miércoles, 29 de octubre de 2014

Ciegos, sordos y ahora mudos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El avance en Egipto hacia lo que han llamado una "narrativa de Estado" sigue implacable. Las voces que puedan ejercer una crítica a las actuaciones del aparato instalado en el poder tienden a silenciar cualquier otra versión de lo que pueda ser la realidad en una ceguera impuesta, querida y alabada por algunos, usada por otros como una herramienta. Egipto sigue sin encontrar el camino, sin entender que no se puede construir una democracia con las armas de una dictadura, que no se puede crear libertad con represión y, finalmente, sin comprender que cada paso dado son dos en el retroceso internacional.
Dentro de la estrategia política que el régimen ha ido desarrollando, el papel de los medios de comunicación es esencial. Lo es siempre en cualquier dictadura que no solo trata de mantener un orden propio en la realidad, convertido en oficial, sino que necesita que ese orden tenga un refrendo en los discursos sociales, que han de repetir su bondad y eficacia. El control de los medios pasa a ser fundamental para mantener armonizados y constantes unos discursos sobre la bondad y necesidad de las acciones, la grandeza del líder y la admiración internacional que causa. Eso contribuye a vivir en una burbuja interna y la constante acusación a los demás de no comprender lo que ocurre, no entender los móviles de las acciones, en fin, en no aceptar los mecanismos de racionalización política.


Esta vez se ha dado un paso más, un paso de muy difícil justificación ante cualquier instancia, pero que el coro baboso aprobará con grandes aplausos de nuevo. La publicación Mada Masr titulaba hace dos días "Egyptian media isn't taking prisoners, state's line is only line". Ya no se hacen prisioneros, los cadáveres informativos quedarán en la cuneta. Solo queda una línea informativa, la del Estado. Es decir, los medios no tienen otra función que ponerse al servicio de la propaganda. La excusa, una vez más, es la lucha contra el terrorismo. Si se discute cualquier decisión tomada en nombre de la lucha contra el terrorismo, se es culpable de apoyar al terrorismo. Es Orwell en estado puro.

The country’s media apparatus is displaying an iron-willed determination to uphold the state narrative. Within a week, two major television talk show hosts have been muzzled by their stations, and on Sunday, the chief editors of Egypt’s major newspapers came together to announce their support, as well as a unified media strategy, for the state and its war on terror.
Friday’s deadly attacks in Sinai, which killed at least 33 security personnel, has led TV stations and media personalities to vocalize their support for the state and its “war on terrorism,” asserting that the media should prioritize playing a role in this war and give it precedence over all other considerations.
In their Sunday statement, the newspaper chiefs, including among others the editors of the state-owned Al-Ahram as well as privately owned Al-Shorouk, Al-Masry Al-Youm and Al-Watan, announced their “support for all measures taken by the state in combating terrorists and protecting national security.”
The head of Egypt's Journalists Syndicate, Diaa Rashwan, was among the attendees of Sunday's press meeting.
The press supremos used the statement to firmly reject the use of the media to cast doubt on the performance of state institutions, including the police, military and judiciary, which they say affects their performance.
They also pledged to “stop publishing statements that support terrorism and undermine state institutions directly or indirectly.”*


La maniobra de unificación de la opinión a través de la militarización de los medios que la configuran es un paso gravísimo en un país que está oficialmente en proceso de "democratización" con una hoja de ruta que cada vez se muestra más absurda por sus propias decisiones. Una vez más: no se puede hablar de democracia aplicando los métodos de las dictaduras. A la ceguera ante los problemas, se le añade el no querer escuchar, despreciando a los que advierten o protestan. Y ahora, finalmente, se escoge el silencio amordazando a los medios con esta estrategia uniformadora de la opinión. Ciegos, sordos y mudos.
El mecanismo de aclamación y de carta blanca reclamado por el presidente Al-Sisi desde el día después de la caída de Mohamed Morsi no es un mecanismo democrático, sino meramente circunstancial. Una parte importante del pueblo egipcio repudió la acción de Morsi y los Hermanos Musulmanes, pero lo que siguió después es una manipulación de aquella voluntad popular creando un aparato personalista y absoluto que no admite la discrepancia y que reclama constantemente carta blanca. El mariscal Al-Sisi se quitó el uniforme pero mantiene los galones como forma de mando bajo sus ropajes civiles. De ahí esa sociedad cuartelera que se está creando, con una verticalidad jerárquica descendente y una retórica populista ascendente.

Las acusaciones de traidores a los que discrepan internamente y de conspiradores internacionales a los que lo hacen del exterior han traspasado ya los niveles de lo folclórico y se adentran en los del culto a la personalidad, por un lado, y por un rancio nacionalismo que no hará sino causar el aislamiento del país en todos los niveles.
El silenciamiento de los medios es una imposición que da la medida del abandono intelectual al régimen. Ya no son defendibles más que desde la propaganda babosa estas acciones que llevan a la cárcel al que discrepa con una autoritaria Ley antiprotestas; ya no es sostenible la censura ultraconservadora a los activistas de los derecho humanos; no se sostiene equiparar a ateos y terroristas islamistas, con esa falsa idea populista de lo salomónico. Egipto se queda sin voces solitas.
El diario Al-Masry Al-Youm (Egypt Independent) nos contaba los efectos de esta presión sobre los medios, periodistas y editores:

