jueves, 16 de julio de 2015

La web de la verdad

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Dentro de la tendencia a la fragmentación y al relativismo que nos conducen a no se sabe muy dónde, se abre esta vez un nuevo frente de batalla. Quizá decir "nuevo" no sea una gran verdad, pero ¿a quién le importa? Si se mueren los metarrelatos, como nos dicen los postmodernos, ¿por qué no se nos iban a morir los relatos a pie de calle? ¿Y si Dios sueña que es Dios y se despierta siendo ateo?
Toda esta breve y apocalíptica introducción viene a cuento por la polémica desatada por el ayuntamiento madrileño al decir que va a crear una "web de la verdad" —su nombre es peor, "Madrid Versión Original", aunque no especifican si es con subtítulos—, que es la forma en que la han entendido los que se dedican a contar las cosas que ocurren o a interpretarlas. No existe por aquí esta idea de la contra información institucional, aunque me imagino que algunos la hayan practicado en sus ratos libres. Si, en cambio, es frecuente en países que no deberían ser modelos, aunque para algunos lo sean.
Ante la aparición de la "web de la verdad", la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) ha hecho público un breve pero enjundioso comunicado pidiendo sensatez al Ayuntamiento. El comunicado es el siguiente:

Ante la apertura por parte del Ayuntamiento de Madrid de la página web Versión Original, la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) considera lo siguiente:
1) El Ayuntamiento de Madrid está en su derecho de crear un medio de información, tal y como establece el artículo 20 de la Constitución, pero ello no supone que los contenidos que publique tengan garantía de verdad o veracidad.
2) La legislación tiene establecidos los cauces adecuados para ejercer el derecho de rectificación ante los medios.
3) No es de recibo aludir a la saturación de los juzgados para justificar la creación de un medio que parece pretende reemplazar las posibles resoluciones de los tribunales.
Por lo tanto, la APM pide al Ayuntamiento que rectifique y retire la mencionada página web, que puede, además, crear un clima de animadversión hacia los medios y los periodistas.
Madrid, 15 de julio de 2015*


En estos momentos, la página web de la APM luce el comentario negativo de dos de sus socios, pero eso no es mucho, la verdad sea dicha en este caso.
Los tres puntos tienen, como decimos, su intríngulis o complejidad. El punto primero tiene dos partes claras, la que le reconoce —¡faltaría más!— al Ayuntamiento de Madrid el derecho a informar, que sería además casi una exigencia democrática, pero también una segunda, más compleja, que viene a decir que publicar allí no es garantía de verdad, como no lo es cualquier otra. Esto que parece algo evidente no lo es tanto porque la función de la web de marras no es informar sino desmentir, una especie de "punto final" hecha con la intención (tal como se expresa en el punto tercero) de evitar trabajo a los juzgados. Eso, con una jueza al frente del ayuntamiento tiene su punto de ironía o vaya usted a saber.
Lo que teme la APM es que el Ayuntamiento, con la excusa de que los juzgados están llenos, saturados de trabajo, convierta sus informaciones y desmentidos en una especie de documentos con valor de verdad sin tener que justificarlos, con el añadido de que de esa forma se lanza una ola de recelo contra lo que digan los medios sobre ellos. Es decir, en vez de ir a los tribunales a demostrar que tienen razón frente a lo dicho por los medios, se dediquen a criticar a los medios dando el valor final de verdad a sus palabras y dejando a los demás por mentirosos.


Lo cierto es que una web con esta finalidad tiene un ánimo beligerante, esa contra información, que no es la que habitualmente tienen las instituciones públicas. El papel de los medios es criticar a las instituciones. Si lo hacen de forma falsa, se debe ir a la vía de los tribunales, donde es posible probar o no lo dicho. Pero si el Ayuntamiento no va a los tribunales y se constituye él mismo en tribunal, lo que parece claro es que quien sea objeto de demanda será el propio ayuntamiento por parte de los medios.
Como tampoco son tontos los que hacen estas cosas, ya se cuidarán de pasar ciertos límites y para ello les basta sembrar el desprestigio a los medios desde las páginas del ayuntamiento. Es decir, se trata de hacer de Rafael Correa rompiendo periódicos ante el público.


En este asunto, que tiene más calado del que parece, interviene el diario El País con un editorial respaldando a la APM. Este es el texto íntegro:

