jueves, 4 de junio de 2015

Al-Sisi en Alemania

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La visita de presidente Abdel Fattah Al-Sisi a Alemania transcurre dentro de lo previsible: un ambiente frío, en el que se "acepta" la situación en beneficio de la estabilidad de la zona, pero se denuncian las violaciones de los derechos humanos, las condenas masiva a muerte y la represión constante. La frialdad del recibimiento, con una Angela Merkel dando la mano al visitante pero evitando mirarle a los ojos para que no se escapara ningún gesto automático de cordialidad describe la visita incómoda. No es la primera vez que a Merkel le toca jugar este papel de anfitrión distante y resignado.
Tuvo que hacer lo mismo cuando Mohamed Morsi, entonces presidente de Egipto, visitó Alemania. Tuvo que escenificar la misma crítica a un gobierno al que se le recriminaba su autoritarismo, desprecio de las minorías religiosas y violación de los derechos humanos. Merkel le dijo entonces a Morsi que dialogara con la oposición para la constitución que se estaba elaborando y no sacara adelante un texto islamista para reducir a una sociedad a la que había prometido que gobernaría para todos, que tratara mejor a las mujeres y no se persiguiera a los cristianos después de una serie de acontecimientos cruentos con ellos.


Algo pasa en Egipto que cada vez que va un presidente a un país democrático tienen que recordarle estas cosas. Mohamed Morsi, por supuesto, dijo lo mismo que ahora dice quien le derrocó: que son cosas internas. Las condenas a muerte masivas son ahora una prueba del perfecto funcionamiento de la justicia egipcia y de la independencia de sus jueces.
No me ha sorprendido ver a los islamistas egipcios (y a los trucos mandados por Erdogan) protestando en la democrática Alemania, con sus carteles amarillos con los cuatro dedos. Lo lamentable es que ellos puedan estar protestando cuando hubo un tiempo que había que protestar contra lo que ellos hacían, el ejercicio de intransigencia constante y el aplastamiento de la sociedad egipcia que había aspirado a una mayor democracia en su levantamiento popular. Pero las revoluciones ya no son lo que eran.


Ahram Online hace un largo recorrido por la recepción a Al-Sisi en Alemania. En un ejercicio de equilibrio informativo, separa la frialdad oficial que señala se centrarán en acuerdos económico para no perjudicar los intereses de ambos países (es decir, la empresas alemanas), y crítica política. No oculta el rechazo absoluto que la prensa alemana y miembros de la vida política de todos los partidos y tendencias han manifestado contra la situación egipcia. Lejos quedan ya los textos apologéticos de la visita a las Naciones Unidas; muy lejos el temor de los egipcios de que la admiración mundial por su presidente llevara a algún país envidioso a ofrecerle su presidencia. Lejos las disculpas de Al-Ahram a The New York Times por manipular sus informaciones haciendo creer a sus lectores egipcios que las salidas de Al-Sisi al exterior eran como una gira de Enrique Iglesias. Esta vez Ahram ha recogido los textos de la prensa, las declaraciones y ha señalado lo que hay*.

En la prensa alemana, Die Welt titulaba "Der unglückliche Auftritt al-Sisis im Kanzleramt". Sí, una "desafortunada" aparición en Alemania. Compensan los titulares el sapo que hay que tragarse oficialmente. La Deutsche Welle titulaba "Egypt's al-Sisi begins controversial Berlin visit". En ningún lado ha encontrado el presidente egipcio un gesto cálido. Solo la corrección.

Si queremos encontrar un gesto positivo tendremos que ir a buscarlo, desgraciadamente, de labios de Marine Le Pen, la ultraderechista y xenófoba presidenta del Frente Nacional francés que ha ido a rendirle un homenaje como "protector" al evitar que salga la emigración de Egipto. No sé cómo hace las cuentas  Marine Le Pen, quizá solo contabiliza los que están en las cárceles, que no irán a ningún sitio, pero no cuenta en cambio el "efecto espantada" causado por la represión que ha hecho que muchos islamistas puedan jugar a ser refugiados políticos expulsados de un "país democrático" por un "golpe de Estado" militar y que otros egipcios aburridos busquen acomodo en lugares más tranquilos.


