sábado, 29 de agosto de 2015

Erdogan y el discurso identitario turco

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La situación de Turquía se hace más complicada gracias a las increíbles maniobras realizadas por el presidente Recep Tayyip Erdogan para evitar perder el poder.  La situación en la que ha dejado a Turquía hasta el momento es penosa: sin estabilidad, rompiendo una tregua con los kurdos, con la entrada y salida de yihadistas que la usan de camino abierto, la confusa guerra con el Estado Islámico y la convocatoria de nuevas elecciones ante la imposibilidad de formar gobierno. Todo esto en una zona cuya crisis tiene consecuencias incalculables.
La evolución de Turquía es un aviso sobre los límites que se pueden esperar del islamismo político. La regresión turca es absoluta, solo frenada por los desafíos que la sociedad y los grupos políticos le lanzan en su resistencia al proceso de islamización social en un país, precisamente, que había logrado la separación de la religión y la política de forma más eficaz. Sin embargo, la labor de los islamistas es siempre la misma: la reunificación a distintas velocidades hacia los "estados islámicos".

El diario turco Hurriyet Daily News trae una interesante entrevista con Toni Alaranta, autor entre otras obras de "National and State Identity in Turkey: The Transformation of the Republic's Status in the International System" (2014), y "senior research fellow" en el  Finnish Institute of International Affairs. Alaranta es un especialista en el islamismo turco y ha estudiado su evolución en diversas obras.
La cuestión "identitaria" está en el centro de la obra y de la entrevista. No se estudian demasiado estas cuestiones, más cercanas muchas veces a los estudios "culturales" que a los estrictamente políticos o estratégicos. Sin embargo, en la sociedades modernas los procesos identitarios son esenciales porque establecen las reinterpretaciones constantes de cómo nos percibimos a nosotros mismos y en relación con los demás. En este sentido, el estudio de los "nacionalismos" (la construcción de las identidades nacionales), las "culturas", las religiones, etc., actúan como motores sociales y generadores de discursos que van desde la Historia a las Artes. Todo justifica el presente en un meticulosa construcción del pasado. Las manipulaciones culturales de Erdogan son ampliamente denunciadas por los intelectuales independientes,
La entrevista a Alaranta deja expuestas las estrategias seguidas por el partido de Erdogan y el aprovechamiento que este supo hacer de la compleja situación internacional tras los atentados del 11 de septiembre, auténtica sacudida que obligó a rehacer las estrategias internacionales y nacionales en determinados países del mundo islámico. Desde su título se hace referencia a la "mala interpretación" occidental de lo que supone Erdogan y el AKP.

Particularly after 9/11 there was what you call a “structural demand” for the “moderate Muslim democracy” label. For 10 years Turkey was the poster boy of this demand. Why did this happen? Was it a conscious decision by the AKP to cultivate this label?
The 9/11 terror attacks suddenly seemed to discredit all the previous talk of post-ideological politics. People began to think of the world as essentially defined by a struggle between large-scale civilizational entities:
Samuel Huntington’s famous “Clash of Civilizations” thesis, or at least how it was understood. At this time, when there was this perceived antagonism between the so-called Western world and the so-called Islamic world, there emerged an idea that the West had this long-term NATO ally Turkey that could function as a kind of balancer or bridge between antagonistic entities.
At the same time, Turkey’s EU candidacy was given a boost with the declaration of its official candidate status in 1999 and negotiations starting in 2005. So there was a huge expectation both in U.S. and EU circles that Turkey was more or less destined to become a role model, a liberal democracy ruled by Muslim conservatives who had allegedly managed to move beyond the political Islamist position and were now embracing democratic pluralist values.
I believe that the leading cadres of the AKP realized this situation and saw it as an opportunity - they used the “bridge” metaphor themselves. But in my opinion all the reforms of the AKP’s first term were very much instrumental. Their purpose was to delegitimize their political opponents and to consolidate the AKP in power. So I would definitely say that the EU and the U.S. should look in the mirror and take at least some responsibility for the legitimization of the AKP within this liberal democratic discourse.*


Erdogan ha usado precisamente esta estrategia occidental, como bien señala Alaranta, para la destrucción de la oposición interior. No le ha interesado un estado de convivencia, sino la "deslegitimación" de sus oponentes situándolos como ajenos a esa "identidad" que pasa a ser propiedad del AKP. Solo se es "turco" si se es musulmán y del AKP. Todo lo demás queda absolutamente estigmatizado y a expensas de los intereses de Erdogan. La ruptura de la tregua, después de más de dos años, tras la pérdida de la mayoría absoluta es una de las maniobras más indecentes de la política realizada en muchos años. Y el listón no está precisamente bajo. Su uso de las muertes de los kurdos a manos del Estado Islámico en la frontera misma ha sido otro aspecto que ha dejado claro hasta dónde puede llegar en su consecución del poder.

