martes, 16 de junio de 2015

La piel

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El diario El Mundo lo recogía casi de forma anecdótica, pero la noticia abría hoy, después de varios días, la edición digital de The Washington Post. Es la historia de la activista por los derechos civiles y ex presidenta de la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People) en la ciudad de Spokane. Rachel Dolezal ha presentado su dimisión al frente de la NAACP por el revuelo formado al romperse una ilusión: ella no es negra. Y la "C" de la NAACP hace referencia al "color" de la piel, es decir, a ese término tan controvertido —negado científicamente— que llaman "raza". Pero la inexistencia científica no significa que no tenga un valor, el que se quiera dar, cultural.
En las grandes manifestaciones por los derechos civiles de los años cincuenta y sesenta podíamos ver a muchas personas "blancas" defendiendo la igualdad de derechos, pero a ninguna se le ocurrió decir que no lo eran.


Las informaciones aparecidas hablan de extravagancia, fraude o problemas de personalidad. Nadie le reconoce el derecho a ser lo que no es o, al menos, a ser tratada como tal. Los primeros que han salido a debatir la cuestión han sido sus padres. Nos dicen en The Washington Post:

Dolezal became the center of a controversy last week when her parents came forward to say that she was a white woman who was claiming to be black. When a reporter for KXLY in Spokane asked her if she was African American, she said she did not understand the question and walked away.*

Y recogían sus palabras:

“We hope that Rachel will get the help that she needs to deal with her identity issues,” Ruthanne Dolezal told the “Today” show Monday. “Of course we love her, and we hope that she will come to a place where she knows and believes and speaks the truth.”*


La cuestión que se plantea va más allá de la anécdota porque Rachel Dolezal ha sido una activista consecuente. Ha luchado cuando se ha sentido discriminada por ser "negra" porque, en efecto, lo ha sido aunque fuera blanca al decir que era "negra". ¿Qué interés tiene alguien en formar parte de quienes tienen que luchar más por sus derechos? A ella le bastaba con ser admiradora de la gran cultura africana y afroamericana. Como artista, su arte está lleno de referencias raciales, porque para ella era algo propio. Pero los demás pueden no verlo así. De hecho, en su calidad de "afroamericana" quiso ingresar en los centros afroamericanos pero fue rechazada y ella denunció la discriminación por ser blanca.

Otras de las informaciones del periódico señalan:

When Rachel Dolezal Moore was studying in the master of fine arts graduate program at Howard University, she was obviously immersed in black culture, a professor there said: Her then-husband, Kevin Moore, was black. She was enrolled at a predominantly black university. And the subjects of  her narrative portrait paintings were black. 
No one questioned whether she was black, said David Smedley, an associate professor of sculpture and coordinator of Howard’s sculpture program, who was her thesis adviser at the university. “She was a blue-eyed blond woman.”
In fact, the Smoking Gun reported Monday afternoon that Dolezal sued Howard University in 2002 for discriminating against her for being white. She claimed retaliation based on her race, gender, pregnancy and family responsibilities, saying she had been denied teaching positions and scholarship aid. She also complained that some of her artwork had been removed from an exhibition because black students were being favored. A judge, and subsequently an appeals court, found no basis for her claims.**


La Universidad de Howard fue creada en 1867 como un espacio para el desarrollo de la comunidad afroamericana y fue una referencia en la época de los derechos civiles. Hay que reconocerle valor y empeño a Rachel Dolezal en su afán de ser aceptada.
¿Hay algún tipo de trastorno que le hace querer ser "afroamericana"? ¿Se puede ser afroamericano si no se es afroamericano? Hoy se puede ser casi cualquier cosa, pero la cuestión "racial" sigue siendo peliaguda. Parece que es una cuestión que viene dada de serie, por decirlo así. Uno nace como nace, dirán algunos. Pero el padrastro de las Kardashian parece contradecir la idea del origen inmutable. ¿Se acepta mejor el cambio de "sexo" que el de "raza"? ¿Es Dolezal una "farsante"? A la primera pregunta respondería que sí, a la segunda que probablemente no, aunque eso está en el ojo del que mira.


Me vino a la mente la historia del clarinetista Milton "Mezz" Mezzrow (1989-1972). Mezzrow decidió ser "negro" cuando escuchó el blues. Más allá de las palabras, se casó con una mujer negra, Mae, y se declaró "voluntary negro". Y más allá del amor, cuando fue detenido en 1940 por posesión de drogas —además de músico era distribuidor de marihuana—, pidió expresamente ser enviado en la prisión al bloque de los negros porque allí había varios amigos suyos. En su autobiografía, Really the Blues, contó que se dirigió al alcaide de la prisión diciéndole que aunque pareciera "blanco", él era "negro" ('I'm colored, even if I don't look it'). Y 1940 no era un buen año para decir estas cosas y menos en prisión.


No creo que Rachel Dolezal haya intentado algo malo con su "sueño afroamericano". Quizá no estamos todavía preparados para el "cambio de raza" como no lo estábamos hasta hace poco para el "cambio de sexo". Si hay alguna frustración o patología en lo suyo, quién sabe, desde luego lo ha compensado luchando por una buena causa, la de los derechos civiles. Los que la acusan de fraude no podrán acusarla de incoherencia. La campaña de recogida de firmas contra ella en Spokane dice que no es una cuestión de "raza", sino de "integridad"; no lo creo. Quizá, ahora que es "blanca", no la quieran al frente de la organización de los derechos civiles, pero eso deberán decirlo claramente y explicar si es discriminación o no. ¿No se lucha por la igualdad? ¿O se quiere seguir luchando siempre? Ella, desde luego, estaba dispuesta a luchar por ello.


Quizá somos demasiado rebeldes contra lo que somos, pero eso forma también parte de la naturaleza humana. Es su miseria y su grandeza. Entre la insatisfacción y el conformismo, no todos optan por lo mismo. No es bastante el "ser o no ser"; existe una amplia gama de matices y posibilidades que Dolezal no consideró oportuno limitar. Pero no vivimos solos y no podemos exigir a los demás que vivan nuestras fantasías o ilusiones, aunque sean por una buena causa. Unos lo aceptarán viéndolo como una forma de aproximación, a otros en cambio, les parecerá una burla, como la cara embadurnada de los "minstrel", a lo Al Johnson o Eddie Cantor. Pero no creo que nada esté más lejos de la gran admiración de Rachel Dolezal hacia una cultura que ama, de la que solo le separa la fina piel.
Hay mucha gente que se viste o peina a lo "afro". Manifiesta así su simpatía o identificación con la cultura, la historia y la discriminación. Se permite ser solidarios, pero no ir más allá. Mezz Mezzrow quizá lo tuvo un poco más fácil en ese sentido en los 40. Era tan poco frecuente (y duro) que nadie lo llamaría "extravagancia".
"Did I do the right thing?", se preguntaba hace dos horas en su página de Twitter Rachel Dolezal. ¿Quién sabe?



* "Rachel Dolezal resigns as president of NAACP Spokane chapter" The Washington Post 15/06/2015 http://www.washingtonpost.com/news/post-nation/wp/2015/06/15/rachel-dolezal-resigns-as-president-of-naacp-spokane-chapter/?hpid=z1

** "Rachel Dolezal sued Howard for racial discrimination. Because she was white" The Washington Post  15/06/2015 http://www.washingtonpost.com/news/grade-point/wp/2015/06/15/rachel-dolezal-sued-howard-for-racial-discrimination-because-she-was-white/?tid=trending_strip_3









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