viernes, 20 de marzo de 2015

Diga 32 o Cervantes en valor

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La celeridad con que la alcaldesa de Madrid veía convertirse la capital en centro de peregrinación mundial —¡400 millones de hispanohablantes!— con motivo del hallazgo de las esquirlas de huesos que —a falta de ADN— se le atribuyen a Cervantes, debería de sorprendernos, pero, desgraciadamente, no lo hace. ¡Cómo no iban a venir desde los lugares más lejanos al saber que, por fin, Cervantes salía a la luz! Algunos lo llaman ya "necroturismo".
Vaya por delante que no le veo la necesidad de montar este espectáculo para "confirmar" que donde la tradición decía que estaba enterrado Miguel de Cervantes, ahora los científicos carezcan de medios para asegurar rotundamente que se encuentran ante los restos del escritor, aunque a la alcaldesa Botella le parezcan bien invertidos los fondos en el proyecto.

Después de escuchar a los técnicos, ¿no le queda ninguna duda de que está Cervantes entre los restos?
—Ellos han sido claros y lo han explicado muy bien sin discrepancias en base a unos datos que se apoyan en tres disciplinas: la histórica, la arqueológica y la antropológica. Con los métodos de esas disciplinas han llegado a una conclusión, y es que en esa reducción de restos que pasa de la antigua iglesia de las Trinitarias a la nueva, parte de los huesos encontrados son de Miguel de Cervantes.
—¿Queda descartada entonces la investigación con ADN?
—No se puede hacer porque Cervantes no tuvo hijos reconocidos. Una hermana está enterrada en Alcalá de Henares, pero está también en un osario con unas condiciones que no se puede hacer. Aparte del ADN hay otras disciplinas, las comentadas, que llegan a esa conclusión sin discrepancias.*


¡Si los científicos fueran tan rotundos como los políticos! Quizá los que le llegaron con el proyecto, que siempre es muy bonito, no lo contaron todo. Sinceramente, que lo que han encontrado en la tumba sea de Cervantes o no sin poder aportar la prueba de ADN, que sería la definitiva, se queda en otro acto de fe. Allí se decía que estaba Cervantes enterrado y ahora se han encontrado restos de huesos que podrían ser, ¿por qué no?, de Cervantes. Ninguna de las tres "disciplinas" pueden ir más allá y la alcaldesa se enfrenta ahora a otra ristra de desmentidos que la pondrán contra las cuerdas en su peregrinación transmitiendo la buena nueva.
En el ABC se limitan a recoger un poco el ambiente que se va creando respecto a este acontecimiento:

—El martes, la reacción de los periodistas fue fría, de incredulidad. ¿Cree que se ha hecho lo suficiente?
—Con Cervantes se ha hecho lo máximo que se podía hacer. Debemos aprender a poner en valor a nuestras figuras ilustres y personalidades. Cervantes es lo más traducido en el mundo y, una vez hallados sus restos, hay que ponerlo en valor.
—¿Cuál es la fórmula para honrar sus restos? ¿Se instalará algo en la iglesia o en la cripta?
—La cripta no parece posible que se abra al público porque no está en buen estado. A las monjas el martes les parecía bien que estuviera en la iglesia.
—¿En un mausoleo?
—O algún tipo de urna. Hay que verlo.*


Debo confesar que la expresión "poner en valor" me asusta. Y lo hace porque la veo traducida en pegatinas, colas en la iglesia y un negocio extenso en el que se confunda la cultura con las esperas para entrar a ver un mausoleo donde presuntamente está Cervantes. Si en París se visita la tumba de los poetas malditos, ¿por qué no sacarle provecho a Don Miguel? Con el tiempo se le pueden atribuir un par de milagrillos —un especulador que se vuelve ecologista y se sabe pasajes de la Galatea, un directivo de la patronal que se cree Rinconete—.
Ese "hay que verlo" también me asusta. Me imagino que dado lo que queda de nuestro ilustre escritor, para compensar, se buscará un lujoso féretro, situado en una urna a una distancia suficiente como para sentir emoción literaria y no curiosidad científica. Visto así, sobre la sábana, parece el pobre Don Miguel comprado en Ikea y que tenga uno que montarlo. Pero no demos ideas.