Pero Erdogan es algo más que un megalómano autoritario. Esa personalidad tiene sus propios objetivos hacia los que se dirigen sus acciones políticas y sociales: la islamización.
Es ahí donde Erdogan aprovecha esa idea de "puente", como señala Toni Alaranta en la entrevista. Como "puente", hay que señalar, tiene unas características muy especiales: desde él se arrojan todos los que no entran en su proyecto.
Para ello, señala Alaranta, El AKP ha desarrollado una "narrativa" de deslegitimación de los otros y la elaboración de un mensaje: solo el AKP hará que Turquía sea "Turquía", acusando al "kemalismo" anterior, que modernizó el estado separando la religión, de ser un obstáculo en su camino:

[...] The “real nation” of pious conservative Muslims are said to have been marginalized throughout the republican decades - only liberated by the alleged liberal-democratic-conservative AKP. This narrative is a pure myth that is very skillfully used and propagated by the AKP cadres.
So we had the liberals saying they found a partner for their reform agenda and AKP cadres even today saying they have liberated Turkey from the tutelage regime. The reason why the AKP was able to get backing from the liberals was based on this widespread idea that the Islamic-conservative constituency would enforce the retreat of the state, which was dominated by a monolithic, almost petrified Kemalist elite. This was a crude simplification, a distortion of the past century of Turkey’s political history.*


Es en ese movimiento de "recuperación" de la "nación real" en el que deslegitima a todos aquellos que han impedido que lo que debía ser fuera, presentados como obstáculo históricos para el desarrollo de una esencia que está presente desde los inicios.
Este tipo de discursos identitarios no son privativos del AKP y se pueden reconocer en muchos procesos sin necesidad de ir demasiado lejos. Son característicos de los nacionalismos y de su creación de identidades deslegitimando las que atribuyen a los demás. El avance se realiza como una recuperación, idealizando una situación primera que muchas veces no existió. Es lo mismo que ocurrió con el "romanticismo", que idealizó el pasado de una "naciones" que no habían existido, pero que era necesario dotar de un cuerpo. De la misma forma, el "yihadismo", tal como ahora es expuesto y actúa, también inventa un pasado y una tradición siendo un movimiento teorizado de forma reciente.
La entrevista finaliza con una serie de observaciones interesantes sobre lo que puede ocurrir en Turquía:

Turkey at the moment is in the midst of a big shift, ahead of yet another election. The populist political Islam of the AKP has for 13 years been predicated on the idea that it is the majority, the “authentic” representative of the nation. Now that the AKP has lost its parliamentary majority, and may not get it back, what does that mean for the inherently majoritarian AKP project?
That’s a very difficult question. At the moment it is not the PKK or the ethno-nationalist Kurdish movement that threatens the AKP project; it is the HDP, the Kurdish party’s ability to emerge as a kind of liberal democratic movement. This demonstrates that even the Kurds are not the kind of monolithic, Islamic-conservative constituency that the AKP imagines the whole of Turkey to be.
There is obviously a very brutal power struggle going on in Turkey at the moment. To go back to the earlier point, there was a widespread expectation that political inclusion and economic development would moderate the political Islamists, but we are now witnessing a very significant - even historic - course of events. If the AKP is unable to get back its absolute majority, we will come to the question of whether the political Islamists will hand over power.
On the other hand, we are only now starting to see just how strong the ideological layer of the party is. If a parliamentary majority does not back this political Islamist movement it will be an interesting moment:
Either the political Islamists will have to step aside, or it will be proven that the very widespread idea of political inclusion of these groups to make them more democratic has been a failure.*

El desafío es enorme y el alcance importante. Convertida en parte de la OTAN y aspirante a miembro de la Unión Europea, lo que ocurra en Turquía es fundamental. Lo que no se puede ignorar es lo que ya ha ocurrido que, como Toni Alaranta señala, es histórico. ¿Han llegado los islamistas del AKP al límite? ¿Puede sus socios occidentales seguir basando una política de "seguridad" (francamente insegura) en la idea sobre Turquía vigente hasta el momento? La gran pregunta y que no tardará mucho en verse resuelta es ¿qué ocurrirá si Erdogan pierde realmente el poder y se instala un gobierno laico en Turquía?
El ejemplo de Turquía es interesante porque ha sido el modelo propuesto hasta no hace mucho, algo señalado por Alaranta y de lo que se habló mucho al comienzo de la Primavera Árabe. Turquía parecía, en contraste con las dictaduras de Gadafi, Al-Assad, Mubarak, etc., un sistema democrático pleno y asentado. Sin embargo, los efectos de la Primavera tuvieron lugar en el conjunto de los países islámicos de la zona. De formas muy diferentes, pero todos tuvieron sus propias sacudidas.


Desde entonces el retroceso turco ha sido evidente usándose la fórmula "la deriva autoritaria de Erdogan". Esa deriva no es más que la estrategia desarrollada para convertir sus mayorías absolutas en eternas, es decir, en hacer un sistema político de no retorno. El islamismo político no es democrático. No se basa en la idea de alternancia en un sistema en el que todos puedan convivir, sino que es una forma de llegar al poder para cambiar las normas del juego. De ahí que el discurso identitario sea fundamental, pues convierte a los otros agentes políticos no en la "alternativa" sino en los "enemigos". El discurso del "enemigo", del "traidor", del "conspirador", etc., se convierte en característico de este tipo de mentalidad político-religiosa. Los otros son los herejes o los infieles.
¿Están los islamistas políticos siempre en la tesitura de abortar los procesos democráticos una vez que consiguen el poder? Parece ser que sí. El problema está en la esencia de su propia ideología en la que la democracia es solo un camino, no una meta. El problema es que provocan movimientos pendulares en sentido contrario, como en Egipto. Hemos visto cómo ha reaccionado Erdogan ganado las elecciones pero sin poder formar gobierno. Vamos a ver qué ocurre ahora. Como bien señala el entrevistado, habrá que estar muy pendientes de lo que ocurra en Turquía.




* "INTERVIEW: West misread AKP and Erdoğan, legitimized crude power grab" Hurriyat Daily News 29/08/2015 http://www.hurriyetdailynews.com/interview-west-misread-akp-and-erdogan-legitimized-crude-power-grab.aspx



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