Es muy triste que sea la máxima representante de la ultraderecha francesa quien hable bien de ti y vaya a hacerte la visita mientras estás en Alemania recibiendo desplantes, teniendo que aguantar preguntas agresivas e insistentes en las ruedas de presa que siguen a los encuentros oficiales en donde evitan mirarte a la cara para que percibas que no hay la más mínima empatía. Solo Putin te abraza y te besa si es necesario, otro líder democrático del mundo libre, como se decía antes.
Con todo, el papel que al-Sisi se ha marcado de "guerra al terrorismo" y defensa de los cristianos coptos, le ha servido para que algunos le dediquen algunas palabras tibias. Son palabras de los que prefieren mirar para otro lado ante la situación actual y evitan hacer suposiciones sobre si este camino tiene arreglo. Son los que han vuelto a las estrategia de que es imposible una democracia en el mundo árabe y que es preferible que haya, como los hubo antes, regímenes autoritarios que mantengan el control y con los que se pueda hacer negocios.
La Deutsche Welle, en este sentido, señala

However, Lammert's Christian Democrat colleague Volker Kauder struck a much more conciliatory tone in an interview for Egyptian television.
"I have found al-Sisi to be a convincing and a credible man. In politics, that certainly means something," Kauder, a fierce advocate of Christians' rights in the Arab world who met the Egyptian president several weeks ago in Cairo, said. "He assured me that he wants to lead a democracy in Egypt. Overall, I have a very positive image of him."**

Y añade inmediatamente:

On Monday, a group of human rights organizations including Human Rights Watch and Amnesty International wrote a letter to Merkel encouraging her make it clear in public and private comments during al-Sisi's visit that Germany's relationship with Egypt was dependent on changes in Egyptian government policy.
A statement accompanying the letter quoted Wenzel Michalski, Germany director at Human Rights Watch and a signatory of the letter, as saying "German authorities are well aware of the terrible human rights situation in Egypt today."
"Chancellor Merkel should speak out against Egyptian government policies like shutting down peaceful protests and mass arrests solely for alleged sympathy with the Muslim Brotherhood," he added.**


La situación de los derechos humanos es grave, tal como se denuncia dentro y fuera de Egipto. Se corre el riesgo de que sean de nuevo los islamistas de la Hermandad Musulmana los que capitalicen la situación. Esto es un error muy grave porque vuelve a dejar fuera de juego a los verdaderos demócratas que son los que el gobierno está encarcelando, los activistas que pidieron libertades y han sido encarcelados por ello. El régimen está relativamente tranquilo porque sabe que cada ataque terrorista, cada atentado, le dará un poco de razón en sus argumentos y se la quitará a los terroristas. Pero la Hermandad Musulmana, como siempre, explica que no son ellos los responsables dentro de su estrategia de tartufos. Cuando están en el poder reprimen y cuando están en la oposición o el exilio se lamentan y lloran.


Los que se quejan pero a los que nadie hace caso es a esa franja de resistentes de ideología diversa, activistas de derechos civiles, defensores de los derechos de las mujeres y las minorías, que rechazan el autoritarismo de ambos bandos, la corrupción existente entre la administración y los militares, y apuestan por un Egipto joven que se renueve y en el que se pueda vivir de otra manera. Pero por ellos, desgraciadamente, solo apuestan los amigos y colegas que son encarcelados gracias a la Ley Antiprotestas. Pagan cara su debilidad y su valentía en las protestas. Son débiles porque se les impide permanentemente crecer mediante un sistema que les recorta cualquier forma de financiación y les aleja de las fuentes de financiación, pero ellos llevan una tradición de muchos años de reclamar, de entradas y salidas de las cárceles. En ocasiones, de desapariciones.


