tendrá que ratificar lo aprobado por decreto por el gobierno hasta el momento, tiene que ser "leal", vamos a decirlo así, a la presidencia y a lo hecho hasta el momento. No corre prisa que se convoquen las elecciones. Mientras tanto irá creciendo el descontento si se sigue legislando de esta manera, silenciando a los que protestan. No es el mejor camino, desde luego.
Mada Masr, para terminar, añade un componente que envuelve a todos los agentes, funcionarios, jueces y gobierno: la desigualdad económica y de trato, algo que no ha gustado nada:

In March, the State Council Court issued a ruling exempting judges and prosecutors from the national maximum wage. Murad claimed that the average income for sales tax collectors, on the other hand, is between LE2,000 to LE3,000 per month.
“If laws like the civil service law are to be applied, then they should be applied to all civil servants and public sector workers. However, this is not the case,” he concluded.
Sisi also issued another presidential decree on May 7 that exempted the presidency and the Cabinet from two articles in the law which stipulate that state officials must publicly announce all the candidates applying for high-ranking governmental posts and contracts.****

Si una vez planteada la norma, los interesados con poder (jueces y altos cargos) las pueden ir modificando en su favor, la única respuesta que les queda a los afectados sin poder es manifestarse en las calles. De ahí se explica que se considere la mayor manifestación desde 2013, una fecha que es mejor no invocar para estar cosas.

* "Egypt’s bureaucrats rise up" Daily News Egypt 10/08/2015 http://www.dailynewsegypt.com/2015/08/10/egypts-bureaucrats-rise-up/
** "Egypt’s Supreme Administrative Court Says Labor Strikes Are a Crime" 6/08/2015 http://english.legal-agenda.com/article.php?id=715&lang=en 
*** "Egypt outlaws workers’ right to strike" Al-Monitor 12/05/2015 http://www.al-monitor.com/pulse/originals/2015/05/egypt-court-ruling-strike-right-sharia-law-sisi-badawi-labor.html#
**** "Workers protest civil service law in one of biggest street actions since 2013" Mada Masr 10/08/2015 http://www.madamasr.com/sections/politics/workers-protest-civil-service-law-one-biggest-street-actions-2013

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