sábado, 13 de diciembre de 2014

El señor X y sus 885 peligrosos ateos

Joaquín Mª Aguirre (UCM) 
La cuestión del ateísmo vuelve a planear como discurso en los medios egipcios. Dentro del espacio del miedo, el ateísmo está en segundo lugar. Primero el terrorismo, después el ateísmo, en una extraña correlación buscada a través de los discursos oficiales. Dar Al-Ifta, la institución oficial dedicada a clarificar "el camino correcto" y servir de orientación islámica frente a las desviaciones, ha realizado un estudio sobre esta cuestión, para ellos, muy preocupante. En su momento ya comentamos esa equiparación de terroristas y ateos como peligros en la medida en que pueden destruir el orden social. Entre el ateísmo y el integrismo, Dar Al-Ifta mantiene el justo centro.
Daily News Egypt recoge en su titular el vínculo de responsabilidad entre el terrorismo y el ateísmo ("Takfiri terrorist groups among top causes of atheism: Dar Al-Ifta report"). El diario nos da los resultados del informe:

According to a report released Wednesday by the Takfiri Fatwa observatory, there is a growth in the number of atheists in Muslim countries in the region. This has occurred especially in countries going through critical social and political transitions.
The report said the increasing number of atheists is linked to incorrect interpretations of Islamic teachings and the brutal acts of extremists who have distorted the image of Islam. The report added that the extremists have violated human rights and committed acts of violence that go against Islamic teachings.
It also stated that people have been driven away from Islam due to the rise of fundamentalist Islamists who issue fatwas and words encouraging “hatred towards those who belong to different sects or religious beliefs, which only pushed believers further away”.*



El discurso, como puede apreciarse, entreteje una serie de hilos muy variados en los que las responsabilidades se dirigen hacia los grupos extremistas. Pero considerar que los efectos de las bombas y crímenes de los extremistas son los que provocan otro tipo de víctimas, los ateos, es una explicación falsa e interesada, además de tener diversas y peligrosas consecuencias.
Considerar a los ateos como una especie de víctimas del terrorismo es una negación de la libertad de creencia y conciencia, por tanto, de los Derechos Humanos. Pero es algo peor. Las muertos por las bombas son mártires; los muertos espirituales, los ateos, son peligrosas bombas que amenazan al resto de la población con su onda expansiva ideológica. Por eso el tratamiento clínico contra los ateos exige cirugía y aislamiento, es decir, castigo ejemplar.


El artículo 18 de la Declaración de los Derechos Humanos especifica: “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia”. A tener cualquiera o a que no se le imponga ninguna, si es su deseo. Es curioso que el informe hable de las violaciones de los derechos humanos por parte de los terroristas integristas, pero no considere que esté violando, a su vez, el derecho de credo y conciencia por parte de aquellos a los que considera peligrosos. Es una incongruencia producida por la ceguera racionalizada de que no puede haber perfección fuera de la religión islámica. No se contempla la posibilidad de estar fuera de la religión más que como un peligro aberrante.
Pero el informe va más allá de esto. Daily News Egypt señala:

Dar Al-Ifta divides atheists into three groups: those who do not object to Islam as a religion but reject the Islamisation of politics and call for a secular state; those who object to religion completely; and finally those who convert to religions other than Islam.
According to the report, social media has played a role in providing young men and women a platform to freely express their “rejection of religion”, away from religious and social taboos.
The report also claimed that the phenomenon is a “complicated one” and recommends that experts in religion, philosophy, psychology and sociology need to “carefully study the phenomenon” to properly analyse it.*


La triple división establecida por el informe es realmente preocupante. En el primer grupo se consideran ateos a los que quieren la separación de religión y estado; en el segundo, los que rechazan la religión; y en el tercero los que se convierten a otra religión. Si los tres casos son vistos como "peligrosos", la situación ha degenerado más de lo que pensábamos.
El primero supone que no se avanza en la separación y que el Estado se muestra como garante del "islam" (por eso se mantendrán las leyes contra los ateos, como personas que atentan contra el estado con su "no creencia"). El segundo es el que entra de lleno en la libertad de conciencia, que sería el ateo convencional. Y un tercer caso igualmente peligroso que trata de evitar la fuga hacia otras religiones; a ellos también se les considera "ateos". Tanto el primero caso como el tercero tienen amplias consecuencias sociales y políticas. Y ambas tienen como objeto el reforzamiento del poder del Estado, que se reparte en una alianza político - religiosa.

