viernes, 2 de enero de 2015

Un año de Mada Masr o la supervivencia del buen periodismo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Para los lectores habituales de estas páginas, el nombre de Mada Masr les resultará familiar pues es citado en los artículos sobre Egipto, que es una referencia informativa constante. Las informaciones sobre Egipto —sobre cualquier país— pueden tener distintos enfoques y las variaciones son apabullantes en un espacio que está polarizado en la población y unificado en la expresión. La manera en que se informa de lo que ocurre es esencial y la perspectiva del periodista y, por extensión, del medio es determinante de lo que podemos conocer, interpretar e intuir. Mada Masr repasa un año de vida, un año valiente y de periodismo de calidad. El primer número salió a la calle el 30 de junio de 2013 y ahora hacen balance de un 2014 intenso en la vida política, incluido el propio periodismo.
El "pacto" suscrito por editores de prensa de no criticar las acciones de las principales instituciones (Ejército, Policía, Jueces y Gobierno), con la opinión en contra de muchos profesionales, deja huérfanos de información real a los sectores de la población que no se han plantado las orejeras. Pero no deben ser muchos los que mantienen el deseo de escuchar voces diferentes al coro orquestado oficialmente.

El vergonzoso caso de la presentadora Mona Iraqi —comentado aquí en varias ocasiones— colaborando y retransmitiendo en una redada homosexual (o así se presentó) en los baños de El Cairo, muestra que en un extremo se encuentra ese falso periodismo que quiere mostrar lo virtuoso del estado actual, unos medios que oscilan entre la adulación y el miedo (el caso de las disculpas de Al-Ahram a The New York Times por haber manipulado la crónica de su corresponsal para hacer ver el amor que el mundo entero tiene por el seductor presidente Al-Sisi, otro episodio grotesco) y los pocos medios que tratan de apostar, con riesgos evidentes, por intentar dar un panorama distinto.
Los medios se van desprendiendo, con discreción, de sus voces más críticas. Hay periodistas que desaparecen de las páginas de un diario y, sencillamente, no vuelven a publicar. No volvemos a tener ocasión de leerles. Son voces apagadas o que pasan a un discreto segundo plano de forma voluntaria o involuntaria.


El caso de Mada Masr es distinto. Su creación fue el resultado de un despido masivo de otro medio, Egypt Independent (Al-Masry Al-Youm). Como resultado de su salida, se plantearon la creación de un nuevo medio, en árabe e inglés. Y ahora cumplen un año. La foto que encabeza el artículo en el que nos cuentan su primer año, sus hechos y temores, sus expectativas, nos muestra a dieciséis jóvenes con el índice levantado. Un dedo que representa un año, un año importante para ellos, para el periodismo y para Egipto. Posan ante una modesta tarta de cuatro sabores y unos trozos de bizcocho.
Son el equipo periodístico y el comercial y administrativo de la publicación. No son muchos, pero cumplen un papel importante con su simple existencia. Han sabido cubrir un hueco que han sentido ellos mismos como una carencia y una necesidad. Como celebración es una alegría, pero una alegría especial, ensombrecida por una de las palabras que más se repiten en el reportaje, "miedo":

Lina: Ok. Let’s talk about fear. We met one day here after a series of events that seemed very threatening to us, the last of which was the Penal Code amendment, and those concerns about foreign funding and the state of fear that the government and the regime in general managed to permeate within our practice. There were different reactions that showed a certain accumulation of fear throughout the year. 
Can we articulate the extent to which fear was a companion to our practice in the last year? And how did we negotiate with it in such a way that we are actually still here?
Amira: This year was marked by fear for all of us, and for me more than others. I let it get to me a lot. I didn’t negotiate with it at all. It became a very consuming thought and looming threat, and I guess that’s what they wanted. They wanted this to be the state of mind and for you to react like that. If this was a solo project, I would have just run away from it.
There are also some differences in the way people reacted, because we have different liabilities in the project. But I guess it just passes and you learn to deal with it. It’s like a subtle numbing, a dull pain. But this is also where being such a large team and being a collective helps, because that conversation helped me a lot. I saw that it would have to be a personal choice for me to leave, because I can’t force other people to do what I thought was the safe thing to do. I realized I won’t be the mom fearing for everyone.*


El miedo es un sentimiento destructivo en el trabajo de la información. Lo es en muchos otros campos, pero es de forma muy especial. El miedo afecta a las formas de financiación y saber cuánto puedes durar, si van a ser presionados los anunciantes, si van a tener ellos también miedo y se retirarán. Es el miedo de los lectores a identificarse con una prensa crítica que les desvele ante los demás como mentes poco sumisas al oficialismo. Pero sobre todo es el miedo que se presenta ante una pantalla a la hora de trasladar lo que has visto o pensado a un texto. Amira Ahmed es la directora general; su miedo, dice, es el de todos y por todos.
Creo que los periodistas de Mada Masr pueden estar orgullosos de lo que han conseguido en este tiempo, que es lo más difícil de conseguir en el mundo de la información: credibilidad y respeto. Comprender que el acto de informar es profundamente humano, que está sujeto al miedo, a la angustia de tener que decidir entre las palabras seleccionando, una a una, aquellas que menos te comprometan y signifiquen riesgo para la vida del medio, es un acto que no siempre se valora. El compromiso del periodista con lo que informa lo es con sus lectores, una ficción contractual, que para el que tiene sentido del periodismo y sus valores es real.


Poco a poco, los integrantes del equipo van desgranando sus miedos y también sus logros, aquello por lo que se siente satisfechos, especialmente haber abierto a nuevas "narrativas" el medio, haber dejado entrar a nuevas voces en un Egipto que se debate entre su creatividad potencial y el tradicionalismo extremo. Han sacado a la luz muchas cosas que los medios han ignorado —como otras instituciones— durante años. Son un medio nuevo, personal, que recoge la mirada diferente de una generación diferente que corre el riesgo de ser desacreditada por los discursos oficiales, enterrando sus aspiraciones, como se está haciendo.

Lina: But the main difference, regardless of what we’re able to publish and what we’re not able to publish, is that we actually decided that all the media models that exist — through which we managed to break these barriers — don’t work for us anymore. So we're investing in our own model, which is far from retreating. You're making a new reality by building this institution, and it’s the opposite of retreat in many ways. That’s why I feel that our institutional practice can’t be dissociated from the editorial practice. We shouldn’t lose sight of this.
Final thought. Mada is no longer the place that gathered us after we were collectively laid off from Egypt Independent last year. It’s no longer running on this phrase we like to say, that we're the child of precarity and crisis. It's actually an institution, and it’s here because it wants to survive.*


Esa supervivencia es la que deseamos todos para poder seguir teniendo una visión alternativa de Egipto, unos análisis en los que sea posible la discrepancia, unos reportajes culturales que nos hablen de lo real y no solo de lo oficial.
En este año los "hijos de la precariedad y la crisis" han crecido y explorado sus propios límites, ampliando consecuentemente los de sus lectores. Se han convertido, como señalan, en una institución con deseo de supervivencia. Hoy Mada Masr es una de las formas del periodismo en Egipto, de buen periodismo, responsable y que da cumplida cuenta de las funciones que deben guiar a un buen medio.
Isabel Esterman, la periodista de la sección de Economía, señala: "I feel the media space in Egypt would be a lot poorer if Mada was gone"*. Estamos de acuerdo.
Felicitaciones a Mada Masr por el año y por lo conseguido en él.




* "A year in review" Mada Masr 31/12/2014 http://www.madamasr.com/sections/politics/year-review

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