Entre las sorprendentes prioridades del nuevo equipo del Ayuntamiento de Madrid se ha incrustado el lanzamiento de una web, en servicio desde ayer, dedicada a desmentir o rectificar informaciones que no gustan al equipo municipal o no le parecen correctamente recogidas. Mal asunto que el Ayuntamiento de la capital de España, con planes de atacar de inmediato una serie de necesidades sociales, dedique algún esfuerzo a una iniciativa que tiene más que ver con un intento de corregir los desarreglos y las descoordinaciones que están produciéndose en su seno, que con los problemas de los madrileños.
Resulta paradójico que Manuela Carmena, la alcaldesa de Madrid, haya dado su visto bueno a una iniciativa que apunta a la comunicación existente como un problema que debe abordarse institucionalmente. No porque el Ayuntamiento carezca del derecho a crear un medio informativo, sino porque solo es su versión respecto a temas controvertidos. En absoluto es el depositario de una garantía de veracidad, como acertadamente señala la Asociación de la Prensa de Madrid.
Nada que oponer a que se creen portales para informar de la actividad institucional o dar su visión sobre ella, pero no se puede hacer con el objetivo de rectificar las informaciones periodísticas, cuyo ejercicio está regulado a través de cauces jurídicos. La portavoz del Comité Electoral del PSOE afirma que el enfoque de Versión Original es “erróneo”.
Son varias las señales de que algunos de los nuevos poderes constituidos dan ciertas muestras de bisoñez o que parecen equivocarse en lo más fácil. Lo cual introduce la duda sobre su capacidad de abordar los asuntos realmente difíciles. Conviene que Manuela Carmena reconsidere la web lanzada por el Ayuntamiento madrileño y la reoriente seriamente o la retire.**


La función de la prensa es realizar la crítica ajustada del poder y del funcionamiento de las instituciones. La de las instituciones ser claras, transparentes y hacerlo bien. Puede parecer que la carga es muy desigual, pero cada uno tiene lo que ha elegido. Y también su responsabilidad. Y para eso están las instancias judiciales de decisión, para evitar además que se convierta todo en un enfrentamiento en el que la web del ayuntamiento —Madrid Versión Original, le han puesto— tenga la verdad última. Hay beligerancia desde el nombre, que trata de dejar fuera de juego, considerándolas "deformaciones" las versiones de los otros. Si quiera saber lo que decimos, deje a los otros y léanos, es el mensaje claro.
El País recoge sucintamente la reacción socialista, pero la reacción de toda la oposición y de los socios de gobiernos ha sido bastante clara y unánime, variando en el tono porque aquello la convivencia y las distancias. Menos contenido ha estado ABC, que arremete contra la medida:

Desde el grupo socialista criticaron duramente la decisión de Ahora Madrid. «Están haciendo uso de los recursos públicos y ya está la justicia para decidir qué es o no mentira. Con esta web se mata al mensajero, que no es responsable de nada. Es una excusa barata para alguien que no se sabe explicar. Da la impresión de que es una incapacidad de enfrentarse a las críticas. Los problemas de comunicación son evidentes, no solo con los medios. Es un despropósito», manifestó Mar Espinar, portavoz adjunta de los socialistas madrileños.
«No se puede reprochar a los medios errores de comunicación que son problema de los partidos. Si un concejal da una versión diferente a la mía tendré que entonar el mea culpa. Hay otros cauces previos como dirigirse al medio y, si ha mentido, que lo corrija. Una buena medida de transparencia es dar la información y la accesibilidad», sostuvo Begoña Villacís, portavoz municipal de Ciudadanos en el Ayuntamiento.
El PP calificó la web como un «intento de amordazar» a los medios, «un ataque a la libertad de expresión y de prensa» e instó al Ayuntamiento a que rectifiquen «una vez más».***


Parece evidente que la medida no ha gustado a nadie, ni a los demás partidos ni a los medios o a la Asociación de la Prensa. Habrá partidarios que hagan público su apoyo a esta medida importada desde lugares trasatlánticos que consiste en desprestigiar a los medios, pero la respuesta dada hasta ahora es bastante sensata y razonada. Una web con esas intenciones no beneficia al propio ayuntamiento ni a la idea de cómo deben ser las instituciones. Eso lo pueden hacer, si quieren, desde los órganos de los partidos, pero no desde el Ayuntamiento o cualquier otra institución pública.
Si se considera necesario, está —como les han señalado— el derecho de réplica para rectificar y los tribunales por si se consideran perjudicados. Ir más allá es crear problemas innecesarios y, sobre todo, crear un clima negativo contra los medios de información en vez de intentar mejorar la comunicación institucional, campo en el que tienen territorio amplio por delante. Es ahí donde deben trabajar con seriedad. Así habrá menos que rectificar.
Que existan tanto acuerdo sobre este punto les debería hacer reflexionar sobre el mal planteamiento realizado.


* "La Asociación de la Prensa de Madrid pide al Ayuntamiento que rectifique y retire la web Versión Original" APM 15/07/2015 http://www.apmadrid.es/noticias/generales/la-asociacion-de-la-prensa-de-madrid-pide-al-ayuntamiento-que-rectifique-y-retire-la-web-version-original?Itemid=209
** "Manuela Carmena se equivoca" El País 16/07/2015 http://elpais.com/elpais/2015/07/15/opinion/1436985650_508037.html

*** "Carmena y su mala comunicación" ABC 16/07/2015 http://www.abc.es/madrid/20150716/abci-carmena-mala-comunicacion-201507152109.html

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