Tras la definición de los tres tipos de "ateos", vienen otros dos párrafos igualmente preocupantes. En el primero de ellos se sataniza a las redes sociales y cualquier medio que quede alejado del control social. La posibilidad de expresarse "libremente" es rechazable por definición desde esta perspectiva. Es el control social —y social es político y religioso, ya que se trata de que no haya diferencias y actúen al unísono, como una sola mano— el que debe actuar a través de la vigilancia. Se justifican así el control de las redes sociales mediante progresivas formas de censura. Quedan justificadas para evitar la extensión del ateísmo, de la misma forma que hay que controlar a los ateos. Si juntamos esto con los acuerdos para evitar las críticas al gobierno, ejército y policía, y los jueces, el silencio se va ampliando.
En su momento planteamos, tras los primeros síntomas, que la forma que el Ejército egipcio —sus cabezas— habían elegido para recuperar el control social era anular a los islamistas asumiendo los planteamientos conservadores de estos y anulando a aquellos que quedaban con deseos de libertad tras la revolución que, no lo olvidemos se hizo contra el régimen sostenido por el ejército. El "error histórico" que había llevado a los islamistas al poder fue manejar las bases sociales mediante la acusación de "impiedad" contra los gobernantes, ya fuera por firmar acuerdos con Israel o alejarse de la verdadera religión transformándose en "faraones", poder sin Dios. La estrategia actual es asumir el vacío religioso dejado por la expulsión de los islamistas mediante exilio o cárcel, pero entrar  a través de los mismos miedos sociales en la gente: el temor al ateísmo, que es donde se va a encontrar la mayor resistencia política.
En el siguiente párrafo se ahonda en algo que ya estaba advertido de tiempo atrás: la movilización de los "ingenieros sociales" (psicólogos, sociólogos, pedagogos, etc.) para combatir el ateísmo allí donde pueda surgir. En el ateísmo está el germen de la rebeldía, de la contestación de mañana. Y esto viene bien tanto a las instituciones religiosas como a las políticas, que se aseguran la una a la otra.


Veo el vídeo con una entrevista al poeta sirio Adonis, realizado por SKY News Arabia, el 10 de agosto de este año. En ella señala que hasta que los pueblos árabes no realicen la separación entre la religión y los estados, estarán condenadas a no progresar. "We must conduct a new reading of Islam" —señala Adonis— "We must examine the relations between text and life. By linking religion to political rule, we turn religion into a mere tool in the hands of the regime." Es justo en la dirección contraria en la que se está avanzando. Bajo la amenaza de un extremismo religioso real, se trata de controlar la sociedad eliminando los que quedan fuera del manto religioso de control. Hay una enorme diferencia entre perseguir terroristas y perseguir ateos para encarcelarlos o someterlos a tratamientos de "reeducación". Mientras esto no se entienda así, los estados serán teocráticos por mucho que digan lo contrario.


Mada Masr también aborda la cuestión del ateísmo. Incide en el aspecto cuantitativo del ateísmo con un curioso titular: "Survey claims 866 atheists in Egypt, highest in Arab World". La concreción del número de ateos en Egipto —886— resulta cómica y es una muestra más de la manipulación de los discursos religiosos. Se da el número de ateos, como se da el de una secta o de un grupo extremista.

According to press statements by religious authorities on Wednesday, Egypt has the highest number of atheists in the Arab World, amounting to 866.
This contentious figure was cited by Ibrahim Negm, advisor to Egypt’s Grand Mufti, based on an international survey, conducted by independent polling and survey group "Red C" in 2014.
Negm added that the country has witnessed a marked increase in atheism over the past four years, with a number of Egypt-based groups appearing online, including, “Atheists Without Borders,” “The Atheist Brotherhood,” and “Atheists Against Religions.”**

La interpretación del consejero del Gran Muftí coincide con la realizada anteriormente. El ateísmo ha crecido durante los últimos cuatro años, es decir, coincidiendo con el periodo de las revoluciones y el uso de las redes sociales. Además de traer "inseguridad económica" y "física" al país, parece que las primaveras dieron rienda suelta a los movimientos ateos que, en conjunción con los lectores extremos de la religión, tratan de apartar a Egipto del buen camino, llevándolo al desastre.
Mada Masr lleva el micrófono al otro extremo, el de los ateos, para que expresen su opinión:

An Egyptian atheist, “X,” whose name is being withheld due to security concerns, commented: “I trust that the number of atheists in Egypt far exceeds 866; at least ten times, if not a hundred times this number, maybe even more … There are likely more than 866 atheists just in downtown Cairo right now … I don’t know how they arrived at this figure. I haven’t heard of such statistics, or a survey being conducted about atheism before today.” 
“Given the religiosity and conservatism of Egyptian society, nearly all atheists keep a low profile and do not publicly announce their atheism. So, even if there were a survey or census conducted, many atheists would not disclose their non-belief in religion. It’s a matter of ensuring one’s physical and psychological security.”
Negm claimed that, “while this number is not very large,” the increase in atheists “should ring alarm bells” across Egypt.**


