viernes, 1 de mayo de 2015

Las potencias sumisas o nos vemos en Liberland

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El diario Ahram Online reproduce un interesante artículo sobre las relaciones internacionales en la zona que creo que tiene interés doble. El primero es por el interés del artículo en sí, titulado "The Arab world: towards bi-polarity?"* y firmado por Maged Mandour, un máster en Relaciones Internacionales por la Universidad de Cambridge; el segundo es que Ahram Online lo reproduzca, pues el artículo apareció hace una semana en la publicación independiente Open Democracy, en la que publica con asiduidad.
Diferencio los dos planos de interés por lo que tienen de indicativos. No solo me interesan las cuestiones que expone el autor —que tienen su importancia— sino el hecho de que le interesen a Ahram Online y decida darle salida a través de sus páginas.
El artículo de Mandour es un análisis, desde las tesis expuestas por Kenneth Waltz en su obra "The Theory of International Politics", de la situación creciente de polarización en Oriente Medio. Mandour resume así la teoría sistémica de Waltz:

A system that has more than one major power is called a multi-polar system, which is considered unstable. While a system that has only two major powers is a bi-polar system, considered the most stable. Recently, under pax Americana, the age of a sole super power has emerged and the stability of this uni-polar world is still being widely debated.
Waltz goes on to argue that the reasons behind the stability of a bi-polar system is the ability of the two powers to control their junior partners, so that no junior partner can jeopardize a full scale war by dragging the major powers into an undesired confrontation - the dynamic of World War I is cited as an example. There is also less uncertainty in this system and the threat of war can be averted, since there are only two major powers communicating - European peace during the Cold War is cited in support of this hypothesis. 
This is the theory, but how does this apply to the Middle East?*


Para dar respuesta a la pregunta final, Mandour explica que la teoría de Waltz tiene una visión eurocéntrica y que en el caso de aplicarla al mundo árabe es necesario considerar los distintos conflictos locales abiertos. Para el autor, el "mundo árabe", por usar su término, se está polarizando alrededor de dos potencias en conflicto, Irán y Arabia Saudí.
La preocupación de la que nace el artículo es que esto son malas noticias para la democracia de la zona. El análisis parte de la incapacidad de los gobiernos de la zona de mantenerse sin el apoyo de estas potencias regionales. Y ninguna de las dos está interesada en la democracia.
Es especialmente interesante la descripción que hace de las relaciones de Egipto con Arabia Saudí:

Saudi Arabia has emerged from the past four years relatively unscathed. There were hopes of a possible “Saudi Spring”; however these hopes have been crushed.
The Kingdom has actually emerged as a bastion of regional anti-revolutionary activity, as it supported the Egyptian military in its bid to maintain power and crush the revolution. The Kingdom led regional efforts, followed by the United Arab Emirates, to pump needed capital into the Egyptian economy, which is directly dominated by the military. In effect, this has allowed the Egyptian military to consolidate its grip on the country.
The Kingdom also followed an active and aggressive foreign policy in terms of intervening in neighboring states, especially if Shia elements are involved in an internal struggle. The first of such interventions was in Bahrain, now in Yemen, where Egypt and other junior allies are set to play prominent roles.
Based on this, one could argue that Saudi Arabia has become the most important power in the Sunni Arab World. The Kingdom has managed to accomplish this by ensuring a decline in its prospective competitors’ powers and their dependence on Saudi support to keep revolution at bay. As such, the only possible competitor was Egypt, which has been significantly weakened due to the revolution and become even more dependent on Saudi aid and international support to survive.*


Se entenderá mejor ahora el interés de que Ahram haya reproducido un artículo cuyo mensaje esencial es que Arabia Saudí es una potencia antirrevolucionaria que está controlando la zona y lo hace a través de la financiación y el manejo del Ejército egipcio. El resumen es que el objetivo del Reino es acabar con los procesos de democratización, asegurarse la dependencia de los estados sumisos y frenar la influencia de la otra potencia, la chií Irán.
El artículo de Maged Mandour se cierra con una visión de lo que puede ser el futuro:

