martes, 11 de agosto de 2015

Las comillas que no dejan ver el bosque

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Siempre es peligroso jugar con los nombres, especialmente cuando se hace para evitar llamar a las cosas por su nombre. Los seres humanos nos pasamos la existencia poniéndole nombre a las cosas. A veces ya vienen con ellos puestos; otras veces es necesario bautizarlas o rebautizarlas.
Me preocupa que exista una generación de políticos que crea que es posible jugar indefinidamente con los nombres de las cosas. Me preocupa que se hable de Cataluña, como de una "singularidad", que en Física —por ejemplo— tiene un sentido, pero que en política no lo tengo claro. Dice el titular del diario El País: «Los ‘sabios’ del PSOE piden reconocer la “singularidad” catalana».
Son demasiadas comillas: han entrecomillado 'sabios' y han entrecomillado "singularidad". Me enseñaron que cuando se entrecomillan las cosas quiere decir que tiene algo de "especial", un sentido "diferente" al que habitualmente tienen, o son una cita literal o también algo dicho con ironía... Me planteo si El País ha querido ironizar con lo de "sabios" o si ha querido darle un sentido literal a "singularidad". O puede que haya sido al revés: que haya querido ser literal en lo de "sabios" e irónico en lo de "singularidad". No sé, me quedo con la duda.
Me parece excesivo que alguien se refiera a sí mismo como "sabio", pero tampoco me resulta natural que lo haga como "singularidad" porque eso significa que los demás somos... ¿qué, "pluralidad"? No, no creo que sea eso.


Pero mi perplejidad aumenta cuando me doy cuenta de un detalle: en el periódico "sabios" está puesto con comillas simples mientras que "singularidad" tiene comillas dobles. ¿Qué quiere decir esta sutil "diferencia"? ¿Es una forma de tratar de forma diferente a Cataluña y darle más comillas que al resto?
Cuando voy al texto, el primer párrafo me vuelve a sumir en el estupor:

Los socialistas propondrán que en el nuevo texto constitucional se recoja “el hecho diferencial” de Cataluña, su “singularidad” y su “personalidad”, en razón de su historia y del deseo de los catalanes de tener un perfil identitario propio, según los interlocutores consultados. También lo propondrán para otras comunidades autónomas. Los expertos constitucionalistas trabajan en el texto de reformas divididos en diferentes bloques entre los que el apartado territorial destaca como el más delicado políticamente. No parten de cero porque la Declaración de Granada, de julio de 2013, les sirve de base teórica para alumbrar un texto que ofrezca una salida al desafío secesionista en Cataluña, sin que se produzcan resquemores en el resto de España.*


Esta vez las comillas se amplían a cosas como "el hecho diferencial" (¿sabe alguien a qué se refiere?), la "singularidad" y "personalidad". En cambio no le han puesto comillas —¡qué curioso!— a "su historia" o al "deseo" de los catalanes. También le habría puesto comillas a "delicado" o a "bloque" y, desde luego, a "desafío secesionista" y a "resquemores".
Creo que son de estricta justicia ortográfica y de sabiduría semántica dejar todas esas cosas entrecomilladas para cuando llegue el momento pragmático de la comunicación cara a cara. Me los imagino discutiendo y haciendo constantemente el gesto divertido de las comillas con los dedos para poder sacarlas del terreno tipográfico y poder adentrarse en el ideológico o político. Parecerá un "pique" entre raperos de tanto levantar las manos.


 En España (o si alguno lo prefiere, "España"), llevamos varias décadas de eufemismos y comillas para no llamar a las cosas por su nombre. Y así nos va. De aquellos lodos... Los políticos se nos han acostumbrado a usar el lenguaje con una cantidad de comillas apabullantes.
Si lo que caracteriza al PP es la redundancia y la tautología (no será lo que no puede ser), al PSOE lo que le tira es la ambigüedad, el eufemismo, la indefinición o cualquier cosa menos llamar a las cosas por su nombre. Para terminar de confirmarlo, señala en El País:

No habrá, sin embargo, una fórmula concreta en el programa del PSOE para las elecciones de finales de año. Un asunto tan trascendente será objeto de las discusiones de todos los partidos cuando empiece el debate constitucional en la próxima legislatura y la definición de las comunidades autónomas será el broche final, indican las fuentes consultadas. “Es absurdo quemar ahora las naves”, señala uno de los expertos al ser preguntado si propondrán el reconocimiento expreso de que Cataluña es una nación, como querría el PSC. “La fórmula será el final del camino”, remachan. Mariano Rajoy abrió el viernes la puerta a una posible reforma para la próxima legislatura.*


De nuevo las comillas —espero que sean citas literales— me dejan perplejo: “Es absurdo quemar ahora las naves” y “La fórmula será el final del camino”. La primera les sitúa entre Pizarro y Ionesco y la segunda un poco Siddharta. Les recomiendo que hagan camisetas con esas dos frases y las repartan por toda "España", incluidas las "singularidades" que tengan en "mente" sus "sabios".
Tras la inmensa bandera española que le sirvió de fondo eufórico para su presentación y brindis, la foto de Pedro Sánchez en El País es todo un "poema". 
¡Qué "pena"! Por una política sin "comillas".




* "Los ‘sabios’ del PSOE piden reconocer la “singularidad” catalana". El País 10/08/2015 http://politica.elpais.com/politica/2015/08/09/actualidad/1439145789_295073.html


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