En este sentido, Egypt Independent nos trae hoy una noticia inquietante con el titular "Activists urge citizens to report mysterious arrests as soon as possible". Después del escándalo del estudiante al que la Policía hizo salir de un examen para desparecer y reaparecer con cinco tiros en el cuerpo, hay cierto miedo de que la impunidad con la que actúan pueda dar lugar a acciones similares. Señala el periódico:

An activist group calling for the release of political detainees has raised alarm among citizens, announcing an unprecedented surge in mysterious arrests and disappearances of young activists, urging families to promptly report such arrests to the prosecution services.
Freedom to the Brave urged citizens to send telegrams to the General Prosecution as soon as any of their relatives are arrested by “plain-clothed persons who decline to identify themselves, but seem to be from the National Security Agency or detectives”.
The group, established after the arrests which took place during the 2014 celebrations marking the 2011 uprising, said the measure is aimed at registering the timing of the “forced disappearance” committed by the security agencies, and therefore ensure that the detainees are not tortured or assigned fabricated charges.
The group’s Facebook page mentions a number of cases of individuals who reportedly disappeared after being arrested by presumed security agents.
The cases include Ahmed Khattab, an engineering student at Helwan University and a member of the April 6 Youth Movement, who had reportedly been arrested in the street at dawn three days ago. The group was quoting a statement by the university’s students union, which said Khattab’s whereabouts were still unknown.
Another case is that of Dalia Radwan, who the group said had been kidnapped from home late on Monday and held without charges. It pointed out that Radwan had been punched by a police officer in Alexandria last year, for putting on a pin showing the April 6 Youth Movement logo.
Abdel Rahman al-Beyaly, a physiotherapy student at the 6th of October University, was also arrested in a street near his home in Maadi, according to Freedom to the Brave. The group added that some eyewitnesses tried to intervene to prevent his arrest, but his captors fired gunshots in the air to scare the crowds away, telling them they were “security”.***


Como se puede apreciar, la respuesta dada en Alemania sobre la independencia del poder judicial tiene poco que ver con este clima de miedo en el que los activistas viven, especialmente por la impunidad con la que se producen estos actos gracias a la permisibilidad de los jueces que no han sido depurados.
Es grave que se piense que esta es la forma de construir una democracia. Como se está avisando desde muchos frentes —y es obvio— así lo único que se conseguirá es fomentar el radicalismo. Todas las palabras que se dicen sobre reformas políticas y religiosas chocan con los hechos: muestran lo contrario de lo que se predica. Se persigue a los terroristas y a los que no lo son y se persigue a los que piden una reforma religiosa real acusándolos de atacar al islam. En Egipto no hay margen para la sociedad. Solo mandan o reforman el Ejército y Al-Azhar, la alianza oficialista en cuyas manos está el destino egipcio. Los demás se callan y asienten. Poco margen queda para proponer.


Es triste que después de una revolución contra un sistema autoritario solo te feliciten Rusia y Marie Le Pen. Egipto aspiraba después de tantos años, a una democracia de mayor calidad que lo que ahora se puede permitir. Las circunstancias históricas son las que son, sí, pero los movimientos que realizamos tienen un margen de maniobra que nos permiten, al menos, salvar la cara haciendo ver que se ha intentado. A Egipto no se le ha dado esa oportunidad entre unos y otros. Los apoyos con los que contó inicialmente Al-Sisi se han perdido por el camino.
Su gobierno es por decreto desde que fue elegido. Las elecciones son una mera promesa hasta el momento. Pero cuando se realicen el parlamento resultante tendrán que validar la política seguida hasta el momento a través de la confirmación de las leyes dadas por decreto. No parece que el parlamento resultante de las hipotéticas elecciones tenga demasiada fuerza, entre otras cosas porque ha sido diseñado para ser débil y servir de coro complaciente.
La baza que le queda es la economía, en la que los macro proyectos —el Canal de Suez, la nueva capital administrativa, etc.— mantienen esperanzados a los que creen que va a ser motivo de grandes inversiones. También en el sector económico hay críticas. Como estratega, Al-Sisi va de visita con los negocios por delante. Pero esa es otra guerra.


* "A balancing act" Ahram Online 2/06/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/131792/Egypt/Politics-/-A-balancing-act-.aspx
** "Egypt's al-Sisi begins controversial Berlin visit" Deutsche Welle 3/06/2015 http://www.dw.de/egypts-al-sisi-begins-controversial-berlin-visit/a-18493598

** "UPDATE: Activists urge citizens to report mysterious arrests as soon as possible" Egypt Independent 03/06/2015 http://www.egyptindependent.com//news/update-activists-urge-citizens-report-mysterious-arrests-soon-possible

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