Based on this, what can we reasonably expect?
One could argue that a full-scale war between the two regional powers is neither desirable nor likely. However, a series of proxy confrontations, that have already been taking place in countries like Syria and possibly Yemen, are bound to follow, where both parties compete for the extension of their hegemony over the Arab World or what is, sadly, left of it.
This does not bode well for democratic and revolutionary movements of what has now become the Arab Periphery. In Egypt, Syria, Iraq and Bahrain as they find themselves pulled into this regional conflict face, not only their oppressive governments, but also their governments’ supporters from either of the above mentioned camps. The success of revolutionary democratic movements in a bi-polar order will be very difficult, as attested by Mosaddegh, Allende and Patrice Lumumba.*

Desde el punto de vista receptivo, este artículo es impactante para el sector de la población egipcia que se mantiene en el espíritu de los discursos del "renacer egipcio". Pero lo es sobre todo por lo que tiene de aviso de parálisis de la democracia egipcia. Y estos avisos se están lanzando desde muchos puntos. La revolución murió asfixiada por los excesos militares de la SCAF, los excesos islamistas de los Hermanos Musulmanes y los excesos actuales, que la fueron reduciendo a la nada, volviendo a encarcelar a los que reclamaban libertades y justicia.
Es bastante evidente que, por muchos motivos históricos, los egipcios no sienten una simpatía excesiva hacia el Reino. La idea del artículo y de otras fuentes es que la política egipcia la está dictando, en muchas de sus líneas, Arabia Saudí. Y eso casa mal con los discursos oficialistas de exaltación patriótica y nacionalista. La promesa de un Egipto que se convirtiera en líder del mundo árabe, que recuperara un papel relevante en la zona, no coincide con la realidad que perciben cada día, en la que se ven arrastrados por las políticas de control saudíes. Para muchos, como para el autor del artículo citado, la ultraconservadora Arabia Saudí es la que está matando a distancia las posibilidades de democracia, que sigue siendo el sueño de muchos egipcios. La perspectiva de que se remate ahora lo que comenzó en los años setenta con el proceso de reislamización guiado desde el Golfo, no es demasiado positiva para muchos.


Hace unos días Ahram publicó otro artículo interesante sobre la valoración de las relaciones internacionales de Egipto. Su título era "Egypt's foreign policy worries mount after Yemen crisis" y contenía unas valoraciones de interés relacionadas con lo que señalamos antes:

It is no easy time for Egyptian diplomacy. The sources of concern are many, including the situation in Yemen, international unease over the 20-year jail sentence handed to ousted president Mohamed Morsi, the disturbing procrastination of Ethiopia over accommodating Egyptian concerns regarding its vast dam project on the Blue Nile, and continued apprehension over the situation in Libya.


“Things are happening so fast, and all at the same time. Sometimes we are hopeful, but then we are faced with very unpleasant complications,” said a senior Egyptian foreign ministry source.


Since the beginning of this month, unpleasant surprises have often led to significant disappointments. Saudi Arabia is unhappy with what officials in Riyadh qualify as an “ungrateful” Egyptian reply to its demand for “sufficient troops” to execute a ground operation in Yemen, which Riyadh hoped would cover the many shortcomings of Operation Decisive Storm in terms of changing the power balance on the ground. **


