lunes, 27 de abril de 2015

Caderas y codazos o ¡tú no juegas!

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Uno podría pensar en su simpleza que un "egipcio" es alguien que ha nacido en Egipto. Puede que como respuesta a un crucigrama sea acertado, pero en la vida real las cosas son mucho más complicadas.
El nacionalismo egipcio se ha hecho con la definición de "egipcio" y lo que es todavía más importante, con la expedición oficial de pasaportes y certificados que aseguren que la nacionalidad es la que se corresponde con ciertos principios. Puede que creas realmente que eres egipcio porque naciste allí, al igual que tus padres, pero puede saltar la desagradable sorpresa.


Esta vez el sorprendido es Wael Ghoneim, uno de los iconos de la Primavera egipcia que muchos están empeñados en enterrar. Contra Ghoneim, como contra otras participantes, se han sucedido continuos ataques. En la misma proporción en la que se ha rescatado a las figuras y partidarios del régimen anterior, todos ellos fervientes patriotas y servidores del pueblo egipcio. La noticia nos las trae Egypt Independent:

The Administrative Court on Sunday referred a lawsuit, which was filed by lawyer Samir Sabri demanding they revoke activist Wael Ghoneim's Egyptian citizenship, to State Commissioners.
The State Commissioners are to give their legal opinion before the August 25 hearing.
 The lawsuit claims Ghoneim, a marketing manager at Google Middle East, portrayed himself as a patriot and a revolutionary, but turned out to be a tool of external forces. US authorities were the first to search for him as if he was their own man, says the lawsuit. This occurred when Ghoneim was held by Egyptian security forces for 12 days while demonstrators in Tahrir Square were being shot down.
The lawsuit also says that Ghoneim was in Dubai on January 25, 2011, then secretly arrived in Egypt the next day to participate in the January 28 demonstrations. At that point, the lawsuit claims demonstrations seemed to have increased.
It further alleges that Ghoneim had never been a revolutionary who suffered as did other Egyptians. As a result, he should not speak in their name, but rather admit he was a US agent planted in Egypt.
Lawyer Samir Sabri has filed most of his lawsuits against the Brotherhood, Hamas and young icons of the January revolution.*


El gusto egipcio por las denuncias con las que adquirir notoriedad, combinado con el de amargarles la vida a las personas, hace sentirse a algunos como ejecutores de la sagrada misión de limpiar el censo de forma patriótica.
Cada vez que alguien critica la política del presidente Al-Sisi, algún meritorio se lanza a los juzgados a presentar denuncias señalando con su dedo acusador a aquellos que se han vendido a las potencias extranjeras. Ellos son más egipcios que nadie y no quieren compartir pasaporte con los traidores.
El rumor y la denuncia son las formas habituales de trabajar para arruinar a los que se considera enemigos. Ir a los tribunales tampoco es demasiado tranquilizador. Tal y como está la justicia egipcia, puedes salir con una condena y atragantarte en una comisaría o cárcel.


Que no se andan con bromas con esto del nacionalismo, lo demuestran los padecimientos de una pobre bailarina de danza del vientre que pensó —en su inocencia—que la bandera egipcia ondearía patrióticamente con sus movimientos:
Cairo: An Egyptian court on Monday sentenced celebrated belly dancer, Safinaz, to six months in prison on charges of insulting the national flag in a performance.
The Cairo Misdemeanour Court ordered Safinaz, an Armenian national, to pay a fine of 15,000 Egyptian pounds (Dh7,200) and an extra 10,000 pounds in bail to avoid jail.
Before the verdict was delivered, the dancer’s defence lawyer told the court that Safinaz had intended no offence when she performed wearing a costume fashioned after the Egyptian flag.
The lawyer argued that the 30-year-old dancer was a foreigner who was not familiar with Egypt’s laws.
Safinaz, who was not at court, has become a dancing sensation in Egypt in recent years. She has denied the charges, saying she loves the country and did not mean to offend its people.
The case is related to Safinaz’s performance at a concert at a resort outside Cairo in July 2014.
In recent TV interviews, Safinaz, who is married to an Egyptian, accused unnamed rivals of seeking to damage her reputation.**


No es incompatible, a tenor de sus declaraciones televisivas, ser patriotas y envidiosas. Si son, como ella piensa, sus rivales —picadas por su éxito moviendo tripa y caderas— las que han promovido la denuncia, el caso es de una gran hipocresía. Lo que empezó siendo aclamación del público entregado a su arte patriótico, acabó volviéndose contra ella. La bandera necesitará otro mástil más noble para pena de algunos.

La defensa de su abogado va por la vía del "yo no sabía", pero no le ha servido de mucho. No sé cómo ha encarado la sentencia su marido egipcio y si se verá afectado porque alguien pida que le retiren también la nacionalidad, como a Wael Ghoneim.
Recientemente tuvimos otro caso sonado con esto de las nacionalidades. Fue el de uno de los periodistas de Al-Jazeera, que tenía doble nacionalidad. El presidente quiso quitarse de encima el problema de los periodistas encarcelados y dio la posibilidad de que los extranjeros —uno era australiano— se fueran del país expulsados. Otro de los periodistas poseía doble nacionalidad canadiense y egipcia. Puestos a elegir, se quedó con la canadiense, ante el asombro de los patriotas que preferirían mil veces morir apaleados en una cárcel egipcia antes que estar en un hotel de cinco estrellas en Toronto, Ottawa o Quebec. Al pobre periodista restante, solo le ha quedado el honor de estar en las cárceles de su patria acusado de traidor y vendido a una potencia extranjera, es decir, Qatar.