Los ataques contra Ana Botella no se han hecho esperar y le han llovido desde todas partes, la política y la cultura, en un país que no siempre las diferencia. El titular de El Confidencial, en un durísimo artículo, era muy expresivo: "Cervantes entierra a Botella". No ha sido el más duro. No sé si Botella tiene algo que atrae la crueldad, pero se ceban. Y lo malo es que no aprende y sale de una para meterse en otra.
La fotografía con el "32" en el centro, que reproducía el diario ABC, llevaba un pie de foto digno de una antología surrealista del humor macabro:

Imagen de la reducción 4.2/32, conjunto representado por un número mínimo de quince individuos, diez de ellos sujetos adultos y cinco individuos infantiles, menores de dos años. Tras los trabajos realizados, es posible considerar que entre los fragmentos de esta reducción, localizada en el suelo de la cripta de la actual Iglesia de las MM Trinitarias, se encuentren algunos pertenecientes a Miguel de Cervantes.**


Si de esa forma lo reflejaba el ABC, no hay que echarle mucha imaginación para cómo lo hizo el resto. Tras la entrevista en Antena 3 lanzado a los cuatro vientos la feliz noticia, el titular en su página web es «Ana Botella: "Queríamos ver aparecer a Cervantes, pero tras 400 años no podía ser"». Y nos lo dice a nosotros.
Madrid se prepara para un año turístico de Cervantes en 2016 y esto forma parte del decorado del parque temático. No se trata de restar mérito a los investigadores que han realizado su labor, encontrar unos cuerpos donde se esperaba encontrarlos. Estos, los del 4.2/32 son los más antiguos y fueron un traslado colectivo de huesos a la iglesia nueva desde la antigua. Que algunos sean de Cervantes solo es un acto de fe. No es cuestión de presión de los periodistas de que digan si son o no son de Cervantes. Es el político quien necesita de la afirmación rotunda porque es quien ha tomado la decisión de hacerlo y quien ha orquestado la campaña.


A Ana Botella le queda otro peregrinaje de un lío en el que vuelve a meterse ella sola. A los que han participado en el asunto, les queda aguantar las caras escépticas de los que les piden que afirmen rotundamente lo que no pueden afirmar. Señalaban en la SER Radio Madrid:

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha asegurado que el equipo que ha logrado hallar los restos del escritor ha contribuido a la historia y la cultura de España: "Cervantes es una persona que no se puede separar de la cultura española", ha recalcado Botella antes de incidir en que si algo caracteriza a España es un condición de "gran potencia cultural".
Los periodistas, en cambio, han mostrado su descontento durante la rueda de prensa por la poca contundencia de los resultados. Los investigadores argumentan que no puede haber "verificación matemática" (no hay prueba de ADN) pero que los estudios históricos, arqueológicos y antropológicos que han explicado con anterioridad certifican que, entre todos los restos óseos hallados en la iglesia, están los del escritor y su mujer. "Compaginar nuestro lenguaje con un titular es complicado", se excusan y remiten de nuevo al "es posible".***


Esto es lo que pasa por usar las cosas indebidamente. Si Cervantes ya estaba allí, ¿por qué este númeto que alienta discusiones e incertidumbre? Sin posibilidad de ADN, podría ser tan Cervantes abajo como arriba, entremezclado con otras decenas de restos sin identificación posible. Pero a los políticos les gustan estos golpes de efecto, que algunas veces se transforman simplemente en golpes que se llevan.



* "Ana Botella: 'Con Cervantes se ha hecho lo máximo que se podía hacer'" ABC 19/03/2015 http://www.abc.es/madrid/20150319/abci-botella-cervantes-hecho-maximo-201503182113.html
** "Ana Botella: «Hoy hemos contribuido a la historia y la cultura de España»" ABC 18/03/2015 http://www.abc.es/madrid/20150317/abci-botella-hemos-contribuido-historia-201503171139.html

*** "Los restos encontrados en el convento de las Trinitarias sí son de Cervantes" Cadena SER - Radio Madrid 17/03/2015 http://cadenaser.com/emisora/2015/03/17/radio_madrid/1426583017_943028.html









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