Las tribulaciones egipcias en materia exterior solo se igualan con las que tiene en materia interior. El hecho de que Arabia Saudí considere "ingratos" a los egipcios por no involucrarse más en la guerra que se está montando en Yemen es un primer signo de quién tiene la sartén por el mango. Sin embargo la exigencia puede tener efectos impredecibles en un gobierno solo en apariencia civil.
El temor a encontrarse con tres frentes bélicos abiertos —peligro de Libia, lucha abierta en el Sinaí y guerra en Yemen—, más el terrorista por todo el país, debe estar presente en las mentes de quienes guían y programan Egipto. El malestar militar por las exigencias de Arabia Saudí en cuanto a los efectivos en Yemen es también una baza que debe ser tenida en cuenta. Igualmente el hecho de que una parte de los egipcios empiecen a ver que la retórica del renacer está hueca y que el destino de Egipto es una sumisión que implica el desgaste militar y el enterramiento de las esperanzas de democratización, como se expresa en el análisis de Mandour.
Cuando las fuentes diplomáticas dicen "It is no easy time for Egyptian diplomacy", tal como comienza el artículo, hacen ver que la situación es compleja. Uno esperaría de los diplomáticos otra actitud, pero lo cierto que es la desesperanza por la situación parece manifestarse más allá de los comentarios en los cafés. La magia presidencial parece estar diluyéndose y pasada la euforia de la "sisimanía" queda una realidad poco convincente. No se producen milagros y sí un deterioro constante en muchos frentes, políticos, económicos y sociales.

Es indudable que abrir frentes militares en distintas direcciones afectará a la política subterránea egipcia. Una cosa es defender fronteras y otra defender los intereses saudíes en la zona. El presidente islamista Morsi quería que la gente fuera a hacer la yihad a Siria, considerándolo un deber religioso. Ir a Yemen es una exigencia de los saudíes y una forma de mostrar en manos de quién está el liderazgo de la zona.
La ironía es que mientras Egipto y Turquía, El-Sisi y Recep Tayyip Erdogan, se disputan el liderazgo del mundo árabe, los analistas dicen que la realidad es otra, que las potencias locales son Irán y Arabia Saudí y que los demás son peones que se mueven sobre el tablero. El peligro para el gobierno de El-Sisi es precisamente cómo hacer aceptable esa independencia egipcia ante una situación de dependencia económica y militar.
El diario Al Monitor nos trae una noticia que puede servirnos de cierre de toda esta situación:

A young Czech named Vik Jedlicka invited global citizens on April 13 to become citizens of a new state called Liberland, which he founded on an area of 7 square kilometers (2.7 square miles) situated between Croatia and Serbia on the banks of the Danube River. This initiative has caused a stir in Egypt. Liberland exists only on the Internet, and no state or international organization has so far recognized it. But what is strange is that many Egyptian youths have filled out the online immigration form available on the website set up by Liberland’s founder. Out of 50,000 immigration applications submitted, 20,000, or 40%, were submitted by Egyptians, according to Al-Masry Al-Youm newspaper. Social media has paid much attention to Liberland and how to immigrate to it.***


¿Extraño?  Quizá no tanto si pensamos que la revolución del 25 de Enero, la que dio comienzo a la esperanza de los jóvenes, se produjo por la percepción de la falta de futuro. Ahora, el régimen que ha llegado entierra a la revolución y con ella a sus hijos, a los que salieron a las calles reclamando unas libertades que no han llegado. Solicitar asilo en Liberland es un gesto simbólico, un mensaje a los que permanecen ciegos ante sus expectativas de futuro, ante sus deseos de libertad. Es triste que el país que quieres no llegue más allá de tus sueños.
Hasta ahora no han recibido demasiado a cambio de sus sacrificios, solo que se considere criminales a los que llevaban flores de homenaje a los caídos. No es de extrañar que pidan asilo virtual cuando se les acusa de traidores vendidos a potencias extranjeras para desacreditarlos. Quizá se han vendido menos que aquellos que les acusan y que dependen hoy del dinero y órdenes que les llegan de Arabia Saudí, los Estados Unidos o de cualquier otro lugar.
¡Nos vemos en Liberland!



* "The Arab world: towards bi-polarity? " Ahram Online 30/04/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContentP/4/128766/Opinion/The-Arab-world-towards-bipolarity-.aspx
** "Egypt's foreign policy worries mount after Yemen crisis" Ahram Online 24/04/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/151/128409/Egypt/Features/Egypts-foreign-policy-worries-mount-after-Yemen-cr.aspx
*** "Self-proclaimed Liberland attracts Egyptian youth" Al Monitor 04/2015 http://www.al-monitor.com/pulse/originals/2015/04/egypt-liberland-youth-immigration-change-unemployment.html


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