Hay algo de infantil en esto de estar expulsando y desposeyendo a la gente acusándola traición y recibir dinero del extranjero, algo que no afecta al dinero que recibe el ejército egipcio desde hace décadas de los Estados Unidos. Bueno, sí afecta, pero ahora no lo airean mucho.
Pero el juego de las exclusiones no acaba ahí. Hace apenas unos días Ahram Online daba una noticia de alcance inesperado: ¡Egipto dejaba fuera del concurso internacional de recitado del Corán a Irán, Qatar y Turquía!

Egypt's Ministry of Endowments has excluded participants from Iran, Turkey and Qatar from its International Quran Recitation Competition, Mohamed Abdel Razik, the ministry's official spokesperson said on Sunday.
In media statements to  Egyptian TV channel LTC, Abdel Razik said that the ministry had excluded the Iranian, Turkish and Qatari participants from the annual competition for "political reasons."
"We have bad relations with these countries, which fund terrorist organisations, support radical Islamists and atheists, and try to spread Shia beliefs within society," he said.
Egypt has been incensed by both Qatar and Turkey's criticism of its government since the July 2013 ouster of Islamist president Mohamed Morsi, as well as their hosting several exiled leaders of the now-banned Muslim Brotherhood, from which Morsi hails.***


A la exclusión nacionalista de los patriotas, se junta ahora la exclusión del concurso coránico de recitado. Las relaciones con Qatar y Turquía siguen siendo malas. De hecho, en ningún lugar del mundo se ha dado tanta razón a los armenios estos días como en Egipto. Todo para darle a los turcos en las narices con el genocidio. Es una pena que la bailarina armenia de danza del vientre no se haya podido beneficiar de esas buenas relaciones. Si se hubiera declarado en contra de Turquía, probablemente le habrían anulado la multa y la pena y habría salido en hombros del tribunal. Pero no ha sido así.

La prensa de los países islámicos se ha hecho eco de este desaire islámico a los tres países y me imagino que tendrá consecuencias. Erdogan estará hecho una furia —como siempre— al enterarse de que se le llama país que apoya y financia terroristas. Lo de Irán es más complicado, pero el gobierno egipcio está dispuesto de ponerse al frente de lo que sea, aunque se quede solo.
Esta política del "tú no juegas", que lleva a considerar traidores y dejar sin nacionalidad a los que participaron en la Revolución del 25 de enero; que multa a una bailarina por "insultar" al país de su consorte —"it was a message of love to Egypt and its people”, decía la pobre con su mejor intención—; y excluye a los recitadores de otros países como miembros apestados de organizaciones terroristas y herejes (lo de los "ateos" no lo entendemos bien en este caso, pero debe ser ya una coletilla), no es nada buena. Pero ayuda a algunos a sentirse y, sobre todo, mostrarse como abanderados del nacionalismo patriotero. Cuando los islamistas estuvieron en el poder hicieron lo mismo, se dedicaron a excluir a todos aquellos que les llevaba la contraria, no solo no eran egipcios sino tampoco buenos musulmanes. Pero la política de exclusión, del "tú no juegas" tiene la misma raíz de la intolerancia.


Lo del Wael Ghoneim es una muestra más del borrado de la Revolución que ahora tanto les incomoda. La condena a la bailarina es un ejemplo perfecto de cómo atender en una sola tacada a los moralistas y a los patrioteros, la senda elegida.
Egipto se está atribuyendo un papel que es difícil de explicar y entender y se está complicando la vida interior y exterior. La soberbia nacionalista no es el camino para solucionar ninguno de sus problemas, que son muchos. No por muchos cánticos se va a arreglar. Sí, en cambio, está contribuyendo a agravarlos. Parece que la falta de eficacia real del gobierno para solucionarlos está empezando a pasar factura y muchas de estas cosas serían cortinas de humo.


Conozco gente a la que le repiten de continuo eso de "tú ya no eres egipcio" sin necesidad de pasar por el juzgado para pedir que te retiren la nacionalidad, como a Ghoneim. Les han juzgadocondenado amigos y compañeros, a veces los familiares, por discrepar, por no estar de acuerdo con lo que se repite cada día. Esa exclusión es como una terrible maldición a la que se arriesgan muchos por decir lo que piensan. Pero son tan egipcios como los demás, solo que son egipcios que quieren un futuro mejor y distinto del que algunos tienen planeado. Están en su derecho a hacerlo, aunque sea un derecho doloroso y arriesgado.
Ya salen voces que cuestionan la presidencia. Y el parlamento todavía por elegir. A ver si hay suerte después de Ramadán.



* "Lawsuit to rescind Wael Ghoneim’s citizenship referred to State Commissioners" Egypt Independent 26(04/2015 http://www.egyptindependent.com//news/lawsuit-rescind-wael-ghoneim-s-citizenship-referred-state-commissioners
** "Top belly dancer gets 6 months in jail for ‘insulting’ Egyptian flag" Gulf News 20/04/2015 http://gulfnews.com/news/mena/egypt/top-belly-dancer-gets-6-months-in-jail-for-insulting-egyptian-flag-1.1495537
*** "Iran, Turkey and Qatar excluded from Egypt Quran recitation competition" Ahram Online 20/04/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/128204/Egypt/Politics-/Iran,-Turkey-and-Qatar-excluded-from-Egypt-Quran-r.aspx




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