Esto puede leerse de dos formas y se hará de ambas. Por un lado la ironía sobre el número de ateos que detectan las encuestas y el posible número real; pero por otro, es una "confirmación" de que el peligro acecha, que cualquier vecino puede ser un "peligroso ateo". Como señala el asesor del Gran Muftí, que esos 886 ateos deberían "hacer saltar las alarmas".
En la pasada Feria del Libro de El Cairo se presentó un libro sobre el ateísmo, como tuvimos ocasión de recoger aquí. El autor se cuidó mucho de señalar que su obra estaba destinada a entender las raíces de la enfermedad y que tenía muy claro qué era la salud espiritual, no fuera a haber equívocos. De igual forma, la película The atheist, que sembró la controversia en 2012 desde el mismo guión, salió adelante gracias a las confesiones del autor, Nader Seai al-Din sobre la necesidad de la fe que la película planteaba. La historia era la de un telepredicador al que le sale el hijo ateo, convirtiéndose en el hazmerreir de la audiencia, que llama para preguntarle cómo es posible que su hijo le haya salido rana. El director, según la prensa de 2012, se aseguró de rodearse de todo tipo de asesores religiosos para que los argumentos del padre fueran contundentes. Este fue el primer film realizado en Egipto sobre esta cuestión. Tratar del ateísmo, solo mencionarlo, ya siembra el terror. El ateo debe ser marginado, encerrado, separado, según hemos podido apreciar y en ese sentido han ido las sentencias últimas y el recrudecimiento de la vigilancia. Por eso, los avisos enviados tienen importancia. Se trata de estar siempre bajo la presión de los peligros, que son los que justifican la represión y el estado policial, que irá a más. Hay que proteger las virtudes de todos; echar a los criminales.


La idea expresada de Adonis no es nueva, pero no avanza. Trata de la necesidad de separar la religión del Estado y que el estado no use la religión para controlar al país manteniéndolo en la obediencia, la ignorancia de grandes capas y el aislamiento. La corriente de intransigencia que comenzó en los años setenta con la reislamización de unas sociedades mucho más abiertas e incluso cosmopolitas en algunos casos, ha transformado las estrategias de dominación haciéndolas mucho más conservadoras. El problemas es que no consiguieron trasladar eso más allá de unos pocos favorecidos. Los radicales acudieron a las masas olvidadas con el estandarte de la religión. Hoy la estrategia, como vemos es otra: controlar la islamización. Se evita así que los grupos radicales se hagan con los resortes del Estado y de los privilegios del poder.
Dividir una sociedad en creyentes y ateos va contra los más elementales principios aceptados hoy; es vivir en el pasado. Perseguir a los ateos como a los extremistas que ponen bombas, cortan cabezas y esclavizan a las mujeres es una muestra más de que se trata de evitar que se produzca una apertura social que pueda sacudirse alguna vez el control social, mucho más fácil de manejar.

In a televised interview with another adviser to the Grand Mufti, Magy Ashour commented that the increase in atheism is “a dangerous development.”
Speaking on Wednesday on the privately owned Al-Hayat TV channel, Ashour called for the formation of religious outreach groups targeting the Egyptian populace, especially the country's youth, in order “to dispel” atheistic thoughts and religious misconceptions.**

La creación de esos grupos activos de pureza religiosa frente a los que se apartan o los que lo malinterpretan abre otra puerta social peligrosísima. La creación de un estado teocrático que presume de lo contrario avanza. Después vendrá el discurso habitual: todo es una conspiración exterior. Cuando se pone en marcha este mecanismo, el final previsible es el aislamiento, la creación de una "normalidad" aislada, sin referencias exteriores. Eso es lo que se consigue con los silencios impuestos o autoimpuestos, cada vez más frecuentes. La comunidad egipcia en el exterior seguirá creciendo.
Las fricciones entre los que propugnan una modernidad para el mundo árabe en la que la religión forme parte del derecho de cada uno a sus creencias sin imponerlas a los demás y los que no desean que se abra ese camino crecen. Y lo seguirán haciendo porque el desplazamiento de los islamistas obliga funcionalmente a asumir el control del discurso religioso. Reclamar un poder que no controle y dirija la religión es peligroso para los intereses de muchos y crear un vacío que sería aprovechado por otros.
El señor X y los 885 ateos restantes —esa peligrosa banda— tendrá que seguir ocultándose para evitar ser metidos en las mismas cárceles que los terroristas islamistas o los homosexuales detenidos en la redada de la semana pasada, la más amplia realizada desde 2001, bajo la complaciente mirada de la gloriosa periodista que los fotografiaba semidesnudos para ejemplaridad de los piadosos. Sin religión caes en todas las grandes perversiones: la homosexualidad, el feminismo, el caos, la soberbia científica... No hay mal de que te puedas librar.
Presentarse como islam moderado y garantes de la libertad y luego dedicarse a perseguir a la gente por sus creencias o falta de ellas no es "moderación", es simplemente totalitarismo e intransigencia religiosa. ¿Que a muchos les encanta? Eso es otro problema.

* "Takfiri terrorist groups among top causes of atheism: Dar Al-Ifta report" Daily News Egypt 10/12/2014 http://www.dailynewsegypt.com/2014/12/10/takfiri-terrorist-groups-among-top-causes-atheism-dar-al-ifta-report/

** "Survey claims 866 atheists in Egypt, highest in Arab World" 10/12/2014 http://www.madamasr.com/news/survey-claims-866-atheists-egypt-highest-arab-world



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