Popular media host Mahmoud Saad has been prevented from running his daily show on al-Nahar satellite channel late Saturday, allegedly due to his criticisms of the military, a statement by the channel said, confirming earlier reports about the incident.
A source close to Saad had told Al-Masry Al-Youm that Saad came to the station minutes before his show was due to start, but was met with rejection from its administrators who denied him entry.
The same source denied rumors that the famous talk show host was banned from travel.
The channel said it cannot tolerate “those who mock the bloods of our martyrs and practice verbal terrorism live on air,” in a time when “their bloods satiate the soil of our beloved Sinai.” Its statement comes two days after 31 security personnel were killed in North Sinai by an booby-trapped vehicle and gunshots from unknown attackers.
“Freedom of opinion can never justify mocking the morales of the Egyptian army… disseminating rumors against Egypt and promoting foreign accusations against our country and army cannot be taken as actions of freedom and democracy,” the channel said, noting that it was going to make “essential” changes to its program schedule and editorial policy “recognizing the danger posed to national security.”
The statement, however, did not explain how Saad derogated the military in his show.
Al-Nahar CEO Ossama al-Sheikh, however, denied that the show was stopped permanently. He was quoted by al-Arabiya.net as saying that the show will come on air again on Wednesday, and that the halting of the Saturday show was due to slight changes to the schedule.
Since the ouster of former president Mohamed Morsy in 2013 by the Armed Forces, criticisms of the military have become a thorny issue, occasionally drawing harsh responses and accusations of treason from pro-military media hosts.
The incident comes days after Wael al-Ibrashy, from Dream TV, was taken off air, reportedly after the ministers of education and health complained of his scathing criticisms of what he alleged as corruption inside both ministries.**


La declaración del medio que ha impedido la entrada de su presentador a señalando que la libertad de opinión no es admisible en sus espacios si se critica al ejército o si con esas críticas se fomentan las críticas contra el Ejército y el país son todo un ejemplo de la perversión del sistema egipcio, no solo de los medios que se han sumado a la caza de brujas.
He reproducido la totalidad de la noticia del diario porque me parecía importante percibir el texto y no solo una parte. Los dos últimos párrafos son especialmente reveladores del clima general y de cómo se van avanzado en el repertorio de casos que se consideran "traiciones a la patria" o "terrorismo informativo", como es el caso de una denuncia de corrupción en dos ministerios, que es lo que le costó el puesto al periodista, según las informaciones que se vinculan con las anteriores.


La reunión de periódicos en la que renuncian a ejercer su deber informativo para con los egipcios en beneficio de una institución que absorbe todos los poderes y todos los discursos. Egipto, en estos momentos, solo tiene un presidente, a la espera de unas inciertas y contestadas elecciones generales que esperemos que acontecimientos venideros no obliguen a retrasar más todavía. Su resultado, con la ley aprobada, será parecido a lo que se pretende hacer con la prensa: una sola voz, un solo aplauso.
En Daily News Egypt, el investigador sobre cuestiones de redemocratización Abdulla M. Erfan, firma un artículo con el título "Better late than never: how to rebound state fragility in Egypt?" repasando la caída de los indicadores egipcios de democratización y la "fragilidad" del Estado. Tras hacer un repaso sobre diversos puntos, señala Erfan:

Of the five indicators requiring attention, improving rights conditions is the most urgent, having received the worst rating on the index. Human rights conditions in Egypt have been in decline since 2005, plunging from 7.7 out of 10 (where 10 is the worst), to 9.7 this year. Egypt has witnessed ten uninterrupted years of a systemic violation of human rights by successive governments. The year, following the ouster of former president Mohamed Morsi, was the worst with the limitation of press freedom, a concerted crackdown on political dissent, and the resurgence of torture in Egyptian jails. It is within the presidential mandate to pardon political prisoners, end police impunity for torture and misuse of power, rescind the demonstrations law, and free media. Such measures would relief the national panic, infuse trust in the political sphere and reduce the political tension before commencing a national dialogue.***


Que Egipto tuviera mejores indicadores sobre derechos humanos en 2005, con el dictador Mubarak, que en 2014, con un indicador de 9,7 sobre 10, debería hacer reflexionar a los que siguen celebrando gozosamente la libertad de que gozan frente al pisoteo de los derechos de los que discrepan. El discurso de "lucha contra el terror", que es el único que ha quedado, es la justificación de la eliminación de cualquier oposición, de cualquier color político o religioso, con métodos pacíficos o violentos, en Egipto. Es un clamor internacional que es ridículo calificar como conspiración.
Creo que es importante, por muchos motivos, que esas personas comprometidas con su país a las que se les niega el derecho al patriotismo porque su discrepancia se considera alta traición y una ofensa a los mártires sepan que no están solos, que no están locos como se les hacía creer en la vieja Unión Soviética. Que sepan que eso que ellos no consiguen ver, esa realidad perfecta y gloriosa, la gran mayoría de las personas del mundo que no tienen nada contra Egipto y que por el contrario, le desean el mejor futuro, tampoco lo ven.
Algún día —espero que sea pronto— podrán reconocer lo que les deben a esas personas que se han jugado la vida por decirles lo que su conciencia les dicta y no lo que otros les ordenan. Algún día, la venda se caerá de los ojos. Ese día puede darse la sorpresa de que bajo esa tela, no había ojos, sino que muchos eran ciegos y que se los arrancaron con las propias manos.



* "Egyptian media isn't taking prisoners, state's line is only line" Mada Masr 27/10/2014 http://www.madamasr.com/sections/politics/egyptian-media-isnt-taking-prisoners-states-line-only-line
** Another media host taken off air allegedly over army criticism" Egypt Independent 26/10/2014 http://www.egyptindependent.com//news/another-media-host-taken-air-allegedly-over-army-criticism
*** "Better late than never: how to rebound state fragility in Egypt?" Daily News Egypt  25/10/2014 http://www.dailynewsegypt.com/2014/10/25/better-late-never-rebound-state-fragility-egypt/








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